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Isaías 40:3-5

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 3 Una voz proclama en el desierto: "¡En el desierto preparad el camino del Señor; enderezad calzada para nuestro Dios! [El desierto es el corazón malvado de todos los hombres hasta que ellos han sido crucificados, y en ese corazón malvado se encuentran los malos pensamientos, adulterios, fornicaciones, homicidios, robos, codicia, maldad, falsos testimonios, engaño, falta de restricción, envidia, blasfemia, orgullo y la insensatez. Marcos 7:21-23, Mat 15:18-19. A menos que el corazón del hombre haya sido limpiado y purificado, el Señor y su Padre no vienen con el reino para morar y guiar al hombre a través de la vida. Jesús es "santo, inocente, puro, apartado de los pecadores". Heb 7:26. De la Palabra del Señor en el interior: "Véanme a mí— como el pecado no tiene lugar en mí".]

 4 ¡Todo valle será rellenado, y todo monte y colina rebajados! ¡Lo torcido será convertido en llanura, y lo escabroso en amplio valle!1

 5 Entonces se manifestará la gloria de Jehovah, y todo mortal juntamente la verá; porque la boca de Jehovah ha hablado."

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1 ¡En el desierto preparad el camino de Jehovah; enderezad calzada en la soledad para nuestro Dios! ¡Todo valle será rellenado, y todo monte y colina rebajados! ¡Lo torcido será convertido en llanura, y lo escabroso en amplio valle!¿ Qué camino para el Señor se supone que usted debe preparar? El camino hacia su corazón para que él more como el Señor de sus pensamientos, palabras, y acciones — un verdadero rey que gobierna sobre todos los aspectos de su vida. Piénselo - enderezar las sendas del Señor es limpiar su corazón y su cuerpo para que el Señor pueda morar y caminar en usted, porque él quiere que usted sea el templo del Dios viviente.

Esta es una preparación individual del hombre, el prerequisitos de la salvación.

En su Diario, Jorge Fox escribió de ver dentro de si mismo las montañas ardiendo, los caminos enderezados, etc:

"También vi las montañas ardiendo, y los escombros, y las sendas y los lugares escabrosos y torcidos hacerse parejos y planos, para que el Señor pueda venir a su tabernáculo. Estas cosas se encuentran en el corazón del hombre; pero hablar de estas cosas que son internas parece extraño a los que son toscos, torcidos y a los montañosos.* Aún así el Señor dijo, 'ah tierra, ¡escucha la palabra del Señor!'"

*los toscos, torcidos y montañosos son aquellos que no han experimentado el poder purificador del Señor, y esta purificación es experimentada cuando usted se sienta, espera, vela, escucha, oye, y obedece persistentemente lo que el Señor le manda a hacer.

Jorge Fox también tiene un documento detallado que describe el espejo de la tierra en el corazón de cada hombre (vea Una Palabra del Señor, a todo el mundo).

El hombre no puede preparar su propio corazón; debe ser preparado por el el poder de la gracia de Dios que produce cambio, y obtenemos acceso a este poder al ir a él. Usted debe esperarle a él - esperar en silencio, con la humildad de un pecador que tiene la necesidad de su poder que produce cambio - la gracia. Usted debe esperar, escuchar en silencio, oír, y obedecer, para así recibir con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas. Santiago 1:21. Por lo tanto esperar, velar, escuchar, oír, obedecer... esperar, velar, escuchar, oír, obedecer..... buscar, escuchar, obedecer. Haga esto repetidamente, siga sus mandamientos, y las palabra que usted le oye a él hablar que le impartirán la vida de Dios a usted, a medida que él quita los pecados de su corazón, uno por uno. Negarse a sí mismo es negar su propia voluntad y hacer la voluntad de Dios; seguir es obedecer los mandamientos que usted le oye a él hablar: esto es negarse a sí mismo, tomar su cruz y seguir a Jesúsla cruz interna de la negación propia, que hace morir su espíritu egoísta, para que sea reemplazado por el Espíritu de Cristo.

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