1677-1685 Ingleterra, Europa y de regreso
Parte 1 de 4

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Después de que había estado por un corto tiempo en Londres, le escribí la siguiente carta a mi esposa:

Querida de mi corazón,

Hacia quien es mi amor, y a los hijos, y a todo el resto de los Amigos en la verdad, el poder, y la semilla del Señor, que está sobre todo; gloria al Señor, ¡y bendito sea su nombre para siempre más allá de todos los mundos! Aquel que me ha llevado a través de muchas pruebas y peligros en su eterno poder. He estado dos veces en la reunión de la calle Gracechurch; y aunque habían allí espíritus opuestos, sin embargo todo estuvo tranquilo; el rocío del cielo cayó sobre el pueblo, y la gloria de Dios brilló sobre todos. Cada día siento agrado de estar en las reuniones acerca de los negocios, y sufrimientos, los cuales fueron grandes en el extranjero; y ahora muchos Amigos están preocupados con los muchos sufrimientos: por lo tanto escribo apresurado, con mi amor a todos ustedes.

Jorge Fox
Londres, el día 24 del noveno mes, del año 1677

Alrededor de este tiempo recibí cartas de Nueva Inglaterra, las cuales daban un informe de los procedimientos crueles y anticristianos de los magistrados y gobernantes en contra de los Amigos en ese lugar, quienes los azotaron y abusaron de manera muy vergonzosa; porque ellos azotaron a muchas Amigas mujeres. Una mujer fue desvestida hasta la cintura, atada a una carreta, y arrastrada por la calle.* Ellos incluso azotaron algunos de los capitanes de barco, quienes no eran Amigos, sólo porque habían transportado a los Amigos a ese lugar. Durante ese mismo tiempo, mientras estaban persiguiendo a los Amigos de esta manera tan barbárica, los indios mataron a sesenta de sus hombres, capturaron a uno de sus capitanes, y le arrancaron la piel de su cabeza mientras estaba vivo, y se llevaron la cabellera en señal de triunfo; de manera que la gente sobria dijo que "los juicios de Dios les vinieron por perseguir a los cuáqueros;" pero los sacerdotes ciegos y oscurecidos dijeron que "era porque ellos no los habían perseguido lo suficiente." Yo tuve una gran operación (de oración) aquí buscando alivio para los pobres Amigos sufrientes para que ellos no estuvieran bajo la vara del inicuo.

*Esta era Elizabeth Hooton, y este incidente ocurrió varias veces, como se explica en sus memorias en este sitio.

Después de este y otros servicios por la verdad, me quedé en Londres entre cuatro a cinco semanas, visitando reuniones y ayudando y animando a los Amigos para obrar por la liberación de sus hermanos sufrientes en otras partes. Después me fui a Kingston, y visité Amigos allí y en el área. Mientras me quedaba un tiempo entre los Amigos de ese lugar, revisé un libro que estaba entonces listo para ser impreso. Fui hacia Buckinghamshire visitando Amigos; tuvimos varias reuniones entre ellos en Amersham, Hungerhill, Jordans, Hedgerly, Wickham, y Turvil-heath. En algunas de las reuniones estaban aquellos que se habían salido de la unidad de los Amigos en la verdad, hacia la contienda, la oposición, y la división; ellos eran muy rebeldes y conflictivos, particularmente en la reunión de hombres en la casa de Tomás Ellwood en Hungerhill. El líder de ellos vino de Wickham, intentando hacer un disturbio e impedirle a los Amigos que procedieran en el negocio de la reunión. Cuando vi sus designios, los amonesté a que fueran sobrios y estuvieran tranquilos y no molestaran la reunión interrumpiendo su servicio; sino más bien, si ellos estaban descontentos con los procedimientos de los Amigos, y tenían algo que objetar, que una reunión fuera designada para otro día para discutir sus objeciones. Por lo tanto los Amigos ofrecieron hacer una reunión con ellos otro día; la cual, después de una larga discusión, se acordó que sería en la casa de Tomás Ellwood durante la siguiente semana. Por consiguiente, los Amigos se reunieron allí con ellos, y la reunión fue en el granero porque vinieron tantas personas que la casa no las podía contener. Después que nos habíamos sentado por un rato (en silencio esperando la presencia del Señor y su poder), ellos comenzaron a discutir. La mayoría de sus ataques iban dirigidos a mí; pero el Señor estuvo conmigo y me dio fortaleza en su poder para tirarles los dardos de envidia y falsedad de vuelta hacia ellos. Sus objeciones fueron contestadas; las cosas les fueron explicadas al pueblo; y fue una buena oportunidad de servicio para la verdad; muchos que antes habían sido débiles ahora estaban fortalecidos y confirmados; algunos que habían estado dudando y vacilando, estaban satisfechos y tranquilos; y los Amigos fieles fueron consolados y refrigerados en el brote de la vida entre nosotros; porque se levantó el poder, y la vida brotó, y a medida que se levantó, muchos testimonios vivientes surgieron en contra del espíritu impío, divisorio, desgarrador, al cual estaban unidos los que se habían opuesto, y actuaban de acuerdo a él; y la reunión terminó de manera satisfactoria para los Amigos. Esa noche me alojé con otro Amigo en la casa de Tomás Ellwood; y durante la misma semana tuve una reunión otra vez con la oposición en Wickham, donde ellos otra vez mostraron envidia y fueron así revelados a los rectos de corazón.

Después que había visitado a los Amigos en la parte norte de Buckinghamshire, fui llamado a ir a Henley en Oxfordshire y fui por Causham hacia Reading, donde estuve en una reunión el primer día de la semana; y en la noche tuve una reunión grande con los Amigos. Hubo otra reunión al siguiente día que se trató acerca de establecer una reunión de mujeres; algunos que habían dejado entrar el espíritu de división cayeron en las discusiones y estuvieron alborotados por un tiempo hasta que el peso de la verdad los derribó. Después de esto pasé visitando a Amigos y teniendo reuniones en varios lugares por Berkshire y Wiltshire hasta que llegué a Bristol, lo cual fue en el día 24 del undécimo mes, justo antes de la feria.

Me quedé en Bristol durante la feria y por algún tiempo después. Tuvimos muchas reuniones buenas y preciosas; muchos Amigos habían venido a Bristol provenientes de varias partes del país, algunos por causa de negocios y algunos en el servicio de la verdad. Los Amigos que habían vivido fielmente en la verdad mostraron un gran amor y unidad, aunque algunos se habían salido de la santa unidad y se habían ido hacia las contiendas, la división, y la enemistad; los tales eran groseros y abusivos y se comportaban de una manera muy anticristiana hacia mí. Pero el poder del Señor estuvo sobre todo. Su poder me mantuvo en la paciencia celestial, la cual puede soportar heridas por causa de su nombre; por lo tanto sentí dominio en él sobre los espíritus duros, groseros y rebeldes; y se los dejé al Señor, quien conocía mi inocencia y defendería mi causa. Mientras más se esforzaban ellos por reprocharme y vilipendiarme, más abundó el amor de los Amigos hacia mí, quienes eran sinceros y rectos de corazón. Y algunos que habían sido traicionados por los adversarios, viendo su envidia y comportamiento grosero, se apartaron de su división; aquellos que cesaron la división tienen causa para bendecir al Señor por su liberación.

Cuando me fui de Bristol, fui con Ricardo Snead a una casa de él en el campo, y de allí hacia la casa de Ezequías Coale en Winterburn de Gloucestershire. Varios Amigos que estaban bajo grandes sufrimientos por causa de la verdad vinieron allí. Yo había invitado a estos Amigos para que nos encontráramos allí. Esteban Smith, Ricardo Snead, y yo hicimos un resumen de sus sufrimientos, revelando los procedimientos ilegales que se habían perpetrado en contra de ellos. Este resumen fue entregado a los jueces de los tribunales de Gloucester, y ellos prometieron ponerle un fin a esos procedimientos ilegales. Al día siguiente pasamos a Sudbury y tuvimos una reunión grande en el lugar de reunión, el cual en ese tiempo era de muy buen servicio. Al día siguiente fuimos a la casa de Natanael Crips de Tedbury y de allí a Nailsworth; allí, en el primer día de la semana tuvimos una reunión grande y magnífica. De allí nos fuimos a la reunión trimestral en Finchcomb, donde estaban varios de los del espíritu opuesto, quienes (se pensaba), tenían la intención de interrumpir las reuniones de los Amigos; pero el poder del Señor estuvo sobre todo y los detuvo, y tuvimos un buen servicio para el el Señor en esa reunión. Regresamos de Finchcomb a Nailsworth y tuvimos otra preciosa reunión allí, a la cual vinieron los Amigos de las varias reuniones que se llevan a cabo en el área, haciendo que esta reunión fuera muy grande también.

Nos fuimos de Nailsworth el primer día del primer mes, del año 1677, y viajamos, visitando Amigos, y teniendo muchas reuniones en Currencies, Crown-All ins, Helena, Stoke-Orchard, Treasury, y otros lugares. Fuimos a Worcester donde yo había sufrido en la cárcel anteriormente por más de un año por causa de la verdad, y los Amigos se regocijaron grandemente al verme allí otra vez. Me quedé allí varios días y tuve muchas reuniones preciosas en la ciudad y muchos servicios entre los Amigos. Después de lo cual tuve reuniones en Pershore y Evesham; después, yendo a Draggle y Warlocks para visitar a la señora Conway, quien yo había oído que tenía mucha esperanza de verme. La encontré una persona muy cariñosa y amable, y ella quería que me quedara por más tiempo de lo que tenía libertad de hacer. A alrededor de dos millas de allí tuve dos reuniones en la casa de un Amigo llamado Juan Stanley. William Dewsbury vino a este lugar y se quedó conmigo por medio día. Visité Amigos en sus reuniones en Stratford, Lamcoat, y Armscott, (de donde fui enviado como prisionero a Worcester en el año 1673), y allí pasé hacia Oxfordshire, visitando Amigos, y teniendo reuniones en Sibbard, North-Newton, Banbury, y Adderbury. Después visité Amigos en Buckinghamshire, en Long-Crendon, Ilmer, Mendle, Weston, Cholsberry, Chesham, y llegué a la casa de Isaac Penington, donde me quedé por unos pocos días. Después me dirigí a Hertfordshire, visitando y teniendo reuniones con Amigos en Charlewood, Watford, Hempstead, y Market-street. En la mañana me fui de Market-street a Luton, en Bedfordshire para ver a Juan Crook, con quien pasé una buena parte del día; y después ya casi en la noche me fue a la casa de Alban, donde me quedé en una posada esa noche. Después de visitar Amigos y tener reuniones en South-Mims, Barnet, y Hendon, llegué a Londres el día ocho del tercer mes. Siendo el cuarto día, fui a la reunión de la calle Gracechurch, la cual fue pacífica y buena; muchos Amigos, no sabiendo que había llegado a la ciudad, se gozaron de verme allí, y el Señor estuvo presente con nosotros, consolándonos con su virtud viviente; ¡bendito sea su santo nombre!

El parlamento estaba en sesión cuando llegué a la ciudad; y los Amigos les habían presentado sus sufrimientos, y ahora estaban esperándolos a ellos para que les dieran un desagravio por las leyes que se habían hecho en contra de los inconformistas católicos (aquellos que rehusan reconocer la supremacía del rey), lo cual ellos sabían que nosotros no éramos; aunque algunos magistrados maliciosos se aprovecharon para enjuiciarnos en varias partes de la nación basados en esos estatutos. Cuando llegué, me uní a los Amigos que habían asistido a ese servicio. Había una probabilidad de que algo se pudiera obtener para ayudar y desagraviar a los Amigos porque muchos miembros del parlamento creían que nosotros habíamos sido calumniados por nuestros adversarios y ellos eran muy buenos y amables con nosotros. Pero una mañana cuando fui con Jorge Whitehead a la casa del parlamento para hablar con ellos en nombre de los Amigos, las leyes habían sido publicadas repentinamente, aunque duraron por sólo un corto tiempo.

Alrededor de dos semanas después de que llegué a Londres, comenzó la reunión anual; a la cual vinieron Amigos de la mayor parte de la nación, y tuvimos una reunión gloriosa y celestial. ¡Oh la gloria, majestad, amor, vida, sabiduría y unidad que habían entre nosotros! El poder reinó sobre todo, y muchos testimonios se dieron en la reunión en contra de ese espíritu impío que buscó producir rasgaduras y divisiones entre el pueblo del Señor; pero ni una boca se abrió entre nosotros en su defensa, o en su nombre. También tuvimos reportes buenos y gratos, en mayor parte, de los Amigos en otros países; de lo cual encontré un breve informe en una carta que escribí a mi esposa, de la cual presento una copia a continuación:

Amada de mi corazón,

Para quien es mi amor en la semilla eterna de la vida, que reina sobre todo. Grandes reuniones se han llevado a cabo aquí y el poder del Señor ha estado agitando todo, como nunca se había visto antes. El Señor en su poder ha unido a los Amigos de manera maravillosa, y su presencia gloriosa apareció entre los Amigos. Y ahora las reuniones se han acabado (¡bendito sea el Señor!) con tranquilidad y paz. Desde Holanda he oído que las cosas están bien allá. Algunos Amigos han ido allá para estar en la reunión anual en Amsterdam. En Embden, los Amigos que habían sido desterrados han regresado a la ciudad otra vez. En Dantzig, los Amigos están en la prisión y los magistrados los han amenazado con encarcelamientos más duros; pero al siguiente día se levantaron los luteranos, y desfiguraron y derribaron el monasterio católico, por lo tanto tienen suficiente trabajo como para tener orden entre ellos. El rey de Polonia recibió y leyó mi carta, y los Amigos desde entonces la han imprimido en holandés. He oído que los Amigos en Irlanda están todos en amor allá por las cartas de sus reuniones de medio año. En Barbados los Amigos están tranquilos, y sus reuniones están establecidas en paz. Antigua y Nevis también reportan que la verdad prospera, y los Amigos tienen sus reuniones de manera ordenada y bien. De la misma manera en Nueva Inglaterra y otros lugares, las cosas que tienen que ver con la verdad y los Amigos están bien. En aquellos lugares las reuniones de los hombres y las mujeres están establecidas; ¡bendito sea el Señor! Por lo tanto mantente en el poder y la semilla de Dios que está sobre todo y en quien todos ustedes tienen vida y salvación; porque el Señor reina sobre todo, en su gloria, y en su reino; gloria a su nombre para siempre. ¡Amén!

Por lo tanto con prisa, con mi amor a todos ustedes y a los Amigos.

Jorge Fox

Londres, el día 26 del tercer mes, del año 1678.

La carta al rey de Polonia, que fue mencionada anteriormente, es como se presenta a continuación:

A Johannes III rey de Polonia,

¡OH REY! Deseamos su prosperidad tanto en esta vida como en la que ha de venir. Y deseamos que podamos tener nuestra libertad cristiana para servir y adorar a Dios bajo su dominio; porque nuestro principio nos lleva a no hacer nada perjudicial al rey o a su pueblo. Somos un pueblo que ejercita una buena conciencia hacia Dios por medio de su espíritu santo, y en él le servimos, lo adoramos, y lo honramos; y hacia los hombres en las cosas que son iguales y justas, haciendo con ellos como quisiéramos que hicieran con nosotros; mirando a Jesús, quien es el autor y consumador de nuestra fe; y esta fe purifica nuestros corazones, y nos lleva a tener acceso a Dios; sin la cual no podemos agradarle; y por esta fe viven todos los justos, como declaran las escrituras. Aquello que deseamos de usted, oh rey, es que podamos tener la libertad en nuestras conciencias para servir y adorar a Dios; y para orarle a él en nuestras reuniones que hacemos juntos en el nombre de Jesús, como él manda; con la promesa de que él estará en medio de aquellos que se reúnen. Nosotros esperamos que el rey no pueda hacer más que decir que este deber y servicio se le debe dar a Dios y a Cristo; y le damos a Cesar lo que se le debe, y pagamos nuestro tributo y encargo igual que nuestro prójimo de acuerdo a nuestra parte justa. Nunca hemos leído en todas las escrituras del Nuevo Testamento que Cristo o sus discípulos alguna vez desterraron o encarcelaron a alguien que no fuera de su fe o su religión, o que no oyera las plegarias, o que hubieran dado un mandato así; sino, al contrario, que la cizaña y el trigo crezcan juntos hasta la cosecha, la cual es el fin del mundo. Entonces Cristo enviará a sus ángeles para separar al trigo de la cizaña. Él reprendió a los que querían que bajara fuego del cielo para consumir a aquellos que no querían recibir a Cristo; y les dijo que no sabían de qué espíritu eran ellos; él dijo que no había venido a destruir las vidas de los hombres, sino a salvarlas.

Deseamos que el rey considere cuánta persecución ha habido en el cristianismo, desde los días de los apóstoles, con respecto a la religión. Cristo dijo que ellos "deberían ir hacia el tormento eterno, los que no le visitaron en la cárcel;" entonces ¿qué sucederá con los que lo encarcelen a él al encarcelar a sus miembros, donde él es revelado? Nadie puede decir que el mundo se ha acabado; ¡por lo tanto cómo responderá el cristianismo al terrible y temible Dios en su día de juicio, los que se han perseguido los unos a los otros por causa de la religión antes del fin del mundo, bajo el pretexto de quitar la cizaña; lo cual no es su obra, sino la de los ángeles al final del mundo! Cristo manda a los hombres a amarse los unos a los otros, y a amar a sus enemigos; y al hacer esto serían conocidos como sus discípulos. Oh que todo el cristianismo haya vivido en paz y unidad, para que ellos por su moderación hubieran podido juzgar tanto a los turcos como a los judíos; y hubieran dejado a todos tener su libertad, los que reconocen a Dios y a Jesucristo, y hubieran caminado como corresponde al glorioso evangelio del Señor Cristo Jesús. Nuestros deseos son que el Señor Dios del cielo pueda suavizar el corazón del rey a todas las conciencias sensibles que temen al Señor, y que tienen miedo de desobedecerle.

Le rogamos al rey que lea algunas de las expresiones nobles de varios reyes, y otros, con respecto a la libertad de conciencia; y especialmente a los dichos del rey Estéfano de Polonia, a saber: "No me corresponde a mí reformar las conciencias; siempre he dado alegremente a Dios lo que le pertenece; y así lo haré ahora, y también en el futuro. Soportaré que la cizaña crezca hasta el tiempo de la cosecha, porque sé que el número de creyentes es pequeño; por lo tanto," dijo él cuando algunos procedían con la persecución, "yo soy rey del pueblo, no de sus conciencias." Él también afirmó que la "religión no se debía plantar con fuego ni con espada." Cron. Libertad de religión, Parte 2.

También un libro escrito en francés por W. M. en el año 1576, tenía esta frase, a saber: "Aquellos príncipes que han gobernado con delicadeza y clemencia añadieron justicia, y han ejercido moderación y mansedumbre hacia sus súbditos, siempre prosperaron y reinaron por largo tiempo; pero, al contrario, aquellos príncipes que han sido crueles, injustos, llenos de prejuicios, y opresores de sus súbditos, han caído pronto, ellos juntos con sus propiedades, hacia el peligro y la ruina total.”

Veritus dijo, "Ya que Cristo es un cordero, a quienes ustedes profesan como su cabeza y capitán, entonces esto requiere que ustedes sean las ovejas, y que usen las mismas armas que él usó. Porque él es un pastor de ovejas, no es un pastor de lobos o bestias salvajes. Si ustedes pierden la naturaleza de ovejas," dijo él, "y cambian a la naturaleza de lobos y bestias salvajes, entonces ustedes se excluirán de su llamado, y abandonarán su estandarte; y entonces él no será su capitán."

También encontramos que el rey Santiago afirma, en su discurso al parlamento en el año 1609 que "es una regla pura en la divinidad, que Dios nunca plantó a su iglesia con violencia o sangre." Y él dijo además: "Era usualmente la condición de los cristianos el ser perseguidos, pero no de perseguir."

'El rey Carlos, en su libro, página 61, dijo en su oración a Dios: "Tú ves cuánta crueldad entre los cristianos es perpetrada bajo el color de la religión; como si no pudiéramos ser cristianos a menos que nos crucificáramos los unos a los otros."

Página 28: "Hazlos finalmente que consideren seriamente que nada violento o dañino puede ser religioso."

Página 70: "Ni es tan apropiado extraer la reforma religiosa por medio de la espada, como para pulirlos por disputas justas o iguales, entre aquellos que están más preocupados por las diferencias, quienes no deben ser convencidos por la razón sino por la fuerza."

Página 66: "Tengan cuidado para que las circunstancias externas y las formalidades en la religión no los devoren a todos."

Pág. 91, 92: "En el punto de la verdadera sensibilidad de la conciencia he declarado tan a menudo cuan poco deseo que mis leyes y mi cetro se afiancen en la soberanía de Dios, quien es el único rey de la conciencia."

Pág. 123. "Ni deseo que ningún hombre sea más sujeto a mí, que todos nosotros seamos sujetos a Dios."

Pág. 200. "¡Oh tú Soberano de nuestras almas, el único comandante de nuestras conciencias!"

Pág. 346. (En sus meditaciones con respecto a la muerte), "Es realmente un estado triste, tener a sus enemigos como sus acusadores, partes, y jueces."

'El príncipe de Orange testificó, el año 1579, que "era imposible que la tierra estuviera en paz, a menos que hubiera una tolerancia libre en el ejercicio de la religión."

¿Dónde has leído en tu día (dijo Menmo) en los escritos de los apóstoles, que Cristo o los apóstoles alguna vez clamaron a los magistrados por su poder en contra de aquellos que no querían oír su doctrina, ni obedecer sus palabras? Yo sé con certeza (dijo él) que donde un magistrado destierre con la espada, no está allí el correcto conocimiento, la palabra espiritual, ni la iglesia de Cristo; es invocare brachium seculare (invocar el brazo secular)."

“No es cristiano, sino tiránico (dijo D. Philipson) desterrar y perseguir al pueblo por causa de fe y religión; y aquellos que lo hacen son ciertamente de la generación farisaica, que resistieron al espíritu santo."

Erasmo dijo: "Aunque ellos tomen nuestro dinero y nuestros bienes, no pueden así herir nuestra salvación; ellos nos afligen con cárceles, pero no nos separan así de Dios."-In de Krydges wrede, fol. 63.

Lucerno dijo: "Aquel que ordena cualquier cosa con la cual él ate la conciencia, este es un anticristo."-In de Bemise Disp. fol. 71.

Irenreo afirmó que "todo lo que fuerza la conciencia, aunque no sea más que una prohibición del ejercicio de aquello que es estimado por uno o por otro como necesario para la salvación, no es de ninguna manera correcto o apto." Él también afirmó que “por medio de la diversidad de religiones el reino no será llevado hacia ningún disturbio."

El emperador Constantino dijo que "fue necesario que él haya preservado la unidad de la fe, para que él pueda ser excusado ante el tribunal de Dios; y que él dejara a todos a su propia conciencia, de acuerdo al informe que él dará ante el tribunal de Cristo. Aquí podemos agitar a la gente (dijo él), no obligarlas; les suplicaremos que vengan a la unidad de los cristianos, pero tratarlos con violencia, no lo haremos de ninguna manera."-Sebast. Frank. chron. fol. 127.

Agustín dijo: "Algunos perturbaron la paz de la iglesia, mientras andaban quitando la cizaña antes de su tiempo; y por medio de este error de ceguera ellos mismos son separados tanto más de estar unidos con Cristo."

Retnaldo testificó "que aquel que con encarcelamientos y persecuciones busca esparcir el evangelio, y se ensucia sus manos con sangre, más bien será visto como un cazador salvaje, que un predicador o defensor de la religión cristiana."

"He por mucho tiempo determinado (dijo Enrique IV, rey de Francia, en su discurso al parlamento en 1599), reformar la iglesia, lo cual sin paz no puedo hacer; y es imposible reformar o convertir a la gente por medio de la violencia. Yo soy rey, y como un pastor, no derramaré la sangre de mis ovejas; sino las reuniré con la ternura y bondad de un rey, y no por el poder de la tiranía; y les daré a los que son de la religión reformada, el derecho a vivir y morar libremente, sin ser examinados, perturbados, ni obligados a hacer ninguna cosa contraria a sus conciencias; porque ellos tendrán el libre ejercicio de su religión," &c. [Vid. ekron. Van de Undergo 2 deel, p. 1514.]

Ennio dijo: "La sabiduría es sacada, cuando el asunto es actuado por fuerza. Y por lo tanto lo mejor de los hombres, y lo más glorioso de los príncipes, siempre estuvo listo para dar tolerancia."

Eusebio, en su segundo libro de la vida de Constantino, informa de estas palabras del emperador: "Que los que yerran con gozo reciban el fruto de la paz y la tranquilidad con los fieles, y esto les puede traer la restauración de la comunicación y la sociedad hacia el camino correcto de la verdad; que nadie moleste a nadie; que todos hagan como lo determinen en su mente. Y en realidad hay una gran razón para que los príncipes les den tolerancia a las personas que están en desacuerdo, cuyas opiniones no pueden ser alteradas por métodos justos; porque si las personas tienen confianza, ellos servirán a Dios de acuerdo a su persuasión; y si se les prohíbe públicamente, ellos se reunirán privadamente; y entonces todos esos inconvenientes y daños, que son argumentos en contra del permiso de las reuniones de los disidentes, son argumentos a favor del permiso público de religiones diferentes, estando ellas restringidas y resentidas, y encariña mutuamente a las personas descontentas, y hace más abundantes y peligrosas las confederaciones."

El concilio similar en las divisiones de Alemania, durante la primera reforma, era considerado razonable por el emperador Ferdinando y su excelente hijo Maximiliano; porque ellos habían observado que la violencia exasperaba, no era bendecida, no tenía éxito, y era irrazonable; y por lo tanto ellos promulgaron decretos de tolerancia."

El duque de Savoy, arrepentido de su guerra por la religión en contra de los Piemonteses, les prometió tolerancia; y cumplió su palabra.

Es increíble que hasta el tiempo del emperador Justiniano, en el año 525, "los católicos y novacianos tenían iglesias que eran permitidas indiferentemente, aún in Roma misma."

"Y Pablo predicó del reino de Dios, enseñando aquellas cosas que tenían que ver con el Señor Jesucristo, con toda confianza, y ningún hombre lo restringió; y él hizo esto por dos años en su propia casa rentada en Roma, y recibió a todos los que vinieron a él."

Ahora, oh rey, al ver estos nobles testimonios con respecto a la libertad de conciencia de los reyes, emperadores y otros, y la libertad que Pablo tenía en Roma en los días del emperador pagano, nuestro deseo es que nosotros podamos tener la misma libertad en Dantzig para reunirnos en nuestras propias casas rentadas, lo cual no puede ser ningún prejuicio contra el rey ni contra la ciudad de Dantzig; para que nosotros nos reunamos para esperar al Señor, y para orarle, y para servirle y adorarle en espíritu y verdad en nuestras propias casas rentadas, siendo que nuestro principio nos lleva a no herir a ningún hombre, sino a amar a nuestros enemigos, y a orar por ellos, sí, aún aquellos que nos persiguen. Por lo tanto, oh rey, considere, y la ciudad de Dantzig, ¿no consideraría usted pensar que es difícil para otros forzarle a dejar su religión por otra, que sea contraria a su conciencia? Y si es así, que usted piense que es difícil para usted, entonces "hacer con otros como usted quisiera que ellos hicieran con usted," no hacer con otros aquello que usted no quisiera que los hombres hicieran con usted; porque esa es la ley real, que debe ser obedecida. Y así en amor a su alma inmortal, y por su bien eterno esto está escrito.

Jorge Fox

Postdata

"Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos recibirán misericordia." Y recuerde, oh rey, las dos apologías de Justín Martyr a los emperadores romanos, en defensa de los cristianos perseguidos, y la notable apología escrita por Tertuliano sobre el mismo tema; las cuales no sólo son por la religión cristiana, sino en contra de toda persecución por causa de la religión.'

'Estimado Pedro Hendricks, Juan Claus, J. Rawlins, y todo el resto de los Amigos en Amsterdam, Friesland, y Rotterdam, para quienes es mi amor en la semilla de la vida que está sobre todo:

Recibí la carta de ustedes, con una carta de Dantzig; he escrito algo dirigido a ustedes, escrito al rey de Polonia para que ustedes lo traduzcan al holandés, y lo envían a los Amigos en ese lugar, para dárselo al rey; o para que ustedes lo pueden imprimir, después que sea entregado el manuscrito, lo cual puede ser de servicio a otros príncipes. Por lo tanto apresuradamente, con mi amor les escribo. El Señor Todopoderoso les dé dominio sobre todo en su poder eterno, y en él los guarde sobre todo, y los mantenga para su gloria, para que ustedes puedan responder a aquello de Dios en todo el pueblo. Amén.

Jorge Fox
Londres, el día 13 del noveno mes, del año 1677

Yo continué todavía en Londres y sus alrededores por algunas semanas, y el parlamento estaba en sesión otra vez, y los Amigos asistieron para obtener alguna reparación por nuestros sufrimientos, los cuales por este tiempo eran muy grandes y pesados sobre muchos Amigos en muchas partes de la nación. Los Amigos estaban siendo indebidamente enjuiciados por los estatutos promulgados en contra de los inconformistas del papado; aunque nuestros perseguidores no podían sino saber que los Amigos estaban completamente en contra del papado, habiendo dado testimonio en contra de él en palabra y por escrito, y sufrido por causa de él. Pero aunque muchos de los miembros del parlamento en ambas cámaras eran amables con los Amigos, y dispuestos a hacer algo para aliviarlos, sin embargo teniendo muchos asuntos que atender, a ellos se les dificultó hacer la buena obra que hubieran querido hacer, de modo que los sufrimientos en contra de los Amigos continuaron.

Pero lo que añadió mucho al dolor y la operación de los Amigos fue que algunos, que hicieron profesión de la misma verdad que nosotros, habiéndose alejado de la simpleza del evangelio hacia la libertad carnal, y esforzándose para llevar a otros con ellos, se opusieron al orden y la disciplina que Dios por su poder había establecido y fundado en su iglesia; e hicieron un gran ruido y clamor en contra de las regulaciones; por medio de las cuales ellos fácilmente se llevaron consigo a aquellos que estaban inclinados a la soltura, y desearon caminar en un camino más ancho que el camino de la verdad. También algunos de los más simples y jóvenes en la verdad, o débiles de juicio, eran fácilmente traicionados por ellos, al no conocer la profundidad de Satanás en esos argumentos engañadores; por cuya causa fui llevado a escribir el siguiente documento, para desengañar a los engañados, y abrir el entendimiento de los débiles en este asunto:

Todos los que niegan las regulaciones sin prescripciones podrían también negar todas las escrituras, que fueron dadas por el poder y el espíritu de Dios. Porque ¿acaso no prescriben ellos cómo los hombres deberían caminar hacia Dios y el hombre, tanto en el Antiguo como el Nuevo Testamento? Sí, ¿desde la primera promesa de Cristo en Génesis, lo que la gente debería creer y confiar; y todo el tiempo hasta llegar a los profetas? ¿Acaso el Señor no le prescribió a su pueblo por medio de los padres y después por sus profetas? ¿Acaso él no le prescribió al pueblo cómo deberían caminar para agradar a Dios, y mantenerse en su favor? En los días de Cristo, ¿acaso él no prescribió y enseñó a la gente cómo deberían caminar y creer? Y después de él, ¿acaso los apóstoles no le prescribieron al pueblo cómo deberían creer, y recibir el evangelio y el reino de Dios, dirigiéndolos hacia aquello que les daría conocimiento de Dios, y cómo ellos debían caminar en el nuevo pacto en los días del evangelio, y por medio de qué camino debían ir hacia la ciudad santa? ¿Y acaso los apóstoles no enviaron sus decretos por medio de hombres fieles (que pusieron sus vidas en peligro por Cristo), a las iglesias, por los cuales ellas fueron establecidas? Entonces ustedes, que niegan las prescripciones dadas por el poder y el espíritu de Dios, se oponen así al espíritu que se las dio a todos los hombres santos de Dios.

¿Acaso no había algunos todo el tiempo en los días de Moisés, en los días de los profetas, en los días de Cristo, y en los días de sus apóstoles, quienes resistieron lo que ellos habían proclamado por el espíritu de Dios? ¿Y acaso no ha habido una oposición similar desde los días de los apóstoles? ¿Cuántos se han levantado, desde que apareció la verdad, para oponerse al orden que permanece en el poder y el espíritu de Dios? Quienes están en nada más que el mismo espíritu que se ha opuesto al espíritu de Dios todo el tiempo desde el comienzo. Vean qué nombres o títulos el espíritu de Dios le dio a ese espíritu contrario en el pacto antiguo, y también en el nuevo; que es el mismo ahora; porque después que el Señor había entregado el pacto antiguo, hubieron algunos entre ellos que se le opusieron; los cuales fueron peores que enemigos públicos. Y de la misma manera en los días del nuevo pacto, en los tiempos del evangelio, ustedes pueden ver qué clase de personas se opusieron a Cristo y los apóstoles, después que ellos llegaron a ver la verdad; y cómo ellos se fueron en contra de Cristo y sus apóstoles. Vean qué libertad ellos pidieron y hacia qué libertad corrieron en los días de los apóstoles, quienes no podían soportar la cruz, el yugo de Jesús. Vemos el mismo espíritu duro y altivo que clama ahora por libertad (el cual no puede ser dado por el poder y el espíritu de Cristo) y clama "imposición," sin embargo está imponiendo clamores de "Libertad de conciencia," y no obstante se opone a la libertad de conciencia; clama en contra de las prescripciones, y sin embargo prescribe tanto en palabras como por escrito. Por lo tanto con el poder eterno y espíritu de Dios este espíritu es comprendido: su ascenso, comienzo y fin; y es juzgado. Este espíritu clama: "No debemos juzgar la conciencia, no debemos juzgar asuntos de fe, no debemos juzgar los espíritus, ni las religiones." Sí, aquellos que están en el espíritu puro y el poder de Dios, en el que fueron juzgados los apóstoles, juzgan la conciencia, si es que es una conciencia cauterizada, o una conciencia sensible; ellos juzgan la fe, si es que está muerta, o si está viva; ellos juzgan la religión, si es que es vana, o pura o no contaminada; ellos juzgan los espíritus, y los prueban, si es que son de Dios, o no; ellos juzgan la esperanza, si es que es la de los hipócritas, o la verdadera esperanza que purifica, así como Dios es puro; ellos juzgan la creencia, si es que es nacida de Dios, y si vence al mundo, o lo que corre hacia el espíritu del mundo, que desea por envidia, y no vence al mundo; ellos juzgan las adoraciones, si es que son adoraciones de la voluntad, y la adoración de la bestia y el dragón, o la adoración de Dios en espíritu y en verdad; ellos juzgan a los ángeles, si es que son caídos, o aquellos que guardaron su habitación; ellos juzgan al mundo, que aflige y apaga al espíritu, odia la luz, convierte la gracia de Dios en libertinaje, y resiste el espíritu santo. Ellos juzgan los corazones, oídos y labios, cuales están circuncidados y cuales no están circuncidados. Ellos juzgan a los ministros, apóstoles, y mensajeros, si es que son de Satanás o de Cristo. Ellos juzgan las diferencias en las cosas exteriores, en las iglesias u otros lugares; sí, el miembro más pequeño de la iglesia tiene poder para juzgar tales cosas, teniendo la verdadera medida y el verdadero peso para pesar las cosas, y con la cual pueden medir cosas sin hacer diferencia de personas. Este juicio es dado, y todas estas cosas son hechas por el mismo poder y espíritu en el que estaban los apóstoles. Los tales también pueden juzgar las elecciones y reproches; y quienes guardan su habitación, y quienes no lo hacen; quienes son judíos [con un corazón circuncidado], y quienes son de la sinagoga de Satanás [las sectas cristianas falsas]; quienes están en la doctrina de Cristo, y quienes están en la doctrina de demonios; quién prescribe y declara cosas del poder y el espíritu de Dios, para preservar todo en el poder y espíritu de Dios, y quién prescribe y declara cosas a partir de un espíritu suelto, y suelta a todos del yugo de Cristo, el poder de Dios, hacia la soltura y la libertad. Estos de la misma manera pueden juzgar y discernir quién lleva personas hacia la posesión del evangelio de luz y vida, sobre la muerte y la oscuridad, y hacia la verdad donde el diablo no puede entrar; y quién los lleva hacia la posesión de la muerte y la oscuridad, sacándolos de la libertad gloriosa del evangelio, y de Cristo Jesús, su fe, verdad, espíritu, luz y gracia. Porque no hay verdadera libertad aparte de estas cosas; y esa libertad responde a la gracia, la verdad, la luz, el espíritu, la fe, el evangelio de Cristo en cada hombre y mujer, y es el yugo contrario a cada hombre y mujer. Esto lo hace airarse, e hincharse, e inflarse; porque esto es inquieto, indisciplinado, sin paciencia, y listo para maldecir a Dios, y aquello que reina sobre él, porque no tiene su voluntad. Obra con toda sutileza y evasión con su espíritu agitado, para entrar y contaminar las mentes de los simples, y violar las mentes vírgenes. Pero a medida que reciben la sabiduría celestial, por la cual todas las cosas fueron hechas (y esta sabiduría está sobre ese espíritu), por medio esta sabiduría ellos serán guardados sobre ese espíritu. Y Cristo le ha dado el juicio a sus santos en su iglesia, aunque él es el juez de todo; y los santos, en el poder y el espíritu de Dios, tuvieron el poder y lo tienen ahora para juzgar las palabras y maneras, de vidas y conversaciones, crecimientos, y estados, de un niño a un padre en la verdad; y para quién ellos son un olor para muerte, y para quién ellos son un olor para vida; y quienes sirven al Señor Jesucristo, y predican de él, y quienes predican ellos mismos, y se sirven a sí mismos; y quienes hablan de la luz, de la fe, del evangelio, de esperanza, de gracia, y predican tales cosas; sin embargo en sus obras y sus vidas niegan todo esto, y Dios, y Cristo, y predican libertad, de eso que está en ellos mismos hacia aquello que está en otros, que deberían estar bajo el yugo y cruz de Cristo, el poder de Dios. Por lo tanto los santos en el poder y espíritu de Cristo puede discernir y distinguir quien sirve a Dios y Cristo, y quienes no le sirven; y puede poner una distinción entre lo profano y lo santo. Pero aquellos que han perdido su colirio, y su vista se ha nublado, pierden este juicio, discernimiento, y distinción en la iglesia de Cristo; y los tales llegan a ser vomitados de la boca de Cristo, a menos que se arrepientan; y si no lo hacen, ellos llegan a corromper la tierra, y a cargarla, la cual los vomita a ellos. Por lo tanto, todos son exhortados a mantenerse en el poder y espíritu de Cristo Jesús, en la palabra de vida y la sabiduría de Dios (que está por encima de lo que está por abajo), en la cual ellos pueden mantener su entendimiento y discernimiento espiritual; y así establecer el juicio espiritual sobre lo que está para ser juzgado, que deshonra a Dios, que lleva hacia la libertad suelta y falsa; y fuera de la unidad que permanece en el espíritu celestial, que lleva a conformarnos a la imagen del Hijo de Dios, y su evangelio, el poder de Dios (que existe desde antes que existiera el diablo), y en su verdad (de la cual el diablo está fuera), en la cual todos son de una mente, un corazón, y un alma, y llegan a beber en un espíritu, siendo bautizados en un espíritu, y así en un cuerpo, del cual Cristo es la cabeza; por lo tanto mantengan una comunión en el espíritu, y unidad en el espíritu, la cual es el vínculo de paz, la paz del Príncipe de príncipes. Y aquellos que claman tanto en contra del juicio, y tienen temor del juicio, sean ellos apóstoles, profesantes, o profanos, son los que más juzgan con los espíritus falsos censuradores y el juicio; sin embargo no pueden soportar el verdadero juicio del espíritu de Dios, ni permanecer en su juicio. Esto ha sido manifestado desde el comienzo, teniendo ellos las medidas falsas y los pesos falsos, porque nadie tiene la medida verdadera y el peso verdadero, sino aquellos que se mantienen en la luz, el poder, y el espíritu de Cristo. Hay un espíritu suelto que clama libertad, y en contra de las prescripciones, sin embargo está prescribiendo caminos, tanto por palabras como por escrito. El mismo espíritu clama en contra de los juicios, y no quiere ser juzgado, sino que está juzgando con el espíritu incorrecto. Esto es presentado como reprensión a ese espíritu.

Jorge Fox
Londres, el día 9 del cuarto mes, del año 1678

Cuando había terminado el servicio que tenía para el Señor allí en esos momentos, fui hacia Hertford, visitando Amigos, y teniendo varias reuniones en el camino. En Hertford me quedé varios días ya que había mucho servicio para el Señor allí, tanto entre los Amigos en sus reuniones como en conferencias con los que estaban en oposición al orden de la verdad, habiéndose dejado llevar por conjeturas impías y celos con respecto a los Amigos. También respondí a algunos libros escritos en contra de la verdad y de los Amigos. Mientras estaba allí, me vino la inspiración de escribir unas pocas líneas, y enviarlas al exterior entre los Amigos, como sigue a continuación:

Estimados Amigos,

Que la santa semilla de la vida reine sobre la muerte y la semilla impía en todos ustedes; para que en la semilla santa del reino todos ustedes puedan sentir la paz santa y eterna con Dios, por medio de Cristo Jesús su Salvador, y sentarse con él, quien es la vida y reposo glorioso de ustedes, la santa roca y fundamento, que permanece seguro sobre todo desde siempre y para siempre, en quien está toda la plenitud de la bendición; para que ustedes puedan gloriarse en él, quien vive para siempre, ¡Amén! Quien es su eterno gozo, vida, y felicidad, por medio de quien ustedes tienen paz con Dios. Esta santa semilla hiere la cabeza de la serpiente, y sobrevivirá toda su ira, malicia, y envidia; quien existía antes que ella y antes que lo otro, y permanece cuando eso y ella se hayan ido hacia el fuego que quema con azufre. La semilla de Cristo reinará, y así ustedes vivirán, y así ustedes viven y caminan en él, se sientan en Cristo, y se edifican unos a otros en el amor de Dios.

Jorge Fox

Hertford, el día 10 del quinto mes, del año 1678

Al día siguiente se me vino la inspiración de una operación nueva, con respecto a aquellos espíritus rebeldes y desordenados que habían salido de nosotros, y estaban obrando para llevarse a otros tras ellos hacia la libertad falsa. Sintiendo el dolor y el daño que estos espíritus engañadores podrían hacer si la gente los seguía, fui inspirado a escribir unas pequeñas líneas para advertirle a los Amigos acerca de ellos, como sigue a continuación:

Amigos todos,

Manténganse en la tierna vida del Cordero sobre aquello que es rebelde, que se ha hinchado e inflado, cuya obra es para las luchas, la contienda y la división, acercándose a la soltura y la libertad falsa, bajo la pretensión de una conciencia, y pone en peligro de ruina a los jóvenes en Cristo. Aquellos que los animan a eso serán culpables de su destrucción, y de establecer una mentalidad fija, en vez de una conciencia, en su ira y pasión; lo cual apagará el espíritu universal en ellos mismos y en cada hombre y mujer; y así ese espíritu no tendrá verdadera libertad en ellos, ni en otros; así ellos cierran el reino de los cielos para sí mismos, y también para otros. Por lo tanto un espíritu suelto se levanta bajo la pretensión de libertad de conciencia, o una voluntad obstinada; hace profesión de las palabras de verdad en una forma sin poder; esta pretensión disfrazará y cubrirá toda indiferencia y maldad, lo cual es para juicio eterno; por que esto deshonra a Dios. Por lo tanto mantengan el espíritu tierno de Dios en toda humildad, para que en él ustedes puedan saber que todos son miembros los unos de los otros, y cada uno tiene un oficio en la iglesia de Cristo. Todos estos miembros vivientes se conocen los unos a los otros en el espíritu, y no en la carne. Por lo tanto aquí ningún hombre domina a la mujer, como Adán dominó a Eva en la caída; sino Cristo, el hombre espiritual, tiene dominio entre sus miembros espirituales y por encima de ellos, los cuales son edificados con amor celestial que Dios derrama en sus corazones, donde cesa toda contienda.

Jorge Fox

Hertford, el día 11 del quinto mes, del año 1678

Me fui de Hertford a una reunión en Rabley Heath, y de allí a la casa de Eduardo Crouch de Stevenage. Al siguiente día fui a Baldock, donde tuve una reunión esa noche, y después tuve reuniones en Hitchin y Ashwell. Después, pasando por partes de Bedfordshire, donde tuve una reunión o dos, fui a Huntingdon, y en esa región me quedé por varios días, teniendo muchas reuniones, y mucho servicio entre los Amigos; obrando para convencer a los opositores, y para confirmar y fortalecer a los Amigos en el camino y la obra del Señor. En Ives de Huntingdonshire, Jorge Whitehead se unió conmigo y viajamos haciendo la obra del Señor por cinco o seis días en esa región y algunas partes de Northamptonshire. Dejándome en Great Bowden de Leicestershire, él se fue hacia Westmoreland. Yo me quedé en Leicestershire, visitando Amigos en Saddington, Wigston, Knighton, Leicester, Sileby, Swannington, y varios otros lugares. En esos lugares tuve reuniones muy preciosas y buen servicio entre los Amigos y otros: porque hubo una gran apertura, y el Señor me dio muchas verdades importantes y excelentes para entregarles a ellos.

En Leiceste, fui a la cárcel a visitar a los Amigos que estaban encarcelados por el testimonio de Jesús, con quienes pasé un tiempo, animándolos en el Señor a perseverar firme y fielmente en su testimonio, y no cansarse de sufrir por su causa. Y cuando me había apartado de los Amigos, hablé con el carcelero, deseando que él fuera amable con ellos, y les dejara tener la libertad que pudiera darles, incluyendo visitar a sus familias de vez en cuando.

Tuve una reunión o dos en Warwickshire, y después fui a Staffordshire, donde tuve varias reuniones muy dulces y abiertas, tanto por reunir hacia la verdad como por establecerla. Mientras estaba en Staffordshire, fui inspirado a escribir el siguiente documento:

Estimados Amigos de las reuniones trimestrales y mensuales en todas partes,

Mi deseo es que todos ustedes puedan esforzarse para ser de una mente en el poder y la verdad del Señor, la cual es pacífica (en la cual no pueden entrar las luchas ni la enemistad) y también en la sabiduría de Dios, la cual es pura, pacífica, y condescendiente (la cual está por encima de lo que es de abajo, lo que es terrenal, diabólico, y sensual). Y para que en esta sabiduría celestial que es pacífica, y condescendiente, todos ustedes pueden ser ordenados, y que hagan lo que hacen para la gloria de Dios. Y estimados Amigos, si sucediera en cualquier momento alguna cosa que llevara hacia las luchas, disputas, o contiendas en sus reuniones mensuales o trimestrales, que sea referido a una media docena de personas, o un número similar, para debatir y finalizar sus reuniones, como lo fue al principio, que todas sus reuniones mensuales y trimestrales puedan llevarse a cabo pacíficamente. Y entonces ellos puedan informarle a la reunión lo que han hecho; para que los débiles y jóvenes entre ustedes no puedan ser heridos al oír las luchas o contiendas en sus reuniones, donde no debería haber luchas ni contiendas; sino que todos prosigan, y determinen las cosas en una sola mente, en el poder de Dios, el orden del evangelio; y en este evangelio de paz ustedes preservarán la paz de todas sus reuniones. Si algún hombre o mujer tiene algo en contra de alguien, que hablen los unos con los otros, y lo arreglen entre ellos; si no pueden arreglarlo, que llevan a dos o tres para que lo arreglen. En caso que ellos no puedan resolverlo, que sea llevado ante la iglesia; y que una media docena, o un número apropiado de personas de sus reuniones mensuales o trimestrales puedan oírlo, y finalmente solucionarlo, sin hacer diferencia de personas. Que todo prejuicio sea puesto a un lado y enterrado; también toda brusquedad de los unos hacia los otros; y que el amor, que no está hinchado, no envidia, no busca su propia ganancia, sino que soporta todo, tenga el dominio en todas sus reuniones; porque eso edifica el cuerpo del cual Cristo es la cabeza, y esto gobernará sobre todo bronce y cimbales tintineantes. Este amor será paciente, y amable; controlará lo que se jactaría de sí mismo, se hincharía, se comportaría de manera indecorosa, o que sería fácilmente provocado; tendrá dominio sobre todos esos frutos que no son del espíritu, el fruto de lo cual es amor. Y para que con este espíritu santo todos ustedes puedan ser bautizados en un cuerpo, y puedan beber en un espíritu; en el cual ustedes tendrán unidad, en la cual está el vínculo del Rey de reyes y Señor de señores, su paz. Aquellos que moran en amor, moran en Dios, porque Dios es amor; por lo tanto, que cada uno guarde su habitación.

Mi amor para ustedes en Cristo Jesús, la semilla eterna, la cual está sobre todos,

Jorge Fox
Staffordshire, el día 20 del sexto mes, del año 1678

Saliendo de Staffordshire fui a visitar a Juan Gratton a Moniash en Derbyshire, con quien me quedé una noche, y fui al día siguiente a la casa de William Shaw, en el cerro de Yorkshire, donde organicé una reunión para el siguiente primer día de la semana. Muchos Amigos vinieron de Derbyshire, y de varias reuniones en Yorkshire, y fue una reunión preciosa y cómoda; donde se explicó el estado bendito en el que estaba el hombre antes de caer; los medios por los cuales cayó, la condición miserable hacia la cual cayó, y la manera correcta de salir de ella hacia un estado feliz otra vez por medio de Cristo, la semilla prometida.

Pasé alrededor de dos semanas en Yorkshire, y tuve muchas reuniones maravillosas en esa región. Después, al visitar la casa de Roberto Widdel de Kellet en Lancashire, pasé a Arnside en Westmoreland, donde tuve una preciosa reunión viviente en el poder del bendito Señor, para la gran satisfacción y consuelo de los Amigos, quienes vinieron de varias partes. Al día siguiente fui a Swarthmore; y siendo que era el día de la reunión allí, tuve una oportunidad muy dulce con los Amigos; nuestros corazones fueron abiertos en el amor de Dios, y su bendita vida fluyó entre nosotros.

No había estado por mucho tiempo en Swarthmore cuando me vino una preocupación de visitar las iglesias de Cristo, por medio de una epístola, como sigue a continuación:

Estimados Amigos,

Para ustedes es mi amor en la semilla celestial, en quien todas las naciones son bendecidas. Oh, guarden todo en esta semilla, en la cual ustedes son bendecidos, y en la cual Abraham y todos los fieles son bendecidos, sin las obras de la ley: porque la promesa era y es para la semilla, y con la semilla, y no con la ley del primer pacto. En esta semilla todas las naciones y ustedes son bendecidos, la cual hiere la cabeza que rompió la maldición, y separó al hombre de Dios. Esta es la semilla que nos reconcilia con Dios; y esta es la semilla en la cual ustedes son bendecidos tanto material como espiritualmente; por medio de la cual ustedes tienen una herencia entre los santificados, quienes no pueden ser contaminados, ni puede ninguna persona contaminada entrar en su posesión; porque todas las contaminaciones están fuera de esta semilla. Esto es lo que leuda hasta llegar a ser una nueva masa, y hiere la cabeza de la semilla impía que leuda la vieja masa, sobre quien se pone el sol de justicia, pero nunca se pone sobre aquellos que caminan en la semilla en la cual todas las naciones son bendecidas; y por medio de esta semilla ellos son llevados a Dios, quien derriba la semilla que los separó de Dios, de manera que llega a ser nada entre ellos y Dios. Ahora todos mis queridos Amigos, mi deseo es que todos ustedes puedan llegar a ser valientes en esta semilla celestial para Dios y su verdad sobre la tierra, y la esparzan en el exterior, respondiendo a lo de Dios que está en todos; para que con esto las mentes de las personas puedan ir hacia el Señor, para que él pueda llegar a ser conocido, servido y adorado, y para que todos ustedes puedan ser como la sal de la tierra, y puedan hacer que lo desagradable sea agradable. Y en el nombre de Jesús mantengan sus reuniones, los que se reúnen en ellas, en cuyo nombre ustedes tienen salvación; y él está en medio de ustedes, cuyo nombre está por encima de todo nombre bajo los cielos. Por lo tanto ustedes tienen un profeta, obispo, pastor, sacerdotes, y consejero (por encima de todos los consejeros, sacerdotes, obispos, profetas, y pastores bajo todo el cielo), para ejercer sus oficios entre ustedes, en sus reuniones, reunidos en su nombre. Porque la reunión de Cristo está por encima de todas las reuniones y asambleas bajo todo el cielo; y su cuerpo, su iglesia, y la cabeza de ella, está sobre todos los cuerpos, iglesias y cabezas bajo todo el cielo. Y la fe cuyo autor es Cristo, y la adoración que él ha establecido, y su comunión en el evangelio, está sobre todas las creencias históricas, y las creencias que los hombres han creado, junto con sus adoraciones y comuniones bajo todo el cielo. Y ahora, estimados amigos, mantengan sus reuniones de hombres y de mujeres en el poder de Dios, el evangelio, la autoridad de ellos, que trae la vida y la inmortalidad a la luz en ustedes; y este evangelio, el poder de Dios, los guardará en la vida y la inmortalidad (que los ha llevado a la luz en ustedes), para que ustedes puedan ver sobre aquel que ha oscurecido y los ha alejado del conocimiento de las cosas de Dios; porque es él y sus instrumentos (que los ha oscurecido para alejarlos de la vida y la inmortalidad), lo que quiere derribar sus reuniones de hombres y mujeres (las cuales fueron establecidas en el poder de Dios, el evangelio), y quiere oscurecerlos otra vez para alejarlos de esta vida y esta inmortalidad que el evangelio ha sacado a la luz, y los guardará allí, a medida que su fe permanezca en este poder de Dios, el evangelio, en el cual todos ven sus obras y su servicio para Dios. Todo heredero en el poder de Dios, el evangelio, tiene derecho a esta autoridad, que no es del hombre ni por el hombre; y este evangelio, el poder de Dios, es eterno, un orden eterno, una comunión eterna; y en el evangelio hay gozo eterno, consuelo, y paz, que durará más que todos esos gozos, consuelos, y paz que tienen un fin ,y también el espíritu que se opone al orden de Dios y su comunión gloriosa y la paz y consuelo en ella. Y, mis estimados amigos, mi deseo es que ustedes puedan mantenerse en la unidad del espíritu, que los bautiza a todos en un cuerpo, del cual Cristo es la cabeza celestial y espiritual. Para que ustedes puedan ver y dar testimonio de nuestra cabeza celestial y espiritual, y así beber en el único espíritu, lo cual toda la gente de la tierra seguramente no va a hacer, mientras ellos afligen, apagan y se rebelan en contra de él, ni son bautizados en un cuerpo; y para mantener la unidad del espíritu, que es el vínculo de paz, sí la paz del Rey de reyes, y Señor de señores; y guardar esto es el deber de todos los cristianos verdaderos, quienes están unidos internamente a Cristo.

Jorge Fox

Mi amor para todos ustedes en la semilla eterna,

Swarthmore, el día 26 del séptimo mes, del año 1678

Alrededor de este tiempo habían varios Amigos en la cárcel por dar testimonio de la verdad; a quienes fui inspirado a escribir unas pocas líneas para consolarlos, fortalecerlos, y animarlos; teniendo un verdadero sentido de sus sufrimientos en mi espíritu, y una simpatía por ellos en el interior. Lo que escribí fue lo siguiente:

Mis estimados Amigos,

Quienes sufren por causa del Señor, y por el testimonio de su verdad, el Señor Dios Todopoderoso con su poder los defienda y los sostenga en todas sus pruebas y sufrimientos, y les de la paciencia y el contentamiento en su voluntad para que ustedes puedan permanecer valientes por Cristo y su verdad sobre la tierra, sobre el espíritu perseguidor y destructor, que hace sufrir en Cristo (quien hiere la cabeza), en quien ustedes tienen tanto elección como salvación. Por causa de sus escogidos el Señor ha hecho mucho desde la fundación del mundo, como se puede ver a través de las escrituras de la verdad. Aquellos que los tocan, tocan la niña de los ojos de Dios, ya que ellos son tan especiales para él; y por lo tanto es bueno para sus hijos sufrientes confiar en el Señor, y esperarle; porque ellos serán como el monte Sión, que no puede ser quitado de Cristo, su roca y salvación, el fundamento de todos los escogidos de Dios, de los profetas y apóstoles, y del pueblo de Dios ahora y hasta el fin; ¡gloria sea al Señor y el Cordero sobre todo! Háganles recordar a todos los Amigos de mi amor, y no piensen que el tiempo es largo; porque todo el tiempo está en las manos del Padre, su poder. Por lo tanto mantengan la palabra de paciencia, y ejerciten ese don. El Señor los fortalezca en sus sufrimientos, en su espíritu santo de fe. Amén.

Jorge Fox
Swarthmore, el día 5 del mes 12, del año 1678

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libre de pecado
al beneficiarse de poder de Dios que produce cambio por medio de la cruz
que lleva a la unión con Dios en su Reino.