1685-1690 Años finales en Londres y muerte
Parte 2 de 4

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Después de esto regresé rápidamente a Londres y continué allí un mes en el servicio del Señor; estando ocupado diariamente ya sea en reuniones públicas, o en servicios más particulares relacionados a la iglesia de Cristo; como visitando a aquellos que estaban enfermos o afligidos, escribiendo libros o documentos para esparcir la verdad, o refutando errores. Como era un tiempo de libertad general, los papistas aparecían más abiertamente en sus adoraciones que anteriormente; y con muchas personas inestables yendo a verlos, hubo mucha discusión de sus oraciones por los santos, y con el rosario, etc. En respuesta a esto escribí un corto documento con respecto a la oración, como sigue a continuación:

Cristo Jesús, cuando él le enseñó a sus discípulos a orar, les dijo: "Cuando oren, digan: Padre Nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre," etc. Cristo no dice que ellos debían orarle a María, la madre de Cristo; ni tampoco dice que ellos debían orarle a los ángeles, ni a los santos que estaban muertos. Cristo no les enseñó a orarle a los muertos, ni orar por los muertos. Ni tampoco Cristo ni sus discípulos le enseñaron a los creyentes a orar con rosarios, ni a cantar con órganos externos; sino que el apóstol dijo que él cantaba y oraba en el espíritu; porque el espíritu mismo "hace intercesión; y el Señor, que escudriña el corazón, conoce la mente del espíritu."

Tomar consejo de los muertos estaba prohibido por la ley de Dios; ellos debían recibir consejo del Señor. Él ha dado a Cristo en el nuevo pacto, en su día del evangelio, para que sea consejero y líder a todos los creyentes en su luz. Los hombres no deben correr a los muertos en vez de a los vivos; porque la ley y el testimonio de Dios lo prohíbe. A aquellos judíos que rehusaron las aguas de Silo, les vinieron las inundaciones y aguas de los asirios y babilonios, que los llevaron al cautiverio; y aquellos que rehusan las aguas de Cristo, son desbordados con las inundaciones del mundo, que está en iniquidad. Aquellos que pidieron consejo de ídolos de madera y piedras, estaban en el espíritu de error y prostitución; ellos se habían "prostituido alejándose de Dios." Oseas 4:12. Y aquellos que "se adhirieron a Baal Peor, y comieron los sacrificios hechos a los muertos. Provocaron a Dios con sus obras, y se desató entre ellos la mortandad.” Sal 107:28-29. Por lo tanto, aquí pueden que los sacrificios de los muertos estaban prohibidos. Los vivos saben que ellos van a morir; pero los muertos nada saben, ni tienen más recompensa, pues la memoria de ellos es puesta en el olvido, Ecl 9:5."Ay de los hijos rebeldes", dice Jehovah, "por llevar a cabo planes pero no los míos, por hacer libaciones para sellar alianzas pero no según mi Espíritu, añadiendo pecado sobre pecado.
Isa 30:1.

Jorge Fox

Cuando me había quedado alrededor de un mes en Londres, me fui de la ciudad otra vez. Debido a las muchas dificultades que había pasado encarcelado, y otros sufrimientos por causa de la verdad, mi cuerpo había llegado a estar tan enfermo y débil, que no podía soportar la cercanía de la ciudad por mucho tiempo, pero estaba feliz de ir un poco al campo, donde podía encontrar el beneficio del aire limpio. En ese tiempo fui con mi yerno, William Mead, a su casa de campo llamada Gooses en Essex, donde me quedé alrededor de dos semanas; y entre otros servicios que tuve allí, escribí el siguiente documento:

Una distinción entre la verdadera ofrenda y sacrificio, y la falsa,
en el pacto antiguo y el nuevo.

El Señor dijo: "El que ofrece sacrificio a un dios que no sea Jehovah, será anatema." Exo 22:20. Por lo tanto no se debe seguir a ningún dios, ni se le debe hacer sacrificio, sino sólo al Señor Dios. Es muerte sacrificar a cualquier otro dios, aparte del Señor. El Señor también dijo: "No ofrecerás la sangre de mi sacrificio junto con algo que tenga levadura." Exo 23:18. Por lo tanto esa levadura agria y pesada no debe ser ofrecida con el sacrificio del Señor. Nuevamente, el Señor dijo: "no construirás un altar con piedras labradas; porque si alzas una herramienta sobre él, lo profanarás." Exo 20:25. Por lo tanto tengan cuidado de no profanar el altar con sus propias herramientas, ustedes que profesan ofrecer un sacrificio espiritual.

Jonás dijo que él "sacrificaría al Señor con voz de agradecimiento," cuando estaba en el vientre del gran pez; y allí él le oró al Señor. Jonás 2. Porque Jonás, en el vientre de la ballena, no tenía corderos, ni machos cabríos, ni sacrificios externos para ofrecer.

El Señor le prohíbe a su pueblo sacrificar con prostitutas. Oseas 4:14. Y el Señor le prohíbe a su pueblo sacrificar animales ciegos, cojos, enfermos, o los que eran deformes, o tenían alguna imperfección; como en Mal 1:8 y muchos otros lugares. Por lo tanto aquellos que ofrecen sacrificios espirituales, no deben ofrecer sacrificios que son ciegos, cojos, imperfectos, o deformes a Dios.

El escriba le dijo a Cristo: "Amar a Dios con todo el corazón, y con todo el entendimiento, y con toda el alma, y con todas las fuerzas, y amar a su prójimo como a sí mismo, vale más que todos los holocaustos y sacrificios." Mar 12:33. "Y viendo Jesús que había respondido sabiamente, le dijo: --No estás lejos del reino de Dios," versículo 34. Amar a Dios a su prójimo como a sí mismo, era más que cualquier ofrenda quemada y sacrificios en el tiempo de ley; por lo tanto, todas las ofrendas y sacrificios en el tiempo del evangelio, si no hay amor a Dios a su prójimo como a sí mismo, no tiene beneficio.

David dijo: "Ofrezcan sacrificios de acción de gracias y proclamen sus obras con júbilo." Sal 107:22. Estos son los sacrificios que el Señor exige de su pueblo, más que los sacrificios externos. David dijo: "Sea constante mi oración delante de ti, como el incienso; mis manos alzadas, como el sacrificio del atardecer." Sal 141:2. Aquí David busca que su oración al Señor, y sus manos levantadas hacia él, sean aceptadas por el Señor, tanto como el incienso externo, y el sacrificio externo de la tarde. Nuevamente David dice: "Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado. Al corazón quebrantado y contrito no desprecias tú, oh Dios." Sal 51:17. (vea también Isa 57:15. e Isa 66:2.) Estos son los sacrificios que David dijo que Dios aceptaría, y no despreciaría; los cuales son más grandes que el espíritu no quebrantado, y el corazón no contrito, con ofrendas externas y sacrificios.

Los adversarios de los judíos se querían unir con ellos para construir el templo, diciendo: "Permitidnos edificar con vosotros; porque como vosotros, buscamos a vuestro Dios, y a él hemos ofrecido sacrificio." Pero los judíos les rehusaron, y dijeron: "Ustedes no tienen nada con nosotros, para edificar una casa a nuestro Dios." Esdras 4:1-3. Aquí ustedes pueden ver que el pueblo de Dios rehusó edificar con ellos, y hacer sus sacrificios. Salomón dijo: "El sacrificio de los impíos es una abominación a Jehovah." Pro 15:8. (Vea también Isa 1:11-20. e Isa 66:3.) Salomón también dijo: "Mejor es un bocado seco y con tranquilidad que una casa llena de banquetes con contiendas." Pro 17:1. Ahora, que toda la gente considere qué tan buena es su casa llena de sacrificios pero con contienda; cuando un bocado seco, y tranquilidad en ella es mejor. Consideren, todas las personas, si ustedes viven en impiedad, su sacrificio es una abominación al Señor.

Nuevamente Salomón, hablando del sacrificio de los necios, dijo: "Ellos no saben que hacen mal." Ecl 5:1. Los necios son aquellos que no caminan en el espíritu de Dios, o que comienzan en el espíritu, y terminan en la carne, como los necios gálatas; porque el espíritu de Dios es el espíritu de sabiduría y entendimiento, y no puede unirse con los sacrificios de los muertos, ni de los necios, ni de los impíos, cuyos sacrificios son abominables; que afligen y apagan el espíritu de Dios, por medio del cual los espirituales y rectos ofrecen sacrificios espirituales, aceptables a Dios por medio de Jesucristo.

El apóstol Pablo dijo que él era el "ministro de Cristo Jesús a los gentiles, ejerciendo el servicio sagrado del evangelio de Dios; y esto, con el fin de que la ofrenda de los gentiles sea bien recibida, santificada por el Espíritu Santo." Rom 15:16. Para que ustedes puedan ver que todas las ofrendas y sacrificios aceptables para Dios deben ser santificados por el Espíritu Santo. El mismo apóstol le dijo a los corintios: “habéis sido comprados por precio. Por tanto, glorificad a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios." 1 Cor 6:20. Y a los romanos él dijo: " os ruego por las misericordias de Dios que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo, santo y aceptable para Dios, que es vuestro servicio espiritual y adoración." Rom 12:1. Este es el deber de todos los verdaderos cristianos.

Pedro también dijo, en su epístola general a la iglesia de Cristo: "también vosotros sed edificados como piedras vivas en casa espiritual para ser un sacerdocio santo, a fin de ofrecer sacrificios espirituales, agradables a Dios por medio de Jesucristo." 1 Ped 2:5. Por lo tanto todo hombre y mujer debe venir al espíritu de Dios en sus propio corazón, si ellos ofrecen sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo. Porque como Cristo dijo: "todo sacrificio será salado con sal." Mar 9:49. Y en el Antiguo Testamento ustedes pueden ver, todas las ofrendas externas que ellos debían “sazonar con sal." Lev 2:13. Esto era un tipo y figura de Cristo, quien "se entregó a sí mismo por nosotros como ofrenda y sacrificio en olor fragante a Dios." Efe 5:2. Por lo tanto todo su pueblo debe ser bautizado con el Espíritu Santo y con fuego, para que ellos puedan ser sazonados con fuego, y todo sacrificio salado con sal, con el espíritu de gracia, que es derramado sobre todos; para que ellos puedan ofrecer este sacrificio espiritual, aceptable a Dios por medio de Jesucristo.

Samuel le dijo al rey Saúl: "--¿Se complace tanto Jehovah en los holocaustos y en los sacrificios como en que la voz de Jehovah sea obedecida? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención es mejor que el sebo de los carneros." 1 Sam 15:22. Para que ustedes puedan ver que todas las ofrendas y sacrificios no valen nada, si no se oye al Señor en su espíritu, y no se obedece su voz. Cristo le dijo a los judíos, quienes estaban en los sacrificios externos, que él quería misericordia y no sacrificio; y les pidió que "fueran y aprendieran lo que significa." Mat 9:13.

Jorge Fox
Gooses, el día 28 del segundo mes, del año 1687

El comienzo del tercer mes regresé a Londres, y continué allí hasta después de la reunión anual, que comenzó el día dieciséis, y fue muy grande, debido a que los amigos ahora tenían más libertad de venir de las diferentes regiones para asistir a la reunión, por la tolerancia general y la libertad que ahora se otorgaba. La reunión duró por varios días; y al cierre, me vino la inspiración de escribir las siguientes líneas, para ser repartidas entre los Amigos en todas partes, como “palabra de consejo y advertencia a ellos para que caminaran cautelosamente en este tiempo de libertad."

Estimados amigos y hermanos en el Señor Jesucristo,

El Señor por su brazo eterno y poder que los apoyó en todos sus sufrimientos, grandes tomas de propiedades personales, y encarcelamientos tediosos, sólo por servir y adorar al Dios viviente que los hizo; quienes dejaron a sus esposas e hijos y sus bienes, y soportaron la confiscación de ellos y encarcelamientos por causa de su verdad y su nombre. El Señor por su poder infinito y su misericordia se ha complacido en abrir el corazón del rey hacia ustedes, por lo cual ustedes son puestos en libertad de las cárceles, y aquellos que confiscan sus propiedades personales son detenidos, para que ustedes ahora puedan seguir sus llamamientos, confesar a Cristo Jesús, y llamarle Señor por medio del Espíritu Santo en sus asambleas, sin ser echados en la cárcel, ni que sus propiedades sean confiscadas. Queridos hermanos, hay una gran preocupación en mí de parte del Señor para escribirles “que ninguno pueda abusar de esta libertad, ni las misericordias del Señor, sino apreciarlas;" porque hay un gran peligro en el tiempo de la libertad de llegar a ser orgullosos, y entrar en la relajación, la soltura, y la falsa libertad. Y ahora, ya que ustedes no tienen a los perseguidores externos con quienes luchar en sufrimientos, usen las armas espirituales para controlar aquello que no se quiere sujetar a Cristo; para que él, el Santo, pueda reinar en sus corazones. Para que sus vidas, conversaciones, y palabras puedan predicar justicia y verdad; para que ustedes puedan presentar buenos ejemplos de creyentes verdaderos en Cristo, en virtud y santidad, respondiendo a lo que puede ser conocido de Dios en todas las personas, que ustedes son los hijos e hijas de Dios. Permanezcan firmes en esa libertad justa y santa en Cristo, el Justo y Santo, que los ha liberado, por encima de los sueltos o falsos; rehuyendo las ocasiones de disputas vanas y preguntas necias de mentes corruptas; porque la serpiente fue la primera que cuestionó a Eva, quien los llevó a ella y a Adán fuera de la verdad. Por lo tanto, así como ustedes han recibido a Cristo, vivan y caminen en él, quien hiere la cabeza de la serpiente, quien es su seguro santuario; en quien ustedes tienen una elección, reconciliación y paz con Dios. Por lo tanto, vivan en la paz que ustedes tienen de Cristo, que no es de este mundo; estén en paz los unos con los otros, y busquen la paz de todos los hombres en Cristo Jesús; porque bienaventurados son los pacificadores. Obren para ejercer una buena conciencia hacia Dios, en obediencia a él en lo que él exige, y en tratar a los hombres de manera justa y honesta; no ofendiendo de ninguna manera en sus conversaciones ni palabras al judío ni al gentil, ni a la iglesia de Dios. Para que ustedes puedan ser como una ciudad puesta sobre el monte Sión de Dios, que no se puede esconder; y puedan ser luces para el mundo oscuro, para que ellos puedan ver sus buenos frutos, y glorificar a su Padre que está en los cielos. Porque él es glorificado cuando ustedes producen buenos frutos, a medida que ustedes permanecen en Cristo, la vida, en este que es su día de vida, poder, y luz, que resplandece sobre todo. Por lo tanto todos los que creen en la luz, caminen en la luz, como hijos de la luz y del día eterno de Cristo; para que en la luz ustedes puedan tener comunión con el Padre y el Hijo, y los unos con los otros; manteniéndose en la unidad de su espíritu santo, en el vínculo de santa paz, en su iglesia, de la cual él es la cabeza. Mi deseo es que la sabiduría de Dios en todas partes pueda ser justificada en sus hijos, y que pueda ser manifestada en mansedumbre, y en el temor del Señor en este su día, Amén.

Jorge Fox

Cuando había acabado la reunión anual, yo estaba ya bien cansado y agotado, así que como una semana después salí de la ciudad y fui a la casa de un Amigo que estaba un poco más allá de Edmonton. Me quedé allí y en South-street por algún tiempo, y tuve reuniones entre los Amigos allí; (y en Winchmore-hill y la calle Berry). Teniendo mi mente ejercida continuamente en las cosas de Dios, el sentido de su bondad y misericordia infinita hacia la humanidad, al visitarlos después que ellos habían transgredido y se habían rebelado en contra de él, y había proveído un camino y los medios para que regresaran a él otra vez, pesaba en gran manera sobre mi mente; y con la inspiración del espíritu de verdad, escribí el siguiente documento sobre ese tema:

Dios, quien hizo a todos los hombres y mujeres, aunque ellos habían transgredido sus mandamientos y leyes, se habían rebelado en contra de él, odiado su luz, afligido su espíritu, y caminado despreciativamente en contra de su espíritu de gracia; sin embargo aquel que es misericordioso, quiere que todos sean salvos, y lleguen al conocimiento de la verdad. Todos los que van al conocimiento de la verdad deben conocerla en su interior. Yo digo: con respecto a la gracia y la verdad que vienen por medio de Jesús, todos los que las conocen y las encuentran, deben conocerlas y encontrarlas en su corazón. Los tales encuentran al hombre escondido del corazón, la perla, la levadura, la pieza perdida de plata, y el reino del cielo en el interior. Pero a menos que todos vayan hacia la luz y la verdad en sus corazones, serán extraños a estas cosas, en Adán en la caída, alejados de la imagen de Dios, su luz, poder y espíritu, y reino. Pero Cristo, que nunca cayó, lleva otra vez al hombre y la mujer que le siguen, a saber estas cosas, y a conocer la verdad, a él que es el Salvador, y los lleva a su imagen, y su reino eterno.

El diablo, quien está fuera de la verdad, tentó al hombre y a la mujer a desobedecer a Dios; y así los llevó hacia la caída de la verdad. Es el diablo quien ha cerrado los ojos de los hombres, sus oídos, y corazones alejándolos de la verdad, quien es llamado el dios del mundo; quien ha cegado los ojos de los infieles, o paganos. Pero Cristo, quien hiere la cabeza de la serpiente, y destruye al diablo y sus obras, abre los corazones de los hombres, sus ojos, y oídos, quien es su Salvador y Redentor, y le da vida eterna a su pueblo, quien le obedece a él y su verdad. Bienaventurado sea el Señor para siempre por medio de Jesucristo, quien probó la muerte por todos los hombres, para sacarlos de la muerte de Adán; y la expiación por los pecados del mundo entero, y se dio a sí mismo como rescate por todos, para ser testificado a su debido tiempo. Porque así como por la transgresión y desobediencia de Adán, la muerte y la condenación vinieron sobre los hombres; así también por la obediencia de Cristo a Dios, que fue hasta la muerte, la justificación de la vida ha venido a todos los hombres: y "aquel que cree en Cristo tiene vida eterna; pero aquel que no cree ya está condenado." Pero Dios quiere que todos los hombres sean salvos, y que lleguen al conocimiento de la verdad, así como está en Jesús, quien es su Salvador; y en Cristo no hay condenación.

Jorge Fox

Después que había estado allí por un tiempo, fui a la reunión anual en Enfield, y de allí con algunos Amigos a Hertford; donde me quedé tres o cuatro días, visitando Amigos tanto en sus reuniones públicas en el primer día de la semana, como en sus reuniones trimestrales de hombres y de mujeres: y tuve un buen servicio para el Señor entre ellos. Entonces, pasando a Waltham-Abbey, tuve una reunión muy buena con Amigos, y al día siguiente fui a otro lugar para mediar una disputa, la cual, por falta de un entendimiento correcto el uno del otro, había sucedido entre Amigos. Regresé a Waltham esa noche; y al siguiente día fui con algunos Amigos a la casa de William Mead en Essex.

Me quedé allí por algunas semanas, sin embargo no estuve ocioso, sino que a menudo visité reuniones en el área; como en Wanstead, Barking, y en la casa de Juan Harding. Entre medio de reuniones escribí muchas cosas para esparcir la verdad, y abrí el entendimiento de las personas para que la recibieran. Una era un documento, que probaba de las escrituras que la gente se debe arrepentir antes que puedan recibir el evangelio, y el Espíritu Santo, y el reino de Dios, y ser bautizados:

Juan el Bautista vino predicando en el desierto de Judea, diciendo "Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado." Mat 3:1-2. Cuando Juan el Bautista fue echado en la cárcel, Marcos dice que "Jesús fue a Galilea, predicando el evangelio del reino de los cielos, y diciendo: el tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; ¡arrepentíos, y creed en el evangelio!” Mar 1:14-15. Mateo también dijo: "Desde ese momento Jesús comenzó a predicar y a decir: ¡Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado!" Mat 4:17. "Y cuando Cristo envió a sus doce discípulos, de dos en dos, ellos fueron y predicaron a los hombres que se arrepientan." Mar 6:7,12. Cristo le dijo a los judíos: "A menos que se arrepientan, ustedes perecerán." Lucas 13:3, 5. Cuando los recaudadores de impuestos y los pecadores iban a oír a Cristo, los fariseos y escribas murmuraban, diciendo: "Este hombre recibe a pecadores, y come con ellos." Lucas 15:1-2. Cristo los reprendió por medio de una parábola, y entonces les dijo: "habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento." Lucas 15:7. Y después añadió: "hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente.” Lucas 15:10. Cristo, después de haber resucitado, le dijo a sus discípulos: "el arrepentimiento y la liberación de la esclavitud del pecado en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén." Lucas 24:47. Pedro le dijo a los judíos: "Arrepentíos, y sea bautizado cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo." Hechos 2:38. Pablo dijo: "Dios pasó por alto los tiempos de la ignorancia, en este tiempo manda a todos los hombres, en todos los lugares, que se arrepientan." Hechos 17:30. Simón el mago fue llamado al arrepentimiento, si él lo hubiera considerado. Hechos 8:22. El apóstol Pablo predicó en Damasco, en Jerusalén, y a través de la costa de Judea, y después a los gentiles (sacándolos de la oscuridad y llevándolos a la luz de Cristo, y del poder de Satanás a Dios), que ellos debían "arrepentirse y volverse a Dios, y hacer obras dignas de arrepentimiento." Hechos 26:20.

Aquí ustedes puedan ver que la gente se debe arrepentir antes de creer y ser bautizados, y antes de recibir el Espíritu Santo y el reino de Dios. Ellos se deben arrepentir de su vida y conversación vana antes de recibir el evangelio, y deben volverse de la oscuridad a la luz de Cristo, del poder de Satanás hacia Dios, antes que ellos reciban su Espíritu Santo y su evangelio de vida y salvación. El Señor manda a todos los hombres en todas partes a arrepentirse, y hacer obras dignas de arrepentimiento. Ellos deben mostrar que sus vidas, conversaciones, y lenguas son cambiadas, y que ellos sirven a Dios en novedad de vida, con nuevas lenguas y nuevos corazones.

Jorge Fox
Gooses, el sexto mes del año 1687

Escribí otro corto documento alrededor del mismo tiempo, que mostraba cómo debe ser el pueblo de Dios. Decía lo siguiente:

Dios es recto, y él quiere que todo su pueblo sea recto, y que obre rectamente. Dios es santo, y quiere que su pueblo sea santo, y haga obras santas. Dios es justo, y quiere que su pueblo sea justo, y obre justamente con todos. Dios es luz, y sus hijos deben caminar en su luz. Dios es un espíritu eterno e infinito, y sus hijos deben caminar en el espíritu. Dios es misericordioso, y él quiere que su pueblo sea misericordioso. El sol de Dios brilla sobre el bueno y el malo, y él hace que la lluvia caiga sobre el impío y el bueno; por lo tanto su pueblo debe hacer el bien a todos. Dios es amor, y aquellos que moran en amor moran en Dios. El amor no causa mal a su prójimo, por lo tanto: "El amor es el cumplimiento de la ley." Rom 13:10. El apóstol dijo: "toda la ley se ha resumido en un solo mandamiento: Amarás a tu prójimo como a ti mismo." Gál 5:14. "Como el Padre me amó, también yo os he amado; permaneced en mi amor." Juan 15:9. Esta debiera ser la práctica de todo el pueblo de Dios.

Jorge Fox
Gooses, el sexto mes del año 1687

Y ya que la mayoría de las personas confesarían que el pueblo de Dios debería ser así, pero pocos saben cómo llegar a este estado, en la inspiración del espíritu de verdad escribí otro documento corto, dirigiendo al verdadero camino y los medios correctos por los cuales la gente va hacia Cristo, así a ser hechos como Dios. Decía lo siguiente:

Cristo dijo: "Yo soy el camino, la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí.” Juan 14:6. Y nuevamente: "Nadie puede venir a mí, a menos que el Padre que me envió lo traiga." Juan 6:44. Ahora, ¿cuál es el medio por el cual Dios lleva a su pueblo a su Hijo, si no es por medio del Espíritu Santo, quien "derrama su espíritu sobre toda carne," es decir, a todos los hombres y mujeres. Por su Santo Espíritu el Dios santo y recto saca a su pueblo de la injusticia y la impiedad hacia Cristo, el justo y santo, el gran profeta en su nuevo pacto y Nuevo Testamento, de quien Moisés en el antiguo pacto y Testamento dijo que Dios levantaría a uno como él, a quien el pueblo debería oír en todas las cosas; y aquellos que no quieren oírle serían cortados. Aquellos que no oyen al Hijo de Dios, el gran profeta, no hacen caso al llamado del Padre por medio de su Santo Espíritu para llevarlos a su Hijo; pero aquellos que hacen caso del llamado por medio del buen espíritu del Padre hacia su Hijo, el espíritu les da entendimiento para conocer a Dios y a Jesucristo, quien es vida eterna. Entonces ellos saben que Jesucristo es el camino, la verdad, y la vida, y que nadie puede ir a Dios sino por medio de su Hijo, quien es su pastor que los alimenta en sus pastos y manantiales de vida. Sus ovejas conocen su santa voz, en quien no hay pecado, y en cuya boca no hay engaño, y ellos no oirán a un asalariado, porque este no se preocupa por las ovejas; porque ellos no son del asalariado sino de Cristo, quien ha dado su vida por sus ovejas. Aquel que hurta y roba las palabras de su prójimo, que entra por otro camino, y no entra por la puerta, es un asaltante y ladrón; pero Cristo es la puerta hacia su redil, para que por allí entren sus ovejas. Ellos saben que Cristo es el obispo de sus almas, que cuida que ellos no se descarríen de Dios ni de sus pastos de vida. Ellos saben que Cristo es su mediador, quien les hace la paz con Dios. Ellos saben que Cristo es su sumo sacerdote, hecho más alto que los cielos, y ha muerto por sus pecados, y los limpia con su sangre, y ha resucitado para su justificación, y puede salvar perpetuamente a todos los que van a Dios por medio de él.

Jorge Fox
Gooses, el sexto mes del año 1687

Antes de salir de este lugar escribí otro documento, cuyo fin era mostrar, por muchos ejemplos sacados de las santas escrituras, que el reino de Dios, del que la mayoría de la gente habla como si fuera algo que estuviera en un futuro lejano y se refieren a él sólo como si sucediera después de la muerte, se debe en cierta medida conocer y entrar en él en esta vida; pero nadie puede conocer una entrada hacia él a menos que sean aquellos que son regenerados y han nacido otra vez. De aquel documento, la siguiente es una copia:

Cristo dijo: "a menos que uno nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios." Juan 3:3. "Lo que ha nacido de la carne, carne es; y lo que ha nacido del Espíritu, espíritu es,” versículo 6. Por lo tanto, "a menos que uno nazca de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios." versículo 5. Y Juan, escribiendo a las siete iglesias de Asia, se llama a sí mismo su "hermano, y copartícipe en tribulaciones, y en el reino y la perseverancia en Jesucristo." Apoc 1:9. Aquí ustedes pueden ver que Juan estaba en el reino, por lo tanto él había nacido otra vez; porque él no sólo vio el reino sino que estaba en él.

Y Juan dijo: "Mirad cuán grande amor nos ha dado el Padre para que podamos ser llamados hijos de Dios; y lo seremos. Por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él." 1 Juan 3:1 “Amados, ahora debemos ser hijos de Dios." versículo 2. “Si sabéis que él es justo, sabed también que todo aquel que hace justicia es nacido de él." 1 Juan 2:29. "Todo aquel que ha nacido de Dios no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él, y no puede seguir pecando, porque ha nacido de Dios." 1 Juan 3:9. "Amémonos unos a otros, porque el amor es de Dios. Y todo aquel que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. El que no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor," 1 Juan 4 :7-8. “Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo es nacido de Dios." 1 Juan 5:1. "Porque todo lo que ha nacido de Dios vence al mundo; y ésta es la victoria que ha vencido al mundo: nuestra fe." 1 Juan 5:4. ¿No están estos, que han nacido de Dios, en el reino de Dios, (habiendo vencido al mundo)? Y viendo Juan dice: "Todo el que hace justicia ha nacido de Dios;” ¿acaso aquellos que practican justicia y permanecen firmes en justicia no ven el reino de Dios y entran en él?

Pedro, en su primera epístola general a la iglesia de Cristo, dijo: "desead como niños recién nacidos la leche pura de la palabra, para que por ella crezcáis hasta salvación." 1 Ped 2:2. Y él les dijo que eran un "linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido, para que anunciéis las virtudes de aquel que os ha llamado de las tinieblas a su luz maravillosa."1 Ped 2:9. Y que como piedras vivas ellos eran "edificados en casa espiritual para ser un sacerdocio santo, a fin de ofrecer sacrificios espirituales, agradables a Dios por medio de Jesucristo." versículo 5. ¿Acaso estos recién nacidos, estas piedras vivientes, casas espirituales, sacerdocio real, nación santa, y generación escogida, quienes fueron llamados a salir de la oscuridad hacia la luz maravillosa de Cristo, no ven y entran en su reino santo, siendo herederos de este reino? Ellos habían "nacido de nuevo, no de simiente corruptible sino de incorruptible, por medio de la palabra de Dios que vive y perdura para siempre." 1 Ped 1:23. ¿Y acaso ellos no tuvieron una entrada ministrada a ellos hacia el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo?

Santiago, en su epístola general a la iglesia de Cristo dijo: "¿No ha elegido Dios a los pobres de este mundo, ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a los que le aman?" Santiago 2:5. El apóstol Pablo dijo: "Dios envió a su Hijo, nacido de mujer, etc para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos. Y por cuanto sois hijos, Dios envió a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo, que clama: "Abba, Padre." Así que ya no eres más esclavo, sino hijo; y si hijo, también eres heredero por medio de Dios." Gál 4:4-7. El mismo apóstol dijo: "Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios;" y le dice a los santos en Roma: "recibisteis el espíritu de adopción como hijos, en el cual clamamos: "¡Abba, Padre!" El Espíritu mismo da testimonio juntamente con nuestro espíritu de que somos hijos de Dios. Y si somos hijos, también somos herederos: herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados," (a saber, con Cristo.) Rom 8:14-17. Ahora, ya que son los hijos de Dios los que son guiados por el espíritu de Dios, y el espíritu le da testimonio a su espíritu de que ellos son los hijos de Dios, herederos de Dios, y herederos junto con Cristo, ¿acaso no son todos estos hijos de Dios herederos del reino justo y glorioso de Dios? ¿Y acaso ellos no lo ven y entran en él?

El Señor dijo en Oseas 1:10. "Y sucederá que en lugar de lo que se les dijo: 'Vosotros no sois mi pueblo', se les dirá: 'Hijos del Dios viviente.'" ¿Acaso esto no estaba relacionado con los días del evangelio del nuevo pacto? Vea Rom 9:26. Y lo que dijo el Señor por medio del profeta Jeremías, Cap. 31:1, el apóstol lo aplica a los días del evangelio, y dice: "¡Salid de en medio de ellos, y apartaos! dice el Señor. No toquéis lo impuro, y yo os recibiré; y seré para vosotros Padre, y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso." 2 Cor 6:16. ¿Acaso no son estos los hijos que ven y entran en el reino justo de Dios, que se apartan de lo que es impuro y no lo tocan?

El Señor dijo también por medio de Isaías: "Diré al norte: '¡Entrégamelos!' Y al sur: '¡No los retengas!' Trae de lejos a mis hijos, y a mis hijas de los confines de la tierra." Isa 43:6. Entonces, ¿acaso no los lleva él al reino de gloria que permanece en justicia y paz y gozo en el Espíritu Santo?

El Señor le dijo a Job: "cuando aclamaban juntas las estrellas del alba, y gritaban de júbilo todos los hijos de Dios." Job 38:7. ¿Dónde gritaban de júbilo estos hijos de Dios? ¿Acaso no era en su reino de gloria?

Cristo dijo: "el más pequeño en el reino de Dios es mayor que Juan." Lucas 7:28. Y en Lucas 16:16 él dice: "La Ley y los Profetas fueron hasta Juan. A partir de entonces (a saber, desde la ley, y los profetas, y Juan) son anunciadas las buenas nuevas del reino de Dios, y y todo el mundo está forzando su camino en él."

La buena semilla son los hijos del reino, Mat 13:38. Y "los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre," Mat 13:43. Cristo le dijo a sus apóstoles: "A vosotros se os ha dado el misterio del reino de Dios." Mar 4:11. Cristo levantó sus ojos y mirando a sus discípulos dijo: "Bienaventurados vosotros los pobres, porque vuestro es el reino de Dios." Lucas 6:20. Los apóstoles predicaron del reino de Dios. Ellos habían nacido otra vez, y vieron y conocieron el reino de Dios y predicaron de él.

Cristo le dijo a sus discípulos: "No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino." Lucas 12:32. "Yo, pues, dispongo para vosotros un reino," dijo Cristo, "como mi Padre lo dispuso para mí." Lucas 22:29. El Señor dijo: "El que venza heredará estas cosas; y yo seré su Dios, y él será mi hijo." Apoc 21:7. Y Juan dijo: "Os he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes, y la palabra de Dios permanece en vosotros, y habéis vencido al maligno." 1 Juan 2:14. "Y se dice que Cristo, por medio de quien existen todas las cosas, conduce a muchos a la gloria." Heb 2:10

Él dijo: "¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres. Pues vosotros no entráis, ni dejáis entrar a los que están entrando." Mat 23:13. "¡Ay de vosotros, abogados religiosos! Porque habéis quitado la llave del conocimiento. Vosotros mismos no entrasteis, y a los que entraban se lo habéis impedido." Lucas 11:52. Cristo le da a sus hijos las llaves del reino, su espíritu; pero los escribas, fariseos, y abogados (grandes profesantes) estaban alejados del espíritu, como los grandes profesantes de nuestra época. Ellos se mofan del espíritu, y alejan al pueblo del espíritu de Dios que está en el interior; ellos le cierran el reino a los hombres, y alejan al pueblo de la llave del conocimiento, y la llave del reino. "Porque nadie ha conocido las cosas profundas de Dios, sino el Espíritu de Dios;" porque las cosas de Dios son discernidas espiritualmente. El espíritu es la llave, por la cual el reino de Dios y las cosas de Dios son reveladas, discernidas, y conocidas, de acuerdo a 1 Cor 2:10-14. El apóstol nombra algunos en su epístola a los colosenses, y les dice: "Estos son colaboradores conmigo en el reino de Dios," Col 4:11. Y él le dice a esa iglesia que "Dios nos ha librado de la autoridad de las tinieblas y nos ha trasladado al reino de su Hijo amado," Col 1:13. Por lo tanto ustedes pueden ver que éstos habían nacido otra vez, y habían sido trasladados hacia el reino de Cristo, y eran colaboradores en el reino de Dios.

Cristo exhorta a sus discípulos a amar y hacer el bien, para que puedan ser hijos de su Padre que está en los cielos, Mat 5:45. Él les dice que sean perfectos, así como su Padre que está en los cielos es perfecto, versículo 48. El apóstol le dijo a la iglesia de Filipos que fueran "irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación torcida y perversa;" entre quienes ustedes resplandecen como luces en el mundo, reteniendo la palabra de vida, etc. Fil 2:15-16. Y, escribiéndole a la iglesia de los tesalonicenses, pone en las mentes de ellos cómo él los había exhortado a que ellos "anduviesen como es digno de Dios, que los llama a su propio reino y gloria."
1 Tes 2:12.

El Señor había prometido por el profeta Joel que él "derramaría su espíritu sobre todo mortal," y que "los hijos y las hijas profetizarían; los ancianos tendrían sueños, y los jóvenes verían visiones," Joel 2:28. La razón por la cual los hijos y las hijas, las siervas, los siervos, los jóvenes y los ancianos no han tenido estas visiones celestiales, sueños y profecías, es porque ellos están "alejados del espíritu de Dios," el cual él derrama sobre ellos; pero los que son guiados por el espíritu de Dios son hijos de Dios.

Juan dijo que Cristo era la Luz verdadera, "que alumbra a todo hombre que viene al mundo." Juan 1:9. Y que "a todos los que le recibieron, les dio derecho para llegar a ser hijos de Dios, versículo 12, quienes no habían nacido de sangre, ni por voluntad humana, sino de Dios." versículo 13. La razón por la cual las personas no llegan a ser hijos de Dios, es porque no reciben a Cristo. Los judíos, los grandes profesantes, quienes tenían las promesas, profecías, figuras, y sombras de él, no quisieron recibirle cuando vino. Y ahora los sacerdotes y grandes profesantes de Cristo están tan lejos de recibir la luz de Cristo, y de creer en ella, porque ellos odian la luz y se mofan de ella, llamándola una conciencia natural, y algunos la llaman "Jack O lantern" [linterna de Jack]. Ellos no tiene probabilidades de llegar a ser hijos de Dios, ni de ver el reino glorioso de Cristo, que permanece en justicia, paz, y gozo en el Espíritu Santo. Porque la luz que resplandece en el corazón es la que da la "la luz del conocimiento de la gloria de Dios en el rostro de Jesucristo." 2 Cor 4:6. Aquellos que no reciben a Cristo Jesús, sino que odian su luz (que es la vida en él) y sin embargo lo profesan en palabras, no conocen a los hijos de la luz, ni la verdadera comunión en la luz, ni el reino de Dios, que permanece en justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo; sino que por la luz ellos son condenados. "Y esa es la condenación, que la luz ha venido al mundo, pero los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. Porque todo aquel que practica lo malo aborrece la luz, y no viene a la luz, por temor de que sus obras sean expuestas y reprendidas." Juan 3:19-20. Pero los hijos de la luz, que caminan en la luz, llegan a la Jerusalén celestial, a la ciudad del Dios vivo, a la reunión de millares de ángeles, a la asamblea y la iglesia de los primogénitos que están inscritos en los cielos, [y a Dios el juez de todos, y los espíritus de los hombres justos que son hechos perfectos] Heb 12:22-23, y pueden cantar Aleluya.

Jorge Fox

Gooses, el segundo día del séptimo mes, del año 1687

De Valientes por la Verdad:

En Abril de 1687, el rey publicó un edicto suspendiendo la ejecución de todas las leyes penales en asuntos eclesiásticos. Este edicto hubiera sido más aceptable si hubiese sido la acción del Rey y Parlamento, y no meramente el ejercicio de las prerrogativas del rey, más gozaron esta libertad en común con los otros disidentes; y los Amigos presentaron al rey un ocurso expresando su gratitud, que fue favorablemente recibido por el rey, y cuando se reunió la Junta Anual, resolvieron enviar al rey una expresión de gratitud por parte de aquel cuerpo, por conducto de William Penn, que tenía libre acceso al rey. A este ocurso el rey mandó la siguiente contestación:

"CABALLEROS: - os doy gracias por vuestro grato ocurso. Algunos de vosotros saben, y estoy seguro que V., Sr. Penn, sabe que siempre he quedado firme en el principio que no se debe forzar la conciencia de nadie, que todos deben tener libertad de conciencia. Lo que he prometido en mi declaración seguiré cumpliendo mientras viva, y espero, antes de morir, asegurar este principio de modo que los siglos venideros no tendrán razón de cambiarlo."

Más el rey Jaime II no había de ser el instrumento para establecer libertad de conciencia en Inglaterra. Su poder empezó a derrumbarse, y otros pasos en esta dirección causaron grande agitación en el Parlamento. El pueblo inglés temía que tolerancia con él solamente quería decir favor a la religión católica romana; y la selección de católicos romanos para los puestos más altos del Estado, aumentó la ansiedad del pueblo. Dirigía su atención el pueblo hacia el Príncipe y Princesa de Orange, como la esperanza del pueblo en este apuro. El Príncipe fue nieto de Carlos II y su matrimonio había sido arreglado por Jaime II para calmar el creciente descontento de sus súbditos. María, Princesa de Orange, fue heredera presunta de la corona de Inglaterra, y a ella y su marido el pueblo inglés dirigía sus miradas en el momento de prueba.

No conviene al objeto y límites de esta obra detallar los hechos que les colocaron en el trono. Basta decir de Jaime II que temeroso de su seguridad personal, huyó a Francia, y Guillermo y María fueron coronados Rey y Reina de Inglaterra en Abril de 1689.

Un rey y una reina protestantes se hallaban ya en el trono de Inglaterra, con un Parlamento de acuerdo con ellos en mantener aquella forma de religión, y su primer cuidado fue modificar las leyes que tenían relación con los disidentes. Un acta de Tolerancia fue preparada, eximiendo a los súbditos ingleses protestantes, disidentes de la Iglesia Anglicana, de las penas de ciertas leyes que tenían mira de forzarlos a conformidad.

Los Amigos estaban en alerta para que el acta les incluyese. Fue necesario esto porque el decreto que se había preparado tenía una confesión de fe que se había bosquejado con el fin de excluir a los Amigos, so pretexto de que no eran cristianos.

No podíamos pensar que nuestro veterano, que tantas veces había aconsejado a sus hermanos, quedase fuera del combate. Él nos dice: --"Aunque débil en cuerpo, y casi incapaz de moverme, tenía yo tanto deseo de promover el bien de la verdad y favorecer a los Amigos, que estuve continuamente con otros de los Amigos en la Casa del Parlamento, esforzándonos con los miembros para que el acta pasase en debida forma para comprendernos eficazmente en los privilegios concedidos a los disidentes.

Se preparó una confesión de fe de los Amigos, que fue presentada al Parlamento por una comisión de la Junta Representante de esa Iglesia. El resultado de la investigación fue que el Parlamento llegó a convencerse que los Amigos eran nocivos al cristianismo [como ellos firmemente creían que lo era la secta Romana].

Su Confesión de fe puede ser interesante a nosotros en el día de hoy.

Pregunta. ¿Creen ustedes en la divinidad y humanidad de Jesucristo, el Eterno Hijo de Dios? ¿que Jesucristo es verdadero Dios y hombre?
Respuesta. Sí, creemos verdaderamente que Jesucristo es verdadero Dios y hombre, según las Santas Escrituras testifican de Él; Dios sobre todo, bendito para siempre; el verdadero Dios y la vida eterna; el solo mediador entre Dios y el hombre, Jesucristo hombre.

Pregunta. ¿Creen y esperan ustedes salvación y justificación por la justicia y los méritos de Jesucristo, o por vuestra justicia y buenas obras?
Respuesta. Esperamos la salvación por Jesucristo y su justicia y no por la nuestra propia. Dios no nos debe, ni merecemos por nuestra parte, más nosotros somos deudores a él por su libre gracia en Cristo; por medio de la cual somos salvos por medio de la fe en él, y no por nosotros mismos; y por su gracia somos auxiliados para seguirle en los deberes que nos ha señalado. Él es nuestro todo en todo, que obra en nosotros lo que sea conforme a la voluntad de Dios.

Pregunta. ¿Creen ustedes en la remisión de pecados y redención por los sufrimientos, muerte y sangre de Cristo?
Respuesta. Sí. Creemos en la remisión y redención por fe en él, como sufrió y murió por todos los hombres, y se dio en rescate por todos, y su sangre fue derramada para remisión de pecados, de manera que todos aquellos que sinceramente creen en él, y le obedecen, reciben los beneficios de su sufrimiento y muerte por ellos. Ellos por fe en su nombre, reciben y participan de aquella redención eterna, que él ha obtenido por nosotros; dándose a sí mismo para redimirnos de toda iniquidad. Él murió por nuestros pecados y resucitó para nuestra justificación, y "si andamos en la luz como él está en la luz, tendremos comunión unos con otros, y la sangre de su Hijo Cristo Jesús nos limpia de todo pecado."

Ya que la libertad tan ansiada fue su privilegio, en común con los demás disidentes, se vieron libres de duros sufrimientos. Podían ahora adorar a Dios en paz, y fueron exceptuados de todos los juramentos legales. Les exigían el pago de diezmos y a veces sufrían pérdida de bienes por esta causa, pero las prisiones cesaron enteramente.

Nadie sentía más gozo que Jorge Fox, al ver colmados sus deseos, y aunque débil en cuerpo, tenía tanto vigor espiritual como antes. Como Juan, el discípulo amado, el amor fue el tema dominante en su corazón en sus exhortaciones.

Habiendo estado más de una cuarta parte del año en el campo, regresé a Londres con una salud un poco mejor que anteriormente, habiendo recibido mucho beneficio del aire del campo. Y ya que era tiempo de libertad general y mucha apertura entre el pueblo, tuve mucho servicio que hacer por el Señor en la ciudad, estando casi diariamente en reuniones públicas, y frecuentemente ocupado visitando Amigos que estaban enfermos, y en otros servicios de la iglesia. Continué en Londres por alrededor de tres meses; entonces, al hallar que mi fortaleza se había desgastado mucho con la labor continua en la obra del Señor, y mi cuerpo estaba muy desgastado por falta de aire puro, fui a la casa de mi hijo Rouse en Kingston, donde me quedé por un tiempo, y visité Amigos en Kingston. Mientras estaba allí, me vino la inspiración de escribir un documento con respecto a los judíos, que mostrara "cómo por su desobediencia y rebelión ellos perdieron la ciudad y la tierra santa." Y por este ejemplo los cristianos profesantes pueden ver lo que ellos pueden esperar si continúan desobedeciendo y provocando al Señor. La copia de este documento se presenta a continuación:

El Señor le dio a los judíos en el Antiguo Testamento la tierra de Canaán, y ellos construyeron el templo en Jerusalén para adorar en él. Fue llamado "el santo templo" y Jerusalén fue llamada "la santa ciudad," y Canaán "la tierra santa." Pero cuando los judíos se rebelaron en contra del buen espíritu que Dios les dio para instruirlos, y se rebelaron en contra de su ley, y establecieron ídolos e imágenes, y contaminaron la tierra y la ciudad, el Señor envió a sus profetas para clamar en contra de ellos. Los profetas debían llevarlos otra vez a su espíritu, y a su ley, y así a Dios, para servirle y adorarle, para que ellos no adoraran imágenes ni ídolos, las obras de sus propias manos. Pero en vez de oír a los profetas de Dios, ellos los persiguieron, y al final mataron a su Hijo Jesucristo, y persiguieron a sus apóstoles. Pero Cristo les dijo a los judíos que tanto su ciudad como su templo serían desolados, y que ellos serían esparcidos por todas las naciones; y así fue. Tito, el emperador romano, vino y tomó Jerusalén, y destruyó la ciudad y el templo, el cual fue el día de venganza sobre los judíos por sus idolatrías, su impiedad, y por la sangre inocente que ellos derramaron tanto en la ciudad como en el campo; y ellos fueron echados fuera de su propia ciudad y de su tierra, y esparcidos por todas las naciones. Los judíos desde entonces nunca tuvieron poder para obtener su propia tierra, ni reconstruir Jerusalén ni el templo; sino que los turcos tienen tanto la tierra de Canaán como la que es llamada "la ciudad de Jerusalén." Ahora, el turco ni hace imágenes ni adora imágenes; por lo tanto es por la mano justa del Señor que él fue en contra de los judíos perseguidores e idólatras, para que ellos no pudieran contaminar la tierra de Canaán con sus imágenes e ídolos ahora, porque los turcos no tienen, ni hacen imágenes ni ídolos, ni los adoran. Los judíos nunca deben esperar, ni creer que volverán otra vez a la tierra de Canaán, para establecer la adoración externa en Jerusalén, ni para que sus sacerdotes ofrezcan sacrificios externos de carneros, ovejas, y vacas, etc., como holocaustos;* porque Cristo, que es la única ofrenda, se ha ofrecido a sí mismo de una vez y para siempre, y por esta única ofrenda él ha perfeccionado para siempre a aquellos que son santificados. Y Cristo ha cambiado el sacerdocio de Aarón, que ofrecía sacrificios, que fue creado por el poder de un mandamiento terrenal; pero Cristo fue hecho por el poder de una vida eterna, sacerdote para siempre, quien fue santo, inocente, y apartado de pecadores, y es un sacerdote que es exaltado más allá de los cielos. Este es el sacerdote que le da poder a todos los que lo reciben para llegar a ser hijos e hijas de Dios; y Jerusalén que está arriba es la madre de todos los hijos e hijas de Dios, la cual es libre; pero Jerusalén que está abajo está en cautiverio con sus hijos. Aquellos que son los hijos de Jerusalén que está arriba no miran hacia la Jerusalén que está abajo; sino que ellos miran a Jerusalén que está arriba, la cual es su madre.

* La cristiandad piensa que el templo será reconstruido y que los sacrificios en el templo serán restituidos, pero Jorge Fox nos dice que esto nunca sucederá otra vez. La cristiandad está equivocada.

Cristo dijo: "Ni en el monte externo en Jerusalén, ni en el monte de Samaria debiera Dios ser adorado; sino más bien, Dios debiera ser adorado en espíritu y en verdad; porque él es espíritu, y a los tales él busca para que le adoren." Juan 4:21-23. Esta es la adoración que Cristo estableció más de mil seiscientos años atrás; por lo tanto los judíos idólatras nunca deben pensar en ofrecer sus ofrendas y sacrificios externos, ni establecer su sacrificio externo en Jerusalén, en la tierra santa de Canaán. Porque Cristo, al ofrecerse a sí mismo de una vez por todos, por los pecados de todo el mundo, ha puesto fin a todas las ofrendas de los judíos, y cambiado el sacerdocio, y la ley por la cual ellos fueron creados, y ha borrado la escritura de las ordenanzas, que ordenó tanto los sacerdotes como las ofrendas, y triunfó sobre ellos. Por lo tanto él es la ofrenda y sacrificio de todos los hijos del Nuevo Testamento, el nuevo pacto, y la Nueva Jerusalén celestial que está arriba. Él es su profeta que los inspira, su pastor que los alimenta, su obispo que los supervisa, y el sacerdote que murió por sus pecados y ha resucitado para su justificación, quien los santifica y los presenta a Dios. Él es el único mediador entre Dios y el hombre, Jesucristo hombre.

Jorge Fox
Kingston, el día nueve del décimo mes, del 1687

Después de esto fui a Guilford a visitar Amigos allí, y me quedé tres días con ellos, y tuve una reunión grande y muy buena en el primer día de la semana. Después de lo cual volví a Kingston otra vez, y me quedé alrededor de dos semanas más, visitando Amigos y teniendo reuniones entre ellos, tanto en su lugar público de reunión como con sus familias. Muchas cosas escribí mientras estaba en Kingston; entre las cuales estaba la siguiente:

"De tal manera amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, (tomen nota, que no se pierda), más tenga vida eterna." Juan 3:16. Nuevamente él dijo: "El que cree en el Hijo de Dios tiene (tomen nota, tiene) vida eterna." Juan 3:36. Por lo tanto estos creyentes tienen vida eterna mientras están en la tierra. Y "el que cree en Cristo no es condenado; pero el que no cree ya es condenado, y la ira de Dios está sobre él. Aquel que oye la palabra de Cristo, y cree en Dios que lo envió, tiene (tome nota, tiene) vida eterna, y no irá a condenación; sino que ha pasado de la muerte," (la muerte en el primer Adán), "a la vida," la vida en Cristo, el segundo Adán. Juan 5:24. Y ese alimento que Dios da perdura para vida eterna, como en Juan 6:27. Y el agua que Cristo da será en aquel que la bebe "una fuente de agua para vida eterna." Juan 4:14. Cristo le dijo a los judíos: "Vosotros escudriñáis las Escrituras, porque os parece que en ellas tenéis vida eterna, y ellas son las que dan testimonio de mí. Pero vosotros no queréis venir a mí para que tengáis vida." Juan 5:39- 40. Aquí ustedes pueden ver que la vida eterna se encuentra en Cristo, y no en las escrituras que testifican de él, quien es la vida. Las ovejas de Cristo que oyen su voz, le conocen y le siguen; él les da vida eterna, y ellas no perecerán, ni serán arrebatadas de su mano. Ellos no arrebatarán a las ovejas de Cristo, a quienes él les ha dado vida eterna, de su mano eterna. Cristo le dijo a Marta "Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque muera (tome nota: aunque muera) vivirá (tome nota: vivirá aunque esté muerto) y todo aquel que vive y cree en mí no morirá para siempre. ¿Crees esto?" Marta dijo: “Sí, Señor." Juan 11:25-27. Esta es la verdadera creencia importante, y los que creen en ella no perecerán, sino tendrán vida eterna. Juan dijo: "Este es el testimonio, que Dios nos ha dado vida eterna, y esta vida está en su Hijo." 1 Juan 5:11. "La vida fue manifestada, y la hemos visto; y os testificamos y anunciamos la vida eterna que estaba con el Padre y nos fue manifestada." 1 Juan 1:2. Por lo tanto estos eran los creyentes que tenían vida eterna en el Hijo de Dios, y se la mostraron a otros. "El que tiene al Hijo tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida." 1 Juan 5:12. Cristo dijo: "Y todo aquel que deja casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o campos por causa de mi nombre, recibirá cien veces más y heredará la vida eterna." Mat 19:29. Los impíos que no reciben a Cristo irán al castigo eterno, pero los rectos a la vida eterna. Los verdaderos siervos de Dios tienen frutos para santidad, y su final es la vida eterna. Porque "la paga del pecado es muerte, pero el don de Dios es vida eterna por medio de Cristo Jesús nuestro Señor." Los tales tienen un edificio de Dios, una casa que no está hecha con manos, eterna en los cielos. Por lo tanto, yo deseo que el pueblo de Dios pueda soportar todas las cosas para que puedan obtener esta salvación que está en Cristo Jesús, con gloria eterna. Porque Cristo, siendo perfecto, llegó a ser el autor de la salvación eterna para todos aquellos que le obedecen. Esta salvación eterna está por encima de una salvación externa; porque ellos llegan a recibir una heredad eterna, y viven en la posesión del evangelio eterno de gozo, consuelo, paz, y salvación, teniendo vida eterna en Cristo Jesús.

Jorge Fox
Kingston, el día seis del mes once, del 1687

Escribí otro documento con respecto a la piedra de la que habló Daniel, Cap. 2:35 que llegó a ser una gran montaña y llenó la tierra entera, mostrando que ‘así sería establecido el reino y el poder de Cristo.'

Cuando Cristo, quien es la piedra que llegó a ser una gran montaña, y llenó toda la tierra, había quebrado en pedazos la cabeza de oro, el pecho de plata, el vientre de bronce, las piedras de hierro, y los pies en parte de hierro y en parte de barro, que eran las cuatro monarquías, la babilónica y la de los medas, la griega y la romana, y había terminado con el reino típico externo de los judíos, Daniel dijo: "Y en los días de esos reyes, el Dios de los cielos levantará un reino que jamás será destruido." Dan 2:44. Cristo dijo: "Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra." Mat 28:18. Y "mi reino no es de este mundo." Juan 18:36 "Cristo es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda criatura; porque en él fueron creadas todas las cosas que están en los cielos y en la tierra, visibles e invisibles, sean tronos, dominios, principados o poderes. Todo fue creado por medio de él y para él. Él antecede a todas las cosas, y en él todas las cosas subsisten." Col 1:16-17. Aquí ustedes pueden ver que todas las cosas subsisten por medio de Cristo Jesús, y todas las cosas fueron creadas por Cristo y para él, tanto las cosas en el cielo como las cosas en la tierra, visibles o invisibles; sí, tronos, dominios, principados, o potestades, todas estas cosas fueron creadas por él y para él. Cristo es "Rey de reyes y Señor de señores." Apoc 19:16. El "soberano de los reyes de la tierra." Apoc 1:5. De su boca sale una espada filosa, con la cual él herirá a las naciones, y él gobernará con vara de hierro; como las vasijas de un alfarero, ellos serán destruidos en pedazos, los que no le obedecen, al “Rey de reyes, y Señor de señores." Este es Cristo, quien dijo: "Yo soy el Alfa y el Omega, el comienzo y el final, el primero y el último;" por lo tanto él está sobre todas las naciones, y sobre todas ellas. Debemos entender que esta vara de hierro, por la cual Cristo gobierna las naciones, es una figura de Cristo quien ascendió a los cielos, y está a la diestra de Dios. Toda potestad en el cielo y en la tierra le son dadas a él, y todas las cosas fueron creadas por él y para él; por lo tanto ellos son de Cristo, y él tiene poder sobre todas las cosas; porque todas son de él. Por lo tanto, como dicen las escrituras: "Por mí reinan los reyes, y los magistrados administran justicia." Prov 8:15. Pero si ellos abusan su poder y no hacen justicia, como está decretado por Cristo, el "Rey de reyes y Señor de señores, el primero y el último," ellos deben sentir el peso de su vara de hierro, por la cual él gobernará a los que abusan de su poder. Eso es decretado por él, a quien se le da todo el poder en el cielo y en la tierra, y gobierna en los reinos de los hombres.

Jorge Fox
Kingston, el mes once del 1687

Escribí varias otras cosas mientras estaba en Kingston; porque mi espíritu estaba continuamente ejercitado hacia Dios, tuve muchas inspiraciones preciosas de asuntos divinos; y varios lugares de las escrituras, tanto en el Antiguo como en el Nuevo, relacionados con el estado de regeneración y santificación, etc., fueron llevados a mi memoria por el Espíritu Santo; algunos de los cuales estoy comprometido a escribir, como sigue:

Aquellos que tocaron a los muertos estaban impuros, y debían ser limpiados con el agua de la purificación. Num 19:11-13. Y aquellos que tocan las doctrinas o creencias de los muertos, y los dejan entrar, sobrecargan a los puros; se contaminan y se hacen impuros, hasta que el manantial del agua de la palabra se levanta y los lava y los limpia. Porque todos los muertos en Adán en la caída son impuros, y deben ser lavados por Cristo, en su sangre y el agua de vida, que revive y vivifica.

Un enano tal vez no pueda acercarse a ofrecer al altar de Dios; pero él puede comer del pan santo, para que pueda crecer. Lev 21:20-21. Por lo tanto los recién nacidos pueden tomar la leche de la palabra, para que puedan crecer así y aumentar. Aquel que tenga alguna mancha no puede acercarse a ofrecer en el altar de Dios; ni tampoco puede ofrecerse ninguna cosa sobre el altar de Dios que tenga alguna mancha, o que sea impura. Lev 21:21 Y se dice que "no se levantarán los impíos en el juicio, ni los pecadores en la congregación de los justos." Sal 1:5. Pero “Dios está de pie en la asamblea divina.” Sal 82:1

El campamento de Dios debía de mantenerse limpio y santo. Aquello que era impuro o que estaba contaminado, debía estar fuera del campamento de Dios en el Antiguo Testamento. Y en el Nuevo Testamento, todo lo que está contaminado y es impuro debe estar fuera del reino de Dios, la nueva y celestial Jerusalén que es de arriba. Todo debía de pasar por el fuego (todas esas cosas que podían soportar el fuego) y ser purificado por el fuego y el agua, antes que el pueblo pudiera entrar en el campamento de Dios. Num 31:23. Por lo tanto todos deben ser circuncidados, y bautizados con el Espíritu Santo y fuego, limpiados con la sangre de Cristo, y lavados con el agua de la palabra, antes de que entren al reino de Dios, a la Jerusalén celestial.

El apóstol Pablo dijo: “Porque sabemos que si nuestra casa terrenal, esta tienda temporal, se deshace, tenemos un edificio de parte de Dios, una casa no hecha de manos, eterna en los cielos. Pues en esta tienda gemimos deseando ser sobrevestidos de nuestra habitación celestial; y aunque habremos de ser desvestidos, no seremos hallados desnudos. Porque los que estamos en esta tienda gemimos agobiados, porque no quisiéramos ser desvestidos, sino sobrevestidos, para que lo mortal sea absorbido por la vida." 2 Cor 5:1-4. Aquí está (“Nosotros en el casa terrenal de este tabernáculo;") el cual (nosotros), como aquellos que han recibido a Cristo, han llegado a ser los hijos de Dios, nuevas criaturas, e hijos de la luz, que creen en la luz de Cristo; quienes tienen una casa eterna en los cielos, donde la mortalidad es absorbida por la vida, y en esta casa del cielo ellos no gemirán.

Pedro dijo: "Pero considero justo estimularos la memoria entre tanto que estoy en esta mi morada temporal. Pues como sé que dentro de poco tengo que dejar mi frágil morada, como me lo ha declarado nuestro Señor Jesucristo." 2 Ped 1:13-14. Pedro sabía que debía dejar este tabernáculo en poco tiempo; pero mientras estuviera en él, estimuló a los santos para cumplir su deber en santidad, para que pudieran recordarlo después que él hubiera fallecido.

Pablo dijo: "El primer hombre es de la tierra, terrenal." (Tome nota, terrenal) 1 Cor 15:47. "Y así como hemos llevado la imagen del terrenal, llevaremos también la imagen del celestial." (Tomen nota, del celestial) versículo 49. Y "tenemos este tesoro en vasos de barro," etc. 2 Cor 4:7 “Y yo vivo," dijo él, "pero ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí.” Gál 2:20, quien es la vida de todo el pueblo de Dios.

Cristo le dijo a los judíos que "los muertos han de resucitar, también Moisés lo mostró en el relato de la zarza, cuando llama al Señor, Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob. Pues Dios no es Dios de muertos, sino de vivos; porque para él todos viven.” Lucas 20:37-38. Por lo tanto "ninguno de nosotros vive para sí, y ninguno muere para sí. Pues si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así que, sea que vivamos o que muramos, somos del Señor. Porque Cristo para esto murió y vivió, para ser el Señor así de los muertos como de los que viven." Rom 14:7-9. Porque todos murieron en Adán; y Cristo, por la gracia de Dios, probó la muerte por todo hombre, para que puedan salir de la muerte en Adán a la vida eterna en Cristo Jesús; quien también es un espíritu vivificador; porque como en Adán todos murieron, también así en Cristo todos serán vivificados. Por lo tanto Cristo, quien murió y resucitó, es Señor tanto de los vivos como de los muertos; porque los vivos viven para el Señor, y mueren en él, y son bendecidos.

Todo el cristianismo dice creer en Dios y en Cristo, y dicen que ellos creen en Moisés y los profetas, y predican a Cristo, a Moisés, y a los profetas; por lo tanto sus palabras y escritos son predicados y escritos, y ustedes dicen que creen en ellos. Pero, ¿qué vida viven ustedes? ¿Están ustedes muertos a la ley por medio de la ley, para que puedan vivir para Dios? ¿Están ustedes crucificados con Cristo? ¿Acaso Cristo vive en ustedes? ¿Es la vida que viven ahora en la carne por fe del Hijo de Dios, y ya no viven ustedes, sino que Cristo vive en ustedes, quien se dio a sí mismo por ustedes? ¿Es esta su vida presente? porque "el justo vive por la fe" de la cual Cristo es el autor y consumador; y por esta fe santa, divina, y preciosa ellos tienen victoria sobre lo que es vil, impío, y no divino; y en esta fe ellos agradan a Dios, y tienen acceso a Dios y su Hijo, quien cumple la ley y los profetas. Porque la ley y los profetas existieron hasta los tiempos de Juan, y desde entonces el reino de Dios ha sido predicado, y los hombres se esfuerzan para entrar en él; y el más pequeño en el reino de Dios es más grande que Juan, aunque él era el profeta más grande nacido de mujer. Vean si ustedes están en el reino que permanece en paz y justicia y gozo en el Espíritu Santo, o no. Cristo, la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda criatura, existía antes que cualquier criatura; porque por él fueron creadas todas las cosas que están en los cielos y en la tierra, visibles o invisibles, ya sean tronos o dominios, o principados, o potestades. "Todo fue creado por medio de él y para él. Él antecede a todas las cosas, y en él todas las cosas subsisten. Y además, él es la cabeza del cuerpo, que es la iglesia. Él es el principio, el primogénito de entre los muertos." Aquí ustedes pueden ver que todas las cosas fueron hechas por Cristo Jesús, y por él todas las cosas subsisten y tienen su ser, quien es el primogénito de los muertos, y ya no muere. Le agradó al Padre que en él habitase toda plenitud, y y por medio de él reconciliar consigo mismo todas las cosas, tanto sobre la tierra como en los cielos. "En él están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento," quien es la cabeza de todo principado y potestad; porque "toda autoridad en los cielos y en la tierra le es dada a él," el primogénito de toda criatura, y el primogénito de los muertos, quien vive para siempre en su poder sobre todo, el Cordero que fue inmolado desde la fundación del mundo.” Mientras el espíritu del mundo gobierna en los corazones de los hombres, ellos no conocen a Cristo, ni el comienzo ni el final de la obra de Dios. Cristo fue crucificado externamente y muerto a las afueras de las puertas de Jerusalén por los judíos desobedientes; y aquellos que odian la luz de Cristo, desobedecen su evangelio, apagan su espíritu, y están alejados de su fe, "crucifican de nuevo para sí mismos a Cristo." Por lo tanto Adán y Eva, y sus hijos quienes desobedecieron a Dios, mataron al Cordero; los judíos ciegos, quienes desobedecieron a Dios, crucificaron a Cristo Jesús; y los cristianos externos, quienes no viven ni caminan en Cristo, sino que viven en pecado y en maldad, (aunque ellos hacen una profesión externa de Cristo), crucifican para sí mismos a Cristo otra vez. En cuanto a Cristo mismo, él ha "ascendido muy por encima de todos los principados, tronos, poderes y dominios;" de manera que ya no le pueden dar muerte, ni crucificarlo ya más; pero lo que los asesinos, crucificadores, y perseguidores hacen ahora sobre la tierra está en contra de Cristo en sus miembros; como Cristo le dijo a Saulo: "¿Por qué me persigues?" Hechos 9:4. Por que lo que es hecho a sus miembros, Cristo lo toma como si le fuera hecho a él. Mat 25:40, y Mat 25:45. Y aquellos que no visitan a Cristo, sino que lo persiguen en sus miembros, persiguieron a Cristo en sí mismos primero.

La serpiente, ese enemigo del hombre y la mujer, el destructor, el dios del mundo, y príncipe del aire, quien gobierna en los corazones de los desobedientes, entró por la desobediencia. Pero Cristo hiere su cabeza, quebranta su poder en pedazos, y destruye el demonio y sus obras; y por medio de la muerte destruye la muerte, y el diablo el poder de la muerte. Por lo tanto Cristo, la luz y la vida, tiene todo poder en el cielo y en la tierra; y abre las puertas de la prisión, y los ojos de los ciegos, y se lleva cautivo a aquel que ha llevado al cautiverio, y le da dones a los hombres. Por lo tanto Cristo ata al hombre fuerte de pecado, y saquea sus bienes, y lo hecha fuera; ¡Aleluya! Porque el hombre fuerte de pecado es el dios del mundo, y su casa es el mundo entero que está en la maldad. Y este dios del mundo ha mantenido su casa, y sus bienes han estado en la paz del mundo; hasta que viene uno más fuerte que él, y lo ata, y lo hecha afuera; y después lo destruye a él y a sus bienes. Por lo tanto Cristo, el Hijo de Dios, quien es más fuerte que el diablo, habiendo destruido al diablo y sus obras, establece su propia casa. Todos los creyentes en la luz son los hijos de la luz, son de la casa espiritual del Hijo de Dios, y el Hijo de Dios está por encima de su casa para siempre; gloria a dios en las alturas, por medio de Jesucristo, ¡Amén!

Dios habló por boca de sus santos profetas con respecto a Cristo Jesús, su hijo, el Santo; por lo tanto ellos eran hombres santos, y no impíos, por los cuales Dios habló. Todos los que nombran el nombre del Señor Jesucristo, deben alejarse de la iniquidad.

Jorge Fox
Kingston sobre el Támesis, el mes 11 del 1687

Yo regresé a Londres durante la última parte del undécimo mes del 1687, visitando Amigos en camino a Chiswick y Hammersmith, donde tuve dos reuniones, una en un día de fiesta, y la otra en ocasión de una boda; en la cual había muchas personas de otras denominaciones, entre los cuales tuve una oportunidad conveniente de abrir el camino de la verdad.

Cuando llegué a Londres, visité reuniones en la ciudad y sus alrededores, a medida que el Señor me inspiró. En cuyo servicio continué trabajando hasta la mitad del primer mes del 1687 al 1688. Durante ese tiempo fui hacia Enfield, y visité Amigos allí y en las cercanías; y en Barnet, Waltham-abbey, y otros lugares; donde tuve muchas reuniones, y un servicio muy bueno en el cual pasé varias semanas. Entonces regresé a Londres, donde continué trabajando en la obra del evangelio hasta después de la Reunión Anual, la cual en este año se llevó a cabo al comienzo del cuarto mes. Fue una reunión preciosa. Los Amigos pasaron un tiempo muy refrescante juntos, y el Señor honró nuestras asambleas con su gloriosa y viva presencia de manera muy abundante. Al final de la reunión sentí una preocupación sobre mi espíritu para producir el siguiente documento, para ser repartido entre los Amigos.

Todos ustedes creyentes en la luz, quienes han llegado a ser hijos de la luz, caminen como hijos de la luz, y del día de Cristo, como una ciudad sobre un monte que no se puede esconder. Dejen que su luz brille de tal manera que la gente pueda ver sus buenas obras, y glorifiquen a su Padre, que está en los cielos. Porque un buen árbol produce buen fruto; por lo tanto sean árboles de justicia, plantados por el Señor, teniendo frutos de santidad; y entonces su fin será vida eterna. Los tales son los pozos y cisternas que tienen el agua viviente que brota en ellos para vida eterna. Todos ustedes pueden beber de sus propias cisternas, con agua que sale de sus propios pozos; y que cada uno coma de su propia higuera, y su propia viña; cada uno teniendo sal en sí mismos, para sazonar el sacrificio de cada uno, aceptable a Dios por medio de Jesucristo; al igual que las vírgenes que tienen aceite en sus lámparas, siguen al Cordero, y entran con el novio. Ahora es el tiempo de trabajar, mientras es de día (sí, el día de Cristo) para estimular la mente pura de todos, el don de Dios que está en ellos; y para mejorar sus talentos, que Cristo les ha concedido, para que ustedes puedan beneficiarse; y para que todos puedan caminar de acuerdo a la medida que Cristo les ha dado; porque "a cada hombre le es dada la manifestación del Espíritu para el bien de todos." Consideren lo que han aprovechado en cosas espirituales y celestiales, con el espíritu celestial de Dios. No sean como el impío y holgazán, (quien escondió su talento; de quien fue quitado), y no sean echados en la completa oscuridad. Un enano, o uno que tenga alguna mancha, no debía acercarse para ofrecer en el altar de Dios; por lo tanto piensen en la palabra de sabiduría, para que los mantenga fuera de lo que los corromperá y los manchará; y para que ustedes puedan crecer en gracia, en fe, y en el conocimiento de nuestro Señor Jesucristo; y alimentándose de la leche de la palabra, puedan crecer por medio de ella, para que no sean enanos; y así ofrecer su sacrificio espiritual sobre el santo altar de Dios. Porque el campo o viña del holgazán se llena de espinos y zarzas, y sus murallas son derrumbadas. Así son aquellos que no son diligentes en el espíritu de Dios, y el poder, que es la muralla, una reja segura. El espíritu de Dios quitará todas las espinas, cardos, y ortigas de la viña del corazón. Y ustedes que son los guardadores de otras viñas, asegúrense que mantengan sus propias viñas limpias con el espíritu y poder de Cristo. Santifíquense a sí mismos, y santifiquen al Señor en sus corazones, para que puedan ser un pueblo santo para el Señor, quien dijo: "sed santos, porque yo soy santo;" para que ustedes puedan ser los miembros santos de la iglesia de Cristo, quien está vestido con el sol, y tiene la luna bajo sus pies; el mundo que cambia, con todas sus adoraciones, religiones, iglesias y maestros. Sean ustedes los hijos de la nueva y celestial Jerusalén; porque la nueva y celestial Jerusalén que está arriba, es la madre de todos los hijos de la luz que han nacido del espíritu. Ellos son los que han sido perseguidos, y han sufrido por causa de la iglesia falsa, Babilonia el misterio, la madre de las rameras.

Y ahora todos los hijos de la Jerusalén celestial y de Sión, que son de arriba, trabajen en el evangelio, el poder de Dios, la semilla en la cual todas las naciones, y todas las familias de la tierra son bendecidas; y esta semilla, que es Cristo, hiere la cabeza de la serpiente, destruye al diablo y sus obras, y vence a la ramera, la iglesia falsa, la bestia, y el falso profeta. Él quita la maldición, y el velo que está esparcido sobre todas las naciones, y sobre todas las familias de la tierra, y trae la bendición sobre todos (si ellos quieren recibirla), diciendo: "En tu descendenciaserán benditas todas las naciones de la tierra." Este es el evangelio de Dios predicado a Abraham, antes de que Moisés escribiera sus cinco libros; y fue predicado en los días de los apóstoles, y ahora es predicado otra vez; que trae vida e inmortalidad a la luz; y es el evangelio de paz, vida, y salvación para todo el que lo cree. Por lo tanto todas las naciones, todas las familias de la tierra deben estar en Cristo, la simiente, si quieren ser bendecidas, y ser partícipes de las bendiciones en la simiente. Este evangelio fue revelado por Cristo a sus apóstoles, quienes lo predicaron; que no es del hombre, ni viene del hombre. Ahora, Dios y Cristo me han revelado el mismo evangelio, y muchos otros en esta era. Yo digo que el evangelio, y la semilla, en la cual todas las naciones y familias de la tierra son bendecidas; en el evangelio que yo he trabajado, y trabajo, que todos puedan llegar a esta simiente bendita, que es Cristo, quien hiere la cabeza de la serpiente, para que en ella puedan tener paz con Dios. Este evangelio eterno es predicado otra vez a aquellos que moran sobre la tierra; y aquellos que lo creen, y reciben la bendición, la paz, el gozo, y el consuelo de ella, la estabilidad en ella, y la vida y la inmortalidad que ella trae a la luz en ellos y para ellos; los tales pueden alabar al Dios eterno en su evangelio eterno.

Y Amigos, busquen todos la paz y el bien de todos en Cristo; porque la verdad no hace personas como Caín, Coré, Balaam, o Judas, porque ellos llegan a ser de los que se salen de la verdad pacífica. Por lo tanto, caminen en la verdad pacífica, y hablen en el amor de ella, así como está en Jesús.

Jorge Fox

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que lleva a la unión con Dios en su Reino.