1685-1690 Años finales en Londres y muerte
Parte 3 de 4

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Algún tiempo después de la Reunión Anual fui a la casa de mi hijo Mead, en Essex, y me quedé en su casa por varias semanas; visitando Amigos a menudo en Waltham-Abby, Hodsdon, Enfield, South-street, Ford-green, y Winchmorehill; donde tuve varias reuniones muy serviciales; el Señor reveló muchas cosas profundas e importantes por medio de mí, para informar el entendimiento de los que preguntaban, y edificar aquellos que estaban reunidos en la verdad, y estableciéndolos en ella.

En el séptimo mes regresé a Londres, después de quedarme casi tres meses en el campo por causa de mi salud, la cual estaba muy dañada; apenas podía quedarme en una reunión todo el tiempo, y a menudo después de una reunión estaba feliz de poderme acostar sobre una cama. Sin embargo mi debilidad de cuerpo no me alejó del servicio para el Señor; sino que continué trabajando en las reuniones y fuera de ellas, en la obra del Señor, como él me dio la oportunidad y habilidad.

No había estado en Londres por mucho tiempo cuando me vino una gran preocupación, y una visión que me dio el Señor de las grandes agitaciones, problemas, revoluciones y cambio que ocurrió poco tiempo después. En el sentido de estos problemas y con la inspiración del espíritu del Señor, escribí "Una epístola general a los Amigos, para advertirles de la tormenta que se avecina; para que todos puedan ir hacia el Señor, en quien hay seguridad," como sigue:

Mis estimados Amigos y hermanos en todas partes: quienes han recibido al Señor Jesucristo, y a quienes él ha dado el poder para llegar a ser sus hijos e hijas. En él ustedes tienen luz y paz, y en su reino eterno, que es un reino establecido que no puede ser sacudido. Su reino está sobre todo el mundo y permanece en el poder de él, y en justicia y gozo en el espíritu santo; en el cual no puede entrar ninguna injusticia, ni el espíritu sucio y contaminado del diablo en sus instrumentos. Estimados amigos y hermanos, todos en la fe de Jesús, permanezcan en su poder. Aquel a quien se le da todo el poder en el cielo y la tierra gobernará "las naciones con su vara de hierro y las destruirá en pedazos como la vasija de un alfarero," aquellos que no están sujetos y no son obedientes a su poder. Su voz sacudirá los cielos, y la tierra, para que lo que sea sacudido pueda ser quitado, y lo que no puede ser sacudido pueda aparecer. Permanezcan en él; y todas las cosas obrarán para el bien de aquellos que le aman.

Y ahora, estimados amigos y hermanos, aunque estas olas, tormentas, y tempestades estén en el mundo, todos ustedes pueden parecerse a los corderos inofensivos e inocentes de Cristo, caminando es su verdad pacífica, y manteniéndose en la palabra de poder, sabiduría y paciencia. Su palabra los guardará en el día de las pruebas y tentaciones que vienen sobre todo el mundo, para probar a los que moran en la tierra. Porque la palabra de Dios existía antes que el mundo existiera, y todas las cosas fueron hechas por ella; es una palabra probada, que le dio al pueblo de Dios en todas las edades sabiduría, poder y paciencia. Por lo tanto, asegúrense que su morada y caminata sea en Cristo Jesús, quien es llamado la palabra de Dios; y en su poder, que está por encima de todo. Pongan sus afectos en las cosas que están arriba, donde Cristo se sienta a la diestra de Dios, (tomen nota), en aquellas cosas que son de arriba, donde Cristo se sienta; no en aquellas cosas que son de abajo, que cambiarán y se acabarán. Bendito sea el Señor Dios, quien por su brazo eterno y su poder ha reunido un pueblo para sí mismo, y ha guardado a sus fieles para sí mismo a través de dificultades, pruebas y tentaciones. Su poder y simiente, que es Cristo, está sobre todo, y en él ustedes tienen vida y paz con Dios. Por lo tanto, en él inclínense todos y vean su salvación, quien es el primero y el último, y el Amén. El Dios Todopoderoso los guarde y los mantenga a todos en él, quien es su arca y su santuario; porque en él ustedes están seguros de todas las inundaciones, tormentas y tempestades; porque él existía antes que ellas, y existirá cuando todas hayan pasado.

Jorge Fox
Londres, el día 17 del octavo mes de 1688.

Alrededor de este tiempo me vinieron grandes ejercicios y preocupaciones (como había solido suceder antes de las grandes revoluciones y del cambio de gobierno), y mi fortaleza se me fue; de manera que tambaleé, y estaba a punto de caerme cuando caminaba por las calles; y al final ya no podía ir al exterior, porque estaba tan débil por tanto tiempo; hasta que sentí el poder del Señor que brotaba sobre todo, y recibí una seguridad de parte de él, que guardaría a su pueblo fiel para sí a través de todo. En el tiempo en que me quedé en el interior, escribí un documento, mostrando que "Moisés, como siervo, fue fiel en toda su casa, en el Antiguo Testamento; y Cristo, como un Hijo, está sobre su casa, en el Nuevo Testamento."

La casa de Israel fue llamada la viña de Dios, en Isa 5:7, y todos los israelitas fueron llamados la casa de Israel. Israel significa "un príncipe con Dios, y uno que prevalece con los hombres." Gen 32:28. Cuando Pedro predicó de Cristo a la casa de Israel, dijo: "Sepa, pues, con certidumbre toda la casa de Israel, que a este mismo Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo." Hechos 2 :36. Por lo tanto ellos fueron llamados la casa de Israel. Y se dice que ‘Moisés fue fiel como siervo en toda la casa de Dios (a saber, esta casa de Israel), para dar testimonio de lo que se había de decir después. En cambio, Cristo es fiel como Hijo sobre su casa. Esta casa suya somos nosotros, si mantenemos la confianza y el regocijo de la esperanza hasta el fin." Heb 3:5-6. Aquí se nos muestra que Moisés fue fiel en todo a su casa, como un siervo, esto es, en la casa de Israel, en el Antiguo Testamento; pero Cristo Jesús, el Hijo de Dios, está sobre su casa en su Nuevo Testamento y su pacto; y todos sus verdaderos creyentes son de su casa. El apóstol le dice a los efesios (quienes era una iglesia de Cristo), que eran "conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios." Efe 2:19. Y los santos fueron llamados "la familia de la fe" Gál 6:10. Pedro, en su epístola general, le dice a la iglesia de Cristo que ellos eran "un linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, un pueblo adquirido." 1 Ped 2:9. Y que como piedras vivas, ellos fueron edificados como "una casa espiritual, sacerdocio santo, a fin de ofrecer sacrificios espirituales, agradables a Dios por medio de Jesucristo." versículo 5. El apóstol le dijo a la iglesia de Cristo en Corinto: "si nuestra casa terrenal, esta tienda temporal, se deshace, tenemos un edificio de parte de Dios, una casa no hecha de manos, eterna en los cielos." 2 Cor 5:1. Y Cristo le dijo a sus discípulos: "No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay (una morada es una vivienda), de otra manera, os lo hubiera dicho. Y si voy y os preparo lugar, vendré otra vez y os tomaré conmigo; para que donde yo esté, vosotros también estéis." Juan 14:1-3. El salmista dijo: "Plantados estarán en la casa de Jehovah; florecerán en los atrios de nuestro Dios. Aun en la vejez fructificarán. Estarán llenos de savia y frondosos." Salmos 92:13-14. Nuevamente dice: "La santidad adorna tu casa, oh Jehovah, a través de los años." Salmo 93:5. Isaías dijo por medio de la profecía: "Acontecerá en los últimos días que el monte de la casa de Jehovah será establecido como cabeza de los montes, y será elevado más que las colinas; y correrán a él todas las naciones." Isa 2:2. ¿Acaso no es esta una gran casa? ¿Acaso no es esta montaña Cristo, quien está sobre su casa en el Nuevo Testamento y el nuevo pacto? A esta montaña y casa todos los hijos del Nuevo Testamento o del nuevo pacto fluyen en estos últimos días; de manera que ha acontecido lo que fue profetizado por el profeta Isaías. Porque él dijo: "Muchos pueblos vendrán y dirán: "Venid, subamos al monte de Jehovah, a la casa del Dios de Jacob, para que él nos enseñe sus caminos, y nosotros caminemos por sus sendas." Porque de Sión saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehovah. Él juzgará entre las naciones y arbitrará entre muchos pueblos. Y convertirán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en podaderas. No alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra. ¡Oh casa de Jacob, venid y caminemos a la luz de Jehovah!" Isa 2:3-5. Aquí ustedes pueden ver que aquellos que van a la montaña de la casa de Dios y a las enseñanzas de Dios, deben caminar en la luz del Señor; sí, la casa de Jacob. Jacob significa el suplantador; él suplantó al obsceno Esaú, quien es odiado, y Jacob es amado. Ahora, estos dos nacimientos deben ser conocidos, en el interior; aquellos que caminan en la luz del Señor, y vienen a Cristo, la montaña de la casa del Señor, establecida sobre todas las montañas y montes, rompen sus espadas y las convierten en rejas de arado, y sus lanzas para convertirlas en podaderas; y en Cristo, quien es esta montaña y casa del Señor, no hay lanzas ni espadas para herirse los unos a los otros. Cristo, el Hijo de Dios, está sobre su casa y su gran familia, los hijos de la luz que creen en la luz, y caminan en ella, los hijos del día de Cristo, su sacerdocio real y santo, que ofrece sacrificio espiritual a Dios por medio de él. Todos los tales son de la casa de Cristo (del hombre espiritual); quienes son nacidos de Dios, y son guiados por su espíritu; aquellos que son de la casa y familia del Señor de señores y Rey de reyes, sobre la cual él está; y son de la casa de la fe santa, divina, y preciosa, cuyo autor y consumador es Cristo. Y aquellos que son de la casa del Hijo, son puros, justos, y santos, y no pueden hacer nada en contra de la verdad, sino más bien por ella, en sus palabras, vidas, y conversaciones; y así son un linaje escogido, nación santa, un pueblo adquirido, para que ellos enseñen las alabanzas de aquel que los ha llamado a salir de la oscuridad a su luz maravillosa. Estos son las piedras vivas de Cristo que edifican una casa espiritual sobre la cual está él (Cristo, el hombre espiritual, el Rey de reyes, y Señor de señores).

Jorge Fox
Londres, el décimo mes, del 1688

Un tiempo después de esto, siendo que mi cuerpo continuaba debilitado, fui con mi hijo Mead a su casa en Essex, donde me quedé por unas semanas. Y durante este tiempo escribí muchas cosas con respecto al servicio de la verdad, algunas de ellas fueron impresas poco después; otras fueron esparcidas en forma de manuscrito; y entre otras cosas, unas pocas líneas para este propósito:

Que mientras los hombres están contendiendo por los tronos aquí abajo, Cristo está en su trono, y todos sus santos ángeles están alrededor de él, quien es el comienzo y el final, el primero y el último, que está sobre todo. Y que el Señor hará un lugar y un camino para sí mismo, y para aquellos que nacieron de su espíritu, quienes son los hijos de la Jerusalén celestial, para venir a casa a su madre libre.

También escribí unas pocas palabras con respecto a los maestros del mundo y el vacío de sus enseñanzas, que fueron como siguen a continuación:

¿Acaso aquellos que son llamados cristianos no viven para hablar de las palabras de Cristo, de los apóstoles, y de los profetas, y la letra de las escrituras? ¿Y acaso sus sacerdotes no ministran la letra (leen la Biblia), con sus propios conceptos de lo que significan las palabras, por dinero, aunque las santas escrituras fueron dadas gratuitamente de parte de Dios, Cristo, los profetas, y los apóstoles? Sin embargo el apóstol dijo: "La letra mata, pero el espíritu vivifica." 2 Cor 3:6. Los verdaderos ministros del Nuevo Testamento no son ministros de la letra, sino del espíritu, y ellos siembran para el espíritu, y del espíritu cosechan vida eterna. Pero cuando la gente gasta tiempo con viejos autores, y hablando de ellos, y de la letra externa, esto no alimenta sus almas. Porque hablar acerca de la comida y el vestido no viste el cuerpo ni lo alimenta. No son más vestidas y alimentadas sus almas y espíritus, a menos que ellos tengan el pan y el agua de vida del cielo para alimentarlos, y la justicia de Cristo para vestirlos. Hablar de cosas externas y cosas espirituales, y no poseerlas, puede causar hambre tanto en sus cuerpos como en sus almas. Por lo tanto no apaguen el espíritu de Dios, que los lleva a ser diligentes en todas las cosas.

Con esto escribí otro corto documento, mostrando ‘el daño que hicieron, y el peligro que corrieron, quienes alejaron a la gente de la manifestación interna de Cristo en el corazón.'

Los judíos fueron ordenados por la ley de Dios "a no quitar la señal externa." Deut 19:14. Aquellos que lo hicieron, o que hicieron que el ciego deambulara, fueron maldecidos en el pacto antiguo. Deut 27:17. En el nuevo pacto el apóstol dijo: "Cualquiera que anuncie otro evangelio que no sea el que él predicó, sea anatema." Gál 1:8. "El evangelio que él predicó fue el poder de Dios para salvación, a todo aquel que cree." Rom 1:16. Y el evangelio que fue predicado a Abraham era que en su "descendencia todas las naciones y todas las familias de la tierra serían bendecidas." Para poder llevar a los hombres a este estado bendecido, Dios derrama su espíritu sobre toda carne; y Cristo ilumina a todo el que viene al mundo, y la gracia de Dios, que trae salvación, ha aparecido a todo hombre, y le enseña a los cristianos, los verdaderos creyentes en Cristo, y Dios escribe su ley en los corazones de los verdaderos cristianos, y la pone en sus mentes, para que todos ellos puedan "conocer al Señor, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande;" y él les da su palabra en sus corazones para obedecerla y hacerla, y el ungimiento en ellos; de manera que ellos no necesitan que ningún hombre les enseñe, sino lo que el ungimiento les enseña. Ahora, todos los que alejan a la gente de la luz, el espíritu, la gracia, la palabra, y el ungimiento en el interior, los quitan de la señal celestial de su herencia eterna, y los hacen ciegos, y hacen que el ciego se desvíe del camino vivo a su casa eterna en los cielos, y de la nueva y celestial Jerusalén. Por lo tanto ellos son maldecidos, los que causan al ciego que se aleje de su camino, y los quitan de su hito celestial.

Jorge Fox

También escribí un documento para mostrar, por ejemplos sacados de las santas escrituras, que "muchos de los santos hombres y profetas de Dios, y de los apóstoles de Cristo, fueron labradores y comerciantes:" por lo cual el pueblo puede ver cómo los maestros del mundo ahora son tan diferentes a ellos.

El justo Abel era un pastor, "uno que cuidaba ovejas." Gen 4:2. Noé era un labrador, y era un "hombre justo, y perfecto en su generación, y caminó con Dios." Gen 9:20, 6:9. Abraham, el padre de los fieles, fue un labrador y tuvo grandes manadas de ganado; el justo Lot fue un labrador, y tuvo grandes manadas y rebaños. Gen 13:5. Isaac fue un labrador, y tuvo grandes "rebaños y manadas de ganado, y una provisión de grano." Gen 26:12-14. Y la promesa estaba con Isaac: porque el Señor le dijo: "En Isaac será contada tu descendencia." Gen 21:12. Jacob fue un labrador y su hijos "pastores de ovejas y ganados." Gen 46:32-34. Y Dios amó a Jacob. Moisés cuidó ovejas. Exo 3:1. El Señor le habló, cuando él estaba cuidando ovejas, Exo 3:4, y lo envió al faraón, a sacar a su pueblo, u ovejas, fuera de Egipto. Por la mano y poder del Señor, él y Aarón su hermano, los sacaron de Egipto, una tierra de angustia, esclavitud, oscuridad, y perplejidad. Y Moisés cuidó al pueblo de Dios, u ovejas, por cuarenta años en el desierto. Él era un pastor manso de Dios, y cuidó su gran rebaño de ovejas; aunque algunos de ellos estaban heridos con la lepra de la contienda y las murmuraciones, y fueron destruidos en el desierto.

David, (aunque él después llegó a ser rey), fue pastor de las ovejas de su padre en el desierto. 1 Sam 17:15 y 17:28. El Señor lo llamó a dejar los rediles de las ovejas para alimentar sus ovejas, la casa de Israel y para defenderlos de los lobos, osos y leones espirituales; y él lo hizo para el fin que él quería, estableciendo a un hombre según el corazón de Dios mismo.

Elías era un labrador. 1 Reyes 19:19. Él fue llamado al arado, a enseñar al pueblo de Dios, los hijos de Israel, a arar el terreno vacío de sus corazones, para que puedan producir semillas y frutos para Dios su creador.

'La palabra del Señor vino a Amós, cuando él estaba entre los pastores de Tecoa. Amos 1:1. Amasías, sacerdote de Betel, le dijo a Amós: ‘No profetices más en Betel, porque es santuario del rey, y la casa del reino;' Amós 7:13. Amós respondió "Yo no soy profeta ni hijo de profeta; soy ganadero y cultivador de higos silvestres. Pero Jehovah me tomó de detrás del rebaño y me dijo: "Ve y profetiza a mi pueblo Israel." Amós 7:14-15. Aquí ustedes pueden ver que el Señor usó un pobre hombre, y lo llamó para que dejara de seguir el rebaño externo, y de juntar los frutos externos, para juntar sus frutos, y para seguir a su pueblo o rebaño, los hijos de Israel.

Cristo llamó a Pedro, y a Andrés su hermano, cuando ellos estaban echando su red al mar (porque ellos eran pescadores), y les dijo: "Síganme, y yo los haré pescadores de hombres." Mat 4:18-19. Cristo de la misma manera llamó a Santiago, y Juan su hermano, cuando ellos estaban en una barca, con Zebedeo su padre, "arreglando sus redes; y en seguida ellos dejaron la barca y a su padre, y le siguieron," Mat 4:21,22. Él les dio poder (una red que sostiene, y no necesita ser arreglada) y los hizo pescadores de hombres, para pescarlos y sacarlos del gran mar, el mundo de iniquidad. Leímos cuando Pedro, Tomás, Nataniel, los hijos de Zebedeo, y los otros discípulos fueron a pescar juntos; y esa noche ellos no pescaron nada; en la mañana Jesús se les apareció y les dijo: "Echen la red en el otro lado de la barca, y tendrán éxito." Ellos lo hicieron, y su pesca fue tan grande que no podían meterla en la barca. Entonces cuando uno de ellos le dijo a Pedro: "Es el Señor;" Pedro, oyéndolo, "se ciñó el manto y se tiró al mar para ir hacia Jesús." Juan 21:2-7. Esto fue después de que Jesús había resucitado. Así que aquí ustedes pueden ver que Pedro no se había quitado sus ropas de pescador durante todo el tiempo que él había estado predicando antes de la muerte de Cristo.

Jesús vio a Mateo "sentado en el lugar de los tributos públicos, y le dijo: "¡Sígueme!" Y él se levantó y le siguió." Mat 9:9. Y Cristo usó a Mateo para juntar a su pueblo que se había apartado de Dios; lo cual era un tesoro distinto a la costumbre externa de los romanos. Lucas era un médico, a quien Cristo convirtió en un médico espiritual; lo cual era mejor que ser médico externo.

Pablo era un fabricante de tiendas; y ya que era del mismo oficio de Aquilas y Priscila, "permaneció con ellos en Corintio y trabajaba, pues su oficio era hacer tiendas," Hechos 18:3.

Jorge Fox
Gooses, el primer mes del 1688

Este un tiempo de mucho chisme, y la gente estaba muy ocupada en sus mentes y pasaban su tiempo oyendo y contando noticias. Para mostrarles la vanidad de esto y para alejarlos de esas cosas, escribí las siguientes líneas:

En la región baja, en la vida insignificante, todas las noticias son inciertas; no hay nada estable; pero en la región más alta, en el reino de Cristo, todas las cosas son estables y seguras, y las noticias son siempre buenas y seguras. Porque Cristo, a quien le es dado todo el poder en el cielo y en la tierra, gobierna en los reinos de los hombres: y él, quien hereda al pagano, y posee los confines de la tierra con su poder y luz divina, gobierna todas las naciones con su vara de hierro, y "los hace pedazos como la vasija de un alfarero," las vasijas del deshonor, y las vasijas agujeradas que no podrán sostener su agua viviente de vida; y él guarda a sus vasijas elegidas de misericordia y honor. Su poder es seguro y no cambia, por medio del cual él quita las montañas y los montes, y sacude los cielos y la tierra. Las vasijas agujeradas y deshonorables, los montes y las montañas, y los antiguos cielos y tierra, todos ellos deben ser sacudidos, quitados, o partidos en pedazos, aunque ellos no ven lo que está sucediendo, ni ven al que se lo hace; pero los elegidos y fieles lo ven, y lo conocen a él y su poder que no puede ser sacudido, ni cambia.

Jorge Fox
El día 5 del primer mes, del 1688-9

Alrededor de a mediados del primer mes del 1688-9, fui a Londres, y el parlamento estaba en sesión en ese entonces, y estaba tratando en ese tiempo la Ley de indulgencia. Aunque yo era débil en el cuerpo y no podía moverme fácilmente a través de la ciudad, tuve una gran preocupación en mi espíritu por la verdad y los Amigos que trataron continuamente por muchos días, con otros, en la casa del parlamento, trabajando con los miembros, para que el asunto se pueda hacer completa y efectivamente.

En este y otros servicios continué hasta llegar al final del segundo mes, cuando, al estar muy desgastado con continuo trabajo, salí de la ciudad por un corto tiempo, hasta Southgate y sus alrededores. Mientras estaba allí, escribí una carta a Pedro Hendricks, un Amigo, en Amsterdam, en la cual incluí una epístola a los Amigos en Dantzig, Polonia, que durante este tiempo estaba bajo gran persecución. Y les escribí para animarlos y fortalecerlos en su testimonio, y para consolarlos en sus sufrimientos por la verdad. También escribí un documento a sus perseguidores, el magistrado de Dantzig, poniendo en frente de ellos las crueles persecuciones, persuadiéndolos a que tengan una moderación cristiana, para que 'hagan con otros, en asuntos religiosos, como ellos quisieran que les hiciesen a ellos.'

A Pedro Hendricks en Amsterdam; y a los Amigos en Dantzig, quienes están bajo persecución.

Estimados Amigos, P. H. con mi amor a usted y su esposa, J. Claus, y J. Roeloffs, y todo el resto de los Amigos en todas partes en Cristo Jesús, quien reina sobre todos. Estoy feliz de oír que los Amigos están bien en todas esas provincias y lugares en todas partes, excepto en Dantzig, y que ustedes fueron tan diligentes al esparcir mis documentos para el fortalecimiento de los Amigos. Hace poco imprimí la vida de William Caton, pero no he hecho una colección de sus libros. Pienso que les enviaré algunos de ellos a ustedes, los cuales ustedes pueden traducir e imprimir si desean; ellos pueden ser útiles entre los Amigos, especialmente aquellos que lo conocieron.

Con respecto a los Amigos en Dantzig, a quienes el Señor ha apoyado con su brazo eterno y su poder hasta este día, espero que por el mismo brazo y poder él los apoyará, y en él ellos sentirán su bendita presencia con ellos en todos sus sufrimientos; quien está por encima de la crueldad de sus perseguidores, quienes difícilmente los dejarán respirar externa o internamente, en el aire común de su suelo natal. El cual les muestra su inmoralidad, inhumanidad, y comportamiento no cristiano, y que ellos carecen el consejo de un Gamaliel entre ellos; cuyas acciones están por debajo de la ley de Dios, "para hacer con otros como quisieran que se hiciera con ellos;" Dios no bendecirá las acciones de los tales. Sin embargo deseo que los Amigos puedan procurar el poder del Señor que está sobre todo, ser valientes por su verdad, y mantenerse sobre la roca y el fundamento que es Cristo Jesús, que permanece seguro en el tiempo del calor de la persecución que es tan intensa sobre ustedes, en la que ellos no les permitirán que estén en sus casas para que trabajen o duerman en ellas, o para reunirse en ellas o servir a Dios. El Señor contempla a todos aquellos que son así de pretenciosos y sus pretensiones. Por lo tanto, miren por encima de todo hacia Dios, quien es capaz de lidiar con ellos, y recompensarlos de acuerdo a sus obras. Que el Dios Todopoderoso los guarde a todos en Cristo Jesús, en quien ustedes tienen reposo, vida, y paz, Amén.

Jorge Fox
Southgate, el día 28 del segundo mes, del 1689

A los magistrados de Dantzig:

Christian Shroder, presidente del concilio, Emanuel Dilger, N. Gadecken, y N. Fraterus, diputados del concilio, y el resto de los magistrados y sacerdotes.

Hemos visto su orden, y que ustedes exhalan una persecución en contra del pequeño rebaño, los corderos de Cristo, que viven bajo su jurisdicción en la ciudad de Dantzig, y que ustedes han encarcelado y desterrado a dos por el verdugo para sacarlos del gobierno de su ciudad; y ustedes amenazan hacer lo mismo con otros, con un gran castigo si ellos vuelven. De la misma manera ustedes amenazan a aquellos con castigo, quienes rentan casas a los corderos, si ellos les dejan quedarse con sus casas, ya sea para vivir en ellas, o reunirse en el servicio y adorar al Señor que los hizo. Verdaderamente, tengo una pena en mi corazón tanto por sus magistrados como por los sacerdotes que se hacen pasar por cristianos, y muestran acciones tan inmorales, inhumanas, y poco cristianas. Y estas acciones están por debajo de la ley real de Dios, la cual dice: "haz con otros como tú quieres que hagan contigo." ¿Pensarían ustedes que es moral, humano, o cristiano, o de acuerdo a la ley de Dios, si el rey de Polonia, quien es de una religión diferente a la de ustedes, los desterrara de la ciudad por medio del verdugo y les llamara asesinos de almas? ¿Podrían decir que esto no es de acuerdo a la ley de Dios, "hacer con uno mismo lo mismo que uno hubiera hecho por otros?" Si ustedes dicen que tienen la espada, el cuerno, y el poder; bendito sea el Señor que ha acortado su espada, su poder, y su cuerno, de manera que éste no llega más allá que su jurisdicción en Dantzig; y ustedes no saben por cuánto tiempo Dios podrá tolerarlos para que tengan su cuerno, su poder, y su espada. Nosotros estamos seguros de que ustedes no tienen la mente o el espíritu de Cristo; y el apóstol dijo: "Si alguno no tiene el Espíritu de Cristo." Rom 8:9. Y Cristo le dijo a Pedro: "mete tu espada;" aquellos que sacan la espada por él, para defenderle y su adoración y su fe, deben perecer por medio de la espada. Después de eso (este tiempo era antes que el Espíritu fuera dado a Pedro) Pedro y los apóstoles nunca sacaron la espada externa, sino dijeron que sus armas eran espirituales no carnales, y ellos no lucharon contra carne y sangre. Cristo nunca dio tal mandamiento, que ellos debieran desterrar a alguien por medio del verdugo, los que no eran de su religión o que no querían recibirla. ¿Acaso no son ustedes peores que los turcos, que dejan que haya muchas religiones en su país; sí, cristianos, y que deben reunirse pacíficamente? Sí, los oficiales turcos dejaron que nuestros amigos que estaban en cautiverio se reunieran en Argel, y dijeron: "fue bueno hacerlo." Ustedes son peores que los bárbaros en Salee, que no profesan el cristianismo; porque ustedes profesan a Cristo en palabras, pero en acciones lo niegan. ¿Acaso ustedes encontraron, ya sea en las escrituras o en la historia, que algún perseguidor prosperó por mucho tiempo? Ustedes son peores que los que están en el país del Mogul, quien, ellos dicen, permite sesenta religiones en sus dominios; y muchos otros pueden ser mencionados de quienes ustedes son peores que todos ellos en su crueldad y persecución del pueblo de Dios sólo porque se reúnen en el nombre de Jesús, y sirviendo y adorando a Dios, su Creador. No, ellos no deben respirar en su aire natural, ya sea natural o espiritual, en los dominios de ustedes. Yo oro preguntando de dónde obtuvieron ustedes estos mandamientos: ¿de Cristo o de sus apóstoles? ¿Acaso ustedes no profesan que las escrituras del Nuevo Testamento es su regla? Pero yo les pregunto: ¿qué escrituras tienen ustedes para esta práctica? Es bueno que ustedes sean humildes, hagan justicia, amen la misericordia, llamen a los desterrados para que vuelvan a casa, y los amen y aprecien; sí, aunque ellos eran sus enemigos, ustedes deben obedecer los mandamientos de Cristo, y amarlos. Me pregunto cómo ustedes y sus esposas y familias pueden dormir tranquilamente en sus camas, ¡ustedes que cometen actos tan crueles, sin preocuparse que el "Señor pueda hacer lo mismo con ustedes"! Ustedes no pueden estar sin sentido y sentimientos, a menos que sean abandonados por Dios, y sus conciencias estén cauterizadas con un hierro caliente. Pero la caridad cristiana sí espera que todos ustedes no estén en ese mismo estado; que todavía puede haber algo de deseo de desistir o alguna re consideración de sus acciones entre algunos de ustedes, ya sea de acuerdo a la ley de Dios o su evangelio.

De aquel que desea su bien temporal y eterno y salvación, y no la destrucción. Amén.

Jorge Fox
Middlesex, el día 28 del segundo mes, de 1689

Pedro, tú puedes traducir esto en holandés alto, y enviarles la carta a ellos; y la puedes imprimir, si deseas, y enviarla al exterior. Traduce esa parte de la carta que es para los Amigos en holandés alto y envíaselas.

Habiéndome quedado en el campo por alrededor de tres semanas, regresé a Londres un poco antes de la reunión anual, que se llevó a cabo en el tercer mes de este año; fue una reunión muy solemne e importante; el Señor, como anteriormente, visitó a su pueblo, y honró la asamblea con su gloriosa presencia, para la gran satisfacción y consuelo de los Amigos. Después de que el asunto de la reunión se había terminado, fui inspirado a añadir unas pocas líneas a la epístola, que fue enviada de la reunión a los Amigos, de la siguiente manera:

Estimados Amigos y hermanos,

Quienes han conocido el brazo eterno y poder del Señor, que los ha guardado sobre la roca celestial y el fundamento, y que han edificado su casa sobre la roca celestial; ustedes han conocido muchos vientos, tempestades, y tormentas que han salido del mar, donde se levantó la bestia, y se han levantado muchas tormentas feroces que han surgidos por apóstatas de muchas clases. Pero la semilla que hiere la cabeza de la serpiente, y es el fundamento del pueblo de Dios, permanece segura. Estimados amigos y hermanos, aunque hay muchas sacudidas en el mundo, el poder del Señor está sobre todo, y su reino no puede ser sacudido. Por lo tanto, todos ustedes hijos de Dios, hijos de la luz, y herederos de su reino, manténganse en su habitación gozosa y pacífica. Manténganse alejados de todas las pasiones, contiendas, y disputas acerca de las cosas del mundo. "No pongan sus manos sobre ningún hombre, ni ninguna cosa repentinamente," para que eviten que se hinchen con un espíritu temporal que se desvanece, y así lleguen a ser pérdida; sino obedezcan el espíritu del Señor que mantiene abiertos sus ojos espirituales, para ver las cosas en el presente y en el futuro, y en aquello ustedes verán y tocarán la palabra de vida.

Estimados amigos en todas partes, tengan poder sobre sus propios espíritus. Como Dios los ha bendecido con sus cosas externas, tengan cuidado de poner su confianza en ellos o en caer en disputas los unos con los otros sobre estas cosas externas que están abajo, ya que todas ellas pasarán. Sino vivan todos en el amor de Dios, y en eso vivan en paz con Dios, y los unos con los otros. Sigan las obras del amor, y venzan el mal con el bien a todos; porque ¿qué bien han hecho todos los "tinklers", (personas que arreglan ollas de cocina y las hacen sonar para llamar la atención), con sus címbalos y bronce que retiñe? Ellos siempre han engendrado confusión, y nunca hicieron ningún bien en ninguna edad; tintineando con sus címbalos y retiñendo con su bronce, para atraer a los simples a que le sigan, (¿creadores de discursos fuertes y elegantes?) Es bueno que todos los hijos de Dios se mantengan en sus posesiones de la vida, y en el amor de Dios que es eterno. En cuanto a todos los tumultos del mundo, y los apóstatas de la verdad, el poder del Señor está sobre todos ellos, Cristo reina, y el Señor dijo: "No prosperará ninguna herramienta que sea fabricada contra ti." Isa 54:17. Amigos, ustedes no son insensibles a cuántas armas han sido formadas en contra de nosotros que somos hijos e hijas de Dios, y el Señor los ha restringido de acuerdo a su promesa; ellos "no han prosperado." El Señor dijo: "Tú condenarás toda lengua que se levante contra ti en el juicio." Por lo tanto Dios le ha dado tal poder a sus hijos para condenar todas las lenguas que se levantarán en juicio en contra de ellos, y esta es la herencia de los siervos del Señor, "Su justicia es mía," dijo el Señor. Ustedes no son insensibles de las muchas lenguas que se han levantado en contra de nosotros en el juicio, sí de los apóstatas y esos irreverentes; sino en la verdad y con ella, el poder de Dios, de acuerdo a la promesa de Dios, "Tú condenarás toda lengua que se levante contra ti en el juicio." No es sólo una lengua la que ustedes condenarán; sino toda lengua que se levante en juicio en contra de ustedes, ustedes la condenarán. El Señor le da su poder a sus siervos y a sus hijos para que juzguen las lenguas malas, y él restringe las armas formadas en contra de ellos, para que ellos no prosperen en contra de sus hijos que él ha engendrado. ¡Alabanzas y honor sean a su santo nombre para siempre! ¡Amén!

Jorge Fox

Poco tiempo después de esto comenzó la reunión anual en York. Por varios años había sido sostenida allí debido a lo grande que es ese condado, y para conveniencia de los Amigos en las partes del norte. Y porque había habido algún daño hecho en ese lugar por algunos que se habían alejado de la unidad de los Amigos, fui inspirado a escribir unas pocas líneas para esa reunión para 'exhortarlos a mantenerse en el amor puro y celestial, que lleva hacia la unidad y nos mantiene allí.' Las cuales son como sigue:

Estimados Amigos y hermanos en Cristo Jesús

A quienes el Señor por su brazo y poder eterno ha guardado hasta este día: caminen todos en el poder y el espíritu de Dios, que está sobre todo, en amor y en unidad; porque el amor vence, edifica, y une a todos los miembros de Cristo a él que es la cabeza. El amor nos guarda fuera de las contiendas, ya que es de Dios. El amor, o la caridad, nunca falla, sino mantiene la mente por encima de todas las cosas externas, y de la contienda acerca de las cosas externas. Vence el mal y hecha fuera todos los temores falsos. Es de Dios, y une a todos los corazones de su pueblo en el gozo celestial, la armonía y la unidad. El Dios de amor los guarde a todos, y los establezca en Cristo Jesús, su vida y salvación, en quien ustedes tienen toda la paz con Dios. Por lo tanto caminen en él para que puedan ser ordenados en su sabiduría pacífica y celestial para la gloria de Dios y el consuelo de los unos a los otros, Amén.

Jorge Fox
Londres, el día 27 del tercer mes, del 1689

Estando muy cansado y exhausto con muchas grandes reuniones y muchos asuntos con los Amigos durante el tiempo de la reunión anual, y hallando que mi salud estaba muy dañada, salí de la ciudad con mi hija Rouse a su casa de campo cerca de Kingston, y me quedé allí la mayor parte del resto del verano. Durante este tiempo a veces visité Amigos en Kingston, y escribí varias cosas para el servicio de la verdad y los Amigos. Una fue una epístola a los Amigos en Barbados, como sigue a continuación:

A todos los Amigos en Barbados que están convencidos de la verdad de Dios.

Mi deseo es que ustedes puedan vivir y caminar en su verdad pacífica, y muestren evidencia de que ustedes son hijos de la luz y de la verdad; porque la sabiduría celestial, amable, y pacífica es justificada en sus hijos. Pero el debate, la contienda, la voluntariedad, el dejar abierta la desnudez y la debilidad los unos de los otros, no es la práctica de los hijos de la sabiduría celestial, sino la de Cam, no del espíritu de Cristo; ni tampoco los que se muerden y se despedazan los unos a los otros; eso es de un espíritu devorador, no el espíritu de Jesús, que cubre todo lo que no es apropiado, y puede perdonar. Mis amigos, ustedes profesan la verdad que está más allá del camino del mundo, por lo tanto, asegúrense de que ustedes lo superen en la sabiduría celestial y amable, que benigna; porque no es fácil rogarle a la sabiduría del mundo, y a veces no tolerará que le roguemos para nada. Oren y vean que superen al mundo en sabiduría, virtud, amabilidad, amor que está por encima del odio, en mansedumbre, humildad, sobriedad, cortesía, y modestia, en temperancia y paciencia, y en toda moralidad y humanidad, que no no hará nada debajo de los hombres o que sea impropio de un hombre. Muestren verdadero cristianismo, y que ustedes son los creyentes convertidos y trasladados en Cristo, morando en el amor de Dios que tolera todas las cosas, soporta todas las cosas, no es orgulloso, y no envidia. Porque aquellos que están fuera de este amor de Dios, y el amor cristiano los unos por los otros, no son nada más que un címbalo que retiñe y bronce que resuena, y están descontentos, son murmuradores y quejumbrosos, llenos de dudas, preguntas, y celos falsos. Mantengan ese espíritu fuera del campamento de Dios. Porque ¿acaso no leen en las escrituras, tanto en el nuevo como el antiguo testamento, que el fin de los tales fue la miseria? Por lo tanto, en el amor de Dios, edifíquense los unos a los otros; porque el amor edifica el cuerpo de Cristo, y él le manda a sus creyentes que amen a los enemigos y se amen los unos a los otros; así se sabe que ellos son discípulos de Cristo. Pero vivir en envidia, contienda y odio es una señal de que ellos no son discípulos de Cristo; "porque aquel que no ama a su hermano vive en la muerte, y cualquiera que odie a su hermano es asesino, y ustedes saben que ningún asesino tiene vida eterna en él. Pero aquellos que aman a otros creyentes han pasado de la muerte a la vida." 1 Juan 3:14-15. Y, "Si alguien dice: "Yo amo a Dios" y odia a su hermano, es mentiroso. Porque el que no ama a su hermano a quien ha visto, no puede amar a Dios a quien no ha visto. Y tenemos este mandamiento de parte de él: El que ama a Dios ame también a su hermano." 1 Juan 4:20-21. Por lo tanto, "ámense los unos a los otros;" porque el amor es de Dios; y el odio es del diablo, y todo el que ama ha nacido de Dios, y conoce a Dios. Todos son hijos de Dios por creación, por lo tanto en ese estado ellos deben amar a su prójimo como a sí mismos, y "hacer con todos los hombres como ellos quisieran que se hiciera con ellos." Segundo, Dios, habiendo derramado su espíritu sobre toda carne, (o sobre todos los hombres y mujeres), y todos los que son guiados por el espíritu de Dios, son hijos de Dios, herederos de Dios, y juntos herederos con Cristo, y están en comunión en el evangelio eterno, y en unidad en el espíritu, el vínculo de paz. Aquellos que se salen de esta unidad, fuera del vínculo de paz, y no lo guardan, quebrantan la paz del Rey de reyes; pero aquellos que se mantienen en la unidad y comunión en el espíritu, y caminan en la luz, tienen comunión los unos con los otros, y con el Padre y el Hijo. No son todos los que hablan de la luz del mundo, de justicia, de Cristo, y de Dios, sino aquellos "que hacen la voluntad de Dios." Por lo tanto, mis amigos, esfuércense por superarse los unos a los otros en amor, en virtud, en buena vida y conversación: y esfuércense todos para ser de una mente, corazón, y juicio en el espíritu de Dios; porque en Cristo todos son uno, y están en paz con él. El Señor Dios Todopoderoso los guarde en él, su roca y fundamento, que es celestial y permanece seguro; para que ustedes puedan ser valientes por la verdad sobre la tierra; por el Señor y su nombre glorioso; para que todos ustedes puedan servirle a él en su generación, y en su nueva creación en Cristo Jesús, Amén.

Y ahora que ustedes han entrado en tal favor con los magistrados y poderes que ellos les dejan servir como guardias, etc., sin jurar ni tomar ningún juramento; aquí la doctrina de Cristo y su mandamiento es observado y se vive. Por lo tanto yo deseo que ustedes puedan redoblar su diligencia en sus oficios, en hacer lo que es justo, verdadero, y recto; para que ustedes puedan destacarse y superar a todos los que están atados o ligados por juramentos para llevar a cabo sus oficios; y para ustedes puedan hacerlo con su sí y su no; por lo tanto digan y hagan esto, de acuerdo a la doctrina de Cristo y su mandamiento. Porque Adán y Eva, por desobedecer el mandamiento de Dios, cayeron bajo condena; y aquellos que desobedecen el mandamiento en Cristo, al tomar juramentos y jurar, van hacia el mal, y caen en condenación. Mat 5:34, y Santiago 5:12. Mi amor en el Señor está con todos ustedes.

Jorge Fox
Kingston sobre el Támesis, el día 10 del quinto mes, del año 1688.

Me quedé en Kingston hasta el comienzo del séptimo mes, donde no sólo vinieron a visitarme los Amigos, sino algunas personas importantes del mundo, con quienes tuve discusiones acerca de las cosas de Dios. Entonces, dejando Kingston, fui a Londres por barco, visitando Amigos mientras viajaba, y me detuve en la reunión de Hammersmith en el camino. Habiendo recuperado algo de mi fuerza al estar en el campo, cuando vine a Londres fui de reunión en reunión, trabajando diligentemente en la obra del Señor, y abriendo los misterios divinos de las cosas celestiales, a medida que Dios en su espíritu me las abría a mí. Pero hallé que mi cuerpo no soportaba por mucho tiempo la ciudad; por lo tanto, cuando había viajado entre los Amigos por alrededor de un mes, fui a Tottenham-High-Cross, y de allí a la casa de campo de Edward Man cerca de Winchmore-hill, y a Enfield; pasando tres semanas entre Amigos en el área, teniendo reuniones en todos esos lugares. Entonces, sintiéndome algo refrescado después de haber estado en el campo, regresé a Londres, donde me quedé trabajando en la obra del ministerio hasta mediados del noveno mes, cuando me fui con mi hijo Mead a su casa en Essex, y viví allí todo el invierno. Durante este tiempo no salí mucho a menos que fuera para ir a la reunión a la que asistía mi familia, la cual estaba a media milla de allí; pero a menudo tuve reuniones en la casa con la familia y aquellos Amigos que iban allí. También escribí muchas cosas mientras estaba allí, algunas de las cuales se presentan a continuación. Una era una epístola a las reuniones trimestrales y anuales de Amigos en Pensilvania, Nueva Inglaterra, Virginia, Maryland, las Jerseys, Carolina, y otras plantaciones en Norteamérica. La cual fue como sigue:

Mis estimados Amigos y hermanos en el Señor Jesucristo,

Quienes, al creer en su luz, han llegado a ser hijos de su luz y de su día, mis deseos son que todos ustedes puedan caminar en la luz y en el día, y guarden la fiesta de Cristo, nuestra pascua, quien es sacrificado por nosotros, no con levadura vieja, ni con la levadura de la malicia y la impiedad; sino que todos sean purificados, para que puedan ser una nueva masa, guardando la fiesta de Cristo, nuestra pascua, con el pan sin levadura de la sinceridad y la verdad. No permitan que ningún pan sin levadura se encuentre en sus casas, ni en sus reuniones, ni en el campamento de Dios, o la familia de la fe, que es la familia de Cristo; sino que toda esa levadura agria y vieja, que hace que los corazones de los hombres se hagan agrios, y que se quemen los unos en contra los otros, mantenida en el nuevo pacto con su pan celestial de vida sin levadura. La fiesta de los judíos en el Antiguo Testamento era guardada con pan sin levadura externo; y ahora en el Nuevo Testamento, en el día del evangelio, nuestra fiesta debe ser guardada con el pan celestial sin levadura de la sinceridad y la verdad. Por lo tanto, amigos, deseo que ustedes consideren seriamente, y que guarden esta fiesta que el apóstol le dijo a la iglesia de Cristo que guardara. ¿Ustedes ven que el así llamado cristianismo guarda sus fiestas con el pan con levadura de malicia e impiedad? Y esta malicia los hace tan agrios, y sus corazones se queman los unos en contra de los otros, que ellos se han destruido, y se destruyen los unos a los otros acerca de la religión. Por lo tanto, vivan todos en el amor de Dios, que nos mantiene por encima del amor del mundo; para que ninguno de sus corazones pueda ser ahogado o atiborrado y se enferme con esas cosas externas, o con los cuidados del mundo que pasará; sino que procuren el mundo y la vida que es sin fin, para que puedan ser herederos de ella. Y, amigos, ustedes deben esforzarse por superarlos a todos, tanto los profesantes como los irreverentes, en moralidad, humanidad, y cristianismo, modestia, sobriedad, y moderación, y en una vida y conversación buena, piadosa y recta; enseñando los frutos del espíritu de Dios y que ustedes son hijos del Dios viviente, hijos de la luz y del día, y no de la noche. Y sirvan a Dios en novedad de vida; porque es la vida, y vivir y caminar en la verdad, lo que debe responder al testimonio de Dios en toda la gente, "que ellos, al ver nuestras buenas obras, puedan glorificar a Dios nuestro Padre que está en los cielos." Por lo tanto, sean valientes por la verdad santa y pura de Dios, y espárzanla en el exterior entre tanto los profesantes como los irreverentes, y los indios. Y ustedes debieran escribir una vez al año, de todas sus reuniones anuales, a la reunión anual que está aquí, con respecto a su diligencia en la verdad, y de cómo es esparcida, y de la gente que la recibe, tanto profesantes como profanos, y los indios; y con respecto a la paz de la iglesia de Cristo entre ustedes. Porque, bendito sea el Señor, la verdad sí es establecida en estos lugares, muchos se hacen muy amantes de los Amigos, y el poder del Señor y su simiente está sobre todo; en la cual el Dios Todopoderoso guarda a todo su pueblo para su gloria, Amén.

Jorge Fox
Gooses, el día 28 del mes 11, del 1689

Mientras yo estaba en la ciudad tuve una preocupación en mi espíritu con respecto a un doble peligro que algunos de los que profesaban la verdad enfrentaron; uno era la gente joven que estaba corriendo hacia las modas del mundo, y el otro era de la gente anciana que iba hacia la tierra. Y cuando esa preocupación vino sobre mí otra vez de manera importante, fui inspirado a dar la siguiente reprensión a los tales, y una exhortación y advertencia a todos los Amigos para que tuvieran cuidado y se mantuvieran fuera de esas trampas.

A todos los que profesan la verdad de Dios

Mis deseos son que ustedes caminen humildemente en ella; porque cuando el Señor me llamó la primera vez, él me dejó ver que la gente joven crecía junta en vanidad y las modas del mundo, y la gente anciana iba en bajada hacia la tierra, rastrillándola; y a ambos de estos yo debía ser un extraño. Y ahora, Amigos, yo veo mucha gente joven que profesa la verdad que crecen en las modas del mundo, y muchos padres los consienten; y entre los ancianos algunos están decayendo hacia abajo y rastrillando la tierra. Por lo tanto, tengan cuidado de no hacerse tumbas mientras están vivos externamente, y se carguen con tierra gruesa. Hab 2:6. Porque si ustedes no tienen poder sobre el espíritu terrenal, y aquello que los lleva hacia una mente vana, y las modas del mundo, y hacia la tierra; aunque ustedes a menudo han recibido la tierra sobre sus campos, sólo producirán cardos, zarzas, y espinas, que son para el fuego. Los tales se convertirán en espíritus frágiles, malhumorados, fastidiosos, que no morarán en la doctrina celestial, las amonestaciones, exhortaciones, y reprensiones del espíritu santo, o espíritu celestial de Dios; que los llevaría a conformarse con la muerte de Cristo, y su imagen, para que ustedes tengan comunión con él en su resurrección. Por lo tanto es bueno que todos se inclinen ante el nombre de Jesús, su Salvador, para que todos puedan confesarle para la gloria de Dios el Padre. Porque tengo una preocupación sobre mí, en un sentido del peligro de la gente joven que va hacia las modas del mundo, y la gente anciana que va hacia la tierra, y muchos que van hacia una libertad suelta y falsa, hasta que al fin ellos se salen bastante hacia el espíritu del mundo como algunos han hecho. La casa de los tales ha sido edificada en la arena de la orilla del mar, no sobre Cristo que es la roca; que están tan pronto en el mundo otra vez, bajo la pretensión de libertad de conciencia. Pero no es una conciencia pura, ni está en el espíritu de Dios, ni en Cristo Jesús; porque en la libertad en el espíritu está la unidad, que es el vínculo de paz; y todos son uno en Cristo Jesús, en quien está la verdadera libertad; y esto no es del mundo, porque él no es del mundo. Por lo tanto, todos deben permanecer firmes en él, así como le han recibido; porque en él hay paz, quien es el Príncipe de paz, pero en el mundo hay aflicción. Porque el espíritu del mundo es un espíritu que aflige, pero el espíritu de Cristo es un espíritu de paz, en el cual Dios Todopoderoso guarda a todos los fieles, Amén.

Jorge Fox
Gooses, el día primero del segundo mes, del 1690

Escribí otra carta mientras estaba aquí con respecto al emblema que Isaías profetizó que el Señor establecería por los gentiles, que yo mostré era Cristo. De la cual sigue una copia:

El Señor dijo: "No harán daño ni destruirán en todo mi santo monte, porque la tierra estará llena del conocimiento de Jehovah, como las aguas cubren el mar." Isa 11:9. "Acontecerá en aquel día que las naciones buscarán a aquel que es la raíz de Isaí y que estará en pie como un estandarte para los pueblos, y su reposo será glorioso." Isa 11:10. "Y el que se levantará para gobernar a las naciones; y las naciones esperarán en él." Rom 15:12. Este emblema es Cristo, quien fue profetizado por el profeta; y esta profecía el apóstol, "quien fue un ministro a los gentiles," muestra que se cumplió en el Nuevo Testamento. En este día de Cristo, Isaías dijo: "Acontecerá en aquel día que Jehovah volverá a poner su mano para recobrar el remanente que habrá quedado de su pueblo, desde Asiria y Egipto, etc. Él levantará bandera para las naciones, y juntará a los desterrados de Israel. Reunirá a los dispersos de Judá desde los cuatro extremos de la tierra." Isa 11:12. Esto es en el día de Cristo, y su evangelio de vida y salvación, que es predicado a toda criatura bajo el cielo, quien "ilumina a todo hombre y mujer en el mundo," tanto judíos como gentiles, para que por su luz divina celestial ellos puedan ver a Cristo, judíos y gentiles, que por su luz divina y celestial ellos pueden ver a Cristo, su emblema y capitán de su salvación; por lo tanto Cristo es un emblema tanto para los judíos como para los gentiles. Isaías dijo: "El Redentor vendrá a Sión." Isa 59:20. Y "éste será mi pacto con ellos: 'Mi Espíritu que está sobre ti (Cristo) y mis palabras que he puesto en tu boca no se apartarán de tu boca, ni de la boca de tus descendientes, ni de la boca de los descendientes de tus descendientes, desde ahora y para siempre'. Isa 59:21. "¡Levántate! ¡Resplandece! Porque ha llegado tu luz, y la gloria de Jehovah ha resplandecido sobre ti" Isa 60:1, y las naciones vendrán a la luz." versículo 3. "La abundancia del mar se habrá vuelto a ti." versículo 5, (el mar es el mundo). "Jehovah será luz eterna para ti." versículo 20. Y, "a tus muros llamarás Salvación, y a tus puertas Alabanza." versículo 18. Y el Señor dijo: "Yo haré glorioso el lugar de mis pies," versículo 13. "El cielo es su trono, y la tierra es el estrado de sus pies," capítulo 66:1 "Pero el que se refugia en mí tendrá la tierra por heredad y poseerá mi santo monte." capítulo 57:13. Y este monte está establecido sobre todos los montes y montañas. Isa 2:2. El Señor dijo (hablando de Cristo) "Sobre él he puesto mi Espíritu, y él traerá justicia a las naciones," Isa 42:1. "Te pondré como pacto para el pueblo, y como luz para las naciones, a fin de que abras los ojos que están ciegos y saques de la cárcel a los presos, aquellos que moran encarcelados en las tinieblas. Yo, Jehovah; éste es mi nombre. No daré mi gloria a otros, ni mi alabanza a los ídolos, versículos 6-8. Por lo tanto Cristo, la luz, ha venido, y la gloria del Señor se ha levantado, y los gentiles han de venir a la luz de Cristo. Muchos gentiles han testificado el cumplimiento de esta profecía de Isaías con respecto a Cristo, que "la salvación ha venido a los gentiles." Rom 11:11. Dios le dio su gloria a su hijo; y Cristo dijo: "Yo les he dado la gloria que tú me has dado (a saber, a sus creyentes y seguidores), para que sean una cosa, así como también nosotros somos una cosa." Juan 17:22. Aquí ustedes pueden ver las promesas y profecías que se cumplen en Cristo Jesús, a quien Dios ha dado como un emblema tanto a los judíos como los gentiles, y como el capitán de su salvación. Y él ilumina a cada hombre y mujer en el mundo; para que con su luz divina y celestial ellos puedan ver a Cristo, el Señor del cielo, su capitán y emblema, y confiar en él, su conquistador; quien hiere la cabeza de la serpiente, y destruye al diablo y sus obras: y Cristo y sus seguidores vencen al dragón, la bestia, y el falso profeta. Por lo tanto todos los judíos, gentiles y cristianos que llegan a creer en Cristo, deben permanecer en su emblema, Cristo, quien también es el capitán de su salvación, por encima de todos los emblemas y capitanes que están por debajo, porque él es de arriba; por lo tanto todos deben confiar en él, porque él puede salvar con seguridad y por completo. Él es el mismo emblema y capitán hoy que era ayer, y por lo tanto para siempre, el primero y el último, el principio y final, el Señor de señores, y Rey de reyes sobre toda la tierra; y no hay nada seguro debajo de Cristo Jesús (quien es de arriba) en lo que se pueda confiar. Ustedes ven en las escrituras que habían muchos caminos y religiones entre los paganos, como también habían muchas sectas entre los judíos cuando vino Cristo; y ahora hay muchas sectas o religiones entre los cristianos, quienes creen a partir de las escrituras "que él ha venido," así como los judíos creían que "él había de venir." Pero aquellos que cierran sus ojos, y cierran sus oídos a la luz de Cristo, no podrán ver a Cristo quien los ha iluminado, para que él sea su emblema y el capitán de sus salvación, quienes no ven con el ojo celestial, ni oyen con el oído celestial, para ver y oír su emblema celestial y al capitán de su salvación, para que él los convierta y los sane; para que ellos puedan seguirle, y ser su santo campamento, sus soldados celestiales, a quien él les da armas y armadura espirituales, el yelmo de la salvación, la coraza de justicia, la armadura de la luz, y el escudo de la fe, (el cual apagará todos los dardos de fuego de Satanás y les dará victoria) y la espada del espíritu, la palabra de Dios, la cual cortará, martillará, y quemará todas las fortalezas de Satanás. También él viste a sus soldados con lino fino, blanco y limpio, su justicia, y los calza con su evangelio eterno de paz, el poder de Dios: y estas ropas y calzado nunca se desgastarán. Y todos los que son calzados con el evangelio eterno, el poder de Dios, nunca se envejecerán (o desgastarán); sino que permanecerán en todas las tormentas y tempestades en el mundo. Aquellos que son calzados con el evangelio, el poder de Dios, pueden en él pisotear todas las serpientes, víboras y escorpiones, y todas las bestias venenosas sobre la tierra, y todas las espinas, zarzas, zarzamoras, cardos, rocas cortantes, y montañas, y nunca ser heridos, y nunca desgastar sus zapatos; porque sus pies siempre son bellos sobre los montes. Moisés, capitán, el siervo del Señor, le dijo al pueblo de Israel: "Yo os he conducido cuarenta años por el desierto. Vuestros vestidos no se han envejecido sobre vosotros, ni vuestros zapatos se han gastado en vuestros pies." Deut 29:5. Aquí ustedes pueden ver con respecto a los judíos en el Antiguo Testamento, que sus vestidos y sus zapatos no se envejecieron ni se desgastaron. Y ellos, quienes son los seguidores de Cristo, a quien él calza con su evangelio eterno de paz, y los viste con su lino fino, su justicia, y los cubre con su armadura; son vestidos, calzados y armados con aquello que nunca se descompone, ni se envejece, ni se le hacen llagas, ni se oxida, ni se corrompe, ni pierde su filo. Ahora todos ustedes (ya sean cristianos, o judíos, o gentiles), que odian la luz de Cristo, que cierran sus ojos, y cierran sus oídos a ella, no van a ver a Cristo que es su emblema y es el capitán de su salvación, sino que son ciegos. Así como ningún capitán externo reclutaría a un grupo de hombres ciegos y sordos, ni los vestiría ni armaría con una armadura externa; así con los que son ciegos y sordos, cuyos ojos están cerrados, y oídos están cerrados a la luz celestial de Cristo, él no los vestirá con su lino fino, ni los armará con su armadura celestial y espiritual. Ni ellos serán disciplinados espiritual y celestialmente, para ver y conocer su campamento santo, espiritual y viviente, ni lo seguirán mientras sean sordos y ciegos, y odien su luz, que es la vida en Cristo. Porque es la luz que brilla en el corazón, que da el conocimiento de la gloria de Dios en el rostro de Cristo Jesús; quien es el emblema y el capitán de la salvación de los hombres, y quien la llevado y lleva a muchos hijos a la gloria; alabanza, honor y gloria sea dada al Señor sobre todo, quien vive para siempre. Amén.

Jorge Fox
Gooses, el día 14 del segundo mes, del 1690

Una semana después de esto regresé a Londres; y después de una estadía corta allí fui a visitar Amigos en Kingston, donde no me quedé por mucho tiempo. Volví a Londres y permanecí en la obra del Señor hasta después de la reunión anual, la cual se llevó a cabo en el cuarto mes de ese año. La acostumbrada bondad del Señor fue presenciada en la reunión, su bendita presencia fue disfrutada, y su poder celestial se sintió. Su poder abrió los corazones de su pueblo hacia él, y sus tesoros divinos de vida y sabiduría en ellos y hacia ellos. Por medio de lo cual muchas cosas útiles y necesarias, relacionadas con la seguridad de los Amigos, y para el honor y prosperidad de la verdad, fueron tratadas con importancia y concluidas unánimemente.

Después de la reunión escribí el siguiente documento a los Amigos, para que fuera añadido a la epístola, que fue enviada desde la muralla de la reunión anual a los varios condados.

Amigos todos en todas partes, que están vivos para Dios por medio de Jesucristo y son miembros vivientes de Cristo, la santa cabeza; estén quietos y permanezcan quietos en el campamento del Señor de santidad y justicia, y en él vean la salvación de Dios y su vida eterna, su reposo y paz. En él ustedes pueden sentir y ver el poder del Señor que está sobre todo; y cómo el Señor está obrando en su poder, gobernando las naciones con su vara de hierro, y quebrantando (en las naciones) las vasijas viejas y agujeradas y las cisternas en pedazos, como las vasijas del alfarero, que no podrán contener su agua viviente de vida, quienes se han alejado del espíritu. Pero bendito sea el Señor Dios del cielo y de la tierra, quien por medio de su brazo eterno y su poder ha establecido a todo su pueblo sobre la roca viviente y santa y fundamento, que permanecen seguros; a quienes él ha atraído por su espíritu hacia su Hijo, y los ha reunido en el nombre de Jesucristo, su Hijo único, lleno de gracia y verdad; a quien se le ha dado todo poder en el cielo y la tierra. Cuyo nombre está por encima de todo nombre bajo todo el cielo, y todos sus miembros vivientes saben que no hay salvación dada por ningún otro nombre bajo todo el cielo, sino el nombre de Jesús; y él, quien es su Salvación, y su cabeza viviente, se sienta en medio de ellos en su luz, vida, espíritu, gracia, y verdad, y su palabra de paciencia, sabiduría, y poder; quien es el profeta de su pueblo, a quien Dios levantó, en su Nuevo Testamento y pacto, para abrírselos; y su pastor viviente, que los ha adquirido, redimido, y comprado con su preciosa sangre. Cristo, el que vive, alimenta a sus ovejas en sus pastos vivientes de vida, y sus ovejas vivientes conocen la voz de su pastor viviente, con su pan y agua viviente, y le siguen; y no seguirán a ninguno de los asalariados del mundo, ni a los ladrones, ni asaltantes, ni escaladores que están fuera de Cristo, la puerta. De la misma manera los hijos vivientes de Cristo conocen a Cristo, el obispo de sus almas, para que los supervise con sus ojos celestiales y espirituales, para que ellos puedan ser guardados en su redil de la vida, y no se salgan más. También ellos conocen a Cristo, su santo sacerdote, que por la gracia de Dios probó la muerte por ellos, y por todo hombre, y es propiciación por sus pecados; y no sólo por los de ellos, sino por los pecados de todo el mundo; y por esa ofrenda de sí mismo él ha perfeccionado para siempre a los que son santificados. Un sumo sacerdote tal llega a ser la oveja de Cristo en su nuevo pacto y testamento, quien es santo, inofensivo, y separado de los pecadores, y es hecho más alto que los cielos. Quien no no es sacerdote según la orden de Aarón con sus diezmos y ofrendas, sino que él le pone fin a todas esas cosas, habiéndolas abolido, y es hecho un sumo sacerdote según el poder de la vida eterna, quien vive para hacer intercesión por su pueblo; y nos pueda salvar completamente, todos los que vienen a Dios por medio de él. Él es el único mediador entre Dios y el hombre, quien santifica a su pueblo, su iglesia de la cual él es la cabeza y los presenta a Dios sin macha, ni arruga, ni imperfección, ni ninguna cosa así; y los hace un sacerdocio santo y real, para ofrecer sacrificios espirituales y santos, aceptables para Dios por medio de Cristo Jesús, quien es Rey de todos los reyes, y Señor de todos los señores de la tierra. Por lo tanto es un rey santo y celestial, a quien se le da todo el poder en el cielo y la tierra, y gobierna en todos los corazones de sus ovejas y corderos por medio de su santa, divina, y preciosa fe, que es sostenida en todas las conciencias puras de su pueblo; y de esta fe santa, Cristo, el santo, es el autor y consumador. Por esta fe santa viven todos los justos, y en esta fe santa, divina, y preciosa todos los justos y santos tienen unidad; y por medio de ella ellos apagan todos los dardos encendidos de Satanás; y tienen acceso al Dios puro, en la cual ellos le agradan. Cristo, quien está establecido a la diestra del trono de la majestad en los cielos, en su Nuevo Testamento y su nuevo pacto, es el ministro del santuario y el tabernáculo verdadero, que el Señor ha construido, y no el hombre. Por lo tanto, todos los corderos y ovejas de Cristo deben sentir este ministro santo en su templo y santuario, quien ministra cosas espirituales, santas, y celestiales a ellos en su santuario y tabernáculo. Porque todos los tabernáculos y santuarios que son edificados o construidos por el hombre, los hombres los hacen ministros para ellos; y tales ministros son de los hombres y para los hombres, con sus santuarios mundanos y tabernáculos construidos por los hombres, por manos de los hombres.

Y ahora, estimados Amigos y hermanos en todas partes, que son del rebaño de Cristo; Cristo, nuestra pascua, es sacrificado por nosotros. Por lo tanto, que todos nosotros guardemos esta fiesta celestial de nuestra pascua en su Nuevo Testamento y su nuevo pacto, no con levadura vieja, ni de malicia ni impiedad; sino que todo sea purgado, con el pan viejo y agrio que tiene levadura, para que todos puedan llegar a ser una nueva masa; y así guarden esta fiesta celestial de Cristo, nuestra pascua celestial, con el pan sin levadura de la sinceridad y la verdad. Amén.

Jorge Fox

Me quedé en la ciudad entre tres semanas y un mes, después de la reunión anual, y después fui a Tottenham-High-Cross, donde había una reunión en el primer día, a la cual asistí; y después fui a la casa de Eduardo Man en FordGreen cerca de Winchmore-Hill; y el primer día de la semana siguiente después de la reunión de Enfield, donde el Señor me dio inspiraciones preciosas para declararle a su pueblo. Después, moviéndome de acá para allá entre los Amigos en el área, visité frecuentemente las reuniones en Chesshunt, Waltham-Abbey, Enfield, Tottenham, y Winchmore-Hill. El Señor estaba conmigo y me inspiró con muchas verdades profundas e importantes; misterios divinos y celestiales a su pueblo por medio de mí, para gran consuelo de ellos, y para gozo mío. Después de un tiempo me fui a Hertford a visitar Amigos allí; y estuve en su reunión en el primer día de la semana. Y teniendo algo más particular en mí para los antiguos Amigos en ese lugar, tuve una reunión con algunos de ellos al día siguiente, y les impartí lo que el Señor me había dado para ellos. Después, pasando a Ware, me quedé un corto tiempo con los Amigos de allí, y estuve en su reunión. Después de la cual regresé para estar entre los Amigos alrededor de Edmonton y Tottenham, y asistí a reuniones mientras volvía a Londres al final del séptimo mes.

Me quedé en Londres hasta el comienzo del noveno mes, estando continuamente ocupado en la obra del Señor, ya sea en reuniones públicas, abriendo el camino de la verdad a la gente, y edificando y estableciendo a los Amigos en él, o en otros servicios relacionados con la iglesia de Dios. Debido a que el parlamento ahora estaba en sesión, y tenían un proyecto de ley ante ellos con respecto a los juramentos, y otro con respecto a los matrimonios clandestinos, varios Amigos fueron a la cámara, para hacer que esos proyectos de ley fueran redactados de manera que no fueran dañinos para los Amigos. En este servicio también ayudé, asistiendo al parlamento y discutiendo el asunto con varios de los miembros.

Después de quedarme más de un mes en Londres y de haberme agotado con estos servicios, fui a Tottenham, y después de un tiempo a FordGreen. Y en estos lugares continué por varias semanas, visitando las reuniones de los Amigos alrededor de Tottenham, Enfield, y Winchmore-Hill. Durante este tiempo, me vino la inspiración de escribir varias cosas; una de las cuales fue una epístola 'para los Amigos en el ministerio' como sigue:

Para todos los Amigos en el ministerio en todas partes, a quienes Dios les ha dado el don del ministerio, y quienes solían viajar de allá para acá en el don del ministerio, no "escondan sus talentos, ni pongan su luz debajo de un cajón, ni se carguen a sí mismos, ni se enreden con los asuntos del mundo." Porque los soldados naturales no se deben sobrecargar con los asuntos del mundo; mucho menos los soldados de Cristo, quienes no son de este mundo; sino que deben procurar las riquezas y la gloria del mundo que es eterno. Por lo tanto sacudan el don de Dios en ustedes, mejórenlo, y no se sienten, como Demas, y acepten este mundo presente que no tiene fin; para que no se conviertan en idólatras. Sean valientes por la verdad de Dios sobre la tierra, y espárzanla en la luz de Cristo, ustedes que han buscado el reino de Dios, y la justicia de él, y la han recibido y predicado; la cual "permanece en justicia, paz, y gozo en el espíritu santo;" así como los ministros capaces del espíritu siembran para el espíritu, aquello que es del espíritu pueda cosechar vida eterna. Continúen en el espíritu, arando con él en la esperanza purificadora; y trillando, con el poder y el espíritu de Dios, separando el grano de la paja de la corrupción, en la misma esperanza. Porque aquel que mira hacia atrás del arado espiritual hacia el mundo, no es apto para el reino espiritual y eterno de Dios; y no se se esfuerza para entrar en él, como lo hacen los fieles. Por lo tanto, ustedes que han despertado a la justicia, y al conocimiento de la verdad, manténganse despiertos en ella; entonces el enemigo no podrá sembrar su cizaña en el campo de ustedes; porque la verdad y la justicia están por encima de él, y antes que él existiera. Mi deseo es que todos puedan cumplir su ministerio, que el Señor Jesucristo les ha encargado; y entonces por la sangre (o la vida), y el testimonio de Jesús ustedes podrán vencer al enemigos que se opone a él, en el interior y en el exterior. Todos ustedes que predican la verdad, háganlo como es en Jesús, en amor; y a todos los que son creyentes de Jesús, y que le reciben, él les da el poder y la autoridad para llegar a ser hijos de Dios, y herederos juntos con Cristo; a quienes él llama hermanos; y él les da el agua de vida, la cual será un pozo en ellos, brotando para vida eterna; para que ellos puedan regar las plantas espirituales del Dios viviente. Para que todos puedan ser plantadores espirituales, y regadores espirituales; y puedan ver con el ojo espiritual al Dios eterno que dura para siempre sobre todos para dar el aumento, quien es la fuente infinita. Mi deseo es que ustedes puedan ser guardados de todos los elementos indignos del mundo, el cual está por debajo de la región espiritual, para Cristo quien es la cabeza; y puedan sostenerle, quien hiere la cabeza del enemigo, y que existía antes de que existiera la enemistad; para que todos ustedes puedan estar unidos juntos en amor, en la cabeza, que es Cristo, y puedan ser ordenados por su sabiduría celestial, amable y pacífica para la gloria de Dios. Porque todos los que están en Cristo, están en amor, paz y unidad. En él ellos son fuertes, y están en completa persuasión; y en él, quien es el primero y el último, ellos están en una resolución celestial y confianza para el honor y la gloria eterna de Dios. Amén.

De aquel que es trasladado al reino de su querido Hijo, con todos sus santos, un saludo celestial. Y salúdense los unos a los otros con un beso santo de amor, que nunca falla.

Jorge Fox
Ford-Green, el día 25 del noveno mes, del 1690

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