La Cruz Perdida de la Pureza



UNA COLECCIÓN

DE



MUCHAS EPÍSTOLAS SELECTAS A AMIGOS,


DE

ESE MINISTRO ANTIGUO, EMINENTE Y FIEL DE



JESUCRISTO,


Jorge Fox


La continuación del Volumen 1

 

263-Una exhortación a guardar los antiguos principios de la verdad.


Amigos,
Manténganse en la palabra en todos sus negocios sin opresión.
Y manténganse en el lenguaje sensato, tuteando a todos.
Y mantengan su testimonio en contra de las modas vanas del mundo.
Y mantengan su testimonio en contra de los sacerdotes asalariados, y sus diezmos, y mantenimiento.
Y en contra de las antiguas iglesias, y la reparación de ellas.
Y en contra de la unión matrimonial de los sacerdotes y del mundo.
Y el testimonio de ustedes en contra de los juramentos, y los modales corruptos del mundo.
Y en contra de toda la soltura, placeres, y profanidades.
Y en contra de los malos caminos del mundo, las vanas adoraciones, y religiones, y defiendan las que son de Dios.
Y para que se aseguren que se haga restitución por parte de todos los que han hecho mal a alguien.
Y que se compense por todas las diferencias de manera rápida, para que no vuelen al exterior para corromper las mentes de la gente.
Y todos los informes que tienden a difamar los unos a los otros.

Y, amigos, vivan todos en el poder del Señor Dios, y en su verdad, su luz y su vida,
para que con él ustedes puedan con un corazón, un alma y una mente, mantener el dominio;
y en la luz, la vida, la verdad y el poder de Dios realicen el verdadero juicio, justicia,
y verdad, rectitud, y equidad en todas sus reuniones de hombres y mujeres,
sin favor o afecto a las relaciones, parentelas, y relaciones cercanas, o cualquier distinción de personas;
porque si ustedes no hacen esto, el juicio de Dios vendrá sobre ustedes, para derribarlos de sus lugares.
Porque el poder de Dios, la luz, la vida y la verdad no hace distinción de personas,
sino justicia, verdad y equidad, etc.

Que la misericordia opaque el tribunal, y la misericordia se mezcle con el juicio.

Tengan cuidado con la compasión necia;
y si ustedes no son diligentes en contra de toda la profanidad, pecado, iniquidad,
e impureza, soltura, y libertinaje, y lo que deshonra a Dios,
entonces ustedes dejan que esas cosas surjan en ustedes, sobre las cuales ustedes deben estar, y someterlas,
y mantenerlas reprimidas con justicia, y la verdad, y el poder de Dios.

Y en todas sus reuniones de hombres y mujeres, que todas las cosas sean hechas en amor, lo cual edifica el cuerpo;
y que nada sea hecho por rivalidad y en vanagloria,

sino manténganse en la unidad de espíritu, que es el vínculo de paz.
Y que todas las cosas sean hechas en la sabiduría de Dios, la cual es pura y suave, de arriba,
por encima de lo terrenal, que está abajo, y que es sensual y diabólico.

Y tengan cuidado de no herir a nadie con respecto a los matrimonios,
si la cosa es correcta (por medio de cualquier razonamiento terrenal), para que no vayan a hacer algo peor.

Y así sean todos diligentes por el Señor Dios y su verdad sobre la tierra,
y la herencia de una vida que no tiene fin,
para que ustedes puedan vivir en esa semilla que es bendita para siempre.

Y sean diligentes en todas sus reuniones,
y ayuden en el establecimiento de aprendices, de todos los huérfanos y los hijos de los Amigos pobres;
y que todas las viudas pobres sean cuidadas,

para que nada falte entre ustedes; entonces todo estará bien.

Y guarden su testimonio en contra de todos los trapos sucios del mundo antiguo;
y de su lino fino, la justicia de Cristo Jesús.

Y guarden su testimonio de su libertad en Cristo Jesús,
y permanezcan firmes en él, en contra de todas las falsas libertades en el antiguo Adán;
y su libertad en el espíritu de Dios, y en el evangelio de Cristo Jesús,
en contra de todas las libertades falsas y sueltas en la carne.

Y entrenen a todos sus hijos en el temor del Señor, y en su nuevo pacto, Cristo Jesús;
como hicieron los judíos con sus hijos y sus siervos en el pacto antiguo,
y así ustedes amonesten a sus hijos y sus siervos.
Y que ningún hombre ni nadie viva para sí mismos, sino en ese amor que no busca lo suyo.

Y tengan sus ojos sobre aquellos que vienen a espiar su libertad en Cristo,
y que reportarán de sus reuniones cosas para aprovecharse, y para la difamación de la gente.

Y que todos busquen el bien los unos de los otros, y su bienestar en la verdad,
y hagan la condición de otros como la suya;
y esto guarda como un padre y madre para condescender con un niño.
Y vivan todos en la semilla que tiene la bendición,
y en la sabiduría por la cual ustedes pueden ordenar todas las cosas para la gloria de Dios,
sobre la semilla impía, que está fuera de la verdad.

Si alguien tiene algo que decir, en oposición al asunto de los matrimonios,
propuestos por cualquiera para las reuniones, tal Amigo o Amigos lo dan ha conocer,
(lo que tienen en contra de las partes),
a aquellos que son designados por la reunión, para averiguar la culpabilidad de las partes,
quienes dieron a conocer sus intenciones antes de la reunión.
Y tales Amigos, quienes tienen intenciones de matrimonio,
primero para presentarlas ante los hombres y mujeres de la reunión mensual a la que pertenecen,
y para asegurarse que las cosas sean claras, antes que sean llevadas a la reunión de dos semanas.

Y si surge alguna diferencia, ya sea con respecto a los matrimonios, o cualquier otro caso, en las reuniones de dos semanas,
que el asunto sea referido en breve a seis Amigos, para tener una audiencia acerca del asunto en otro día,
o de otro modo que ellos vayan y lo determinen en breve, y no lo discutan en la reunión abierta.

Y si algún Amigo fallecido deja algún legado, para un uso particular,
como establecer aprendices, y criar a los hijos de los Amigos pobres;
que dicho dinero sea mantenido separado, como suministro para dicho uso, y que se mantenga un registro particular.
Y las reuniones trimestrales o de seis semanas se aseguren que dicho dinero sea dispuesto para los usos que se mencionaron anteriormente.
Y si algo del dinero principal que es dado así, es en algún momento usado para otra causa,
que sea restaurado otra vez por la reunión de Amigos en general.
Y aunque el dinero es dejado o dado para cualquier Amigo en particular, para el uso recién mencionado;
sin embargo que el mismo sea dado a dos o tres personas,
quienes serán designados por la reunión trimestral o de seis semanas, para que reciban tal dinero;
para que la reunión pueda tener el orden y disposición del dinero para el mejor provecho, y el uso para el que fue previsto.

Y que los Amigos se mantengan en su testimonio en contra de las modas vanas del mundo,
y toda la soltura e impureza;
y en contra de todo bebida profana y ociosa,
y de usar tabaco en un café o taberna, lo cual es olor desagradable.
Y en contra de todo conflicto y contienda.

Y que algunos Amigos sean señalados en cada reunión para cuidar las puertas,
para restringir a los muchachos groseros y espíritus rebeldes;
para que así las reuniones puedan ser siempre corteses y silenciosas.
Y si algún Amigo tiene algo en contra de otro,
que no lo atesore, hasta el momento de su matrimonio,
y entonces que se lo diga a él públicamente;
sino que en breve le hable al Amigo,
y también a aquellos que han sido señalados por la reunión para que vean que sea vindicado, etc.
Para que las cosas no sean aplazadas por mucho tiempo en la reunión de dos semanas por causa de los matrimonios;
sino para ellas puedan ser contestadas en un corto tiempo, de modo que ellas puedan ser decididas en el asunto.

Y detengan todos los malos reportes, (porque ustedes no levantarán un reporte falso sobre mi pueblo, dijo el Señor),
y ministre la justicia sobre eso en breve, para que ningún hombre ni mujer pueda ser contaminado o difamado con tales cosas.

Jorge Fox

Lean esto en la reunión de los hombres y las mujeres en el temor del Señor, tan a menudo como vean ocasión, y regístrenlo en su libro.

264

Un extracto adicional de otras epístolas de Jorge Fox, de fechas tanto anteriores como más recientes, en gran parte hablando de cosas contenida en los documentos anteriores, con algunos asuntos nuevos;
recomendado a los Amigos por él, (de vez en cuando),
para que sea señalado en su reunión trimestral y otras reuniones.

La comunión de los Amigos debe ser en el espíritu,
y todos los Amigos deben conocerse los unos a los otros en el espíritu y el poder de Dios.

Y en todas las reuniones del condado, dos o tres pueden ser designados de ellas,
para ir a las reuniones trimestrales dándose aviso los unos a los otros,
si hay alguno que no camine en la verdad,
y que haya sido convencido, y alejado de la verdad, y que así haya deshonrado a Dios.
Y de la misma manera si alguien que profesa la verdad, sigue los placeres, la borracheras, juegos,
o no es fiel en sus llamados y asuntos, ni es honesto, ni justo,
sino que incurre en deudas, y así causa escándalos para la verdad,
los Amigos pueden dar aviso a las reuniones trimestrales (si hay alguna),
y algunos pueden ser ordenados a que vayan y lo exhorten,
y que lleven sus respuestas a la próxima reunión trimestral.

Y así a cuestionar y buscar a todos aquellos
que no viven como corresponde a la verdad del evangelio, y sin embargo lo profesan,
para que ellos puedan caminar en ella, como también hablar de ella;
porque nadie tiene el consuelo celestial de ella, sino aquellos que caminan en ella.
Porque todos los que hablan de Cristo y su evangelio, que no caminan en él, lo deshonran.
Y juzguen y condenen toda impureza y soltura en todas sus reuniones,
con la luz, el poder, y el espíritu de Cristo;
para que nada pueda reinar entre ustedes, sino aquello que glorifica a Dios y a Cristo.

Y amonesten a aquellos que son descuidados y perezosos,
para ser diligentes en la verdad y el servicio para Dios, y producir frutos celestiales para Dios;
de modo que ellos puedan obedecer las buenas obras de Dios y hacerlas,
al creer en su hijo, y mostrarlo en su conducta;

y negar el diablo y sus malas obras, y no hacerlas.

Y busquen a aquellos que están perdidos, o que se han alejados de la verdad
hacia el desierto oscuro del diablo, por su poder de oscuridad.
Búsquenlos otra vez por medio de la verdad,
y llévenlos a Dios otra vez, por la verdad y el poder de Dios.

Y para asegurarse que todos aquellos que vienen entre los Amigos, y profesan la verdad,
se mantengan en el sí y el no, en sus asuntos y comunicaciones,
en justicia y equidad, y no en opresión.

Y que en todas las reuniones mensuales haya una indagación,
acerca de si alguien que profesa la verdad, está fuera del lenguaje puro, "usted" para todos,
si es que guardan el lenguaje de Dios y de Cristo,
que los santos profetas y los apóstoles usaron, sobre todas las palabras halagadoras.

Y Amigos, mi deseo es que todos ustedes puedan ser guardados en el poder del Señor,
y en su semilla eterna, y así en la orden del evangelio,
y en el gobierno de Cristo Jesús; del crecimiento del cual no hay fin.
Y que ustedes puedan sostener su antiguo testimonio,
(en el poder y el espíritu de Dios), en contra de los diezmos;
y que ustedes puedan mantener su antiguo testimonio en la vida sincera por Cristo,
su sumo sacerdote,
en contra de los sacerdotes asalariados y sus antiguos templos;
manifestando que ustedes son los templos de Dios.

Y que se haga una indagación con respecto a todos los que están entre los Amigos que pagan diezmos,
que anula el testimonio y sufrimiento de nuestros hermanos,
quienes han sufrido (muchos de ellos) hasta la muerte;
por la cual muchas viudas y huérfanos han sido creados;
y lo cual es contrario a la doctrina de los apóstoles, y la doctrina de los mártires,
y contrario a la doctrina de los justos en esta era presente;
todo lo cual debe ser indagado, y para ser exhortados a la fidelidad en esto.

Y que ustedes puedan guardar su testimonio antiguo de la iglesia que está en Dios,
los miembros vivientes, de quienes Cristo, el hombre espiritual, es la cabeza,
y su roca y fundamento celestial.

Con respecto al matrimonio:

Y todos aquellos que son casados por los sacerdotes,
algunos de quienes tienen las manos ásperas de Esaú, y puños de iniquidad,
y quienes han tenido sus manos sumergidas en la sangre de nuestros hermanos en Nueva Inglaterra,
y quienes han sido la causa del destierro de algunos de nuestros hermanos,
y han tomado como botín tantos de sus bienes, echándolos en la cárcel,
y manteniendo a tantos de ellos en la cárcel hasta este día;
y todos los que van a ellos para obtener esposas o esposos,
deben ir hacia el juicio y la condena en sí mismos,
y a ese espíritu que los llevó a los sacerdotes para que los casara;
o también los Amigos que guardan sus habitaciones,
deben escribir y llevar sus testimonio en contra de ambos.
De Génesis a Apocalipsis
ustedes nunca leyeron de ningún sacerdote que haya casado a alguien,
sino que es una ordenanza de Dios;
y lo que Dios ha unido, que nadie separe.

Y anteriormente ellos se tomaban el uno al otro en las asambleas de los justos,
(cuando todas las cosas eran claras),
por lo tanto que todas estas cosas sean indagadas,
y llevadas a la reunión trimestral;
y después algunos ordenaron ir a ellas,
y a reportar lo que dijeron en su siguiente reunión.
Y que todo esto se haga antes de que ellos, o alguno de ellos,
sean declarados como paganos
, o que se escriba en contra de ellos;
que sean amonestados tres o cuatro veces, para que ellos puedan tener el orden del evangelio,
de modo que si es posible, ellos puedan llegar a aquello que los convenció al principio,
y a arrepentirse y condenar sus acciones injustas.
De modo que ustedes no dejen, si fuera posible, ninguna pezuña en Egipto.

Ahora, Amigos todos, que han conocido el poder de Dios,
y creen en la luz de Jesucristo, quien es su sumo sacerdote,
quien es exaltado más allá de los cielos;
ustedes llegan a conocerle como su maestro, y a oírle en todas las cosas,
para que Dios pueda obrar todas sus obras en ustedes y por ustedes.
Y todos esos Amigos fingidos, quienes han ido a los sacerdotes para que los casen,
o han sido llevados por sus parientes a hacerlo,
pretendiendo tener sus propiedades aseguradas para sus herederos,
estos se han alejado de la luz de Cristo en sí mismos,
y han apagado los movimientos del espíritu de Dios en sus propios corazones,
y desconfiaron de Dios, y dejaron que un espíritu de incredulidad entrara en ellos,
y por medio de esto ellos hacen que el mundo se gloríe por ellos, y los Amigos;
y tanto los sacerdotes como el mundo dicen que ellos son hipócritas,
y que vienen a ellos sólo para salvar sus propiedades.
Y ellos hablan del Dios viviente, pero se ve que el mundo es su dios,
y el sacerdote debe hacer su trabajo para preservar su propiedad.
Los tales desconfían del Dios viviente acerca de las cosas externas,
aunque anteriormente ellos solían clamar en contra de ellas,
y sus enseñanzas, y sus matrimonios, y sus bautizos;
pero ahora ellos pueden venir a muchos de ellos para salvar su tierra, y para rehuir el sufrimiento.
Y así ellos manifiestan su hipocresía.
Y por lo tanto todos los que han ido al sacerdote para ser casados por él,
van al testimonio de Dios en sus conciencias,
por el cual ustedes pueden llegar a condenar ese espíritu que los lleva a ellos para ser casados.
Porque todos ellos se han alejado, quienes pueden llegar tan cerca de un sacerdote
como para oír sus oraciones por dinero, y a tomar parte de sus obras.
Los tales se han ido en contra de la luz, y han apagado el espíritu,
y abusado el poder que se hubiera levantado en ellos en contra de él.
Y los tales en sus apostasías pueden haber clamado
que el poder de Dios no está entre los Amigos como estuvo al principio;
cuando ellos lo han abusado en sí mismos, y han afligido al espíritu del Señor,
y a los Amigos que viven en el espíritu.
Porque no es el trabajo de los obispos ni de los sacerdotes casar a la gente, ni lo es el ser vistos;
ni ustedes leyeron alguna vez en todas las escrituras,
que los sacerdotes o los obispos casaban a la gente;
sino que es la obra de Dios, y su ordenanza;
porque lo que Dios une, que nadie lo separe.
Y el matrimonio es honroso en todos, si el lecho no está contaminado.
Ellos se tomaban el uno al otro en las asambleas de los justos,
los santos de Dios, quienes eran de la semilla de los justos.
Esta práctica ahora es seguida por el pueblo de Dios, llamado los cuáqueros,
quienes son de la semilla y la generación de los justos, el pueblo elegido de Dios.
Y también ustedes pueden leer, como Jacob, quien era de la semilla de los justos,
tomó a su esposa en la asamblea de la casa de Labán,
quienes se reunieron cuando él la tomó,

habiéndolo declarado antes; y ambas partes estaban satisfechas.
Y Jacob era el amado de Dios, quien tomó a su esposa de la mejor clase de personas;
su padre y madre no querían que tuviera un yugo desigual, como Esaú lo había tenido antes.
Y también ustedes pueden leer acerca del matrimonio de Isaac, en quien la semilla bendita fue llamada,
como dijo el apóstol; 'En Isaac será llamada tu descendencia.'
¡Y qué tan maravillosamente fue realizado por el Señor! Vea Gen 24, y 25.
Y también leemos como Boaz tomó a su esposa Ruth, (después que ambas partes fueron satisfechas),
en la asamblea del pueblo y de los ancianos; y cómo él lo declaró a los ancianos,
Ustedes son testigos este día, en el que tomo a Ruth como mi esposa;
y ellos dijeron: somos testigos.'

Y de este Boaz vino la línea de Cristo.
Porque Boaz engrendró a Obed, y Obed engendró Isaí, e Isaí engrendró a David.
Y también Dios mandó a Isaías el profeta,
quien profetizó del nacimiento de Cristo, sus sufrimientos, y su muerte,
cuando él iba ir a la profetisa,
para que él testificara, y lo escribiera en un rollo;

y este era el mandamiento de Dios; y él era de la simiente de los justos.
Y de la misma manera el pueblo de Israel, cuando ellos fueron llevados al cautiverio,
cuando alguno se casaba, y todas las cosas en ambos lados eran claras,
ellos se tomaban los unos a los otros, de acuerdo a la ley de Moisés. Como por ejemplo, vean Tobías.
Y también Cristo Jesús fue a las bodas de Caná en Galilea,
(quien puso fin al primer sacerdocio, quien es el sacerdote eterno.)
Él fue con sus discípulos y la madre de Jesús;
donde está claro que había una reunión y una asamblea de personas.
Y el matrimonio es una ordenanza de Dios, y la unión de Dios, aquí Cristo la reconoce;
porque era la unión de Dios antes de la caída; y Dios lo dio antes de la caída;
y es así en la restauración fuera de la caída otra vez por medio de Cristo Jesús.
Aquellos que han venido al espíritu y al poder de Dios,
ellos saben que es la unión de Dios otra vez en la restauración;
y a quienes él une, que nadie los separe.
Y por lo tanto el matrimonio era una figura de Cristo y su iglesia,
como el apóstol dio como ejemplo en Efesios.
Y por lo tanto no debían ser unidos con yugo desigual, creyentes con no creyentes.*
La ley de Dios lo prohibió:
ellos no debían dar a sus hijos e hijas a los paganos, o casarse con ellos.
Porque esto afligió al Señor en el mundo antiguo,
y trajo destrucción sobre aquellos malos matrimonios;
cuando los hijos de Dios vieron que las hijas de los hombres eran bellas,
y tomaron esposas de todas las que escogieron,
quienes corrompieron la tierra, y la llenaron con violencia.

Sin embargo los matrimonios de los hombres santos de Dios nunca fueron juzgados por Dios en el mundo antiguo.
Ni el de Set, ni Lamec, ni Mahalaleel, ni Matusalén,
ni Noé, ni Abraham, Isaac o Jacob.
Por lo tanto nadie antes de la ley, ni en la ley, ni en el tiempo del evangelio,
que caminó en el poder y el espíritu del Señor, y conoció la unión de Dios,
tuvieron matrimonios que fueron juzgados por el Señor,
quien une al hombre y a la mujer.
Pero aquellos que se unieron con los paganos y con los incrédulos, y siguieron la carne extraña,
ellos se alejaron del espíritu, y perdieron el derecho de ser llamados hijos;
por medio de los tales la tierra fue corrompida y llena de violencia;
y los tales no pudieron conocer la unión de Dios,
quienes se alejaron del espíritu, y de la ley y del evangelio.
Y aquellos que se alejan del espíritu, por medio del cual ellos han sido santificado y llevados a ser hijos,
y se han mezclado con los paganos e incrédulos, y siguen la carne extraña, y corrompen la de ellos.

*Comentario del editor del sitio: Pero si usted ya está casado con un incrédulo, usted debe permanecer casado por mientras su cónyuge permanezca viviendo con usted. Vea la nota de 2 Cor 6:14 para más detalles.

Y aquellos que se casan con incrédulos y paganos,
son contrarios a la ley de Dios, y lo afligen a Él y sus padres piadosos.

Por lo tanto el matrimonio es la ordenanza santa de Dios,
y Cristo, quien viene a restaurar todas las cosas otra vez en su lugar, dijo:
'lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre;'
y lo lleva al principio otra vez, como Dios los hizo: varón y mujer.
Por lo tanto en la restauración en la imagen de Dios y la santificación,
ellos son llevados a la unión de un varón con una mujer otra vez;
no para que un hombre tuviera muchas mujeres a la vez,
Dios no hizo muchas para él;
pero en la caída de la justicia de Dios y de su imagen,
allí ellos corren juntos como bestias, un hombre y muchas mujeres.
Allí los hombres unen y separan; ‘pero desde el principio no fue así,'
dijo Cristo, el hombre celestial, el segundo Adán,
'porque Dios los hizo varón y mujer,
y lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre.'

Y por lo tanto Dios une con su espíritu y poder, porque él es un espíritu;
y esta es una unión celestial y espiritual;
y aquellos a quienes Dios une, ellos no siguen la carne extraña, sino al espíritu de Dios;
y tal matrimonio es santificado por el espíritu, y por el Señor,
y los tales conocen su ordenanza celestial.
Y este es el matrimonio que Cristo reconoce, y establece y alienta,
quien es el pacto y el espíritu vivificador.
Y así Dios, quien es espíritu, une con su espíritu, poder y luz;
esta unión es en el pacto de Dios;
todos tales matrimonios son honorables en todas las cosas, porque sus lecho no está contaminado;
pero donde el lecho está contaminado, ese matrimonio no es honorable.
Y todos los que prohíben el matrimonio están en la doctrina de los demonios;
y aquellos que están en la doctrina de demonios, están fuera de la verdad,
quien destruye la creación, y destruye a algunos de una manera y a otros de otra,
quienes están bajo su poder y mandato de la verdad.
Pero aquellos que obedecen la verdad, y obedecen a Cristo, y obedecen a Dios, están sobre él y su doctrina,
y el lecho contaminado, y la carne extraña;
y el espíritu les da un entendimiento para conocer a Dios,
y su unión por su espíritu, quien es bendito para siempre.

Ahora si algunos dicen que Adán tomó a su mujer solo [sin testigos];
y por lo tanto corren hacia las obras de oscuridad, y van juntos en la oscuridad,
contrario a la simiente justa y la santa generación;
los tales son juzgados por la santa simiente y por aquellos en la santa vida y ley de Dios,
y condenados con la luz de Cristo Jesús.

Y con respecto a si Adán tomó a su esposa solo, eso fue antes que hubieran testigos.
Pero había una forma de palabras entre ellos antes de que se unieran, o que él la conociera, como sigue a continuación:
'Y cuando el Señor Dios trajo a la mujer a Adán, él le dijo al Señor,
Esta es hueso de mis huesos, y carne de mi carne.
Ésta será llamada Mujer, porque fue tomada del hombre'
y ellos serán una sola carne.

Pero esta forma de palabras de Adán, y sus acciones,
es nada para aquellos que son obreros de tinieblas, y que corren juntos en la oscuridad.
Porque después que la tierra fue poblada,
ustedes pueden leer como las generaciones de los justos se tomaron los unos a los otros en la asambleas de los justos;
y fue registrado ante testigos.

Por lo tanto todos aquellos que son casados por los sacerdotes, o se casan por el mundo, quienes son incrédulos,
se alejan del poder y el espíritu de Dios, y su unión,
y quebrantan la ley de Dios en sus matrimonios, quien prohibió unirse con los incrédulos.
Y por lo tanto ellos son juzgados y condenados con la luz de Cristo Jesús,
y deben pasar por la condenación y el juicio.

Porque la unión correcta en el matrimonio es la obra del Señor solamente,
y no de los sacerdotes y magistrados; porque es la ordenanza de Dios, y no la del hombre.
Y por lo tanto los Amigos no pueden consentir que ellos los unan.
Porque nosotros no casamos a nadie, es la obra del Señor, y nosotros sólo somos testigos.
Pero sin embargo, si un Amigo por su sensibilidad tiene deseo de que el magistrado lo sepa,
(después que el matrimonio es realizado en una reunión pública de Amigos y otras personas,
de acuerdo con la orden santa y la práctica de los Amigos de verdad a través del mundo,
y de acuerdo a la manera de los hombres y mujeres santos de Dios en el tiempo antiguo),
él puede ir y llevar una copia del certificado al magistrado;
los Amigos quedan en libertad con respecto a esto.
Pero que los sacerdotes o magistrados casen o unan en cualquier relación,
no va de acuerdo a las escrituras;
y nuestro testimonio y práctica siempre ha sido en contra de eso.
Era la obra de Dios antes de la caída, y es sólo la obra de Dios en la restauración.

No permitan que nadie vaya de manera desordenada al matrimonio,
contrario a la práctica de los hombres santos de Dios,
quienes lo declararon en las asambleas de los justos, cuando se tomaron los unos a los otros;
todas las cosas aclaradas, y están libres de cualquier otro, con respecto al matrimonio.
Y cuando alguien toma a otra persona en matrimonio,
que no hayan menos de una docena de Amigos y parientes presentes,
(de acuerdo a la orden anterior de ustedes), habiendo primero conocido la reunión de los hombres,
y cuando ellos tienen claridad y unidad;
y entonces se puede registrar en un libro.
Y si alguno camina contrario al orden de la verdad en esto,
que algunos sean señalados para hablarles,
y les den aviso de ello en la siguiente reunión.

Y todas los que son viudas, que tienen hijos, y planean casarse,
que se haga una investigación de lo que ella ha hecho por sus hijos (si no se hizo un testamento),
entonces que esa parte de la herencia de su fallecido esposo sea dada a los hijos,
como es igual y de acuerdo a la verdad;
y lo que ellas puedan hacer después, que también lo hagan.
Y donde se ha hecho un testamento, que esos legados y porciones
sean mejoradas y aseguradas (antes del matrimonio) para los hijos del fallecido,
con cualquier otra cosa con la que ellas puedan hacer por ellos.
Y cuando estas cosas sean hechas,
que sean registradas en un libro en la siguiente reunión trimestral.

Y todos los hombres que buscan mujeres, de mujer a mujer;
y también mujeres, cuyos afectos a veces se van tras un hombre;
y pronto detrás de otro, y así tienen afecto los unos por los otros,
y así atraen los afectos los unos de los otros;
y después de un poco tiempo se dejan los unos a los otros;
y van tras otros, y después hacen las mismas cosas;
estas cosas son más como Sodoma que como santos,
y no son de la inspiración ni la unión de Dios, en las cuales ellos no deben separarse.
Porque el matrimonio es la ordenanza de Dios, y el mandamiento de Dios de los unos a los otros,
y en eso se siente el poder de Dios.

Y si algunos se unen en matrimonio, habiéndolo declarado en la reunión de los Amigos,
si los magistrados los echan en la prisión,
porque no están casados de acuerdo a la ley nacional, o por un sacerdote,
todos los Amigos y Amigas en la reunión (o doce de ellos)
pueden poner sus manos en un papel y enviarlo a los jueces,
siendo esto hecho en verdad y justicia, y de acuerdo a las verdaderas escrituras de verdad.
Como Boaz declaró que tomaría a Ruth en la puerta de la ciudad;
y Jacob cuando él se casó, Labán llamó a sus parientes;
y otros ejemplos ustedes pueden ver en las escrituras,
quienes casados, no tenían anillo, ni sacerdote para casarlos.

Ahora, ningún hombre debería hablarle a una mujer acerca del matrimonio
antes que él halla hablado con su padre y su madre, y tenga el consentimiento de ellos;
y si ella no tiene padre ni madre, pero sí tiene tutores y consejeros,
entonces debe hablar con ellos si ella es menor, para que tenga su consentimiento,
y así proceda como el siervo de Abraham actuó con respecto a la esposa de Isaac.
Y ustedes deben asegurarse que todas las viudas hagan provisión para sus hijos
antes de casarse con otro, de acuerdo a la verdad y la justicia.

Y ustedes deben asegurarse que todo hombre y mujer estén libres de todo compromiso
con cualquier otra mujer u hombre antes de casarse;
y si ellos han estado comprometidos,
ustedes deben tener un certificado en mano mano de la persona con la que ellos estaban comprometidos para que los dejen libres;
de modo que todas las cosas puedan hacerse en paz, y unidad, y justicia,
de acuerdo a la verdad que está en cada hombre y mujer.
Y si las relaciones del joven o de la joven son del mundo,
ellos deben tener su consentimiento, y un certificado de aquellos.
Y si el hombre o mujer llega de otro país,
ustedes deben tener un certificado de las reuniones de hombres o de mujeres en ese lugar,
como ellos han vivido y si ellos están libres de toda otra persona,
de cualquier compromiso, pacto, o contrato con respecto al matrimonio;
y si ellos no están libres, deben responder ante eso,
y ser liberados por medio de un certificado en mano,
antes de proceder.

Y si algún hombre contamina a una mujer,
él debe casarse con ella, si ella es mendiga, aunque él sea rico en las cosas del mundo;
porque él debe cumplir la ley de Dios,
porque la ley de Dios manda a que él se case con ella, y condena su acción, y defiende la verdad de Dios.
Pero ningún matrimonio así, donde el lecho está contaminado, traemos a las reuniones de hombres y de mujeres;
sino que algunos Amigos (si sucede tal cosa) producen un certificado,
y ellos ponen sus manos sobre él, que vivirán fielmente juntos como marido y mujer,
y cumplirán la ley de Dios.

Y escribo esto en caso de que tal cosa suceda;
pero espero que los Amigos tengan cuidado, y se mantengan en el temor del Señor,
de modo que ellos puedan tener una estima de la verdad del Señor, y sus propios cuerpos,
y del matrimonio honorable, donde el lecho no está contaminado.

Y si algún matrimonio ha de ser propuesto,
que sea llevado ante la reunión de mujeres primero.
Y después que se haya declarado allí, si ellas saben algo del hombre o de la mujer,
que no proceda a la reunión de hombres;
entonces que dos o tres mujeres vayan a la reunión de los hombres,
para que algunos hombres y mujeres tengan una reunión especial acerca de esto,
y que ellos le pongan fin antes de que llegue a la reunión de hombres;
y si no hay ocasión para una reunión así,
que dos o tres mujeres vayan con ellos a la reunión de hombres.
Y así después que los Amigos hayan tomado sus nombres, y domicilios,
que dos mujeres de la reunión de mujeres sean nombradas, y dos hombres de la reunión de hombres,
de modo que si alguien tiene algo que decir en contra de la pareja antes de la siguiente reunión, que ellos puedan hablarles;
y si algo llegara a aparecer, que ellos puedan ponerle fin antes de que vayan a la reunión.
Y si no hay nada, cuando ellos llegan la segunda vez a la reunión de mujeres,
la mujer puede ir junto con ellos a los hombres, y dar testimonio de que no tienen nada en contra de que precedan.
Y de la misma manera los hombres, quienes son designados para averiguar, para hacer tal reporte,
(y que el hombre y la mujer siempre aparezcan juntos, cuando ellos dan a conocer sus intenciones de matrimonio.)
Entonces el asunto es dejado al hombre para dar su juicio y dar consejo a la pareja que se va a casar,
al estar todas las cosas claras, y cuando nada parece ser contrario;
y al estar satisfechos sus padres, y madres, o tutores, o supervisores,
entonces ellos pueden tener su libertad para designar una reunión donde ellos deseen,
en algún lugar público de reunión, donde sus parientes y Amigos pueden estar presentes,
y allí obtener un certificado, con el día del mes, el lugar y el año,
de cómo la pareja se unió en la presencia de Dios,
y en la presencia de su pueblo, quienes habían dado a conocer sus intenciones tantas veces ante ellos.
Y si se halla que todo está bien, de acuerdo a la ley de Dios y la presencia de los hombres santos,
que sea registrado en las escrituras de la verdad, para vivir juntos en el matrimonio cristiano y honorable,
de acuerdo a la ordenanza de Dios y su unión, para ser compañeros mientras vivan.

Y si algún hombre o mujer sale de otro país,
ellos deben llevar un certificado dado por la reunión de hombres y mujeres a ellos,
donde ellos tomaron su esposo o esposa.

Y a ningún hombre o mujer se le debe permitir proceder con el matrimonio,
si ellos están comprometidos o enredados con otra persona, hasta que estén libres.

Con respecto al orden del evangelio:

Estimados amigos,

Si alguna diferencia sucede entre Amigo y Amigo,
que hablen el uno con el otro;
y si ellos no oyen, que tomen dos o tres de la reunión a la cual pertenecen,
para que ellos puedan ponerle fin, si pueden.
Y si no pueden ponerle fin, que sea llevado ante la reunión mensual.
Y si no se le puede poner fin allí, entonces que sea llevado a la reunión trimestral,

y que sea llevado ante media docena de Amigos,
para que ellos puedan darle fin, para que puedan mantener sus reuniones en quietud.
O aquellos que tienen la diferencia pueden escoger tres Amigos,
y los Amigos pueden escoger tres más de ellos, y dejarlos a su propio juicio;
porque hay unos pocos que aman la quietud y la paz,
cuyos nombres serán llevados a la reunión mensual o trimestral,
para que sus nombres sean anunciados en el país, quienes están en contienda;
pero más bien se empeñan en ponerle fin entre ellos mismos o en su propia reunión,
antes de que vayan a la reunión mensual.

Y si alguna diferencia es llevada ante la reunión mensual o la reunión trimestral,
ya sea de los hombres o de las mujeres,
después que ustedes las han oído una por una, y dejen que sólo uno hable a la vez,
¿saben ustedes de ellos, si soportarán el juicio de ustedes?
Y si es así, que una media docena de Amigos le ponga fin al problema.
Pero si ellos no soportan el juicio de ustedes, no son aptos para llevarlo allí.

Y si algún hermano o hermana oye algún reporte de algún hermano o hermana,
que él o ella vaya a esa persona, y averigüe la verdad del reporte;
y si es verdad, que el asunto sea juzgado:
si es falso, entonces que vaya al que lo reportó, y que él o ella sea juzgado.
Y si alguien lo reporta de segunda o tercera persona,
sin ir a la persona de quien sale el reporte, que tal persona sea llevada a juicio:
'porque ustedes no levantarán ni sufrirán un falso reporte para mentir a mi pueblo,'
dijo el Señor; porque ellos deben ser santos, como él es santo; y justos, como él es justo.

Ahora, con respecto al orden del evangelio:
aunque la doctrina de Jesucristo requiere que su pueblo amoneste a un hermano o hermana dos veces, antes que ellos le digan a la iglesia,
sin embargo eso no limita a nadie a decidir esperar más tiempo antes que ellos le digan a la iglesia,
sino más bien debe ser un mínimo de dos admoniciones antes que ellos le digan a la iglesia.
Y todos desean que antes que ellos se quejen de manera pública,
que ellos esperen en el poder de Dios para sentir si él exige que ellos digan o hagan algo más a sus hermano o hermana,
antes que ellos lo expongan a él o a ella a la iglesia; que esto sea seriamente considerado.

Y además, cuando a la iglesia se le dice,
y la persona es amonestada por la iglesia vez tras vez,
y él o ellos permanecen todavía insensibles y no son reconciliados,
que no se haga un juicio final en contra de él o ella,
hasta que todas las personas en la reunión tengan la conciencia tranquila;
para que alguien en la reunión siente que debe visitar más a ese transgresor,
esa persona pueda hacerlo, por si es posible que la persona pueda ser alcanzada y salvada.
Y después que todos se sientan liberados de la sangre de tal persona,
que el juicio de los Amigos en el poder de Dios prosiga en contra de él o ella, como les sea ordenado,
para el honor y la gloria del Señor,
para que no venga ningún reproche sobre el nombre santo de Dios, su verdad y su pueblo.

Y todos aquellos que ven a su hermano o hermana en transgresión,
no vayan con un espíritu rudo, ligero o regañador, para reprender o amonestar a esa persona,
sino en el poder del Señor, y el espíritu del Cordero,
y en la sabiduría y amor de la verdad, que sufre por esto,
para amonestar a tal transgresor.
De modo que el alma de tal hermano o hermana
puede ser alcanzada y ganada pronta y efectivamente,
y ellos pueden tener una razón para bendecir el nombre del Señor en nombre de ellos,
y así una bendición puede ser dada como recompensa
en el interior de ese hermano o hermana fiel y sensible que lo amonestó.

Y que sea sabido por todos, que nosotros no echamos a nadie de entre nosotros.
Porque si ellos se alejan de la luz, y el espíritu, y el poder, en lo cual está nuestra unidad;
ellos se echan fuera a sí mismos.
Y ha sido nuestra manera de actuar el amonestarlos,
para que ellos puedan ir hacia ese espíritu y luz de Dios, de la cual se han alejado,
y así vayan a la unidad otra vez.
Porque nuestra comunión está en la luz, la que el mundo odia,
y en el espíritu, a quien el mundo aflige, irrita y apaga;
y si ellos no oyen nuestra amonestación, como se dijo anteriormente, la luz los condena,
y entonces el testimonio de la verdad sale en contra de ellos.

Y ninguna condena debiera ir más allá de lo que la transgresión es conocida;
y si esa persona regresa, y presenta un documento de condenación en contra de sí mismo,
(lo cual es más deseable a que nosotros lo hagamos),
este es un testimonio de su arrepentimiento y resurrección ante Dios,
su pueblo, y el mundo entero;
como David en el Salmo 51 cuando Natán vino a amonestarle.

Y que ningún testimonio, por medio de la condenación,
sea presentado en contra de ningún hombre o mujer, no importa el crimen que cometan,
antes de la amonestación, y hasta tal momento en el que tengan el orden del evangelio,
de acuerdo a la doctrina de Cristo.

Y por lo tanto mantengan el orden eclesiástico del evangelio,
como el Señor Jesucristo ha ordenado;
el cual es: 'Si tu hermano te ofende, háblale en privado;'
y si él no hace caso, toma dos o tres.
Y si él no le hace caso a dos o tres, entonces llévalo a la iglesia, etc.

Y si alguno falla, amonéstenlo suavemente en la sabiduría de Dios,
para que puedan guardarlo y llevarlo a la condenación,
y guardarlo de más males, lo cual es bueno si esa persona no va hacia ellos;
y será bueno para todos usar la suave sabiduría de Dios hacia ellos
en sus tentaciones y acciones condenables,
y usando bondad para llevarlos a condenar su mal,
y dejar que su condenación vaya tan lejos como la mala acción, y no más allá,
para contaminar las mentes de los Amigos o de otros;
y así para liberar la verdad de Dios y su pueblo,
y convertir el alma a Dios, y guardarlos de cometer más males.
Y tengan cuidado de esparcir tales cosas en las mentes del mundo,
y más allá de lo que ellos han ido,
temiendo que ustedes, de esa manera, hagan que ellos blasfemen el nombre de Dios,
y hagan que ellos hablen mal de la verdad y del pueblo de Dios;
los que hacen eso merecen reprensión y condenación.
Por lo tanto sean sabios en la sabiduría de Dios.

Y que nadie acuse a otra persona públicamente, ya sea en la reunión mensual o trimestral,
a menos que ellos les hayan hablado primero en privado, y por dos o tres, como se dijo anteriormente.

Y estimados amigos, en el poder del Señor Dios, ustedes que se han reunido con este poder,
el cual es la autoridad de sus reuniones de hombres y mujeres;
en el poder del Señor Jesús vean que todas las cosas estén bien entre ustedes,
quienes todos caminan en la verdad,
y como corresponde al evangelio de Cristo y su gloriosa luz y vida,
para que todos puedan defender la gloria de Dios,
y sean valientes por su verdad, y que todos crezcan en ella.
Y si alguien oye informes, o tiene algo en contra de cualquier hermano o hermana,
que les hablen primero, antes que ellos lo declaren en el exterior;
y esto detendrá las murmuraciones y los cuchicheos, y los guardará en amor fraternal.
Y dejen que toda la ligereza que existe sea reprendida;
y amonesten, y exhorten, y alienten a aquellos que son jóvenes y sensibles,
para que sean guardados en el camino de la vida;
y así velen los unos por los otros para bien.

Y que se tenga cuidado de vez en cuando, así como los Amigos son ordenados a hacerlo, de suplir las necesidades de los Amigos fieles,
y para otros servicios de verdad que puedan ser entregados en las manos de un fiel Amigo o Amigos,
(se desea que sean receptores para ese propósito), quienes deben dar un informe de todos el dinero,
que será recibido y distribuido por ellos en la siguiente reunión mensual o trimestral,
después que es presentado (si se desea), y así el informe sea terminado,
de modo que los Amigos que ministran no sean sobrecargados con cosas externas, sino dejados fuera de ellas;
y que el dinero sea distribuido por ellos para el servicio de los Amigos pobres,
como se dijo anteriormente, será dado como los Amigos de las reuniones mensuales o trimestrales vean que es correcto.

Y Amigos todos, sean sensibles con todos los Amigos que son prisioneros por causa de la verdad,
y con aquellos que son personas enfermas o débiles, extranjeros o huérfanos, o viudas, siervos o niños,

cuyos padres, amos, o damas y parientes no son Amigos.
Manteniéndose en el poder del Señor, éste los guiará en todas las cosas sin muchas palabras,
y los llevará a ver y sentir, y vivir en aquello que existía antes de la enemistad, o las palabras, que la encadenarán.
En esto ustedes tendrán unidad, y todos serán como una familia, y en ello sean como uno; en esto está la paz y la unidad.

Y también que se tome nota de todas las viudas, en todas sus varias reuniones;
y que sean informadas y alentadas en sus asuntos externos,
para que no haya ningún obstáculo puesto ante ellas para su crecimiento interno,
y así para que estén bajo cuidado, que sean nutridas y apreciadas,
y guardadas en la verdad, para que el amor pueda aumentar.
Y si ellas tienen muchos hijos, que para ellas puede ser una carga el criarlos,
que los hagan convertirse en aprendices (o siervos);
entonces que los Amigos tengan cuidado de aliviarlas, al presentarlos, como corresponda.
Que todas estas cosas puedan ser vistas en toda reunión,
y sea dado aviso en la próxima reunión mensual o trimestral,
y algunos sean ordenados a asegurarse que todas estas cosas sean hechas de acuerdo a la verdad y la justicia.

Y en todas sus reuniones que se de aviso a la reunión trimestral acerca de todos los Amigos pobres;
y cuando ustedes hayan oído que hay muchos más pobres que pertenecen a una reunión u otra,
y que esa reunión es por eso cargada u oprimida,
que el resto de las reuniones les asistan y les ayuden, para que ustedes puedan aliviarse los unos a los otros,
y ayuden a llevar las cargas los unos de los otros, y así cumplan la ley de Cristo.
Y así asegúrense que nada falte, de acuerdo a las palabras del apóstol,
tomen nota: 'que nada falte;' entonces todo estará bien.
Porque los judíos exteriores, aunque eran como las estrellas del cielo,
y como la arena a la orilla del mar por su multitud,

sin embargo no debía haber ningún mendigo entre ellos, de acuerdo a la ley de Dios.
Y entre los cristianos en la primera edad,
hubo una reunión de hombres establecida en Jerusalén para asegurar que nada faltara,

lo cual era el orden del evangelio, de acuerdo a la ley de Jesús;
y esto continuó por mientras ellos vivieron en la vida, el poder, y el espíritu de Dios.
Pero cuando vino la apostasía, y la verdadera iglesia huyó hacia el desierto,
lo cual debía continuar por mil doscientos sesenta días,

y los testigos profetizaron vestidos de cilicio mil doscientos sesenta días,
y la bestia fue adorada por la misma cantidad de tiempo, mil doscientos sesenta días;
entonces todas las cosas se salieron de su orden,
y todo hizo falta en ese tiempo cuando ellos adoraron al dragón y la bestia;
y el diablo convirtió al mundo en un desierto.
Pero ahora el juicio de la gran ramera, y de la bestia ha llegado,
y con ellas el falso profeta y el dragón,
quien será echado vivo al lago de fuego;

y la verdadera iglesia está saliendo del desierto,
y el niño varón (quien fue arrebatado hacia el cielo),
ha descendido otra vez para gobernar a todas las naciones con vara de hierro:

y las bodas del Cordero han llegado, y el Cordero y los santos tendrán la victoria,
y el evangelio eterno es y será predicado otra vez
, como lo fue entre los apóstoles;
y el orden del evangelio será establecido, como lo fue entre ellos;
y las reuniones de los hombres, como lo fue en la primera conversión,
para asegurarse que nada falte en la iglesia; entonces todo estará bien.
Para que no haya mendigo ahora entre los cristianos, de acuerdo a la ley de Jesús,
como no debía haber ninguno entre los judíos, de acuerdo a la ley de Moisés.

Y estimados amigos,
que sienten el poder del Dios eterno, (porque todos los que están fuera de él, están en confusión),
han llegado ustedes al temor de Dios, el cual es el comienzo de la verdadera sabiduría,
por medio del cual todas las cosas fueron creadas; y por el cual todas las cosas deben ser ordenadas otra vez para la gloria de Dios.
Todos los que están fuera de esta sabiduría están en el estado terrenal, diabólico y destructivo;
pero la sabiduría de lo alto es suave y pura, y los guarda,

sí, y a toda la creación, para la gloria de Dios.

Y ahora esas reuniones mensuales o trimestrales
de dos o tres de cada reunión particular de Amigos fieles y verdaderos son establecidas,
y mantenidas en el lugar más conveniente en el medio del condado donde viven,
ustedes pueden llegar a saber en sus reuniones acerca de las necesidades de todos los Amigos,
ya sea en cadenas o fuera de ellas, viudas o huérfanos, o personas de edad,
para que sus necesidades sean proveídas, y que todos sientan la condición los unos de los otros;
esto los guardará en el amor y el cariño, como una familia;
y nada faltará entre ustedes, entonces todo estará bien,
toda necesidad será suplida.
Y por medio de esto, una reunión puede ser útil para otro en las cosas externas,
porque ese es el amor en lo poco;

y por medio de esto ustedes puedan llegar a la práctica de la religión pura,
la cual es aliviar a las viudas, los extranjeros, los huérfanos y los desamparados.

Y, amigos, todo el dinero que es dado por las reuniones de hombres y de mujeres,
que sea guardado como acciones públicas para la formación de aprendices, y para establecerlos a ellos.

Y Amigos, para proveer una casa para aquellos que están enfermos y que no salen al mundo.
Y para tener un asilo de pobres u hospital para todos los Amigos pobres, quienes ya no pueden trabajar.

Y Amigos, para tener y proveer una casa o varias casas,
donde cien puedan tener cuartos donde trabajar, y negocios de todo tipo de cosas para vender,
y donde las viudas y las mujeres jóvenes puedan trabajar y vivir.

Y, estimados amigos, moren todos en el poder eterno de Dios, y en su vida,
en lo cual están tanto la unidad, como el orden, la paz y la comunión;
y esperen en el temor del Dios eterno, para que ustedes puedan recibir su sabiduría,
la cual es pura y suave de lo alto, por medio de la cual todas las cosas fueron hechas,
por medio de cuya sabiduría ustedes pueden ordenar todas las cosas para la gloria de Dios.
Sean sensibles con el pobre, el enfermo, las viudas, los huérfanos, y los prisioneros,
y sientan la condición de todos como si fuera la de ustedes, y no dejen que nada falte entre ustedes,
de acuerdo a la doctrina del apóstol a la iglesia de Dios en el tiempo antiguo;
y si nada falta, todo está bien.

Y estimados amigos, sepan en todas sus reuniones quién está enfermo, y débil, y en necesidad,
y quienes son las viudas, y huérfanos, y la gente de edad, quienes no pueden ayudarse a sí mismos;
y aquellos a quienes Dios ha distribuido,
de eso que Dios ha distribuido, para guardar para las necesidades de otro,
a medida que ustedes sean inspirados y ordenados por el Señor Dios por su poder y espíritu;
porque aquel que le da al pobre, le presta al Señor;
y él ama al dador alegre.

Segundo. Que todos los prisioneros por causa de la verdad estén en sus mentes,
quienes están en necesidad, y quienes no lo están;
y las familias de aquellos que están en la cárcel, si están en necesidad o no;
y aquellos que han caído de cualquier manera, y no se pueden ayudar a sí mismos;
y aquellos que han dejado algún llamado, el que no pueden seguir por causa de su conciencia;
hagan lo mejor posible para ayudarles, y avanzarlos hacia el empleo,
para que ellos puedan trabajar en lo que es bueno, y sean una bendición en la creación;
esto ustedes pueden hacer, para que puedan ser una bendición en su generación.

Y todos los niños huérfanos,
sus propiedades deben ser registradas en un libro en la reunión mensual o trimestral;
y todos los que son encomendados con alguna propiedad
pueden ser registrados en las reuniones mensuales y trimestrales, (propiedades de los huérfanos o viudas),
para que en la reunión se pueda ver que se les hace justicia a ellos,
y requerir que ellos den un informe (si es necesario),
y hacer lo que es justo y equitativo,
para que no haya contienda acerca de cosas externas entre ustedes.
Y que todos los que son encomendados con la propiedad de cualquier viuda o huérfano
puedan ser fieles, y no fallarles en el tiempo de necesidad.
Y que en cada reunión trimestral pueda vigilar a aquellos que son encomendados,
y asistirles en aquello que es correcto y recto,
y para ver que sean fieles a la confianza que se les dio.
Para que la rectitud, y justicia, y verdad, y equidad pueda fluir entre ustedes,
y que la sabiduría de Dios pueda estar entre los Amigos, para ordenarles en todas las cosas para su gloria.

Y que dos Amigos fieles en la verdad en cada reunión particular
sean ordenados a recibir todas las colectas, y a llevarlas a las reuniones mensuales;
y que dos Amigos las reciban allí, y las llevan a la reunión trimestral;
y que cuatro Amigos fieles las reciban allí.
Y cualquier colecta que sea recibida,
que se mantenga un registro de lo que se recibe, y a quien es repartido;
para que se de un informe a cualquier Amigo fiel que lo desee.
Y en cada reunión mensual y trimestral que se averigüe cuántas personas pobres hay,
que sean aptas para convertirse en aprendices o siervos;
y que los Amigos allí, en esos momentos, puedan ordenarles ir a recibir aprendizaje
para oficios que ellos en sabiduría piensen que son aptos.

Y si algún dinero es dejado por un Amigo fallecido para un uso particular,
tal como producir aprendices, o criar los hijos de los Amigos pobres,
que ese dinero sea guardado separado como un fondo para ese uso,
y que un registro particular de ello sea mantenido;
y que en la reunión trimestral se designe ciertas personas para recibir el dinero,
y para mantener un registro de él,
y una reunión para ver que sea distribuido para los usos mencionados.
Y si algo del dinero principal es usado en algún momento para cualquier otro uso,
que sea compensado por la reunión trimestral de Amigos.
Y aunque el dinero es dejado o dado para cualquier Amigo particular para el uso mencionado,
sin embargo este debe ser dado a las dos o tres personas,
a quien la reunión trimestral designará para recibir tal dinero,
para que la reunión pueda tener la orden y la distribución de dicho dinero
para aprovecharlo de la mejor manera en los usos recién mencionados.

De modo que el dinero que es dado aparte de las reuniones de hombres o mujeres,
sea mantenido aparte para la presentación de los hijos de los Amigos pobres,
y establecerlos en sus oficios,
para que la memoria de los fallecidos, sólo Amigos, quienes lo dieron, no sea olvidada.

Y todos los Amigos en la sabiduría de Dios enseñen a sus hijos en el temor de Dios,
para que puedan recibir la sabiduría de Dios;
y a medida que son capaces,
ellos pueden ser instruidos y mantenidos ocupados en algún llamado legítimo,
para que ellos puedan ser diligentes, sirviendo al Señor en las cosas que son buenas;
para que nadie viva en el ocio, y sean destructores de la creación,
o que sean inservibles en la creación,
y así se conviertan en una carga para otros, y para lo que es justo en sí mismos;
sino que todos puedan caminar en la sabiduría de Dios, y que en ella todas las cosas puedan ser ordenadas.

Y todos los Amigos, asegúrense que sus hijos sean enseñados en la sobriedad, y santidad,
y justicia, y temperancia, y mansedumbre, y gentileza, y humildad,
y modestia en su vestidura y carruaje,
y así exhorten a sus hijos y familias en la verdad,
para que el Señor sea glorificado en todas sus familias.
Y enséñenle a sus hijos cuando ellos son pequeños,
y así ellos recordarán cuando sean mayores
, de acuerdo al consejo de Salomón.
Para que sus hijos puedan ser una bendición para ustedes, y no una maldición.

Y todos los hombres y mujeres deben ordenarle a sus hijos y a sus siervos en el orden del evangelio,
y en el nuevo pacto, para que todos ellos puedan llegar a conocer al Señor.
Porque los judíos externos debían enseñar a sus hijos en la antigua ley, en el antiguo pacto.
Y entonces ustedes que son llamados cristianos deben enseñar a sus hijos en el temor del Señor,
y en Cristo Jesús, para que ellos puedan caminar en él en modestia, y santidad, y virtud;
y así todos gobiernen a sus familias.
Y a ellos deben gobernar, y deben ser gobernados y ordenados,
por el espíritu y poder de Dios, para la gloria de Dios, y como ejemplos en sus familias;
porque toda la ligereza está fuera del poder de Dios, ya sea en palabra o vida.
Y así por el poder de Dios, y su justicia, y verdad, y luz, y vida,
todo eso debe ser juzgado, y mantenido bajo control;
y debemos caminar en la verdad, y la luz, y el espíritu de Dios,
de lo cual toda ligereza está fuera.

Y así cualquier cosa que sea de buen nombre, o cualquier cosa que sea amable,
o cualquier cosa que sea pura, y decente, y virtuosa,
y piadosa, y recta, y santa, y justa, sigan esas cosas
;
y realicen las obras de amor, y no sus propias obras,
sino las buenas obras de hospitalidad, que son aceptadas por Dios.

Y mantengan el orden del evangelio, el poder de Dios,
ya que este poder existía antes que existiera el diablo, y está por encima de él,
el cual trae vida e inmortalidad a la luz en los hombres y las mujeres;
y los hombres y mujeres deben caminar en este poder de Dios, y mantenerse en él,
siendo herederos del mismo, y bajo el gobierno de Cristo Jesús,
quien hiere la cabeza de la serpiente, y la destruye y su gobierno;
siendo los hombres y mujeres juntos herederos de la gracia y la vida,
y del poder de Dios, y del evangelio de Cristo Jesús, el amén.
Y por lo tanto a medida que ellos llegan a poseerlo y heredarlo a él y el orden de su evangelio,
ellos llegan a poseer su gobierno y orden;
el aumento del cual no tiene fin.

Y que se tome nota de todos los impíos habladores,
calumniadores, difamadores, y habladores necios, y ociosos burladores,
porque todos ellos corrompen los buenos modales,

y no van de acuerdo a las prácticas de los santos y los hombres santificados,
cuyas palabras eran sazonadas con sal, ministrando gracia a los oyentes.

Todos los que van de allá para acá para engañar, al tomar prestado y obtener dinero de los Amigos,
y han engañado a varios, todos ellos deben ser detenidos y juzgados,
y aviso de ellos debe ser dado a los Amigos, y a otras personas.

Y, estimados Amigos en la simiente eterna de vida, sabiduría y salvación,
mi deseo es que todos ustedes puedan ser guardados en esto, para la gloria de Dios,
y en su poder, y luz, y vida, sobre la muerte y la oscuridad,
en la unidad celestial, en todas sus reuniones.

Ahora, con respecto a aquellos que van a la reunión trimestral,
ellos deben ser Amigos considerables, quienes pueden dar testimonio de los sufrimientos de ustedes,
y como están las cosas entre ustedes en cada reunión particular.
Para que nadie que sea crudo o débil,
que no sean capaces de dar un testimonio de los asuntos de la iglesia y la verdad,
pueda continuar yendo representación de las reuniones particulares a las reuniones trimestrales,
sino que puedan ser preparados en sus reuniones mensuales, y allí hechos aptos para el servicio del Señor.
De modo que dos pueden ir una vez de cada reunión particular, y dos en otra ocasión,
o como sea ordenado en sus reuniones mensuales.
De modo que algunos pueden ir de todas sus reuniones, quienes forman sus reuniones mensuales;
porque la reunión trimestral debería ser conformada de Amigos importantes, sazonados,
y considerables, quienes entienden los asuntos de la iglesia;
porque ninguna persona rebelde o no sazonada debería ir allí,
ni tampoco a las reuniones mensuales,
sino aquellos que tienen un sólo propósito, son sazonados y honestos.

Y si alguien habla o chismea cualquier cosa acerca de su reunión mensual o trimestral,
para dañar o difamar a cualquier persona o a las reuniones,
ellos deben ser llevados a juicio y condenación;
(porque quebranta el privilegio y orden de su sociedad cristiana en sus reuniones),
para que todos puedan ser mantenidos y guardados en el poder del Señor,
y en su espíritu, en amor y unidad.

Y por lo tanto mantengan sus reuniones sólidas y sobrias,
y que la autoridad de las reuniones de hombres y mujeres sea en el poder de Dios;
porque todo heredero del poder tiene derecho a esa autoridad,
y en él mantengan la paz del Rey de reyes y Señor de señores en su iglesia.

Y entonces que el Señor les de sabiduría, para que ustedes puedan ser ordenados para su gloria,
y que todos puedan tener preocupación por la gloria de Dios, y su nombre y verdad;
y que en su poder ustedes puedan ver que todos caminan como corresponde a su glorioso evangelio,
lo cual ha traído vida e inmortalidad a la luz en ustedes;
lo cual los guardará en la vida y la inmortalidad, sobre el diablo que los ha oscurecido.
Para que nada pueda llegar a estar entre sus almas y sus mentes, y el Señor Dios,
para que él pueda ser glorificado en todos ustedes, y a través de todos ustedes, y sobre todos ustedes,
bendito para siempre. Amén.

Y que el miembro más pequeño en la iglesia tenga un oficio, y sea servicial;
y todos los miembros tengan necesidad los unos de los otros.

Y ahora Amigos, la misma cantidad de reuniones mensuales de hombres que ustedes tienen en su condado,
ustedes pueden tener esa cantidad de reuniones mensuales de mujeres;
y si una vez al año, por lo menos, ustedes tienen una reunión general de mujeres, sería bueno,
(porque en algunos condados tienen tantas reuniones trimestrales de mujeres como de hombres),
y en otros tienen sólo dos, en el verano,
porque los caminos están arruinados y los días son cortos en el invierno.

Y que uno o dos Amigos en cada reunión tomen un registro de todos los matrimonios,
nacimientos, y entierros, y los lleven a las reuniones mensuales;
y que uno o dos sean ordenados para recibirlos, y registrarlos allí en un libro,
el cual es mantenido en la reunión mensual.
Y de allí una copia de lo que está registrado,
sea llevado a la reunión trimestral,
y que uno o dos Amigos sean designados allí para recibirlos,
y para registrarlos todos en un libro, lo cual debe ser mantenido para todo el condado.
Y esto será lo más seguro, para que si un libro se pierde,
el otro pueda ser preservado para el uso de aquellos que puedan tener una ocasión.

Y que todos los Amigos, quienes todavía no han proveído,
puedan rápidamente procurar lugares de entierro convenientes,
y que por medio de esto se pueda dar un testimonio en contra de la idolatría supersticiosa de esos lugares llamados lugares santos.
Porque Abraham compró un lugar para enterrar a sus muertos,
y no quiso enterrarlos entre los egipcios y cananeos.
Y Jacob fue sacado de Egipto, y José,
y ellos fueron enterrados en el lugar de entierro de su abuelo y su padre.

Y por lo tanto Amigos, obtengan lugares de entierro decentes para sus muertos,
y que tengan cercas buenas y decentes,
para que ustedes puedan dar un buen ejemplo al mundo en todas las cosas.

Y estimados Amigos, hagan todo lo que puedan hacer en paz y amor, y en el temor de Dios,
condescendiendo los unos con los otros, en la simpleza y la inocencia de la vida, y verdad,
y en la sabiduría de Dios, para que eso pueda ser la corona de cada uno,
para que nada sea hecho en conflicto, para ocasionar palabras;
porque ustedes son llamados a la paz y la santidad, en la cual permanece el reino,
y a servirse los unos a los otros en amor.
Y mi amor es para todos los Amigos en la simiente eterna de Dios,
en la cual está la vida, la pureza, la limpieza, y la justicia que brilla sobre todo.

Y, Amigos todos, hagan aquello que van a hacer en el poder de Dios,
y entonces ustedes serán los hombres libres del Señor en amor, y no cautivos.
Porque todo lo que es hecho fuera del poder de Dios está en el cautiverio.
Por lo tanto, esperen todos en el poder del Señor, y en la luz,
en la cual ustedes sentirán la vida y la paz, y la bendición del Señor.
Para que en eso el Señor Dios Todopoderoso los preserve,
y los guarde sobre todo lo que es contrario, y les de victoria y dominio.
Y vivan en paz y amor, en el espíritu y poder de Dios,
en el cual está la unidad y la comunión en el vínculo de paz,

para que la verdad y la vida puedan reinar entre ustedes;
para que en todas las cosas ustedes puedan adornan y honrar la verdad, la cual nunca tiene fin.

Y el Señor Dios Todopoderoso los guarde en su semilla, su vida y sabiduría,
y les de una victoria discernidora y dominio sobre todo aquello que es contrario,
para que ustedes puedan sentir el reino de Cristo y su autoridad,
en la cual ustedes pueden todos actuar en su poder y autoridad.
Para que en eso el Dios Todopoderoso los guarde.

Y tengan un registro de todos los que han muerto en la cárcel,
en cada condado, para el testimonio de la verdad,
y pónganlos allí ante los magistrados;
y así mantengan a los Amigos libres de la sangre de todos los hombres.
Y mantengan una lista de sus sufrimientos, junto con el número de los que han muerto en la cárcel;
para que su sangre pueda estar sobre aquellos que han tenido sed de ella,
y así que su testimonio no se pierda, de aquellos que lo han sellado con su sangre,
para que pueda ser preservado.
Y así mantengan un registro de ellos en los libros de su reunión trimestral;
para que la memoria de los que sufrieron inocentemente por la verdad y por el nombre de Jesús,
no se pierda ni se olvide;
para que su nombre y su poder, el cual los ha apoyado, pueda ser exaltado,
el cual los ha llevado sobre la muerte, y sus perseguidores, y la toma de sus bienes.
Para que en la simiente celestial, Cristo Jesús, quien reina, quien es la roca viviente y el fundamento,
y permanece segura para que todos sus elegidos edifiquen sobre ella,
permanece por encima de todas las rocas y fundamentos que están abajo, y que tendrán un fin;
y en él, el Señor Dios Todopoderoso los preserve, y los guarde a todos. Amén.

Y a todos mis Amigos en todas partes,
quienes han sido inspirados por el Señor Dios para hablar en las iglesias a los sacerdotes,
o en los mercados al pueblo, o en las cortes, o ferias, o audiencias, o ciudades;
que un registro de todo esto sea redactado en un libro,
con la sustancia de las palabras que ellos hablaron en el poder de Dios.
Este sería un libro que puede permanecer por generaciones,
para que ellos puedan ver su fiel testimonio,
y qué fortaleza Dios ordenó de la boca de los pequeños y los que todavía maman.
Y también los Amigos que han sido inspirados a ir a las reuniones de los profesantes;
para que su testimonio no se pierda,
junto con todos los ejemplos de lo que ha caído sobre los perseguidores.

Y que los testimonios de los Amigos que han fallecido sean registrados,
para que el testimonio del Señor por medio de sus siervos no se pierda,
para que él sea elevado entre su pueblo;
porque ellos pasaron por medio de grandes tribulaciones y sufrimientos;
y muchos dieron sus vidas, y se les quitaron sus bienes,
y fueron perseguidos hasta la muerte, para mantener su testimonio,
(el cual el Señor les inspiró a hablar por medio de su espíritu), para las generaciones futuras.
Para que esas palabras, con las cuales fueron inspirados a hablar por medio del poder, no se pierdan;
y así que el poder y el espíritu del Señor pueda ser exaltado.
Para que se pueda tomar un registro de aquello que se ha dicho y se ha hecho
por la inspiración del espíritu de Dios desde el principio, como se mencionó anteriormente.
Y por lo tanto sean diligentes;
y aquellos que pueden escribir, ayuden a los que no pueden.
Esto se puede hacer fácilmente.
Y todos aquellos que son ministros públicos (si son desconocidos), quienes van de acá para allá en los países,
y a otras naciones, para que ellos tengan un certificado de sus reuniones,
donde tales personas son conocidas, y todas sus prácticas son examinadas;
eso podrá prevenir cualquier espíritu maligno, de que pueda escandalizar a los hombres honestos.
Porque aquellos que ministran a otros, deben tener una doble diligencia en virtud, y castidad, y paciencia, y cuidado,
y vigilancia, más que sus oyentes, para que ellos no los juzguen.
Porque Cristo, el hombre celestial, es nuestro ejemplo;
y el apóstol dijo, sígannos, así como nosotros seguimos a Cristo.
Porque cualquiera que estime los deseos miserables más que la virtud, no es digno de ella;
y quien prefiera su impiedad, y su falta de santidad, y su mundanalidad,
antes que aquello que es celestial, no es digno de lo celestial,
ni de la piedad, ni de la justicia, etc.

Y, estimados amigos, sean fieles,
ustedes que conocen la luz, la verdad, y el poder de Dios, y su vida;
en la sabiduría de Dios sean fieles;
por medio de esta sabiduría todas las cosas fueron hechas y creadas;
y por medio de esta sabiduría todas las cosas que son creadas,
deben ser ordenadas otra vez para la gloria del Creador.
Y ustedes que han llegado a conocer la verdad y el poder de ella,
todos ustedes lleguen a conocer el orden de la vida,
para que todas las cosas puedan ser guardadas en ese orden dulce y el gobierno de la gloria de Dios y el refrigerio de todos,
y un dulce aroma a Dios y en el corazón de todo el pueblo,
para que por medio de la sabiduría de Dios ustedes puedan adornar la verdad en todas las cosas,
para la preservación del amor, la paz, y la unidad entre todos.

Y vivan en la verdad pacífica, y manténganse en el orden celestial del evangelio,
y en el gobierno del hombre celestial, lo dilatado del cual no tiene fin;
y caminen en la religión pura y no contaminada, que los guarda de las manchas del mundo,
y en la adoración de Dios en el espíritu y la verdad, de la cual el diablo está fuera.
Para que en la verdad ustedes puedan ser preservados en la paz con Dios, y los unos con los otros.
Y en el espíritu de verdad ustedes puedan ser preservados en la unidad y la comunión de él,
en el cual está el vínculo de paz.

Y mi deseo es que todos los hombres fieles, y las mujeres fieles
en la luz, y en el poder, y el espíritu de Cristo,
puedan ser guardados en la posesión de la verdad,
y que todos ellos puedan estar en las reuniones de los hombres y las mujeres,
para que todos ustedes puedan estar en su posesión del orden del evangelio,
y el gobierno de Cristo, la simiente, quien hiere la cabeza de la serpiente,
quien es la cabeza de todo gobierno impío y desorden.
Para que todos puedan estar en la posesión del orden gozoso y glorioso del evangelio eterno,
para que en la luz, el espíritu y el poder, todos ustedes puedan tener un cuidado por la gloria de Dios,
y su honor, y la paz de su iglesia, manteniéndose en la unión de su espíritu eterno,
el cual es el vínculo de la celestial y espiritual paz del Príncipe de paz.
Todos ustedes que están en la posesión de esto,
amonesten y exhorten a todos aquellos que no caminan como corresponde al evangelio,
y no glorifican al Señor con sus cuerpos, sus almas y sus espíritus;
y así asegúrense de que como todos han recibido a Cristo Jesús, que ellos caminen en él;
para que todos puedan caminar en la santidad que corresponde a la casa de Dios;
para que Dios pueda ser glorificado por su luz, su poder, y espíritu en todos, quien está sobre todo,
Dios sea bendecido para siempre.

Y así el Dios de gloria, quien ha traído a Cristo de los muertos,
por medio de él ustedes son vivificados y levantados de los muertos,
para que a partir de ahora ustedes no vivan para sí mismos, sino para él, y caminen en él,
quien es el Amén, y sobre todo, el primero y el último.

Jorge Fox

FIN DEL VOLUMEN I

<arriba><cartas anteriores><cartas siguientes>>>

El propósito de este sitio es enseñar cómo vivir
libre de pecado
al beneficiarse de poder de Dios que produce cambio por medio de la cruz
que lleva a la unión con Dios en su Reino


Arriba | Quienes Somos | Inicio