La Cruz Perdida de la Pureza



UNA COLECCIÓN

DE



MUCHAS EPÍSTOLAS SELECTAS A AMIGOS,


DE

ESE MINISTRO ANTIGUO, EMINENTE Y FIEL DE



JESUCRISTO,


Jorge Fox


Continuación del volumen 2

316.

Estimados Amigos,

Todos los que sienten la vida, y el poder, y el espíritu del Dios viviente,
quienes son vivificados por Cristo Jesús, el hombre viviente celestial y espiritual;
y así han venido a alimentarse de las cosas celestiales y espirituales,
a las cuales Cristo, su pastor, los dirige, de acuerdo a su capacidad, edad y crecimiento;
y así a conocerle a aquel a quien Dios les ha enviado para alimentarles,
sobre todos los alimentadores que los hombres han enviado.
Por lo tanto, mírenlo a él, quien con su red, (la cual es su poder),
los ha sacado de este gran mar
, el mundo.
Y ahora, no edifiquen como los necios sobre la arena de la orilla del mar;
sino sobre la roca y el fundamento, quien es Cristo, la vida,
quien permanecerá sobre la muerte, las tempestades, vientos, y tormentas
;
y así miren a Jesús, eso es su salvación,
quien los ha salvado de la inundación de la destrucción,
quien es el autor de su fe;
por medio de esta fe ustedes pueden caminar sobre el mar del mundo,
mirándolo a él quien la consumará
;
y así en verdad ustedes pueden decir que la fe es su victoria;
esta es su victoria, su fe, de la que Jesús ha sido el autor,
el hombre celestial y espiritual.
Y la fe viene por el oír la palabra, por medio de la cual todas las cosas son hechas y creadas,
y por medio de la cual todas las cosas son sostenidas,
quien vive, y mora, y perdura para siempre;
y esta palabra estaba en el comienzo con Dios, y Dios era la palabra [el verbo];
y esta palabra se hizo carne, y moró entre nosotros,
quienes contemplamos su gloria, la gloria del unigénito hijo de Dios
,
quien se ha levantado, a quien ustedes llegan ahora a escuchar y ver,
y no sólo así, sino llegan a ser hechos partícipes de su gloria,
y de su resurrección de los muertos.
Por lo tanto benditos son ellos, y ustedes, que llegan a tomar parte en la primera resurrección,
para que en ustedes la segunda muerte no tenga poder
;
y los que hacen esto, ellos saben lo que es morir al pecado, y quitar el cuerpo de pecado y de muerte,
y crucificar el hombre antiguo, con sus afectos y deseos;
y quitarlo, y estar muerto a los rudimentos del mundo:
y así aquellos que 'mueren con Cristo, vivirán con él;'
y aquellos que son resucitados con Cristo,
nunca pueden tocar, probar, ni manejar las doctrinas, mandamientos,
y rudimentos muertos de los hombres del mundo.

Pero que ellos se vistan del nuevo hombre,
que (según la imagen de Dios) es creado en justicia y santidad
;
y los tales llegan a vivir en Cristo, y caminar en él,
y tener su parte o destino en la primera resurrección, en Cristo Jesús,
y la segunda muerte no tiene poder sobre ellos:
pero ellos viven en él, quien tiene poder sobre la muerte, el infierno y la tumba,
(y sobre el diablo, y el poder de la muerte),
Cristo Jesús, quien existía antes que él, el primero y el último.
Pero aquellos que no creen en Cristo la resurrección y la vida,
están para condenación con el diablo, el infierno y la muerte,
que deben ser echados en el lago de fuego;
y la segunda muerte tiene poder sobre ellos
.
Y por lo tanto, todos los que salen de la muerte, y toman parte de la primera resurrección,
y saben que ellos han estado muertos en sus pecados y transgresiones,
son vivificados por Cristo Jesús
, y conocen la vida así en Cristo,
y están muriendo así en Cristo
, mientras están sobre la tierra,
(porque Juan lo dijo mientras él estaba en la tierra),
la 'segunda muerte no tendrá poder sobre ellos;'
y aquellos que no [crucifican la naturaleza pecaminosa], la segunda muerte tiene poder sobre ellos,
los cuales (como dije antes) deben ser echados en el lago de fuego, que se quema con azufre;
y los tales no tienen la bendición (como los que estaban en la primera resurrección), sino maldición, aflicción y miseria.
Y por lo tanto todos ustedes que son las primicias de Dios, en la resurrección por medio de Cristo Jesús,
y quienes le conocen, la resurrección y la vida,
y son trasladados de la oscuridad a la luz, y hacia el reino de su estimado hijo,
quien permanece en justicia y santidad, y gozo en el espíritu santo;
para que ustedes puedan presentar frutos justos y santos,
para que ustedes puedan glorificar a Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo;
y puedan ser como luces para un mundo oscuro, y sal para dar sabor a lo que no tiene sabor.
porque todo sacrificio, que fue ofrecido a Dios, debía ser sazonado con sal;
de modo que todo sacrificio que ahora debe ser ofrecido a Dios,
debe ser sazonado, y salado con esta sal celestial de su espíritu celestial,
para que todos puedan tener un buen sabor para él,
y sean un sacrificio de dulce olor para el santo y puro Dios, que hizo todo para su gloria.
Y ustedes no pueden presentar este fruto santo, justo y puro ante Dios,
sino a medida que ustedes permanecen en Cristo Jesús, la verdad
,
quien descendió y ascendió mucho más allá de todos los principados, tronos y dominios,
para que él tenga pre-eminencia sobre todo y para que ustedes en él puedan vivir sobre todo para Dios.
Y para que cada uno de ustedes que ha recibido a Cristo Jesús el Señor sobre todo,
en él (quien es su Señor) caminen, quien es el amén;
y allí todos los vivientes pueden alabar a Dios juntos;
y los vivientes se unen en el nombre de Jesús,
el nombre de aquel que estaba muerto, y vive otra vez, y vive para siempre,
quien es el primero y el último.
Y así todos ustedes saben que no hay salvación en ningún otro nombre bajo el cielo,
sino en el nombre de Jesús
; quien es un sacerdote exaltado más allá de los cielos.
Por lo tanto en su nombre mantengan sus reuniones, en quien ustedes tienen salvación;
y estas son las verdaderas reuniones, y verdaderas asambleas,
quienes sienten que Cristo Jesús está en medio de ellos
,
su profeta, su consejero, su líder, su luz y vida, su camino y su verdad,
su pastor, que dio su vida por ellos,
quien los ha comprado, sus ovejas, quien los alimenta en sus pastos de vida;
y su obispo celestial, para supervisarlos, para que ustedes no se descarríen otra vez de Dios.
Y por lo tanto es por medio de él que ustedes vencen,
y aquel que vence ya no saldrá de su redil, de su pasto,
quienes se sentarán en los lugares celestiales en Cristo Jesús,
quien es su sacerdote, quien se ofreció a si mismo por ustedes, y se sacrifica por ustedes,
y los hace santos y limpios,
para que él pueda presentarlos sin falta ante el santo y puro Dios;
y así ustedes llegan a dar testimonio y lo conocen a él en sus oficios,
por su luz, espíritu, y poder;
y todas sus reuniones de hombres y mujeres, en el poder de Dios,
que existía antes que el diablo y su poder,
manténganlas en el orden santo del evangelio,
ustedes que son herederos del evangelio eterno,
el poder eterno de Dios
, que perdurará para siempre;
un evangelio gozoso, un orden gozoso, un evangelio agradable,
por lo tanto un orden agradable, un evangelio glorioso, y orden glorioso.
Por lo tanto en este evangelio eterno, el poder de Dios,
en el cual ustedes tienen comunión eterna y dominio sobre todo pecado e impiedad, injusticia, e iniquidad,
y todo lo que es malo, ustedes tienen dominio sobre eso,
en el evangelio, el poder de Dios, sí, sobre el diablo.
Y todos pueden testificar de este evangelio, y del orden de él,
que no es del hombre, ni por el hombre,
ni tampoco es recibido sino por revelación de Jesucristo, enviado del cielo
,
que todos los creyentes, que tienen parte en la primera resurrección,
viven, caminan, y se mantienen en el orden de este evangelio;
y así tienen poder para amonestar, exhortar, reprender y reprochar, con toda autoridad,
los que hablan de Cristo, y no caminan en él;
los que lo profesan, y no lo poseen;
los que no viven en la religión que fue establecida más de mil seiscientos años atrás;
los que profesan a Cristo el camino, y no caminan en el camino, la verdad, y la vida;
todo esos habladores, y no caminadores, son deshonradores de Dios,
y causan que su santo nombre sea blasfemado entre los que no hacen profesión.
Y por lo tanto, todos los Amigos que saben que ustedes están vivos para Dios, por Jesucristo,
y ustedes conocen su traslado de la muerte a Cristo la vida,
y de la oscuridad a Cristo la luz;
para que ustedes puedan todos venir ahora a ser ayuda idónea en su restauración por Cristo Jesús,
a la imagen de Dios, y su justicia y santidad,
en la que el hombre y la mujer estaban antes de caer
;
porque antes de caer ellos eran ayuda idónea para someter la tierra,
ambos tenían poder [dominio] sobre todo lo que Dios había hecho
, (mientras ellos se mantuvieron en la imagen de Dios),
y su justicia y santidad;
y de modo que todo lo que Dios hizo fue bendecido y fue bueno para ellos;
y de modo que ninguno puede renovarse en la justicia y la imagen de Dios, sino por medio de Cristo Jesús.
Y por lo tanto, yo digo, en él vivan y caminen, y mantengan su comunión del evangelio y el orden;
para que los hombres y las mujeres puedan ser ayuda idónea, en las reuniones de hombres y mujeres,
unos a otros en el evangelio, el poder de Dios,
en la restauración, como estaban el hombre y la mujer antes de caer.
Por lo tanto si los hombres tienen alguna cosa para comunicar a las mujeres,
o las mujeres tienen alguna cosa para los hombres,
en la justicia, y la sabiduría, y el poder de Dios,
en el orden del evangelio, en el cual se mantienen la comunión celestial, la unidad, y el orden,
ellos puedan, como hermanos y hermanas.
Por lo tanto aquí está el fundamento de nuestras reuniones;
y nuestras reuniones de hombres y mujeres reciben el testimonio del espíritu del Dios eterno,
para que el fundamento de ellos sea Cristo,
y el aumento de su gobierno justo, glorioso y espiritual y su paz no tienen fin;
ni tampoco la unidad gloriosa, eterna, y celestial y el orden de su evangelio celestial,
el cual las mentes espirituales y celestiales mantienen y caminan de acuerdo a él,
el cual no es del hombre, ni por el hombre;
por lo tanto el hombre no tienen gloria, sino sólo en Dios y en Cristo,
quien es todopoderoso, omnipotente, inmortal, eterno, y mora en la luz,
bendito para siempre, el Dios inexpresable.

Y por lo tanto todos mantengan la unidad de su espíritu eterno,
la cual es el vínculo eterno de su paz celestial y eterna
,
de su Rey de reyes, Señor de señores, y paz del Príncipe de príncipes, Amén.

Amigos, sean todos fieles en el poder del Señor, y en su espíritu,
al Señor Dios en su verdad, que está sobre todo,
y él los mantendrá sobre todo, a medida que ustedes viven y caminan en él, para la gloria de Dios,
y presenten sus frutos que son celestiales para su alabanza.
Por lo tanto vivan en la posesión de la vida eterna, que existía antes de la muerte.
Y así en este poder de Cristo, nada puede estar entre ustedes y el Señor,
su hogar eterno. Así vayan con mi amor.

Jorge Fox

Swarthmore, el décimo mes, 1675.


317.- A todos los elegidos y escogidos de Dios en Cristo Jesús,
antes de la fundación del mundo.

Amigos y hermanos,
Está en mi de parte del Señor el deseo de escribirles estas siguientes líneas.
Primero, fui enviado por el Señor Dios, en su eterna luz y poder,
a predicar la palabra de la vida, la cual existía antes que la palabra de la muerte,
y a llevar al pueblo a la luz, la cual existía antes que la oscuridad y el poder de ella,
para que todos puedan ser reconciliados a Dios, por medio de la palabra;
y para que todos puedan creer en la luz,
la cual es la vida en Cristo, la palabra;
por lo tanto lleguen a ser hijos de la luz
,
y a conocer a Cristo el autor de su fe;
y esta fe los hace permanecer en él, quien es el autor y consumador de ella
;
y lleva al pueblo al espíritu,
la cual ellos habían apagado, irritado, y afligido, y se habían revelado en contra de ella
lo cual en el espíritu santo
, ellos pueden ver antes que existiera el espíritu de error;
y para que en el espíritu ellos puedan conocer a Dios y a Cristo,
y las escrituras, que fueron dadas por él;
y para que en el mismo espíritu, ellos puedan todos tener la comunión unos con los otros,
y con el Padre y el hijo
;
y así a predicar el evangelio eterno, el poder de Dios,
(que existía antes que existiera el diablo),
eso trae vida e inmortalidad a la luz, en todo eso recíbanlo,
para que ellos puedan ver por encima de aquel que los había oscurecido.
Este evangelio yo no lo recibí del hombre, ni por el hombre, sino del Señor Jesucristo,
por su santo espíritu enviado del cielo.
Y así, después que recibí esto, y lo prediqué,
y muchos miles vinieron a esto, en varios lugares en la nación;
entonces por el mismo poder, y espíritu, y luz,
fui inspirado a aconsejar acerca del establecimiento de las reuniones mensuales y trimestrales de hombres,
y las reuniones de mujeres.
Para que todos en el poder de Dios, el evangelio, que existía antes que existiera el diablo;
y en la luz, que existía antes que existiera la oscuridad,
y todos en el espíritu santo, antes que existiera el espíritu impío,
para que todos ellos puedan estar en su posesión de la luz, el espíritu, y el poder de Dios;
y así para guardar este orden celestial del evangelio,
siendo herederos de Cristo, y de su gobierno;
el aumento del cual no tiene fin
.
Y este orden del evangelio está sobre todo orden de Adán en la caída,
o de entre los apóstatas de ese evangelio en el que estaban los apóstoles,
y permanecerá (el poder de Dios, el evangelio) cuando ellos se hayan ido.
De modo que todos los herederos de la vida y de la gracia, y los herederos del evangelio,
puedan estar en su posesión, y mantenerse en el poder que existía antes de la caída;
y ninguna apostasía puede venir a esto.
Por lo tanto aquí, en este poder del evangelio,
todos tienen su libertad, y todos tienen unidad, y todos tienen libertad en el espíritu,
y unidad en la luz, y unidad en la fe,
de la cual Cristo Jesús es el autor.
Para que todos puedan verlo a él y su gobierno,
que está sobre el gobierno de Adán en la caída;
porque él existía antes que el antiguo Adán, y existirá cuando él se haya ido.
Y así todos los que puedan estar en posesión de Cristo,
y a medida que ellos lo han recibido, para que caminen así en él,
el hombre celestial y espiritual;
y el aumento de su gobierno no tienen fin;
pero habrá un fin del antiguo Adán.

Ahora, amigos, todo el que venga, bajo cualquier pretensión,
a alterar estas reuniones, o a negar o hablar en contra de las reuniones de los hombres y las mujeres,
es el espíritu de confusión y oposición,
el cual parece hacer algo,
sin embargo su obra es inquietar las mentes simples;
y es el mismo espíritu que el espíritu de Juan Perrot;
y tomen nota del fin de él, y el de ellos, y de los que se unen con él.
Porque está en contra del poder de Dios, en el cual el orden es establecido,
y el espíritu y la luz eterna, en los cuales fueron establecidas las reuniones de hombres y de mujeres;
en los cuales todas las cosas deberían ser establecidas, y son afirmadas,
en la luz que existía antes que existiera la oscuridad,
y en el poder de Dios, antes que existiera el diablo,
y en el espíritu santo, antes que existiera el espíritu inmundo,
y permanecerá cuando él se haya ido.
Por lo tanto, en él mantengan sus posesiones en el poder de Dios,
y en su luz y espíritu,
para que ustedes puedan conocer la montaña del Señor establecida sobre todas las montañas.
Y ellos no son nada más que espíritus libertinos, y de los que tienden al libertinaje,
los que están en contra de las reuniones de hombres y mujeres,
aunque pueden llegar a estar bajo la pretensión de establecer un camino mejor;
o sólo bajo la pretensión de alterarlos para otro día,
y, puede ser, pretendiendo tener temor de la corrupción de observar un día.
Todo esto no es más que un espíritu corrupto de oscuridad, que Dios destruirá;
porque nosotros no ponemos ninguna santidad
en los días habituales y constantes de las reuniones mensuales y trimestrales.
Porque yo quisiera que todos supieran,
que aquellos que son herederos del evangelio, y de Cristo Jesús,
son redimidos de la observación vana de los días,
y de los días santos de los judíos y cristianos apóstatas,
y llevados hacia Dios por medio de Cristo, quien hizo todos los días, y todo bueno,
y sus ojos están sobre el día sobrenatural de Cristo;
y ellos son los hijos de este día.

Y ese es un espíritu insidioso, que quiere alterar los días de reunión habituales y constantes,
bajo la pretensión de prevenir que la gente vaya hacia las corrupciones de observar un día constante,
o bajo la pretensión de mantener a las personas fuera de una apariencia,
y así llevan su engaño ante Dios.
Porque aquellos que están en la posesión del poder,
por medio del cual todas las formas verdaderas y todas las cosas son sostenidas
,
(y esta palabra y poder le dan forma y ser a todas las cosas),
y todos aquellos que están en él, están por encima de todas tales cosas,
y juzgan todos esos espíritus oscuros.
Y aquellos que están en la observación de los días,
no son herederos del poder, ni de Cristo,
quien existía antes que los días existieran,
y los tales no pueden sentarse en los lugares celestiales en Cristo Jesús,
para llevar a cabo los asuntos de su iglesia.
Por lo tanto, yo digo, que después que la gente fue llevada a la luz, el poder, y el espíritu de Dios;
y todos ellos llegaron a la luz, el poder y el espíritu de Dios;
todos ellos deben constituir las reuniones de hombres y mujeres;
y en ellas sentir la sabiduría de Dios, por medio de la cual todas las cosas fueron hechas y creadas,
y con ella ser ordenados, y ordenar todas las cosas para la gloria de Dios;
para que la sabiduría pueda ser justificada por sus hijos.

Ahora, con respecto a llevar todos los matrimonios ante las reuniones de hombres y mujeres.
Algunos se han opuesto enigmáticamente,
diciendo que esto no es como era al principio.
Considerando que al principio éramos sólo unos pocos en número,
y no podíamos ser presentemente tan sensibles del servicio a ellos,
como cuando llegamos a ser más numerosos, y llegamos a ser un cuerpo de personas;
sin embargo al comienzo había un cuidado de que las cosas puedan mantenerse claras:
porque, en 1653, varios Amigos vinieron a mi con respecto a los matrimonios,
para saber qué deberían hacer en ese caso.
Y yo esperé al Señor,
y vi su luz eterna,
que todos los que estaban por casarse, debían presentarlo ante algunos Amigos fieles,
en la sabiduría de Dios,
para que ellos puedan ver este asunto.
Estas eran mis palabras entonces, como se puede ver en un documento que escribí,
entregado ese año.

Y después fui inspirado a recorrer la nación,
para aconsejar acerca del establecimiento de las reuniones de hombres y mujeres,
y a escribirles a aquellos lugares donde no podía ir:
que todos los fieles puedan mantener sus reuniones en el poder de Dios,
y en ellas estar asentados, y establecidos:
y que todos los matrimonios puedan ser llevados ante las reuniones de hombres y mujeres,
ante quienes estaban en la sabiduría de Dios, y en la posesión de su orden del evangelio,
quienes tenían el cuidado de los asuntos de la iglesia de Cristo,
para que ellos en la sabiduría de Dios puedan investigarlo,
y ver que ellos estuvieran liberados de todas las otras personas, etc.

Y por lo tanto ahora esa pretensión es generalmente quitada de todos,
ellos no pueden decir ahora que no pueden encontrar una reunión de los fieles,
para presentar sus matrimonios ante ellos, antes de que los declaren en las reuniones comunes públicas.
Ahora que las reuniones de hombres y mujeres están establecidas en el poder de Dios,
para cuidar los asuntos de la iglesia;
todos saben donde ellos pueden ser hallados en ciertos días, y horas, y lugares, para presentarlos ante ellos.
Y aquellos que van juntos en la verdad y el poder de Dios,
estarán dispuestos a presentar sus matrimonios ante aquellos que están en la misma verdad y poder de Dios;
para que todas las cosas puedan ser hechas en verdad, amor, y unidad,
y pureza, claridad, y santidad, para la adoración y gloria de Dios.
Y todos, sean quienes sean, que se oponen a este buen orden,
son espíritus libertinos, fuera del poder de Dios;
y su obra tiende al libertinaje, y a irse hacia una libertad suelta,
bajo una pretensión engañosa de mantener al pueblo fuera de las formas.

Por lo tanto el mismo poder y espíritu,
que dirigió todos los matrimonios para ser presentados ante los fieles, al principio,
cuando habían sólo unos pocos Amigos en muchas partes de las naciones,
y no habían reuniones de hombres y mujeres:
yo digo que el poder de Dios que convenció a los Amigos al principio,
el mismo poder y espíritu dirigió el establecimiento de las reuniones de hombres y mujeres,
para que ellos estén en la posesión del evangelio, y su orden.
Y el mismo poder y espíritu de Dios estableció nuestro orden para los matrimonios en nuestras reuniones de hombres y mujeres:
y que todos deben hablar primero con sus padres, y tener su consentimiento,
antes de que ellos obtengan los afectos de los hijos;
y este orden está establecido por el poder de Dios, en las reuniones de hombres y mujeres.
Porque algunos anteriormente no hablaron ni con el padre ni con la madre,
hasta que ellos habían extraído y enredado los afectos de la hija;
y eso trajo grandes problemas y descontento sobre los padres, y entre los Amigos.
Y por lo tanto esto debe ser averiguado, en las reuniones de hombres y mujeres,
donde se debe hablar de sus matrimonios.

Por lo tanto, a medida que los Amigos vienen a la verdad, de la cual el diablo está fuera,
y al poder de Dios, que existía antes que el diablo;
siendo todos herederos de la vida, y del evangelio, y herederos de Cristo;
yo digo, tomen posesión de la vida, y vengan al orden de la vida, y al orden del evangelio,
y entonces ustedes tendrán un testigo en sí mismos, y dirán conmigo:
nuestro orden no es del hombre, ni por el hombre, sino por medio de Jesús, y su evangelio;
y su gobierno, el aumento del cual no tiene fin.
Y por lo tanto sean todos fieles, manteniéndose en sus posesiones, y en su herencia,
en aquello donde no puede entrar ninguna apostasía;
porque yo debo decirles, aquí está el mismo espíritu que está conmoviendo, y si puede prevalecer,
eso derrotaría la herencia de Dios,
y los llevaría fuera de sus posesiones, para poder gobernar sobre ustedes;
pero si ustedes mantienen su posesión del orden del evangelio,
el poder de Dios en Cristo Jesús
,
ustedes gobernarán sobre él, estando en el fundamento de Dios y sobre él, que permanece seguro;
aunque esto pueda atraer sobre ellos algunos espíritus libertinos y terrenales.
Pero tomen nota del fin de él; porque el poder permanece, y permanecerá,
y la semilla reina sobre la cabeza de todos esos falsos espíritus, y órdenes, y gobiernos,
que no están establecidos por Jesucristo, y los hará pedazos:
esa es la palabra del Señor Dios para ustedes, no importa quien se oponga;
porque el poder existía antes que ellos existieran, y permanecerá cuando ellos se hayan ido.
Porque todas nuestras reuniones de hombres y mujeres son establecidas por el poder y el espíritu de Dios,
estas reuniones son para la práctica de la religión, y para ver que todos los que profesan la verdad, la practiquen y caminen en ella.
Y todos los que están en contra de ellos hacen al pueblo hablar, y no caminar, y a decir, pero no hacer;
y los tales siempre son juzgados por todos aquellos que caminaron en la verdad, y en la religión pura, que no está contaminada ante Dios,
que mantuvo y mantiene alejados de las manchas del mundo
.
Y todos ellos probablemente no prosperarán, quienes están en contra de la práctica de la religión pura.

Y por lo tanto, como dije antes, vivan en la posesión del evangelio y su orden,
el poder de Dios, que existía antes que el diablo existiera, o la apostasía;
y conozcan su gobierno, el aumento del cual no tiene fin,
quien es establecido desde siempre y para siempre, el Amén.

Y vivan en el amor y la unidad los unos con los otros;
porque eso edifica el cuerpo de Cristo,
y eso es lo que soporta todas las cosas
;
y en la paciencia corran la carrera, y tengan la corona,
y manténganse en la mansedumbre del Cordero, que tendrá la victoria.

Y los que se oponen y claman en contra de las formas, y prescripciones, y edictos de los hombres,
ellos mismos están más en esto hoy en día,
y se reúnen en una separación, por prescripciones y suscripciones;
y bajo una pretensión de clamar en contra de tales cosas,
se oponen al poder, y a los que están en posesión de él.
Pero el poder los acribillará,
y los hará marchitarse, como la hierba y el grano sobre los techos,
como hizo Juan Perrot y su compañía;
para quien fue la palabra del Señor entonces, y así es con estos ahora;
y la palabra vive, y mora, y permanece para siempre.

Por lo tanto les envío mi amor en el Señor Jesucristo para todos ustedes,
en quien está mi labor y esfuerzo para su bien eterno y establecimiento sobre la roca eterna.
Amén. Adiós.

Jorge Fox

Que esto sea leído en las reuniones de hombres y mujeres, cuando los Amigos estén reunidos.

Swarthmore, el día 12 del doceavo mes, 1675.


318.

A todos los estimados amigos y hermanos,

Mantengan su testimonio en la luz, poder, y espíritu de Dios,
para la adoración que Cristo estableció más de mil seiscientos años atrás,
en el espíritu y la verdad, (y el diablo está fuera de esta verdad
, quien es un espíritu inmundo),
la cual es una adoración que no puede ser sacudida.
Y mantengan su testimonio, en contra del ministerio anti-cristiano,
que devora internamente, alejando del espíritu de Dios, y de la luz de Cristo,
y sus diezmos anticristianos, y mantenimiento,
los cuales él ha establecido, por medio de ese espíritu que devora internamente,
quien ha devorado y alejado del espíritu de Cristo,
quien dijo: 'De gracia habéis recibido, dad de gracia;'
y los ministros de Cristo no codiciaron la plata, el oro, ni la vestimenta de ningún hombre.

Y mantengan su testimonio en el poder de Cristo,
porque la iglesia que está hecha de piedras vivientes (de la cual él es la cabeza),
quienes son los primogénitos que están escritos en el cielo,
un hogar espiritual, un sacerdocio real, que ofrece sacrificios espirituales.
Para que todos puedan tener algo para ofrecer de parte del espíritu de Dios,
quienes son de la iglesia que está en Dios;
reunidos por el poder y el espíritu de Cristo en él;
quien se alimenta del pan que desciende del cielo;
y beben del vino celestial, y así llegan a ser carne de su carne, y huesos de sus huesos,
y se sientan juntos en los lugares celestiales en Cristo Jesús;
quien es la cabeza celestial y espiritual de su iglesia, la cual está escrita en el cielo.
Y también mantengan su testimonio, para su religión pura y no contaminada, y para la sabiduría que está arriba.
Y mantengan su testimonio para la cruz de Cristo, la cual es el poder de Dios,
por medio de la cual el mundo es crucificado para ustedes, y ustedes para el mundo.
Y ustedes que estaban muertos, y han sido resucitados con Cristo, mantengan su testimonio para esas cosas,
que ustedes han buscado, y han encontrado, y recibido de lo alto (esas cosas celestiales),
donde Cristo se sienta, a la diestra de Dios
.

Y de la misma manera, mantengan su testimonio del camino nuevo y viviente, Cristo Jesús;
y de la misma manera para la luz de Cristo, la cual ustedes creen,
y han llegado a ser hijos de la luz y del día
.

Y mantengan su testimonio para sus reuniones de hombres y mujeres, en el poder de Dios,
por medio del cual ustedes están reunidos fuera de la apostasía, y sobre ella,
hacia el orden del evangelio eterno, como fue en los días de los apóstoles.
Y este orden del evangelio no es del hombre, ni por el hombre;
sino por Cristo, el hombres espiritual.

Y todos ustedes que son ministros de este evangelio,
ayuden y animen a todas esas mujeres en sus reuniones, quienes trabajan en el evangelio;
y las mujeres pueden en el mismo poder de Dios (el evangelio), ayudarles y asistirles a ustedes.
Para que ustedes juntos puedan ser ayudas idóneas,
en la restauración por medio de Cristo, en su glorioso evangelio y orden,
quien nunca cayó, ni cambió, ni cambiará.
De modo que todas las plantas que Dios a plantado, puedan florecer, germinar, y brotar,
y producir fruto, para la adoración y gloria de Dios, en su poder.
Y este evangelio de Cristo Jesús, es eterno, y santo, y glorioso;
del cual todos ustedes, que lo sienten, son herederos;
que ha traído vida e inmortalidad a la luz en ustedes;
y este evangelio, el poder de Dios, existía antes que el diablo existiera, quien los ha oscurecido.
Ahora, en este poder de Dios, el evangelio, está todo el consuelo de ustedes, y las buenas nuevas;
y un gozo eterno, en este evangelio eterno;
y una posesión eterna y un consuelo, en el orden eterno,
el cual es el evangelio de Cristo Jesús,
quien es el primero y el último, el hombre espiritual y celestial;
su orden espiritual y celestial,
para mantener y caminar en los suyos espirituales y celestiales.

Y, amigos, mantengan su testimonio en contra de los caminos vanos del mundo,
y las palabras, modas, costumbres, y adoraciones, como ustedes hicieron al principio,
y para su lenguaje apropiado, sólido y sencillo.

Y, amigos, mantengan su testimonio para el Señor en todos sus sufrimientos y aflicciones;
porque por el testimonio de Jesús, y por la sangre del Cordero, los santos vencieron y ahora vencen;
y el testimonio de Jesús en el espíritu de la profecía;
por el cual ellos lo ven a aquel que les da la victoria;
y ellos lo sienten a aquel que sufrió por ellos;
y en todos sus sufrimientos y aflicciones,
él sufre con ellos, y es afligido con ellos;
quien puede salvarlos por completo, para ayudarles y socorrerles en toda angustia;
quien es bendito para siempre. Amén.

Y, amigos, mantengan su testimonio (quienes son hijos del pacto, y son enseñados por Dios;
en cuyos corazones Dios ha escrito su ley, y la ha puesto en sus mentes
),
por su consejero y líder, que Dios les ha dado;
y por su profeta, que Dios ha levantado, a quien ustedes deben oír;
y por su pastor, que Dios ha dado, quien dio su vida por ustedes,
quien los ha redimido de los pastores asalariados del mundo
,
y los lleva a sus pastos de vida,
y los lleva a descansar en su redil
.
Y mantengan su testimonio por Cristo, su sacerdote,
quien es exaltado más alto que los cielos
,
quien dio su vida por ustedes, y los santificó,
y los presenta a Dios, sin mancha ni arruga;
quien es santo, inocente, y está separado de los pecadores
.
Y así mantengan su testimonio para su obispo celestial y espiritual, Cristo Jesús,
quien es el obispo de sus almas
,
quien los supervisa con su luz, poder y espíritu.

Y mantengan su testimonio, por el sufrimiento y resurrección de Jesucristo;
porque aquellos que sufren con él, reinarán con él.
Pero aquellos que zarandean, y se escapan en el tiempo de la persecución,
y lo niegan ante los hombres, a ellos él negará,
o se avergonzará de ellos, ante su Padre celestial
.
Quienes lo niegan, o se avergüenzan de él, antes los hombres terrenales,
los tales temen la ira de los hombres más que la ira de Dios;
y ellos son el terreno pedregoso, cuya hierba es quemada por el calor de la persecución;
pero la buena semilla sembrada en el buen terreno,
que produce treinta, sesenta, y cien veces en esta vida.

Y mantengan su testimonio para su unidad en la fe, que les da la victoria;
y su comunión y unidad en el espíritu,
la cual es el vínculo de la paz del Príncipe de príncipes, Rey de reyes, y Señor de señores.

Amén.

Jorge Fox


319.-A los Amigos en Nevis, y las islas del Caribe.

Estimados amigos,

Para todos ustedes en Nevis, y alrededor de las islas del Caribe,
he visto una carta de algunos de ustedes,
donde entiendo que ha habido escrúpulos con respecto a vigilar,
o enviar vigilantes en su propio camino.
Verdaderamente, amigos, esto les declaro,
que es una gran misericordia del Señor,
someter la mente del gobernador tanto por su poder y verdad,
que él les permita que vigilen en su propio camino, sin cargar armas,
lo cual es algo muy civil, que debe ser notado.
Porque si los Amigos pudieran obtener lo mismo en Jamaica, y otros lugares,
voluntariamente lo hubieran hecho,
y se ofrecieron a sí mismos para hacerlo por los gobernadores.
Pero debido a que ellos no querían cargar espadas ni pistolas, ni otras armas,
para vigilar si venían los españoles, como ellos pretendieron hacer,
su multa era 17 chelines por la negligencia de cada hombre,
pero a menudo ellos pedían 30 chelines por ello,
y ellos ataron a algunos por el cuello y los talones,
hasta que la sangre se les salió de la boca, la nariz y los oídos.
Y esto he visto en el registro, quienes libremente se ofrecieron para vigilar en su propio camino,
pero no fueron aceptados.
Y en otros lugares ha sido lo mismo.

Y ahora con respecto a vigilar:
¿Acaso ustedes no vigilan sus plantaciones en contra de los ladrones en la noche?
¿Acaso no se pone vigilancia para descubrir a los ladrones en las ciudades,
o los que entran en las casas, o los que impíamente queman casas?
Nosotros nos sometemos a tales cosas civiles,
y nos sometemos a nosotros mismos, por causa de la conciencia,
a cada ordenanza del hombre, las cuales son para castigar a los que hacen el mal,
y para la alabanza de los que hacen el bien
.

Ahora, aquellos impíos que pueden robar sus plantaciones o sus casas,
ustedes se quejan con los magistrados, para que los castiguen,
aunque ustedes no pueden jurar en contra de ellos;
o si los indios vienen a robar sus plantaciones, o casas,
ustedes se quejan con los magistrados
para que castiguen a tales hacedores del mal, para detenerlos,
y estos magistrados están para alabar a los que hacen el bien.
Por lo tanto esta vigilancia es para prevenir que los ladrones y homicidas,
y detenerlos cuando quemen las casas.
Por lo tanto nos sometemos a toda ordenanza de los hombres por causa del Señor;
porque los apóstoles exhortaron a la sumisión,
ya sea al rey, como supremo,
o a los gobernadores, como a aquellos que son enviados por él,
para castigar a los que hacen el mal, y para alabar a los que hacen el bien;
porque esa es la voluntad de Dios,
que con hacer el bien ustedes puedan poner en silencio la ignorancia de los hombres necios,
como libres, no usando su libertad como un manto de malicia,
sino como siervos de Dios
;
para que la justicia, y la verdad, y la rectitud
puedan ser establecidas sobre la injusticia, y los injustos,
no usando esta libertad como un manto de injusticia para nadie,
sino como siervos en la justicia del Dios justo,
como ustedes pueden ver en 1 Pedro 2:13-16 y en Tito 3:1,
'Recuérdales que se sujeten a los gobernantes, que estén dispuestos para toda buena obra'

Tomen nota: 'toda buena obra,' que está en contra del mal,
como la borrachera, el homicidio, la fornicación, estas y toda clase de impurezas;
mientras las podamos obedecer, en el poder y la verdad del Señor,
como ellos puedan actuar en contra del mal, y aquello que deshonra a Dios;
y si ellos actúan en contra de lo bueno,
o si ellos quieren obligarnos a hacer esas cosas,
las cuales son asuntos de conciencia en nosotros hacia Dios,
nosotros no resistimos, sino sufrimos por causa de ellos.
Porque los gobernantes no deben ser un terror para los buenos obreros, sino para los malos;
y ¿acaso entonces ustedes no tendrán temor del poder?
Hagan lo que es bueno, y ustedes recibirán la alabanza de ellos;
porque él es un ministro de Dios para ustedes para bien,

porque él limitará lo malo.
Pero si ustedes hacen aquello que es malo, tengan temor;
porque él no lleva la espada en vano;
porque él es un ministro de Dios para venganza y para ejecutar la ira sobre aquel que hace el mal
.
Por lo tanto él es el vengador y ejecutador de la ira sobre el que hace el mal,
como Dios lo ha puesto,

sobre el adúltero, y aquel que roba o mata, y da falso testimonio, etc.
Pero cuando el magistrado apunta su espada hacia el justo y el recto,
entonces él abusa su poder, y así el justo sufre por él.

Y por lo tanto los tales han sido advertidos por los justos,
como ustedes pueden ver a través de las escrituras.
Por lo tanto ustedes no deben ser vengadores, sino que él es el vengador;
y a ese poder que ejecuta la venganza, y lleva la espada
sobre el adúltero, el homicida, el ladrón, el falso testigo, y otros hacedores del mal,
nosotros debemos sujetarnos a ese poder, y ser responsables a ese poder,
no sólo por la ira, sino por causa de la conciencia;

el cual es para el castigo de los que hacen el mal, y para alabar a los que hacen el bien.
Porque si alguien viene a quemar su casa, o a robarles
o viene a violar a sus esposas o hijas,
o si viene un grupo a incendiar la ciudad o pueblo, o vienen a matar a la gente;
¿acaso ustedes no vigilan en contra de tales acciones?
¿Y acaso no vigilarán en contra de tales cosas impías en el poder de Dios en sus propios caminos?
Ustedes no pueden sino reportar tales cosas a los magistrados, quienes deben castigar tales cosas;
y por lo tanto se mantiene la vigilancia y es establecida para reportar esas cosas los magistrados,
para que ellos puedan ser castigados;
y si él no lo hace, él lleva su espada en vano.
Por lo tanto si ustedes vigilan sus propias plantaciones en contra de los ladrones,
en su propio camino, para el bien de ustedes mismos y de sus prójimos,
en contra de los que quieren quemar su plantación, y la de su prójimo,
y destruirles y robarles, ¿acaso ustedes no reportarán esto a los magistrados,
para castigar a esos hacedores del mal,
quienes están establecidos para castigar a los que hacen el mal, y ejecutar la ira sobre ellos,
y para la alabanza de aquellos que hacen el bien? Seguro que sí.

Y por esta causa les pagamos tributo,
y le damos a Cesar su cuota para que podamos vivir una vida piadosa y pacífica bajo la autoridad de ellos,
ya que son ministros de Dios asistiendo en esto mismo,
es decir, en el castigo de los que hacen el mal, y la alabanza de aquellos que hacen el bien;
porque la ley no fue hecha para los justos,
sino para los pecadores y desobedientes
, lo cual es bueno en su lugar.
Ahora, si ellos no hacen su deber,
somos librados de darles su tributo o aranceles;
yo digo, si ellos no hacen su deber de controlar a los que hacen el mal,
ni alaban a los que hacen el bien,
el Dios Todopoderoso se irá en contra de ellos.
Pero si los magistrados quieren tener todo, tanto la cuota de Dios, como también la del César,
eso no podemos dar;
porque Dios debe recibir su adoración, su alabanza, su honor, y su cuota;
y el César debe recibir su cuota, su arancel y tributo terrenal;
y así rendimos a Dios las cosas que son de Dios,
y al César las cosas que son de él
.
Y mientras que algunos dicen que el apóstol no quería comer carne,
por temor de ofender a su hermano
,
eso fue por una causa religiosa;
y no como transgresión en contra del magistrado,
quien está establecido para castigar a los que hacen el mal, y para alabar a los que hacen el bien.
Y aunque el apóstol dijo en Col 2:20-22,
'Siendo que vuestra muerte con Cristo os separó de los principios elementales del mundo, ¿por qué, como si aún vivieseis en el mundo, os sometéis a ordenanzas como:
 "No uses, ni gustes, ni toques"?
Tales cosas son destinadas a perecer con el uso, pues son según los mandamientos y las doctrinas de hombres.

Ahora, estas ordenanzas, estas doctrinas, estos mandamientos,
eran con respecto a la religión y la adoración;
y eso era otra cosa, cuando el apóstol dijo:
'Estad sujetos a toda institución humana por causa del Señor;
para el castigo de los que hacen el mal.' 1 Ped 2:13-14.

Porque esto era por causa del Señor,
lo cual era para la alabanza de aquellos que hacen el bien, y para el castigo de los que hacen el mal.
Por lo tanto él hace la distinción aquí.

Y ustedes saben que los capitanes de barcos, y los Amigos,
vigilan toda la noche,
y ellos vigilan para cuidar el barco, y para prevenir que venga algún enemigo,
o cualquier daño que pueda ocurrir al barco, por causa de pasajeros o de alguna otra manera.

Y Cristo vino en la cuarta vigilia de la noche, caminando en el mar, etc.
Y Pedro estaba en el barco, y sus discípulos,
como ustedes pueden ver en Mat 14:25 y en Mar 6:48.

Y Simón Pedro tuvo parte en la barca, como ustedes pueden ver en Lucas 5:10.
Y así fue que Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo, eran socios de Simón.

Y Cristo dijo (Lucas 12:37-39), hablando de su venida, y exhortando a la vigilancia,
'Aunque venga (es decir, el maestro) a la segunda vigilia, y aunque venga a la tercera vigilia, si los halla así, ¡bienaventurados aquellos siervos!
Por lo tanto esta vigilia es para esperar a Cristo, y estar en contra del pecado y el mal en sus propios corazones.
Y entonces él trae una comparación,
'Sabed que si el dueño de casa, dijo él,
hubiera sabido a qué hora habría de venir el ladrón,
no habría permitido que forzara la entrada a su casa,'
etc.

Y por lo tanto esta es la vigilancia del hombre bueno en contra del pecado y el mal en el exterior,
y el saqueador y ladrón en el exterior, contra quien el magistrado debe vengarse,
y poner su espada sobre él.
Y aquí también hay una vigilancia en contra del pecado y el mal en el interior,
y una espera para recibir a Cristo el Señor en su venida.

Y así como hay un cierre de las puertas exteriores,
para mantener fuera a los homicidas y los ladrones,
y se cierra con pestillo y se los deja a fuera.
Así también se cierra y se le echa pestillo a la puerta del corazón,
para mantener fuera al adúltero y al homicida, y todo lo que es engañoso,
para que no entre en el corazón.

Y, amigos, los sacerdotes y profesantes antes traían este versículo,
"Ustedes deben estar sujetos a toda ordenanza del hombre por causa del Señor;"
con el fin de que ellos les pagaran su mantenimiento, y sostuvieran su adoración.

Y cuando los magistrados trajeron este versículo con estos fines,
nosotros no les pudimos obedecer en estas cosas,
ni tocar, ni probar sus ordenanzas, doctrinas, y mandamientos,
Sino estar sujetos a toda ordenanza del hombre por causa del Señor;
la cual era para el castigo de los que hacen el mal;
como los borrachos, ladrones, homicidas, adúlteros, y otras personas similares,
para controlar a los que hacen el mal,
y para que nosotros podamos vivir una vida piadosa y pacífica bajo su autoridad;
la cual era para la alabanza de aquellos que hacen el bien;
esto siempre respetamos, y estuvimos sujetos a ello,
y vigilamos esto, y declaramos en contra de ello en nuestro propio camino,
y llevamos a tales actores y acciones ante los magistrados,
para castigarlos, y limitarlos con su poder, el cual es su espada de justicia;
pero si ellos quieren obligarnos a hacer cosas que no podemos hacer,
con contra de nuestra conciencia,
por causa del Señor, sufrimos por ello.

Por lo tanto donde los Amigos tienen el gobierno, como en Rhode Island, y esa provincia,
los Amigos estuvieron dispuestos a vigilar, en su propio camino,
y ellos hicieron una ley, que nadie podía ser obligado a llevar armas.

Entonces los Amigos siempre les han ofrecido a los magistrados,
aunque ellos no podían unirse a ellos en llevar armas, espadas o pistolas;
sino a vigilar en su propio camino en contra de los que hacen el mal.

Y esto ellos han ofrecido en Barbados como he oído,
reportar si los negros se sublevan para quemar las plantaciones, o robar, o hacer algún daño,
o si algún otro indio invade sus tierras.

Y por lo tanto, si los indios extranjeros vienen a robarles sus bienes, o a matar;
para que ustedes estén en su propia libertad de vigilar en su propio camino,
y para reportar a los magistrados a los que quieren destruir sus vidas o plantaciones, o robar,
aunque vengan de aquí, o del exterior,
esos hacedores del mal deben ser castigados por los magistrados, quien está para alabar a los que hacen el bien,
para que ustedes puedan vivir y llevar una vida piadosa y pacífica bajo la autoridad de ellos.
Y ustedes que son justos,
ustedes velan, reportan y declaran en contra de los que hacen mal, y otras cosas,
y se liberan, y demuestran que su testimonio es en contra de tales cosas.
Y si los magistrados se inclinan impíamente,
y si Dios trae a los hacedores del mal como una vara sobre ellos;
sin embargo ustedes están libres en su testimonio,
que conoce la verdad, y están en su deber, y en su obediencia.
Y por esta causa él tiene su tributo, y su arancel, y su cuota,
y doble honor, si él gobierna bien;
y Dios tiene su alabanza, y su honor;
y en este poder y verdad de Dios,
lo cual está en contra de la mentira, y el poder de la oscuridad;
y en la luz que está en contra del mal;
y en la vida, que está en contra de la muerte,
ustedes le reportan el mal a él, para que él los castigue con la evidencia verdadera;
y si él no lo hace, estará sobre él.

Y si él le da una alabanza para el mal, y un desánimo al bien,
entonces el Señor tratará con él;
y aunque para los tales, por causa de la conciencia, y por causa del Señor,
no podemos estar sujetos al mal, sino más bien sufrir de ese modo,
y están sujetos a aquello que castiga y limita el mal, y están felices por eso.
Y nosotros quisiéramos que la justicia fuera lo más importante en todos los magistrados,
para que ellos oigan a los Amigos en su sí o no,
que vienen a ellos, y les reportan el mal,
y que ellos puedan ver lo que ellos puedan hacer, y lo que no deberían hacer.
Por lo tanto los Amigos pueden reportar todo aquello que es malo, que llega a devorar y destruir,
tanto en el interior como en el exterior, tanto dentro de la isla como afuera,
a aquellos que deben controlarlo.

Y así, en el poder eterno del Señor, en el cual está la libertad y el dominio,
el Señor Dios Todopoderoso los guarde en su poder y su vida,
en el evangelio, que trae vida e inmortalidad a la luz en ustedes para que ustedes puedan ver por encima del diablo que los ha oscurecido,
y que los ha mantenido en una separación de Dios;
para que por su evangelio, el poder de Dios,
que existía antes que el diablo existiera, y existirá cuando él se haya ido, quien es el autor de la contienda;
para que en el poder todos ustedes puedan acercarse libremente a Dios,
y en él no sientan que hay nada entre ustedes y el Señor que obstaculice su pasaje hacia él.
De modo que en este evangelio, el poder de Dios,
en el cual la vida y la inmortalidad son llevados a la luz,
ustedes puedan mantener y guardar su comunión eterna del evangelio;
el cual no es del hombre, ni por el hombre.

Por lo tanto les envío mi amor a todos los Amigos en todas esas partes, como si los hubiese nombrado;
y estén en paz los unos con los otros;
no se juzguen los unos a los otros con respecto a tales cosas, sino vivan en amor, el cual edifica.
Y en el poder de Dios,
para que sus corazones, y almas, y mentes, puedan unirse en él;
y para que todos caminen como corresponde al evangelio;
y dejen que sus vidas y sus conversaciones prediquen,
para que con una medida del espíritu de Dios ustedes puedan alcanzar eso que es de Dios que está en todos;
para que su nombre pueda ser glorificado, y él sea honrado,
cuando ustedes produzcan mucho fruto espiritual
, de la semilla espiritual,
que Cristo, el hombre de la semilla espiritual, ha plantado en sus corazones;
para que así cien veces la cantidad de santidad, justicia, bondad, virtud y piedad,
de esta semilla celestial, ustedes pueden producir y aumentar en esta vida,
y en el mundo por venir cosechar la vida eterna.

Y no le den ocasión a su adversarios, ni en sus vidas ni en sus palabras;
sino para todos ustedes puedan servir a Dios en la nueva vida,
mostrando que ustedes son hombres nuevos, y que ustedes son renovados en la imagen de Dios,
y que ustedes han nacido otra vez de la semilla celestial inmortal,
por la palabra eterna, que vive, y mora, y perdura para siempre
.
Y que ustedes se alimentan de la leche celestial y del pan que proviene de arriba,
y que su conversación está en el cielo,
y que ustedes están vestidos con el lino fino celestial,
el cual es la justicia de los santos
,
el cual es el distintivo de Cristo (el hombre celestial y espiritual);
por el cual sus siervos son conocidos por su emblema de justicia,
y son distinguidos entre todos los siervos del antiguo Adán, Egipto, Sodoma, y Babilonia,
con su emblema de injusticia.

Y por lo tanto, sean valientes por la verdad de Dios sobre la tierra, y espárzanla en el exterior;
prediquen a Cristo y su reino, su luz, su gracia, su verdad para los hombres;
para que todos caminen en ella;
y su día terrible sobre todos los habladores de Dios,
y Cristo, sus profetas, y las palabras de los apóstoles,
que no caminan en el mismo poder, espíritu y vida, gracia y verdad;
que ellos caminan.

Yo digo, prediquen esto a los magistrados, y entre los hombres paganos,
y muestren que ustedes han sido revividos (por Cristo), quienes han estado muertos en pecados y transgresiones;
pero que ahora son revividos por él;
y así muestren su luz, vida, y verdad, y que ustedes son despertados a la justicia;
y por lo tanto muéstrenle esto a ellos que están dormidos en la injusticia:
para que la gloria del Señor, y su justo poder, verdad, luz y vida,
puedan fluir sobre todos, para su gloria sobre todos, para siempre. Amén.

Y puedo escribir mucho a ustedes acerca de estas cosas pero no he estado muy bien;
pero, bendito sea el Señor Dios, su semilla eterna está sobre todos,
la cual reina por siempre y para siempre, y mi vida está en ella.

Y por lo tanto, permanezcan y vivan en el nombre y poder del Señor,
el cual está en contra de todo tipo de injusticia;
y en la luz, la cual está en contra de la oscuridad, y todas las obras de ella;
y en la vida, la cual está en contra de la muerte, y por encima de la muerte, y todos los actores de ella;
y en la verdad, que está sobre todo mal,
y en contra de todos los que lo hacen, en el interior y exterior.
Y así, que en la luz, vida, poder, y verdad de Dios,
y en su santo espíritu, ustedes puedan vivir en comunión,
y en la unidad del espíritu, la cual es su vínculo de paz;
sí, incluso en la paz del Príncipe de paz;
la cual el mundo no les puede quitar.

Jorge Fox

Swarthmore, el día 5 del noveno mes.

320.-Un aliento
para todas las reuniones de mujeres fieles en el mundo,
quienes se reúnen en el temor de Dios,
para el servicio de la verdad.
En la cual ellos pueden ver cómo los hombres santos
animaron a las mujeres santas,
santas en el tiempo de la ley, y en el tiempo del evangelio;
aunque los hombres egoístas e impíos puedan tratar de desanimarlos.
Sino vayan en el nombre y poder de Cristo, y prosperen.

Amigos,

Ustedes pueden leer en el mundo antiguo,
como una familia tras otra, hasta el tiempo de Noé, sirvió al Señor Dios.
Y entonces desde Noé, Abraham, Isaac, y Jacob, y sus esposas,
y después de que Moisés y Aarón habían sacado a los hijos de Israel de Egipto,
y ellos llegaron a ser un gran pueblo,
Moisés dijo: 'Ojalá que todos fuesen profetas en el pueblo de Jehovah.' Num 11:29.
Y cuando un hombre joven le dijo a Moisés: 'Eldad y Medad profetizan en el campamento;'
y él quería que Moisés se los prohibiera;
Moisés le respondió y le dijo a él otra vez:
'¡Ojalá que todos fuesen profetas en el pueblo de Jehovah,
y que Jehovah pusiese su Espíritu sobre ellos!'

Por lo tanto Moisés aquí (quien era capitán, gobernador, y juez sobre Israel),
estaba lejos de restringir a alguien para que no profetizara en el campamento,
sino reprendió su envidia por la que él quería que se los prohibiera;
y los animó más aun,
al decir: 'Ojalá que todos fuesen profetas en el pueblo de Jehovah:'
y seguramente todo el pueblo del Señor está compuesto tanto de hombres como de mujeres.

Y al haber dado el Señor su luz a los hijos de Israel,
quien era santo, justo y bueno,
el Señor dijo: 'habré derramado mi Espíritu sobre la casa de Israel:'
para que por este espíritu ellos puedan entender esta ley, la cual era espiritual. Eze 39:29.

Ahora, en el tiempo de la ley, habían asambleas de mujeres;
porque todas las mujeres que eran sabias de corazón,
trabajaban con sus manos con respecto a las cosas santas que Dios había mandado.

Y todas las mujeres cuyos corazones les impulsó con sabiduría,
estas mujeres obraron estas cosas santas
que pertenecían al tabernáculo y al santuario; como ustedes pueden ver en Éxodo 35:26,29
.

Y de la misma manera las asambleas de mujeres, en el capítulo 38,
y de las mujeres que se reúnen en la puerta del tabernáculo de la congregación
;
y en el margen dice que ellas se reunieron por tropas.

Ahora, aquí ustedes pueden ver que las mujeres estaban en la obra y el servicio de Dios, como también de los hombres;
y ellos tenían sus asambleas.
Porque Dios había derramado su espíritu sobre la casa de Israel,
para darles un entendimiento, tanto a los hombres como las mujeres,
para hacer eso, y hacer las cosas que Dios había mandado, que eran llamadas cosas santas;
que no eran más que figuras y sombras de la sustancia, Cristo Jesús, el santo.

Ahora, Moisés y Aarón, y los setenta ancianos,
no les dijeron a esas asambleas de mujeres: "nosotros podemos hacer nuestra obra por nosotros mismos,
y ustedes son más aptas para estar en la casa y lavar los platos"; o expresiones por el estilo;
sino que ellos los animaron en la obra y el servicio de Dios,
en aquellas cosas que Dios les había mandado en el tiempo de la ley.

Porque Dios había derramado su espíritu sobre la casa de Israel,
para darles un entendimiento,
para hacer esas cosas que Dios les había mandado;
y por este espíritu sus corazones fueron movidos a hacer la obra de Dios, tanto los hombres como las mujeres.

Y en el tiempo de la ley las mujeres debían ofrecer sacrificios y ofrendas,
como también los hombres, sobre el altar de Dios;
como ustedes pueden ver, Ana cuando ella llevó a Samuel, y lo ofreció al Señor,
ella lo llevó a la casa del Señor en Silo,
y cuando ella lo llevó, ella llevó tres toros, aparte de harina y vino;
por lo tanto vean como ella cumplió sus votos al Señor,
y ofreció sus sacrificios sobre el altar de Gael.

Y en otros lugares se puede mostrar las ofrendas y sacrificios de mujeres.

Y ustedes pueden ver el celo ferviente de Ana hacia Dios,
y qué gran discurso ella hizo al magnificar y exaltar al Señor, en 1 Sam 2:1.

Y así ustedes pueden ver, las ofrendas y sacrificios de las mujeres
fueron aceptadas sobre al altar de Dios, como también las de los hombres.

Pero la fornicación con rameras no debía ser llevada a la casa de Dios por ningún voto,
porque era una abominación al Señor. Deut 23:18.

Ahora, el esposo de Ana, y los esposos de las otras mujeres,
que ofrecieron sus ofrendas ante el altar de Dios, no estaban ofendidos con ellas,
ni tampoco dijeron que sus ofrendas no eran suficientes para ambos;
pero cada uno debía ofrecer su ofrenda de paz
y ofrendas de acción de gracia por sí mismos, y otras ofrendas.

Por lo tanto aquí ustedes pueden ver el servicio y obra de las mujeres,
y qué serviciales eran las mujeres en sus asambleas en el tiempo de la ley,
acerca del tabernáculo y las cosas santas,
y como las mujeres ofrecieron ante el altar de Dios, y también los hombres;
ellos tenían su libertad.
Pero el contrato de una ramera debía ser mantenido fuera de la casa de Dios,
y no debía ser ofrecido sobre el altar de Dios.

De modo que ustedes pueden ver que el hombre y la mujer eran ayuda idónea en el paraíso, antes de la caída;
y la muerte reinó desde Adán hasta Moisés,
y después Moisés recibió la ley de Dios,
la cual pasó sobre la muerte (y el pecado que la trajo),
y él vio el estado del hombre y la mujer en el paraíso.
Los hombres y las mujeres en el tiempo de la ley fueron otra vez ayuda idónea hacia otros,
en la obra y servicio de las cosas santas con respecto al tabernáculo y el santuario,
y las mujeres tenían sus asambleas.

Y se dice, en Joel 2:28-29 y en Hechos 2:17-18
'que el Señor derramará su espíritu sobre toda carne en los últimos días.'

Por lo tanto si este espíritu es derramado sobre toda carne en el tiempo de los cristianos,
hijos e hijas, siervos y siervas, ancianos y jóvenes,
que por el espíritu de Dios, todos estos puedan tener visiones, profecías y sueños;
y este es su espíritu,
por medio del cual todos deben obtener provecho de las cosas que son eternas,
y para servir a Dios en el espíritu,
tanto hombres como mujeres, hijos e hijas,
ancianos y jóvenes, siervos y siervas;
todos ofrecen a Dios sus sacrificios espirituales.

Porque estando todos muertos en el antiguo Adán terrenal,
Cristo, el Adán celestial, ha probado la muerte por todos ellos,
y es una propiciación por todos los pecados del mundo entero,
y él los ilumina a todos, y su gracia ha aparecido a todos,
y su espíritu es derramado sobre toda carne,
y su evangelio, el cual es el poder de Dios, es predicado a toda criatura bajo el cielo.

Y ahora, acaso no deben recibir todos la gracia, y creer en la luz,
y recibir su evangelio, y caminar y obrar en él;
tanto hombres como mujeres, hijos e hijas, ancianos y jóvenes, siervos y siervas.

Sí, yo digo, al ser predicado el evangelio a todas las naciones, y a toda criatura bajo el cielo,
ancianos y jóvenes, siervos y siervas, hijos e hijas;
yo digo, entonces, ¿no deben todos recibir este evangelio, y la luz y la gracia?
¿y acaso no deben caminar todos en él?
y ofrecer sus sacrificios espirituales sobre el altar celestial, en el nuevo pacto,
y caminar en el camino nuevo y viviente;
y para que todos reciban la luz de Cristo, que ilumina a todos;
y llegar a ser hijos de la luz,
y sentir la sangre de Cristo que los limpia de todo pecado,
que ellos tienen en el antiguo Adán.

Por lo tanto como las mujeres debían ofrecer, en el antiguo pacto, y en el tiempo de la ley,
sobre su altar externo, sus ofrendas;
y Dios derramó su espíritu sobre la casa de Israel,
para que ellos puedan entender, y hacer lo que él les manda;
y en ese tiempo ellos tenían las asambleas de mujeres, que no estaban prohibidas.

Por lo tanto ahora, en el tiempo del evangelio, y en el día de Cristo, que ilumina a todos,
y en el tiempo de su gracia, que ha aparecido a todos los hombres para enseñarle,
y a traer su salvación;

y en el tiempo de su evangelio predicado a toda criatura,
y en el tiempo en el cual él derramó su espíritu sobre toda la carne,
para que ellos puedan entender, y caminar, y vivir en su evangelio,
y por su espíritu ofrecer sus sacrificios espirituales.


Por lo tanto, en este el tiempo y día de Cristo, el capitán de nuestra salvación,
¿acaso no deben todos estos obrar en el evangelio, y en el mundo, y en la gracia, y en la luz,
y conocer y hacer la obra de Dios y de Cristo
y el servicio de su tabernáculo y santuario celestial?
¿Acaso no tienen su servicio todos los que están iluminados?
Y su gracia, que ha aparecido a todos ellos, ¿acaso ellos no son mayordomos de ella?
¿Y acaso ellos no deben tener sus asambleas de mujeres en el tiempo del evangelio,
y del nuevo pacto, y en el tiempo de gracia, y luz, y vida,
como también en el tiempo de la ley, y del antiguo pacto?

¿Y acaso no deben todos obrar en aquello que tiende a la gloria de Dios, y la alabanza, y el honor?
Para este fin él los ha hecho a todos, y para lo cual él los ha redimido, y convertido,
y los ha trasladado y santificado para hacerlos vasijas de su honor, y de su gracia y misericordias.

Y así ahora el fin de nuestras reuniones de hombres y mujeres en el tiempo del evangelio,
(siendo el poder de Cristo la autoridad de ellos),
es que todos ellos deben obrar en su poder, y en su gracia, y en su espíritu, y en su luz,
para hacer su servicio, y su negocio en la verdad y la justicia.

Por lo tanto las mujeres en el tiempo del evangelio, la luz, y la gracia,
deben mirarse a sí mismas y a sus familias,
y analizar la crianza de sus hijos;
porque ellos están más a menudo con ellas que con los hombres,
y pueden prevenir muchas cosas que pueden caer,
y muchas veces ellas pueden realzar o dañar a sus hijos en su educación.

Por lo tanto ahora ellas llegan a estar ejercitadas en la gracia de Dios,
y a amonestar y exhortar, reprobar y reprender,
y a mantener a todas sus familias modestas, honestas, virtuosas, sobrias y civilizadas,
y no dar libertad, ni satisfacer aquello que lleva al vicio, y la lascivia,
ni ningún mal, ni ociosidad, ni pereza, ni las modas del mundo, que son pasajeras;
sino a detener todas las palabras vanas, y la conversación ociosa, y las historias, y cuentos, que son infructíferos;
sino más bien llevar sus oídos a la justicia
, en la cual ellos deben ser entrenados y ejercitados,
y no a satisfacer el deseo de los ojos; porque al estar satisfechos, eso lleva a la vanagloria de la vida,
y después llega el deseo de la carne; y esto no es del Padre, sino del mundo.

Y si los hombres y mujeres permiten tales cosas,
ellos permiten aquello que contamina a sus hijos y familias;
y por lo tanto tales cosas deben ser reprobadas en la familia,
y sus hijos deben ser detenidos para que no vayan hacia tales cosas.

Y por lo tanto ellos deben tener una estima de la verdad y la virtud sobre todas tales cosas,
y no satisfacer ninguna de las cosas que sacarán sus mentes de la virtud y las llevarán hacia el vicio.

Ahora, cuando las mujeres están reunidas en la luz, y en el evangelio, el poder de Dios;
algunas tienen una capacidad y entendimiento más grande que otras,
y son capaces de informar, e instruir, y despertar a otros en diligencia, virtud,
y justicia, y piedad, y en el amor y sabiduría de Dios, para informar y reformar sus familias,
y para ayudar a aquellos que tienen capacidad y entendimiento más débil de la sabiduría de Dios,
para que ellos puedan ser fructíferos en toda buena obra y palabra.

Para que todos ellos puedan ver que sus familias están ordenadas para la gloria de Dios;
y aquello que tiende a la lascivia o al mal,
ya sea en palabras, caminos o acciones, que los pueden corromper,
ya sea en sus vidas o modales, pueda ser limitado y reprendido.

Para que todos sus hijos y siervos puedan ser entrenados en el temor de Dios, en el nuevo pacto;
porque entre los judíos en el pacto antiguo, aquellos que estaban entre ellos debían guardar el sábado,
y si ellos comían de su sacrificio, debían ser circuncidados.

Y las mujeres tenían sus asambleas en los días de los jueces y los reyes;
y los hijos del anciano Elí las abusaron, y el anciano Elí amonestó a sus hijos,
pero él no los restringió por su impiedad;
y por lo tanto Dios repudió a sus hijos,
y él perdió el arca de Dios, y el sacerdocio, y su propia vida también.

Por lo tanto muchos de ustedes pueden amonestar a sus hijos,
pero si ustedes no los restringen con la ayuda del espíritu de Dios, que Dios les ha dado a ustedes,
ustedes apagarán el espíritu de Dios en ustedes, al consentirlos;
de modo que por eso ustedes perderían su ofrenda espiritual, y así su sacerdocio;
y tengan cuidado de no perder sus propias vidas, y a sus hijos también;
por lo tanto tomen al anciano Elí como su ejemplo.

Ahora, el anciano Elí no estaba en contra de las asambleas de mujeres,
quienes se reunían por tropas, como (en el margen de la Biblia) ustedes pueden ver en 1 Sam 2:22-23.
aunque algunos hombres pueden estar en contra de las reuniones o asambleas de mujeres en los tiempos del evangelio,
y en contra de que las mujeres hablen o profeticen,
pero ellos son ignorantes del espíritu universal,
y del servicio y labor a Dios, en su gracia y evangelio;
y tienen un espíritu estrecho, y ellos mismos no son verdaderos siervos de Dios;
porque si lo fueran, querrían que todo el pueblo sirva a Dios en su poder,
y que guarden la verdadera religión, la cual es visitar al huérfano y la viuda,
y guardarse de las manchas del mundo.

Y algunos allí han estado, que no quieren que las mujeres se reúnan sin los hombres;
y algunos de ellos dicen, las mujeres no deben hablar en la iglesia,
y si ellas no deben hablar, ¿para que se van a reunir con ellos?

Pero, ¿qué espíritu es este, que quiere ejercer señoría sobre la fe de alguien?
Y, ¿qué espíritu es este, que no le permite a las mujeres hablar entre los hombres,
ni reunirse entre ellas mismas para hablar?

Pero todo esto es para juicio,
con ese espíritu que le da libertad a toda esa labor en el evangelio,
en la luz, y en la gracia.

Y algunos hombres y mujeres que están allí son los que sugieren,
que si las mujeres deben reunirse (por sí mismas) en el orden del evangelio, el poder de Dios,
ellas estarían muy alto;
pero tales hombres y mujeres, como ellos sugieren, ya están muy altos,
y están gobernando sobre las posesiones de los hombres y mujeres, y malgastan las de ellos;
porque si ellos estuvieran en el poder y espíritu de Dios,
no necesitan temer que alguien esté sobre ellos.
Porque el poder y espíritu de Dios le da libertad a todos;
porque las mujeres son herederas de la vida igual que los hombres, y herederas de gracia,
y de la luz de Cristo Jesús, igual que los hombres,
y por lo tanto mayordomas de la múltiple gracia de Dios.

Y todos ellas deben dar un informe de su mayordomía,
y han de ser poseedoras de la vida, y luz, y gracia, y el evangelio de Cristo,
y obrar en él; y mantener su libertad en él, igual que los hombres.

Y ellas son creyentes en la luz, igual que los hombres,
y así hijas de la luz y del día
, igual que los hombres.

Y por lo tanto las asambleas de las mujeres, sobre quienes Dios ha derramado su espíritu,
deben llevarse a cabo en el tiempo del evangelio, como también en el tiempo de la luz,
para que ellas puedan ser ayuda idónea para los hombres en el tiempo del evangelio,
en la restauración, como estaban en el principio, y en tiempo de la ley.

Por lo tanto todas las mujeres (en todas sus asambleas en el tiempo del evangelio,
y del nuevo pacto de luz, vida, y gracia),
deben ser animadas, como lo fueron en el tiempo de la ley,
y ser despertadas en la sabiduría de Dios para su diligencia y servicio de Dios y de Cristo,
en su nuevo pacto, en su tiempo del evangelio,
para realizar los asuntos del Señor en el tabernáculo celestial, con las prendas celestiales,
como estaban haciendo las mujeres en la figura en el tiempo de la ley.

Y ahora, ustedes que tropiezan con las reuniones de mujeres,
¿acaso sus mujeres no tenían muchas reuniones vanas antes de ser convencidas,
y ustedes no se ofendieron entonces con ellas, cuando ellas se reunían para satisfacer la carne,
y tenían reuniones de excursiones de placer para sí mismas;
acaso ustedes no las reprendieron por tales reuniones?

Y por qué no deberían ellos reunirse en su conversión,
en el poder y espíritu del Señor, para encargarse de sus asuntos,
y para visitar a los huérfanos y las viudas,
y para evitar las manchas del mundo,
lo cual es la práctica de la religión pura,

en la cual los hombres y mujeres pueden ser ayuda idónea en la religión que no es del mundo,
que los mantiene alejados de las manchas del mundo.

Pero algunos han dicho que esas reuniones no deben existir, sino a medida que son requeridas por los negocios y ocasiones.
Tanto como para decir que ustedes no deben hacer bordes hasta que las bestias hayan devorado sus granos;
y entonces los supervisores de la parroquia deben reunirse para computar el daño.
Y así se ve la sabiduría de ellos, como si ya no fuera su deber reunirse,
para prevenir malas acciones que pueden caer,
y con el poder de Dios para tapar hoyos para prevenir el mal, o lugares débiles;
porque cuando se entra en el mal, entonces ya es muy tarde para reunirse,
que más bien trae escándalo que remedio;
y por lo tanto los obreros en el evangelio, hombres y mujeres (siendo ayuda idónea),
deben asegurarse que todos caminen y vivan en el orden del evangelio,
y asegurarse que no falte nada, entonces todo estará bien.
Porque las mujeres en sus asambleas pueden informarse las unas a las otras de las pobres viudas y huérfanos,
y en la sabiduría de Dios pueden encontrar la mejor manera de presentar a sus hijos;
y para asegurarse que sus hijos sean guardados en la verdad,
y para instruirlos en el temor del Señor.

Y ustedes pueden ver el cuidado de Abraham, para que Isaac tomara a su esposa;
y el cuidado de Sara, que el hijo de la esclava no debería ser heredero con su hijo,
y como él envió a su siervo, que habló con los padres,
antes él habló a Rebeca, la hija,
con respecto al mensaje de su maestro Abraham,
y ellos confesaron que procedió del Señor, como en Gen 24:33-51.

Y también ustedes pueden ver el cuidado de Rebeca con respecto a Jacob, quien dijo:
'Si Jacob toma una esposa de las mujeres heteas, ¿para qué quiero la vida?'

Y aquí ustedes pueden ver que Isaac y Rebeca eran ayuda idónea;
e Isaac no dijo, cierra tu boca, mujer necia.
Porque Isaac exhortó a Jacob, y le encargó
no tomar una esposa de las hijas de Canaán; como ustedes pueden ver en Gen 28:1.

Y cuando Rebeca estaba embarazada, sus hijos luchaban en su vientre, y ella dijo:
Si es así, ¿para qué he de vivir? Y ella fue al Señor para preguntarle,
y el Señor le dijo a ella: 'Dos naciones hay en tu vientre,
y dos pueblos que estarán separados desde tus entrañas.
Y el mayor servirá al menor,' como en Gen 25:23.

Por lo tanto ustedes pueden ver, que ella tenía un recurso con el Señor, e inquirió al Señor,
y él la oyó y le habló a ella, y ella oyó la voz del Señor.
Ella es un ejemplo para todas las mujeres en esa condición, para pedir consejo al Señor, como ella hizo.

Y cuando Sara le dijo a Abraham, '-Echa a esta sierva y a su hijo,
pues el hijo de esta sierva no ha de heredar junto con mi hijo, con Isaac.'
Estas palabras preocuparon muchísimo a Abraham, por causa de su hijo.
Entonces Dios dijo a Abraham: --No te parezca mal
lo referente al muchacho ni lo referente a tu sierva.
En todo lo que te diga Sara, hazle caso, 
porque a través de Isaac será contada tu descendencia.'

Aquí tu puedes ver a Dios justificó lo que dijo esta honorable mujer,
y su esposo Abraham hizo de acuerdo a sus palabras, como en Gen 21:9-14,
porque la iglesia estaba en la casa de Abraham en ese tiempo; y así Sara habló en la iglesia.

Y ustedes pueden ver el consejo de Rebeca a Jacob,
y como ella instruyó a su hijo, en el capítulo 27:43-45.

Y de la misma manera ustedes pueden ver Raquel y Lea, su consejo a Jacob,
quien le respondió a Jacob, y le dijo a él,
'¿Acaso tenemos todavía parte o heredad en la casa de nuestro padre?
¿No nos considera él ya como extrañas, 
puesto que nos vendió y se ha comido del todo nuestro precio?
Toda la riqueza que Dios ha quitado a nuestro padre es nuestra y de nuestros hijos.
Ahora pues, haz todo lo que Dios te ha dicho.'

Este fue el consejo de Raquel y Lea a Jacob;
y ¿acaso estos tres no eran una iglesia entonces?
¿Y acaso él no les prohibió que hablaran en la iglesia? Vean Gen 31:14-16.

Y en Éxodo 1 ustedes pueden ver las parteras, quienes temían a Dios,
no obedecieron a el mandato del rey faraón, de que destruyeran a los niños varones,
sino que salvaron sus vidas.

Entonces el rey de Egipto hizo llamar a las parteras y les dijo:
--¿Por qué habéis hecho esto de dejar con vida a los niños varones?

Sin embargo estas parteras, después que él las había así examinado, y reiterado su mandato,
aun desobedecieron su mandato,
y no quisieron ceder a su decreto perseguidor y homicida;
y por lo tanto se dice que Dios favoreció a las parteras.

'Y sucedió que, porque las parteras tuvieron temor de Dios, él también les dio a ellas su propia familia.'

Y así ustedes pueden ver que el Señor cuidó estas mujeres honorables que lo temían.

¿Y acaso ustedes piensan que estas mujeres honorables no se reunían,
y no tomaban consejo juntas, y permanecían juntas,
y dedicaban sus propias vidas y pertenencias a preservar las vidas de esos niños varones?
¿Acaso ustedes no dirían, si esto no sucediera en sus días,
que estas eran mujeres audaces por responderle al rey en tal manera,
y por desobedecer el mandato del rey así? Como en Exod.1:16-20.

Y después el pueblo de Israel salió de Egipto,
y vieron la destrucción del faraón y sus huestes;
después Moisés le puso fin a su canto, y alabó al Señor,
entonces Miriam, la profetisa, la hermana de Aarón,
tomó un tamboril en su mano, y todas las mujeres salieron detrás de ella con sus tamboriles y con danzas, (tomen nota, todas las mujeres),
y Miriam les respondió, y dijo: ¡Cantad a Jehovah, pues se ha enaltecido grandemente!
¡Ha arrojado al mar caballos y jinetes!

Ahora, aquí ustedes pueden ver qué asamblea había de las mujeres
que alababan al Señor, quienes fueron instruidas por Miriam la profetisa;
y Moisés y Aarón no se ofendieron con ellas;
porque ellas eran sensibles de su gozo, y eran partícipes de la liberación y la salvación,
las mujeres tanto como los hombres; como ustedes pueden ver en Exo 15:20-21.

Y Débora, una profetisa, juzgó a Israel,
y le envió mensaje a Barac y lo exhortó y animó;
y ella le profetizó a él diciendo que no debería recibir la gloria por la batalla;
sino que el Señor entregaría a Sísara en las manos de una mujer;
como ustedes pueden ver en Jueces capítulo 4.

Entonces Débora cantó y alabó al Señor;
y allí ustedes pueden ver su larga declaración,
al alabar y magnificar el nombre del Señor, a través de todo el capítulo;
y como ella dijo: 'Bendita entre las mujeres sea Jael, mujer de Heber el queneo.
Sea bendita entre las mujeres que habitan en tiendas.'

Y nosotros no leemos que los ancianos la reprendieron, ni le dijeron que no fuera tan parlanchina;
porque ella estaba llena con el poder del Señor para alabar su nombre. Jueces 5

Y ustedes pueden ver como los apóstoles describieron las mujeres honorables,
y su fidelidad y constancia, (Heb 11:35)

quienes por fe recibieron a los muertos, quienes fueron resucitados otra vez. 1 Rey 17:23; 2 Rey 4:36

Y Ana, quien oró en el templo ante Elí, como se dijo anteriormente,
quien era ignorante de su condición, la reprobó, y pensó que ella estaba ebria;
pero ella lo convenció;
de modo que al final él la animó, y deseó que el Señor le concediera su petición;
y cuando el Señor se lo había concedido,
ustedes pueden ver cómo esta honorable mujer exalta al Señor, 1 Sam 2:1-10

Y Rut y Noemí, ustedes pueden ver cuán virtuosas eran estas mujeres,
y como las mujeres bendijeron al Señor en su nombre,

y como ellas declararon la bondad del Señor hacia ellas.

Y Hulda, la profetisa, quien habitaba en Jerusalén, en la escuela,
donde el rey envió al sacerdote Hiquías, y su escriba, y otros, para consultar con ella.

Ahora, los judíos aquí no despreciaron la comunicación con una mujer.
Y ella instruyó al sacerdote y al escriba del rey, quienes vinieron a ella.

Por lo tanto ni el rey ni el sacerdote despreciaron las enseñanzas e instrucciones de esta profetisa,
sino la obedecieron, como ustedes pueden ver en el largo sermón que ella les predicó,
en 2 Reyes 22 del 14 hasta el final.

Y ustedes pueden ver a Abigail, la sabiduría de esta mujer honorable,
cómo ella salvó a su familia y su casa de la destrucción.
Sin embargo ella no fue a preguntarle a su marido (el viejo y grosero Nabal) en su casa,
sino que ella, quien era inocente y sabia, lo decidió por si misma;
y ustedes pueden ver qué sermón valiente ella le predicó a David, quien la oyó pacientemente;
y ella le dijo a David que 'él estaba incluido en la bolsa de los que viven con el Señor Dios.'
Y David bendijo al Señor Dios porque ella vino a él,
y dijo que 'el Jehovah Dios de Israel la había enviado ese día a encontrarse con él;'
y dijo: 'Bendito sea tu buen juicio, y bendita seas tú, que hoy me has impedido ir a derramar sangre;'

como ustedes pueden leer en 1 Sam 25:18-35.
Y ¿acaso no fue este un acto noble y honorable de esta mujer, quien previno tanto mal y derrame de sangre,
lo cual su esposo hubiera traído sobre ellos?
Por lo tanto David no despreció el consejo de esta mujeres honorable, quien era más sabia que su esposo Nabal.

Y ahora, acaso las vírgenes no deben, en el tiempo del evangelio,
tomar sus lámparas, y ponerle aceite a sus propias lámparas,

al obrar en la gracia, luz, y poder de Cristo,
y mantener sus lámparas preparadas y siempre encendidas.

En el tiempo de la ley fue Aarón el oficio del sacerdocio;
pero en el tiempo del evangelio todas las vírgenes deben preparar sus propias lámparas,
para que sus lámparas puedan quemar de manera más clara;
y para ver que ellas tengan aceite en sus lámparas del olivo celestial, Cristo Jesús.

Y por lo tanto, aquellos que no quieren que las vírgenes y las mujeres sean diligentes,
sirviendo al Señor en sus asuntos y servicio celestial,
sus lámparas se están apagando, y ellos se han convertido en necios,
y quieren que otros sean como ellos.

Y el Señor envió a Elías en el tiempo de hambre, y le dijo:
'He aquí, yo he designado allí a una mujer viuda para que te sustente.'
Entonces se levantó y se fue a Sarepta.
Cuando llegó a la puerta de la ciudad, 
he aquí una mujer viuda que estaba allí recogiendo leña, 
pero ella sólo tenía un puñado de harina y un poco de aceite en una botella,
y sin embargo en fe ella le hizo un pan cocido al hombre de Dios,
aunque ella no tenía nada más que esto, para que ella y su hijo lo puedan comer y morir;
pero su harina no se acabó, ni su botella de aceite, de acuerdo con la palabra de Dios;

y por lo tanto el Señor bendijo a esta mujer, como ustedes pueden ver en 1 Reyes 17:9-16.

Y en 2da de Reyes, capítulo 4, allí ustedes pueden ver la fe de la viuda,
y como ella principalmente le habló al profeta Elías,
y como el Señor aumentó su suministro de aceite por medio de su creencia y fidelidad.

Y Eliseo pasó a Sumen, donde vivía una mujer importante,
quien le invitó insistentemente a comer. 
Y sucedía que cada vez que él pasaba, entraba allí a comer.
Entonces ella dijo a su marido:
--He aquí, yo sé que este hombre
que siempre pasa por nuestra casa
es un santo hombre de Dios.
Hagamos un pequeño cuarto en la azotea,
y pongamos allí una cama, una mesa,
una silla y una lámpara para él,
a fin de que cuando venga a nosotros, pueda quedarse allí.'

Ahora, su esposo estuvo sujeto a esta buena acción de esta mujer santa;
¡y cómo ella fue bendecida después por su fidelidad, y por recibir al hombre de Dios!

El profeta del Señor no despreció lo que dijo esta mujer,
en el tiempo de la ley.

Ni tampoco Salomón despreció la profecía que su madre le enseñó. Prov 31

Y David dijo: El Señor da la palabra,
y una gran hueste de mujeres anuncia la buena nueva.' Salmo 68:11

Y la hija del rey estaba entre las mujeres honorables.
Por lo tanto habían mujeres honorables que temían y servían al Señor Dios,
en el tiempo de la ley, y antes de la ley.

Pero ahora debería haber muchas más en el tiempo del evangelio,
el cual es predicado a toda criatura;
y esta luz del evangelio ha iluminado a todo hombre que viene al mundo;
y en el tiempo del pacto de gracia,
que ha aparecido a todos los hombres, para enseñarles, y traer su salvación
.
Y así en el tiempo del evangelio, la luz y la gracia,
las mujeres honorables deberían ser ayuda idónea,
y compañeras de labores juntas en la obra y el servicio del Señor,
como estaban el hombre y la mujer antes de la caída, y como ellos estaban en el tiempo de la ley.

Porque esa honorable Débora, que era una madre valiente en Israel,
fue jueza y profetisa. Jueces 5

Y la hija de Jefté, ¿acaso ella no fue una joven virtuosa?
y vean qué sermón ella predicó a su padre, y le dijo:
'Déjame sola durante dos meses para que vaya y ande por los montes y llore mi virginidad,'
Y él dijo: --Ve. La dejó ir por dos meses.
Y ella se fue con sus compañeras por los montes, y lloró su virginidad.
Y ella le dijo a su padre: puesto que has abierto tu boca ante Jehovah,
haz conmigo de acuerdo con lo que salió de tu boca,
ya que Jehovah ha hecho venganza contra tus enemigos.

Y las hijas de Israel iban cada año a entonar lamentos por la hija de Jefté.
Jueces 11:30-31, 34-40

Por lo tanto ellas tenían una reunión anual por esta ocasión;
pero las asambleas de mujeres respecto a las obras y servicios que el Señor ordenó,
estaban más allá de esto.

Y la esposa de Manoa, la madre de Sansón, el ángel del Señor se le apareció a ella,
y le declaró grandes cosas, que ella declaró a su esposo,
pero su esposo no la reprendió;
y cuando su esposo tenía temor de que ellos morirían,
entonces su esposa lo animó, diciendo: 'Si Jehovah hubiera querido matarnos, no habría aceptado de nuestras manos el holocausto y la ofrenda. No nos habría mostrado todas estas cosas.'

Y allí ustedes pueden ver la firmeza de la fe de esta mujer,
más que la de su esposo, como pueden ver en Jueces 13.

Y la mujer de Tecoa, vean qué sermón ella predicó al rey David. 2 Sam 14

Y ustedes pueden ver qué gran sermón la mujer de la ciudad de Abel le predicó a Joab, el general;
ella le dijo: Yo soy una de las pacíficas y fieles de Israel, y tú procuras arrasar una ciudad que es madre en Israel. ¿Por qué devorarás la heredad de Jehovah?

Por lo tanto ella lo convenció y preservó la ciudad.

Y así estas mujeres fueron registradas para la posteridad por su sabiduría,
y su virtud, y celo, y su fe,
como ustedes pueden ver en el capítulo 20 de 2 Samuel versículos 16-22.

¿Y qué piensan ustedes de Ester?
Lean su libro, y vean el comportamiento de esta mujer virtuosa y honorable,
quien por su sabiduría, fe, y virtud, preservó a su pueblo Israel;
ella fue una madre nodriza para ellos;
como ustedes pueden leer en el libro de Ester,
quien ayunó con sus damas para el Señor,
y también queso que Mardoqueo ayunara Susa, en Ester 4:16.

Ahora, todas ustedes mujeres descuidadas, que están fuera del servicio de Dios,
y que piensan que ustedes no tienen necesidad de estar en el servicio y la obra del Señor,
oigan la palabra del Señor, lo que Isaías le dice a ellas:
'Oh mujeres indolentes, levantaos; 
oíd mi voz. Oh hijas confiadas, escuchad mi palabra;
Dentro de poco más de un año os estremeceréis, oh confiadas;
porque la vendimia fallará, y la cosecha no vendrá.'

Y ustedes no pueden esperar esto en su descuido y confianza,
cuando descuidan la voz y la palabra de Dios, y no son diligentes;
su vendimia celestial fallará, y de ella ustedes obtendrán poca cosecha.
'Temblad, oh indolentes; estremeceos, oh confiadas.
Despojaos, desnudaos; ceñid con cilicio vuestras caderas,' etc. Isaías 32:9-11

Por lo tanto quítense esa ropa descuidada, y sacudan la pereza,
y vístanse de diligencia en el servicio de Dios.

Ahora, los judíos tenían sus asambleas de mujeres en luto;
y por lo tanto el profeta llama a las mujeres en luto,
y las deja lamentarse,
dice él, cuando los judíos fueron hacia la transgresión.

Y esto era porque los hombres y mujeres no eran diligentes en su servicio,
en el poder y espíritu de Dios, que él había derramado sobre ellos.

Y Jeremías dijo: 'Escuchad, oh mujeres, la palabra de Jehovah;
reciba vuestro oído la palabra de su boca.
Enseñad lamentos a vuestras hijas; cantos fúnebres, cada una a su compañera.' Jer 9:20.

Por lo tanto, aquí el profeta exhorta a las mujeres a oír la palabra de Dios primero,
y entonces a enseñar y exhortar a sus hijas y prójimos,
sí, al lloro y lamentación.

Y acaso no debían, y no deben
enseñar a sus familias y sus prójimos de la palabra del Señor,
tanto en el tiempo de la ley como en el del evangelio,
para prevenir el lloro y el lamento.

Y vean en Ezequiel, como él exhortó, y lo que el Señor dice allí;
Así haré cesar en la tierra la infamia,
para que todas las mujeres puedan aprender a no seguir su lascivia.

Y entonces, a medida que ellas son obedientes a estas enseñanzas,
ellas evitarán el juicio que vino sobre los judíos,
que fueron comparados con las mujeres, como en Eze 23.
Y las asambleas de las mujeres continuaron entre los judíos hasta que fueron al cautiverio.

Aconteció que mientras ellos volvían, cuando David regresaba de vencer al filisteo,
las mujeres de todas las ciudades de Israel salieron para recibir al rey Saúl,
cantando y danzando con gozo, al son de panderos y otros instrumentos musicales.
y las mujeres respondieron las unas a las otras a medida que tocaban, y cantaban alabanzas a Dios.

Y Saul el rey no estaba enojado con las mujeres, sino con David,
porque ellas le dieron tanto honor a él;
porque ellas eran partícipes de la salvación del Señor, y de la liberación,
como también los hombres. I Sam 18:6-9.

Y por lo tanto ellas son partícipes en el evangelio,
de ser liberadas del diablo, el gran enemigo de la humanidad;
y son exhortadas a alabar al Señor,
y a hacer una melodía en sus corazones al Señor,
para su salvación y liberación por medio de Cristo,
en el tiempo del evangelio, como también los hombres. 1 Sam 18:6

Y en 2 Cron 35:25 8 se lamentó por Josías,
y todos los hombres y mujeres cantando hablaron a Josías en su lamentación.

Por lo tanto aquí no habían sólo hombres que cantaban, sino mujeres que cantaban,
que no sólo cantaban sino se lamentaban por este buen hombre Josías.

Y en los días de Esdras, después que los judíos regresaron del cautiverio a su tierra,
habían doscientos hombres y mujeres que cantaban. Esdras 2:65

Y en Neh 7:67 donde el sacerdote se puso de pie con Urim y Tumim,
(es decir, luz y perfección),
ellos tenían doscientos cuarenta y cinco hombres y mujeres que cantaban.

Así estos fueron animados por los sacerdotes, de acuerdo al orden de David y Salomón;
y estos estaban a un lado de las asambleas de las mujeres, con respecto a las obras y servicios en las cosas santas;
porque ellos cantaban alabanzas a Dios.

Y en Sofonías 3:14-15 él dijo: '¡Canta, oh hija de Sion; da voces de júbilo, oh Israel!
¡Gózate y regocíjate de todo corazón, oh hija de Jerusalén!
Jehovah ha quitado el juicio contra ti; ... ¡Jehovah es el Rey de Israel en medio de ti!
¡Nunca más temerás el mal!

Y en Zacarías él los anima diciendo '¡Canta y alégrate, oh hija de Sion,
porque he aquí que vengo, y habitaré en medio de ti!, dice Jehovah.'

Por lo tanto aquí está la gran causa para que las hijas de Sión ser regocijen;
¿y quién cerrará su boca?

Y en Lucas 1:38 usted pueden ver como el ángel del Señor
apareció a María, la madre de Jesús, y lo que él le dijo a ella,
y qué mente noble y virtuosa estaba en ella;
y ella le dijo al ángel 'He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra;'
por lo tanto su creencia era mayor que la de Zacarías el sacerdote.

Y cuando María vino a Elizabeth, qué reunión y saludo le dio;
y como ella fue llena del espíritu santo, y el bebé saltó en su vientre,
y ella alabó al Señor Dios, y la llamó la madre del Señor.
Lean del versículo 40 al 55,
y vean cómo ella ensalza al Señor, y magnifica a Cristo Jesús;
porque aquí se llevó a cabo una reunión celestial con ellas dos, que está registrada para las edades.

Por lo tanto ustedes pueden ver que su creencia era mayor que la de Zacarías el sacerdote.
Por lo tanto María y Elizabeth eran predicadoras notables de Cristo Jesús.

Y ustedes pueden ver en Lucas 2:7 cómo María envolvió a Cristo en pañales,
y qué sensible ella fue con el nacimiento celestial, concebido por el espíritu santo.

Y así deben hacer todos los cristianos verdaderos y sensibles, que le reciben en el espíritu;
y cómo ella guardó todos los dichos que se dijeron de Cristo,
y reflexionó acerca de ellos en su corazón. Lucas 2:19

Así debe hacer todo cristianos verdadero.

Y también estaba la profetisa Ana, quien tenía ochenta y cuatro años, y no se apartaba del templo,
sino que servía a Dios con ayuno y oración día y noche,
'y le daba gracias a Dios, y hablaba del niño a todos los que esperaban la redención en Jerusalén.'

Esta era una notable anciana de ochenta y cuatro años de edad, una predicadora y declaradora de Cristo.

Y ustedes no leen que alguien alguna vez la despreció,
o dijo que le estaba prohibido a una mujer hablar en la iglesia.

Pero esta mujer es presentada como un ejemplo para todas las mujeres jóvenes y ancianas,
de su amor por Cristo su Salvador;
y no sólo de eso, sino como predicadora de él a todos los que buscaban la redención en Israel.

Y la mujer de Canaán que vino a Jesús, y dijo: '¡Señor, socórreme!' pero él respondió
'No es bueno tomar el pan de los hijos y echarlo a los perritos;'
y ella dijo: Sí, Señor. Pero aun los perritos comen de las migajas que caen de la mesa de sus dueños.'
Entonces respondió Jesús y le dijo: ¡Oh mujer, grande es tu fe! Sea hecho contigo como quieres.'

Por lo tanto ustedes pueden ver que por la fe de esta mujer en Cristo Jesús, la hija de esta mujer fue restaurada,
lo cual fue un ejemplo para todos los fieles, para que busquen a Jesús para recibir ayuda, como ustedes pueden ver en Mat 15:22-28

Y María, tomó una libra de perfume de nardo puro de mucho valor,
y ungió los pies de Jesús y los limpió con sus cabellos.
Y la casa se llenó con el olor del perfume.
Pero cuando Judas lo vio, se indignó diciendo: '¿Qué provecho tiene este desperdicio?
¿Por qué no fue vendido este perfume por trescientos denarios y dado a los pobres?'
como ustedes pueden ver en Mat 26 y Mar 14 y Juan 12.
Ahora, este era Judas, quien estaba encargado de la bolsa, y traicionó a Cristo;
y hay muchos que están encargados de la bolsa ahora,
que no quieren que sus esposas ni las mujeres le otorguen nada a Cristo, ni a sus pobres seguidores.

Pero Jesús dijo: 'Dejadla. ¿Por qué la molestáis?
Ella ha hecho una buena obra conmigo.
Porque siempre tenéis a los pobres con vosotros, y cuando queréis les podéis hacer bien;
pero a mí no siempre me tenéis. Ella ha hecho lo que podía,
porque se ha anticipado a ungir mi cuerpo para la sepultura.
De cierto os digo que dondequiera que sea predicado este evangelio en todo el mundo,
también lo que ésta ha hecho será contado para memoria de ella.'

Por lo tanto Cristo no prohibió la práctica de la mujer, sino que la animó,
y así él todavía hace con los que le obedecen.

Y la mujer que por doce años fue afligida con la hemorragia,
quien había gastado todo lo que tenía en doctores, e iba de mal en peor;
su fe era tan fuerte, que ella creyó,
que si ella podía tocar su manto ella estaría bien.

Y tan pronto como ella tocó sus ropas, virtud salió de Cristo y la sanó;
y cuando la mujer vino a él temiendo y temblando,
y cayó ante Cristo, y se postró ante Cristo y le dijo toda la verdad, lo que ella había hecho;
y él le dijo a ella: 'Hija, tu fe te ha salvado. Vete en paz.' Mar 5

Ahora, Cristo, quien es la cabeza de la iglesia, aquí le permitió a una mujer hablar ante él,
de quien ella recibió la virtud sanadora.

Y ustedes pueden ver cuando Cristo fue crucificado, cuántas mujeres estaban allí,
como María Magdalena, y María la madre de Santiago, y muchas otras vinieron a Jerusalén,
quienes estaban alrededor de Jesús cuando él fue crucificado, como en Mar 15:40-41.

Y María Magdalena, y María la madre de Santiago, vino al sepulcro,
y el ángel le dijo a ellas: 'No os asustéis. Buscáis a Jesús de Nazaret, quien fue crucificado.
¡Ha resucitado! No está aquí. He aquí el lugar donde le pusieron.
Pero id, decid a sus discípulos, y a Pedro, que él va delante de vosotros a Galilea.
Allí le veréis, como os dijo.'
Porque Jesús apareció primero a María Magdalena, como en Mar 16:1-7.

Y en Juan 20:13-17 se dice que los ángeles le dijeron a María,
'Mujer, ¿por qué lloras? Les dijo: --Porque se han llevado a mi Señor,
y no sé dónde le han puesto.'
Habiendo dicho esto, se volvió hacia atrás y vio a Jesús de pie;
pero no se daba cuenta de que era Jesús.
Pero Jesús le dijo 'María,' y ella se volvió y le dijo a él
'Raboni' (que quiere decir Maestr)
;
y Jesús le dijo a ella: 'Suéltame, porque aún no he subido al Padre.
Pero ve a mis hermanos y diles:
"Yo subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios.'

Y María Magdalena fue y le dijo a los discípulos que ella había visto al Señor,
y que él le había hablado estas cosas a ella.

Por lo tanto aquí María Magdalena fue mensajera de Cristo Jesús,
quien no la despreció por hablar ante él, quien era la cabeza de la iglesia,
ni tampoco él rehusó enviarla a predicar su resurrección a sus discípulos,
aunque ella era una mujer.

Y en Lucas 24:1-11 se dice que fue María Magdalena, y Juana,
y María la madre de Santiago, y otras mujeres que estaban con ellas,
quienes le dijeron a los discípulos que Cristo había resucitado; y esto les dijeron,
'¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? No está aquí; más bien, ha resucitado.
Acordaos de lo que os habló cuando estaba aún en Galilea,
como dijo: "Es necesario que el Hijo del Hombre sea entregado en manos de hombres pecadores.'

Entonces ellas se acordaron de sus palabras, y volviendo del sepulcro,
anunciaron todas estas cosas a los once y a todos los demás.

Y tomen nota, como dije antes, fue María Magdalena, y Juana,
y María la madre de Santiago, y otras mujeres que estaban con ellas,
quienes le dijeron estas cosas a los apóstoles;
y estas palabras les parecieron como una locura, y no las creyeron.

Ahora noten su mensaje, y para quien fue dado,
y quienes eran los que eran los mensajeros, las vasijas más débiles,
y a quien, a los apóstoles;
y qué fue lo que predicaron, que ellos recordaron que Cristo les había dicho antes,
específicamente, que Cristo sufriría, y viviría otra vez.

Y Cristo apareció otra vez a dos de sus discípulos,
y él habló con ellos, y preguntó: '¿De qué hablan?'
Y ellos le dijeron: '¿Eres tú el único forastero en Jerusalén que no sabes las cosas que han acontecido en estos días?
Entonces él dijo: --¿Qué cosas?
Y ellos dijeron: --De Jesús de Nazaret, que era un hombre profeta,
poderoso en obras y en palabra delante de Dios y de todo el pueblo;
a quienes los judíos crucificaron.
Nosotros esperábamos que él era el que habría de redimir a Israel.
Ahora, a todo esto se añade el hecho de que hoy es el tercer día desde que esto aconteció.
Además, unas mujeres de los nuestros nos han asombrado:
Fueron muy temprano al sepulcro, y al no hallar su cuerpo,
regresaron diciendo que habían visto visión de ángeles, los cuales les dijeron que él está vivo.

Por lo tanto en esta ocasión el testimonio de la mujer con respecto a la resurrección de Cristo los sorprendió.

Y Jesús les dijo a ellos:
¡Oh insensatos y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho! ¿No era necesario que el Cristo padeciese estas cosas y que entrara en su gloria?

Ahora, aquí ustedes pueden ver que fue María, y Juana, y María la madre de Santiago,
y las otras mujeres que estaban con ellas,
quienes declararon la resurrección de Cristo a los once,
lo cual pareció como una locura a los apóstoles.

Y esta fue en verdad una reunión gozosa de mujeres,
de mensajeras y predicadoras de la resurrección de Cristo,
la cual es registrada para la posteridad para su renombre, para que todos puedan creer;
aunque su mensaje y sus palabras eran como locura para los discípulos;
pero ellas pertenecían a Cristo, la cabeza de la iglesia, como se dijo anteriormente,
aunque su predicación fue despreciada por los apóstoles, y considerada como locura;
pero ellos llegaron a creer después, como en Lucas 24:11.

Y la mujer de Samaria, a quien Cristo convenció,
y le enseñó como Dios debía ser adorado, es decir, en espíritu y verdad;
ustedes pueden ver qué gran discurso Cristo ella tuvo con ella, como se explica en Juan 4:7-26,
y le permitió hablar ante la cabeza de la iglesia.

Y los discípulos de Cristo se maravillaron que él habló con una mujer;
y la mujer dejó su cántaro, se fue a la ciudad
y dijo a los hombres [de esa ciudad] (note, a los hombres),
¡Venid! Ved un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho. ¿Será posible que éste sea el Cristo?
Muchos de los samaritanos de aquella ciudad creyeron en él a causa de la palabra de la mujer
que daba testimonio diciendo: "Me dijo todo lo que he hecho."
Y cuando ellos oyeron a Cristo, ellos le dijeron a la mujer:
Ya no creemos a causa de la palabra tuya, porque nosotros mismos hemos oído
y sabemos que verdaderamente éste es el Salvador del mundo.

Por lo tanto ustedes pueden ver que había una mujer predicadora,
que Cristo (la cabeza de la iglesia) le permitió;
y por medio de ella muchos fueron convertidos a Cristo.

Y cuando ellos habían crucificado a Jesucristo,
estaban allí muchas mujeres mirando desde lejos.
Ellas habían seguido a Jesús desde Galilea, sirviéndole.
Entre ellas se encontraban María Magdalena, María la madre de Jacobo
y de José, y la madre de los hijos de Zebedeo.

Y aquí ustedes pueden ver que hubo una reunión de mujeres con Cristo, en sus sufrimientos,
quienes, cuando él había resucitado, algunos de ellas predicaron su resurrección,
como ustedes pueden ver en Mat 27:61 y capítulo 28:1-10,
donde ustedes pueden leer el mensaje que Cristo le dio a las mujeres,
para declararle a los apóstoles, como se dijo anteriormente,
lo cual es registrado y presentado, para que otros puedan creer su mensaje.

Y cuando Cristo reprendió a los judíos,
él dijo: 'les digo la verdad, habían muchas viudas en Israel en los días de Elías,
pero a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una mujer viuda en Sarepta de Sidón.'
Y los judíos se levantaron y echaron a Cristo de su ciudad,
estando llenos de ira en contra de él, por lo que dijo, y por haberlos reprendido.

Y ustedes pueden leer independientemente las acciones, obras y dichos de esta fiel mujer,
en 1 Reyes 17:9 y Lucas 4.

Y en Lucas 7:36-50 Cristo se volvió a la mujer, y le dijo a Simón [el fariseo, no Pedro],
'¿Ves esta mujer? Yo entré en tu casa, y no me diste agua para mis pies;
pero ésta ha mojado mis pies con lágrimas y los ha secado con sus cabellos.
Tú no me diste un beso,
pero desde que entré, ésta no ha cesado de besar mis pies.
Tú no ungiste mi cabeza con aceite,
pero ésta ha ungido mis pies con perfume.
Por lo cual, te digo que sus muchos pecados son perdonados,
puesto que amó mucho. Pero al que se le perdona poco, poco ama.'

Y aquellos que estaban sentados en la mesa con él comenzaron a decir:
'¿Quién es éste, que hasta perdona pecados?'
Entonces Jesús dijo a la mujer: --Tu fe te ha salvado; vete en paz.'

Por lo tanto aquí ustedes pueden ver cómo Cristo justificó las acciones de la mujer por encima de Simón,
cuya fe la salvó; lo cual es registrado para su renombre, y para el honor de Dios.

Y en Mat 28:1-10 allí ustedes pueden ver a María Magdalena,
quien era predicadora de Cristo,

fue ella, de quien Cristo sacó siete demonios;
y con ella Juana, la esposa de Chuza, intendente de Herodes, Susana y otras muchas que ayudaban con sus bienes..
Ahora, ¿acaso algunos miserables no estarían listos para decir que las mujeres sacaban de los bolsillos de sus esposos?
y otros, con Judas, quien estaba a cargo del dinero, ¿no pueden decir que ellos deben tener sólo una bolsa de dinero,
y preguntar si nuestro don y benevolencia no son suficientes? como en Mat 27:55-56, Lucas 24:1.

Pero esta mujer amaba a Cristo, y Cristo dijo:
'Mi madre y mis hermanos son aquellos que oyen la palabra de Dios y la hacen.'
Lucas 8:21

'Y Marta recibió a Cristo en su casa, y ella tenía una hermana que se llamaba María,
la cual se sentó a los pies del Señor y escuchaba su palabra.
pero Marta estaba preocupada con muchos quehaceres,' y Jesús le dijo:
'Marta, te afanas y te preocupas por muchas cosas.
Pero una sola cosa es necesaria. Pues María ha escogido la buena parte,
la cual no le será quitada.'

Lo cual es el deber de todo buen hombre y mujer,
si ellos quieren mantenerse fuera de las muchas cosas.
Y ustedes pueden ver como María habló con Cristo, y Cristo con ella.

Por lo tanto esto está registrado para que todos puedan escoger la buena parte,
y la única cosa importante, que no puede ser quitada de ellos;
y para ser alejados de las muchas cosas que distraen, como ustedes pueden ver en Lucas 10:38-42.

Y ¿acaso Cristo no dice que 'el reino de los cielos es semejante a la levadura,
que una mujer tomó y escondió en tres medidas de harina, hasta que todo quedó leudado?'

Por lo tanto, ¿acaso no debe todo hombre y mujer conocer esta levadura en sus corazones,
si ellos conocen el reino de Cristo? Lucas 13:21.

Y la parábola de Cristo, con respecto a la mujer que perdió su dracma de plata,
quien encendió una lámpara y barrió su casa, y la encontró en su propia casa;
y cuando ella la había encontrado, ella se regocijó, y se lo dijo a sus vecinas.

Y ¿acaso no debe toda mujer encender su propia lámpara con la luz de Cristo Jesús,
y barrer su propia casa con el poder de Dios, antes de encontrar el tesoro de Dios?
Y entonces con gozo que la han encontrado,
¿no deben ir y declararlo a sus amigas y vecinas?
Y ¿acaso todas esas mujeres que han encontrado esto,
no predican de Cristo a sus amigas y vecinas, y las llaman a reunirse?
Porque ¿acaso no se les debe permitir después que han perdido un tesoro externo,
y lo han encontrado otra vez, llamar a sus vecinas para que se regocijen con ellas,
que ellas pueden encontrar al encender una lámpara externa?
Pero al ser sus espíritus una lámpara del Señor,
esta debe ser encendida con la luz y fuego celestial,
por medio de lo cual su tesoro eterno es hallado;
y ¿acaso no le deben entonces decir a sus vecinas y amigas,
regocíjense conmigo, porque he encontrado la pieza que se me había perdido?
'Os digo que del mismo modo,' dijo Cristo, 'hay gozo delante de los ángeles de Dios
por un pecador que se arrepiente;'
como ustedes pueden ver en Lucas 15:8-10.

Ahora, aquí ustedes pueden ver que todas estas mujeres fieles y de renombre,
fueron alentadas por Cristo y sus seguidores;
y esto se registra y se expone para animar a todos los fieles para que esperen a Cristo,
y a encender su lámpara con la luz y el fuego de Cristo,
para que ellas puedan barrer su casa y encontrar su tesoro,
para que ellos puedan declarar su gozo por ello a sus amigas y vecinas.

Y ustedes también pueden ver que Dorcas estaba llena de buenas obras,
y de actos de misericordia que hacía.
'y todas las viudas estaban con Pedro llorando,
mostrándole las túnicas y los vestidos que Dorcas hacía cuando estaba con ellas.'
(es decir, las viudas) Tomen nota,
¿y acaso esto no era una reunión de mujeres entonces?
mientras Dorcas estaba con ellas; es decir, con las viudas;
y Dorcas era una discípula de Jesús. Hechos 9:36-40.

Y Pablo en el sábado salió de la ciudad por el río,
donde se hacían oraciones, y le habló a las mujeres quienes fueron restauradas allí;
y ¿acaso no había una reunión de mujeres allí también, quienes fueron allí a orar juntas?

Y había una mujer llamada Lidia,
vendedora de púrpura de la ciudad de Tiatira, y temerosa de Dios,
cuyo corazón abrió el Señor para que estuviese atenta a lo que Pablo decía,
y ella le pidió que fuera a su casa y se quedara allí, si él consideraba que ella era fiel al Señor,
y ella le rogó a él y a los que estaban con él. Hechos 16:14-15.

Por lo tanto ustedes pueden ver la fidelidad de esta mujer,
y la práctica de las otras mujeres antes de que fueran convertidas.

Y Priscila, quien era una fiel y notable mujer, a quien Pablo menciona junto con su esposo Aquilas;
y las cuatro hijas de Aquilas, quienes eran profetizas, de quienes se describe que animaban a otros.
Y ustedes pueden ver a Febe, por medio de quien el apóstol Pablo envía sus epístolas a los romanos desde Corinto,
y a quien llama una diaconisa de la iglesia de Cencrea;

y él dijo: 'Saludad a María, quien ha trabajado arduamente entre vosotros;
y Priscila y Aquilas, mis colaboradores en Cristo Jesús.'

Por lo tanto aquí ustedes pueden ver que habían mujeres y ayudantes en el evangelio.
Y él además dijo: 'Os recomiendo a nuestra hermana Febe,
diaconisa de la iglesia que está en Cencrea.'

Y dijo: 'Priscila y Aquilas, mis colaboradores en Cristo Jesús,
que expusieron sus cuellos por mi vida, y a quienes estoy agradecido,
no sólo yo, sino también todas las iglesias de los gentiles.'

Por lo tanto aquí ustedes pueden ver en qué estima estaban este hombre y esta mujer,
y Febe, y las otras mujeres, por su fidelidad a las iglesias;
como ustedes pueden leer. Rom 16:1-4

Y el apóstol dijo que 'el esposo no creyente es santificado por la esposa creyente,'
de otra manera sus hijos serían impuros; 'pero ahora son santos;

y la esposa no creyente es santificada por el esposo creyente;'
por lo tanto aquí hay una porción igual en la creencia. 1 Cor 7:14

Y el apóstol dijo que toda mujer que oraba o profetizaba
con su cabeza descubierta, 'afrentaba su cabeza.
'
Por lo tanto las mujeres pueden orar y profetizar aquí,
con orden, en la iglesia, igual que el hombre. 1 Cor 11:5, 14:34-35.
Y sin embargo el mismo apóstol en el capítulo 14 le prohíbe a la mujer hablar en la iglesia.

Y el apóstol dijo: 'Las mujeres guarden silencio en las congregaciones;'
y 'si quieren aprender acerca de alguna cosa, pregunten en casa a sus propios maridos.'

Pero después que han aprendido de Cristo de sus maridos en la casa,
Cristo no se les prohíbe profetizar ni orar;
sino que se les prohíbe balbucear o estar envueltas en discursos ociosos o necios e irrelevantes en la iglesia,
ya que tales discursos en la iglesia son una vergüenza. 

[para más información sobre esta controversia, vea su carta el duque de Holstein.]

Ahora, una viuda no tiene un marido a quien preguntarle sino a Cristo; ni tampoco una virgen,
sin embargo ellas pueden profetizar;
y una esposa creyente, quien tiene un marido no creyente,
él debe ser santificado por ella;
por lo tanto ella no debe aprender su salvación de parte de él,
sino de Cristo, y hacer su obra.

Y el mismo apóstol dijo: 'Que los hombres guarden silencio en la iglesia,
si ellos hablan en una lengua desconocida, y no hay un intérprete.'

Por lo tanto, aquí el hombre debe estar en silencio en la iglesia en este caso, igual que la mujer. 1 Cor 14:27

Y el apóstol dijo además, 'Yo no le permito a la mujer hablar en la iglesia,
sino estar sujetas;' como también dice la ley.

Pero aunque la ley no les permitía usurpar la autoridad en la iglesia,
sin embargo sí les permitía profetizar en la iglesia,
en el tiempo de la ley, como también en el tiempo del evangelio;
como ustedes pueden ver por medio de aquellas famosas mujeres mencionadas anteriormente,
en el Antiguo Testamento, como también en el Nuevo.

Y el mismo apóstol dijo: 'Ruego a Evodia, y ruego a Síntique
que se pongan de acuerdo en el Señor.
Sí, y a ti también, fiel compañero,
te pido que ayudes a estas hermanas que lucharon junto conmigo en el evangelio,
también con Clemente y los demás colaboradores míos,
cuyos nombres están en el libro de la vida.'

Por lo tanto aquí el apóstol le encargó a sus compañeros que le ayudaran a estas mujeres
quienes colaboraron con él en el evangelio, el poder de Dios.
Por lo tanto estas mujeres fueron ayudantes con el apóstol en la labor del evangelio,
(el poder de Dios), como ustedes pueden ver en Fil 4:2-3.
Y todos los que están de acuerdo con él en el Señor, alentarán ya sea a las mujeres o las viudas, o las vírgenes,
que han recibido el evangelio, a colaborar en él;
y todos los que no están de acuerdo con el apóstol en el Señor,
desanimarán a las mujeres para que no colaboren en el evangelio, y no les encargarán a otros a que les ayuden;
sino que ellos les darán libertad para obrar en el poder de la oscuridad,
y en la pereza, y el descuido; lo cual es angustia y no bendición.

Y nuevamente el apóstol le escribe a Timoteo,
'que las mujeres deberían adornarse con atavío decoroso,
con modestia y prudencia;
no con peinados ostentosos, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos;
sino más bien con buenas obras, como conviene a mujeres que profesan reverencia a Dios.
La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción;
porque no permito a una mujer enseñar ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio.
Porque la mujer, al ser engañada, fue la primera en transgredir.'

Ahora, si una mujer predica o enseña, como la enseñanza que Eva le enseñó a Adán,
un sermón que ella obtuvo de la serpiente,
que la alejó a ella, y a Adán su esposo, de las enseñanzas de Dios
;
aquí, en esta enseñanza, ella usurpó la autoridad sobre el hombre;
y por lo tanto Dios puso al hombre para que enseñoreara sobre la mujer;
pero ellos habían sido ayuda idónea antes, mientras estaban bajo las enseñanzas de Dios.

Ahora, usurpar la autoridad sobre el hombre con tal enseñanza, está fuera de la unidad;
y esta enseñanza está prohibida tanto por la ley como por el evangelio;
y ellos no están aptos para enseñar, si no han aprendido a estar sujetos al espíritu de Dios,
ni saben que toda carne debe estar en silencio ante el Señor,
y no han aprendido a adornarse con aquello que es modesto,
y la lección de sobriedad, que llega a ser piedad;
y con las buenas obras, los frutos del espíritu.

Y las mujeres que han aprendido esta lección pueden enseñar y profetizar;
porque el espíritu es derramado sobre ellas para ese fin.

Y el mismo apóstol dijo en 1 Tim 5:2.
'que las ancianas deben ser como madres;'

y una madre es una criadora, y una maestra, e instructora de sus hijos;
'y las jóvenes como hermanas, con toda pureza;'
y hermanas en Cristo y en pureza, todas tienen un padre;
y una hermana está en la unidad, en el espíritu, en el evangelio.
'Y si alguna mujer creyente tiene viudas [en su familia], que las cuiden.'
Por lo tanto esta era la obra de la mujer, cuidar a sus viudas. 1 Tim 5:16

Y otra vez, el apóstol le escribe a Tito, y le dice a él,
'Pero habla tú lo que está de acuerdo con la sana doctrina;
que las mujeres mayores sean reverentes en conducta, como corresponde a la santidad;
no calumniadoras ni esclavas del mucho vino, maestras de lo bueno,.'

Ahora, aquí ellas deben estar calificadas antes de que puedan ser maestras de esas buenas cosas.

Y que estas mujeres ancianas enseñen a las jóvenes;
primero, a ser sobrias;
segundo, a amar a sus maridos;
tercero, a amar a sus hijos;
cuarto, a ser discretas;
quinto, a ser castas, y buenas amas de casa,
y obedientes a sus propios esposos,
para que la palabra de Dios no sea blasfemada.

Ahora, aquí las mujeres ancianas,
no una mujer, sino las mujeres ancianas,
debían enseñar a las mujeres jóvenes estas cosas.

Y cómo puede estas mujeres sean maestras de todas estas virtudes y cosas buenas,
si etas madres y mujeres santas no se reúnen,
y discuten juntas acerca de la santidad y la virtud; como dice en Tito 2:3-5

Y en 1 Ped 3:1-6 él animó a las esposas y mujeres,
que si sus esposos no son ganados por la palabra,
que sin la palabra ellos puedan ser ganados por la conversación casta de las esposas;
'al ellos observar su casta conversación,' él dijo, junto con temor;
y cuyo adorno,' él dijo, 'que no sea el exterior,
con arreglos ostentosos del cabello y adornos de oro, ni en vestir ropa lujosa,
sino que sea la persona interior del corazón, en lo incorruptible ,
de un espíritu tierno y tranquilo.
Esto es de gran valor delante de Dios.'

Y este, él dijo, fue el adorno de las mujeres santas en el tiempo antiguo,
con el cual ellas se adornaron, quienes confiaron en Dios, como Sara,
'y vosotras habéis venido a ser hijas de ella, si hacéis el bien
y no tenéis miedo de ninguna amenaza.'

Y de la misma manera el esposo creyente, y la esposa creyente,
son coherederos de la gracia y la vida.

Y por lo tanto las mujeres creyentes siendo herederas de la gracia y la vida, igual que los hombres,
para que ellas puedan impartir de su vida, que ellas heredarán, igual que los hombres;
porque un heredero de la vida es más que un heredero de la tierra.

Y no hay un esposo creyente que estorbe a su esposa creyente,
'siendo herederas de la vida, para administrar alguna de sus cosas temporales a aquellos que están en necesidad;
él no tiene la tierra para sí mismo,
sino que le permite a ella disponer algo de ella, como también para sí mismo, mientras ellos la disfrutan;
y ministrar las cosas externas es el amor más pequeño.
Y las mujeres muchas veces conocen la condición de las familias pobres,
y viudas, y los que están en aflicción, más que los hombres,
porque ellas están más familiarizadas con sus familias, y con este tipo de cosas.

Pero hay muchas personas que hablan de manera ociosa, y son entremetidas, que están fuera del sentido y el servicio de Dios,
que no hacen bien ellas mismas, ni le permiten a otros hacer su servicio de amor y caridad por el Señor en la iglesia.

Y Juan escribe en su segunda epístola a la señora elegida y sus hijos,
'a quienes yo amo en verdad,' dijo él,
'y no sólo yo, sino también todos los que han conocido la verdad, a causa de la verdad
que permanece en nosotros y que estará con nosotros para siempre:

Me alegré mucho,' dijo él, 'al hallar de entre tus hijos quienes andan en la verdad.'
Y además dijo: 'No te estoy escribiendo un nuevo mandamiento,
sino el mismo que teníamos desde el principio: que nos amemos unos a otros.

Y así él confía en que podrá ir y verla, y hablar cara a cara con ella;
'los hijos de tu hermana elegida te saludan.' Amén.

¿Acaso no fue esta una mujer honorable, que había criado a sus hijos en la verdad,
como fue ordenado por Juan?
Y él la amonestó en contra de aquellos que transgredieron,
y no permanecieron en la doctrina de Cristo Jesús,
que ellos no tenían ni al Padre ni al hijo;
pero aquellos que sí permanecieron en la doctrina de Cristo Jesús, tenían tanto al Padre como al hijo
.

Entonces, ¿acaso no es esto un estímulo para todas las mujeres fieles,
para que se aseguraran que sus hijos caminen en la verdad,
y permanezcan en la doctrina de Cristo, para que ellos tengan tanto al Padre como al hijo?'

Y además Salomón dijo:
'La mujer agraciada obtendrá honra, y la mujer virtuosa es corona de su marido,
y toda mujer sabia edifica su propia casa.'

Seguramente entonces ella tiene una obra que debe hacer. Aquel que tenga oído que oiga.
'Pero la mujer insensata con sus propias manos la destruye.'
Y hay muchos de aquellos que están en la transgresión del espíritu y del poder de Dios,
con lo cual ellos deben edificar.
'Pero una mujer que teme a Jehovah, ella será alabada;
¡Dadle del fruto de sus manos, y en las puertas de la ciudad alábenla sus hechos!'

Y entonces seguramente ella tiene una obra que debe hacer, que debe alabarla en las puertas de la ciudad.

'Sus manos extiende al pobre;
sí, y tiende sus manos al necesitado.' Prov 31:10-28

Y, ¿acaso no debe ella entonces tener algo de lo externo para hacer esto?

Su boca abre con sabiduría, y la ley de la misericordia está en su lengua.
Considera la marcha de su casa y no come pan de ociosidad.

Ella es como un barco mercante que trae su pan de lejos.
Se levanta siendo aún de noche,
y da de comer a su familia y su diaria ración a sus criadas.
Evalúa un campo y lo compra, y con sus propias manos planta una viña.
Ciñe su cintura con firmeza y esfuerza sus brazos.
Comprueba que le va bien en el negocio, y no se apaga su lámpara en la noche.'

Y aquí está un ejemplo para todas las mujeres,
un patrón de virtud, y de productividad,
y fidelidad, y valor, y práctica en la obra del Señor;
y los hijos de ella se levantan, y la llaman bienaventurada.
'Muchas mujeres han hecho el bien, pero tú sobrepasas a todas.'
Es decir, la que las cuida.

Y, ahora amigos, muchos de los otros ejemplos en las escrituras se pueden mostrar,
para alentar las reuniones de mujeres en el servicio de Dios y de Cristo,
tanto con respecto a su testimonio fiel para el Señor y para Cristo,
como el aliento para los fieles en el antiguo y nuevo testamento,
enseñando que ellas tenían sus asambleas y sus reuniones.
Y como ellas, siendo herederas de la vida, y de la gracia, y del evangelio de Cristo,
que ha traído vida e inmortalidad a la luz
,
ustedes pueden ver por encima de aquel que los ha oscurecido, como antes él lo fue.

Por lo tanto este evangelio, el poder de Dios, que es el ordenador eterno,
es guardarlos en la vida y la inmortalidad,
para que ustedes puedan ser ayuda idónea en el poder y la imagen de Dios hacia los hombres,
como el hombre y la mujer estaban antes de la caída.

Por lo tanto, administrar los consuelos celestiales y temporales, a aquellos que los desean;
y defender su libertad en la luz, y la vida, y la gracia, y el evangelio glorioso,
siendo herederas de la vida, la gracia, y del evangelio de salvación, y de Cristo Jesús,
igual que los hombres.

De modo que todos, hombres y mujeres, son uno en Cristo Jesús,
quien es el primero y el último, y sobre todo por siempre y para siempre,
su gozo eterno, paz y felicidad.

Y si no hubieran versículos para nuestras reuniones de hombres y mujeres,
Cristo es suficiente, quien restaura al hombre y a la mujer hacia la imagen de Dios;
para ser ayuda idónea en la justicia y la santidad
, como estaban ellos antes de la caída.
Por lo tanto él es nuestra roca y fundamento para edificar sobre él.

'La sabiduría ha enviado a sus criadas,
y llama desde lo más alto de la ciudad: "¡Si alguno es ingenuo, que venga acá!"
Y a los faltos de entendimiento dice: "Venid, comed mi pan,
y bebed mi vino que yo he mezclado.
Dejad la ingenuidad y vivid; poned vuestros pies en el camino de la inteligencia.
"

Aquí ustedes pueden ver que la sabiduría de Dios envía criadas,
(verdaderos ministros, que son castos para Cristo)
aunque la sabiduría del mundo no los recibirá,
(que hacen del ministerio su sabiduría),
y aquellos que no reciben la sabiduría, no recibirán a sus criadas. Prov 9:1-3

El Señor dijo: 'Y derramaré sobre la casa de David y sobre los habitantes de Jerusalén,
un espíritu de gracia y de súplica.
Mirarán al que traspasaron y harán duelo.
En aquel día habrá gran duelo en Jerusalén,
la familia de la casa de David aparte, y sus mujeres aparte;
la familia de la casa de Natán aparte, y sus mujeres aparte;
la familia de la casa de Leví aparte, y sus mujeres aparte;
la familia de Simei aparte, y sus mujeres aparte.
Todas las otras familias lo harán también, familia por familia, y sus mujeres aparte.' Zac 12:10-14.

Y esto sería necedad para todos aquellos que no están en ese espíritu;
pero aquí todos tienen un sentido de Cristo,
a quien ellos han traspasado en el espíritu, el cual es derramado sobre ellos,
pero los de corazón duro no son sensibles.

Jorge Fox

Marshgrainge, el día 16 del noveno mes, 1676

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