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El misterio... Cristo en vosotros, la esperanza de gloria.
A él anunciamos nosotros, amonestando a todo hombre
y enseñando a todo hombre con toda sabiduría,
a fin de que presentemos a todo hombre, perfecto en Cristo Jesús.

Col 1:27-28

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Hay cinco pasos y medidas importantes de Cristo en usted:

I. La primera medida de Cristo es la Luz, Cristo, que está en todos los hombres que vienen al mundo. Todos también tienen el Espíritu Santo de Dios, ya que fue derramado sobre toda la humanidad en el Pentecostés, (Hechos 2:14-21), y a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para el bien de todos, 1 Cor 12:7. Su Espíritu está encadenado, sujeto al espíritu egoísta que lo gobierna a usted. Esta semilla de Dios está esperando para ser buscada, oída, y para crecer. De la semilla de Cristo, que está encadenada dentro del hombre, Cristo debe crecer, mientras el espíritu rebelde del hombre debe disminuir—hasta que finalmente Cristo aparece dentro del hombre, para ser visto, para ser testificado, para traer salvación, para traer el Reino, para traer gloria al creyente purificado. Esta semilla, luz o espíritu de Dios es su talento, que debe ser aumentado en esta vida; si usted no lo hace crecer, en la próxima vida le será quitado y dado a otro quien ha aumentado su talento, mientras que usted será echado en las tinieblas de afuera como un siervo malo e indigno, (donde en espíritu sin cuerpo o alma aprendes el camino duro acerca de Dios en contraste con el hombre, Dios en contraste con el hombre, el pecado en contraste con la justicia, el amor en contraste con la lujuria, la luz en contraste con la oscuridad, la obediencia en contraste con la rebelión, el orgullo en contraste con la humildad, etc.). El primer paso es la semilla, encadenada.

Las sectas deficientes buscan un Dios exterior en un cielo lejano, y hacen caso a las palabras de la Biblia en vez de la Luz y el Verbo (Cristo) dentro de ellos. Los cuáqueros predicaron acerca de Cristo en el interior, y los protestantes los persiguieron severamente; sin embargo, lo que ellos predicaron estaba declarado claramente por toda la Biblia, como sigue:

¿Acaso soy yo Dios de cerca, y no Dios de lejos?, dice Jehovah. Jer 23:23

Para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpasen y le hallasen. Aunque, a la verdad, él no está lejos de ninguno de nosotros; porque "en él vivimos, nos movemos y somos". Hechos 17:24-28

Habitaré y andaré entre ellos, y seré su Dios, y ellos serán mi pueblo. 2 Cor 6:16, Lev 26:12

Un solo Dios y Padre de todos, quien es sobre todos, a través de todosen todos vosotros. Efe 4:6

¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? 1 Cor 3:16

Para que Cristo habite en vuestros corazones por medio de la fe; de modo que, siendo arraigados y fundamentados en amor, Efe 3:17

A éstos, Dios ha querido dar a conocer cuáles son las riquezas de la gloria de este misterio entre las naciones, el cual es: Cristo en vosotros, la esperanza de gloria. Col 1:27

Porque lo que se conoce acerca de Dios se revela en ellos, pues Dios se lo manifestó. Rom 1:19

Porque considero que los padecimientos del tiempo presente no son dignos de comparar con la gloria que será revelada en nosotros. Romanos 8:18

¿O no conocéis en cuanto a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que ya estéis reprobados? 2 Cor 13:5

Y en cuanto a vosotros, la unción que habéis recibido de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que alguien os enseñe. Pero, como la misma unción os enseña acerca de todas las cosas, y es verdadera y no falsa, así como os enseñó, permaneced en él. 1 Juan 2:27

El que permanece en , y yo en él, éste lleva mucho fruto; (amor, paz, gozo, paciencia, amabilidad, bondad, etc. Gál 5:22-23) Juan 15:5.
Si vosotros producís mucho fruto, mi Padre es honrado y glorificado, y mostráis que sois verdaderamente mis discípulos. Juan 15:8

Buscar a Dios y encontrarle, (verlo en el interior), es el único propósito de la vida. Él [Dios] de uno solo ha hecho toda raza de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra. Él ha determinado de antemano el orden de los tiempos y los límites de su habitación, para que busquen a Dios, si de alguna manera, aun a tientas, palpasen y le hallasen. Aunque, a la verdad, él no está lejos de ninguno de nosotros; porque "en él vivimos, nos movemos y somos". Un solo Dios y Padre de todos, quien es sobre todos, a través de todos y en todos. Hechos 17:26-28, Efe 4:6

Porque Dios, quien mandó a que la luz resplandeciera de las tinieblas, ha resplandecido en nuestros corazones, para dar la luz del conocimiento de la gloria de Dios en el rostro de Jesucristo. 2 Cor 4:6

Jorge Fox escribió: "El Padre está en todos ustedes, Cristo está en ustedes, y el reino de los cielos está en ustedes; allí, en sus corazones, es donde ustedes los encontrarán. Conózcanlo allí, escudriñando sus corazones, y encuéntrenlo allí probando sus mentes y corazones; inclinen sus oídos, y óiganlo allí, quien le dará a cada uno de acuerdo a sus palabras y acciones, si es que son buenas o malas".

ESTAD QUIETOS, Y RECONOCED QUE SOY DIOS.
Sal 46:10.

II. Cuando creemos en el nombre de Jesús comenzamos a buscar a Dios. Podemos leer la Biblia hasta tenerla memorizada, pero todavía estamos en el mismo lugar donde comenzamos, con más conocimiento acerca de él, pero no de él. Todavía estamos en la carne, todavía tenemos nuestra mente carnal la cual es enemistad contra Dios, con fe en la veracidad histórica de la vida de Jesús. Sólo el creer en su nombre es suficiente para que nosotros podamos tener acceso a la gracia de Dios. Pero para recibir esta gracia que produce cambio y purificación debemos: venir a él, escucharle y obedecerle. Cuando le oímos o vemos lo que él nos muestra, y cuando obedecemos porque creemos que el que se está comunicando con nosotros es el Hijo de Dios, hemos recibido a Cristo, y habiéndole recibido, se nos da el poder o el derecho para llegar a ser hijos de Dios. De la Palabra del Señor en el interior: "Cuando estás seguro que aquel que te está hablando es Cristo, le has recibido." Entonces hemos puesto el cimiento seguro de la fe el cual sobrevivirá las tormentas que están por venir (porque aquellos que quieran vivir piadosamente sufrirán persecución.)

  1. Romanos 10:8,17
    “Más bien, ¿qué dice? ‘La palabra está cerca de ti, en tu boca y en tu corazón [para que la puedas oír y obedecer]’; esta es la palabra de fe que predicamos”:
    Rom 10:8
    “Por esto, la fe es por el oír, y el oír por la palabra de Dios [desde el interior de su corazón]”. Rom 10:17
      La fe viene por el oír la palabra de Dios hablar desde el interior de su corazón.
      Cuando usted oye a Cristo desde el interior de su corazón hablándole, su fe crecerá a pasos agigantados.

  2. Lucas 6:47-49
    Yo os mostraré a qué es semejante todo aquel que viene a mí y oye mis palabras habladas, y las hace [las practica y las obedece].
    Es semejante a un hombre que al edificar una casa cavó profundo y puso los cimientos de manera segura sobre una roca. Y cuando vino una inundación, el torrente golpeó con ímpetu contra aquella casa, y no la pudo sacudir, porque estaba fundada sobre una roca. Pero el que oye y no hace es semejante a un hombre que edificó su casa sobre tierra, sin cimientos. El torrente golpeó con ímpetu contra ella; en seguida cayó, y fue grande la ruina de aquella casa.
  3. 1 Juan 2:27
    Y en cuanto a vosotros, la unción que habéis recibido de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que alguien os enseñe. Pero, como la misma unción os enseña acerca de todas las cosas, y es verdadera y no falsa, así como os enseñó, permaneced en él.


  4. Romanos 8:13
    Porque si vivís conforme a la carne [la naturaleza pecaminosa], habéis de morir; pero si por el Espíritu hacéis morir las prácticas de la carne, viviréis.


  5. Colosenses 3:5
    Por lo tanto, mortificad [haced morir] las obras del cuerpo que son de la vida terrenal: fornicación, impureza, bajas pasiones, malos deseos de la carne, y la codicia, que es idolatría.


  6. Efesios 4:22
    Despojaos de la vieja naturaleza que controlaba vuestra conducta; la cual se corrompe a sí misma por medio de lujuria y deseos que surgen del engaño;


  7. 1 Pedro 1:4
    Mediante ellas nos han sido dadas preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas seáis hechos participantes de la naturaleza divina, después de haber huido de la corrupción que hay en el mundo debido a las bajas pasiones.


  8. 2 Corintios 7:1
    Así que, amados, ya que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda impureza de cuerpo y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.


  9. Apocalipsis 3:20 
    He aquí, yo estoy a la puerta y llamo;
    Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.
      [Él está a la puerta del corazón de cada uno tocando durante toda a vida de ellos, esperando que ellos oigan.
      Note que él dice que si alguno oye su voz (no si alguno lee la Biblia, no un llamado al altar), si usted después oye su voz, si usted abre la puerta — al reconocer su voz como el Hijo de Dios — recibiéndole con honor, entonces, y solamente entonces, él entrará, le dará alimento y cenará con usted.

      ¿Y adonde es que él entrará? No es la iglesia, no es su casa, no es el estudio bíblico — ¡el entrará en su CORAZÓN!
      Dentro de nuestro corazón es donde todos los cambios tienen que suceder. Él tiene que circuncidar nuestros corazones para poder hacernos agradables hacia él, creando un nuevo corazón, dándonos una nueva mente, dándonos nuevas obras y palabras, haciéndonos una nueva criatura — hasta entonces usted, la vieja criatura carnal, tiene que morir, en la cruz, la cruz interna de la negación propia en su corazón. Esta el la verdadera religión interna - no la observancias del agua, vino, bautismos, cantos, sermones, grupos de oración, etc., las cuales son todas las acciones del hombre que no están redimidos, ni ha cambiado, y que es carnal.— Dios debe ser adorado en Espíritu y Verdad.

      Esteban Crisp, quien fue uno de los primeros cuáqueros y quien habitó en el reino, escribió: "Si un hombre abre su corazón y recibe a Cristo cuando él viene, entonces ustedes encontrarán una alteración tal en ese hombre, que aunque ustedes vayan y lo prueben con la misma tentación que prevaleció sobre él la semana pasada, ahora no hará lo mismo; aunque él sea tan débil como el agua, y tan propenso a la corrupción y la iniquidad como antes, sin embargo ahora que la fe se ha engendrado en él que la gracia de Dios lo defenderá, él se mantiene alejado de las trampas del diablo. Ahora que este hombre confía en esta gracia hasta que su pecado y su iniquidad son eliminados, ahora es el momento de extender la mesa; hay un corazón limpio, y el huésped celestial ha llegado, y las delicadezas del reino son llevadas ante él para su nutrición. Ahora, dice Cristo, yo entraré y cenaré con él, y mi Padre también entrará, y cenaremos con él y él con nosotros. Esto nunca le sucede a nadie mientras la mesa y el corazón estén sucios; porque la mesa debe estar limpia, y el diablo y el pecado deben ser echados fuera, y entonces el Señor confirmará y ratificará, y sellará el pacto; de modo que hay un sello con un testigo. Cuando el hombre tiene este testimonio del amor de Dios, que Dios lo ha reconciliado con Cristo, entonces Cristo entrará, y él traerá a su Padre, y ellos cenarán con él; y esto es lo que le dará completa satisfacción a cada alma".]

  10. Efesios 4:21
    Asumiendo que ustedes realmente le habéis oído, y habéis sido por él enseñados por él, así como la verdad está en Jesús.


  11. Juan 14:17 
    el Espíritu de verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque no lo ve ni lo conoce. Vosotros lo conocéis, porque permanece con vosotros y estará en vosotros.


  12. 2 Cor 4:10-11
    Siempre llevamos en el cuerpo [nuestro] la misma muerte [de la cruz interna] del Señor Jesús, para que también la vida de Jesús sea revelada en nuestro cuerpo.
    Porque nosotros que vivimos estamos constantemente progresando hacia la muerte [crucificando al viejo hombre] por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús sea revelada en nuestra carne mortal.

  13. Rom 1:19
    Porque lo que se conoce de Dios se revela en ellos, pues Dios se lo manifestó.

    (Pablo está diciendo que cualquier cosa que aprendamos de Dios debe ser manifestado dentro del hombre.)
    ¿O no conocéis en cuanto a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que ya estéis reprobados?
    2 Cor 13:5


  14. Efe 3:20
    Y a aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o pensamos, según el poder que actúa en nosotros.

  15. Marcos 4:24-25 
    Considerad lo que oís
    : Con la medida con que medís, os será medido para vosotros y os será añadido.


  16. Juan 6:27
    Trabajad no por la comida que perece, sino [más bien trabajad] por la comida que permanece para vida eterna, que el Hijo del Hombre os dará; porque Dios el Padre lo ha autorizado y certificado con su sello.

  17. Juan 6:51,63
    Yo soy el pan vivo que desciende del cielo
    ; si alguno come de este pan, vivirá para siempre. El pan que yo daré por la vida del mundo es mi carne.
    Las palabras que yo os he hablado son espíritu y dan vida. Juan 6:51,63

  18. 1 Juan 2:5
    Pero en el que guarda su palabra, verdaderamente el amor de Dios ha sido perfeccionado en élPor esto sabemos que estamos en él.

  19. Rom 7:15
    Porque no entendía lo que hacíaporque no hacía lo que tenía la intención de practicar; pero lo que odiaba hacer, eso hacía
    .

Aquí nos damos cuenta de nuestra falta de control sobre nuestras propias emociones y pasiones, así como Pablo describe la primera condición de los creyentes: No entiendo lo que me pasa, pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco. Rom 7:15. Una vez que usted recibe a Cristo como el que le habla y le muestra su condición, mientras usted escucha y contempla, él comienza a enseñarle, animarle, darle seguridad y a hacer cambios en usted.

III. Cuando él considera que usted está listo, usted pasa por tribulación. Esto es parte de la cruz, destruir la naturaleza pecaminosa que está dentro de usted por medio del sufrimiento.
Esto produce paciencia, perdón, fe, longanimidad, confianza, humildad, y aún esperanza; porque aún el dolor puede darnos seguridad de su amor: "Aunque ande en valle de de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento". Este es el Ministerio de la Condenación que destruye la mente carnal, la cual es enemistad contra Dios, porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco puede. Rom 8:7
Jorge Fox escribió en la Carta 58: "Los maestros externos exaltan la mente carnal, pero el maestro interno la destruye".
De la Palabra del Señor en el interior: "Confía en él. Él te guiará y te cuidará continuamente. Él nunca te dejará".

  1. 1 Pedro 1:4-7
    para una herencia incorruptible, incontaminable e inmarchitable, reservada en los cielos para vosotros,
    que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para la salvación preparada para ser revelada en el tiempo final.
      [¡Note! Mientras usted pacientemente espera su salvación, usted es guardado por el poder de Dios; este versículo es un fuerte testimonio en contra de la salvación falsa e instantánea del cristianismo.]
    En esto alegraos, a pesar de que es necesario sufrir unas pocas aflicciones ahora por medio de muchas pruebas, para que la prueba de vuestra fe—más preciosa que el oro que perece, aunque sea probado con fuego-- pueda resultar en alabanza, gloria y honor cuando Jesucristo se revele.
  2. 1 Pedro 4:1-2
    Puesto que Cristo ha padecido en la carne por nosotros, armaos también vosotros con la misma mentalidad, porque el que ha padecido en la carne ha terminado con el pecado,
    para no vivir el tiempo que resta en la carne, conforme a las concupiscencias de los hombres, sino [vivir] a la voluntad de Dios.

  3. Lucas 8:13
    Los que están sobre la roca son los que, cuando oyen, reciben la palabra con gozo. Pero éstos no tienen raíz; por un tiempo creen y en el tiempo de la prueba [aflicción y persecución] se apartan.
  4. Apocalipsis 1:9
    Yo, Juan, vuestro hermano y copartícipe en la tribulación, y en el reino y en la perseverancia en Jesús, estaba en la isla llamada Patmos, por causa de la palabra de Dios y del testimonio de Jesús.
  5. Hechos 14:22
    fortaleciendo el ánimo de los discípulos y advirtiéndoles y exhortándolos a perseverar firmes en la fe, diciéndoles: "Es preciso que a través de muchas pruebas y tribulaciones entremos en el reino de Dios."
  6. Mateo 13:20-21
    Y el que fue sembrado en pedregales es el que oye la palabra [hablada por el Espíritu] y en seguida la recibe con gozo;
      [Hay poco o nada de gozo cuando usted oye a alguien leer la Biblia; pero cuando usted oye al Señor hablarle, ¡usted siente gran gozo!]
    pero no tiene raíz, sino que es de poca duración, y cuando viene la aflicción o la persecución por causa de la palabra, en seguida tropieza.
  7. 2 Tesalonicenses 1:4
    tanto que nosotros mismos nos gloriamos de vosotros en las iglesias de Dios, a causa de vuestra perseverancia y fe en todas vuestras persecuciones y aflicciones que estáis soportando.


  8. Mateo 24:21,29,24 
    21porque entonces habrá gran tribulación como no ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni habrá jamás.
    29Pero inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, EL SOL SE OSCURECERÁ, LA LUNA NO DARÁ SU RESPLANDOR, LAS ESTRELLAS CAERÁN del cielo y los poderes de los cielos serán sacudidos.
    34De cierto os digo que no pasará esta generación hasta que todas estas cosas sucedan. 
      Note que Jesús está diciendo que la gran tribulación habrá ocurrido, para algunos, antes que la generación de 2000 años atrás haya pasado. Vea las seis referencias en las escrituras que prueban que la tribulación y la segunda venida de Cristo ha ocurrido para algunos en todas las generaciones, comenzando 2000 años atrás. El regreso de Cristo, el reino y el salvación son eventos simultáneos.

  9. Job 5:19
    En seis tribulaciones te librará; y en siete no te tocará el mal.


  10. Romanos 5:3
    Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce perseverancia;

  11. 2 Corintios 1:4
    quien nos consuela en todas nuestras tribulaciones. De esta manera, con la consolación con que nosotros mismos somos consolados por Dios, también nosotros podemos consolar a los que están en cualquier tribulación.


  12. Romanos 8:35
    ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación? ¿angustia? ¿persecución? ¿hambre? ¿desnudez? ¿peligros? ¿espada?

  13. Romanos 12:12
    gozosos en la esperanza, pacientes en la tribulación, constantes en la oración.

  14. Juan 16:33
    En el mundo tendréis aflicción, pero ¡tened valor; yo he vencido al mundo
    !

  15. 1 Pedro 4:12-13
    Amados, no os sorprendáis por las pruebas de fuego que arden entre vosotros para poneros a prueba, como si os aconteciera cosa extraña. Antes bien, gozaos a medida que participáis de las aflicciones de Cristo, para que también en la revelación de su gloria os gocéis con regocijo.


  16. Romanos 8:18 
    Porque considero que los padecimientos del tiempo presente no son dignos de comparar con la gloria que será revelada en nosotros.

  17. Hebreos 12:6-8 
    Porque el Señor disciplina [corrige, reprende] al que ama y flagela a todo el que recibe como hijo. Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos. Porque, ¿qué hijo es aquel a quien su padre no disciplina? Pero si estáis sin la reprensión [reprimenda y disciplina de corrección] de la cual todos [hijos verdaderos de Dios] deben compartir, entonces sois ilegítimos, y no hijos.


  18. Hebreos 13:13
    Salgamos pues a él, fuera del campamento [en el Calvario], llevando su afrenta.


  19. Lucas 22:31
    Simón, Simón (Pedro), he aquí Satanás ha pedido teneros a todos, para zarandearos como a trigo.


  20. Romanos 12:1 
    Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, aceptable para Dios, que es vuestro servicio espiritual y adoración.
  21. 2 Timoteo 2:12
    si sufrimos, también reinaremos con él.


  22. 2 Timoteo 3:12
    También todos los que estén decididos a vivir piadosamente en Cristo Jesús serán perseguidos.


  23. Hebreos 12:11
    Al momento, ninguna disciplina parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que por medio de ella han sido ejercitados.


  24. 1 Pedro 4:16-19
    pero si alguno padece como cristiano, no se avergüence, más bien, glorifique a Dios en este nombre. Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios. Y si primero comienza por nosotros, ¿cómo será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios? Y si el justo a duras penas se salva, ¿en qué irá a parar el impío y pecador? Por eso, los que sufren según la voluntad de Dios, que encomienden sus almas al fiel Creador, haciendo el bien.


  25. Mateo 5:10
    Bienaventurados los que son perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.  

IV. Después que usted ha sufrido lo suficiente, Cristo lo pone a prueba. Cuando pasa la(s) prueba(s) usted recibe una recompensa, la próxima medida de Cristo. Esto ocurre al hacer morir gran parte de la naturaleza pecaminosa con la ayuda del Espíritu, hasta que el Espíritu le guía y le da seguridad de la salvación que vendrá con el Regreso de Cristo. El pecado se hace menos y menos a medida que esperamos el regreso de Cristo en su gloria con su Reino. Esto se discute en más detalle en La Recompensa Provisoria. Este es el paso en el cual usted es sellado con el Espíritu Santo; el depósito de más que está por venir. Usted le oirá a él decirle "he puesto delante de ti una puerta abierta que nadie puede cerrar." La tribulación y el sufrimiento continúan, incluso después que usted ha sido sellado con el Espíritu Santo. A medida que usted permanece obediente a las palabras que usted oye hablar a Cristo, usted será sacado de la oscuridad hacia la luz; el lucero de la mañana se levanta (llega a estar) en sus corazones. 2 Pedro 1:19

  1. Efesios 1:12-13
    para que nosotros, que primero hemos esperado en Cristo, seamos para la alabanza de su gloria. En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad,
    [la palabra de verdad no es un libro] el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo que había sido prometido.
      [Esto es escuchar a Dios [la palabra de verdad], en quien usted ha creído, darle las buenas noticias de su salvación que está por venir. Esta escritura nos habla de la recompensa provisional que recibimos al buscar; como cuando usted oye al Señor decir "he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar," Apocalipsis 3:8, y cuando recibe una medida de su Espíritu; el sellamiento, (o depósito serio) del verdadero bautismo por venir.

      Note: 1) él dice que este sellamiento ha sido prometido por mucho tiempo, esperado por mucho tiempo, después que usted creyó por primera vez, y 2) usted oye de Dios mismo acerca de su salvación.

      ]

  2. 2 Corintios 5:5
    Dios, quien nos ha dado la garantía [pago inicial] del Espíritu
    .

  3. 2 Corintios 1:22
    es también quien nos ha sellado y ha puesto como garantía al Espíritu en nuestros corazones.


  4. Hechos 5:32
    El Espíritu Santo, que Dios ha dado a los que lo obedecen
    .
  5. Efesios 4:30
    Y no entristezcáis al Espíritu Santo de Dios en quien fuisteis sellados para el día de la redención.
      [Tome nota. Primero usted tiene que ser obediente a los mandamientos que ha oído del Señor.
      Entonces usted recibirá el sello del Espíritu Santo, el cual es el pago inicial de la recompensa final;
      Antes del día de la redención, cuando usted recibirá la plenitud de Cristo, usted es purificado, usted es redimido de toda iniquidad, Cristo aparece en su corazón, usted recibe liberación del pecado (salvación), y usted entra en el reino de los cielos. 
      (¡Tome nota! Esta es una caminata de progreso espiritual, la cual termina en la redención y la salvación.]

  6. 1 Ped 2:2
    desead como niños recién nacidos la leche pura de la palabra, para que por ella crezcáis hasta salvación;


  7. Rom 13:11
    Ahora la salvación está más cercana de nosotros que cuando creímos.


  8. Fil 2:12
    Continuad obrando para vuestra salvación con temor y temblor.


  9. Rom 8:24-25
    Porque fuimos salvos con esperanza; pero una esperanza que se ve no es esperanza, pues ¿quién sigue esperando lo que ya ve? Pero si esperamos lo que no aun vemos, entonces lo aguardamos [la salvación] con paciente perseverancia.


  10. 1 Tes 5:8
    Pero nosotros que somos del día, seamos sobrios, vestidos de la coraza de la fe y del amor, y con el casco de la esperanza de la salvación.


  11. 1 Cor 1:18
    Porque para los que están pereciendo, el mensaje de la cruz es locura; pero para nosotros que estamos siendo salvados, la cruz es poder de Dios.

  12. 2 Cor 7:10
    La tristeza que es según Dios genera arrepentimiento que lleva a la salvación.


  13. 2 Cor 2:15
    Porque fragante aroma de Cristo somos para Dios, para los que están siendo salvados.


  14. Heb 10:36
    Porque os es necesaria la perseverancia para hacer la voluntad de Dios, para que después obtengáis lo prometido.

  15. Heb 3:14
    Somos hechos partícipes de Cristo, si de veras retenemos firme el principio de nuestra confianza hasta el fin.


  16. Heb 6:11-12
    Deseamos que cada uno de vosotros muestre la misma diligencia al ir logrando plena certidumbre de la esperanza hasta el final, a fin de que no seáis perezosos, sino seguidores de los que por la fe y la paciencia heredan las promesas.


  17. Romanos 6:6
    Y sabemos esto, que nuestro hombre viejo es crucificado, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que ya no seamos esclavos del pecado;


  18. 2 Pedro 1:19
    También [como oímos la voz de Dios desde el cielo sobre el monte] tenemos la palabra profética [la palabra en su corazón] que es aun más firme. Hacéis bien en estar atentos a ella, como a una luz que alumbra en lugar oscuro, hasta el día esclarezca y el lucero de la mañana [Jesús] se levante en vuestros corazones.
  19. 2 Pedro 1:5-8
    Y por esto mismo, poniendo todo empeño [lo máximo posible], añadid a vuestra fe, virtud [excelencia]; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, perseverancia [o paciencia]; a la perseverancia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor. Porque cuando estas cosas están en vosotros y abundan, no os dejarán estar ociosos ni estériles en el conocimiento de nuestro Señor Jesucristo
    .

  20. Gál 5:22-23
    Pero el fruto del Espíritu es: amor, gozo, paz (quietud y confianza segura para siempre), paciencia (incluyendo longanimidad, constancia y perseverancia), amabilidad (incluyendo moralidad e integridad), bondad, fe, benignidad (incluyendo mansedumbre y humildad), y dominio propio (dominio de los apetitos sensuales, pasiones y deseos). Contra tales cosas no hay ley.


  21. Gálatas 4:19 
    Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto hasta que Cristo sea formado en vosotros,

  22. Colosenses 1:27
    A éstos, Dios ha querido dar a conocer cuáles son las riquezas de la gloria de este misterio entre las naciones, el cual es: Cristo en vosotros, la esperanza de gloria.


  23. Hebreos 9:28
    así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos. Y él aparecerá una segunda vez, ya no para llevar el pecado, sino para traer completa salvación a los que le esperan persistente y pacientemente.

  24. 1 Juan 3:2-3 
    Sabemos, sin embargo, que cuando él sea revelado seremos semejantes a él, porque lo veremos tal como él es. Y todo el que tiene esta esperanza en Cristo, se purifica a sí mismo, como él también es puro.


  25. Col 3:4
    Y cuando se manifieste Cristo, vuestra vida, entonces también vosotros seréis manifestados con él en gloria.

  26. Juan 14:20-23
    Respondió Jesús y le dijo: —El que me ama, mi palabra guardará. Y mi Padre lo amará,
    y vendremos a él y haremos nuestra morada con él.
    [una vivienda en el corazón de aquellos que obedecen]
    El que no me ama no obedecerá mis enseñanzas.
    En aquel día [cuando él aparezca en ustedes] vosotros conoceréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí, y yo en vosotros.

  27. Juan 14:3, 17:5,24
    Y si voy y os preparo lugar, vendré otra vez y os tomaré conmigo; para que donde yo esté, vosotros también estéis. Juan 14:3
      Este es el regreso de Cristo. El mundo no lo ve. Él regresa con el Padre. Ellos llegan a ser uno con nosotros—unión.
      Es una experiencia personal. Esta no es la resurrección. Él está hablando acerca de llegar a ser uno con los discípulos.
    No ruego que los quites del mundo,1 sino que los guardes del maligno. Juan 17:15
      De modo que Jesús quiere dejarnos en el mundo, pero protegernos del maligno, mientras estemos en el mundo—para ser santificados.
    Padre, quiero que donde yo esté, también estén conmigo aquellos que me has dado, para que vean mi gloria que me has dado, porque me has amado desde antes de la fundación del mundo. Juan 17:24

V. Y el siguiente paso en Cristo es cuando él regresa en gloria con su Padre para establecer su Reino en su corazón; usted es trasladado hacia su reino (el paraíso). Entonces alcanzamos el final estado descrito por Pablo en Gálatas: Crucificado estoy con Cristo. Ya no vivo yo sino que Cristo vive en mí. En esta fase usted es liberado del pecado, que era el estado de Adán antes de que cayera. Allí usted tiene paz con Dios y una comunión pura en el Espíritu con otros creyentes, Cristo y el Padre. En este estado usted es como Adán, capaz de caer en la tentación si no vela cuidadosamente; pero usted tiene poder para resistir, y cuando usted muestre su fidelidad, irá más allá del estado de Adán a una unión con Cristo y a sentarse con Cristo, quien nunca cayó. (Muchas de las cartas en el Nuevo Testamento fueron escritas como advertencia para aquellos que fueron liberados del pecado, pero que todavía eran capaces de ser enredados en el pecado otra vez.) Esta es la finalización de su salvación - salvación del mundo, la maldad del mundo, santificación, separación, el estado de ya tener la capacidad de caer en la tentación. Estamos en Cristo en nuestra conciencia, nuestra vista y nuestro conocimiento. Cuando usted está en unión, es capaz de hacer la voluntad de su Padre que está en el cielo. Ahora usted es un verdadero cristiano, capaz de cumplir el propósito de llegar a ser un cristiano: ser un instrumento de justicia en la mano de Dios, dedicado a realizar obras perfectas de justicia que traen honor, gloria, y placer a Dios:

  1. Tit 2:14
    Quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad [infracción de la ley, pecado] y purificar para sí mismo un pueblo propio, ferviente por buenas obras.


  2. Efe 2:10
    Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para hacer las buenas obras que Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas [haciendo buenas obras].


  3. Heb 13:21
    Os haga perfectos en toda buena obra para hacer su voluntad, obrando él en ustedes lo que es agradable delante de él por medio de Jesucristo, a quien sea la gloria por los siglos de los siglos.


  4. Col 1:10
    Para que andéis como es digno del Señor, a fin de agradarle en todo; de manera que produzcáis fruto en toda buena obra.


  5. Mat 5:16
    Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, de modo que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.


  6. Juan 3:21
    Pero el que hace la verdad viene a la luz para que se muestre que sus obras son producidas [formadas e impulsadas] por medio de Dios.


  7. Fil 2:13
    Porque Dios es el que produce en vosotros tanto la voluntad (para trabajar) y las obras (como son ordenadas), según su buen placer.


  8. 2 Tim 2:21
    Así que, si alguno se limpia de estas cosas [iniquidad, maldad, pecado], será un vaso para honra, consagrado y listo para el uso del Señor, preparado para toda buena obra.


  9. Efesios 2:5:6
    y cuando estábamos muertos en nuestros pecados, nos dio vida en unión y comunión con Cristo. Y nos resucitó juntamente [con Cristo], y nos hizo sentar en los lugares celestiales en Cristo Jesús,
  10. 1 Juan 4:4
    Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido, porque el que está en vosotros es mayor que el que está en el mundo
    .

  11. Romanos 7:4
    De manera semejante, hermanos míos, vosotros también habéis muerto a la ley por medio del cuerpo viviente de Cristo en vosotros para que os podáis estar casado con otro y resucitados del muerto para llevar fruto para Dios.
  12. Juan 15:5,8
    Yo soy la vid, vosotros las ramas. El que permanece en mí y yo en él, éste lleva mucho fruto.
    Si vosotros producís mucho fruto, mi Padre es honrado y glorificado.


  13. Gál 4:6
    Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: « ¡Abba, Padre! »

  14. Gálatas 5:24
    porque los que pertenecen a Cristo Jesús han crucificado la carne [la naturaleza pecaminosa] con sus pasiones y deseos [concupiscencias y afectos].

  15. Gálatas 2:20 
    Con Cristo he sido juntamente crucificado; y ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí. Lo que ahora vivo en la carne, lo vivo por la fe en el Hijo de Dios, quien me amó y se entregó a sí mismo por mí.


  16. 2 Cor 4:6
    Porque Dios, quien mandó a que la luz resplandeciera de las tinieblas, ha resplandecido en nuestros corazones, para dar la luz del conocimiento de la gloria de Dios en el rostro de Jesucristo.

  17. 1 Juan 3:6
    Todo aquel que permanece en él, no peca. Todo aquel que peca, no le ha visto ni le ha conocido.


  18. Apocalipsis 21:3 
    Oí una gran voz que procedía del trono diciendo: "He aquí el tabernáculo de Dios está con los hombres, y él habitará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios.


  19. 1 Juan 3:8-9
    El que comete el pecado es del diablo, porque el diablo peca desde el principio. Para esto es revelado el Hijo de Dios [en nosotros]: para deshacer [en nosotros] las obras [pecado] del diablo. Todo aquel que ha nacido de Dios no comete el pecado, porque la simiente de Dios [Cristo] permanece en él, y no puede seguir pecando, porque ha nacido de Dios.

  20. 1 Juan 5:18
    Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios no sigue pecando; más bien, Dios protege a aquel a quien ha engendrado, y el maligno no le toca.


  21. Romanos 6:4 
    Pues, por el bautismo fuimos sepultados juntamente con él en la muerte, para que así como Cristo fue resucitado de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros deberíamos andar en novedad de vida.


  22. Colosenses 2:11-12
    en El también fuisteis circuncidados con una circuncisión no hecha por manos, al despojaros del cuerpo los pecados mediante la circuncisión que viene de Cristo;
    Fuisteis sepultados juntamente con él en el bautismo, en el cual también fuisteis resucitados juntamente con él, por medio de la fe en el poder de Dios que lo levantó de entre los muertos.


  23. Colosenses 3:1
    Si habéis, pues, resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde Cristo está sentado a la diestra de Dios.


  24. Juan 17:21
    para que todos sean una cosa, así como tú, oh Padre, en mí y yo en ti, que también ellos lo sean una en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste.

  25. Colosenses 1:12-13
    Con gozo damos gracias al Padre que os hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz.
    Él nos ha librado de la autoridad de las tinieblas y nos ha trasladado al reino de su Hijo amado,
  26. Hebreos 2:11
    Pues tanto el que santifica como los que son santificados [no en proceso, sino habiéndolo completado], todos provienen de uno. Por esta razón, él no se avergüenza de llamarlos hermanos,
  27. Efesios 5:30
    porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y huesos
    .
  28. Romanos 6:22 
    Pero ahora, siendo libres del pecado y habiendo llegado a ser siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto [recompensa] a la santidad, y al fin la vida eterna.


  29. Lucas 1:74-75 
    para concedernos que, una vez rescatados de las manos de los enemigos, le sirvamos sin temor,
    en santidad y en justicia delante de él todos nuestros días.


El propósito de este sitio es enseñar cómo vivir
libre de pecado
al beneficiarse de poder de Dios que produce cambio por medio de la cruz
que lleva a la unión con Dios en su Reino.


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