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Referencias del Reino del Cielo en el Nuevo Testamento

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  1. Lucas 17:20-21
    Y cuando los fariseos le preguntaron acerca de cuándo había de venir el reino de Dios, les respondió diciendo: --El reino de Dios no vendrá con señales externas que se puedan observar.
    No dirán: "¡Mirad, aquí está!" o "¡Allí está!" Porque el reino de Dios está dentro y alrededor de vosotros.
    1
  2. Mateo 3:2
    y diciendo: "Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.
  3. Marcos 1:14-15
    Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio de Dios,
    y diciendo: "El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado. ¡Arrepentíos y creed en el evangelio!"
  4. Mateo 4:17 
    Desde entonces Jesús comenzó a predicar y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.

  5. Mateo 4:23 
    Jesús recorría toda Galilea enseñando en las sinagogas de ellos, predicando el evangelio del reino y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.

  6. Mateo 5:3
    Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.

  7. Mateo 5:10
    Bienaventurados los que son perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.

  8. Mateo 5:17-20
    17No penséis que he venido para abrogar la Ley o los Profetas. No he venido para abrogar, sino para cumplir.
    18De cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni siquiera una jota ni una tilde pasará de la ley hasta que todo haya sido cumplido.2 19Por lo tanto, cualquiera que quebranta el más pequeño de estos mandamientos y así enseña a los hombres, será considerado el más pequeño en el reino de los cielos. Pero cualquiera que los cumple y los enseña, éste será considerado grande en el reino de los cielos. 20Porque os digo que a menos que vuestra justicia sea mayor que la de los escribas y de los fariseos, jamás entraréis en el reino de los cielos.
  9. Mateo 6:10
    venga tu reino, sea hecha tu voluntad, como en el cielo así también en la tierra.

  10. Mateo 6:24-34
    24"Nadie puede servir a dos señores; porque aborrecerá al uno y amará al otro, o se dedicará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.
    25Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?
    26Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No sois vosotros de mucho más valor que ellas?
    27¿Quién de vosotros podrá, con ponerse a pensar, añadir un momento a su vida?
    28¿Por qué os afanáis por el vestido? Mirad los lirios del campo, cómo crecen. Ellos no trabajan ni hilan;
    29pero os digo que ni aun Salomón, con toda su gloria, fue vestido como uno de ellos.
    30Si Dios viste así la hierba del campo, que hoy está y mañana es echada en el horno, ¿no hará mucho más por vosotros, hombres de poca fe?
    31"Por tanto, no os afanéis diciendo: '¿Qué comeremos?' o '¿Qué beberemos?' o '¿Con qué nos cubriremos?'
    32Porque los gentiles buscan todas estas cosas, pero vuestro Padre que está en los cielos sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas.
    33Más bien, buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
    34Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su propio afán. Basta a cada día su propio mal.

  11. Mateo 7:21-27
    31 No todo el que me dice: "¡Señor, Señor!", entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.
    22Muchos me dirán en aquel día: '¡Señor, Señor! ¿No profetizamos en tu nombre? ¿En tu nombre no echamos demonios? ¿Y en tu nombre no hicimos muchas obras poderosas?' 23Entonces yo les declararé: 'Nunca os he conocido. ¡Apartaos de mí, obradores de iniquidad [pecado, infracción de la ley o de maldad]!' 24Cualquiera, pues, que oye [no lee] estas palabras y las hace [las obedece], será semejante a un hombre prudente que edificó su casa sobre la roca. 25Y cayó la lluvia, vinieron torrentes, soplaron vientos y golpearon contra aquella casa. Pero ella no se derrumbó, porque se había fundado sobre la peña.
    26Pero todo el que me oye estas palabras y no las hace [obedece], será semejante a un hombre insensato que edificó su casa sobre la arena.
    27Cayó la lluvia, vinieron torrentes, y soplaron vientos, y azotaron contra aquella casa. Y se derrumbó, y fue grande su ruina [destrucción].

  12. Mateo 8:11-12 
    Y os digo que vendrán muchos del oriente y del occidente, y se sentarán a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los cielos.
    Pero los hijos del reino serán echados a las tinieblas de afuera. Allí habrá llanto y crujir de dientes.

  13. Mateo 25:14-30
    La parábola de los talentos :
    14Porque el reino de los cielos será semejante a un hombre que al emprender un viaje largo, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes.
    15A uno dio cinco talentos [una suma de dinero], a otro dos, y a otro, uno. A cada uno dio conforme a su capacidad y se fue lejos. 16Inmediatamente, el que había recibido cinco talentos se fue, negoció con ellos y ganó otros cinco talentos.
    17De la misma manera, el que había recibido dos ganó también otros dos.
    18Pero el que había recibido uno fue y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor.
    19Después de mucho tiempo, vino el señor de aquellos siervos y arregló cuentas con ellos.
    20Cuando se presentó el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos y dijo: "Señor, me entregaste cinco talentos; he aquí he ganado otros cinco talentos."
    21Su señor le dijo: "Bien, siervo bueno y fiel. Sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré. Entra en el gozo de tu señor."
    22Y cuando se presentó el que había recibido dos talentos, dijo: "Señor, me entregaste dos talentos; he aquí he ganado otros dos talentos."
    23Su señor le dijo: "Bien, siervo bueno y fiel. Sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré. Entra en el gozo de tu señor."
    24Pero cuando se presentó el que había recibido un talento, dijo: "Señor, yo te conozco que eres un hombre duro, que cosechas donde no sembraste y recoges donde no esparciste.3
    25Y como tuve miedo, fui y escondí tu talento en la tierra. Aquí tienes lo que es tuyo."
    26Su señor respondió y le dijo: "¡Siervo malo y perezoso! ¿Sabías que cosecho donde no sembré y recojo donde no esparcí?
    27Por lo tanto, debías haber entregado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, habría recibido lo que es mío con los intereses.
    28Por tanto, quitadle el talento y dadlo al que tiene diez talentos.
    29Porque a todo el que tiene le será dado, y tendrá en abundancia; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.4 30Al siervo inútil echadlo en las tinieblas de afuera." Allí habrá llanto y crujir de dientes.
    31Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria y todos los ángeles con él, entonces se sentará sobre el trono de su gloria;
    32y todas las naciones serán reunidas delante de él. Él separará los unos de los otros, como cuando el pastor separa las ovejas de los cabritos;
    33y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda.
    34Entonces el Rey dirá a los de su derecha: "¡Venid, benditos de mi Padre! Heredad el reino que ha sido preparado para vosotros desde la fundación del mundo.

  14. Mateo 9:35
    Jesús recorría todas las ciudades y las aldeas, enseñando en sus sinagogas, predicando el evangelio del reino y sanando toda enfermedad y toda dolencia.

  15. Mateo 10:7
    Y cuando vayáis, predicad diciendo: 'El reino de los cielos se ha acercado.'

  16. Mateo 11:11-12
    De cierto os digo que no se ha levantado entre los nacidos de mujer ningún otro mayor que Juan el Bautista. Sin embargo, el más pequeño en el reino de los cielos es mayor que él. Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos es entrado a la fuerza, y hombres contundentes están entrando en él.

  17. Mateo 12:25-28 
    Pero como Jesús conocía sus pensamientos, les dijo: --Todo reino dividido contra sí mismo está arruinado. Y ninguna ciudad o casa dividida contra sí misma permanecerá. Y si Satanás echa fuera a Satanás, contra sí mismo está dividido. ¿Cómo, pues, permanecerá en pie su reino? Y si yo echo fuera los demonios por Beelzebul, ¿por quién los echan fuera vuestros hijos? Por tanto, ellos serán vuestros jueces. Pero si por el Espíritu de Dios yo echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios.

  18. Mateo 13:11 
    Y él respondiendo les dijo: --Porque a vosotros se os ha concedido conocer los misterios del reino de los cielos, pero a ellos no se les ha concedido.

  19. Mateo 13:19-23 
    Cuando alguien oye la palabra del reino y no la entiende, viene el maligno y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Éste es el que fue sembrado junto al camino.

  20. Mateo 13:24-30
    24Les presentó otra parábola diciendo: "El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo.
    25Pero mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue.
    26Cuando brotó la hierba y produjo fruto, entonces apareció también la cizaña.
    27Se acercaron los siervos al dueño del campo y le preguntaron: 'Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, tiene cizaña?'
    28Y él les dijo: 'Un hombre enemigo ha hecho esto.' Los siervos le dijeron: 'Entonces, ¿quieres que vayamos y la recojamos?'
    29Pero él dijo: 'No; no sea que al recoger la cizaña arranquéis con ella el trigo.
    30Dejad crecer a ambos hasta la siega. Cuando llegue el tiempo de la siega, yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña y atadla en manojos para quemarla. Pero reunid el trigo en mi granero.'"

  21. Mateo 13:31-32 
    Les presentó otra parábola diciendo: "El reino de los cielos es semejante al grano de mostaza que un hombre tomó y sembró en su campo. Ésta es la más pequeña de todas las semillas; pero cuando crece, es la más grande de las hortalizas y se convierte en árbol, de modo que vienen las aves del cielo y hacen nidos en sus ramas."

  22. Mateo 13:33 
    Les dijo otra parábola: El reino de los cielos es semejante a la levadura que una mujer tomó y escondió en tres medidas de harina hasta que todo quedó leudado.

  23. Mateo 13:36-43 
    36Entonces, una vez despedida la multitud, volvió a casa. Y sus discípulos se acercaron a él diciendo: --Explícanos la parábola de la cizaña del campo.
    37Y respondiendo él dijo: --El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre.
    38El campo es el mundo; y la buena semilla son los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del maligno.
    39El enemigo que la sembró es el diablo. La siega es el fin del mundo, y los segadores son los ángeles.
    40De manera que como la cizaña es recogida y quemada en el fuego, así será el fin del mundo3.
    41El Hijo del Hombre enviará a sus ángeles, y recogerán de su reino a todas las cosas que ofenden, y a los que hacen maldad [infracción de la ley]4;
    42y los echarán en el horno de fuego. Allí habrá llanto y crujir de dientes.
    43Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre. El que tiene oídos [para oír], que oiga, y contemple, discierna, y entienda al oír.

  24. Mateo 13:44
    El reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en el campo, que un hombre descubrió y luego escondió. Y con regocijo va, vende todo lo que tiene y compra aquel campo

  25. Mateo 13:45-46 
    Además, el reino de los cielos es semejante a un comerciante que buscaba perlas finas. Y habiendo encontrado una perla de gran valor, fue y vendió todo lo que tenía, y la compró.

  26. Mateo 13:47-50
    Asimismo, el reino de los cielos es semejante a una red que fue echada en el mar y juntó toda clase de peces.
    Cuando estuvo llena, la sacaron a la playa. Y sentados recogieron lo bueno [peces buenos] en cestas y echaron fuera lo malo [peces malos].
    Así será el fin del mundo: Saldrán los ángeles y apartarán a los malos de entre los justos, y los echarán en el horno de fuego.
    Allí habrá llanto y crujir de dientes.


  27. Mateo 13:52 
    Él les dijo: --Por eso, todo escriba instruido en el reino de los cielos es semejante a un padre de familia que saca de su tesoro cosas nuevas y viejas.

  28. Mateo 16:19 
    A ti te daré las llaves del reino de los cielos. Todo lo que ates en la tierra habrá sido atado en el cielo, y lo que desates en la tierra habrá sido desatado en los cielos.

  29. Mateo 16:27-28
    Porque el Hijo del Hombre ha de venir en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces recompensará a cada uno conforme a sus obras. En verdad os digo que hay algunos de los que están aquí que no probarán la muerte hasta que vean al Hijo del Hombre venir en su reino.
  30. Mateo 18:1-4 
    En aquel tiempo los discípulos se acercaron a Jesús diciendo: --¿Quién es el más importante en el reino de los cielos?...De cierto os digo que si no os volteáis [cambiáis vuestra conducta] y os hacéis como los niños,1 jamás entraréis en el reino de los cielos.1
      [Para entrar en el reino de los cielos, usted debe ser restaurado a la inocencia de los niños pequeños; y los niños pequeños no tienen deseos sexuales.]
    Así que, cualquiera que se humille como este niño, ése es el más importante en el reino de los cielos.

  31. Mateo 18:23-35 
    23Por esto, el reino de los cielos es semejante a un hombre rey, que quiso hacer cuentas con sus siervos.
    24Y cuando él comenzó a hacer cuentas, le fue traído uno que le debía diez mil talentos.
    25Puesto que él no podía pagar, su señor mandó venderlo a él, junto con su mujer, sus hijos y todo lo que tenía, y que se le pagara.
    26Entonces el siervo cayó y se postró delante de él diciendo: "Ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo."
    27El señor de aquel siervo, movido a compasión, le soltó y le perdonó la deuda.
    28Pero al salir, aquel siervo halló a uno de sus consiervos que le debía cien denarios, y asiéndose de él, le ahogaba diciendo: "Paga lo que debes."
    29Entonces su consiervo, cayendo, le rogaba diciendo: "¡Ten paciencia conmigo, y yo te pagaré."
    30Pero él no quiso, sino que fue y lo echó en la cárcel hasta que le pagara lo que le debía.
    31Así que, cuando sus consiervos vieron lo que había sucedido, se entristecieron mucho; y fueron y declararon a su señor todo lo que había sucedido.
    32Entonces su señor le llamó y le dijo: "¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste.
    33¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, así como también yo tuve misericordia de ti?"
    34Y su señor, enojado, le entregó a los verdugos hasta que le pagara todo lo que le debía.
    35Así también hará con vosotros mi Padre celestial, si no perdonáis de corazón cada uno a su hermano.

  32. Mateo 19:12
    Porque hay eunucos que nacieron así desde el vientre de la madre, hay eunucos que fueron hechos eunucos por los hombres, y hay eunucos que a sí mismos se hicieron eunucos por causa del reino de los cielos. El que puede aceptar esto, que lo acepte.
      [Aquellos que a sí mismos se hicieron eunucos por causa del reino de los cielos han vencido sus deseos sexuales con la ayuda del Espíritu que quita esos deseos. De la Palabra del Señor en el interior: "los deseos sexuales pueden ser vencidos;" (y esto se aplica tanto a los hombres como a las mujeres, tanto a los deseos heterosexuales como a los deseos homosexuales, siempre y cuando haya un compromiso ferviente de llegar a ser completamente libres de ellos) — pero, como estos versículos declaran: "no todos son capaces de aceptar esta", (porque no creen para vencer deseos sexuales es posible).]

  33. Mateo 19:14 
    Entonces Jesús les dijo: --Dejad a los niños y no les impidáis venir a mí, porque de los tales es el reino de los cielos.

  34. Mateo 19:23-24
    Entonces Jesús dijo a sus discípulos: --De cierto os digo, que difícilmente entrará el rico en el reino de los cielos. Otra vez os digo que le es más fácil a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de Dios.

  35. Mateo 20:1-16
    1Porque el reino de los cielos es semejante a un hombre, dueño de un campo, que salió al amanecer a contratar obreros para su viña.
    2Habiendo convenido con los obreros en un denario al día, los envió a su viña.
    3Salió también como a la tercera hora y vio que otros estaban en la plaza desocupados,
    4y les dijo: "Id también vosotros a mi viña, y os daré lo que sea justo." Y ellos fueron.
    5Salió otra vez como a la sexta hora y a la novena hora, e hizo lo mismo.
    6También alrededor de la undécima hora salió y halló que otros estaban allí, y les dijo: "¿Por qué estáis aquí todo el día desocupados?"
    7Le dijeron: "Porque nadie nos ha contratado." Les dijo: "Id también vosotros a la viña."
    8Al llegar la noche, dijo el señor de la viña a su mayordomo: "Llama a los obreros y págales el jornal. Comienza desde los últimos hasta los primeros."
    9Entonces vinieron los que habían ido cerca de la undécima hora y recibieron cada uno un denario.
    10Y cuando vinieron, los primeros pensaron que recibirían más; pero ellos también recibieron un denario cada uno.
    11Al recibirlo, murmuraban contra el dueño del campo,
    12diciendo: "Estos últimos trabajaron una sola hora, y los has hecho iguales a nosotros, que hemos soportado el peso y el calor del día."
    13Pero él respondió y dijo a uno de ellos: "Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No conviniste conmigo en un denario?
    14Toma lo que es tuyo y vete. Pero quiero darle a este último como a ti.
    15¿No me es lícito hacer lo que quiero con lo mío? ¿O tienes envidia porque soy bueno?"
    16Así, los últimos serán primeros, y los primeros últimos.

  36. Mateo 20:21 
    Él le dijo: --¿Qué deseas? Ella le dijo: --Ordena que en tu reino estos dos hijos míos se sienten el uno a tu derecha y el otro a tu izquierda.

  37. Mateo 21:28-32 
    28¿Pero, qué os parece? Un hombre tenía dos hijos. Se acercó al primero y le dijo: "Hijo, ve hoy a trabajar en la viña."
    29Él contestó y dijo: "No quiero." Pero después, cambió de parecer y fue.
    30Al acercarse al otro, le dijo lo mismo; y él respondió diciendo: "¡Sí, señor, yo voy!" Y no fue.
    31¿Cuál de los dos hizo la voluntad de su padre? Ellos dijeron: --El primero. Y Jesús les dijo: --De cierto os digo que los publicanos y las prostitutas entran delante de vosotros en el reino de Dios. 32Porque Juan vino a vosotros en el camino de justicia, y no le creísteis; pero los publicanos y las prostitutas le creyeron. Y aunque vosotros lo visteis [el camino de la justicia (rectitud) por el arrepentimiento], después no cambiasteis de parecer para creerle.
  38. Mateo 21:33-44 
    33Oíd otra parábola: Había un hombre, dueño de un campo, quien plantó una viña. La rodeó con una cerca, cavó en ella un lagar, edificó una torre, la arrendó a unos labradores y se fue lejos.
    34Pero cuando se acercó el tiempo de la cosecha, envió sus siervos a los labradores para recibir sus frutos.
    35Y los labradores, tomando a sus siervos, a uno hirieron, a otro mataron y a otro apedrearon.
    36Él envió de nuevo otros siervos, en mayor número que los primeros, y les hicieron lo mismo.
    37Por último, les envió a su hijo, diciendo: "Tendrán respeto a mi hijo."
    38Pero al ver al hijo, los labradores dijeron entre sí: "Éste es el heredero. Venid, matémosle y tomemos posesión de su herencia."
    39Le prendieron, le echaron fuera de la viña y le mataron.
    40Ahora bien, cuando venga el señor de la viña, ¿qué hará con aquellos labradores?
    41Le dijeron: --A los malvados los destruirá sin misericordia, y arrendará su viña a otros labradores, quienes le pagarán el fruto a su tiempo.
    42Jesús les dijo: --¿Nunca habéis leído en las Escrituras? La piedra que desecharon los edificadores, ésta fue hecha cabeza del ángulo. De parte del Señor sucedió esto, y es maravilloso en nuestros ojos.4
    43Por esta razón os digo que el reino de Dios será quitado de vosotros y será dado a un pueblo que producirá los frutos del reino.
    44El que caiga sobre esta piedra será quebrantado, y desmenuzará a cualquiera sobre quien ella caiga.5

  39. Mateo 22:2-14 
    2--El reino de los cielos es semejante a un rey que celebró el banquete de bodas para su hijo.
    3Envió a sus siervos para llamar a los que habían sido invitados a las bodas, pero no querían venir.
    4Volvió a enviar otros siervos, diciendo: "Decid a los invitados: 'He aquí, he preparado mi comida; mis toros y animales engordados han sido matados, y todo está preparado. Venid a las bodas.'"
    5Pero ellos no le hicieron caso y se fueron, uno a su campo, otro a su negocio;
    6y los otros tomaron a sus siervos, los afrentaron y los mataron.
    7El rey se enojó, y enviando sus tropas mató a aquellos asesinos y prendió fuego a su ciudad.
    8Entonces dijo a sus siervos: "El banquete, a la verdad, está preparado, pero los invitados no eran dignos.
    9Id, pues, a las encrucijadas de los caminos y llamad al banquete de bodas a cuantos halléis."
    10Aquellos siervos salieron por los caminos y reunieron a todos los que hallaron, tanto buenos como malos [enfermos o ciegos]; y el banquete de bodas estuvo lleno de convidados.
    11Pero cuando entró el rey para ver a los convidados y vio allí a un hombre que no llevaba ropa de bodas,
    12le dijo: "Amigo, ¿cómo entraste aquí, sin llevar ropa de bodas?" Y él quedó mudo.1
    13Entonces el rey dijo a los que servían: "Atadle los pies y las manos y echadle en las tinieblas de afuera." Allí habrá llanto y crujir de dientes;
    14porque muchos son los llamados, pero pocos los escogidos.

  40. Mateo 23:13
    ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres. Pues vosotros no entráis, ni dejáis entrar a los que están entrando.3

  41. Mateo 24:7 
    Porque se levantará nación contra nación y reino contra reino. Habrá hambre y terremotos por todas partes.

  42. Mateo 24:14 
    Y este evangelio del reino será predicado en todo el mundo para testimonio a todas las razas, y luego vendrá el fin.

  43. Mateo 25:1-13 
    La parábola de las vírgenes prudentes y las vírgenes insensatas:
    1Entonces, el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que tomaron sus lámparas y salieron a recibir al novio.
    2Cinco de ellas eran insensatas, y cinco prudentes.
    3Cuando las insensatas tomaron sus lámparas, no tomaron consigo aceite;
    4pero las prudentes tomaron aceite en sus vasijas, juntamente con sus lámparas.
    5Y como tardaba el novio, todas cabecearon y se quedaron dormidas.
    6A la media noche se oyó gritar: "¡He aquí el novio! ¡Salid a recibirle!"
    7Entonces, todas aquellas vírgenes se levantaron y alistaron sus lámparas.
    8Y las insensatas dijeron a las prudentes: "Dadnos de vuestro aceite, porque nuestras lámparas se apagan."
    9Pero las prudentes respondieron diciendo: "No, no sea que nos falte a nosotras y a vosotras; id, más bien, a los vendedores de aceite y comprad para vosotras mismas."1
    10Mientras ellas iban para comprar, llegó el novio; y las preparadas entraron con él a la boda, y se cerró la puerta.
    11Después vinieron también las otras vírgenes diciendo: "¡Señor, señor, ábrenos!"
    12Pero él respondiendo dijo: "De cierto os digo que no os conozco." 2
    13Velad, pues, porque no sabéis ni el día ni la hora.

  44. Mateo 26:29
    Pero os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día cuando lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre.

  45. Marcos 4:11-12
    Y él les decía: "A vosotros se os ha dado el misterio del reino de Dios; pero para los que están fuera, todas las cosas están en parábolas,
    para que viendo vean y no perciban, y oyendo oigan y no entiendan; de modo que no se conviertan y sean despedidos."1
      [Este versículo parece estar en conflicto con un Dios amante, lo cual se explica en la nota.]

  46. Marcos 4:26-29
    También decía: "Así es el reino de Dios, como cuando un hombre echa semilla en la tierra.
    Él duerme de noche y se levanta de día, y la semilla brota y crece sin que él sepa cómo.
    Porque de por sí la tierra da fruto: primero el tallito, luego las espigas y después el grano lleno en la espiga.
    Y cuando el fruto se ha producido, en seguida él mete la hoz, porque la siega ha llegado."


  47. Marcos 4:30-32 
    También decía: "¿A qué haremos semejante el reino de Dios? ¿Con qué parábola lo compararemos?
    Es como un grano de mostaza que, cuando es sembrado en la tierra, es la más pequeña de todas las semillas de la tierra.
    Pero una vez sembrado, crece y se convierte en la más grande de todas las hortalizas, y echa ramas muy grandes, de modo que las aves del cielo pueden anidar bajo su sombra."
    4

  48. Marcos 9:1
    También les dijo: --De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí presentes que no gustarán la muerte hasta que hayan visto que el reino de Dios ha venido con poder.1
  49. Marcos 9:47
    Y si tu ojo te hace tropezar, sácalo. Mejor te es entrar con un solo ojo al reino de Dios que, teniendo dos ojos, ser echado al infierno,
      [Él no quiere que nos mutilemos a nosotros mismos. Él solamente está ilustrando lo serio que es el pecado. Jesús está tratando desesperadamente de decirnos que para entrar en el Reino y escapar el infierno, el pecado no es permitido, y punto. En Mateo 5:28-29 Jesús nos dice que aún mirar a una mujer con deseo es pecado suficiente para llevarnos al infierno. Si queremos escapar el infierno, mientras estamos en la tierra debemos ser liberados aún del deseo de nuestros pecados. Los corazones de todos los hombres son contaminados y debemos ser purificados por Jesús para entrar en el reino de Dios mientras estamos en la tierra.]

  50. Marcos 10:14-15
    Al verlo, Jesús se indignó y les dijo: "Dejad a los niños venir a mí, y no les impidáis; porque de los tales es el reino de Dios.
    De cierto os digo que cualquiera que no reciba el reino de Dios como un niño, jamás entrará en él."1

  51. Marcos 10:23 
    Entonces Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos: --¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas!

  52. Marcos 10:24
    Los discípulos se asombraron por sus palabras; pero Jesús, respondiendo de nuevo, les dijo: --Hijitos, ¡cuán difícil les es entrar en el reino de Dios a los que confían en las riquezas!

  53. Marcos 11:7-1 
    Trajeron el borriquillo a Jesús y echaron sobre él sus mantos, y se sentó sobre él.
    Muchos tendieron sus mantos por el camino, y otros cortaban ramas de los árboles.
    Los que iban delante y los que le seguían aclamaban: --¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!
    ¡Bendito el reino venidero de nuestro padre David! ¡Hosanna en las alturas!

  54. Marcos 12:28-34
    Se le acercó uno de los escribas al oírles discutir; y dándose cuenta de que Jesús había respondido bien, le preguntó: --¿Cuál es el primer [y más grande] mandamiento de todos?
    Jesús le respondió: --El primero es: Escucha, Israel: El Señor nuestro Dios, el Señor uno es.
    Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas.

    El segundo es éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que estos dos.
    Entonces el escriba le dijo: --Bien, Maestro. Has dicho la verdad: Dios es uno, y no hay otro aparte de él;
    y amarle con todo el corazón, con todo el entendimiento, y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a sí mismo, vale más que todos los holocaustos y sacrificios.
    Y viendo Jesús que había respondido sabiamente, le dijo: --No estás lejos del reino de Dios. Ya nadie se atrevía a hacerle más preguntas.

  55. Marcos 15:43
    llegó José de Arimatea, miembro ilustre del concilio, quien también esperaba el reino de Dios, y entró osadamente a Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús..

  56. Lucas 1:33 
    Reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y de su reino no habrá fin.

  57. Lucas 4:43
    Pero él les dijo: "Me es necesario anunciar el evangelio del reino de Dios a otras ciudades también, porque para esto he sido enviado."

  58. Lucas 6:20 
    Y alzando él los ojos hacia sus discípulos, decía: "Bienaventurados vosotros los pobres, porque vuestro es el reino de Dios.

  59. Lucas 7:28
    Os digo que entre los nacidos de mujer, no hay ninguno mayor que Juan. Sin embargo, el más pequeño en el reino de Dios es mayor que él.

  60. Lucas 8:1
    Aconteció después, que él andaba de ciudad en ciudad y de aldea en aldea, predicando y anunciando el evangelio del reino de Dios. Los doce [apóstoles] iban con él,

  61. Lucas 8:10
    Y él dijo: "A vosotros se os ha concedido conocer los misterios del reino de Dios; pero a los demás, en parábolas, para que viendo no vean, y oyendo no entiendan.
      [Vea la nota 1 en Marcos 4 para entender por qué Jesús habló en parábolas para esconder el significado de sus palabras de la gente.]

  62. Lucas 9:1-2
    Reuniendo a los doce, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios y para sanar enfermedades.
    Los envió a predicar el reino de Dios y a sanar a los enfermos.

  63. Lucas 9:11
    Pero al saberlo las multitudes, le siguieron; y él los recibió y les hablaba del reino de Dios y sanaba a los que tenían necesidad de ser sanados.

  64. Lucas 9:27 
    Y os digo, en verdad, que hay algunos de los que están aquí presentes que no gustarán la muerte hasta que hayan visto el reino de Dios.2
  65. Lucas 9:60 
    Mas El le dijo: Deja que los muertos entierren a sus muertos; pero tú, ve y anuncia por todas partes el reino de Dios. 5

  66. Lucas 9:62
    Pero Jesús le dijo: --Ninguno que ha puesto su mano en el arado y sigue mirando atrás, es apto para el reino de Dios.

  67. Lucas 10:8-12 
    8En cualquier ciudad donde entréis y os reciban, comed lo que os pongan delante.
    9Sanad a los enfermos que haya allí y decidles: 'El reino de Dios se ha acercado a vosotros.'
    10"Pero en cualquier ciudad donde entréis y no os reciban, salid a sus calles y decid:
    11'Aun el polvo de vuestra ciudad que se ha pegado a nuestros pies, lo sacudimos contra vosotros. Pero sabed esto: que el reino de Dios se ha acercado.'
    12Os digo que en aquel día será más tolerable para Sodoma que para aquella ciudad.

  68. Lucas 11:2
    Él les dijo: --Cuando oréis, decid: "Padre nuestro que estás en los cielos: Santificado sea tu nombre; venga tu reino; sea hecha tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.1

  69. Lucas 11:20
    Pero si por el dedo de Dios yo echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios.

  70. Lucas 12:15-32
    15Y les dijo: --Mirad, guardaos de toda codicia, porque la vida de uno no consiste en la abundancia de los bienes que posee.
    16Entonces les refirió una parábola, diciendo: --Las tierras de un hombre rico habían producido mucho.
    17Y él razonaba dentro de sí, diciendo: "¿Qué haré? Porque ya no tengo dónde juntar mis productos."
    18Entonces dijo: "¡Esto haré! Derribaré mis graneros y edificaré otros más grandes. Allí juntaré todo mi grano y mis bienes,
    19y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes almacenados para muchos años. Descansa, come, bebe, alégrate."
    20Pero Dios le dijo: "¡Necio! Esta noche vienen a pedir tu alma; y lo que has provisto, ¿para quién será?"
    21Así es el que hace tesoro para sí y no es rico para con Dios.
    22Dijo a sus discípulos: --Por tanto, os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir.
    23La vida es más que el alimento, y el cuerpo es más que el vestido.
    24Considerad los cuervos, que ni siembran, ni siegan, ni tienen almacenes ni graneros; y Dios los alimenta. ¡Cuánto más valéis vosotros que las aves!
    25¿Quién de vosotros podrá, con afanarse, añadir un codo a su estatura?
    26Pues si no podéis lo que es menos, ¿por qué estáis afanosos de lo demás?
    27Considerad los lirios, cómo crecen. No trabajan, ni hilan; y os digo que ni aun Salomón, con toda su gloria, fue vestido como uno de ellos.
    28Si Dios viste así la hierba, que hoy está en el campo y mañana es echada en el horno, ¡cuánto más hará por vosotros, hombres de poca fe!
    29Vosotros, pues, no busquéis qué habéis de comer o qué habéis de beber, ni estéis ansiosos.
    29Porque todas estas cosas busca la gente del mundo [gentiles]; pero vuestro Padre sabe que necesitáis estas cosas.
    31Más bien, buscad [como su primera prioridad] su reino, y estas cosas os serán añadidas.3
    32No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino.
    33Vended vuestros bienes y dadle a los pobres. Haceos bolsas que no se envejecen, un tesoro inagotable en los cielos, donde no se acerca el ladrón, ni la polilla destruye.
    34Porque donde esté vuestro tesoro, allí también estará vuestro corazón.4

  71. Lucas 13:18-19 
    Por lo tanto, él decía: --¿A qué es semejante el reino de Dios? ¿A qué lo compararé?
    Es semejante a un grano de mostaza que un hombre tomó y sembró en su huerto; y creció y se convirtió en un árbol, y las aves del cielo hicieron nidos en sus ramas.


  72. Lucas 13:20-21 
    Otra vez dijo: --¿A qué compararé el reino de Dios?
    Es semejante a la levadura que una mujer tomó y escondió en tres medidas de harina, hasta que todo quedó leudado.

  73. Lucas 13:23-30 
    23 Entonces alguien le dijo: --Señor, ¿son pocos los que se salvan? Y él les dijo:
    24 --Esforzaos a entrar por la puerta angosta, porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán.3
    25 Después que el dueño de casa se levante y cierre la puerta, vosotros, afuera, comenzaréis a llamar a la puerta diciendo: "¡Señor, ábrenos!" Pero respondiendo él os dirá: "No os conozco de dónde sois."
    26 Entonces comenzaréis a decir: "Delante de ti hemos comido y bebido, y en nuestras plazas enseñaste."
      [Esto se aplica bien a aquellos que piensan que la comunión o la "eucaristía" es comer y beber en su presencia; y esto prueba que los rituales de la comunión o eucaristía no tienen valor. Jesús niega que alguna vez ellos comieron y bebieron en su presencia y niega que su origen es válido. Por supuesto, Él sabe todo, incluyendo el hecho que ellos continúan pecando hasta la muerte; su negación es una negación de conocerlos por medio de su comer y beber en su presencia, y él niega haber enseñado entre ellos; ellos pensaron que ambas cosas habían sucedido y que esto les daba el derecho de entrar en el cielo. Si usted muere mientras todavía está pecando, usted será expulsado del cielo. Él sólo lo conoce si usted ha sido completamente crucificado.]
    27 Pero os hablará diciendo: "No os conozco ni dónde sois. ¡Apartaos de mí todos los que hacéis iniquidad [obradores de maldad, que todavía están pecando]!"4
    28 Allí habrá llanto y crujir de dientes, cuando veáis a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, y a vosotros echados fuera.
    29 Vendrán del oriente y del occidente, del norte y del sur; y se sentarán a la mesa en el reino de Dios.
    30 He aquí, hay últimos que serán primeros, y hay primeros que serán últimos.
  74. Lucas 14:12-24 
    12Dijo también al que le había invitado: --Cuando hagas comida o cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a tus vecinos ricos; no sea que ellos te vuelvan a invitar a ti, y te sea hecha compensación.
    13Pero cuando hagas banquete, llama a los pobres, a los mancos, a los cojos y a los ciegos.1
      [El amor es dar sin esperar algo de regreso. Jesús nos dice que en vez de invitar a nuestros amigos y parientes a cenas y fiestas, invitemos a aquellos que no nos pueden devolver el favor: los pobres, cojos, lisiados, y ciegos; entonces estaremos mostrando amor. Cualquier favor que esperemos recibir en la próxima vida es acreditada a la fe. Jorge Fox escribió que esto es una cruz a la gente, pero debe ser obedecido.]
    14Y serás bienaventurado, porque ellos no te pueden retribuir, pero te será recompensado en la resurrección de los justos.
    15Al oír esto, uno de los que estaban sentados juntos a la mesa le dijo: --¡Bienaventurado el que coma pan en el reino de Dios!
    16Pero él le dijo: --Un hombre hizo un gran banquete e invitó a muchos.
    17A la hora del banquete envió a su siervo para decir a los invitados: "Venid, porque ya está preparado."
    18Pero todos a una comenzaron a disculparse. El primero dijo: "He comprado un campo y necesito salir para verlo; te ruego que me disculpes."
    19El otro dijo: "He comprado cinco yuntas de bueyes y voy a probarlos. Te ruego que me disculpes."
    20El otro dijo: "Acabo de casarme y por tanto no puedo ir."
    21Cuando volvió el siervo, hizo saber estas cosas a su señor. Entonces se enojó el dueño de casa y dijo a su siervo: "Ve pronto a las plazas y a las calles de la ciudad y trae acá a los pobres, a los mancos, a los ciegos y a los cojos."
    22Luego dijo el siervo: "Señor, se ha hecho lo que mandaste, y aún queda lugar."
    23El señor dijo al siervo: "Ve por los caminos y por los callejones, y exígeles a que entren para que mi casa se llene.2
  75. 24Pues os digo que ninguno de aquellos hombres que fueron invitados gustará de mi banquete."

  76. Lucas 16:16
    La Ley y los Profetas fueron hasta Juan. A partir de entonces son anunciadas las buenas nuevas del reino de Dios, y todo el mundo está forzando su camino en él.

  77. Lucas 18:16, 17
    Pero Jesús los llamó diciendo: "Dejad a los niños venir a mí y no les impidáis, porque de los tales es el reino de Dios.
      [Debemos ir a Él como niños confiar en sus padres porque Él es amable, bondadosa, pura, fácil de entender, fácil de aceptar, pacífica, completa, moralmente correcta, alentadora — nunca tiene ni siquiera un poco de sarcasmo, amargura, o condenación — nunca regaña — nunca es incompleta, nunca lo deja tratando de adivinar lo que él quiere; más bien sus palabras están llenas de amor — su espíritu de amor — porque él es amor. Él le dirá cosas acerca de sí mismo. Él le animará. Él es bondad. Él le dirá o le mostrará cosas acerca de usted; algunas cosas serán desagradables. Pero ya que él es su amigo, usted sabe que él se las está mostrando por su propio bien. De modo que usted debe escuchar y observar. Y no corra; permanezca de pie ante el Hijo de Dios. Y usted debe arrepentirse de lo que él le muestra. Y a veces él le da mandatos. Usted está oyendo la Palabra de Dios, la Palabra viviente. Y tal vez así usted obedecerá sus mandatos y le mostrará que lo ama al ser obediente.]
    De cierto os digo que cualquiera que no reciba el reino de Dios como un niño, jamás entrará en él."

  78. Lucas 18:18-30 
    18Le preguntó cierto hombre principal, diciendo: --Maestro bueno, ¿qué haré para obtener la vida eterna?
    19Y Jesús le dijo: --¿Por qué me llamas "bueno"? Ninguno es bueno, sino sólo uno, Dios.3
    20Tú conoces los mandamientos:4 No cometas adulterio, no cometas homicidio, no robes, no digas falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre.
    21Entonces él dijo: --Todo esto lo he guardado desde mi juventud.
    22Jesús, al oírlo, le dijo: --Aún te falta una cosa: Vende todo lo que tienes y repártelo a los pobres,5 y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme.
    23Entonces él, al oír estas cosas, se entristeció mucho, porque era muy rico.
    24Jesús, al ver que se había entristecido mucho, dijo: --¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas!6
    25Porque más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de Dios.
    26Los que oyeron esto dijeron: --¿Y quién podrá ser salvo?
    27Él les dijo: --Lo que es imposible para los hombres es posible para Dios.
    28Entonces Pedro dijo: --He aquí, nosotros hemos dejado lo nuestro y te hemos seguido.
    29Y él les dijo: --De cierto os digo que no hay nadie que haya dejado casa, mujer, hermanos, padres o hijos por causa del reino de Dios,
    30que no haya de recibir muchísimo más en este tiempo, y en la edad venidera, la vida eterna.

  79. Lucas 19:11-27 
    La parábola de las minas :
    11Oyendo ellos estas cosas, prosiguió Jesús y dijo una parábola, por cuanto estaba cerca de Jerusalén y porque ellos pensaban que inmediatamente habría de ser manifestado el reino de Dios.
    12Dijo, pues: "Cierto hombre de noble estirpe partió a un país lejano para recibir un reino y volver.
    13Entonces llamó a diez siervos suyos y les dio diez minas, diciéndoles: 'Negociad hasta que yo venga.' 14"Pero sus ciudadanos le aborrecían, y enviaron tras él una embajada, diciendo: 'No queremos que éste reine sobre nosotros.'
    15"Aconteció que cuando él volvió después de haber tomado el reino, mandó llamar ante sí a aquellos siervos a los cuales había dado el dinero, para saber lo que habían negociado.
    16Vino el primero y dijo: 'Señor, tu mina ha producido diez minas.'
    17Y él le dijo: 'Muy bien, buen siervo; puesto que en lo poco has sido fiel, tendrás autoridad sobre diez ciudades.'
    18Vino el segundo y dijo: 'Señor, tu mina ha hecho cinco minas.'
    19También a éste le dijo: 'Tú también estarás sobre cinco ciudades.'
    20Y vino otro y dijo: 'Señor, he aquí tu mina, la cual he guardado en un pañuelo.
    21Porque tuve miedo de ti, que eres hombre severo, que tomas lo que no pusiste y cosechas lo que no sembraste.'2
    22Entonces él le dijo: '¡Mal siervo, por tu boca te juzgo! Sabías que yo soy hombre severo, que tomo lo que no puse y cosecho lo que no sembré.
    23¿Por qué, pues, no pusiste mi dinero en el banco, para que al venir yo lo cobrara junto con los intereses?'
    24Y dijo a los que estaban presentes: 'Quitadle la mina y dadla al que tiene diez minas.'
    25Ellos le dijeron: 'Señor, él ya tiene diez minas.'
    26Él respondió: 'Pues yo os digo que a todo el que tiene, le será dado; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.3 27Pero, en cuanto a aquellos enemigos míos que no querían que yo reinara sobre ellos, traedlos acá y degolladlos en mi presencia.'"
  80. Lucas 21:10-19,31-32
    10--Entonces dijo--: Se levantará nación contra nación y reino contra reino.
    11Habrá grandes terremotos, hambres y pestilencias en varios lugares. Habrá terror y grandes señales del cielo.
    12Pero antes de estas cosas os echarán mano y os perseguirán. Os entregarán a las sinagogas y os meterán en las cárceles, y seréis llevados delante de los reyes y gobernantes por causa de mi nombre.
    13Esto os servirá para dar testimonio.
    14Decidid, pues, en vuestros corazones no pensar de antemano cómo habéis de responder.
    15Porque yo os daré boca y sabiduría, a la cual no podrán resistir ni contradecir todos los que se os opongan.
    16Y seréis entregados aun por vuestros padres, hermanos, parientes y amigos; y harán morir a algunos de vosotros.
    17Seréis aborrecidos por todos a causa de mi nombre,
    18pero ni un solo cabello de vuestra cabeza perecerá.
    19Por vuestra firme y paciente perseverancia ganaréis la Vida verdadera de vuestras almas.2 31Así también vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que el reino de Dios está cerca.
    32De cierto os digo que no pasará esta generación hasta que todo suceda.3

  81. Lucas 22:15-18
    Y les dijo: --¡Cuánto he deseado comer con vosotros esta Pascua antes de padecer!
    Porque os digo que no comeré más de ella hasta que se cumpla en el reino de Dios.
    Luego tomó una copa, y habiendo dado gracias, dijo: --Tomad esto y repartidlo entre vosotros,porque os digo que desde ahora no beberé más del fruto de la vid hasta que venga el reino de Dios.

  82. Lucas 22:28-30 
    Y vosotros sois los que habéis permanecido conmigo en mis pruebas.
    Yo, pues, dispongo para vosotros un reino, como mi Padre lo dispuso para mí;
    para que comáis y bebáis en mi mesa en mi reino, y os sentéis sobre tronos para juzgar a las doce tribus de Israel.


  83. Lucas 23:33,39-43 
    Cuando llegaron al lugar que se llama de la Calavera, le crucificaron allí, y a los malhechores: el uno a la derecha y el otro a la izquierda.
    Uno de los malhechores que estaban colgados le injuriaba diciendo: --¿No eres tú el Cristo? ¡Sálvate a ti mismo y a nosotros!
    Respondiendo el otro, le reprendió diciendo: --¿Ni siquiera temes tú a Dios, estando en la misma condenación?
    Nosotros, a la verdad, padecemos con razón, porque estamos recibiendo lo que merecieron nuestros hechos; pero éste no hizo ningún mal.
    Y le dijo: --Jesús, acuérdate de mí cuando vengas en tu reino.
    Entonces Jesús le dijo: --De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.1

  84. Lucas 23:51 
    He aquí, había un hombre llamado José, el cual era miembro del concilio, y un hombre bueno y justo.
    Éste no había consentido con el consejo ni con los hechos de ellos. Él era de Arimatea, ciudad de los judíos, y también esperaba el reino de Dios.
    Éste se acercó a Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús.
    Después de bajarle de la cruz, le envolvió en una sábana de lino y le puso en un sepulcro cavado en una peña, en el cual nadie había sido puesto todavía.

  85. Juan 3:1-8
    1Y había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un gobernante de los judíos.
    2Éste vino a Jesús de noche y le dijo: --Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, a menos que Dios esté con él.
    3Respondió Jesús y le dijo: --De cierto, de cierto te digo que a menos que uno nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios.
    4Nicodemo le dijo: --¿Cómo puede nacer un hombre si ya es viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre y nacer?
    5Respondió Jesús: --De cierto, de cierto te digo que a menos que uno nazca de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.1
    6Lo que ha nacido de la carne, carne es; y lo que ha nacido del Espíritu, espíritu es.
    7No te maravilles de que te dije: "Os es necesario nacer de nuevo."
    8El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; pero no sabes ni de dónde viene ni a dónde va. Así es todo aquel que ha nacido del Espíritu.

  86. Juan 18:36 
    Entonces Pilato entró otra vez al Pretorio, llamó a Jesús y le dijo: --¿Eres tú el rey de los judíos?
    Jesús le respondió: --¿Preguntas tú esto de ti mismo, o porque otros te lo han dicho de mí?
    Pilato respondió: --¿Acaso soy yo judío? Tu propia nación y los principales sacerdotes te entregaron a mí. ¿Qué has hecho?
    Contestó Jesús: --Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos. Ahora, pues, mi reino no es de aquí.

  87. Hechos 1:1-8
    1En el primer relato escribí, oh Teófilo, acerca de todas las cosas que Jesús comenzó a hacer y a enseñar,
    2hasta el día en que fue recibido arriba, después de haber dado mandatos por el Espíritu Santo a los apóstoles que había escogido.
    3A éstos también se presentó vivo, después de haber padecido, con muchas pruebas convincentes. Durante cuarenta días se hacía visible a ellos y les hablaba acerca del reino de Dios.
    4Y estando juntos, les mandó que no se fuesen de Jerusalén, sino que esperasen el cumplimiento de la promesa del Padre,1 "de la cual me oísteis hablar;
    5porque Juan, a la verdad, bautizó en agua, pero vosotros seréis bautizados en el Espíritu Santo después de no muchos días."

    6Por tanto, cuando estuvieron reunidos, le preguntaron diciendo: --Señor, ¿restituirás el reino a Israel otra vez en este tiempo?
      [Este versículo revela que los discípulos todavía estaban esperando que se estableciera un reino físico en Israel, pero está registrado que Jesús enseña algo muy diferente, particularmente como está registrado en Lucas 17:20-21: "Y cuando los fariseos le preguntaron acerca de cuándo había de venir el reino de Dios, les respondió diciendo: --El reino de Dios no vendrá con señales externas que se puedan observar. No dirán: "¡Mirad, aquí está!" o "¡Allí está!" Porque el reino de Dios está dentro y alrededor de vosotros.1" Una vez que los discípulos experimentaron el bautismo de fuego y muerte en el Pentecostés, ellos supieron que no era así y enseñaron correctamente.]
    7Él les respondió: --A vosotros no os toca saber ni los tiempos ni las ocasiones que el Padre dispuso por su propia autoridad.
    8Pero recibiréis poder cuando el Espíritu Santo haya venido sobre vosotros, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra.

  88. Hechos 8:12
    Pero cuando creyeron a Felipe mientras anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres.

  89. Hechos 14:22
    fortaleciendo el ánimo de los discípulos y advirtiéndoles y exhortándolos a perseverar firmes en la fe, diciéndoles: "Es preciso que a través de muchas pruebas y tribulaciones entremos en el reino de Dios." Hechos 14:21-23 (en contexto)

  90. Hechos 19:8 
    Durante unos tres meses, entrando en la sinagoga, Pablo predicaba con valentía discutiendo y persuadiendo acerca de las cosas del reino de Dios.

  91. Hechos 20:25 
    "Ahora, he aquí yo sé que ninguno de todos vosotros, entre los cuales he pasado predicando el reino, volverá a ver mi cara.

  92. Hechos 28:23 
    Habiéndole fijado un día, en gran número vinieron a él a donde se alojaba. Desde la mañana hasta el atardecer, les exponía y les daba testimonio del reino de Dios, persuadiéndoles acerca de Jesús, partiendo de la Ley de Moisés y de los Profetas.

  93. Hechos 28:31 
    Pablo permaneció dos años enteros en una casa que alquilaba. A todos los que venían a él, les recibía allí,
    predicando el reino de Dios y enseñando acerca del Señor Jesucristo, con toda libertad y sin impedimento.

  94. Romanos 14:17
    porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo. 1

  95. 1 Corintios 4:20
    Porque el reino de Dios no consiste en palabras, sino en poder.

  96. 1 Corintios 6:9-10 
    ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No os engañéis: que ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni las parejas homosexuales masculinas pasivas, ni las parejas homosexuales masculinas dominantes,
    ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los calumniadores, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. 1

  97. 1 Corintios 15:22-24 
    Porque así como en Adán todos mueren, así también en Cristo todos serán vivificados.
    Pero cada uno en su orden:1 Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida.
    Después el fin, cuando él [Jesús] entregue el reino al Dios y Padre, cuando ya haya anulado todo principado, autoridad y poder.

  98. 1 Corintios 15:50 
    Y esto digo, hermanos, que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción heredar la incorrupción.

  99. Gálatas 5:19-21 
    Ahora bien, las obras de la carne son evidentes. Éstas son: inmoralidad sexual (incluyendo la fornicación y el adulterio), impureza, lujuria,
    idolatría [codicia], hechicería, odio, discutiendo, celos, ira, ambición, divisiones, facciones (incluyendo hacer sectas),
    envidia, borrachera, fiestas (con fuertes cantos, bailes, y bebidas alcohólicas) y cosas semejantes a éstas, de las cuales os advierto, como ya lo hice antes, que los que hacen tales cosas no heredarán el reino de Dios.4

  100. Efesios 5:3-6
    3Pero como corresponde a los santos, no permitáis que la inmoralidad sexual, ni ningún tipo de impureza, ni codicia, sean nombradas entre vosotros ni siquiera una vez.
    4Ni tampoco conducta indecente, ni palabras necias, ni bromas, las cuales no son apropiadas; sino más bien, dad acción de gracias.
    5Porque esto lo sabéis muy bien: que ninguna persona sexualmente inmoral, ni impura, ni codiciosa, quien es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios.
    6Nadie os engañe con vanas palabras, porque a causa de estas cosas viene la ira de Dios sobre los que son desobedientes.1

  101. Colosenses 1:12-13 
    Con gozo damos gracias al Padre que os hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz.
    Él nos ha librado de la autoridad de las tinieblas y nos ha trasladado al reino de su Hijo amado1,

  102. 1 Tesalonicenses 2:12 
    y os insistíamos en que anduvieseis como es digno de Dios, que os llama a su propio reino y gloria.

  103. 2 Tesalonicenses 1:5 
    Todo esto prueba que el juicio de Dios es justo, y por tanto él los considera dignos de su reino, por el cual están sufriendo.

  104. 2 Timoteo 4:18 
    El Señor me librará de toda obra mala y me preservará para su reino celestial. A él sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

  105. Hebreos 1:8 
    mientras que del Hijo dice: Tu trono, oh Dios, es por los siglos de los siglos; cetro de rectitud es el cetro de tu reino.

  106. Hebreos 12:28
    Así que, habiendo recibido un reino que no puede ser sacudido, retengamos la gracia, y mediante ella sirvamos a Dios, agradándole con temor y reverencia.

  107. Santiago 2:5 
    Amados hermanos míos, oíd: ¿No ha elegido Dios a los pobres de este mundo, ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a los que le aman?

  108. 2 Pedro 1:10-11 
    Por eso, hermanos, procurad aun con mayor empeño hacer firme vuestro llamamiento y elección, porque si haces estas cosas, nunca caeréis;
    Pues de esta manera os será otorgada amplia entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

  109. Apocalipsis 1:6 
    y nos constituyó en un reino, sacerdotes para Dios su Padre; a él sea la gloria y el dominio para siempre jamás. Amén.

  110. Apocalipsis 1:9 
    Yo Juan, vuestro hermano y copartícipe en la tribulación y en el reino y en la perseverancia en Jesús,3 estaba en la isla llamada Patmos por causa de la palabra de Dios y del testimonio de Jesús.

  111. Apocalipsis 11:15
    El séptimo ángel tocó la trompeta. Y en el cielo se oyeron grandes voces que decían: "El reino del mundo ha venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo. Él reinará por los siglos de los siglos."a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos.

  112. Apocalipsis 12:10 
    Oí una gran voz en el cielo que decía: "¡Ahora ha llegado la salvación y el poder y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo! Porque ha sido arrojado el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba día y noche delante de nuestro Dios.

El propósito de este sitio es enseñar cómo vivir
libre de pecado
al beneficiarse de poder de Dios que produce cambio por medio de la cruz
que lleva a la unión con Dios en su Reino.


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