La Cruz Perdida de la Pureza


El Pecado, la Purificación,
y el Pecado que Lleva a la Muerte



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El proceso de la purificación — Juan describe la Luz, que es Cristo — cómo su sangre nos purifica de todo pecado.

Pero si andamos en luz, como él está en luz,
tenemos comunión unos con otros,
y la sangre de su Hijo Cristo Jesús nos limpia de todo pecado.
1 Juan 1:7

Juan en los siguientes versículos explica cómo la sangre de Cristo nos purifica de todo pecado. Él dijo:

Si decimos que no tenemos pecado [cuando él nos reprende], nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros.
(Comenzamos como pecadores, antes de ser limpiados.)
Si no negamos nuestros pecados
[cuando él nos reprende], él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda injusticia. (Toda injusticia es pecado. 1 Juan 5:17)
Pero si decimos que no hemos pecado
[cuando él nos reprende], le hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros. 1 Juan 1:8-10

Cuando usted examina estos versículos a la luz de los versículos anteriores y después de los tres siguientes, este es el significado:
Nosotros vamos a la Luz (Jesús) para escuchar en silencio y velar, esperando la purificación por medio de su sangre y su gracia.
Si nosotros vamos diciendo que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, no tenemos humildad y no obtenemos ayuda, la verdad no está en nosotros.
Si cuando él (la Luz) nos muestra nuestros pecados y nosotros los confesamos, él nos perdonará y nos purificará.
Pero, si cuando él (la Luz) nos muestra nuestros pecados, nosotros decimos estar sin el pecado que él nos ha mostrado,
pensando que Él no es la Verdad, pensando que aquel a quien oímos es mentiroso, entonces no nos hemos arrepentido de nuestros pecados;
y Su palabra no es plantada en nuestro corazón para que nos controle en el futuro.
Así hemos rechazado a Cristo como un mentiroso
y hemos mostrado nuestro oído hacia Él, Juan 3:19-20.
Pero si aceptamos su convicción como verdadera, Él nos perdona, nos limpia de pecado, y su palabra permanece en nuestro corazón para guardarnos del pecado.

Así es como somos limpiados de nuestros pecados hasta que estamos limpios y purificados. Creemos lo que la Luz nos muestra, y que la luz es Cristo.
Nosotros creemos en Jesús en el interior, la Luz verdadera, que ilumina a cada hombre que viene al mundo. Juan 1:9

No es suficiente creer que Jesús es el Hijo de Dios, nacido de una virgen, y resucitado de los muertos.
Debemos creer lo que él dice es verdad y actuar de acuerdo a esto. 
La fe sin obras de obediencia amante hacia Dios está muerta. Santiago 2:20, Gál 5:6
 
Jesús también nos dijo que "creamos en la luz para que podamos llegar a ser hijos de la luz." Juan 12:36
No es suficiente creer que hay una luz, debemos creer lo que la luz nos muestra y que nos dice que es verdad, y después actuar de acuerdo a esto.

Es por medio de la gracia a través de la fe que somos salvos, (liberados del pecado).
Al esperar a Dios, recibimos las enseñanzas de la gracialas convicciones de la gracia, y la eliminación del pecado por medio la gracia, lo cual termina en nuestra salvación por medio de la gracia.

Juan, en los versos siguiente, continúa:

Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis.
Y si alguno peca, Abogado tenemos delante del Padre, a Jesucristo el justo.
Él es el sacrificio expiatorio por nuestros pecados, y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.
En esto sabemos que nosotros le hemos conocido: en que guardamos [obedecemos] sus mandatos.
El que dice: "Yo le conozco" y no guarda sus mandatos es mentiroso, y la verdad no está en él.
Pero en el que guarda su palabra [obedece los mandatos que el Señor le habla a él], verdaderamente el amor de Dios ha sido perfeccionado en él.' Por esto sabemos que estamos en él.
El que dice que permanece en él debe andar como él anduvo. 1 Juan 2:1-6

Comenzando como niños espirituales, si obedecemos la Palabra que le escuchamos decir o lo que él nos muestra en la Luz (siendo que Jesús es la Luz y la Palabra), y si permanecemos en Él, estamos en la verdad; y el amor de Dios estará perfeccionado en nosotros, lo cual dará como resultado que caminemos como Jesús caminó, en amor y verdad.
Después progresamos de ser niños pequeños, para llegar a ser jóvenes que han vencido al maligno, y después para llegar a ser Padres en la verdad; crecemos hasta llegar a ser hombres perfectos, en la medida de la estatura de la plenitud de Cristo. Efe 4:13

Juan continúa:

Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, como él también es puro. 1 Juan 3:3
Todo aquel que comete pecado también infringe la ley, pues el pecado es infracción de la ley. 1 Juan 3:4
Y sabéis que él aparece para quitar los pecados y que en él no hay pecado. 1 Juan 3:5
Todo aquel que permanece en Él, no peca. Todo aquel que peca, no le ha visto ni le ha conocido. 1 Juan 3:6
Para esto es revelado el Hijo de Dios [en nosotros]: para deshacer [en nosotros] las obras [pecado] del diablo. 1 Juan 3:8
El propósito del Hijo es destruir al diablo y sus obras [pecado] en nosotros - si vamos a él.

Todo aquel que ha nacido de Dios no comete pecado, porque la simiente de Dios permanece en él,
y no puede seguir pecando, porque ha nacido de Dios. 1 Juan 3:9

Juan repite esto más adelante para dar más énfasis:
Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios no sigue pecando; más bien, Dios protege a aquel a quien ha engendrado, y el maligno no le toca. 1 Juan 5:18
Y sus semillas [Cristo] son las palabras que él ha plantado en su corazón, palabras que usted ha oído, la Palabra de Dios. Lucas 8:15

Las palabras son implantadas en su corazón, formando a Cristo dentro de usted, hasta que Él está completamente formado y resucitado en usted.

Aquellas palabras que le oímos hablarnos a nosotros son palabras implantadas en su corazón, Santiago 1:21;
y esas palabras que le oímos hablarnos a nosotros son Espíritu e imparten la vida de Dios a nosotros, Gál 4:19.
Hasta que Cristo es finalmente formado y en realidad resucitado en usted. Col 2:12,3:1, Efe 2:6, Rom 8:11
Entonces usted ve a Cristo, la gloria de Dios, que aparece en su corazón y testifica que Él le trae su salvación y vida eterna.

De la Palabra del Señor en el interior: "Nosotros vamos a Él, y Él hace llover ayuda sobre nosotros; este ejercicio de Dios purifica bien a aquellos que lo hacen."

Los falsos profetas toman 1 Juan 1:8 fuera de contexto: Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros, y dicen que esto prueba que nadie puede estar sin pecado, ignorando las frases siguientes e ignorando el contexto del proceso de la purificación que se está discutiendo. Para ser purificado se tiene que haber pecado primero, de otra manera la purificación no sería necesaria. Juan está hablando del pecado que tiene que ser destruido, no llevado a la tumba.

Así es como mortificamos [hacemos morir] las obras del cuerpo que son de la vida terrenal: fornicación, impureza, bajas pasiones, malos deseos de la carne, y la codicia, que es idolatría. (la idolatría del yo y otras cosas creadas en vez de Dios). Col 3:5

¿Qué es el pecado y cuáles son sus consecuencias?

Jesús nos dijo qué es lo que nos contamina:

Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las inmoralidades sexuales, los robos, los falsos testimonios y las blasfemias.
Estas cosas son las que contaminan al hombre; Mat 15:19-20


Lo que del hombre sale, eso contamina al hombre.
Porque desde adentro, del corazón del hombre, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los robos,
las avaricias, las maldades, el engaño, la falta de restricción, el ojo maligno [envidia], la blasfemia, el orgullo y la insensatez.
Todas estas maldades salen de adentro y contaminan al hombre. Mar 7:20-23

Y Jesús nos dijo cuáles eran las consecuencias de estar contaminados: no poder entrar en el cielo cuando uno muere:

Jamás entrará en ella cosa impura, Apoc 21:27

Pablo claramente señala las consecuencias del pecado:

Pero para aquellos que son egoístamente ambiciosos [egoístas], y no obedecen la verdad, sino que obedecen la injusticia; ellos reciben indignación e ira;
aflicción y angustia sobre cada persona que hace lo malo [que peca], de los judíos primero y también de los gentiles;
Así que todos [los no judíos] los que pecan sin la ley, sin la ley también perecerán; y todos [los judíos] los que pecan teniendo la ley, por la ley serán juzgados.
Porque cuando los gentiles que no tienen ley practican [obedecen] por instinto las cosas contenidas en la ley, estos hombres que no tienen la ley, son ley para sí mismos.
Ellos muestran la obra de la ley escrita en sus corazones, mientras que su conciencia también da testimonio; mientras que sus pensamientos los acusan o los excusan.
Todo esto ocurre en el día cuando Dios juzgará los secretos de los corazones de los hombres por medio de Cristo Jesús. Rom 2:8-9,12,14-16


Las obras de la naturaleza pecaminosa incluyen inmoralidad sexual, impureza, lujuria, idolatría, [codicia], hechicería, odio, discusiones, celos, ira, ambición, divisiones, facciones, envidia, borracheras, fiestas, etc.
...los que hacen tales cosas no heredarán el reino de Dios.
Gál 5:19-21

Porque esto lo sabéis muy bien: que ninguna persona sexualmente inmoral, ni impura, ni codiciosa, quien es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios. Nadie os engañe con vanas palabras, porque a causa de estas cosas viene la ira de Dios sobre los que son desobedientes. Efe 5:5-6.

¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No os engañéis: que ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni las parejas homosexuales masculinas pasivas, ni las parejas homosexuales masculinas dominantes,
ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los calumniadores, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. 1 Cor 6:9-10


Y esto digo, hermanos, que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción heredar la incorrupción. 1 Cor 15:50

La carne y la sangre a las que él se refiere significan que usted todavía está caminando de acuerdo a sus deseos y lujurias carnales, no caminando de acuerdo a las órdenes del Espíritu, entonces usted no puede heredar el reino de Dios:

Porque los que viven conforme a la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que viven conforme al Espíritu, en las cosas del Espíritu.
Porque tener una mente carnal es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz
Pues la mente carnal es enemistad contra Dios; porque no se sujeta a la ley de Dios, ni tampoco puede.
Así que, los que viven según la carne no pueden agradar a Dios. Rom 8:5-8

Para que nuestra conducta sea aceptable ante Dios, y sin pecado, la naturaleza pecadora y egoísta que todos poseemos debe ser destruida por la gracia del Espíritu Santo. A pesar que debemos hacer todo esfuerzo para no pecar, no engañar, no cometer inmoralidad sexual, no ser ambicioso, no ser avaro, no enojarse, no odiar, no robar, etc., eso es sólo el comienzo. Debemos hacer que aún los deseos sean quitados de nuestro corazón. Porque como Jesús dijo:

Habéis oído que fue dicho a los antiguos: No cometerás homicidio; y cualquiera que comete homicidio será culpable en el juicio.
Pero yo os digo que todo el que se enoja con su hermano será sometido a juicio. Mat 5:21-22


Habéis oído que fue dicho: No cometerás adulterio.
Pero yo os digo que todo el que mira a una mujer para codiciarla ya adulteró con ella en su corazón. Mat 5:27-28

Y después para explicar lo serio que son estos pecados en el corazón, Él nos da una advertencia gráfica:

Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo y échalo de ti. Porque es mejor para ti que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.
Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala y échala de ti. Porque es mejor para ti que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno. Mat 5:29-30


Él no quiere que nos mutilemos a nosotros mismos. Él sólo está ilustrando lo serio que es el pecado. Jesús está tratando desesperadamente de decirnos que para entrar en el reino y escapar el infierno, el pecado no está permitido, punto. Él sabía que los profetas falsos con evangelios falsos que prometían libertad para continuar pecando se levantarían después que él se fuera. Los cambios en nuestro corazón por medio de la cruz perdida de la pureza pueden quitar el deseo del corazón, del pie, y del ojo para hacernos pecar.

Por lo tanto usted puede ver que sólo Dios puede limpiar nuestro corazón del pecado. Sólo su poder sobrenatural puede hacernos aceptables ante Dios. Aún nuestros pensamientos deben ser cambiados. No podemos continuar caminando a través de esta vida de acuerdo a las decisiones de nuestra mente y nuestra imaginación:

Pablo, escribiéndole a aquellos que habían sido cambiados por la gracia de Dios, escribió: En tiempos pasados todos nosotros vivimos entre ellos en las pasiones de nuestra carne, satisfaciendo los deseos de la carne y los pensamientos de nuestra mente; y por naturaleza éramos hijos de ira y el objeto de su indignación, como el resto de la humanidad. Efe 2:3

Dios aún nos ha dicho que caminar de acuerdo a nuestra imaginación es peor que adorar ídolos de piedra y de madera. ¿Por qué? Porque nos hemos hecho a nosotros mismos como Dios, sirviendo nuestros motivos y deseos egoístas, sirviendo nuestra voluntad, no la voluntad de Dios.

Porque vuestros padres me abandonaron, se fueron en pos de otros dioses y les rindieron culto; porque se postraron ante ellos, mientras que a mí me abandonaron y no guardaron mi ley.
Y vosotros habéis actuado peor que vuestros padres; porque he aquí que vosotros os caminais cada uno tras la imaginación de su malvado corazón y mente, y por lo tanto no me oís ni me obedecéis. Jer 16:11-12


Porque el instinto del corazón del hombre es malo desde su juventud. Gen 8:21

Engañoso es el corazón, más que todas las cosas, y malvado. ¿Quién lo conocerá? Yo, Jehovah, escudriño el corazón y pruebo la mente, para dar a cada hombre según su camino y según el fruto de sus acciones [obras]. Jer 17:9-10

Todo camino del hombre es recto ante sus ojos, pero Jehovah es el que examina los corazones. Pro 21:2

Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos...
Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos son mis caminos, dice Jehovah. Como son más altos los cielos que la tierra, así mis caminos son más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más altos que vuestros pensamientos. Isaías 55:7-9

Todos son impíos e injustos hasta que el Espíritu ha destruido su naturaleza pecaminosa en la cruz interna de la negación propia, la cual destruye la mente carnal egoísta y vana con sus pensamientos. La operación básica de la gracia es enseñarnos a negar la impiedad y los deseos del mundo, y cómo vivir sobria, justa y piadosamente en este mundo presente. Tit 2:11-12

Todo el día extendí mis manos a un pueblo rebelde que anda por un camino que no es bueno, tras sus propios pensamientos. Isaías 65:2

Los pensamientos del injusto son una abominación (repugnante, asqueroso) a Jehovah, pero las palabras de los puros son palabras agradables. Prov 15:26

Este versículo contrasta los dos tipos de personas: los injustos y los puros; no hay nada entre medio. No somos compañía apta para Dios hasta que hayamos sido purificados. Él oye todos nuestros pensamientos impíos, y éstos lo afligen.

Jehovah conoce los pensamientos de los hombres, que son vanidad. Salmo 94:11

Nuestra conducta debe cambiar, nuestros pensamientos impíos deben ser destruidos por Dios, y nuestras palabras deben llegar a ser proporcionadas por Dios, en vez de venir de nuestro corazón y mente que son impíos. Si usted todavía está pecando, el pecado es su maestro, y el Señor no puede ser su Señor ni Maestro porque como dijo el Señor, no se puede servir a dos maestros. De la Palabra del Señor en el interior: "Si todavía estás pecando, tú perteneces al pecado y no a mí. Aquellos que son de Cristo han acabado con el pecado. Recuerda, cada persona que peca lo niega a Él como Señor y Maestro." No se engañe a sí mismo pensando que no está pecando; porque hasta que usted sea guiado por la luz del Señor en cada palabra que debe hablar y cada acción que debe hacer, usted está caminando en los caminos del mundo, de acuerdo al príncipe de la potestad del aire, (Satanás), en los deseos de la carne, satisfaciendo los deseos de su carne y los pensamientos de su mente; y eso es caminar en oscuridad, lo cual es pecado. A menos que su imaginación y su mente carnal hayan sido destruidas por el Señor y reemplazadas con la mente de Cristo, usted todavía está pecando.

Ya hemos visto que lo que sale de nuestras bocas, nos muestra cómo nuestros corazones están contaminados; y Jesús nos ha dado varias otras advertencias con respecto a nuestras palabras:

Sea vuestro hablar, 'sí', 'sí', y 'no', 'no'. Porque lo que va más allá de esto, procede del maligno. Mat 5:37

¡Note! Jesús nos ha dicho que nuestras palabras vienen del espíritu de Satanás; nuestros corazones deben ser limpiados del pecado hasta que nuestro corazón y alma sean purificadas, y después nuestras palabras vendrán del Espíritu de Dios.

Pero yo os digo que en el día del juicio los hombres darán cuenta de toda palabra ociosa [no edificante] que hablen.
Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado. Mat 12:36-37

Toda palabra que hemos pronunciado en nuestra vida que no hemos oído primero de Dios diciéndonos qué decir, será parte de nuestro juicio después de la muerte.

Dios juzga a cada hombre no sólo por sus palabras, sino también por sus acciones o sus obras; cada hombre significa que no hay excepciones — cada hombre, aún aquellos que creen en Jesús:

Tal vez usted está comenzando a ver cuán serio es el pecado, y la necesidad que sea destruido por el Espíritu de Dios. A menos que lleguemos a ser libres de pecado en esta vida, nosotros seremos excluidos del cielo cuando muramos. Pero, estos pecados no le quitan la posibilidad de ser apto para recibir la ayuda de Dios por la gracia para eliminarlos. Jesús vino a destruir el pecado y las obras del mal en nosotros - si vamos a él.

Para esto es revelado el Hijo de Dios [en nosotros], para deshacer las obras [pecado] del diablo. 1 Juan 3:8

Si vamos a él, en humilde silencio para sentarnos persistente y pacientemente y esperar sus instrucciones, por medio de su gracia el Espíritu nos redimirá de toda iniquidad y nos purificará para ser un pueblo propio apto para ser dirigido por él para hacer obras que muestren el poder de Dios al mundo:

Porque la gracia de Dios que trae salvación se ha manifestado a todos los hombres,
enseñándonos a negar la impiedad y los deseos mundanales,
y cómo vivir sobria, justa y piadosamente, en este mundo presente,
y recibimos la esperanza bienaventurada, la manifestación gloriosa del gran Dios y Salvador nuestro Jesucristo,
quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad [infracción de la ley, pecado] y purificar para sí mismo un pueblo propio, ferviente por buenas obras. Tito 2:11-14

Si vamos a Él y le esperamos, el Espíritu aún nos mostrará los pecados en nuestro corazón de los cuales no estamos ni siquiera conscientes:

(sí, una espada traspasará tu misma alma) para que sean revelados los pensamientos de muchos corazones. Lucas 2:35

Pones nuestros pecados antes de ti, lo que hemos escondido, por la luz de tu cara. Sal 90:8

Todas las cosas que son reprobadas [pecados] son manifestadas [reveladas] por la luz; pues lo que revela es luz. Efe 5:13

Yo soy el que escudriño la mente y el corazón. Apoc 2:23

Así que, no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, quien a la vez sacará a la luz las cosas ocultas de las tinieblas y expondrá las intenciones de los corazones. 1 Cor 4:5

Yo, Jehovah, escudriño el corazón y pruebo la mente, Jer 17:10


Porque la Palabra de Dios es viva [viviente] y poderosa [activa], y más penetrante que toda espada de dos filos. Penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y es discernidor y juez de los pensamientos y las intenciones del corazón. Heb 4:12

Estas cosas has hecho, y yo he callado. Ciertamente pensabas que yo sería como tú, pero yo te reprenderé y las pondré mis cargos [de tus pecados] contra ti orden ante tus ojos. Salmos 50:21

Si vamos a Él y le esperamos, el Espíritu circuncidará y hará morir nuestro corazón de todo pecado y maldad:

En él también fuisteis circuncidados con una circuncisión no hecha con manos, al despojaros del cuerpo de los pecados de la carne mediante la circuncisión que viene de Cristo. Col 2:11

El que comete el pecado es del diablo, porque el diablo peca desde el principio. Para esto es revelado el Hijo de Dios [en nosotros]: para deshacer [en nosotros] las obras [pecado] del diablo. 1 Juan 3:8

Jehovah tu Dios circuncidará tu corazón y el corazón de tus descendientes, para que ames a Jehovah tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, a fin de que vivas. Deu 30:6

Sino más bien, es judío el que lo es en lo interior, y la circuncisión es la del corazón, por el espíritu. Rom 2:29

Porque si vivís conforme a la carne [la naturaleza pecaminosa], habéis de morir; pero si por el Espíritu hacéis morir las prácticas de la carne, viviréis. Rom 8:13
Por lo tanto, mortificad [haced morir] las obras del cuerpo que son de la vida terrenal: fornicación, impureza, bajas pasiones, malos deseos de la carne, y la codicia, que es idolatría. Col 3:5
Despojaos de la vieja naturaleza que controlaba vuestra conducta; la cual se corrompe a sí misma por medio de lujuria y deseos que surgen del engaño; Efe 4:22

el Dios de paz aplastará en breve a Satanás debajo de vuestros pies. Rom 16:20

De la Palabra del Señor en el interior: "Vamos a él, y él hace llover ayuda sobre nosotros; este ejercicio de Dios purifica bien a aquellos quienes lo hacen."

A pesar de todo, el sólido fundamento de Dios queda firme, teniendo este sello: "Conoce el Señor a los que son suyos" y "Apártese de iniquidad [maldad, pecado] todo aquel que invoca el nombre del Señor. 2 Timoteo 2:19

Jesús les respondió: 'de cierto os digo que todo aquel que practica el pecado es esclavo del pecado.' Juan 8:34.
Si usted es esclavo del pecado, Jesús no puede ser su Señor.
Jesús mismo dijo: ¡no se puede servir a dos señores! Lucas 16:13

La paga del pecado es muerte. Rom 6:23

Pablo dijo:  ¿No sabéis que a quien os rindáis para obedecerle como esclavos, sois esclavos del que obedecéis; ya sea del pecado que lleva a la muerte o de la obediencia que lleva a la justicia? Romanos 6:16

Pablo dijo: Despertad a la justicia, y no pequéis más, porque algunos tienen ignorancia de Dios. Para vergüenza vuestra lo digo. 1 Corintios 15:34

Jesús dijo:

O haced bueno el árbol y bueno su fruto, o haced malo el árbol y malo su fruto; porque el árbol es conocido por su fruto. Mat 12:33

De la Palabra del Señor en el interior: "Un árbol que es santo es bueno."

El hacha ya está puesta a la raíz de los árboles. Por tanto, todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado al fuego. Mateo 3:10

Pero el fruto del Espíritu es: amor, gozo, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fe benignidad, y dominio propio.
Contra tales cosas no hay ley. Gál 5:22-23

Si vosotros producís mucho fruto, mi Padre es honrado y glorificado, y mostráis que sois verdaderamente mis discípulos [ verdaderos seguidores]. Juan 15:8

Pablo dijo: Los que pertenecen a Cristo Jesús han crucificado la carne [naturaleza pecaminosa], con sus pasiones y deseos. Gálatas 5:24

Los profetas falsos le dicen que sus pecados, (pasados, presentes y futuros), son excusados porque usted cree en Jesús.

Acerca de los falsos profetas, Judas dijo: Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, de los cuales desde antiguo se había escrito. Ellos son hombres impíos, que convierten la gracia de nuestro Dios en infracción de la ley y libertinaje, en un permiso para la inmoralidad, y niegan y repudian al único Soberano y Señor nuestro, Jesucristo. Judas 1:4

Acerca de los falsos profetas, Pedro dijo: Considerad que la paciencia de nuestro Señor es para salvación; como también nuestro amado hermano Pablo os ha escrito, según la sabiduría que le ha sido dada. Él habla de estas cosas en todas sus epístolas, en las cuales hay algunas cosas difíciles de entender, que los indoctos e inconstantes tuercen, como lo hacen también con las otras Escrituras, para su propia destrucción. Así que vosotros, oh amados, sabiendo esto de antemano, guardaos; no sea que, siendo desviados por el error de los impíos, caigáis de vuestra firmeza. 2 Pedro 3:15-17. Los impíos le dicen que Dios pasará por alto sus pecados porque usted cree en Jesús; los impíos le dirán que usted es justo mientras todavía está pecando: El que dice al impío: "Eres justo", los pueblos lo maldecirán; las naciones lo detestarán. Prov 24:24

Acerca de los falsos profetas, Pedro dijo:
Y especialmente a aquellos que andan tras las pervertidas pasiones de la carne, y desprecian toda autoridad! Recibirán injusticia como pago de la injusticia
. 2 Pedro 2:10,13

Acerca de los falsos profetas, Pedro dijo: Son fuentes sin agua y nubes arrastradas por la tempestad. Para ellos se ha guardado la profunda oscuridad de las tinieblas. Porque hablando arrogantes palabras de vanidad, seducen con las pasiones sensuales de la carne a los que a duras penas se habían escapado de los [deseos concupiscentes de la naturaleza pecaminosa] que viven en el error. Les prometen libertad, cuando ellos mismos son esclavos de la corrupción; puesto que cada cual es hecho esclavo de lo que le ha vencido. 2 Pedro 2:17-19

Acerca de los cristianos falsos, Pablo dijo: Hermanos, sed imitadores de mí y prestad atención a los que así se conducen, según el ejemplo que tenéis en nosotros. Porque muchos andan por ahí, de quienes os hablaba muchas veces, y ahora hasta lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo. El fin de ellos será la perdición; su dios es su estómago [lujurias, deseos]; su gloria se halla en su vergüenza; y piensan solamente en lo terrenal. Filipenses 3:17-19

Acerca de la doctrina de los profetas falsos de la salvación instantánea por la gracia: de la Palabra de la Palabra del Señor en el interior: "son mentiras torcidas y perniciosas, una falla fatal que hace alejarse al justo."

Los profetas falsos le dicen que nadie puede ser libre de pecado en esta vida, sin embargo la Biblia, la cual ellos dicen que es su autoridad, está completamente en conflicto con sus enseñanzas.

Jesús dijo: Si vosotros permanecéis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres. Juan 8:31-32 [¡del pecado!]
[Él no está hablando de la Biblia, la cual se había imprimido hasta 1516. Él está hablando de las palabras que usted escucha, su voz. La Biblia no lo puede hacer libre al estudiarla, pero si usted va a Jesús y escucha su voz y le obedece, él lo puede hacer libre.]

Jesús dijo: Así que, si el Hijo os hace libres, seréis verdaderamente libres. Juan 8:36 [¡del pecado!]

Y libertados del pecado, habéis sido hechos siervos de la justicia. Romanos 6:18

Pero ahora, siendo libres del pecado y habiendo llegado a ser siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto [recompensa] a la santidad, y al fin la vida eterna. Rom 6:22

Os escribo a vosotros, padres, porque habéis conocido al que es desde el principio. Os escribo a vosotros, jóvenes, porque habéis vencido al maligno. Os he escrito a vosotros, niñitos, porque habéis conocido al Padre.
Os he escrito a vosotros, padres, porque habéis conocido al que es desde el principio. Os he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes, y la palabra de Dios permanece en vosotros, y habéis vencido al maligno.
1 Juan 2:13,14

Quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad [infracción de la ley, pecado] y purificar para sí mismo un pueblo propio, ferviente por buenas obras. Tit 2:14

El que comete pecado es del diablo, porque el diablo peca desde el principio. Para esto es revelado el Hijo de Dios [en nosotros]: para deshacer [en nosotros] las obras [pecado] del diablo.
Todo aquel que ha nacido de Dios no comete pecado, porque la simiente de Dios [Cristo] permanece en él, y no puede seguir pecando, porque ha nacido de Dios.
1 Juan 3:8-9

Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios no sigue pecando; más bien, Dios protege a aquel a quien ha engendrado, y el maligno no le toca. 1 Juan 5:18

Con respecto a los profetas falsos que le enseñan que usted no puede llegar a ser libre de pecado en esta vida, la Palabra del Señor en el interior dice:

Aquellos que predican en contra de la perfección tienen una falta de fe ferviente.

Los líderes del cristianismo son perros — perros ciegos, mudos e ignorantes; profesando que saben todo, ellos no saben nada; profesando saberlo todo, ellos viven sus vidas como necios.

No hay esperanza; no hay guía, aparte de 'estudiar las escrituras.'

Estas personas están lejos de mí, viviendo en pecado y enseñándole a otros la inevitabilidad del pecado hasta la muerte.

El evangelio de Jesús promete la liberación de la esclavitud del pecado, el reino de Dios mientras están en la tierra, y la unión con Dios. Para hacer realidad las promesas de la gracia de Dios, usted debe buscarle, lo cual Jesús nos dijo que debemos hacer la prioridad más importante en la vida. Mat 6:33. Para buscarle a Él, él nos dijo que debíamos venir a Él. Él dijo que sentarnos a sus pies y escucharle era la buena parte, lo único necesario, y que no sería quitado. Por lo tanto nos sentamos en silencio humilde a medida que escuchamos su voz y sus palabras, y velar para ver sus revelaciones. Cuando oímos sus mandatos, nosotros le obedecemos. La Biblia le llama a esto esperar a Dios. Esperar a Dios es sentarse persistente en humilde silencio, escuchar su voz y palabras, velar para ver sus revelaciones, oír sus mandatos, y después obedecerle. Esta espera es cómo recibimos las promesas del evangelio, incluyendo la salvación del pecado por gracia a través de la fe:

Y Él aparecerá una segunda vez, ya no para llevar el pecado, sino para traer completa salvación a los que le esperan persistente y pacientemente. Heb 9:28

Y habiendo sido perfeccionado, [Jesús] llegó a ser Autor y fuente de eterna salvación para todos los que presten atención y le obedezcan. Heb 5:9

Al esperar a Dios, recibimos las enseñanzas de gracia, las convicciones de gracia, y la eliminación del pecado por medio de la gracia, terminando en nuestra salvación por medio de la gracia, (la salvación al ser liberados de todos los pecados). Hay una página web detallada que describe cómo recibir la gracia de Dios que purifica el corazón y el alma: vea Cómo recibir el poder de Dios que produce cambio.

El pecado que lleva a la muerte examinado


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