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Críticas a Jorge Fox Contestadas

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Existe un grupo de mitos que tristemente la gente cree sobre Jorge Fox, sobre todo los cuáqueros modernos. Ellos tratan de mancillar la reputación de su principal fundador, para que puedan extinguir la exigencia de Cristo para la salvación, aliviando así sus dudas sobre el destino de su próxima vida. Sus ataques contra un hombre muerto, que no puede responder a sus calumnias, están en grave error y las respuestas vienen a continuación:

1) Crítica: Fox es acusado de ser básicamente un simplón ordinario de campo, obviamente engañado, que no tenía modales y que estableció una religión sobre principios superficiales como dirigirse a las personas como vos y vosotros, no quitarse el sombrero como señal de respeto, negarse a jurar en el tribunal o tomar juramentos comunes de lealtad al rey, y el no pagar sus impuestos de diezmo.

Respuesta: La religión cuáquera está arraigada en la creencia de que la luz en el interior de todos los hombres es el pacto de Dios, la vida y la luz de los hombres, Cristo, que puede enseñar a los hombres a vivir complaciendo a Dios, convenciéndolo de su pecado, y quitando el deseo de pecar de su corazón. La repetición de tal convicción y eliminación del pecado, resultando en la purificación, la perfección, la santidad, la unión con Dios, y la entrada en su reino glorioso. Tal fe no es superficial. Las cuatro prácticas visibles mencionadas anteriormente no fueron la invención de Fox, sino eran los mandamientos de Cristo, y fueron dados por las siguientes razones:

a) Vos y vosotros En el tiempo de Fox, el uso de "tú" era enseñado en las escuelas como la forma apropiada de dirigirse en el singular. Las personas de clase más baja querían que otros se dirigieran a ellos en la forma plural, "vos", la cual les daba más honor. Mostrar parcialidad hacia ciertas personas es un pecado, Santiago 2:9. El dar honor a la gente "importante" con la forma plural es lo que Dios "ha puesto en el polvo."

b) No quitarse el sombrero como señal de respeto — Durante este tiempo en Inglaterra, los sombreros se usaban en la iglesia, los cleros predicaban con ellos puestos, se usaban durante la cena, y, era una regla más general que en los tiempos modernos. Las pocas ocasiones cuando la gente se los quitaba eran más claramente ocasiones de respeto. Mostrar parcialidad hacia ciertas personas es un pecado, Santiago 2:9. Un hijo siempre se debe descubrir la cabeza ante su padre, todos se deben descubrir ante el rey, y se descubrían ante cualquier persona de clase o posición tales como la nobleza. Los cuáqueros le llamaron a esto el honor del sombrero, lo cual rehusaron dar a los hombres, incluyendo a los jueces en las cortes, y por esta causa sufrían multas o encarcelamiento por no descubrirse en forma de honor. Ellos se quitaban sus sombreros solamente durante la oración como un acto de adoración. Así revocaron el honor del sombrero de lo que la sociedad estaba dando al hombre así negándoselo a Dios, para dárselo a Dios y negárselo al hombre.

c) Juramentos — Jesús dijo: Además, habéis oído que fue dicho a los antiguos: No jurarás falsamente; sino que cumplirás al Señor tus juramentos. Pero yo os digo: No juréis en ninguna manera; ni por el cielo, porque es el trono de Dios; ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del Gran Rey. No jurarás ni por tu cabeza, porque no puedes hacer que un cabello sea ni blanco ni negro. Pero sea vuestro hablar, 'sí', 'sí', y 'no', 'no'. Porque lo que va más allá de esto, procede del maligno. Mat 5:33-7

Santiago dijo: Pero sobre todo, hermanos míos, no juréis, ni por el cielo, ni por la tierra, ni por ningún otro juramento. Más bien, sea vuestro sí, sí; y vuestro no, no; para que no caigáis bajo condenación. Santiago 5:12

d) Diezmos — El sacerdocio de Aarón y los hijos de Leví, al cual se le había ordenado a tomar los diezmos del pueblo, murió con el sacrificio de Cristo de sí mismo, estableciendo a Cristo como el sacerdote eterno de un sacerdocio eterno. Así que el diezmo murió cuando murió el antiguo sacerdocio, cuando murió la Ley Mosaica. El diezmo murió con el sacerdocio levítico; los únicos lugares en los que se hace referencia al diezmo en el Nuevo Testamento es la afirmación del fariseo hipócrita y la explicación de su muerte en Hebreos Capítulo 7. Exigir o pagar diezmos niega el sacrificio de Cristo para crear su nuevo y eterno sacerdocio, anulando el antiguo. Por lo tanto, cualquiera que reciba diezmos es un falso profeta, anticristo, y un engañador; y cualquiera que continúe pagando diezmos está negando el sacerdocio de Cristo; ambos están sujetos a la condenación de Dios.

Debido a que la crítica de la religión cuáquera primitiva es superficial y se basa en las ideas de la gente campesina ordinaria, sólo muestra la ignorancia clasista de los que hacen la acusación. En verdad, la religión cuáquera restableció la verdadera iglesia de Cristo, mostrando el camino para que el hombre sea reconciliado con Dios, restaurado a su imagen, restaurado a la dignidad de Adán antes de la caída, y para luego entrar en unión con Cristo y el Padre; nadie que tenga inteligencia razonable llamaría a esto una doctrina superficial.

Al rehusar inclinarse, negándose a dirigirse a hombres importantes en plural en lugar de lo singular (vos y vosotros), negándose a llamarlos Maestros, negándose a quitarse los sombreros ante la presencia de hombres importantes, la sociedad correcta y educada del mundo estaba indignada, a menudo con violencia — así que los lobos vs. las ovejas fueron identificados para cualquier persona que estuviera buscando genuinamente porque los lobos mataron las ovejas. También sirvió un propósito más — era la cruz para que los primeros cuáqueros sufrieran esa persecución, y esa cruz los trajo a la perfección y al reino.

Respecto a que Fox era un simplón ordinario de campo: Es cierto que no tenía educación formal y que creció en un entorno rural. Sin embargo, él era cualquier cosa menos ordinario y simple. William Penn, el fundador de Pensilvania, quien hablaba cinco idiomas, amigo de los tribunales franceses e ingleses, educado en Oxford y querido amigo de Jorge Fox, lo describe así:

Él era un hombre que Dios dotó con una profundidad clara y maravillosa, con la capacidad de discernir el espíritu de otros, y con mucho dominio de sí mismo. Y aunque su entendimiento de los asuntos mundanos, y especialmente sus expresiones con respecto a ellos, pueden sonar incultos y fuera de moda para los oídos decentes, sin embargo su centro era profundo; y mientras más lo examinaba uno, más grandes parecían las cualidades que él mostraba y enseñaba por su ejemplo. Y aunque sus frases sobre cosas divinas a veces eran abruptas y quebradas, es bien conocido que a menudo se usaban como texto para muchas declaraciones más aceptables. Y en verdad, había sido mostrado más allá de cualquier contradicción que Dios lo había enviado, y que nada humano tenía parte en el asunto y la manera de su ministerio. Tantas verdades grandes, excelentes y necesarias que él predicaba a la humanidad, mostraban que no tenían nada del conocimiento o sabiduría humana para validarlos. De manera que como hombre, él era original, no siendo copia de nadie. Y su ministerio y sus escritos muestran que eran de alguien que no era enseñado por el hombre, ni tampoco había él aprendido por medio de los estudios lo que él decía. Ni eran sus enseñanzas imaginarias o especulativas. Sus enseñanzas eran verdades sensibles y prácticas, ocupándose de la conversión y la regeneración, y el establecimiento del Reino de Dios en el corazón de los hombres; y el camino al Reino era su obra. De manera que muchas veces yo me he sentido abrumado en mí mismo, y he llegado a decir con mi Señor y maestro en esas ocasiones: 'Te agradezco, oh Padre, Señor del cielo y la tierra, que has escondido estas cosas de los sabios y los entendidos de este mundo, y las has revelado a los niños'. Porque mi alma se ha inclinado muchas veces en un agradecimiento humilde al Señor, porque él no escogió ninguno de los sabios y estudiados de este mundo para ser los primeros mensajeros de nuestra era de esta bendita verdad a los hombres. Sino que tomó a uno que no era de clase alta, o de habla elegante, o estudiado en los caminos de este mundo. El le escogió para que su mensaje y su obra, que él le envió a realizar, puedan ser realizados con menos sospecha o celos por la sabiduría e interés humano. Y así el mensaje puede tener más fuerza y claridad sobre las conciencias de aquellos que sinceramente buscaban el camino de verdad en el amor por él. Yo vi, contemplando con el ojo de mi mente que el Dios del cielo me había revelado, las marcas del dedo y la mano de Dios mostradas visiblemente en este testimonio. Era evidente por la claridad del principio, el poder y la efectividad de esto en su ejemplar sobriedad, sencillez, celo, firmeza, humildad, gravedad, puntualidad, caridad, y cuidado prudente en el gobierno de los asuntos de la iglesia, los cuales brillaron en él y en las vidas de ellos, y el testimonio que él empleó en esta obra. Por lo tanto me confirmó grandemente que era Dios, y envolvió mi alma en un profundo amor, temor, reverencia y agradecimiento por su amor y misericordia a la humanidad; y permanezco en esta opinión, y lo haré, espero, hasta el fin de mis días.

Samuel Taylor Coleridge, el gran poeta y filósofo, quien junto con William Wordsworth fue uno de los fundadores del movimiento romántico en Inglaterra, escribió de Fox lo siguiente:

"Una afirmación me atrevo a hacer, según lo sugerido por mi propia experiencia, que existe folios en el entendimiento humano y la naturaleza del hombre, que tendría una causa más justa para su alto rango y celebridad, si en todo el enorme volumen se pudiera encontrar tanta plenitud de corazón y de intelecto como estalla en muchas de las simples páginas de Jorge Fox ". (De su Biografía Literaria).

El líder de los cuáqueros en el siglo XX, Rufus Jones, describió a Fox como un escapista, porque Fox estaba preocupado por la predicación del evangelio de Cristo en lugar de la reforma social, como Jones. Dado que los cuáqueros modernos nunca habían experimentado la pureza y el Reino como Fox y decenas de miles de los primeros cuáqueros, los así llamados cuáqueros posteriores dudaron de esa posibilidad, descartando a Fox y el resto de los fundadores de su sociedad como engañados. (Este fenómeno estaba empezando a ocurrir ya en 1670; véase la carta de advertencia de Esteban Crisp en 1670.)

Thomas Ellwood, quien conoció a Fox personalmente, resume su impresión de él de la siguiente manera:

Él era valiente por la verdad, audaz en afirmarla, paciente en sufrir por ella, incansable en trabajar en ella, firme en su testimonio por ella; inamovible como una roca. Tenía un profundo conocimiento divino, era claro en la apertura de los misterios celestiales, simple y de gran alcance en la predicación, ferviente en la oración. Fue dotado ricamente con sabiduría celestial, rápido en discernimiento, sensato en el juicio, capaz y dispuesto a dar, discreto en mantener un consejo; amante de la justicia, fomentador de la virtud, la justicia, templanza, humildad, pureza, castidad, modestia, humildad, caridad y abnegación en todo, tanto por palabra como por ejemplo. Era de rostro elegante, de carácter varonil, serio en sus gestos, cortés en la conversación, solemne en la comunicación, instructivo en su discurso; libre de afectación en el habla o el transporte. Un reprensor severo de los pecadores obstinados y duros; un amonestador suave y ligero de los que eran tiernos y sensibles de sus fallas; no apto a resentir ofensas personales; fácil para perdonar las injurias; pero con celo ardiente cuando se trataba del honor de Dios, la prosperidad de la verdad, y la paz de la iglesia. Era muy tierno, compasivo y piadoso con todos los que estaban bajo cualquier tipo de aflicción; lleno de amor fraternal, lleno de cuidado paternal. Porque en realidad diariamente se preocupaba de las iglesias de Cristo, cuya prosperidad y paz buscaba aplicadamente. Era amado por Dios, amado por el pueblo de Dios; y, (que no era la menor parte de su honor), el blanco común de la envidia de todos los apóstatas, cuyo bien él procuraba fervorosamente a pesar de todo.

Lea unas pocas de sus cartas por si mismo. Usted se dará cuenta que está leyendo palabras del Espíritu de Dios, igual que las cartas de Pablo. [El rey Agripa también pensó que Pablo estaba loco.]

2) Crítica: Fox era muy crítico, grosero, y no amoroso.

Respuesta: Fox era crítico del pecado en los incrédulos, pero con paciencia hacia ellos para que vieran la futilidad de sus caminos. He aquí un ejemplo de cómo él le escribió al mundo:

"Tengan cuidado con los placeres, y aprecien su tiempo ahora mientras que lo tienen; no lo gasten en placeres o mundanalidad. El tiempo puede venir cuando ustedes digan: ustedes tenían tiempo, cuando haya pasado. Por lo tanto miren el amor de Dios ahora mientras tienen tiempo; porque éste los lleva a odiar toda la vanidad y los placeres mundanos. Oh, consideren esto, el tiempo es precioso; teman a Dios y regocíjense en él, quien hizo el cielo y la tierra."

He sido inspirado a advertirles de tener cuidado de darle rienda suelta a su voluntad. Amen la cruz; no satisfagan sus mentes en la carne, sino que aprecien su tiempo mientras lo tengan, y conduzcan su vida en obediencia a lo que ustedes ya conocen, en obediencia a Dios; ustedes no serán condenados por lo que no saben, sino que solo condenados por lo que saben y escogen no obedecer. Consideren antes que sea muy tarde, evalúense a sí mismos, piensen acerca de dónde están, y a quién sirven. Porque si ustedes blasfeman a Dios, y toman su nombre en vano, si ustedes juran y mienten, si le ceden espacio al a envidia, el odio, la codicia, y la avaricia, los placeres y la indulgencia, y a cualquier otro vicio, tengan la seguridad que ustedes servirán al diablo; pero si ustedes temen al Señor y le sirven, ustedes odiarán todas estas cosas. El que ama a Dios, no blasfemará su nombre; pero donde hay oposición a Dios, y el servicio al diablo, la profesión es triste y miserable. ¡Oh! Aprecien su tiempo, y no amen aquello que Dios prohíbe; la mentira, ira, malicia, envidia, odio, avaricia, codicia, opresión, glotonería, embriaguez, fornicación y toda injusticia, Dios prohíbe. Por lo tanto consideren que las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres. No sean engañados, Dios no será burlado con palabras vanas; la ira de Dios es revelada desde el cielo en contra de toda la impiedad. Por lo tanto, obedezcan aquello que los convence de toda maldad, y les dice que ustedes no deben hacer ningún mal: esto los llevará al arrepentimiento, y los guardará en el temor del Señor. ¡Oh! Miren las misericordias de Dios, aprécienlas, y no las conviertan en comportamiento incontrolado. ¡Oh! ¡Miren al Señor y no a las cosas terrenales!

Como Jesús, Fox criticó el pecado, pero nunca al pecador, quien no afirmó se un cristiano 'salvado'. Sin embargo, Fox era ligeramente crítico con aquellos que se llamaban cristianos, pero que no caminaban como cristianos. Aquí hay un ejemplo:

Ustedes siguen a aquellos que buscan ganancias de su posición, perros necios y codiciosos que nunca se pueden saciar, Isa 56; y aquellos que gobiernan por su propia cuenta; y sostienen lo horrible y espantoso sobre la tierra. Quítenles su autoridad, y ellos no podrán gobernar por medio de su posición. Ustedes siguen a aquellos que son asalariados, y ellos les predican paz a ustedes; pero si ustedes no ponen comida en sus bocas, ellos harán guerra en contra de ustedes, (como ustedes lo pueden leer en Miqueas 3). Éstos son aquellos a quienes el Señor envió a Miqueas para que clamara en contra de ellos, y son niños insensibles y necios, sabios para hacer el mal, pero no tienen entendimiento para hacer el bien (como ustedes pueden leer en Jeremías 4). Estos buscan la lana y los devoran; pueblo como aquel contra quienes el Señor envió a Ezequiel para clamar en contra de ellos, Eze 34. Pero, "dijo el Señor, yo sacaré a mis ovejas de sus bocas; ellas ya no serán presa de ellos." Aquí, con los santos hombres de Dios, ustedes son juzgados entre aquellos contra quienes clamaron estos santos hombres. Con la luz son vistos todos ustedes, que sostienen a tales hombres ya mencionados, y a quienes los hombres llaman ministros de Cristo, que son hallados entre los hombres contra quienes los santos hombres de Dios clamaron ayes. Con la luz todos ustedes son vistos, y con la luz ellos son todos condenados. Por lo tanto cubran sus labios y cierren sus bocas por vergüenza, por haber dicho alguna vez que estos hombres son ministros de Cristo; el mismo tipo contra quien el Señor envió a sus profetas. Con su hijo y con las escrituras, ellos son probados y vistos, y ustedes que los apoyan también; aquellos que reciben dones y recompensan, la paga de la injusticia, contra quienes el Señor envió a sus santos apóstoles a clamar contra ellos; aquellos que por medio de la codicia y palabras pretenciosas han hecho de ustedes una mercadería. Escuchen. Con la luz y la vida de las escrituras, ustedes y ellos son vistos y condenados por la luz, quienes odian la luz, y actúan de manera contraria a la luz, y que profesan que las escrituras son su regla. Con la luz todos deben ser vistas como extraños de la vida de Dios, estando entre aquellos contra quienes los santos apóstoles y profetas clamaron. Ustedes, que siguen a tales hombres, son como las mujercillas que son llevadas cautivas, nunca pudiendo llegar al conocimiento de la verdad, algunos todavía aprendiendo veinte, treinta, cuarenta, aún sesenta años de más; aún aprendiendo, pero nunca pudiendo llegar al conocimiento de la verdad, como ustedes pueden leer en Timoteo, Pedro, y Judas. Ustedes que siguen a tales personas, no oyen al hijo de Dios ...

Pero, para aquellos que predicaron y enseñaron erróneamente sin las palabras del Espíritu de Dios, las críticas de Fox fueron definitivamente severas.
Él criticó a líderes religiosos con la esperanza de motivarlos a dejar de enseñar las palabras de la Biblia sin las palabras del Espíritu. He aquí un ejemplo de Fox escribiendo al sacerdote puritano de Ulverstone, al que Margaret Fox escuchó antes de convertirse en cuáquera.

La palabra del Señor a usted, ¡oh Lampitt! Usted es un engañador, lleno de excesos y borracho con el espíritu terrenal, divagando de arriba para abajo por las escrituras, y mezclando su espíritu entre la condición de los santos. Usted tenía una profecía, como su padre Balaam tenía; pero usted erró y se alejó de ella, así como lo hizo su padre. Usted es una persona de quien el fruto se ha marchitado (de lo cual yo soy testigo), y muchos de los que han conocido su fruto han visto el fin de éste, que se ha marchitado; han visto dónde está usted, en el mundo ciego, un ciego guía de ciegos; una bestia revolcándose y cayéndose en la tierra y en la lujuria; usted es alguien que ha errado del espíritu del Señor, desde hace tiempo ordenado a la condenación. Usted está en el asiento de los fariseos, es llamado maestro por los hombres, está de pie orando en las sinagogas, y tiene el asiento principal en las asambleas; un correcto hipócrita en los pasos de los fariseos, y en los caminos de sus padres, los hipócritas, contra los cuales nuestro Señor Jesucristo clamó ayes. De manera que usted es visto con la luz como es, y por la luz es comprendido; y lo que usted odia será su condenación, y lo será eternamente a menos que usted se arrepienta. Para usted ésta es la palabra de Dios; porque usted no está en el camino de Cristo, sino en el camino de los fariseos, como usted lo puede leer en Mateo 23. Todos los que tienen las palabras de Cristo pueden ver que usted está en los caminos de los fariseos. Cristo, que murió en Jerusalén, clamó ayes en contra de los de su clase; y Cristo es el mismo ayer, hoy y para siempre. El ay permanece sobre usted, y usted no podrá escapar de él, a menos que sea por medio del juicio, condenación y arrepentimiento verdadero. Para usted ésta es la palabra de Dios. Yo le hablo a aquello que es de Dios en usted, lo cual testificará de la verdad que yo escribo, y le condenará. Y cuando usted esté en el tormento (aunque usted ahora se hinche en su vanidad, y viva en la impiedad), recuerde que usted fue advertido durante su vida. Cuando la condenación eterna sea desplegada sobre usted, usted testificará que esta es la palabra del Señor para usted; y si alguna vez sus ojos llegan a ver el arrepentimiento, usted testificará que yo fui un amigo de su alma. (Note que Fox habla las palabras del Espíritu de Dios, a menudo en la presencia de Dios, en el Reino de Dios; haga clic aquí para ver más ejemplos).

Pero en su época, Cristo fue también extremadamente crítico de los que enseñaron la religión en error. Por ejemplo, esto es lo que Cristo dijo acerca de aquellos predicadores y maestros que no habían sido purificados en sus corazones:

¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!
Porque limpiáis lo de afuera del vaso o del plato, pero por dentro están llenos de robo y de desenfreno.
¡Fariseo ciego! ¡Limpia primero el interior del vaso para que también el exterior se haga limpio!
Porque sois semejantes a sepulcros blanqueados que, a la verdad, se muestran hermosos por fuera; pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda impureza.
Así también vosotros, a la verdad, por fuera parecéis justos a los hombres; pero por dentro estáis llenos de hipocresía e iniquidad.
Mat 23:25-28


Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y seguís y os rendís a los deseos de vuestro padre. Él era homicida desde el principio y no se basaba en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de lo suyo propio habla, porque es mentiroso y padre de mentira. Juan 8:44

Vea las críticas de Jesús por muchos más.

Y Juan el Bautista dijo esto acerca de los líderes religiosas hipócritas:

Pero cuando Juan vio que muchos de los fariseos y de los saduceos venían a su bautismo,
les decía: "¡GENERACIÓN DE VÍBORAS! ¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera?
Mat. 3:7

Sí, Fox era muy crítico con los maestros religiosos, sacerdotes/predicadores y, en menor grado, con los creyentes profesos de su tiempo.
Pero eso es porque eran falsos cristianos — no habían sido cambiados de corazón, purificados, crucificados de sus lujurias y afectos.
Para ser un predicador, ellos deben ser entrenados y autorizados por Cristo mismo, con su espíritu guiando sus palabras.
Los que enseñaban error eran guías ciegos, llevando a otros hacia el hoyo y a la destrucción.

Para el año 1800 y después, los cuáqueros en general juzgaron las críticas de su fundador y la oposición vocal a las sectas y sacerdotes protestantes y católicos como horribles. Los cuáqueros posteriores juzgaron a sus fundadores como intolerantes, groseros, faltos de amor, críticos, etc. Este es el caso de hombres de la carne inacabados que juzgan a un hombre espiritual obviamente bajo el control del Espíritu de Dios; así también estos soñadores sucios mancillan la carne, rechazan la autoridad y maldicen las potestades superiores, Judas 1:8-10. Fox y muchos de los primeros Cuáqueros estaban en el Reino de los Cielos, por lo tanto eran potestades celestiales, merecedores de respeto. Un hombre de la carne no tiene entendimiento y es supremamente arrogante cuando juzga a un hombre del espíritu. Un hombre de la carne no puede comprender el grado en que los falsos profetas son despreciados por Dios, por lo cual no escatimó latigazos verbales, especialmente cuando estaba en un debate mientras otros escuchaban que podría haber sido engañado.

Además, Pablo dijo: Si alguien os está anunciando un evangelio contrario al que recibisteis, sea anatema, Gál 1:9; y Porque hay aún muchos rebeldes, habladores de vanidades y engañadores, especialmente de los de la circuncisión. A ellos es preciso tapar la boca, pues por ganancias deshonestas trastornan casas enteras, enseñando lo que no es debido. Tito 1:10-11. (Ellos predicaron por dinero, contra los mandamientos de Cristo y el mandato de Pedro). Predicar una fórmula falsa para la salvación, lo cual es un falso evangelio, daña de manera inconmesurable la obra de Cristo; y a lo cual nos debemos oponer vigorosamente — como hizo Fox. Babilonia ha pecado, todos los que entesáis el arco, tirad contra ella, no escatiméis flechas; porque ha pecado contra Jehovah, Jer. 50:14.

Por lo tanto, Fox estaba cumpliendo su deber para con Dios al ser crítico con aquellos que hablaban las Escrituras, pero que no caminaban según el mismo espíritu que escribió las Escrituras. Hablar de religión mientras uno continúa en el pecado es ser un hipócrita. Decir que Fox era falto de amor y crítico es decir que Jesús, Pedro, Pablo y Judas fueron críticos y faltos de amor. Los que así critican no conocen las Escrituras.

3) Crítica: Fox era un dictador, que le decía a la gente en la Sociedad lo que podían y no podían hacer, insistiendo en cierta conducta y formas de culto que violan la conciencia humana individual. Incluso hoy, se venden libros, escritos por un cuáquero universalista, que hacen esta exacta acusación en contra de Fox; y esta clásica difamación más le hace ver como un hipócrita por decir primero que todo depende de la conciencia del individuo, y luego cambiando su argumento al insistir en tener estándares dentro de la iglesia.

Respuesta: Fox fue criticado frecuentemente de manera similar en su época. Aquí está lo que dijo Fox sobre las acusaciones en su contra:

Todos los que niegan las regulaciones sin prescripciones podrían también negar todas las escrituras, que fueron dadas por el poder y el espíritu de Dios. Porque ¿acaso no prescriben ellos cómo los hombres deberían caminar hacia Dios y el hombre, tanto en el Antiguo como el Nuevo Testamento? Sí, ¿desde la primera promesa de Cristo en Génesis, lo que la gente debería creer y confiar; y todo el tiempo hasta llegar a los profetas? ¿Acaso el Señor no le prescribió a su pueblo por medio de los padres y después por sus profetas? ¿Acaso él no le prescribió al pueblo cómo deberían caminar para agradar a Dios, y mantenerse en su favor? En los días de Cristo, ¿acaso él no prescribió y enseñó a la gente cómo deberían caminar y creer? Y después de él, ¿acaso los apóstoles no le prescribieron al pueblo cómo deberían creer, y recibir el evangelio y el reino de Dios, dirigiéndolos hacia aquello que les daría conocimiento de Dios, y cómo ellos debían caminar en el nuevo pacto en los días del evangelio, y por medio de qué camino debían ir hacia la ciudad santa? ¿Y acaso los apóstoles no enviaron sus decretos por medio de hombres fieles (que pusieron sus vidas en peligro por Cristo), a las iglesias, por los cuales ellas fueron establecidas? Entonces ustedes, que niegan las prescripciones dadas por el poder y el espíritu de Dios, se oponen así al espíritu que se las dio a todos los hombres santos de Dios.

Este espíritu clama: "No debemos juzgar la conciencia, no debemos juzgar asuntos de fe, no debemos juzgar los espíritus, ni las religiones." ... Hay un espíritu suelto que clama libertad, y en contra de las prescripciones, sin embargo está prescribiendo caminos, tanto por palabras como por escrito. El mismo espíritu clama en contra de los juicios, y no quiere ser juzgado, sino que está juzgando con el espíritu incorrecto.

Jorge Fox

Esto es lo que dijo Jesús acerca de aquellos que pecaban en la iglesia:

Por tanto, si tu hermano peca, ve, amonéstale a solas entre tú y él. Si él te escucha, has ganado a tu hermano.
Pero si no escucha, toma aún contigo uno o dos, para que todo asunto conste según la boca de dos o tres testigos.
IY si él no les hace caso a ellos, dilo a la iglesia; y si no hace caso a la iglesia, tenlo por gentil y publicano. Mateo 18:15-17

Esto es lo que Pablo dijo acerca de la disciplina en la iglesia:

Pero ahora os escribo que no os asociéis con ninguno que, llamándose cristiano, sea sexualmente inmoral, avaro, idólatra [cuya alma está dedicada a cualquier cosa que usurpe el lugar de Dios], o que sea una persona que tenga una lengua sucia [recriminar, abusar, injuriar, calumniar], o borracho o estafador o ladrón. Con tal persona ni aun comáis. 1 Cor 5:11

Fox aclara lo que Pablo escribió:

De modo que el apóstol aquí no está hablando de los fornicadores, ni de los avaros idólatras, ni de los estafadores del mundo, los cuales estaban en el exterior; porque Dios juzga a los tales. Pero los santos, los apóstoles, y la iglesia verdadera debían juzgar a aquellos que practicaban estas cosas dentro de la iglesia, mostrando que la verdadera iglesia cristiana tenía poder; y no se debían juntar ni comer con aquellos que, profesando a Cristo, tenían estas prácticas, sabiendo que los injustos no heredarán el reino de Dios, ni los borrachos, ni los fornicadores, ladrones, maldicientes, estafadores, ni avaros idólatras; aquellos que vivían en estos males, no heredarían el reino de Dios; porque estaban contaminados, eran impuros, y no estaban santificados ni justificados, etc. De manera que si los santos se juntaban, o comían con personas que estaban contaminadas, no consagradas, ni justificadas, o tenían comunión con ellos, ellos quitaban los miembros de Cristo y los hacían miembros de la ramera, en un cuerpo; ‘porque los dos,’ dijo él, ‘serán una sola carne.’

(Y la carta 251 de Jorge Fox)

Y todos aquellos que claman: 'Fuera con sus leyes, no queremos ninguna de sus leyes.'
A aquellos que vienen a la ley del espíritu de la vida en Cristo Jesús,
que nos libera de la ley del pecado y la muerte,

y derriba esa autoridad;
y esta vida existía antes que existieran la muerte y el pecado, y permanecerá cuando ellos ya no estén;
y en la vida en Cristo Jesús,
está la comunión y unidad y vínculo de paz de los santos.
Todos aquellos que claman tanto en contra de les leyes, son los hijos de Belial,
y no quieren tener el yugo de la ley del hijo de Dios.
Los tales siempre fueron agitadores, fomentando problemas y una división del cuerpo,
y ellos se tomaron la libertad de decir cualquier cosa;
como ustedes pueden leer en el libro de Reyes,
en los días de Jezabel, y en los días de Esteban;
y sin embargo aquellos que claman tanto en contra de las leyes,
no obstante ellos mismos viven en la ley del pecado y la muerte;
la cual ellos obedecen cuando hacen el mal;
quienes están sin el entendimiento de la ley justa,
en la cual los justos viven y ven.
Por lo tanto, los tales deben ser exhortados y reprobados,
si ellos son llamados con el nombre cuáqueros, y no están en la vida.

Jorge Fox

Esto es lo que William Penn, quien lo conocía bien, dijo acerca de la supuesta mano dura de Fox dentro de la Sociedad:

En todas estas ocasiones, aunque Jorge Fox era el blanco de este descontento, él llevó todas sus debilidades y prejuicios, y no respondió con aspereza o con acusaciones por lo que él recibió de ellos. En cambio, él los perdonó por sus palabras débiles y amargas, orando por ellos para que puedan tener un sentido de su dolor, y ver la sutileza del enemigo para desgarrar y dividir, y para que regresaran a su primer amor que no trajo ningún mal.

Y verdaderamente, debo decir que aunque Dios le había vestido visiblemente con una preferencia y autoridad divina, y en verdad su misma presencia expresaba una majestad religiosa, aún así él nunca abusó de ella, sino que mantuvo su lugar en la iglesia de Dios con gran mansedumbre, y una humildad y moderación muy agradable. Ya que en todas las ocasiones, como su bendito maestro, él era un siervo a todos, llevando y ejercitando su posición de anciano de iglesia en el poder invisible que los había unido, con reverencia a la Cabeza y cuidado por el cuerpo. Su posición de anciano fue recibida sólo en el espíritu y poder de Cristo, como el primer y principal anciano de su época. Él era, por lo tanto, digno de doble honor, por la misma razón por la cual era dado a los fieles de esta época; porque su autoridad era interior y no exterior, y porque él la recibió y la mantuvo por el amor a Dios y el poder de una vida eterna. Yo escribo de mi propio conocimiento y no de rumores, y mi testimonio es verdadero, habiendo estado junto a él por semanas y meses en muchas ocasiones; y habiendo estado cerca de él en esas ocasiones en las circunstancias más difíciles. Y que de día y de noche, por mar o por tierra, en éste y otros países en el extranjero; puedo decir que nunca lo vi fuera de su lugar, o que no estuviera a la altura de cada servicio y ocasión.

Porque en todas las cosas él se defendía como un hombre; sí, un hombre fuerte, un nuevo hombre con pensamientos celestiales. Un divino, y un naturalista, y todo hechura del Dios Todopoderoso. Yo me he sorprendido de sus preguntas y respuestas sobre cosas naturales; y aunque era ignorante de la ciencia inútil y sofisticada, tenía en él los cimientos de un conocimiento útil y elogiable, el cual apreciaba en todas partes. Cortés más allá de todas las formas de crianza en su comportamiento; muy templado, comía poco y dormía menos, aunque era una persona voluminosa.

Casi todos los primeros cuáqueros se refirieron a Jorge Fox como Estimado Jorge Fox. Los testimonios de Penn, Ellwood y otras treinta personas en este sitio con respecto a la humildad, honestidad y sinceridad de Fox, provienen de hombres que tenían una profunda fe en Jesucristo, quienes estaban comprometidos con la honestidad absoluta, que fueron a duras prisiones, (Fox por seis años y medio, algunos hasta veinte años), debido a: negarse a jurar como se les ordenó; o por negarse a retirar sus sombreros en el tribunal para mostrar respeto por el juez; o por negarse a pagar diezmos a las parroquias de su residencia geográfica; o que se reunieron para adorar de una manera que no estaba de acuerdo con la liturgia anglicana, (Iglesia de Inglaterra, Episcopal); o que viajaron el primer día de la semana, (el llamado día de reposo de Inglaterra). Los primeros cuáqueros se inclinaron ante el juicio de Dios, que estaba en contra de toda falsedad. Contraste el compromiso de los primeros cuáqueros con la verdad en comparación con los críticos universalistas cuáqueros de hoy, que no ven ninguna necesidad de Jesucristo en su próxima vida, y que tienen un desdén por su fundador, (Fox), y su confirmación de que Jesús es el único camino a la salvación a través de la cruz interior de la negación propia. Puesto que hay dos informes diferentes del carácter de Fox:

  • El primero viene de los testigos oculares, que vivían en el temor y asombro de Dios, y que pasaron varios años en duras prisiones, (muchos murieron en las condiciones deplorables de las cárceles), en obediencia a Dios por: negarse a jurar en la corte; negarse a quitarse sus sombreros en el tribunal para mostrar respeto por el juez; adoración de una manera que difería de la iglesia de Inglaterra, (episcopal, anglicana); no pagar los diezmos a las parroquias que correspondían a su residencia geográfica; viajar el primer día de la semana, (el supuesto día de reposo de Inglaterra), etc.;

  • y el segundo informe trescientos años más tarde de críticos de sillón universalistas, que no tienen temor de Dios.

- ¿cuál es más creíble?

4) Crítica: Fox no perdonó suficientemente a James Naylor cuando cayó. Cuando Naylor fue severamente castigado por el Parlamento, mucho más allá de lo que su ridículo juicio merecía, Robert Rich, un comerciante de Londres, le tomó la mano durante el juicio y besó sus heridas después. Los críticos de Fox dicen que Rich exhibió el verdadero perdón, mientras que Fox mismo debería haber estado allí ayudando a Naylor.

Respuesta: Ellos no comprenden que Robert Rich fue uno de los admiradores aduladores (de acuerdo a Sewel*), cuyas halagos contribuyeron al declive original de Naylor, y si cualquier cuáquero continuaba asociándose con él, esto sólo continuaría empeorando la reputación de los cuáqueros. De manera más importante, para este tiempo Naylor todavía tenía que llegar al arrepentimiento, mientras continuaba tratando de justificar sus acciones, incluso durante su juicio y las entrevistas después. Después de sus castigos horrendos e inmerecidos y mientras estaba en confinamiento solitario en la prisión de Bridewell, (de acuerdo a Sewel), las escamas cayeron de sus ojos; él pudo ver su grave error. Naylor mismo dijo entonces "mi corazón está quebrantado por la ofensa que le he ocasionado a la verdad de Dios y su pueblo". Sewel también informa que Robert Rich se alió con John Perrot, un cuáquero que dejó la Sociedad y se convirtió en un severo enemigo de los cuáqueros, escribiendo dos libros críticos contra los cuáqueros ("The Spirit of the Hat" y "Tyranny and Hypocrisy Detected"), e incluso fue hallado falsificando el nombre de Edward Burrough en un documento escandaloso, y quien más tarde persiguió severamente a los cuáqueros en Norteamérica por no jurar. Los críticos de Fox están equivocados de nuevo.

* La Historia del Cuáquero de Sewel, Vol. 1, pp.178-194. Esta obra fue publicada en 1695, treinta años después del incidente, con entrevistas a testigos oculares, entre ellos uno de los admiradores aduladores de Naylor, en particular Hannah Stranger, quien había sido restaurada a la unidad del Espíritu. Sewel es considerado el historiador definitivo del movimiento cuáquero en su comienzo.

El informe de Sewel sobre la falta de arrepentimiento de Naylor está confirmado por dos cartas de Richard Hubberthorne a Margaret Fell, después de visitar Naylor en la cárcel. Citando el informe de Sewel citado en la carta: (De Friends Library, Vol. XI, 1847, página 338.)

Londres, el día 15 del noveno mes, [onceavo mes] 1656

Al sexto día yo estaba con James. El poder de las tinieblas en las mujeres lo domina, como te escribí al principio. Muchas personas vienen diariamente a ellos, tanto del mundo, como también los que están convencidos; y ellos se maravillan por las imitaciones que se obran entre ellos; ya que a menudo se arrodillan ante él, etc. James habla bastante con los Amigos como para justificar todas sus acciones como inocentes. Fui inspirado a hablarle cuando estaba con él, pero él no estaba dispuesto a oírme abrir la verdad para nada con la gente ... todo el consejo de los hermanos para él es rechazado en el estado actual en el cual él está, aunque las entrañas de la ternura se han extendidas hacia él. ... Algunos que son inestables piensan que hay un gran poder entre ellos; pero como una nube oscurece a algunos en el presente, - habiendo salido de la tierra, - al final de los días de limitación, caerá de nuevo a la tierra, el sol brillará sobre ella.

y

[En una carta fechada en Londres, el día 22 del doceavo mes, segundo mes 1657,] él escribe lo siguiente;—]

En cuanto a James Nayler, él permanece en Bridewell, y se mantiene cerca; ellos no permitirán que ningún Amigo venga a él, pero su esposa llega a él a veces. Él todavía está separado de la Verdad y de los Amigos; pero la obra de Dios continúa y prospera. Alexander Parker está aquí; Edward Burrough está en Essex; y Francis Howgill en Kent.

De la misma fuente en una carta posterior de Richard Hubberthorne, él informa que las mujeres seguidoras de Naylor designaron reuniones públicas en los lugares donde Naylor fue previamente castigado, trayendo una gran ofensa al camino de la Verdad aquí por el momento.

[Vea la carta de Fox (muy amable, pero fuerte) a Naylor, aún antes que fuera arrestado].

Y finalmente, considere las palabras mismas de Fox como su defensa en contra de este cambio. Fox dice lo siguiente, escribiendo en su Diario:

"Cuando Naylor fue a Londres, él resistió el poder de Dios en mí y la verdad que le fue declarada a él por parte mía; esto llegó a ser una de sus cargas más pesadas. Pero al final él llegó a ver el error de haberse salido, y lo condenó; y después de un tiempo se arrepintió; como se puede ver más claramente en la versión escrita de su arrepentimiento, condenación y recuperación.

Jaime Naylor era un monumento de la debilidad humana. Su don en el ministerio era eminente; su experiencia en las cosas divinas era verdaderamente magnífica. Él cayo por haber bajado su guardia vigilante en contra de los espíritus engañadores, pero fue restaurado por medio de profundos sufrimientos y arrepentimiento genuino. Sus propios escritos son las descripciones más claras y animadas de las varias dispensaciones por las cuales él tuvo que pasar; algunos de ellas merecen ser transmitidas para la posteridad."

A pesar de las acciones de Naylor que resultaron en grandes persecuciones en contra de los cuáqueros, Fox ha registrado su perdón cristiano a Naylor y más aún recomienda sus escritos para la posteridad; sin embargo en el año 2006 todavía se escuchan las acusaciones falsas de los críticos modernos de Fox: "¡Fox nunca perdonó a Jaime Naylor por su error! Además, Dewsbury informa que él organizó y asistió a las reuniones de reconciliación entre Fox y Naylor, junto con Eduardo Burrough y Francis Howgill. Dewsbury escribe lo siguiente acerca de la reunión:

El Señor me impresionó en gran manera, que el estimado Jorge Fox y Jaime Naylor deberían reunirse. Mis tribulaciones eran grandes en el espíritu, hasta que el Señor respondió; lo cual, en el día que él determinó, fue hecho. Poderosa fue su majestad [la del Señor] entre su pueblo, en el día que él sanó la brecha que había estado allí por tanto tiempo para la tristeza del corazón de muchos. El Señor vistió a mis estimados hermanos, Jorge Fox, Eduardo Burrough, Francis Howgill, con una sabiduría preciosa; su Espíritu sanador abundó dentro de ellos, con el resto del pueblo del Señor allí en ese día, de acuerdo a su medida del Espíritu del Señor en todos, que fue alcanzada para aceptarla con felicidad en el corazón.

Esta crítica está hecha sin entender los hechos.

5) Crítica: El matrimonio de Fox con Margaret Fell no fue hecho de una manera honesta y respetable.

Respuesta: Esta es una calumnia popular entre los cuáqueros modernos. Examinemos los hechos, de los cuales sus críticos no están conscientes:

a) El matrimonio de ellos ocurrió once años después de la muerte del primer marido de Margaret, el juez Fell. Esto ciertamente supera el período de duelo habitual anterior al matrimonio de un año.

b) Fox fue mandado por Cristo a casarse con Margaret. Él pensó que el matrimonio estaba por debajo de su estado, y se sorprendió de que se le pidiera que lo hiciera, y lo hizo sin ningún deseo de su parte. Del Diario de Cambridge:

Walter Newton, un vecino de mis parientes, que había sido un antiguo puritano, dijo que había oído que yo estaba casado; y me preguntó por qué me había casado. Yo le dije que era un testimonio de que todos podían llegar al matrimonio, como lo fue al comienzo, y como un testimonio de que todos podían salir del desierto hacia las bodas de cordero. Él dijo que él pensaba que el matrimonio era sólo para la procreación de los hijos. Yo le dije que yo nunca pensé tal cosa, sino que me casé sólo por obediencia al poder de Señor; yo juzgué que todas tales cosas estaban por debajo de mí. Yo había previsto este matrimonio en la semilla, sin embargo no recibí el mandamiento de casarme hasta seis meses atrás, aunque la gente me había hablado por mucho tiempo acerca de mi posible matrimonio. Las mentes de algunas personas estaban revueltas (confundidas, desorientadas) acerca del matrimonio, pero el poder del Señor vino sobre todos y puso sus espíritus a descansar, lo cual después algunos confesaron.

c) Y el grado en que buscó la protección de los deseos y derechos de propiedad de sus hijos estaba más allá de cualquier cosa en esos tiempos. Del Diario:

Después de esta reunión en Gloucestershire, viajamos hasta que llegamos a Bristol, donde me reuní con Margarita Fell, quien había venido a visitar a su hija Isabel Yeomens. Hacía ya bastante tiempo que comprendiera que era voluntad del Señor que tomase por esposa a Margarita Fell; y cuando por vez primera lo dije a Margarita, sintió ella la respuesta de vida viniendo del Señor. Pero si bien el Señor me había revelado esto, no me había entonces dado mandato de llevarlo a cabo, a pesar de que la gente mucho había hablado de ello y algunos andaban en gran confusión sobre el asunto. En consecuencia había yo dejado la cosa de lado, pero ahora, estando en Bristol, y encontrándome allí con Margarita Fell, me reveló el Señor que el matrimonio debía de llevarse a cabo. Luego que lo hubimos discutido, le dije que de estar ella también conforme, en que la cosa se efectuase, tenía primero que llamar a sus hijos. Le h izo así y cuando vinieron, les pregunté, a las hijas y a los yernos, si estaban de acuerdo con nuestro proyecto; y todos expresaron varias veces su satisfacción porque se realizara. Pregunté entonces a Margarita si había cumplido y ejecutado el testamento de su marido, con respecto a sus hijos; y me replicó que eso los hijos ya lo sabían. Por donde pregunté a los hijos si, en el caso de que su madre contrajese matrimonio, tenían ellos algo que perder; y a Margarita si tenía que responder a sus hijos de haber hecho algo diferente a lo que se decía en el testamento. Dijeron los hijos que su madre les había doblado la herencia y que desearían que no se hablase más de ello; a lo cual les respondí que como yo era muy sencillo quería que todas las cosas se hiciesen con sencillez, ya que no estaba buscando ninguna ventaja material para mí. Después de haberlo comunicado a los hijos de Margarita, anunciamos a los Amigos, en privado y en público, nuestra intención de contraer matrimonio; lo cual les causó gran satisfacción y muchos hubo que dieron testimonio de que era cosa de Dios. Y habiéndose después fijado fecha para una reunión, en la casa donde se celebraban las reuniones públicas en Broadmead, en Bristol, para llevar a cabo nuestro proyecto, nos tomamos uno a otro, uniéndonos el Señor en honorable matrimonio, en el pacto infinito y en la semilla de vida inmortal. Se leyó públicamente un certificado en que constaban las cláusulas del matrimonio, firmado por los parientes y por la mayoría de los antiguos Amigos de aquella ciudad y de diferentes lugares de la nación.

Nota: Como confirmación de esto, y mostrando la justicia y conciencia que caracterizó a Jorge Fox, con respecto a la propiedad, y a que sus opiniones son más avanzadas que las que prevalecían entonces sobre el tema, las siguientes circunstancias, relatadas en su Diario, servirán para ilustrar. William Mead, el yerno de Margaret Fox, fue llevado a juicio por diezmos en contra de la propiedad de su esposa, y compareció ante la corte, "cuando", dice él, "William Mead le dijo a los jueces que yo me había comprometido a nunca inmiscuirme con las propiedades de mi esposa. Los jueces apenas podían creer que algún hombre pudiera hacer eso; ante lo cual él les mostró los escritos por mi mano y mi sello; con lo cual se asombraron." (El documento en el que renunció a cualquier demanda de la propiedad de su futura esposa, lo cual sería un precursor de los acuerdos pre-nupciales de hoy.)

El matrimonio de Jorge Fox y Margaret Fell fue más que apropiado, sin un toque de escándalo, ampliamente aprobado por miles dentro de la Sociedad. Fox se casó con Margaret Fell en un estado que lo situó muy por encima de la lujuria por cualquier mujer; fue verdaderamente un matrimonio hecho en el cielo, como ordenó el Rey de los Ángeles, Cristo mismo.

6) Crítica: Jorge Fox y Margaret Fell estaban juntos en la prisión de Lancaster antes de casarse, lo que implica que algo estaba ocurriendo entre ellos.

Respuesta: Jorge Fox fue encarcelado en aislamiento en el castillo exterior de Lancaster, en una habitación expuesta a las tormentas de invierno sin calefacción, con un humo tan espeso que no podía ver la luz de una vela y que lo amenazaba con asfixia. Como lo describió un escritor independiente de las Memorias de Margaret Fox:

"La habitación de Fox estaba en el calabozo y la ventana de lo que era su residencia durante muchos meses largos y aburridos es evidente en la mayor parte de la antigua ciudad. Era evidentemente, en un tiempo, una habitación de tamaño considerable, pero para el tiempo cuando Fox estuvo allí ya estaba muy vieja y arruinada. Él apenas podía caminar por su apartamento, debido al estado deteriorado del piso. El humo que provenía de las otras cárceles era tan denso, que a veces una vela encendida apenas era visible, y él estaba en peligro inminente de ahogarse; y el carcelero era difícilmente persuadido a desbloquear una de las puertas superiores, a fin de dejar salir el humo. En el clima húmedo [incluyendo el invierno] llovía sobre su cama. Los inconvenientes de su prisión afectaron a Fox de tal manera durante un invierno frío y prolongado, que su cuerpo se hinchó, y sus extremidades se entumecieron. Cuando fue llevado a las asambleas de marzo de 1665, estaba tan débil que apenas podía pararse o moverse."

Según lo descrito más adelante por un escritor independiente en las mismas memorias de Margaret Fox, Margaret fue encarcelada en un cuarto colectivo para los cuáqueros, llamado el cuarto de los cuáqueros.

"Tampoco dejaron escapar a los amigos de Fox en este vecindario, y muchos de sus seguidores, y entre ellos Margaret Fell, en cuya casa había sido detenido, también fueron encarcelados en el castillo [Lancaster], donde existe un apartamento, todavía llamado el cuarto de los cuáqueros, porque era el escenario de los sufrimientos de muchos de estos cristianos oprimidos y que no se resistieron".

La crítica calumniosa es totalmente imposible y sólo sirve para mostrar la amargura de sus críticos; 300 años después de su muerte, él sigue siendo el objeto de envidia y resentimiento — como lo pone en evidencia las escrituras: El que fue engendrado según la carne persigue al que ha nacido según el Espíritu. Gál 4:29. Comenzó con la envidia de Caín por el favor de Dios hacia Abel, y continúa hoy. ¿Y por qué causa lo mató? Porque sus obras eran malas, y las de su hermano eran justas. No os maravilléis, hermanos míos, si el mundo os odia. 1 Juan 3:11-12

7) Crítica: Fox supuestamente escribió un documento en el que abogaba por que el Parlamento aprobara muchas leyes para exigir la destrucción de todas las pinturas, esculturas y música, y prohibiendo que se hablara en una lengua extranjera, entre muchas otras demandas ridículas para hacer cumplir una religión más estricta aun que la puritana en toda Inglaterra. Este documento fue "descubierto" en 2002 y alegremente publicado por los cuáqueros universalistas, quienes son críticos de Fox porque él claramente declaró que la fe en Cristo es necesaria para la salvación. El documento se titulaba: Cincuenta y nueve detalles establecidos para regular las cosas, y la eliminación de las leyes opresoras y de los opresores, y para aliviar a los oprimidos. Al intentar explicar su oscuridad, el portavoz de los Universalistas Cuáqueros acusa más a Fox y a los primeros cuáqueros de una conspiración para suprimir la evidencia del periódico.

Respuesta: En los detallados diarios de Fox, no hay absolutamente ninguna mención de este documento, ni de que Fox se haya acercado al Parlamento para discutir acerca de él; ni en el diario oficial de Ellwood o en el diario de Cambridge, la versión sin editar construida a partir de los manuscritos originales de Fox por Penney en 1905. Ni Penney menciona ninguna página arrancada de los manuscritos originales del período de 1659, cuando supuestamente tuvo lugar este artículo; sin embargo, él señala las páginas que faltaban o que fueron rotas durante otros períodos de tiempo. Además, el Diario de Fox detalla sus conversaciones con Cromwell, con los guardias de Cromwell, con ministros, con otros amigos, etc.; y el Diario incluyó varias cartas de Fox a los Parlamentos, que consistentemente apelaban a ellos para que detuvieran las persecuciones, criticándolos por sus ayunos públicos, instruyéndoles acerca del verdadero evangelio, etc. De hecho, este presunto documento parece ser un claro plagio, al cual se han añadido ridículas exageraciones, de su carta al Parlamento proveniente del Volumen Cuatro de las Obras de Jorge Fox, que usted puede leer en este sitio. En 1659, los cuáqueros ya habían sido perseguidos masivamente por el Parlamento puritano. Los cuáqueros iban al parlamento a emitir advertencias severas de su caída; el parlamento los estaba ahuyentando. Así que este documento sospechoso no sólo no existe en los detallados relatos de Fox sobre reuniones y cartas, sino que es totalmente incongruente con los acontecimientos y actitudes del Parlamento en ese momento. Cito de la página 334 del Volumen 1 del Diario de Cambridge, en el tiempo de 1659:

Y muchos amigos, estando en la cárcel en este tiempo, varios fueron movidos para ir a los varios parlamentos, a veces 200 a 300 a la vez, para ofrecerse a estar en las mismas mazmorras donde estaban sus amigos, para que los que estaban en prisión pudieran salir y no perecer en las apestosas mazmorras y cárceles. Esto lo hicimos en el amor a Dios y nuestros hermanos, para que no murieran en la cárcel; y en el amor a aquellos [el Parlamento] para que no tuvieran sangre en sus propias cabezas; la cual [sangre] clamaría al Señor y traería su ira y venganza y las plagas sobre ellos.

Y entonces los parlamentos estaban con mucha cólera y, a veces, les enviaban la noticia de que los azotarían [los cuáqueros] y los enviaban a sus casas de nuevo. Y muchas veces poco después el Señor los despedía [el parlamento] y los enviaba a casa, quienes no tenían poder para hacer el bien en su día [el Señor derrocó al Parlamento y envió a los miembros a casa, quienes no habían usado su poder en su día para hacer el bien].

(Vea también Cartas de los primeros cuáqueros para confirmación de esta amenaza para sacar a los cuáqueros del pasillo del parlamento con azotes, de regreso a sus hogares — en el mismo año en que esta carta sospechosa de demandas escandalosas fue entregada al Parlamento.)

Este no era momento de presentar solicitudes al Parlamento, especialmente cuando los cuáqueros estaban advirtiendo al Parlamento que iban a ser removidos, y que en breve sería restaurada la monarquía.

Algunas de las posiciones declaradas en este documento acusado no están respaldadas por ninguna otra escritura cuáquera de registro y está en serio conflicto con el mensaje general de todos los primeros cuáqueros de ese tiempo, como se indica a continuación: (de Memorias de Edward Burrough)

Nosotros somos testigos de que la venida de Cristo en su reino no es por poder, ni fuerza, ni pompa, ni gloria desde fuera; ni por ninguna ley que esté en la voluntad del hombre. Nuestros deseos son que no debe haber ley sobre [el tema de] la religión, porque no necesita ninguna ley para protegerla. La religión pura y sin mancha es ésta: soltar las ataduras de maldad, liberar a los oprimidos y quitar todo yugo. No somos de los que desprecian el gobierno, y contaminan la carne; que derriban a otros para exaltarse.

Fox repetidamente advirtió a los primeros cuáqueros que no se entrometan con los poderes del mundo. Vea su Diario y sus cartas. Véase también el consejo de la Asamblea General a todas las asambleas, el que hace eco al consejo de no interferir con los poderes externos. Esto era fundamental porque, como se predecía en Apocalipsis, ellos habían visto cómo los católicos romanos se mezclaban con los emperadores y reyes, y cómo Martín Lutero, habiendo recibido protección de los perseguidores católicos, dio su sanción a una alianza entre la iglesia y el estado en Sajonia — tales mezclas eran una fornicación con los reyes de la tierra. William Penn declaró que el gran error de los reformadores protestantes era que en lugar de sufrir pacientemente la persecución por sus creencias, corrieron hacia los poderes de la tierra para su protección, lo que resultó en un compromiso de sus principios.

De El Verdadero Penn de Sidney Fisher, p. 71: "los cuáqueros como clase se mantuvieron fuera de la vida política....."

Esto está en armonía con el consejo de Pablo en 2 Timoteo capítulo 2:4, que dice que Ninguno en campaña militar se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo alistó como soldado,” y el mandato de Pedro en 1 Pedro 2:13-14,"Estad sujetos a toda institución humana por causa del Señor; ya sea al rey como quien ejerce soberanía, o a los gobernantes como quienes han sido enviados por él para el castigo de los que hacen el mal y para la alabanza de los que hacen el bien."

Algunas de las posiciones particulares, como se afirma en este documento presentado, están en contraste directo con lo que Jorge Fox y el resto de los primeros cuáqueros enseñaron y escribieron.

a) El documento sospechoso pide la remoción y quema de todas las pinturas y esculturas de todos los edificios públicos y residencias privadas, por orden del gobierno. Fox nunca propuso tal práctica en ninguno de sus cientos de otros escritos, en los cuales él no era tímido al mencionar cualquier cosa que él sentía que debía ser llamada a la atención de los primeros cuáqueros, por ejemplo, las modas, juramentos, embriaguez, mentiras, robo, fornicación, adulterio, engaños en los negocios, endeudamiento, codicia, avaricia, abusos de sirvientes, castigos judiciales injustos por delitos menores, consumo excesivo de alcohol en los bares, libertinaje de los maestros, ceguera de los sacerdotes y profesantes, etc. Pero él nunca demandó legislación del parlamento para cualquiera de las cosas mencionadas anteriormente.

Todavía existe un cuadro del primer marido de Margaret Fox, el juez Fell de Swarthmore Hall, la residencia de Jorge Fox en sus últimos años, (una foto de él está a la derecha). Si esta fuera su posición, seguramente lo habría destruido; obviamente no lo hizo.

Fell
fox

Incluso hay pinturas de Jorge Fox todavía en existencia, varias de las cuales son mostradas en el Diario en este sitio; dos de los cuales fueron pintados por S. Chinn (uno a la izquierda) y luego grabados, y uno pintado por Sir Peter Lely. También hay un retrato de William Penn, en su armadura en este sitio; obviamente Penn tampoco destruyó sus retratos.

Fox escribió encarecidamente contra la posesión de arte como ídolos muy valorados o poseídos en la vanidad o el orgullo (pero el arte no es un problema, a menos que sea exhibido por un individuo con orgullo; por lo que los objetos de arte son una cuestión de conciencia individual.) Debido a que los principales cuáqueros poseían arte, es ridículo creer que abogarían por la remoción y la quema del arte de todos los edificios públicos y privados, y hogares, por la fuerza de la ley. Alguien obviamente está tratando de desacreditar a Fox con demandas falsas y escandalosas. Esta propuesta por sí sola habría destruido el apoyo a los cuáqueros en todas las naciones.

b) El documento también demandó que hablar en una lengua desconocida se ilegalizara. De acuerdo a Sewel*, el mismo Fox, de su propio bolsillo, publicó un libro en holandés sobre la vida de William Caton y lo distribuyó; y también publicó un libro, "Battledore", con 25 ilustraciones de diferentes idiomas, de cómo cada lengua proporcionaba una manera singular y plural de dirigirse a las personas, distribuyéndolo al rey y a todas las autoridades eclesiásticas de la época. Al ser examinado por un juez en relación con su autoría del libro "Battledore", el juez le preguntó si entendía los veinticinco idiomas escritos en el libro; Fox respondió, "suficiente para mí". Fox también hablaba galés; y cuando estaba en Londres, trabajaba diariamente en la sede mundial de los cuáqueros, leyendo y correspondiendo con los extranjeros en toda Europa y el mundo. Pasó dos años en Holanda y Alemania, inmerso en esos países. El hijo de un alguacil llegó a la cárcel de Scarborough para debatir con Fox, hablando en hebreo con él; Fox respondió en galés.

* La Historia del Cuáquero de Sewel, publicada por primera vez en 1695, es considerada como la historia definitiva de los primeros cuáqueros.

Así que acusarlo de intentar prohibir el hablar de lenguas extranjeras en Inglaterra, como autor de la declaración "Que nadie hable en una lengua desconocida", es ingenuo. Una afirmación similar de Fox, tomada de 1 Corintios 14:27, fue hecha en su carta #320, donde Fox citó a Pablo refiriéndose a hablar en una lengua extranjera desconocida, no en lenguas terrenales. (Pablo le dijo a los miembros de la iglesia que no hablaran en una lengua desconocida, a menos que alguien pudiera interpretar para el resto de los miembros para que entendieran lo que estaba diciendo, señalando que no sería beneficioso para cualquiera hablar lo que no se podía entender). Pareciera que alguien extrajo una frase de la carta de Fox, en la que citaba a Pablo, en cuanto a las lenguas en un servicio de adoración, no a lenguas extranjeras en Inglaterra. Fox criticó el uso del latín en las iglesias, las cortes y el gobierno, que dejaba a muchos incapaces de entender los procedimientos. Esta es una demanda ridícula, y se atribuye a Fox en un intento de desacreditarlo, quien escribió en muchos idiomas, también hablaba en varios, y entendía muchos de ellos.

c) En el documento se pedía la prohibición de la música, tocar violín y cantar baladas. Fox estaba en contra de la participación de los cuáqueros en música que no era para la gloria y la alabanza de Dios; pero incluso animó a cantar en el Espíritu durante la adoración, y él mismo cantó. Hubo incluso un grupo de personas que se separaron de los cuáqueros porque él animó a cantar del Espíritu en las reuniones. En sus otros escritos, no encuentro constancia de que él alguna vez abogue por la eliminación de la música del mundo secular; esto habría sido muy polémico, y habría generado una gran protesta y documentos escritos por críticos de los cuáqueros que hubieran denunciado su extremismo. En cuanto a los bares, él era muy franco en discurso y escritura en contra de los dueños de bares que servían a los clientes demasiado para beber, (haga clic aquí para leerlo, pero en inglés solamente), advirtiéndoles severamente de los juicios de Dios por conducir a gente a la borrachera al servirles demasiado de beber, pero él nunca se quejó ni les advirtió acerca de su música. Esta es una distorsión ridícula de una de sus declaraciones en la carta en la que mencionaba los males de la bebida excesiva, lo cual llevaba a llamar a los violinistas, lo cual llevaba a llamar a las prostitutas. Fox incluso convocó a una reunión de viticultores y propietarios de tabernas donde les leyó la carta de advertencia a la que se hace referencia, y reconocieron su verdad.

Fox no abogó por la prohibición de los violinistas por ley, lo cual es una acusación ridícula; sólo advirtió en contra de la bebida excesiva, no los violinistas.

d) Fox y muchos otros cuáqueros escribieron constantemente a los gobernantes de Inglaterra y del Parlamento, pero con los temas de salvación, con súplicas y advertencias para dejar de perseguir a los cuáqueros por seguir su conciencia con respecto a los diezmos, juramentos, etc. Nunca habrían diluido sus súplicas con algunas de las ridículas exigencias de legislación en este documento. Si el Parlamento hubiese aprobado alguna vez las disposiciones contenidas en este escandaloso documento, habría incensado a toda la población contra el Parlamento y los cuáqueros. El documento básicamente pedía legislar una moralidad completamente nueva en la nación inglesa — y si ellos alguna vez hubieran abogado por ella, habría dañado la causa cuáquera de manera inconmensurable. En lugar de legislación de moralidad, Fox y los primeros cuáqueros señalaron a la gente a Cristo la luz como su maestro; y esta luz le mostraría al hombre sus pecados, y luego los quitaría de su corazón, uno a la vez, mientras permanecen en Cristo, la luz. Este extracto de una de sus cartas a continuación refleja su actitud hacia el gobierno: mantenerse fuera de cualquier preocupación por el gobierno, aparte del alivio de los sufrimientos de sus inocentes:

De la carta 359 de Jorge Fox

Y manténganse alejados del espíritu inquieto, descontento y perturbado del mundo con respecto al gobierno: 
porque ustedes saben que siempre ha sido el camino de ustedes buscar el bien de todos, 
y vivir pacíficamente bajo el gobierno, 
y buscar su eterno bien, paz, 
y felicidad en el Señor Jesucristo, 
y poner nuestros sufrimientos inocentes ante ellos.

Recuerde esto: hubo muchos, muchos enemigos resentidos de Fox en su día, que lo odiaban intensamente, lo suficiente para que hayan habido muchos atentados en contra de su vida. Si Fox hubiera publicado el artículo como se presenta en su día, el clamor por toda la nación habría generado una gran cantidad de escritos denunciando este ridículo conjunto de demandas; y el rastro de documentos todavía estaría disponible hoy de manera masiva — pero no se ha encontrado nada más. Las falsificaciones, tratando de desacreditar a los odiados cuáqueros, eran comunes en el tiempo de Fox. Yo sospecho que alguien tomó muchos de sus dichos y escritos y añadió algunas exigencias ridículas para desacreditar a Fox. De hecho, este supuesto documento parece ser claramente un plagio, con exageraciones ridículas añadidas de su Carta al Parlamento (en inglés solamente) del Volumen Cuatro de las Obras de Jorge Fox, que puede leer en este sitio. Si fue escrito en el siglo XVII, fue escrito por los muchos enemigos resentidos de los cuáqueros, los Ranters; o por un ex cuáquero, John Perrot, que escribió dos tratados anti-cuáqueros: El Espíritu del sombrero y Tiranía e Hipocresía Detectadas; y que fue atrapado en una falsificación atribuida a Edward Burroughs. Tal como se presenta hoy, ciertamente nunca se publicó con distribución, (a menos que se hubiera identificado claramente como una falsificación en el momento), porque:

  1. Si Fox hubiera escrito verdaderamente este documento, tal como se presenta hoy, con su publicación, Fox habría sido el hazmerreír y hubiera sido expulsado de Inglaterra. Haga clic aquí para leer un artículo real (en inglés solamente) enviado por Fox al Parlamento; usted encontrará nada escandaloso en él.

  2. No hay una protesta registrada de los muchos, muchos críticos vocales, que nunca dudaron en imprimir masivamente incluso mentiras sobre los cuáqueros. Si hubiera sido publicado en el tiempo de Fox, habría sido inmediatamente desacreditado, pero habría un registro de protestas iniciales y un registro claro de su repudio. Si se publicó, fue inmediatamente denunciado como una falsificación, muchas de las cuales ocurrieron. La mayoría de las falsificaciones serían posteriormente destruidas, pero algunas sobrevivieron naturalmente; y si una copia no destruida se descubre en años posteriores, se podría pensar que es genuina.

  3. Este documento fue dirigido al Parlamento. De haber sido publicado y enviado al Parlamento como se alega, habría generado una investigación del Parlamento, y se hubiera distribuido un documento subsiguiente de parte del Parlamento acerca de los procedimientos de la investigación por toda Inglaterra para desacreditar a los cuáqueros. Así es exactamente como el Parlamento aprovechó el lapso de juicio de Naylor y utilizó un incidente bastante tonto en un intento de destruir a los cuáqueros. En diciembre de 1656, Naylor fue juzgado por este mismo Parlamento por la exagerada acusación de blasfemia; fue condenado a ser azotado públicamente, mientras fue arrastrado detrás de un carro en Londres y Bristol, su lengua fue agujereada con un hierro caliente, y una B fue marcada en su frente, seguido por cadena perpetua. El Parlamento, cuyo brazo ya había matado a tantos fieles y justos, odiaba a los cuáqueros, y habría aprovechado esta oportunidad para desacreditar a los cuáqueros y detener su crecimiento, el cual amenazaba a los puritanos, bautistas, episcopales y presbiterianos que se sentaban en el Parlamento. En el momento de esta publicación que Fox supuestamente presentó al Parlamento, los primeros cuáqueros eran odiados por el Parlamento; miles estaban en la cárcel, y los cuáqueros estaban emitiendo advertencias terribles al Parlamento. Los hechos de la época niegan la posibilidad de que Fox se dirija al Parlamento con estas ridículas demandas.

  4. Para explicar la oscuridad del documento, los cuáqueros universalistas de hoy acusan a Fox y a los primeros cuáqueros de una exitosa conspiración para ocultarlo, supuestamente temiendo la vergüenza y la crítica. Pero los universalistas también afirman que fue entregado al Parlamento, por lo que no pudo haber sido ocultado; la única explicación lógica de su oscuridad es que nunca fue publicado. Dado que existen registros de los procedimientos parlamentarios, incluyendo la recepción de las cartas que se les presentaban, reto a los cuáqueros universalistas para que presenten las pruebas de que este documento fue presentado al Parlamento (este desafío fue emitido a principios de 2009; hasta ahora (17 de mayo), nada ha sido producido por los cuáqueros universalistas).

El documento, del que Fox es acusado de haber escrito, a pesar de que la mayoría de sus disposiciones son defendidas públicamente por Fox, las varias que no lo son, junto con la ausencia de las críticas o algún registro de ellas, indican claramente que es una falsificación. Las falsificaciones eran comunes en ese tiempo, y la Palabra del Señor en el interior me dijo: "Fue escrito por un Ranter".

Resumen: A muchas personas les resulta difícil creer que cualquier persona que no sea los apóstoles de la iglesia primitiva pueda poseer el mismo espíritu que los apóstoles, hablando la Palabra de Dios y demostrando el poder de Dios —como lo muestra el récord de Jorge Fox (vea Milagros). Puesto que ellos no están en el Reino ellos mismos, de pie en la presencia de Dios, en comunión con Cristo y el Padre, y hablando como Dios les manda, les resulta difícil creer que Jorge Fox podría estar en ese estado, (vea Fox en el Señor). Puesto que no están en el paraíso, (en la dimensión espiritual del Reino de Dios), les resulta difícil creer que Fox lo estuviera. (Vea su registro, y la confirmación de Margaret).

Al encontrarse incapaces de aceptar que alguien más podría haber logrado lo que ni siquiera pueden aceptar como posible, tales personas comienzan a buscar alguna razón para que las afirmaciones sean falsas, buscando fallas en la persona que hace las afirmaciones, aprovechando cualquier cosa que pueda excusar su estado menor como justificado. Porque si admitieran que alguien tuvo un logro espiritual mayor que ellos mismos, entonces se verían obligados a remediar su deficiencia; por lo tanto, excusan sus propias deficiencias al concluir finalmente que cualquiera que dice ser puro, estar en el Reino, y en unión con Cristo y con el Padre, debe estar engañado.

De otro de los grandes primeros cuáqueros, Esteban Crisp escribe en una de sus cartas a la iglesia:

Por lo tanto ellos crecen para hablar mal de dignidades, y son rebeldes, y se atreven a hablar en contra del cielo, y aquellos que moran y habitan en él,* a quien Dios hace brillar como estrellas en el firmamento en su poder. ¡Pero ay de ellos! Mi alma se compadece de ellos, cuando veo como se disminuyen con sus propios engaños; pero el día del Señor está entre su pueblo, que los ha manifestado a ellos y a sus espíritus, y sus frutos también los han manifestado.

Los críticos de Fox han cometido el error básico de asumir que están tan iluminados como Fox; así que su opinión es tan sólida como las enseñanzas de Fox, porque también tienen a Cristo. Pero Isaac Penington, un gran hombre digno del Señor, entierra tal lógica en un extracto de una de sus cartas.

Y Amigos, ustedes que son débiles, bendigan a Dios por los fuertes; ustedes que tienen necesidad de una columna sobre la cual apoyarse, bendigan a Dios, porque él ha proveído columnas para su casa; y, con temor y la guía de su Espíritu, hagan uso de esas columnas; quienes son fieles, y tienen la habilidad de Dios, en su poder y presencia gloriosa con ellos, para ayudarles a sostener su edificio, así como tuvieron la habilidad del Señor de recoger para él. Aquel que desprecia al que es enviado, desprecia al que le envió; y aquel que subestima cualquier don, oficio, u obra que Dios le ha otorgado a cualquier persona, desprecia la sabiduría y disposición del Dador. ¿Son todos padres? ¿Han vencido todos al enemigo? ¿Han crecido todos en la vida? ¿Son todos estrellas en el firmamento del poder de Dios? ¿Ha hecho Dios a todos iguales? ¿Acaso no hay diferentes estados, diferentes grados, diferente crecimiento, diferentes lugares, etc.?

Entonces, si Dios ha hecho una diferencia, y ha dado diferentes grados de vida, y diferentes dones, de acuerdo a su voluntad; ¿qué sabiduría y espíritu son esos, que no reconocen esto, sino que quieren hacer todo igual? ¡Oh mis Amigos! Teman al Señor; honren al Señor en sus apariciones, y en las diferencias que él ha hecho entre los hijos de los hombres, y entre su pueblo. Él nos dio profetas en el tiempo antiguo, y el resto de su pueblo no era igual a ellos. Él les dio evangelistas, apóstoles, pastores, maestros, etc., y los otros miembros de las iglesias no eran iguales a ellos. Él ha dado padres y ancianos ahora, y los niños y jóvenes no son iguales que ellos. Así es, en verdad, de parte del Señor; y lo que es de Dios en ustedes, lo reconocerá así.

Por lo tanto, velen todos, para sentir y conocer su propio lugar y servicio en el cuerpo, y ser sensibles a los dones, lugares, y servicios de otros; para que el Señor pueda ser honrado en todos, y todos puedan ser tenidos y honrados en el Señor, y no de otra manera.

Uno podría pensar que a medida que los grandes hombres de Dios revelaron los misterios de las escrituras y el Reino, que los más jóvenes serían humildes y respetuosos, reconociendo la sabiduría y mayor medida de Cristo de ellos. Pero el orgullo es ciego; por lo que tenemos 300 años de cuáqueros orgullosos e inmaduros, con dudas de la existencia de un glorioso paraíso o Reino, denigrando a Jorge Fox, George Whitehead, Esteban Crisp, Isaac Penington, William Dewsbury, Edward Burrough, Francis Howgill, Margaret Fox, etc., estos verdaderos santos de Dios, como fanáticos engañados — al igual que muchos protestantes modernos incorrectamente consideran al apóstol Pablo como una persona muy tensa y aburrida.

Esto es triste. No entiendo la renuencia a aceptar la posición de alguien más en Cristo como por encima de lo que esa persona puede reclamar. Yo puedo admitir fácilmente: "mi estado es más bajo que el de Jorge Fox". Sin embargo, no lo envidio. Sólo lo admiro y agradezco su testimonio, que me da la esperanza de que a través de Cristo yo también pueda disfrutar algún día de la comunión con Cristo y el Padre, en el Reino de los Cielos, caminando y hablando de una manera que honre y traiga gloria a mi Maestro y a mi Padre celestial; pero mi búsqueda es como el Señor me dijo una vez: "imagina un lugar donde todo el mundo corre la carrera a su máxima capacidad, pero se esfuerza por entrar al último". Fox era el más humilde de todos; porque cuanto más se posee la medida de Cristo, más humildad se posee. Añadiré que mi fe está segura en lo que espero, como lo demuestran los cambios que Cristo está haciendo en mí en el camino.

A aquellos que odian a Fox por su testimonio de Jesús como el único camino, no discutiré eso. En su lugar, sugiero que lean en este sitio el testimonio idéntico de los veinticinco otros cuáqueros; y luego lean los cientos de profecías cumplidas por la vida de Cristo, y las que dan testimonio de la divinidad de Jesús. Más allá de eso, cedo la oportunidad a Jesús para mostrar a cualquiera con un sincero deseo de conocer, siguiendo las siguientes palabras de Jesús mismo:

Si alguien quiere hacer su voluntad,
conocerá si mi doctrina proviene de Dios o si yo hablo por mi propia cuenta.

Juan 7:17 


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libre de pecado
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