La Cruz Perdida de la Pureza


 


ELECCIÓN Y REPROBACIÓN claramente descubierta, y la ignorancia de muchos con respecto a la elección y reprobación de personas, manifestada.

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Algo para la información de todo lo que concierne a la elección y reprobación; y a los que tienen opiniones y enseñan, que Dios ha ordenado una gran parte de los hombres y mujeres para reprobación, condenación, y el infierno, sin ninguna causa o falta en la criatura menos o más; porque Dios ha ordenado a algunos para una reprobación y condenación desde la fundación del mundo, ellos dicen; y por lo tanto sostienen una reprobación de algunas personas para toda la eternidad; y por esto, traen a Judas 1:4, quien habla de aquellos que fueron ordenados en el tiempo antiguo para la condenación, y dijeron: ‘algunos hombres han entrado encubiertamente, de los cuales desde antiguo se había escrito;’ hombres impíos, que convierten la gracia de nuestro Dios en libertinaje, y niegan a nuestro Señor Dios, y nuestro Señor Jesucristo.

—Por Jorge Fox

Ahora esta escritura de Judas prueba, que hubo una falla y una causa en estos hombres para esta condenación, porque eran hombres impíos, que convirtieron la gracia de Dios en libertinaje; * y esta gracia de Dios se ha manifestado a todos los hombres, para enseñarles, y para traerles su salvación.

*[Libertinaje - en otras traducciones dice: NVI -licencia para la inmoralidad, AMP-transgresión de la ley y lascivia e inmoralidad, y NKJV-lascivia.]

Ahora bien, si esta gracia y favor de Dios ha aparecido a estos y todos los hombres, para enseñarles, y traer su salvación; y estos hombres impíos se apartaron de esta gracia hacia una licencia para la inmoralidad, así negaron al Señor Jesucristo, * quien los compró, por quien llegó esta gracia y verdad. Para negar el único Señor Dios, el Creador de todo, y que da vida y aliento a todos, y que quisiera que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad, y no desea la muerte del pecador, ni se agrada por los que mueren, sino quisiera que ellos se volvieran, y se arrepintieran, y vivieran para Dios, quien envió a su Hijo para probar la muerte por todos los hombres.

[*Ellos negaron la gracia que de forma anónima suplica a todos los hombres que se vuelvan de sus malos caminos; y peor aún, ellos justificaron su continuación en su mal camino con su maligna definición de la gracia, por lo que han hecho de su sangre una cosa profana; y por lo que pisotean al hijo de Dios y muestran desprecio por la gracia. Heb 10:29.

Y los que así niegan a Dios y su Hijo, que los ha comprado con su sangre, que fue derramada por todos los hombres; aquí necesariamente serían un gran defecto, y una causa, por lo tanto Dios y Cristo juzgan y condenan a estos hombres impíos en verdad y justicia.

*[Después de haber penetrado entre los cristianos, ellos mismos se dicen ser cristianos. Fox lo señala más abajo en este documento. Como cristiano, ellos por supuesto dicen que creen en Jesús y Dios; pero por sus palabras y acciones lo niegan a Él. Ellos niegan la posibilidad del camino estrecho de que Jesús esté en control total de ellos, mientras que profesan falsa doctrina de la salvación instantánea del camino ancho y fácil: Cristo habiendo pagado por todos sus pecados: pasados, presentes y futuros; una vez salvo, siempre salvo; pecado libre de consecuencias; la licencia de inmoralidad por el permiso de la gracia. Estos eran hombres carnales, no crucificados, sin haber recibido el Espíritu de Dios a través de la obediencia; por lo que le niegan como su Señor Dios que gobierna sus palabras, pensamientos y acciones.]

Porque ustedes pueden ver en la antigua traducción, no se dice: Judas 1:4, ‘ordenados desde el tiempo antiguo para esta condenación;’ sino que dice: ‘escrito desde lo antiguo para esta condenación:’ y escritos estaban desde la creación del mundo.

Porque el apóstol dijo: ‘Dios salvó al pueblo de los judíos, que salieron de Egipto; y sin embargo después destruyó a los que no creyeron, quienes murmuraron, se quejaron, y se rebelaron en contra de Dios y su ley, y afligieron su buen espíritu, que Dios les había dado a ellos para instruirlos, y lo apagaron, y lo irritaron.’

Y estas personas, que Dios había salvado de esta manera, y que sacó de Egipto, eran del linaje de Jacob, que era de la elección, no del linaje de Esaú, que era de la reprobación, como ustedes lo llaman; ni del linaje de Caín, porque su linaje se ahogó en el viejo mundo*, por afligir el buen espíritu de Dios, y corromper la tierra, y llenarla con violencia.

*[William Branham era un predicador que realizó grandes milagros, murió en un accidente automovilístico en 1967, todavía tiene muchos seguidores dedicados hoy, y ha sido muy alabado por los líderes Pentecostales y carismáticos como Kenneth Hagin, Oral Roberts, y Benny Hinn - todo debido a su capacidad de realizar milagros. Branham enseñó un mensaje muy negativo sobre las mujeres en general y afirmó que Eva tuvo relaciones sexuales con la serpiente en el jardín del Edén, que dio como resultado el nacimiento de Caín, y que los descendientes de Caín son los réprobos, los científicos y las personas educadas de hoy. Su doctrina es totalmente falsa, como Jorge Fox indicó anteriormente, los descendientes de Caín fueron exterminados durante el diluvio de Noé (Gen 6-9); y de acuerdo con la Palabra del Señor en el interior: "los demonios no tienen relaciones sexuales con los humanos" (y tampoco lo hacen las serpientes en ese caso). Los milagros realizados por personas que no tienen la verdad son falsos profetas, e incluso Jesús nos advirtió acerca de aquellos como Branham.]

Así que esta era una causa para que el Señor Dios juzgue y condene a estos hombres impíos, tanto antes como después del diluvio, en el tiempo de la ley, para condenar a aquellos que afligieron su espíritu, y se rebelaron en contra de él, y no creen en él , después de que los había salvado [de Egipto].

Y así, del mismo modo, en el Nuevo Testamento, en el que Cristo probó la muerte por todos los hombres, y su gracia se ha manifestado a todos los hombres, para enseñarles, y traerles su salvación; si los tales niegan a Cristo* que los ha comprado, y el único Dios creador de ellos, que envió a su Hijo para salvarlos, para que tengan vida por medio de él; y para iluminar a todo hombre que viene al mundo, y esta luz era la vida en él, la palabra, por quien fueron hechas y creadas todas las cosas; y él dijo, 'crean en la luz, para que puedan llegar a ser los hijos de la luz.'

[Ellos niegan los ruegos anónimos del Espíritu de Dios, la luz en cada hombre, que de forma anónima suplica a cada uno para que se vuelva de su mal camino; pero la gran mayoría de los hombres no puede comprender que esta súplica es de Dios; y a pesar de que la razón de sus acciones está equivocada, ellos, al amar su estilo de vida egoísta, ignoran las súplicas y continúan su vida sin remordimiento ni arrepentimiento. Ellos no creen en la luz.]

Ahora bien, si la gente no quiere creer en la luz, sino que lo odian, y se alejan de esta gracia de Dios hacia el libertinaje y la disolución, y niegan a Dios y Cristo, que han hecho todo esto para ellos, y caminar despreciativamente en contra del espíritu de gracia, que les habría traído su salvación; ¿acaso no es justo que el Señor juzgue a estos hombres impíos, y los condene en su reprobación? Por lo tanto acaso esta condenación no permanece justamente sobre los impíos, y los incrédulos, y los que transforman su gracia en licencia para la inmoralidad, y caminan despreciativamente en contra de ella, y apagan, e irritan, y se rebelan en contra del espíritu de Dios, tanto en el antiguo pacto como en el nuevo, que niegan a Dios, y el Señor Jesucristo.2

Por lo tanto, no es Dios y Cristo justo al condenar y juzgar al mundo con justicia, de acuerdo con su luz, verdad, gracia, y espíritu, que son derramados sobre toda carne. Y los santos dijeron: Apoc 19: 1-23. "Que Dios era justo para juzgar la ramera,' que se prostituyó alejándose de él, (como en el Apocalipsis.)

Por lo tanto está claro, la ordenación, como ustedes la llaman, para condenación y juicio, está sobre la desobediencia y rebelión del hombre en contra del buen espíritu de Dios, y su incredulidad en Dios y Cristo.

[De la Palabra del Señor en el interior: "Todos los hombres están sin excusa; si yo estuviera en silencio, tendrían una excusa." Todo hombre tiene su día de visitación del Espíritu Santo, cuando escucha las reprensiones silenciosas y anónimas del Señor. Los que no creen en Él, (sus palabras de reprensión), permanecen en condenación. Pero si el hombre hace caso de sus reprensiones, el Señor derrama su Espíritu y palabras sobre él, Pro 20: 23,33; enseñándole al hombre cómo vivir sobria, justa y piadosamente en este mundo presente; para que entonces, finalmente juzgue al hombre, reuniendo su trigo, (sus obras de amor, vigorizadas y motivadas por la fe operacional), en el granero y quemando la paja (obras del pecado) con fuego inextinguible el bautismo de la muerte del Espíritu Santo al espíritu egoísta de Satanás en el hombre.]

Porque esta condenación no viene sobre los que creen, y que obedecen el espíritu de Dios, ya sea en los tiempos de la ley, o del evangelio, ni antes del diluvio. Porque los ángeles que no mantuvieron su primer estado, sino que abandonaron su morada, que trajo la cadena eterna sobre ellos, y la condenación. Así que tanto los judíos como los cristianos, al no mantener sus habitaciones en el antiguo y el nuevo pacto, han sido objeto de la condenación. Y Adán y Eva, al no mantener su habitación, trajeron la condenación sobre sí mismos y toda la humanidad. De la misma manera por la justicia de uno, (es decir, Cristo), el don gratuito de Dios vino sobre todos los hombres para justificación de vida.

Ahora bien, ¿dónde está su condena y reprobación antes de que comenzara el mundo? (Al ver que la primera condena vino sobre el hombre después que Adán y Eva cayeron, que fue la primera falla o causa), por lo que no hay falta de una falla o una causa en el hombre. Porque por la desobediencia, la incredulidad y la rebelión en contra del buen espíritu de Dios y su mandato, y convirtiendo su gracia en licencia para la inmoralidad, y negando al Señor Dios, que los hizo; y el Señor Jesucristo, quien murió por ellos, y los compró; ¿acaso esta condena no viene luego sobre la humanidad bajo el nuevo pacto, como lo hizo sobre aquellos de quienes se escribió en el tiempo antiguo, en el antiguo pacto?

¿Y acaso Sodoma y Gomorra, al entregarse a la lascivia y la fornicación, y siguiendo la carne extraña, no provocaron el juicio justo y la condenación de Dios sobre ellos, a quien Dios puso como ejemplos, para sufrir el castigo del fuego eterno?

Y por lo que los hombres impíos, a quienes el apóstol llama soñadores sucios que se levantaron en el tiempo del evangelio, que se fueron por el camino de Caín, y se corrieron codiciosamente en el error de Balaam para recibir recompensa; y en el opuesto, que era el camino de Coré; los cuales eran manchas en los festines de amor de los cristianos; quienes recibieron el nombre de cristianos, que eran los que se burlan, y que caminaron tras sus deseos impíos, sin embargo, podían hablar palabras altaneras, teniendo admiración de los hombres para obtener provecho.

Por lo tanto parecería que son maestros, aunque eran semejantes a las furiosas olas del mar, y a los árboles sin fruto, y fuentes sin agua, quienes estaban dos veces muertos y arrancados de raíz. Ahora los que son como ellos perturbaron a la iglesia en los días de los apóstoles, y les causaron un gran dolor a ellos en ese entonces, (y a los verdaderos creyentes), a quienes él llama 'estrellas errantes, sensuales, que no tienen el espíritu.'

Ahora, ¿cómo pueden tener el espíritu de Dios como su guía, cuando erraron alejándose de él, y se convirtieron en burladores, caminando según sus deseos malignos, y no según el espíritu? Pero es evidente que estos una vez tenían el espíritu; de otra manera, ¿cómo podían errar alejándose de él, como Balaam?

Y también es manifiesto no podían estar dos veces muertos, a menos que una vez estuvieran con vida; pero éstos eran como aduladores de personas para obtener provecho; porque corrieron codiciosamente detrás de recompensas, como Balaam, en los días de los apóstoles, como Balaam hizo en sus días; y como Coré, quien se opuso a la ley en el antiguo pacto. Así pues, estos Corés y Balaames (llamados cristianos), quienes habían perturbado tanto a la iglesia y como a los apóstoles, se opusieron a la verdad en el nuevo pacto, quienes habían estado muertos una vez, y fueron vivificados, y luego fueron muertos otra vez, [dos veces muertos] por lo que no podían crecer, escrito en el pasado para condenación en el nuevo pacto, así como en el viejo.

Y entonces era improbable que tuvieran agua en sus pozos, ni fruta, sino que son como estrellas errantes, no fijas; y al final llegaron a ser como el mar furioso y espumoso, que arrojan nada más que cieno y lodo. Sin embargo, estos cristianos nominales querían ser sacrificadores, como Caín, y sin embargo asesinos de aquellos que estaban en la fe de Abel en el campo, que es el mundo, en el que halagaban los hombres para obtener provecho. Este era el principio y fundamento de halagar a los hombres para obtener provecho, y esta era la antigüedad, y el principio, y el aumento de aquellos que se fueron en el camino de Caín, y el de Coré y Balaam, entre los cristianos, alejándose de Cristo, el camino nuevo y viviente. Sin embargo, estos hombres eran predicadores del Evangelio, sin la guía del espíritu, habiéndose alejado de él, y hombres muertos, y estrellas errantes; no, dos veces muertos, y pozos sin agua, y árboles sin fruto. Ellos predicaron con sus palabras altaneras de vanidad, y halagaron a los hombres para obtener provecho, y sin embargo, eran árboles sin fruto. ¿No era esto falla y causa suficiente en estos hombres para su condena y reprobación? Porque Caín oyó la voz de Dios, y así también Balaam, y tenían el espíritu de Dios, y Coré fue sacado de Egipto, y salvado del Faraón, y pasó a través del Mar Rojo. Porque Caín fue vivificado, quien oyó la voz de Dios, y Balaam, y Coré, y luego llegaron a morir otra vez. Fueron correctamente llamados árboles sin fruto, dos veces muertos, y pozos sin agua, y estrellas errantes, y que han errado alejándose del espíritu de Dios, el cual los habría fijado.

Entonces Caín se enojó contra Abel, el verdadero sacrificador, y lo mató. Y Balaam, cuando él erró alejándose del espíritu, y hubiera estado dispuesto a recibir la recompensa de Balac, haber maldecido a los hijos de Israel, pero el Señor lo restringió; y después, Balaam enseñó a Balac a poner tropiezos ante ellos. Y Coré se opuso a la ley de Dios en el antiguo pacto, a pesar de que había sido salvado, y el Señor lo sacó de Egipto.

Ahora bien, estos hombres impíos, que pasaron bajo el nombre de cristianos en los días de los apóstoles, que caminaron en el camino de Caín, Coré y de Balaam, que se han opuesto al Evangelio, y odiaron la luz de Cristo, y se rebelaron en contra del espíritu, y caminaron con desprecio en contra del espíritu de gracia, que el apóstol dijo que era para la condenación, que él vio estaba penetrando, y surgiendo en sus días. ¿No era esto falla y causa suficiente en ellos para su condenación? ¿No han sido éstos de la carrera de esos hombres, que han sido maestros desde los días de los apóstoles, que él dijo entonces que eran para condenación? Porque, ¿no han ido en el camino de Caín y de Coré; oponiéndose a la luz de Cristo, con la que ilumina a todo hombre que viene al mundo, y el evangelio que se predica a toda criatura, y mataron a los verdaderos sacrificadores, que han estado en la fe de Abel? ¿No son estos los hombres que predican y sostienen una reprobación de las personas, y que Dios ha ordenado la mayor parte de la humanidad al infierno y maldición? Pero ¿no son ellos mismos hallados en la reprobación, y así bajo la condenación escrita en la antigüedad, ya que por sus frutos los podemos tratar de encontrar?*

*[Traducido: Fox está diciendo que cualquiera que predique la predestinación es un falso profeta, predicando mentiras, predicando sin palabras del Espíritu Santo, predicando de su mente carnal, que es enemistad contra Dios. Tales predicadores están todavía en su carne o naturaleza pecaminosa y son guías ciegos.]

¿Porque acaso ustedes no admiten que ustedes no tienen el mismo poder y Espíritu Santo que tenían los apóstoles? Entonces ¿acaso ustedes no son ustedes como los que son sensuales, que no tienen el espíritu, y [por lo tanto, claramente] no están en el espíritu en el que estaban los apóstoles; como ustedes han confesado y confiesan? Entonces ¿acaso ustedes no son los pozos sin agua, árboles sin fruto, las estrellas errantes, no fijas, y como las furiosas olas del mar, que arrojan cieno y lodo? ¿No han causado ustedes que todas las personas que los han seguido, deambulen, y que sean árboles sin fruto, y fuentes sin agua, como ustedes mismos? ¿No se han puesto a ustedes mismos de esta manera bajo la condenación, y bajo la reprobación, y los apóstoles estaban en esta luz y espíritu, que juzgaron entonces a otros como ustedes?

Segundo: Además, ¿no han entrado ustedes en el camino de Caín, quien una vez escuchó la voz de Dios, y no se convirtieron en vagabundos alejándose de la fe de Abel, y la voz de Dios? ¿No dicen ustedes ahora que hoy no se puede escuchar la voz de Dios; como Caín, y los profetas, y los apóstoles oyeron? Por lo tanto, ¿no se han oscurecido aún más ustedes, que el viejo Caín, quienes han matado y perseguido tantos contándolo como sacrificio, religión, iglesia, y culto, que han estado en la fe de Abel, desde los días de los apóstoles?

Y algunos de ustedes pueden alegar que han sufrido por su sacrificio, y han sido asesinados o perseguidos por su religión. Pero eso no demuestra que usted están en la verdadera fe, siempre y cuando ustedes maten y persigan a otros por su fe y religión, cuando ustedes están en control del gobierno. Porque no va de acuerdo a la verdadera fe de Cristo hacer que alguien sufra la muerte, o perseguirlos por su religión, iglesia o adoración, que son contrarias a ellos; porque Cristo reprendió a los que quisieron destruir la vida de los hombres, aquellos que no quisieron recibirlo, y les dijo, "ellos no sabían de qué espíritu eran;" y "no había venido para perder las almas de los hombres, sino para salvarlas."

Y los apóstoles dijeron que ‘sus armas eran espirituales, y no carnales; y ellos no lucharon contra carne y sangre.’

Y Cristo les dijo ‘que la cizaña y el trigo crezcan juntos hasta la cosecha, la cual era el fin del mundo, y entonces él enviaría a sus ángeles para separar el trigo de la cizaña.’

Y para que quede claro, los que se han quitado la vida de los hombres, y han matado y perseguido por causa de la religión, han seguido el camino de Caín, y no el camino de Cristo ni el de los apóstoles; y también lo son los hombres de quienes se escribió en la antigüedad para condena, quienes no han mantenido su morada en la fe, ni el espíritu ni el poder de Dios, que obra por amor, como estaban los apóstoles; y por lo tanto, esta es causa y falla suficiente en ustedes para esta condenación escrita en la antigüedad.

Y del mismo modo, estos cristianos que van en el camino de Balaam, a quienes los apóstoles vieron en aquellos días que se levantarían, quienes han errado alejándose del espíritu en el que estaban los apóstoles, sin embargo pueden hacer una profesión de las palabras del Nuevo Testamento y del Antiguo, en sus palabras infladas y vanas, y sin embargo, corren codiciosamente en el error de Balaam para recibir recompensa, y buscan ser contratados para dar su profecía o predicación, y que admiran la persona de los hombres, para poder sacar el máximo provecho de ellos, y honrarlos con sombrero y rodilla, y darles todos los otros títulos lisonjeros; y ¿no fueron éstos los que habían sido escritos en la antigüedad para juicio y condena, que fueron encontrados en estas prácticas?

¿Porque no habría Balaam destruido a los Judíos, y los maldijo, pero el Señor lo restringió? Y le mostró a Balac la manera de cómo destruir a los israelitas, como por las piedras de tropiezo, él se puso en su camino, después apareció. ¿Y acaso muchos de sus profetas y maestros, que han seguido el camino de Balaam, no han destruido a muchas personas por cuenta de su recompensa, contrato y mantenimiento, y no los echaron en la prisión hasta la muerte, por lo que no tienen ni ley ni orden de Cristo ni sus discípulos, y por lo tanto son peores que sus antepasados, Balaam, y Simón el Mago?

Así que ¿no han sido muchos de ellos peores que Balaam en este tipo de prácticas, quienes han seguido el camino de Balaam por sus recompensas, salarios y contratos, y no en el camino de Cristo Jesús, quien dijo: "de gracia recibisteis, dad de gracia"?

Tampoco han seguido el camino de los apóstoles, 'quien no ha codiciado la plata ni el oro ni el vestido de nadie, sino que trabajaron con sus manos para proveer sus propias necesidades, para que pudieran ser ejemplos para todos los que los siguieron,' como en Hechos 20:33-34, 2 Tes 3:8-10.

Por lo tanto, yo digo, no todos ustedes asalariados avariciosos, que son tan codiciosos por sus regalos y recompensas, y admiran las personas de los hombres para obtener el máximo provecho; y van en el camino de Balaam, y han errado alejándose del espíritu de Cristo, en el que estaban los apóstoles, (digo yo), ¿acaso no están ustedes hombres en la reprobación de Cristo y de los apóstoles, y de quienes se escribió en la antigüedad para condenación? ¿Acaso sus frutos no lo han declarado? De quienes se halló que son árboles sin fruto, y pozos sin agua, y como las furiosas olas del mar, que arrojan cieno y lodo contra el justo; y son las estrellas errantes, que se han alejado de ese espíritu y poder en el que estaban los apóstoles; y ¿no es esta causa y falla suficiente en ustedes para su condena, como está escrito desde la antigüedad?

Y cómo ustedes deberían estar establecidos, o tener algún fruto en sus árboles, o agua en sus pozos, pero son sensuales, y así están en la reprobación, y bajo la condenación, sin tener el espíritu en el que estaban Cristo y los apóstoles.

Y también, ¿no han ustedes seguido el camino de Coré, quien se opuso a la ley? Pero estos quienes fueron llamados cristianos, que se fueron en el camino de Coré, se opusieron al evangelio, sí, se opusieron al espíritu de Cristo que estaba en los apóstoles. Pero ¿acaso ustedes no alegan que "Cristo murió por todos los hombres", quien probó la muerte por todos los hombres? Y ¿acaso ustedes no alegan 'que la gracia de Dios, que ha aparecido a todos los hombres, es suficiente para enseñarles, y para traer la salvación?' Y del mismo modo, ¿acaso ustedes no alegan que la luz de Cristo, que es la vida en la palabra, por quien fueron hechas y creadas todas las cosas, con la cual Cristo ilumina a todo hombre que viene al mundo; y dijeron: 'Creed en la luz, para que seáis hijos de la luz'?

Ahora bien, ¿acaso no todos ellos se oponen a esta luz, y esta gracia de Cristo, que ilumina a todos los hombres, y ha aparecido a todos los hombres; y Cristo, quien probó la muerte por cada hombre; y el evangelio, predicado a toda criatura y en en toda criatura que está debajo del cielo? Como Coré se opuso a Moisés y la ley de Dios en el antiguo pacto, así ustedes , (como Coré), se opusieron a la luz y la gracia de Cristo, y el espíritu derramado sobre todos los hombres, en el nuevo pacto.

Y entonces ¿no están ustedes en la reprobación de la doctrina de Cristo y de los apóstoles, en el nuevo pacto, y así escrito en la antigüedad para condena, aunque ustedes se pueden hinchar tan altos como Coré en sus palabras de vanidad, y ser nubes sin agua, llevados por el viento, y lo que sabe, usted no lo sabe sino naturalmente, como bestias irracionales; y ¿cómo podría ser de otra manera, cuando ustedes han errado alejándose del espíritu en el que estaban los apóstoles?

Y así, dejen que los maestros de la cristiandad se midan a sí mismos y sus frutos, si no se han ido en el camino de Caín, de Coré, y de Balaam, en como matan por religión y adoración, y por salario, regalos y recompensas por su profecía y la predicación, y su oposición a la doctrina de Cristo, quien dijo: 'de gracia recibisteis, dad de gracia; 'y están predicando acerca de la reprobación y condena de las personas; pero dejen que vean si es no su propia condición, estando en los pasos y el espíritu de aquellos de quienes decían los apóstoles que fueron escritos en el pasado para condena, quienes no se han mantenido en ese poder y espíritu en el que estaban los apóstoles y los primeros cristianos; de manera que lo que han juzgado en los demás, veamos si ellos mismos no han caído bajo el mismo juicio, y con suficiente causa y fallas en ellos por eso. Porque ustedes pueden ver en todo este tiempo las marcas, y pasos, y los frutos de ellos, que fueron ordenados, como usted lo llaman, para la reprobación, como los que fueron escritos en la antigüedad para condena, que ha venido sobre la humanidad por desobedecer al Señor, y no creer en él; sí, y esto desde el principio, y también en la ley y el evangelio, y afligiendo e irritando su buen espíritu, y rebelándose en contra él, y odiando la luz de Cristo, y errando de la fe, y caminando despreciativamente contra el espíritu de gracia, y desobedeciendo el evangelio de Cristo, y negando al Señor su Creador, y al Señor Jesucristo, que los ha comprado. ¿No ha sido esta la causa y culpa de la reprobación, juicio y condena, que ha de venir sobre el hombre y la mujer, tanto en el tiempo de la ley como el del evangelio, y desde la caída?

Ahora con respecto a las doctrinas falsas

‘Que Dios ha ordenado la mayor parte de hombres y mujeres para la reprobación y condena, y para el infierno.'

Ustedes que han predicado esto, están ustedes mismos en la reprobación, y no en la elección, como se ha demostrado antes; quienes son hallados en el camino de Caín, Coré, y Balaam, del cual se escribió en el pasado para condenación.

Porque si Dios ha ordenado la mayor parte de la humanidad para el infierno, de acuerdo a la doctrina falsa de ustedes, entonces ¿como envió Dios a su Hijo: 'que tanto amó al mundo, que dio a su Hijo unigénito al mundo, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna'? Y Cristo ilumina a todo hombre que viene al mundo, con su luz, que es la vida en sí mismo, la palabra; y dijo: 'Creed en la luz'; y dijo: 'el que cree, es salvo; y no vendrá a condenación; y el que no cree, ya ha sido condenado'.

Así que está claro, debido a que los hombres no creen en la luz, la luz es su condenación; por lo que todos son iluminados, para que todos crean y sean salvos por medio de Cristo Jesús, y entonces, ¿dónde está la ordenación para condenación? Porque ¿acaso no es por no creer en la luz (la cual es la vida en Cristo, como Cristo ordena), que son condenados? Y Cristo envía a sus discípulos, y les da poder, y su Espíritu Santo, hacia todas las naciones, a predicar el Evangelio a toda criatura bajo el cielo.

Ahora ¿no son estas buenas nuevas y alegres noticias de la salvación a toda criatura bajo el cielo, este evangelio de la salvación? Entonces, ¿dónde están esas criaturas o personas que están destinadas a la condena, como dicen ustedes? Porque ¿acaso no es porque no quisieron recibir y creer en el evangelio de la salvación eterna, las buenas nuevas y noticia alegre a toda la creación debajo del cielo, que ellos perecen? Ellos no van y dicen, como ustedes que están en el error han dicho y hablado, y así van y le dicen a las naciones, que Dios había ordenado de antemano la mayor parte de ellos para ir al infierno y la condenación; ese no es el evangelio de la salvación que los apóstoles predicaron a toda criatura; quienes dijeron: 'los que creen, son salvos; y aquellos que no creen, ya están condenados'. Por lo tanto, está claro que es la incredulidad que trae la condena.

Pero el mensaje de Cristo y del evangelio, que ellos tienen para predicar, era las buenas nuevas y alegres noticias de la salvación que ha llegado a toda criatura bajo el cielo, por medio de Cristo Jesús, cuya sangre fue derramada, y que probó la muerte por cada hombre que estaba muerto en el viejo Adán; por lo que probó la muerte por todos ellos, y los ilumina a todos ellos, y su evangelio es predicado a todos, de la luz, la vida y la salvación; y es condenación para los que no lo reciben, ni creen en él.

[De la Palabra del Señor en el interior: "Todos los hombres están sin excusa; si yo estuviera en silencio, ellos tendrían una excusa."]

Y también la gracia de Dios, que trae salvación, [tome nota, trae salvación,] esta gracia y favor de Dios se ha manifestado a todos los hombres. Ahora bien, si Dios había ordenado de antemano un número tal de personas (como ustedes dicen y predican), para la reprobación y la condena, ¿cómo entonces aparece esta gracia y favor a todos los hombres? Y ¿cómo puede entonces decirse, 'Cristo gustó la muerte por todos?' Porque por la ofensa de Adán y Eva, ¿acaso el pecado y la condenación no entraron en el mundo, y el juicio vino sobre todos los hombres, por cuanto todos pecaron? Por lo tanto por la justicia de Cristo el don vino a todos los hombres para justificación de vida; y, entonces, ¿dónde está la predeterminación de las personas a la condenación, siendo que todos estaban en condenación? Porque por la justicia de Cristo el don vino a todos los hombres para justificación de vida. Y por lo tanto, ¿acaso no ha venido la condenación y el juicio, por no recibir a Cristo y creer en él? ¿y acaso la primera condena no vino sobre Adán y Eva por no creer, y desobedecer a Dios?

Porque si la gracia y el favor de Dios a toda la humanidad ha aparecido a ellos, lo que traerá su salvación; esto no muestra que "Dios ha preordenado a los hombres para la reprobación," sino "él quisiera que todos se salven y lleguen al conocimiento de la verdad." Y entonces ¿dónde entra la reprobación y la condena de los hombres, sino al alejarse de esta gracia de Dios hacia la disolución, y caminar despreciativamente en contra de ella?

Por lo queda claro que el amor de Dios es para toda la humanidad, en su gracia, y en su Hijo, y en su Evangelio, y en la luz de Cristo, que es la vida en él, la palabra; y en la muerte de su Hijo, quien probó la muerte por todos los hombres - y por lo tanto, que su reprobación y destrucción es de sí mismos, quienes no escuchan la voz de Dios y de Cristo, sino afligen su espíritu, y aborrecen su luz, y caminan despreciativamente en contra del espíritu de gracia, y niegan a Dios el Creador, y al Señor Jesucristo, por quien fueron creadas todas las cosas, quien probó la muerte por todo hombre. Los que no creen en él, sino lo niegan, están en la reprobación, y son dignos de condena, y hay causa y suficiente culpa en ellos para esto.

Por lo tanto si ustedes dicen que ‘Caín fue reprobado’, yo digo, su linaje se ahogó en el mundo antiguo, y por lo tanto no nos hablen de Caín.

Y si ustedes dicen que el linaje de Esaú y de Ismael y el de los egipcios fueron reprobados, entonces no nos hablen de este linaje, porque nosotros no somos del linaje de Esaú, ni de Ismael, ni de los egipcios, los hijos de Cam; ¿por que acaso no somos del linaje de Jafet, si derivamos la genealogía de las personas? Y ¿acaso no se prometió que Jafet habitaría en las tiendas de Sem, si Sem era de los elegidos? Y por lo tanto, no nos hablen de su doctrina de elección y reprobación de las personas, y de ciertos linajes de personas.

Pero vengan, miren hacia atrás otra vez, y den vuelta una hoja del evangelio, ¿acaso Cristo no le dijo a sus discípulos: 'id a todas las naciones y predicad el evangelio de buenas nuevas y alegres noticias de salvación a toda criatura bajo el cielo?' Y ¿cree usted que pasaron por las naciones de Esaú, y de Ismael, y de los egipcios, y Babilonia, y les dijeron, y les enseñaron que Dios les había ordenado de antemano a la reprobación, la condenación y el infierno? ¿Acaso no eran todos ellos criaturas y hombres? Y ¿acaso Cristo no ha probado la muerte por todos los hombres, y por tanto por ellos así como por los demás? Y su evangelio fue predicado a toda criatura bajo el cielo, de consuelo y salvación, y por lo tanto a estos, así como los demás.

Y el que ilumina a todo hombre que viene a este mundo, ilumina a estos así como a los demás; y su gracia que ha aparecido a todos los hombres, ha aparecido a todos ellos, así como los demás; y si ellos no creían en ella ni lo recibían, sería testigo en contra de ellos, y ellos eran dignos del juicio y la condena; de otro modo, ¿cómo juzgaría Dios al mundo con justicia, de acuerdo con el evangelio, el poder de Dios, a menos que el evangelio no sea predicado a toda la creación debajo del cielo, o dentro de ella; y que Cristo no ha probado la muerte por todos los hombres, que estaban muertos en el viejo Adán, para que crean y se volvieran a Dios? Pero la luz del evangelio, que ilumina a todo hombre que viene a este mundo, y la gracia de Dios en el evangelio, que trae la salvación, ha aparecido a todos; y Dios ha derramado su espíritu sobre toda carne en su nuevo pacto, para que toda carne pueda ver la salvación de Dios.

Ahora, si niegan esta gracia, esta luz, este evangelio, y Cristo, quien probó la muerte por ellos; y los que dicen que "Cristo no ha derramado su sangre, ni ha probado la muerte por todos los hombre; y no ilumina a todo hombre que viene al mundo, con la luz verdadera, que es la vida en él, para que la gente pueda creer en él;" y dicen que la gracia de Dios que trae la salvación no ha aparecido a todos los hombres; y que "no es suficiente para enseñar y para traer su salvación:" y dicen, "que Dios no derrama su espíritu sobre toda carne en el día de su nuevo pacto;" y dicen que "los apóstoles no debían predicar el evangelio a toda criatura bajo el cielo, sino a algunos solamente, y los otros estaban predestinados para la reprobación, escritos en el pasado para condena;" estos están ellos mismos en el reprobación, y bajo la condenación, y son formadores de sectas.

Y ahora, si ustedes dicen, (que predican que la mayor parte de la humanidad está predestinada para la condenación), que la palabra vino a Jacob, y los estatutos a Israel; lo cual es cierto, y lo mismo no sucedió con otras naciones. ¿Deben entonces ustedes inferir de esto 'que el evangelio en el nuevo pacto no debe ser predicado a todas las naciones'? Porque sabemos que la palabra vino a Jacob, y los estatutos a Israel, y que los hijos de Israel recibieron los estatutos y la ley, y el antiguo pacto; y Jacob se llama así, ya que era un suplantador del profano Esaú, y fue llamado Israel, como un príncipe con Dios, y como uno que prevaleció con los hombres.

Por lo que la nación de estos hijos de Israel, los judíos, ellos tenían los tipos, figuras y sombras, que les fueron dadas en el antiguo pacto. Y la ley sirvió hasta Jesucristo, quien vino en el nuevo, e los abolió en el antiguo. De modo que todas las naciones no necesitan sostener las figuras y sombras, sino sólo esa nación en particular de los judíos, que eran figuras y sombras de la sustancia, Cristo, que vino de la simiente de Abraham, que debía ser predicada a todas las naciones, para que todas las naciones pueden ser partícipes de la sustancia, cuyas figuras y tipos esa nación tenía, y fue sostenida por la ley en el antiguo pacto; pero Cristo la sustancia en el nuevo pacto, es prometido tanto a los judíos como a los gentiles.

De modo que si algunos de los que son llamados cristianos se hacen para si una secta peculiar de estas palabras a Jacob, y mantienen que todos están preordenados a condenación menos ellos mismos, porque la palabra vino a Jacob, y los estatutos a Israel, lo cual no era para otras naciones; y basan su presunción de su elección únicamente en estas palabras; estos muestran su gran ceguera e ignorancia; porque la nación judía en el pacto antiguo (y no otras naciones), sostuvieron las figuras y tipos de Cristo, la sustancia, el nuevo pacto, que es para todas las naciones su evangelio, su luz y su gracia, sí, su muerte, la cual él probó por cada hombre.

Ahora Jacob despeja esta cosa él mismo, diciendo: "El cetro no se apartará de Judá, ni el legislador de entre sus pies, hasta que venga Siloh y a él se congregarán los pueblos."

Así que ahora el pueblo debe ser reunido por la luz, la gracia, la verdad, el espíritu y evangelio de Cristo Jesús, a Cristo Jesús, el Shiloh, el Salvador pacífico. Porque ¿acaso el Señor no le dice a Abraham: 'En tu simiente serán benditas todas las naciones?' [Tome nota, todas las naciones serían bendecidas.] ¿Y acaso el Señor no le dice lo mismo que Isaac, 'que en su simiente todas las naciones serían bendecidas?' ¿Y acaso el Señor no le dijo también a Jacob: 'en tu simiente todas las familias de la tierra serán benditas.' Génesis 28?

Ahora bien, ¿cómo pueden ser bendecidas todas las naciones y todas las familias de la tierra en la simiente de Abraham, Isaac y Jacob; si Dios ha predestinado, sin ningún tipo de culpa o causa, esta cantidad de personas para la reprobación y la condena, como ustedes dicen y predican?

Pero ¿acaso no son ustedes los que enseñan esta doctrina bajo la condenación y la reprobación de la palabra y la promesa de Dios, y la doctrina del antiguo y la nuevo pacto, quien dijo: 'que todas las naciones, y todas las familias sobre la tierra serían bendecidas, [tome nota] bendecidas en la simiente de Abraham e Isaac, y esta simiente es Cristo? ¿Y cómo son bendecidas, si están preordenadas a la condena o reprobación, de acuerdo a la doctrina oscura de ustedes?

Pero ¿acaso la reprobación y la condena de los hombres no ha venido de no creer en la luz de Cristo, y no obedecer el evangelio, y recibir esta bendición de Cristo, que ha probado la muerte por ellos, y derramó su sangre por cada uno de los hombres, y así de él viene la justificación de la vida?

Y la condena ha venido sobre todos los hombres en el antiguo Adán por su desobediencia e incredulidad; por lo tanto Cristo ilumina a todos los hombres que vienen al mundo por la luz que es la vida en sí misma, la palabra, por la cual fueron hechas todas las cosas, que existía antes que Adán; para que todos puedan creer en la luz, y la reciban, y reciban esta gracia y evangelio, que es predicado a todos; y no aflijan este espíritu, que se ha derramado sobre toda carne; sino que con este espíritu mortifiquen la carne, con sus pasiones y deseos, que los alejan de Dios; y creyendo en su luz, y caminando en su gracia y espíritu, y en su evangelio, y así creyendo en Cristo y en Dios, quien lo envió, 'lo cual es vida eterna, conocer a Dios y a Jesucristo, y recibir las bendiciones que vienen por él;' pero no creyendo en esto, sino que odiando la luz, en la cual ellos deberían creer, y apagando el espíritu, que es derramado sobre toda carne; y caminando despreciativamente en contra del espíritu de gracia, que ha aparecido a todos los hombres; y negando al Señor Jesucristo, quien los rescató, y quien probó la muerte por todos los hombres, y es anunciado el evangelio a toda criatura; llega su condena y reprobación; y no hay causa y falta suficiente en sí mismos, para negar a Dios y a Cristo Jesús, en quien serán bendecidas todas las naciones; quien destruye al diablo y sus obras, (que han traído maldición, muerte y oscuridad sobre todas las naciones), y quien trae la luz y la vida, las bendiciones y la salvación, y la justificación de la vida a todos los hombres.

Pero si los hombres no creen en la luz, entonces eso es su condenación; y Dios juzgará al mundo con justicia, por Cristo Jesús, quien los ha iluminado a todos, y probó la muerte por todos ellos, y ha enviado a sus apóstoles a enseñar y predicar las buenas nuevas (el evangelio de la salvación) a toda criatura bajo el cielo; porque Dios quiere que todos se salven y lleguen al conocimiento de la verdad. Así que Dios no ha ordenado ni ha deseado su destrucción, ni desea su muerte; pero su destrucción es de ellos mismos, cuando se salen de su voluntad, de su gracia, espíritu, luz, verdad y evangelio, el poder de Dios, y siguen su propia voluntad, por lo que su destrucción es de ellos mismos, y su condena es justa; y Dios juzgará al mundo con justicia por Cristo Jesús, el hombre celestial y espiritual, de acuerdo con su espíritu que él ha derramado sobre toda carne, y de acuerdo a la luz con la que ha iluminado a todo hombre que viene al mundo, que es el la vida en Cristo; y de acuerdo con la gracia de Dios, que trae la salvación, y ha aparecido a todos los hombres; la cual aquellos que se alejan de la luz, y la odian, y de la gracia, y caminan despreciativamente en contra del espíritu de la gracia, y desobedecen el evangelio predicado a toda criatura, y se rebelan en contra del espíritu, y siguen su propia voluntad y espíritus, ellos se alejan de la voluntad de Dios, y hacen lo suyo; y ellos van hacia la reprobación, y están bajo condena, y por lo tanto no recibirán, y no reciben las bendiciones de Jesucristo, sino el juicio y la condenación de Cristo, quien juzgará al mundo con justicia; y hay falta y causa suficiente en ellos para esto.

Y nuevamente, ustedes producen otro versículo para probar, como ustedes piensan, en el cual se dice lo siguiente: ‘por este propósito te levanté como para mostrar en ti mi poder y para que mi nombre sea proclamado por toda la tierra.

Pero esto no es nada para probar que la nación egipcia es reprobada. Porque ¿acaso no es el poder de Dios conocido cuando saca a sus judíos espirituales de Egipto, Sodoma y Babilonia espiritual? Porque Dios levantó al faraón exterior, y le endureció en contra de los judíos exteriores, quien no quiso dejarlos ir a adorar a Dios en el desierto, hasta que el primogénito de Egipto fue destruido.

Y acaso no es necesario que el primogénito en Egipto y Babilonia espiritual sea destruido antes de que los judíos espirituales salgan de Egipto y Babilonia espirituales, para adorar a Dios en espíritu y en verdad; y allí pueden leer de la reprobación en ustedes y no encontrar ninguna falta en el faraón fuera de ustedes.

Porque ¿acaso el apóstol no dice 'que Cristo fue crucificado en Sodoma espiritual, y Egipto?' ¿Acaso no fue Cristo crucificado fuera de las puertas externas de Jerusalén por los judíos, que eran del linaje de Jacob, de la elección, como ustedes la llaman, y eran los profesantes más grandes sobre la tierra? ¿Acaso no está aquí la Jerusalén externa, y los que crucificaron a Cristo, llamados Sodoma y Egipto, y así en la reprobación y la condena por no creer? ¿No están tanto los judíos como los gentiles comprometidos con la desobediencia y en incredulidad, para que él tenga misericordia sobre todos? Es decir, sobre los judíos y gentiles [tome nota, sobre todos] y ¿donde está entonces su predestinación o predeterminación de condena? Viendo que todos están comprometidos con la desobediencia, para que Dios tenga misericordia de todos; entonces, ¿acaso la condenación no vino sobre ellos que desprecian esta misericordia, y no creen en Cristo Jesús?

Porque los judíos no fueron implantados debido a la incredulidad; pero los gentiles, y los judíos también, que sí creyeron, fueron implantados en Cristo por su creencia en la luz, la cual es la luz en Cristo. Rom 11:19-20

Y ¿acaso no es la elección de acuerdo a la gracia? Por lo tanto, si es por la gracia de Dios, que trae salvación, que ha aparecido a todos los hombres, entonces la elección no es más por obras de la ley, en el pacto antiguo, sino por gracia, que viene de Jesús, en el nuevo pacto, en quien está la elección.

Y ahora, aquellos que caminan despreciativamente en contra del espíritu de gracia, y se van hacia la lascivia, ellos caminan despreciativamente en contra de aquello que quisiera llamarlos hacia Cristo, por medio de quien viene la gracia. Por lo tanto, ¿no es esto entonces su condenación, y no su elección o predestinación?

Porque el apóstol dijo: ‘no depende del que quiere ni del que corre, sino de Dios quien tiene misericordia; ellos han sido desobedientes en este tiempo, para que por la misericordia concedida a vosotros, también a ellos les sea ahora concedida misericordia.’ Entonces, por lo tanto, todos los que dejan su voluntad y dejan de correr, y buscan las misericordias de Dios, y creen, Rom 9:16, Rom 11:31, y creen en la gracia, ellos reciben su elección.

Porque la gracia de Dios, que trae la salvación, ha aparecido a todos los hombres. Por lo tanto, todos los hombres deben tener en mente esta gracia de Dios, para que los llame, y para les enseñe, y para traerles la salvación; para que por ella puedan conocer la elección de gracia en el nuevo pacto de la luz y la vida.

Pero si caminan despreciativamente en contra del espíritu de gracia, que es derramado sobre toda carne, entran en la reprobación y la condena, alejándose de la elección; y luego Dios es justo al juzgarlos, de acuerdo a su misericordia sobre todos, y su gracia que ha aparecido a todos, que quisiera enseñarles a todos, y traer su salvación. Así que la elección es de la gracia en el nuevo pacto. Y los que reciben la gracia, y no caminan despreciativamente en contra del espíritu de gracia, reciben la elección.

Y nuevamente, ustedes usan como prueba de su parte de la elección y reprobación, este versículo: A Jacob amé, pero a Esaú aborrecí; y el mayor servirá al menor.

Ahora bien, si la elección permaneció sólo en Jacob, ¿acaso Pablo no era del linaje de Jacob, y los judíos del linaje de Jacob, quienes fueron encerrados bajo desobediencia; como también los gentiles, para que Dios tenga misericordia sobre todos?

Pero ¿no era Esaú trabajador, por cuyo trabajo él pensó que obtendría la bendición? ¿Acaso no eran los judíos trabajadores? ¿Acaso no pensaron que obtendrían la bendición por medio de eso en el nuevo pacto? Pero ¿acaso el apóstol no le dice a los judíos ‘que el propósito de Dios de acuerdo a la elección no depende de las obras, sino de la gracia, que ha aparecido a todos los hombres?’ vea Rom 9:11-12, Rom 11:5-6.

Pero, como he dicho antes, ¿acaso no fue predicado el evangelio a la nación de Esaú, e Ismael, y Egipto? ¿y acaso Ismael y Esaú no entraron en el pacto de la circuncisión? ¿y acaso no deben entrar en que el nuevo pacto de la circuncisión en el espíritu, la sustancia de ese tipo? Sí realmente, si ellos creen.

¿Y acaso no estaba la misericordia de Dios sobre la casa de Ismael y Esaú, como también sobre los judíos? De otra manera ¿cómo puede esta misericordia estar sobre todo?

Ahora el apóstol le dice a los romanos de Esaú y Jacob, y que el mayor sirve al menor entonces entre los romanos; y ¿acaso eran los romanos del linaje de Jacob, o del linaje de Esaú?

Pero ¿acaso no dice el apóstol, 'nosotros los judíos del linaje de Jacob, por naturaleza éramos hijos de ira, así como los demás'? ¿Y no estaban todos los judíos y gentiles encerrados bajo desobediencia e incredulidad, y por lo tanto eran vasos que contenían la ira, así como otros? Por lo tanto ¿no eran todos hijos de ira por naturaleza, y en la reprobación, y bajo condenación y muertos en Adán, para que Dios pueda tener misericordia sobre todos, en Cristo Jesús, quien probó la muerte por todos, y trae la justificación de la vida sobre todos?

¿Acaso ustedes no están buscando faltas en Ismael y Esaú, y Caín? ¿No eran Caín, Ismael y Esaú sus hermanos mayores? ¿Y no era Esaú un hombre del campo, un cazador? ¿No son la naturaleza de éstos el primer nacimiento en todos ustedes, de la reprobación para condenación? ¿Por qué están ustedes buscando faltas en Caín, Ismael y Esaú, fuera de ustedes? ¿No son éstos la naturaleza mayor en ustedes, de matar a Abel, y burlarse de Isaac, y que quisiera matar a Jacob? Por lo tanto ¿no debe este primer nacimiento de reprobación, ser destruido con la espada del espíritu?

Porque ¿acaso Cristo no dice ‘debes nacer otra vez, antes de que puedas ver o entrar en el reino de Dios?’

Por lo tanto vean si Caín no es un vagabundo en ustedes; así le dice el apóstol a la iglesia de un Caín en la primera epístola de Juan, el tercer capítulo; y le dijo a los hebreos de Esaú, y les rogó ‘que ninguno sea inmoral ni profano como Esaú que por una sola comida vendió su propia primogenitura.’ Heb 12:16

Y el apóstol le ruega a los gálatas: ‘echa fuera a la esclava y a su hijo; porque jamás será heredero el hijo de la esclava con el hijo de la libre.’ Gal 4:30

Ahora se sabe que Caín y Esaú, y la esclava, y su hijo Ismael, murieron hace mucho tiempo, antes de que el apóstol hablara de esto.

Pero ¿eran los Gálatas del linaje de Ismael? O ¿eran los hebreos del linaje de Esaú? ¿O acaso no eran de la naturaleza de Ismael, y Caín y Esaú, tanto entre los judíos, como entre los gálatas y romanos, cuya naturaleza de la reprobación debe ser echada fuera, para que la elección permanezca en la semilla de la gracia, y no en obras de la ley, en el antiguo pacto, ni en las de Esaú.

Y así, en esto, se mostró la misericordia de Dios, y su gracia, y su evangelio, y predicaron, y aparecieron ante todos, incluso a la nación de Ismael, Esaú, y también la nación egipcia, así como a los judíos, u otros.

Porque ¿acaso el Señor no llama a Egipto su pueblo? Y dijo: ‘benditos sean Egipto mi pueblo, Asiria,’ etc. Isa 9:25.

¿Y acaso no se convirtieron muchos de los egipcios al cristianismo antes de que se levantara el turco?

Pero si ustedes dicen que Esaú es odiado, y que Caín era un vagabundo, y que Ismael fue expulsado con su madre, y por lo tanto están en el reprobación; ¿acaso no aman la naturaleza de ese primer nacimiento de Caín, ese asesino en ustedes que envidia a su hermano? ¿Y esa naturaleza burladora de Ismael, que se burló de la buena semilla, Isaac? ¿Y la naturaleza profana de Esaú, que quisiera destruir a Jacob, el segundo nacimiento? ¿Acaso ustedes no aman esto más que el segundo nacimiento, la semilla de la promesa? ¿Acaso no es esa naturaleza que Dios odia en ustedes, como era nacimiento el salvaje, profano, asesino, y burlesco en el exterior, que debe ser echado fuera de ustedes, antes que ustedes conozcan la elección en Cristo Jesús, y la reprobación en el primer nacimiento? 'Porque el que está en Cristo, nueva criatura es;' por lo que la vieja criatura no está en Cristo; por lo que la nueva criatura en Cristo Jesús crucifica los afectos y deseos, y la naturaleza de Ismael, Esaú, Caín, Sodoma, Egipto y Babilonia, que es espiritual, y frustra el hijo de la ramera contra la piedra viva; el hijo de esa ramera, que fornicado alejándose de la imagen y el espíritu de Dios, que la ha producido; pero no frustra los nacimientos exteriores ni las criaturas exteriores de los hijos de Ismael, Esaú, Sodoma o Egipto, como personas; pero el espíritu de Egipto, y la naturaleza burlesca de Ismael, y el espíritu asesino de Caín, que se ha metido en las personas, sí, incluso en los judíos y (así llamados) cristianos, que hablan en contra de las personas de Caín, Ismael, Esaú, Egipto, Sodoma y Babilonia, como siendo reprobados en lo exterior, cuando como el espíritu y la naturaleza de la reprobación de todos ellos vive dentro de ellos mismos, que es el mayor, el primer nacimiento, y no debe gobernar, esta reprobación, ni ser herederos del semilla de la promesa; pero la elección lo obtiene, que se encuentra en la gracia y la misericordia de Dios en Cristo Jesús.

Porque Dios ha hecho a todas las naciones de los hombres de una sola carne, sangre y molde, y quisiera que todos ellos se arrepientan, y vivan para Cristo; porque todos murieron en Adán, y sus mentes están reprobadas de Dios; pero la elección está en Cristo, su gracia; y por lo tanto se encuentra en las dos semillas, y no en las personas, como el apóstol claramente establece y descubre, quien habla de que la naturaleza de Caín, Ismael y Esaú está en los judíos y gentiles mucho después de que estaban muertos, que debe ser echada fuera.

Y Cristo le dijo a Nicodemo, un principal entre los judíos (¿y acaso no era él del linaje de Jacob, de la elección; y no del de Esaú, de la reprobación, como ustedes le llaman?) 'que un hombre debe nacer de nuevo, antes de que pueda ver o entrar en el reino de Dios.'

Así que los hijos de Jacob, la elección, deben nacer de nuevo, antes de que puedan entrar en el reino de Dios. Así también los hijos de Esaú, e Israel, y Babilonia y Egipto, y los cristianos también, antes de que puedan ver o entrar en el reino de Dios.

Y ¿acaso el profeta no le dijo a los judíos que ellos eran como Sodoma y Gomorra? Y Cristo fue crucificado en Sodoma y Egipto. Por lo que los judíos fueron convertidos a la naturaleza de Sodoma y Egipto, aunque no en las personas, y por lo tanto se convirtieron en escoria como la plata, y réprobos, cuando se alejaron del espíritu de Dios y de su ley; también lo son los cristianos, que se han alejado de la ley de la vida, que está en Cristo Jesús, en el nuevo pacto, y la gracia, la luz y la verdad, que viene por Jesús, y el espíritu, que es derramado sobre toda carne; todos ellos son como la plata reprobada, y hacen un gran ruido acerca de la reprobación, cuando ellos mismos se encuentran en la naturaleza de la misma.

Por lo tanto, todos estarían mejor si estuvieran quietos y miraran la misericordia de Dios en Cristo Jesús para todos, y recibieran la luz que ilumina a todo hombre que viene al mundo; y para que todos puedan recibir la gracia de Dios, que ha aparecido a todos; la cual les enseñará y les traerá su salvación, para que ellos conozcan la elección de la gracia, y la reprobación fuera de la gracia.

Porque el apóstol dijo, hablando de Moisés: ‘Tendré misericordia de quien tenga misericordia, y me compadeceré de quien me compadezca.

Ahora esta palabra de Moisés, en Éxodo 33:19, el apóstol trae sobre la ocasión de los judíos que estaban haciendo un becerro, y diciendo 'estos eran los dioses que los había sacado de Egipto'; y ¿no se ha ido ellos entonces hacia la reprobación de Dios, por no creer en Dios? Y sin embargo, eran hijos de Jacob, (la elección), para lo cual muchos de ellos fueron destruidos; lea Éxodo 32.

¿Y acaso no fue esto después que Dios los había salvado, y los había sacado de Egipto? ¿No fue esto a través de su incredulidad de Dios, quien los había salvado, que así les trajo condenación y destrucción?

Y por lo tanto, ¿acaso no es por la incredulidad en la gracia y la luz de Cristo, la cual ahora es la causa de la condenación y la reprobación del pueblo, y no por su elección en la gracia?

Y así, que todos los que profesan el cristianismo, maestro y oyente, se examinen a sí mismos, para ver si están en la fe cuyo autor y consumador es Cristo, quien purifica sus corazones y les da la victoria sobre el mundo, y el diablo, y sus pecados, que los separan de Dios su Creador; y por medio de esta fe ellos tienen acceso a Dios nuevamente, y en esta fe agradan a Dios, la cual es la fe de los escogidos de Dios.

Y vean si no están reprobado de esta fe preciosa, santa, divina, purificadora, justificadora, por la cual los santos contienden y contendieron en los tiempos primitivos, cuyo autor y consumador es Cristo, y tiene la gloria de ella, y ningún otro hombre en absoluto; y en esta fe todos los santos tienen la unidad, lo que les da la victoria y el acceso a Dios, y en la que todos ellos agradan a Dios.

Y nuevamente, que todo el cristianismo examine y pruebe por si mismos, tanto oyentes como predicadores, si Cristo está en ellos, ¿sí o no? Y si Cristo no está en ellos, a pesar de su predicación de Cristo en palabras, y los demás que oyen de Cristo en palabras, aun así el apóstol les dice que son reprobados.

Por lo tanto, que ninguno ponga la reprobación tan lejos de si mismos, como Caín, o Coré, o Sodoma, o Egipto, o Ismael, o Esaú, o Babilonia, y después digan que son reprobados; sino vean si la naturaleza de éstos ha sido echada fuera de sí mismos, y vean si están en la semilla elegida, Jesucristo, quien hiere la cabeza de la serpiente, la cabeza de la reprobación; de modo que puedan ver que la reprobación se encuentra en la semilla del mal desde el principio del mundo; y la elección está en la buena semilla Jesucristo, quien existía antes de que comenzara el mundo; y la promesa es para la semilla, que es uno, y no muchos. Y así sientan esa única semilla en ustedes, Cristo Jesús, el heredero de la promesa, y entonces no serán reprobados, para que todos puedan alabar a Dios a través de Jesucristo.

Y Jacob es llamado un suplantador, y Esaú, un trabajador; ¿no es así? ¿Y crees que él [Esaú] trabajó duro, y deseó con fuerza, y corrió con fuerza, cuando iba de caza, y así perdió la bendición? Pero Jacob se quedaba en casa con su madre; sin querer, ni correr, ni trabajar, obtuvo la bendición. Por lo que la elección no es del que corre o desea, sino de la gracia; y entonces, ¿no deben todos quedase en casa con la gracia en sus corazones y bocas, con su madre Jerusalén que es de arriba, para que puedan obtener la elección de gracia; 'porque por gracia son llamados y salvados.' Y entonces aquí el mayor, el primogénito, llegó a servir al más joven en la gracia, en la elección, y el profano Esaú llega a estar abajo; sin embargo, como hombre, Esaú tenía una bendición de su padre. El que tenga oídos, que oiga. E Israel y Esaú fueron circuncidados en el antiguo pacto, un tipo de lo nuevo.

Pero si ustedes menosprecian su primogenitura por su pan y guisado terrenal y externo, y los salarios de este mundo y riquezas, y escogen eso, y se alejan de la gracia, ustedes serán profanos, y serán bautizados en la naturaleza profana de Esaú, y llevarán el distintivo de Edom [la nación de Esaú], y no la de Cristo en quien está la elección.

Porque todos los que andan despreciativamente en contra del espíritu de gracia, van hacia la naturaleza de Ismael y de Esaú, y despreciarán esa primogenitura de la elección; ellos no pueden decir nada sino que tenían la gracia, y tenían una primogenitura, así como Esaú. Porque la gracia de Dios, que trae la salvación, ha aparecido a todos los hombres; por lo que su misericordia está sobre todos, y su Hijo ha probado la muerte por todos los hombres.

Y así, nadie puede decir nada sino que tenía una primogenitura, a través de esta gracia; pero si la convierten en libertinaje, y caminan despreciativamente en contra del espíritu de gracia, van a la condenación, como Esaú, quien despreció su primogenitura, manifestando que sí tenía una.

Porque Ismael y Esaú tenían el pacto de la circuncisión, en la carne, como se ha dicho antes, un tipo [o precursor] del nuevo pacto y la circuncisión en el espíritu. Y el evangelio les fue predicado a ellos, el cual se ha predicado a toda la creación debajo del cielo.

Y Caín tuvo su día de visitación; porque el Señor le dijo, 'si hacía el bien, debía ser aceptado; y si no, el pecado estaba en su puerta'. Así que había una promesa de Dios a Caín, si él hubiera creído y recibido; por lo que su destrucción era de sí mismo. Y así era el mundo antiguo, por hacer luto por el buen espíritu de Dios, y que no recibir la predicación del justo Noé, quien era un predicador de justicia; y por lo tanto, su destrucción y condenación vino sobre ellos mismos, por alejarse del espíritu de Dios en sí mismos, y no considerar a este predicador justo Noé.

Y todos los judíos se alejan del buen espíritu de Dios, que él había dado para instruirlos en el antiguo pacto, y rebelándose en contra de él, y transgrediendo su ley, y su antiguo pacto, y alejándose de Dios, y considerándolo a él ni sus profetas, que eran predicadores de justicia. Así que toda su destrucción y condenación vino sobre ellos mismos; Dios no deseaba la muerte de ninguno de esos pecadores impíos, sino más bien que se arrepintieran, y volvieran, y vivieran; porque él no se complace en la muerte de los que mueren; pero se complace de los que caminan y viven en su espíritu, y oye su voz, y creen y le obedecen, y hacen lo que él les manda, y le sirven en el camino nuevo y vivo, y le adoran, en espíritu y verdad, de la cual el diablo y la muerte están fuera.

Así que ahora Dios ha derramado su espíritu sobre toda carne, en su nuevo pacto, sí, sus hijas, siervas y siervos, y los ha iluminado a todos por la vida en Cristo la palabra, por la cual fueron hechas todas las cosas; y su gracia ha aparecido a todos los hombres, la cual traerá su salvación; sí, y su evangelio es predicado a toda criatura bajo el cielo, y en todas ellas.

Ahora todos los hombres y mujeres, los que angustian, afligen, y apagan este espíritu, y no quieren ser dirigidos por él, y odian la luz, que es la vida en Cristo, y no quieren creer en ella, y caminan despreciativamente en contra del espíritu de la gracia, y se van hacia la disipación; todos ellos, su destrucción y condenación es de sí mismos, los que andan despreciativamente en contra de lo que debe traer su salvación, y odian aquello que en lo cual ellos deben creer, y por lo cual deben ser salvos, y afligen y apagan el espíritu, en el cual deben caminar, y ser guiados por él.

Así que Dios es justo al condenar y juzgar de acuerdo con su luz y su evangelio, el cual es predicado a toda criatura; y ellos no reciben las buenas nuevas consoladoras del evangelio de la salvación, el Dios puro y el juicio impecable del Cordero está delante de ellos, quien juzga con justicia y equidad, de acuerdo con su evangelio, el poder de Dios predicado a ellos, y en cada criatura. Y de acuerdo con su gracia, que ha aparecido a todos los hombres, para enseñarles, y traer su salvación; y de acuerdo con su espíritu, que él ha derramado sobre toda carne; y los que caminan contrariamente a estos dones, y no quieren recibirlos, sino desprecian a los que vienen de Dios y de Cristo, y Dios y Cristo los juzgarán en justicia, y su destrucción y condena es de sí mismos; porque 'Dios no quiere la muerte del pecador, sino que se arrepienta, regrese, y viva'; ni (como dije antes) se agrada en aquel que muere, sino quisiera que todos llegaran al conocimiento de la verdad y fueran salvos. El placer de Dios está en aquellos que viven en el pacto de la luz, la vida, y la gracia, sobre la muerte y la oscuridad, y así sirven a Dios en el camino nuevo y viviente, y adoran a Dios en el espíritu y en la verdad, de la cual el diablo, el poder de la muerte, está fuera; aquí en este camino nuevo y viviente, Dios se complace en su pueblo que viven y caminan en él; gloria a su nombre para siempre.

E Isaac le dijo a Esaú, 'por la espada vivirás, y servirás a tu hermano (a saber, Jacob, el más joven), y acontecerá, cuando tengas el dominio, que has de cortar el yugo de Jacob de su cuello. Por lo tanto Esaú aborreció a Jacob; y Esaú dijo que mataría a Jacob; pero les dijo sus palabras a Rebeca,' ...

Y ahora tengan en cuenta, Esaú, este primer nacimiento, vive por sus armas carnales, con la espada, este hombre rudo del campo, y hombre mundano, y de la naturaleza de la persona profana en todos ustedes, sí, judíos, gentiles, y cristianos, aunque ustedes pueden encontrar defectos en el Esaú profano fuera de ustedes. Pero Jacob, el segundo nacimiento, les dirá que Esaú, la naturaleza del primer nacimiento, está dentro de ustedes, que los matará; aunque no es la persona de Esaú, Ismael, y Caín; pero ahí está el espíritu y la naturaleza del asesino Caín, que está dentro de ustedes, que está airado con Abel, y lo asesinará, a saber, el segundo nacimiento, cuyo sacrificio es aceptado por Dios, y no el primer nacimiento, el de Caín.

Y también, que el espíritu y naturaleza de Ismael está dentro de ustedes, aunque no la persona, que se burlará de la semilla de la promesa.

Y también, que el espíritu y la naturaleza del profano Esaú está dentro de ustedes, aunque no su persona, que es un trabajador, tenaz, corredor, y cazador, que dice en su corazón que va a matar a Jacob, el segundo nacimiento; es decir, la naturaleza dura, el hombre duro Esaú, en el campo, un mundo, que tiene su arma carnal, y él vive por la espada.

Y por lo tanto, el espíritu y la naturaleza de Caín, Esaú, e Ismael dentro de ustedes, encontrará errores en las personas de Esaú, Caín, e Ismael fuera de ustedes, sí, y Coré, el faraón, y Babilonia; y dicen que son personas ordenadas para la reprobación y la condena; cuando es el mismo espíritu y la naturaleza en sí mismos que lo hablan, lo que está escrito desde el tiempo antiguo para la reprobación y la condena, tanto en los judíos como los cristianos, y en todos en el primer nacimiento; 'porque hasta que nazcan de nuevo, no pueden ni ver el reino de Dios, ni entrar en él,' como dijo Cristo.

Y esto era una maravilla para el viejo Nicodemo, ese gobernador y profesante, que era del linaje de Jacob conforme a la carne.

Pero la profecía de Isaac a Esaú, que dice que 'debe llegar el momento en que Esaú debe romper el yugo de Jacob de su cuello;' el yugo de Jacob, el segundo nacimiento, el yugo de Jacob, el amado de Dios, en quien estaba la elección, y en cuya simiente todas las familias de la tierra fueron bendecidas.

Así que parece que el yugo de esta simiente, en la que todas las familias de la tierra son bendecidas, en la que se encuentra la elección, la simiente es la amada de Dios, el segundo nacimiento, era un yugo encima del profano, duro, primer hijo Esaú, el cazador, el soberbio, el corredor, el trabajador, el hombre del campo, del mundo, que vivía por su arma carnal, su espada; era un yugo sobre el cuello de este primer, profano, nacimiento duro, que despreció su primogenitura por un plato de lentejas, y el pan del débil Esaú, quien había estado deseando, y corriendo, y estaba cansado en el mundo, el campo, el cual es el camino del primer nacimiento; y así su mente no estaba en el Señor, quien renueva la fuerza, ni la gracia; sino que despreció su primogenitura, (manifestando que tenía una), como este nacimiento profano hace en todos.

Y ¿acaso no era esto algo triste, cuando el delicado y simple Jacob, el yugo del segundo nacimiento (en cuya simiente todas las naciones son bendecidas) es quebrantado, el profano y duro Esaú, el cuello del segundo nacimiento? Entonces el profano y duro Esaú tiene su libertad, y no servirá ya más al segundo nacimiento, la elección, y rogará por su profana libertad, con su espada carnal, y su voluntad, y cazando, y corriendo en su naturaleza dura, el primer nacimiento, el hombre del campo, el mundo; sin embargo él sería heredero, y recibiría la elección y bendiciones; pero es sólo en palabras, y no en posesión.

Y entonces ¿acaso este primer nacimiento, o naturaleza del duro Esaú, no se levantó en los judíos, cuando ellos se alejaron de esta simiente en Moisés y los profetas, sí, y Cristo Jesús también, y sus apóstoles? ¿acaso no era la naturaleza profana y dura de Esaú, y la espada de Esaú, y el nacimiento duro manifestado en los judíos? ¿Y acaso ellos no se habían quitado el yugo del antiguo Jacob de su cuello, quien era un hombre delicado, simple y perfecto, el amado y elegido? ¿Y acaso ellos no se habían convertido en cazadores con su espada por la sangre de los profetas, Cristo, y los apóstoles? ¿Y acaso no tenía Esaú entonces libertad en ellos, y la simiente en esclavitud, que es heredera de la promesa y la elección, que la tiene por gracia?

Y acaso Cristo no le dijo a uno del linaje de Jacob, Nicodemo, ‘que el hombre debe nacer otra vez, antes de ver el reino de Dios, y entrar en él;’ lo cual hizo que la naturaleza de Esaú en él estuviera asombrada y se maravillara, e hizo que el resto de los judíos contemplaran y se maravillaran.

Y por lo tanto, ¿acaso el apóstol no les dice a menudo, ‘ustedes observadores y maravillados,’ cuando el yugo de la simiente (en la cual todas las familias de la tierra son bendecidas), fue quitado de sus cuellos, en la cual está la elección; y la simiente había entrado en las personas, lo cual trajo la maldición, y la cual los hizo hijos de la ira por naturaleza, como también otros?

Y ahora, todos ustedes que son llamados cristianos, quienes sostienen la reprobación en las personas de Esaú, Ismael, Caín, Coré, y los hijos de Egipto, Sodoma y Babilonia; y todas las secta en el cristianismo se miran a si mismas como que están en la elección, y puede ser que otras personas estén en la reprobación, que no son de su secta; cuando como el espíritu y naturaleza de todos estos son hallados en ellos, y la naturaleza del primer nacimiento de Esaú, y el resto de aquellos a quienes ustedes llaman reprobados, quienes han quebrantado el segundo nacimiento, Jacob y su simiente, (en la cual todas las naciones son bendecidas), su yugo quitado del cuello de ustedes. Porque ¿acaso ustedes no aparecen en la naturaleza dura de Esaú, y la naturaleza homicida y destructora de hombres de Caín, y la naturaleza burlesca de Ismael en contra de la ofrenda del fiel Abel, e Isaac, la simiente de la promesa, y Jacob, el hombre perfecto y sencillo, el amado de Dios, en cuya simiente todas las familias de la tierra son bendecidas, como hombres y mujeres, (aunque no el espíritu de Caín, Ismael, Esaú, Babilonia, Egipto, y Sodoma, el cual está en ustedes, y así en la reprobación, y para condenación, y para ser echada fuera? Porque no ha de ser heredero con la simiente de las mujeres libres.)

Y ahora Jacob, el yugo de la elección, (la simiente en la cual todas las naciones son bendecidas), al haber sido quitados de sus cuellos, y ustedes en libertad con sus manos y espada duras y profanas, y deseando y corriendo en el espíritu de Caín, persiguiendo, matando, y burlándose del fiel Abel, y los herederos de la promesa, y el hombre sencillo y delicado, el segundo nacimiento, Jacob, a quien Dios ama, quien se tarda en la casa con el Señor, y Jerusalén, la cual está arriba, su madre, quien está en la elección; a quien ustedes odian, se burlan, y quisieran matar, Esaú. Y cómo puede este nacimiento hablar de ordenación para condenación, y reprobación, el cual está en el espíritu de la reprobación (y bajo condenación), y sin embargo predica la reprobación y condenación de otros, cuando en sus espíritus y naturaleza ellos son hallados en la reprobación y condenación de Caín, Ismael, Esaú, Egipto, Sodoma y Babilonia, que desprecia la primogenitura, en la gracia de Dios en el nuevo pacto, que ha aparecido a todos los hombres, y en suficiente para enseñarles, y traer sus salvación; y odia la luz, que es la vida en Cristo, la palabra, por medio de quien todas las cosas fueron hechas, en la cual todos deben creer; y niega que el evangelio de salvación es predicado, y en toda criatura bajo todo el cielo, y apaga y aflige el espíritu que Dios derrama sobre toda carne, para guiarlos e instruirlos; y niega que el Señor Jesucristo ha derramado su sangre, y probado la muerte por todo hombre; pero dijo: ‘él ha preordenado la parte más grande de la humanidad para reprobación y condenación.' Pero este es este espíritu y naturaleza que está en la reprobación, y bajo la condenación, que así predica y enseña.

Por lo tanto este primer nacimiento, naturaleza, y espíritu de Esaú, que ha quebrantado el yugo del segundo nacimiento de sus cuellos, se ha levantado desde el tiempo de los apóstoles y la iglesia primitiva, y ha estado en libertad en el cristianismo.

Y este duro primer nacimiento, que ha hecho una profesión del Nuevo Testamento en palabras, como el primer nacimiento hizo en el tiempo antiguo, antes de los días de los apóstoles, con sus manos duras y espíritu cazador, y con sus armas carnales, ellos han mantenido su iglesia, caminos, y adoraciones, con su espíritu, naturaleza, y armas reprobadas, que fueron escritas en el tiempo antiguo para condenación. Pero el segundo nacimiento se levantará, la simiente de la promesa, la elección, y trae su yugo recto, justo y puro sobre el espíritu y naturaleza profana del profano Esaú, el cuello del primer nacimiento, y el Ismael burlesco y salvaje; y la naturaleza furiosa y homicida de Caín debe ser un vagabundo, y el primer nacimiento de Egipto debe ser destruido en todos ustedes; y el niño de Babilonia de confusión, que la ramera ha producido en ustedes debe ser hecho pedazos con la piedra viviente; y el simple, delicado, y perfecto, y amado Jacob, la simiente de la promesa, debe ser el Señor, en el cual todas las naciones son bendecidas; y el judío en espíritu debe salir, y servir y adorar a Dios en espíritu y en verdad. El que tenga oído, que oiga.

Y esta simiente, en la cual todas las naciones son bendecidas, predica 'que toda las naciones son bendecidas en ella'; y esta es maldita, y está en la reprobación, que maldice esta simiente; y esta simiente es bendecida que bendice esta simiente, en la cual está la elección.

Por lo tanto si todas las naciones son bendecidas en esta simiente de Abraham, Isaac, y Jacob, como hombres y personas, y en esta simiente está la elección, el segundo nacimiento; entonces la reprobación y condenación permanece en el primer nacimiento, profano y duro, con todas sus obras, y armas carnales, y voluntad propia, y correr de allá para acá, con lo cual él mantiene la adoración de su voluntad.* Porque este segundo nacimiento, esta simiente lo es, en la cual todas las naciones son bendecidas; entonces esta simiente no dice que 'algunas naciones están predestinadas a la condenación' como la simiente condenada y reprobada dice.

[* La adoración de la voluntad es adoración planeada por el hombre, de acuerdo a las doctrinas del hombre, realizadas de acuerdo a una agenda, en comparación con la adoración que es controlada por el espíritu de Dios. La adoración de la voluntad es exactamente lo que es el cristianismo hoy en día: un tiempo para cantar himnos, un tiempo para sentarse y escuchar, un tiempo para oración por el líder designado, un tiempo para estar de pie, un tiempo para arrodillarse, un tiempo para dar dinero, etc.]

Porque es Dios quien dice: ‘todas las familias de la tierra son bendecidas en la simiente de Abraham, Isaac, y Jacob.’

Y sin esta simiente ellos no son bendecidas. En esta simiente todos ellos son bendecidos; y fuera de esta simiente ellos no son bendecidos, sino que están en la simiente de reprobación y condenación, y en la incredulidad; y no en la simiente de Cristo Jesús.

Y esta simiente, en la cual todas las naciones son bendecidas, y esta elección existía antes de la fundación del mundo (porque la reprobación y condenación están en la simiente impía desde la fundación del mundo), esta simiente sí ve como la condenación ha venido sobre toda la humanidad por la caída de Adán; y como la justificación de la vida ha venido sobre todo hombre por esta única simiente Cristo Jesús, donde es recibida; y ahora que Cristo ha derramado su sangre, y probado la muerte por todo hombre; y eso no lo hace ninguna secta: y como él ilumina a cada hombre que viene hacia el mundo con la vida en si mismo, el mundo, por medio de quien todas las cosas fueron hechas, para que ellos puedan creer en ella, y tener vida en él.

Y esta simiente si ve como la gracia de Dios, que trae salvación, ha aparecido a todos los hombres para enseñarles a aquellos que la reciben, y como todo lo que ha sido concluido bajo el pecado, y en incredulidad, que Dios tenga misericordia sobre todos; y su condenación es por no creer en esta semilla Cristo Jesús.

Y como es el ciego, primer nacimiento de Esaú para ver, o sostener ‘que todas las naciones son bendecidas en Isaac, y en todas las familias de la tierra en Jacob; y que la gracia de Dios, que trae salvación, ha aparecido a todos, para enseñarles, y trae su salvación; de modo que todos puedan morar en tiendas, y tardarse en casa, y ver su elección en la gracia, y Dios derrama su espíritu sobre toda carne; y la simiente Cristo Jesús ha probado la muerte por todo hombre;’ el burlesco Ismael se burlará de esta doctrina de la simiente; y el envidioso Caín estará furioso, y su semblante caerá, en contra de su sacrificio; y el profano Esaú levantará su espada y manos duras en contra de ella, y clamará que ‘Dios ha preordenado un gran número de hombres para la reprobación; y por lo tanto los desearía arrancar hacia el infierno con él; cuando es ese espíritu, naturaleza, y primer nacimiento en sí mismos que es para la reprobación y condenación, por no creer en la luz, y recibir la bendición que está en su semilla.

Ahora bien, las armas de esta simiente (en la cual todas las naciones son bendecidas, que trae la justificación de la vida sobre todos los hombres, e ilumina a todos los hombres, y por medio de él Dios derrama su espíritu sobre todos los hombres, y su gracia aparece a todos los hombres, y esta simiente ha derramado su sangre, y probado la muerte por todo hombre), sus armas y armadura son espirituales, y ellos no luchan con carne ni sangre en lo cual están, ni con las personas de Caín, Ismael, Esaú, Coré, Sodoma y Egipto, ni con las personas de Babilonia, sino con la naturaleza y espíritu de estos, y las reglas de las tinieblas en las personas.

Porque esas armas carnales externas son el primer nacimiento de faraones, Caínes, Ismaeles, Esaús, Sodomas, Babilonias, y Egiptos, y la ramera, que ha fornicado alejándose de esta simiente, que están en la reprobación y condenación, con sus armas carnales, con lo cual ellos mantienen sus caminos, religiones, y adoraciones de voluntad, lo cual está en la reprobación y bajo condenación.

Por lo tanto cada simiente y nacimiento tiene sus armas y armadura, caminos, religiones, y adoraciones, por lo cual ellos lo mantienen, tanto aquello que está en la reprobación y condenación, como aquello que está en la elección, y esa simiente que está en la elección, en la cual todas las naciones y familias son bendecidas, que trae la justificación de la vida sobre todos los hombres, en la cual está la elección, antes de la fundación del mundo; hiere la cabeza del primer nacimiento, la serpiente, el dios del mundo, con todas sus armas carnales, por medio de las cuales el primer nacimiento mantiene su religión, caminos, y adoraciones de la voluntad; yo digo, esta semilla, el primer nacimiento, la cabeza de ella es herida por la simiente, Cristo Jesús.

Y esta simiente, en la cual todas las naciones son bendecidas, no destruye la vida de ningún hombre por cuenta de la religión y adoración; sino que salva las vidas de los hombres, y destruye la simiente impía de la reprobación y condenación. Y las armas y armaduras de esta simiente son espirituales, y por medio de estas armas y armaduras espirituales esta semilla defiende su religión, caminos, y adoraciones, e iglesia, y no lucha con carne ni sangre; porque su armadura y armas son espirituales.

Pero el primer nacimiento en la reprobación, sus armas y armadura son carnales, y lucha con carne y sangre acerca de su religión, caminos, y adoración, en vez de la iniquidad espiritual y los gobernantes de las tinieblas; y dijo y enseña, que Dios a preordenado a la mayoría de los hombres y las mujeres para reprobación, condenación, y el infierno; y que aquello que dice eso es la simiente ciega, dura, profana en la reprobación y la incredulidad, y por lo tanto bajo la condena, que ha despreciado su propia primogenitura, en la gracia de Dios, que trae salvación, y ha aparecido a todos los hombres, quien ha estado dispuesto y corriendo en su primer nacimiento, Esaú, yo digo, ha despreciado su primogenitura en la gracia de Dios, y por lo tanto no cree ni recibe la simiente en la cual todas las naciones son bendecidas; sino más bien, recibe esa simiente impía en la cual está su condenación. Y ese hombre duro del campo cazará, deambulará, deseará y correrá, y no regresará hasta que desmaye, y después despreciará su primogenitura por cosas y medios externos; y así no depende de la gracia de Dios, que aparece a todos los hombres, la cual los hombres no deben despreciar; porque si lo hacen, ellos desmayarán, y sus fuerzas no serán renovadas; y después ellos no pueden ser herederos de gracia, ni partícipes de la bendición en la simiente, en la cual todas las naciones son bendecidas; por lo tanto todas las naciones son bendecidas en esta simiente, si ellos la quieren recibir; y Cristo ha probado la muerte por todos ellos, y así trajo justificación de la vida a todos, si ellos lo quieren creer, y no condenación, quien ha iluminado a todos, y su gracia a aparecido a todos, para que todos puedan creer, y ser herederos de la gracia, en la cual está la elección. Y por lo tanto esta es la misericordia de Dios sobre todos, aunque ellos fueron concluidos en el primer nacimiento.

Y Cristo ilumina a todos con la vida en si mismo, y dijo "crean en la luz; y aquellos que no lo hacen, ya están condenados:’ y así ellos están bajo la condenación y en la reprobación debido a la incredulidad; porque ‘aquel que cree, no llegará a la condenación.’

Porque ¿acaso no fueron Adán y Eva condenados por no creer en las enseñanzas de Dios, y obedecerlas? ¿Y Caín, y Coré, y el mundo antiguo, y los sodomitas, quienes no consideraron a Dios, ni al justo Lot; y los judíos, quienes no consideraron a Dios ni a sus profetas? Y por lo tanto ¿no están los cristianos bajo la misma condena escrita en el tiempo antiguo, quienes no viven para Cristo, quien ha muerto por ellos, y no caminan en aquel en quien todas las naciones son bendecidas, y no caminan ni permanecen en la gracia que ha aparecido a todos, que les enseña y trae su salvación, como hicieron los primeros cristianos, y no caminan según el espíritu, el cual Dios ha derramado sobre todos los hombres; sino caminan según sus propios espíritus, y el de Caín, y el de Esaú, y el de Ismael, y el de Coré, y el de Sodoma, y el de Egipto, y la naturaleza y espíritu de Babilonia, que los guía hacia la confusión, reprobación y condenación; y no creen en la luz, como Cristo manda, con la cual él ilumina a cada hombre que viene al mundo, quien es la vida en sí mismo; y acaso ellos no son, por lo tanto, condenados con la luz en la cual ellos deberían creer, quienes no se han mantenido en la misma luz, y gracia, y espíritu, y poder en el que estaban los apóstoles; por lo tanto tampoco en su habitación, ni sucesión, ni elección; sino han triunfado en la reprobación y la condenación, y por lo tanto son ciegos, quienes han sostenido la reprobación en las personas, y no en el primer nacimiento, y la simiente en ellos.

Y por lo tanto, todos los hombres son iluminados por Cristo, quien ha probado la muerte por todos los hombres; y la gracia de Dios ha aparecido a todos los hombres, para enseñar, y traer su salvación; y él ha derramado su espíritu sobre toda carne, y por lo tanto sus misericordias están sobre todos; y por lo tanto deben todos creer en esta luz, si ellos quieren ser implantados en Cristo Jesús, y recibir la gracia y el espíritu en sus propios corazones, en casa, si ellos desean ir hacia la elección en Cristo, desde donde viene esta gracia, luz, verdad y espíritu; y así para conocer su elección antes de que el mundo comenzara, y la simiente en quien todas las naciones son bendecidas; y la simiente, Cristo, que hiere la cabeza de esa simiente de reprobación, y separación del hombre y la mujer de Dios, por medio del cual el hombre y la mujer han llegado a la reprobación, y bajo condenación desde que el mundo comenzó, escrito en el tiempo antiguo.

Por lo tanto en esta simiente Cristo Jesús, está la elección y la bendición, quien es el amén, el primero y el último, y sobre todo, aleluya, bendito para siempre; gloria al Señor Dios, amén, aleluya.

Jorge Fox

Postdata

Los judíos que eran del linaje de Jacob, ellos le dijeron a Cristo que Abraham era su padre. Y Cristo les dijo que ‘si ellos eran de Abraham, ellos habrían hecho las obras de Abraham.’ Y Cristo les dijo a estos judíos ‘que ellos buscaban matarle, quien les había dicho la verdad que él oyó de Dios; Abraham no hizo esto.’ Y también Cristo les dijo ‘que su palabra no tenía lugar en ellos; y que ellos eran de su padre el diablo, y los deseos de su padre ellos harían;’ y dijo: ‘porque les dijo la verdad, ustedes no me creen; y si ellos no creían que él es el Hijo de Dios, y el Cristo, ellos debían morir en sus pecados.’

Por lo tanto está claro que los judíos, que eran del linaje de Jacob, y podían declarar que Abraham era su padre, sin embargo la serpiente había engendrado su mal nacimiento en ellos, y los cegó con respecto a que ellos estaban en la simiente reprobada de la muerte, desobediencia, e incredulidad, y debían morir en sus pecados, reprobación y condenación, si ellos no creían en Cristo, porque toda su profesión externa de Moisés, y los profetas, y la ley, y la venida de Dios y Cristo, quienes fingieron ser los labradores y trabajadores de la viña, pero no tenían frutos, y mataron a sus siervos, y apedrearon a aquellos que él envió para recoger los frutos, y al final mataron al heredero, y no creyeron en él; y por lo tanto, la viña les fue quitada, y ellos fueron esparcidos sobre todas las naciones en su incredulidad, reprobación y condenación.

Y Cristo varias veces clama ‘ay de los escribas y fariseos,’ y los llama ‘guías ciegos;’ y como ‘ellos cierran el reino del cielo delante de los hombres, y ellos no entran, ni dejan entrar a los que están entrando; y ellos eran de los que mataron a los profetas;’ y los llamó ‘una generación de serpientes y víboras; y que ellos matarían, y crucificarían, y perseguirían a los profetas y hombres sabios, que él enviaría entre ellos, para que venga sobre ellos toda la sangre justa que fue derramada desde Abel,’ ...

Ahora bien, ¿acaso estos judíos no fueron hallados en la naturaleza de Caín, de Ismael, de Esaú, del faraón, de Coré, de Sodoma, de Babilonia, y de Egipto, aunque ellos eran del linaje de Jacob, y grandes profesantes sin posesión? Sino que estaban en la reprobación, y la incredulidad, y la condenación; ¿porque acaso Cristo no les dijo: 'cómo pueden escapar la maldición del infierno?’ ¿Y acaso Cristo no lloró por Jerusalén, quienes se llamaban a si mismos hijos de Jacob; pero terminaron siendo hijos de la serpiente, en la simiente reprobada, cuando él dijo: ‘¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, así como la gallina junta sus pollitos debajo de sus alas, y no quisiste! He aquí, vuestra casa os es dejada desierta?’ Por lo tanto estos eran casas vacías y desoladas, que no quisieron recibir a Cristo ni a sus profetas.

Ahora bien, todos ustedes que profesan el cristianismo, que están en este primer nacimiento de persecución; si ustedes profesan todas las escrituras del Nuevo Testamento, y aun así ustedes no están en el mismo Espíritu Santo en el cual estaban los apóstoles, ustedes no pueden llamar a Jesús Señor. Y si ustedes no tienen el mismo espíritu de Cristo, como tenían los apóstoles, ellos le dicen que ‘ustedes no son de Cristo.’ Y si ustedes no están en esa única fe, de la cual Jesucristo es el autor y consumador, y si Cristo no está en ustedes, ustedes son reprobados; entonces sus casas deben estar desoladas, que profesan el nuevo pacto de Cristo, la sustancia, como hacían los judíos que profesaron lo antiguo, y por lo tanto en la reprobación y bajo la condenación.

Por lo tanto no es una profesión externa porque los reprobados pueden hacer eso; sino una profesión de Cristo, en quien está la elección, y por lo tanto una posesión de la simiente de Abraham, Isaac, y Jacob, en quien todas las naciones son bendecidas. Y por lo tanto no es una profesión externa de todas las palabras del nuevo pacto en la simiente de la serpiente, y posee el espíritu homicida y perseguidor de la serpiente, en la misma simiente y espíritu en la cual los judíos hicieron una profesión en palabras del Antiguo Testamento, lo cual lleva hacia la reprobación y la condenación, de Cristo en quien está la elección, quien existía antes de la reprobación y condenación de los ángeles y hombres caídos; gloria al Señor Dios para siempre.

Pero el Señor ha prometido que ‘él destruirá la cubierta de todos los pueblos, y el velo que está puesto sobre todas las naciones; y en ese día ellos dirán '¡el Señor es nuestro Dios! En Él hemos esperado y Él nos salvará, y nos gozaremos en su salvación.’ Isa 25:7,9.

¿Y acaso es este el día de la posesión del nuevo pacto de la luz y la vida? Y Cristo hiere la cabeza de la serpiente, y por medio de la muerte destruye al diablo, el poder de la muerte. Y para que todos puedan creer en Cristo, e ir a Dios por medio de él, para que todos puedan adorar al Señor, quien les da el aliento y la vida, en su gracia, luz, y espíritu, que él les da; lo cual, si ellos odian su luz, y se rebelan en contra de su espíritu, y caminan despreciativamente en contra del espíritu de gracia, entonces ellos se van hacia la reprobación, y están bajo condena: porque ‘aquel que cree, es salvo; y aquel que no cree, es condenado; y el que cree, vence al mundo, y el dios de este mundo, y es nacido de Dios, un hijo de la luz, y entra en su reposo, y cesa de hacer sus propias obras, como Dios hizo con las de él.’ Por lo tanto es la incredulidad que nos mantiene alejados de Cristo, el reposo, y en la condenación y reprobación, de la salvación.

Y ¿por qué estaba el mundo, o la tierra de Canaán, vacía y la maldición devoró la tierra, y sus habitantes los judíos? ¿Acaso no fue porque ellos transgredieron las leyes y ordenanzas, y quebrantaron el pacto con Dios? Isa 24:5-6.

¿Y acaso Cristo no le dijo a los judíos, que eran los hijos de Jacob, ‘que ellos eran una generación adúltera, que esperaba ver señales, que ninguna señal se les enseñaría; pero como Jonás estuvo tres días y tres noches en el vientre de la ballena, así el Hijo del hombre pasaría tres días y tres noches en el corazón de la tierra?’ y Cristo dijo que ‘los hombres de Nínive se levantarían en el juicio en contra de esta generación para condenarla,’ (es decir, los judíos.) ¿Y acaso no eran ellos del linaje de Jacob, de quien ustedes sostienen la elección como en las personas?

Y nuevamente, Cristo dijo: ‘la reina del Sur se levantará en el juicio contra esta generación,’ (es decir, la de los judíos), para condenarla, que era del linaje de Jacob; quienes no quisieron oír a Cristo, como ella oyó a Salomón; ni arrepentirse con la predicación de Cristo, como Nínive se arrepintió con la de Jonás, aunque Cristo era mayor que Jonás o Salomón.

¿Y acaso Cristo no reprendió a las ciudades de los judíos porque ellos no se arrepintieron, donde la mayor parte de sus obras fueron hechas? ¿Acaso él no clamó: ‘¡Ay de ti, Betsaida! ¡Ay de ti, Corazín! Porque si se hubieran realizado en Tiro y en Sidón los hechos poderosos que se realizaron en vosotras, ya hace tiempo se habrían arrepentido en saco y ceniza. Y que en el día del juicio el castigo para Tiro y Sidón será más tolerable que para los judíos de gran profesión, que eran del linaje de Jacob?’ ¿Acaso Cristo no le dijo a Capernaúm que ‘aunque ellos estaban exhalados hasta el cielo, ellos deberían ser llevados hacia el infierno; porque si entre los de Sodoma se hubieran realizado los hechos poderosos que se realizaron en ti, habrían permanecido hasta hoy.’ Y Cristo dijo: ‘en el día del juicio el castigo será más tolerable para la tierra de Sodoma, que para Capernaúm.

¿Entonces dónde está su elección y reprobación de personas, si los del linaje de Jacob son así, como Cristo dijo; y yo espero que ustedes le crean?

Por lo tanto, ¿cuánto valía y vale la profesión de los judíos y los cristianos, sin la posesión de Dios y su Hijo Cristo (y sin embargo vivos en un estado no arrepentido), sino para juicio? Por lo tanto le concierne a todos volver al Señor, con su luz que ilumina a todo el pueblo; y con su gracia, que ha aparecido a todos los hombres, para enseñarles, y traerles su salvación; y con su espíritu, que él derrama sobre toda carne, para llevarlos al Señor, para que ellos puedan servirle y adorarle, y ser profesantes de Cristo, y disfrutar al Señor, y así tener el consuelo de Dios y de Cristo, y de las escrituras. Este es el deseo de aquel que desea el bien eterno y la salvación de todo el pueblo.

Jorge Fox

Porque Adán y Eva, por desobedecer la voz del Señor fueron a condenación, y así la condenación vino sobre todos los hombres; los judíos, por desobedecer la voz y el mandato del Señor, llegaron a estar bajo condenación y reprobación; los (así llamados) cristianos, por desobedecer la voz y mandato de Cristo, quien habla desde el cielo; y por no creerle ni recibirle, llegaron a estar bajo juicio y condena, y están en la reprobación.

Si Dios ha ordenado la mayor parte de los hombres y mujeres al infierno y la condenación, como muchos de los sacerdotes y profesantes dicen y predican; entonces que consideren estas escrituras a continuación:

Mat 28:18, hasta el final. Jesús se acercó a ellos y les habló diciendo: "Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id y enseñad a todas las naciones, bautizándoles en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado." Ahora bien, la muerte, habiendo pasado sobre todos los hombres, y todos fueron concluidos bajo el pecado, y todos murieron en Adán, de modo que la condenación debe venir sobre todos los hombres, de modo que todos fueron bautizados o sumergidos en la muerte, el pecado, y el mal, por la desobediencia a los mandamientos y ordenanzas de Dios; por lo tanto, todas las naciones, y toda criatura bajo el cielo, deben ser enseñados a observar todo lo que Cristo manda, y ser bautizados en el nombre del Padre, y en el nombre del Hijo, y en el hombre del Espíritu Santo; por lo tanto la salvación fue predicada a toda la humanidad, y la condenación no fue predicada a nadie, sino a aquellos que creen en la luz y en el evangelio.

Y en Mar 16:15 Cristo le dijo a sus discípulos ‘Id por todo el mundo [tome nota, todo] y predicad el evangelio a toda criatura.’ Por lo tanto, aquí el evangelio de salvación fue predicado a toda criatura. ‘El que cree en él no es condenado; pero el que no cree es condenado; por lo tanto la incredulidad es la causa de la condenación; y por lo tanto ellos no debían predicar el evangelio de salvación a una parte del mundo, o sólo a algunas criaturas; sino a todo el mundo, y a toda criatura bajo el cielo, el evangelio de salvación; este es el amor de Dios a la humanidad; y ese arrepentimiento y remisión de pecados debe ser predicado a todas las naciones en el nombre de Jesús. Y ellos debían comenzar primero en Jerusalén, ese fue el mandato de Cristo a sus discípulos, y de allí predicar el evangelio de buenas nuevas a toda criatura, y a todas las naciones, y no predicar para condenación; porque aquello en lo que estaban antes, en el antiguo Adán, y después; no creyendo, ellos permanecieron en la condenación, como Cristo dijo: ‘El que cree en él no es condenado; pero el que no cree ya está condenado:’ y además él dijo: ‘aquellos que no creen en la luz, sino que hacen el mal, y la odian, esta es la condenación, esa luz ha llegado al mundo, y los hombres amaron las tinieblas más que la luz, porque sus obras eran malas.’ Juan 3:19.

Y el apóstol dijo, 1 Tim 2:1,4, ‘exhorto, ante todo, que se hagan súplicas, oraciones, intercesiones y acciones de gracias por todos los hombres;’ y el apóstol da una razón por ello, ‘Dios quiere que todos los hombres sean salvos y que lleguen al conocimiento de la verdad.’ Por lo tanto aquí él quiere que se ore por todos los hombres. Ahora bien, siendo que era la voluntad de Dios que todos los hombres sean salvos y lleguen al conocimiento de la verdad, entonces su destrucción es de si mismos, quienes no quieren ir a Cristo, para que puedan tener vida.

Y además, el apóstol dijo: ‘hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo, quien se dio a sí mismo en rescate por todos[tome nota, por todos] de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo; y aunque muchos no creen que Cristo se dio a si mismo como rescate por todos, sin embargo en su debido tiempo ellos pueden llegar a creer en el testimonio del apóstol.

Y además el apóstol dijo en Tito 2:11, ‘la gracia de Dios que trae salvación se ha manifestado a todos los hombres, enseñándonos, ... y para que por la gracia de Dios gustase la muerte por todos [tome nota, todos] porque todos murieron en Adán, por lo tanto Cristo probó la muerte por todos los que murieron, y se dio a si mismo como rescate por todos, para que todos crean en él, y lleguen a la vida.’ Heb 2:9.

Y el apóstol Juan dijo, en 1 Juan 2:2, ‘como Cristo Jesús, el justo, es el sacrificio expiatorio por nuestros pecados, y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo,’ [tome nota, todo el mundo] es decir, todos; que Cristo es una propiciación por los pecados de todos. Entonces, ¿cómo pueden ustedes decir que él ha ordenado a cualquiera para la muerte y condenación? Porque su condenación es de si mismos, por no creer.

Y el apóstol dijo, en Hechos 2, ‘esto es lo que dijo Joel el profeta, Sucederá en los últimos días, dice Dios, que derramaré de mi Espíritu sobre toda carne.’ Ahora esto el apóstol le habló a los judíos profesantes, de los cuales algunos estaban asombrados, y algunos estaban burlándose. Y estos últimos días son los días del nuevo pacto, en el cual los hijos e hijas profetizarán, y los jóvenes verán visiones, y los ancianos soñarán sueños, y siervos y siervas profetizarán. Por lo tanto es el espíritu de Dios, el cual él derrama sobre toda carne, [tome nota, toda carne,] hombres y mujeres, por lo cual los hijos e hijas, y jóvenes y ancianos, y siervos y siervas llegarán a profetizar, y tendrán sus sueños y visiones: por lo tanto no es por las escuelas, y universidades, sino por el espíritu de Dios.

Y en Juan 1:1-4,9, él dijo: ‘Aquél era la luz verdadera que alumbra a todo hombre que viene al mundo (es decir, Cristo), y el mundo fue hecho por él; y en él estaba la vida, y esta vida era la luz de los hombres.

Por lo tanto es llamada la vida en Cristo, la palabra, por medio de quien todas las cosas fueron hechas, y la luz de los hombres, sí, la verdadera luz, que ilumina a todo hombre que viene al mundo.

Y Cristo dijo: ‘creed en la luz, mientras la tenéis, para que seáis hijos de la luz.’

Y este es el gran amor de Dios a la humanidad, quien tanto amó al mundo, que él dio su hijo unigénito al mundo, para que todo el que crea en él, no se pierda más tenga vida eterna.

Y Juan dijo: ‘Él vino como testimonio, a fin de dar testimonio de la luz, (a saber, la verdadera luz, que el la vida en Cristo), y esta luz ilumina a todo hombre que viene al mundo.’

Y la mayoría de los maestros que son cultivados en escuelas y colegios, y otros, vienen como testigos, y dan testimonio en contra de esta verdadera luz, la vida en Cristo, que ilumina a todo hombre que viene al mundo. Pero ellos son testigos falsos, y no vienen de Dios, si Juan fue un testigo verdadero, quien fue envidado de Dios para dar testimonio de esta verdadera luz, para que por él todos puedan creer.

Y ahora bien, todos aquellos que dicen que 'esta luz no es suficiente', entonces ellos podrían decir que Cristo les dice que crean en una luz insuficiente; pero aquellos que dicen eso dicen y predican falsamente, porque Cristo dijo que al ‘creer en la luz, ellos llegarían a ser hijos de la luz.’

Y ahora ustedes dicen que ‘la gracia de Dios, que ha aparecido a todos los hombres, no es suficiente para todos los hombres; pero Dios le dijo a los apóstoles que ‘su gracia era suficiente;’ y es extraño que aquello que trae la salvación a las personas no sea suficiente.

Y en Hechos 3:22-23, el apóstol dijo, en su predicación a los judíos: ‘El Señor vuestro Dios os levantará, de entre vuestros hermanos, un profeta como yo. A él escucharéis en todas las cosas que os hable; y sucederá que cualquier persona [tome nota, cualquier persona] que no escuche y obedezca a aquel profeta será destruía y alejada del pueblo.

Por lo tanto es su propia terquedad, que no querían oír a este profeta, en su propia luz, gracia y espíritu, que trae su propia destrucción.

Y Cristo dijo en Juan 16:8-11, Juan 16:13 a sus discípulos que ‘Él enviaría al Consolador, el Espíritu Santo; y este Espíritu Santo los guiaría a toda verdad; y el mismo espíritu, que consuela y guía, y lleva a todos los creyentes a toda verdad; él reprendería al mundo de pecado, de justicia y juicio.’ No es suficiente guiar al mundo, que los reprende de su pecado, porque ellos no creen en Cristo, y no quieren dejar su propia justicia, e ir a Cristo para recibir justicia; y que los reprenda de juicio, porque el príncipe del mundo es juzgado; sí, y por medio de la muerte Cristo destruye al diablo, el poder de la muerte, y el mundo no quiere creerlo. Por lo tanto su condenación es debido a su incredulidad; pero el Señor ha prometido en su santo monte, darle a todo el pueblo un festín de grosuras, y un festín de vino, etc. [tome nota, a todo el pueblo] y que ‘el Señor sobre este monte destruirá la cubierta con que están cubiertos todos los pueblos, [tome nota, todos los pueblos] y el velo que está puesto sobre todas las naciones,’ [tome nota, todas las naciones.] Isa 25:7.

Y también el Señor dijo: ‘la tierra estará llena del conocimiento de Jehovah, y el conocimiento del Señor cubrirá la tierra, como las aguas cubren el mar; vea Isa 11:9-10.

Este es el día de Cristo, el Santo; porque él dijo: ‘en aquel día que las naciones buscarán a aquel que es la raíz de Isaí y que estará en pie como un estandarte para los pueblos, y su reposo será glorioso.’

Ahora bien, la cubierta puesta sobre todo el pueblo y el velo puesto sobre todas las naciones, el Señor está destruyendo, y la tierra estará llena de su conocimiento, y no sólo llena, sino cubierta con el conocimiento del Señor, como las aguas cubren el mar, la profecía de Isaías 40:4 llega a cumplirse, y la predicación de Zacarías en Lucas 3:5, ‘todo valle será llenado [tome nota, todo valle,] y todo monte y colina serán rebajados, (tome nota, todo monte) y lo torcido será enderezado, y los caminos ásperos, allanados,  y toda carne verá la salvación de Dios.’

¿Y acaso Daniel no dice: ‘esta piedra, cortada de la montaña sin manos, golpeó la estatua de oro, plata, bronce, hierro y barro cocido, y los desmenuzó. Se volvieron como el tamo de las eras en verano. El viento se los llevó, y nunca más fue hallado su lugar?’ Y esta piedra preciosa y elegida, Cristo Jesús, que golpeó la estatua se convirtió en una gran montaña que llenó toda la tierra; por lo tanto esta piedra no era obra de las manos de los hombres, y desmenuzó la imagen, de modo que el viento se llevó los pedazos, y no se halló lugar para ellos en la tierra; y esta piedra gloriosa llena toda la tierra.

Ahora bien, si la tierra está llena con esta piedra, no hay falta de nada; porque la promesa de Dios era que la simiente de la mujer heriría la cabeza de la serpiente,’ quien es el dios del mundo que está en iniquidad; y todo es concluido bajo el pecado; y todo pecado es del diablo; porque él pecó desde el comienzo: ‘Para esto es revelado el Hijo de Dios [en nosotros]: para deshacer [en nosotros] las obras [pecado] del diablo.’ 1 Juan 3:8.

Y, como dije antes, Cristo, quien por medio de la muerte destruyó la muerte, el diablo, quien tenía el poder de la muerte, Heb 2:14, y probó la muerte por todos los hombres, y se dio a si mismo como rescate por todos. Por lo tanto, como el apóstol le dijo a los romanos ‘que Dios pueda tener misericordia con todos por medio de Cristo Jesús;’ porque el apóstol dijo: ‘todos han pecado [tome nota, todos] y vino el juicio sobre todos para condenación; aún así, por la justicia de uno vino el don gratuito sobre todos los hombres para justificación de la vida.’ Rom 5:18-19.

Por lo tanto está claro que como la muerte pasó sobre todos los hombres, y todos han pecado, Cristo es la propiciación por los pecados de todo el mundo, y no sólo por los santos; y él probó la muerte por todo hombre, y se dio a si mismo como rescate por todos. Por lo tanto no es una doctrina diabólica, que dice: ‘por la ofensa de uno, condena y juicio vino sobre todos los hombres.’ Por lo tanto la condenación viene por la transgresión y ofensa; pero el apóstol dijo, como yo dije antes, ‘ aún así, por la justicia de uno (a saber, Cristo Jesús) vino el don gratuito sobre todos los hombres para justificación de la vida.’

Y Cristo dijo en Marcos 13:37, ‘lo que a vosotros digo, a todos digo: ¡Velad!’

Ahora bien, esto manifiesta que había algo de Dios, de su espíritu, luz, y gracia en ellos [todos]; de otro modo, cómo pueden ellos velar contra el enemigo, y esperar la venida de Cristo, quien dijo: ‘mi recompensa está conmigo, para pagar a cada uno según sean sus obras,’ [tome nota, cada uno.] Apoc 22:12.

Isaías dijo en Isa 18:3. ‘Vosotros, todos los habitantes del mundo y moradores de la tierra, veréis cuando se levante la bandera sobre las montañas, y escucharéis cuando se toque la corneta.' Jehovah estableció en los cielos su trono, y su reino domina sobre todo. Sal 103:19.

David dijo: ‘Bueno es Jehovah para con todos (tome nota, con todos), y su misericordia está en todas sus obras;’ y ‘Todas tus obras, oh Jehovah, te alabarán.’ Sal 145:9-10.

Ahora bien, cómo pueden ustedes decir que el Señor ha ordenado la mayor parte de los hombres y mujeres para el infierno y condenación; cuando el Señor dijo que ‘él no se agrada en la muerte de un pecador, él no desea la muerte del pecador, sino que se arrepienta y vuelva a él, y viva.’

Por lo tanto el Señor es bueno con todos, y sus misericordias están sobre todas sus obras.

En Miqueas 1:2 él dijo: ‘¡Oíd, pueblos todos! ¡Atiende, oh tierra y cuanto hay en ti! El Señor Jehovah sea testigo contra vosotros desde su santo templo,’ [tome nota, pueblos todos, y todo lo que está en la tierra]. Esto manifiesta que hay algo de Dios en todo el pueblo, por lo cual ellos deben oír al Señor.

‘Cristo llegó a ser autor de la salvación eterna, para todos los que le obedecen.’ Heb 5:9.

Por lo tanto está claro que es la desobediencia y la incredulidad que traen condenación.

El apóstol dijo: Alabad al Señor, todas las naciones; y ensalzadle, pueblos todos.’ Rom 15:11.

David dijo: ‘¡Alabad a Jehovah, naciones todas! ¡Pueblos todos, alabadle!’ Sal 117:1.

Por lo tanto aquí no hubo predicación por estos de la ordenación de las personas para condenación antes de la fundación del mundo; sino que ellos están bajo condenación, los que predican esa doctrina; y ellos no son como David y Pablo, quienes predicaron que todas las naciones y pueblos pueden alabar al Señor; esto manifiesta que hay algo de Dios en ellos [todos].

Porque Pedro dijo: ‘me doy cuenta de que Dios no hace distinción de personas, (es decir, de los judíos o los gentiles), sino que en toda nación el que le teme y obra justicia, le es acepto.’ Hechos 10:34-35. Por lo tanto no es él quien habla de justicia, sino que aquel que obra justicia, es aceptado.

El apóstol predicó paz por medio de Cristo Jesús, quien era Señor de todos, tanto de los judíos y los gentiles; porque Cristo es Señor de los muertos, como también de los vivos; porque él recibe todo el poder en el cielo y en la tierra.

Porque Moisés confesó, en Deut 10:14, y dijo: ‘He aquí, de Jehovah tu Dios son los cielos y los cielos de los cielos, la tierra y todo lo que en ella hay.’ Por lo tanto aquí está claro que el Señor tiene su ojo sobre todas sus obras en su misericordia; y, (como Cristo dijo), ‘ni un pajarito se cae en la tierra sin su consentimiento.’

El apóstol dijo: ‘también hay diversidad de actividades, pero el mismo Dios es el que realiza todas las cosas en todos.’ 1 Cor 12:6.

Ahora, si las personas descuidan esta obra y obrero, y siguen sus propias obras, entonces ellos llegan a la condenación.

Y Cristo ha establecido su reino más de mil seiscientos años atrás, y él debe reinar, hasta que haya puesto a todos sus enemigos bajo sus pies; y él ha puesto todas las cosas bajo sus pies en general, aunque todas las cosas no estén sujetas a él en el corazón de los hombres; pero cuando todas las cosas sean sujetas a él, entonces Dios será el todo en todos. 1 Cor 15:28, ....

Y nuevamente el apóstol le dijo a los efesios, que ‘Cristo ha ascendido sobre todos los principados, poderes y autoridad, y dominio; y todo nombre que ha sido nombrado, no sólo en este mundo, sino también en aquello que ha de venir, y ha puesto todas las cosas bajo sus pies, y lo dio para ser la cabeza sobre todas las cosas, ... y la plenitud de aquel que llena todo en todos.’ Efe 1:20-23.

El apóstol dijo: ‘Aquí no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita, esclavo ni libre; sino que Cristo es todo y en todos.’ Col 3:11.

Por lo tanto, tomen nota, Cristo es todo, y en todos estos; el apóstol les dice esto.

Y también el apóstol dijo: ‘Porque el amor de Cristo nos impulsa, considerando esto: que uno murió por todos; por consiguiente, todos murieron. Y él murió por todos para que los que viven ya no vivan más para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos.’ 2 Cor 5:14-15.

El apóstol dijo en Heb 10:7,9-10 hablando de Cristo, quien dijo: ‘He aquí vengo a hacer tu voluntad, oh Dios; para quitar el primer pacto, para que él pueda establecer el segundo pacto; por el cual él será satisfecho, por medio de la ofrenda del cuerpo de Cristo Jesús una vez por todos.' Tome nota, una vez por todos los sacrificios, quien les pone fin, y de una vez por todas los pecados del mundo entero, quien acaba con el pecado, y le pone fin a la transgresión, y trae justicia eterna, como en Daniel 9:24.

El apóstol dijo, en Heb 8:16 [citando Jeremías 31:33-34] hablando del nuevo pacto, ‘que el Señor pondría sus leyes en sus mentes, y las escribiría en sus corazones, etc., y yo seré Dios para ellos, y ellos serán para mi un pueblo; ya nadie enseñará a su prójimo, ni nadie a su hermano, diciendo: 'Conoce a Jehovah.' Pues todos ellos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande.’ Tome nota de esto; es el día del nuevo pacto.

En Hechos 17, el apóstol dijo que ‘Dios hizo el mundo, y todas las cosas que hay en él. Y como es el Señor del cielo y de la tierra, él no habita en templos hechos de manos, pero sus cuerpos son los templos del Señor,’ como él le dice a los corintios: ‘y Dios no es adorado con las manos de los hombres, quien da vida, y aliento, y todas las cosas; y ha hecho de una sangre todas las naciones de los hombres para morar en toda la faz de la tierra;’ y manda a todos los hombres, en todas partes, a arrepentirse, porque él ha designado un día, en el cual juzgará al mundo en justicia por medio de Cristo Jesús, quien él ha ordenado, por lo cual él ha dado seguridad a todos los hombres, (o ha ofrecido fe), en que él ha levantado a Cristo de los muertos. Por lo tanto está claro aquí que el Señor no quiere que nadie perezca. Si por una ofensa, o la transgresión de uno, la muerte reinó, y tuvo la autoridad sobre todos los hombres, porque todos pecaron, y así el juicio vino sobre todos los hombres para condenación; aun así por la justicia de uno, a saber, Cristo, el don gratuito vino sobre todos los hombres para la justificación de la vida.

Por lo tanto esta fue la primera condenación, y aquí está el don gratuito de la justicia (Cristo), que quita el pecado del mundo; y aquellos que no creen en la luz, como Cristo ha enseñado, son condenados con la luz; y aquellos que sí creen en la luz, y han llegado a ser hijos de la luz, son salvos, como Cristo ha enseñado. Porque el Señor dijo: ‘¡Mirad a mí y sed salvos, todos los confines de la tierra! Porque yo soy Dios, y no hay otro.’ Isa 45:22.

Porque el Señor dijo: ‘Por mí mismo lo he jurado; de mi boca salió palabra en justicia, y no será revocada: que delante de mí se doblará toda rodilla, y jurará toda lengua, que Cristo Jesús es Señor, para la gloria de Dios el Padre.’ Fil 2:11, Isa 45:23.

En Dan 7:13-14, hablando del reino de Cristo: ‘Entonces le fue dado el dominio, la majestad y la realeza. Todos los pueblos, naciones y lenguas le servían.’ Tome nota, sirven a Cristo; quienes deben estar en su luz, gracia espíritu y verdad, la cual es derramada sobre todo, y ha aparecido a todos, e ilumina a todos; y el dominio de Cristo es un dominio eterno, que no se acabará, y su reino no será destruido. Miqueas 4:7, Lucas 1:33, Dan 2:44.

David dijo: ‘Cantad a Jehovah, toda la tierra;’ entonces hay algo en toda la tierra, que les da un sentido del Señor: ‘el Señor visita la tierra y la riega; en gran manera la enriqueces. El río de Dios está lleno de aguas.’ Salmo 65:9.

Nuevamente, David dijo, ‘¡Aclamad a Dios con alegría, toda la tierra! Él se enseñorea con su poder para siempre; sus ojos observan a las naciones, & toda la tierra te adorará, y te cantarán.’ Sal 66:1,4,7. Esto debe ser en el espíritu y la verdad, en el nuevo pacto, que es derramado sobre toda la carne.

Nuevamente David dijo: ‘¡Los pueblos te alaben, oh Dios! Alégrense y gócense las naciones, porque tú juzgarás a los pueblos con equidad y guiarás a las naciones de la tierra, y todos los confines de l tierra temerán a Dios.’

¿Acaso ustedes no piensan que estas profecías y promesas deben ser cumplidas en los días del nuevo pacto?

Y nuevamente se dice: ‘Todos los confines de la tierra verán la salvación de nuestro Dios. Y toda la tierra le canta al Señor, y se regocija cantando.

Esta no es sólo una parte de la tierra, sino toda la tierra en esta armonía celestial; y ¿acaso esto no se debe cumplir en los días del nuevo pacto?

‘¡Jehovah reina! ¡Regocíjese la tierra! ¡Alégrense las muchas costas! Porque viene para juzgar la tierra con justicia’ Sal 97:1, Sal 98:9.

El apóstol dijo, y muestra el cumplimiento de las profecías de Isaías con respecto a Cristo, diciendo: ‘Te he puesto como luz para los gentiles;' en otro lugar, 'para iluminar a las naciones a fin de que seas mi salvación hasta el extremo de la tierra.’ Hechos 13:47, Isa 49:6.

Por lo tanto aquel que es la luz, que ilumina a todos los que vienen al mundo, él es la salvación para aquellos que cree en ella, y por lo tanto, Judas la llama ‘la salvación común.’ Y el apóstol dijo: ‘el evangelio de salvación es predicado a toda criatura bajo el cielo.’

Y en el antiguo pacto el Señor derramó su espíritu sobre la casa de Israel. Y en Ezequiel 39:29 esto era en el pacto antiguo, para instruirlos: pero en el nuevo pacto Dios derrama su espíritu sobre toda carne, como en Joel 2:28-29, Hechos 2:17-18, ‘para que toda carne pueda ver la salvación de Dios.’ Lucas 3:6.

El primer Adán fue hecho un alma viviente, y él murió al comer de aquello que Dios le prohibió, y así todos murieron en Adán; y el último Adán, Cristo Jesús, fue hecho un espíritu vivificador; y es él quien vivifica a los que están muertos en sus pecados y transgresiones, y les da vida; y su gracia, que trae salvación, ha aparecido a todos los hombres, para que ellos crean; y él ilumina a todo hombre que viene al mundo; y él dice: ‘Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno come de este pan, vivirá para siempre. El pan que yo daré por la vida del mundo es mi carne.’ Y esto hizo que los judíos profesantes tropezaran, y también lo hace con los cristianos sin vida porque Cristo no dice que él dará su carne por la vida de sólo los santos, sino por la vida del mundo. Porque al comer de aquello que Dios prohibió, vino la muerte; y al comer de aquello que Cristo da y manda, viene la vida. Por lo tanto ellos permanecen en la muerte por no creer y no comer, quienes fueron hacia la muerte por desobedecer y comer.

El Señor dijo: ‘No quiero la muerte del impío, sino que el impío se aparte de su camino y viva.’ Y nuevamente el Señor dijo: ‘¿Acaso me agrado que el impío muera, y no que se aparte de su camino impío y viva?’ Esto le dijo el Señor a los judíos en el antiguo pacto. Ezequiel 18:30-32, 33:11. ¿Y acaso él no ha dicho mucho más en el nuevo pacto? ¿Acaso Pedro no dice, en 2 Ped 3:9, ‘el Señor no quiere que nadie se pierda, sino que todos procedan al arrepentimiento’? [tome nota, todos.] Por lo tanto, ¿cómo se atreve alguien a decir que Dios desea y ordena que la mayoría de los hombres y mujeres vayan al infierno y la condenación, y desea que así sea? Y el apóstol exhorta a Timoteo a instruir a los que se oponían, si Dios quizás les conceda que se arrepientan para comprender la verdad, y se escapen de la trampa del diablo, quien los tiene cautivos a su voluntad,... 2 Timoteo 2:25-26. Por lo tanto esta era una posibilidad.

También, Cristo envió a sus discípulos a predicar el arrepentimiento; y Cristo reprendió a las ciudades porque no se habían arrepentido. Mat 11, Mar 6:12.

El apóstol dijo: ‘ellos predicaron arrepentimiento en Damasco, y en Jerusalén, y por toda la costa de Judea, y después a los gentiles, que ellos se arrepientan y se conviertan a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento.’ Hechos 26:20. Por lo tanto él testificó y predicó el arrepentimiento, tanto a los judíos como a los griegos, para que ellos tengan fe en el Señor Jesucristo.

El Señor le dio a Jezabel espacio para arrepentirse, pero ella no se arrepintió. Apoc 2:20-21.

Dios derramó sus plagas sobre los adoradores de ídolos, y las obras de sus manos, y por sus robos, homicidios, fornicación, y hechicería, pero ellos no se arrepintieron. Apoc 9:20-21.

El Señor derramó sus copas de ira sobre la bestia y sus adoradores, que había derramado la sangre de los santos, y ellos no se arrepintieron para darle gloria a Dios, Apoc 16:8-11: por lo tanto esta era una advertencia para ellos para que se arrepientan.

Cristo nos alienta a arrepentirnos: ‘porque él dijo que ese gozo habría en el cielo por un pecador que se arrepiente, más que noventa y nueve personas justas que no necesitan arrepentimiento.’ Lucas 15:7.

Y el apóstol le dijo a los romanos, ‘no hay diferencia entre los judíos, y los gentiles, y los griegos; porque el mismo Señor está sobre todos, y es rico para con todos los que le invocan.’ Pero el apóstol dijo: ‘¿Cómo, pues, invocarán a aquel en quien no han creído?’ Pero el apóstol responde su propia pregunta otra vez, y dice: ‘¿Acaso no oyeron? ¡Claro que sí! Por toda la tierra ha salido la voz de ellos; y hasta los confines del mundo, sus palabras.’ Rom 10:12,14,18.

Por lo tanto ustedes pueden ver la desobediencia de Adán, la desobediencia de los judíos, y la desobediencia de los cristianos que afligieron al Señor, sus profetas, y sus apóstoles, y se provocaron miseria para sí mismos.

Y el apóstol, hablando del estado no convertido de tanto los judíos como los gentiles, como ‘todos se habían apartado del camino; y que no había ninguno que hiciera bien, no ni uno; [tome nota, todos,] que Dios tenga misericordia sobre todos.’ [tome nota, todos.] ¿Y acaso no es el Dios de verdad el Dios de los judíos, y el Dios de los gentiles? ¿Por lo tanto la justicia de Dios, que viene por medio de la fe de Cristo Jesús, es hacia todos, y sobre todos aquellos que creen? Porque no hay diferencia; porque todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios en su estado no convertido; porque el apóstol predicó a Cristo, la esperanza de gloria, a los santos; y ellos le advirtieron a todo hombre, y le enseñaron a todo hombre, etc, para presentar a todo hombre perfecto en Cristo Jesús, Col 1:27-28. Porque ellos eran imperfectos, en el antiguo Adán, en transgresión, aunque Adán era perfecto antes de la transgresión; por lo tanto era la obra de los ministros de Cristo sacar a todo hombre fuera de la transgresión de Adán, donde ellos eran imperfectos, y presentarlos perfectos en Cristo Jesús. Por lo tanto si Dios hubiera deseado y ordenado la condenación de algunos hombres antes de la fundación del mundo, fue en vano para el apóstol advertir a todo hombre a que se arrepienta, y enseñar a todo hombre, para que ellos fueran presentados perfectos en Cristo Jesús; y el apóstol dijo que él testificó tanto a los pequeños como a los grandes, diciendo ‘nada ajeno a las cosas que los profetas y Moisés dijeron que habían de suceder,’ hablando de Cristo en su doctrina general. Hechos 26:22. Y Cristo le dijo a sus discípulos: ‘He aquí (o tomen nota), os doy autoridad de pisar serpientes, escorpiones, y sobre todo el poder del enemigo; y nada os dañará.’ Lucas 10:19. Cristo dijo: 'el Hijo del Hombre ha venido a salvar lo que se había perdido.' Mat 18:11. Aquel que tiene oído, que oiga. Por lo tanto aquí parece que algo se había perdido, por causa de la caída del hombre. Y los samaritanos le dijeron a la mujer: ‘Ya no creemos a causa de la palabra tuya, porque nosotros mismos hemos oído y sabemos que verdaderamente éste (es decir Cristo) es el Salvador del mundo.’ Y Jesús mismo testificó que un profeta no tenía honor en su propia tierra. Y Cristo dijo; ‘No he venido para juzgar al mundo, sino para salvar al mundo, Juan 12:47;  yo he venido al mundo como luz, para que todo aquel que cree en mí no permanezca en las tinieblas. Juan 12:46. Y Juan dijo, ‘y nosotros hemos visto y testificamos que el Padre ha enviado al Hijo como Salvador del mundo.’ 1 Juan 4:14. Y ‘el que confiesa que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios.’ [tome nota, cualquiera.]

Y el apóstol dijo: ‘esperamos en el Dios viviente, quien es el Salvador de todos los hombres, especialmente de los que creen, Estas cosas manda y enseña.’ etc. 1 Tim 4:10-11.

Y el apóstol dijo como ‘Cristo ha hecho la paz mediante la sangre de su cruz, y por medio de él reconciliar todas las cosas a sí mismo, yo digo, tanto sobre la tierra como en los cielos.’ Y el apóstol dijo que ‘el evangelio fue predicado a toda criatura bajo el cielo, del cual, yo Pablo, llegué a ser ministro.’ Col 1:20,23.

¿Dónde están los ministros hoy en día, que tienen el evangelio que es predicado a toda criatura bajo el cielo, y en ese evangelio los santos deben ser establecidos y fundamentados, y no ser quitados de este evangelio que es predicado a toda criatura bajo el cielo? Aquellos que dicen que Dios ha ordenado a la mayor parte de los hombres y mujeres para que vayan al infierno y condenación, no tienen este evangelio para predicar a tales criaturas.

Y el apóstol dijo ‘que Cristo puede reconciliar tanto a los judíos como a los gentiles con Dios, en un cuerpo, por la cruz, habiendo destruido al enemigo, y habiendo así predicado a aquellos que estaban lejos, y a aquellos que estaban cerca, y para hacer en sí mismo de ambos un nuevo hombre, y haciendo paz, para que por medio de un Cristo ambos de nosotros (es decir los judíos y los gentiles), tengamos un acceso por un espíritu al Padre.’ Efe 2:14-18.

Y Cristo dijo: ‘He aquí, (o tomen nota), yo hago nuevas todas las cosas, Apoc 21:5, y 2 Cor 4 el apóstol dijo: ‘las cosas viejas pasaron, he aquí todas son hechas nuevas, y todas las cosas son de Dios, quien nos ha reconciliado con Dios, por medio de Jesucristo, y nos ha dado el ministerio de la reconciliación (a saber) que Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo mismo, no imputándoles sus transgresiones; porque Cristo fue hecho pecado por nosotros, y quien no conocía pecado, para que podamos ser hechos justicia de Dios en él.’ Por lo tanto Cristo se dio a si mismo para comprar y redimir al hombre, y se dio a si mismo como rescate por todos.

Y el apóstol dijo: ‘si la exclusión de los judíos resulta en la reconciliación del mundo, ¡qué será su readmisión, sino vida de entre los muertos!’ Rom 11:15. Aquel que tenga oído para oír, que oiga. Y nuevamente, ¿acaso no dice el apóstol ‘a su tiempo Cristo murió por los impíos?’ Rom 5:6. Por lo tanto él no murió sólo por los santos.

Y nuevamente, ¿acaso el apóstol no dijo ‘siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros?’ Y por lo tanto está claro, Cristo no murió sólo por los elegidos. Y el apóstol dijo: ‘Quiero, pues, que los hombres oren en todo lugar, levantando manos piadosas, sin ira ni discusión.’

Por lo tanto, si los los hombres deben orar en todas partes, debe ser en el espíritu, como el apóstol exhorta en otro lugar, a orar en el espíritu; y ellas deben ser manos santas las que deben ser levantadas al Santo Dios; no manos sangrientas, ni puños de impiedad.

Y la gracia de Dios, que trae salvación, habiendo aparecido a todos los hombres, que les enseña cómo vivir, y qué negar; y Cristo que ilumina a todo hombre que viene al mundo, dijo: ‘creed en la luz mientras la tenéis;’ y Dios derramó su espíritu sobre toda carne, para que en este espíritu los hombres puedan orar, y servir, y adorar al Dios de verdad en espíritu y en verdad.

Aquellos que hacen sectas, son los criadores de enemistad; pero Dios y Cristo no hacen sectas, ni lo hace su gracia, que trae salvación, que ha aparecido a todos los hombres; ni su vida y luz, con la cual ilumina a todos; ni su espíritu, que él derrama sobre toda carne; ni lo hace Cristo en su muerte, quien probó la muerte por todo hombre, y se dio a si mismo como rescate por todos.

El Hijo de Dios fue manifestado para destruir las obras del diablo, el destructor. 1 Juan 3:8

El Hijo del hombre no ha venido para destruir las vidas de los hombres, sino para salvarlas. Lucas 9:56.

Por lo tanto aquellos que niegan al Señor que los compró, acarrean sobre sí mismos una súbita destrucción. 2 Ped 2:1.

Jorge Fox


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