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Mis ovejas oyen mi voz,
y yo las conozco,
me siguen.
Juan 10:27

Porque la Palabra de Dios es viva y poderosa,
y más penetrante que toda espada de dos filos.
Penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos,

y es discernidor y juez de los pensamientos y las intenciones
del corazón.

Heb 4:12


Yo soy el que escudriño la mente y el corazón.
Apoc 2:23


Su nombre es llamado LA PALABRA DE DIOS
.. sobre su muslo, tiene escrito el nombre:
REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES.
Apoc 19:13-16


Todo aquel que es de la verdad oye mi voz.
Juan 18:37

El texto en azul claro azul claro “en negrita” se puede presionar para obtener la escritura correspondiente.


(Cualquier cosa buena de este sitio no es para darnos crédito a nosotros; sino más bien es para la gloria de Jesucristo y el Padre. No estamos afiliados con ninguna de las sectas deficientes ni religiones, incluyendo a los cuáqueros. No buscamos seguidores. Queremos que usted sea enseñado por Jesús mismo. No buscamos contribuciones. No hay nada para la venta en este sitio, ni tampoco ningún anuncio publicitario. Porque gratuitamente hemos recibido, y gratuitamente damos.)

Hay un gran problema en el cristianismo: pensar que la Biblia es la Palabra de Dios, y pensar que todos los mandatos en la Biblia que se refieren a la Palabra de Dios están hablando de la Biblia; cuando las referencias realmente están hablando de ir a Dios directamente y escuchar la Palabra de Dios hablándole a usted. Si usted no escucha la Voz de Dios, nunca crecerá; usted nunca sabrá de qué arrepentirse; usted nunca recibirá su gracia limpiadora y purificadora; usted no encontrará a Dios; y no tendrá ninguna recompensa en el reino de Dios o Cristo. Usted puede memorizar la Biblia completa, citando capítulo y versículo, y no le hará ganar nada con Dios. Es fácil leer la Biblia. A veces se siente bien leer la Biblia, siempre y cuando usted ignore las excepciones, los requisitos, y las condiciones para calificar que son claramente explicadas.

¡Oiga esto! Entienda que la Biblia no es la Palabra de Dios, porque los muchos versículos que se refieren a la Palabra de Dios no se están refiriendo a la Biblia, sino más bien a la voz de Dios o del Señor — sus palabras de él, la Palabra del espíritu viviente — de otra manera usted está buscando la fuente incorrecta de crecimiento — un libro, en vez del espíritu de Dios, quien desea hablarle y enseñarle separado de la Biblia. El Espíritu Santo le enseñará todas las cosas. Juan 14:26. El Espíritu Santo lo guiará a toda verdad. Juan 16:13. Usted conocerá todas las cosas por el ungimiento del Espíritu Santo, y no necesitará que ningún hombre le enseñe. 1 Juan 2:20,27. Él desea enseñarle cosas individuales y personales acerca de usted mismo, y cómo él quiere que usted viva, cómo él quiere que usted mejore, lo que él quiere que usted niegue — como también animarle, hablarle de su amor por usted, y abrirle las escrituras, incluyendo los misterios. Si usted se limita a leer la Biblia, usted sólo obtendrá las migas que están debajo de la mesa.

La Biblia es el registro de las palabras de los santos a medida que ellos fueron inspirados por el Espíritu Santo de Dios a escribir. Cristo es la Palabra de Dios, no la Biblia. La Biblia tiene sus palabras registradas en ella, pero son palabras sin espíritu.

Para obtener una perspectiva, haga clic en las siguientes referencias bíblicas:

Nos olvidamos que los profetas no leyeron las escrituras para hablar; ellos hablaron y escribieron las escrituras a medida que oyeron la Palabra de Dios, el Espíritu de Jesús, hablándoles. El Espíritu Santo, el Espíritu de Jesús, habló ampliamente a los profetas y la iglesia primitiva, y debido a que Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos, Heb 13:8, ¡Él todavía nos habla hoy! Por lo tanto hoy en día, si oís su voz, no endurezcáis vuestros corazones. Heb 4:7,1:2,12:25.

No hay conflicto entre lo que el Espíritu de Dios ha escrito y lo que el Espíritu de Dios le hablará a usted; pero las palabras registradas son la letra que mata; no las palabras que yo les hablo a ustedes son espíritu y son vida.

No hay un solo versículo en la Biblia que se refiere a "en la palabra está escrito" o "escudriñar las palabras " o "la palabra no puede ser quebrantada" o "la palabra fue abierta," o "conforme a la palabra" o "como dice la palabra" o "lee la palabra" o " la palabra declara" o "entendiendo la palabra" o "sagrado  palabra" porque todas tales referencias se refieren a las "escrituras," (haga clic para ver). Cuando Mateo, Marcos, Lucas, Juan, Pedro y Pablo hablaron de las escrituras, ellos usaron la palabra 'escrituras,' no la Palabra de Dios. La Biblia se refiere a la Palabra de Dios como es hablada o el espíritu, la cual es viva y es activa, Heb 4:12

Hebreos 4:12
Porque la Palabra de Dios es viva y poderosa.

La Biblia no es viva y activa, sino es palabras que yo les hablo son espíritu, y dan vida. Juan 6:63
Por lo tanto la Palabra de Dios es la Palabra Viviente, Cristo, el Espíritu Santo, la Voz del Señor.
Más penetrante que toda espada de dos filos, penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos;
Un libro no es una espada de dos files, pero Jesús tenía en su mano derecha siete estrellas;  y de su boca salía una espada aguda de dos filos. Su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza. Apoc 1:16.
Un libro, o palabras leídas de un libro, no pueden dividir el alma y el espíritu, pero Cristo, la Palabra Viviente de Dios sí lo hace.
Ella juzga los pensamientos y actitudes del corazón.
La Biblia no puede juzgar su corazón; pero Cristo, la Palabra de Dios, ¡si puede y lo hace! Yo soy el que escudriño la mente y el corazón. Apoc 2:23.
La Biblia no es la Palabra de Dios. No es viviente o activa. No puede juzgar su corazón, penetrarle, o cambiarle.
En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era dios. Y el Verbo se hizo carne y habitó en nosotros.
Este es Jesús. Él está de una vestidura teñida en sangre, y su nombre es llamado LA PALABRA DE DIOS. Apoc. 19:13
Tomad también el casco de la salvación y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios. Efe 6:17
Y una espada traspasará tu misma alma, para que sean revelados los pensamientos de muchos corazones. Lucas 2:35. ¡Arrepiéntete! Pues de lo contrario vendré pronto a ti y pelearé contra ellos con la espada de mi boca. Apoc 2:16.
Por lo tanto, la espada del espíritu no es la Biblia, es las palabras pronunciadas de la boca por el Espíritu de Cristo, la Palabra de Dios.

Vea como la Biblia Amplificada describe y clarifica la Palabra de Dios:
Porque la Palabra que Dios habla está viva y poderosa; y más penetrante que toda espada de dos filos. Penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y es discernidor y juez de los pensamientos y las intenciones del corazón. Heb 4:12. Jesús dijo: yo soy el que escudriño la mente y el corazón.

En este versículo (Hebreos 4:12) el original griego para "palabra de Dios" es logov (de logos), y logos o logov, lo cual significa: 1) de un discurso; 1a) una palabra, pronunciada por una voz viviente, que encarna un concepto o idea' 1b) lo que alguien ha dicho; 1b1) una palabra; 1b2) los dichos de Dios.

En el original griego del Nuevo Testamento, todo versículo traducido como "la palabra," o "el Verbo," o "la palabra de Dios," o "la Palabra del Señor" en griego es logos o rhema, y ambos significan "palabras pronunciadas por una voz viviente." La palabra nunca significa escritura o palabras escritas en el original griego. Vea Referencias de la Palabra de Dios para más detalles y enlaces a todos los versículos del Nuevo Testamento en griego que contienen "la palabra."

Y el Espíritu, el cual entregó las palabras, es más grande que las palabras; por lo tanto, nosotros no podemos hacer otra cosa más que apreciarlo a Él mismo, y ponerlo más alto en nuestro corazón y pensamientos, que las palabras que dan testimonio de Él, aunque ellas también son muy dulces y preciosas para nuestro gusto.Isaac Penington, 1670

En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era dios. Juan 1:1
Es ignorancia que usted diga que la Biblia es la palabra; cuando la Biblia dice, Jesús es la palabra.
Y peor aún, creer que la Biblia es la Palabra, es confundir los mandamientos en la Biblia relacionados con la Palabra como la Biblia en vez de su voz — una diferencia fundamental para entender lo que Dios espera de usted y cómo agradar a Dios.

Permítame ilustrar el problema con sólo tres de los muchos versículos que serán usados de manera completamente indebida si usted piensa que la Palabra es la Biblia:
Jesús dijo: Bienaventurados son los que oyen la palabra de Dios y la guardan. Lucas 11:28
Jesús dijo: Mi madre y mis hermanos son aquellos que oyen la palabra de Dios y obedecen. Luc 8:21.
Jesús dijo: " Pero una sola cosa es necesaria.
Pues María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada" —
sentarse a los pies de Jesús y oír su palabra. Lucas 10:39-42
.
Las palabras que yo os he hablado son espíritudan vida. Juan 6:63.
Si usted piensa que esto significa oír a alguien leer la Biblia, usted se ha perdido la posibilidad de tratar de oír a Dios usted mismo. Usted se habrá perdido la bendición. Usted se habrá perdido la salvación. Usted debe buscar, escuchar, y obedecer para encontrar cualquier bendición de Dios.

Pablo no está hablando acerca de que Cristo santifica a su iglesia con la Biblia, cuando él dice: Que él pueda santificarla y limpiarla con el lavamiento del agua por la palabra. Usted debe ir a él, oír y obedecer continuamente, para ser limpiados o aún ser santificados.

No todo el que me dice ‘Señor, Señor’ entrará en el reino de los cielos,
sino aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Mat 7:21

Todos serán excluidos del cielo a menos que ellos hagan la voluntad del Padre.
¿Y cómo hacemos la voluntad del Padre, para entonces ir al cielo?
Y vino una voz desde la nube, que decía:
"Este es mi Hijo amado; a él oíd [crean y obedezcan]Luc 9:35

Por lo tanto usted debe venir a Jesús, escuchar en silencio, oírle a él hablándole a usted, y después obedecer lo que él le manda a hacer. Venga, oiga, escuche, obedezca.

Jesús nunca dijo que usted podía ser salvo si usted dice la oración del pecador, o si es bautizado con agua, o si come el pan y bebe el jugo de uva; este es el ritual pagano de las sectas deficientes, el camino ancho y amplio que lleva a la destrucción. Sin embargo él dijo: todos los que hacen maldad serán reunidos fuera de su reino y echados en el horno fuego, donde habrá gran llanto y crujir de dientes. Mat 13:41-42. Y Él nos dijo: Todo aquel que comete pecado también infringe la ley, pues el pecado es infracción de la ley. 1 Juan 3:4.

Jesús fortaleció la ley de manera significativa, definiendo un nivel mucho más alto de justicia de lo que es requerido:
Él cambió el "ojo por ojo" a "dar la otra mejilla, amar a aquellos que nos odian, y orar por aquellos que nos desprecian y nos persiguen."
Él enseñó que el adulterio no es sólo el acto, sino mirar a una mujer (o a un hombre) con deseo en su corazón.
Él enseñó que el asesinato no es sólo un acto, sino el enojo y el odio en su corazón.
Él nos dijo que no devolviéramos ningún insulto o daño.
Él nos dijo que restringir el pecado no es suficiente, sino que nuestros corazones deben ser limpiados del deseo o la inclinación al pecado.
El cristianismo ignora todos los mandatos de Jesús. Ellos han destripado sus enseñanzas; las han descartado; y han permanecido indiferentes a ellos.

¿Por qué me llamáis: 'Señor, Señor', y no hacéis lo que digo? [Pero él nos dice cómo tener éxito.]
Yo os mostraré a qué es semejante todo aquel que viene a mí y oye mis palabras habladas, y las hace [las practica].

Es semejante a un hombre que al edificar una casa cavó profundo y puso los cimientos de manera segura sobre una roca
Pero el que oye y no hace es semejante a un hombre que edificó su casa sobre tierra, sin cimientos. El torrente golpeó con ímpetu contra ella; en seguida cayó, y fue grande la ruina de aquella casa. Lucas 6:46-49


Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Limpiad vuestras manos, pecadores; y purificad vuestros corazones, vosotros de doble ánimo. Santiago 4:8
¿A quién piensa usted que le escribía Santiago? Él le estaba escribiendo a aquellos que están en las iglesias, que todavía son cautivos del pecado.
Note que él dice acercaos a Dios. Dios no se encuentra en las reuniones de las sectas. Dios no se encuentra al leer las escrituras
Usted debe ir a él. Usted debe esperarlo a él escuchar en silencio, con la humildad de un pecador con la necesidad de su poder que produce cambio — gracia.
Espere, vele, escuche, oiga, obedezca... espere, vele, escuche, oiga, obedezca..... busque, escuche, obedezca. Venga, escuche, oiga, obedezca. Venga, escuche, oiga, obedezca.

Pensar que la Biblia es la Palabra lo lleva a depender de leer y estudiar la Biblia;
en vez de escuchar y obedecer a Jesús la Palabra, a quien el libro lo apunta.

Así como Juan el Bautista no era la Luz, sólo dio testimonio de que la Luz vendría; por lo tanto la Biblia no es la palabra, sino que da testimonio de la Palabra de Dios, Jesucristo.

El Espíritu Santo puede revelar entendimientos en cualquier idioma, pero las universidades religiosas enseñan con textos bíblicos en hebreo, griego, y latín, tratando desesperadamente de descubrir el verdadero significado de las escrituras. Si el Espíritu Santo estuviera ayudando en el estudio bíblico, entonces el griego, el hebreo y el latín no serían necesarios, lo cual prueba que Jesús y el Espíritu Santo no le enseñan mientras usted lee la Biblia.

En 1456, antes de que la Biblia fuera publicada, habían mucho menos de 100 sectas en el cristianismo. Quinientos años de estudios bíblicos más tarde, hay 41,000 sectas. Es la mente carnal del hombre, en vez del Espíritu Santo, la que controla el aprendizaje del estudio bíblico; porque el propósito del Espíritu santo es tener unidad de fe; sin embargo ahora hay 41,000 sectas en el cristianismo, cada una con un set diferente de creencias en cómo agradar a Dios, cómo adorar a Dios, cómo buscar a Dios — 41,000 evangelios diferentes, 41,000 versiones diferentes de Jesús. Esto representa una evidencia enorme de que estudiar la Biblia crea lo opuesto de lo que el Espíritu Santo desea una fe — — y no resulta en la verdad.

En vez de estudio bíblico, nosotros necesitamos aprender directamente del Espíritu Santo al escuchar silenciosamente. En silencio esperar y escuchar al Espíritu Santo quien desea enseñarnos todas las cosas, Juan 14:26; quien lo guiará a toda la verdad, Juan 16:13; quien le enseñará todas las cosas y quien es verdad, y usted no necesitará que ningún hombre le enseñe, 1 Juan 2:27; de modo que usted conocerá todas las cosas, 1 Juan 2:20. Todas las cosas y toda la verdad no están en la Biblia; la Biblia claramente nos dice que: Y hay también otras muchas cosas que hizo Jesús, las cuales si se escribieran una por una, pienso que ni aun en el mundo cabrían los libros que se habrían de escribir. Amén. Juan 21:25. Usted aprenderá todas las cosas si usted está en silencio — escucha piensa en el nombre de Jesúsoye — y obedece; obedece la palabra de Dios que vive y perdura para siempre. 1 Ped 1:23. La Biblia no vive, ni perdura para siempre. La Biblia no es la palabra de Dios. La Biblia no está viva. Pero el Espíritu de Jesús, quien es la palabra de Dios, vive y perdura para siempre.

Cuando el Espíritu se comunica con el hombre, el Espíritu tiene acceso a toda experiencia, toda vista, todo sonido, toda palabra, todo pensamiento, todo sentimiento que el hombre ha tenido en su vida; y el Espíritu usa esas experiencias para ilustrar sus enseñanzas. Además el Espíritu conoce todo lenguaje, dialecto y entendimiento de vocabulario del hombre; por lo tanto el Espíritu le habla al hombre en un lenguaje comprensible adaptado exactamente a ese hombre. Y el Espíritu habla con inflexiones de amor, bondad, firmeza, etc. No hay comparación entre leer la Biblia, por más maravillosa que sea, y oír la sabiduría infinita de Dios expresada a usted en lenguaje, a veces acompañada por visiones, que comunican precisa e instantáneamente un mensaje, enseñanza, o mandato.

El Espíritu de Dios (la gracia) nos enseña cómo vivir sobria, piadosa, y justamente en este mundo presente. Dése cuenta que el mundo cambia, y cambia rápidamente. La Biblia no se mantiene al día con esos cambios, pero el Espíritu de Dios sí, reconociendo todos los cambios en el ambiente del hombre, y enseñándole qué negar y cómo vivir.

No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Mat4:4
(No hay vida sin oír las palabras de la boca de Dios. Las palabras que yo os he hablado a ustedes son espíritu y dan vida. Juan 6:63.)
Como David verificó: por la palabra de tus labios me he guardado de las sendas de los violentos. Sal 17:4.

Pero nosotros tenemos que oír la voz del Espíritu Santo, la Palabra de Dios, para oír y obedecer — para tener cualquier progreso espiritual.

[Jesús] llegó a ser Autor y fuente de eterna salvación para todos los que presten atención y le obedezcan. Heb 5:9
(¿Y cómo le obedecemos para alcanzar salvación?)
Escuchad y obedeced mi voz, y yo seré vuestro Dios, y vosotros seréis mi pueblo.
Andad completamente en todo camino que os he mandado, para que os vaya bien. Jer 7:23


La Biblia, mi libro favorito, es maravillosa, y tiene muchas verdades en su interior, y es excelente para comprender lo que es el pecado, lo que Dios requiere de nosotros, para identificar sus promesas que resultan de buscarle a Él, y es buena para edificar nuestra esperanza para alcanzar sus promesas; pero no nos enseñano nos convenceno nos dice de qué arrepentirnos — no nos anima — no nos convence de justicia no nos purifica no nos dice cómo vivir — no nos habla en exactamente el lenguaje que nosotros entendemos — no nos habla acerca de nuestra condición específica no nos muestra los secretos de nuestro corazón — no nos da mandatos personalizados — no nos juzga — no nos dice que nos ama — ni nos lleva al paraíso — lo cual el Espíritu de Dios, Jesús, quien es la Palabra de Dios, sí hace. Cuando usted haya sido suficientemente purificado por su gracia, él le mostrará los eventos en las escrituras, como ellos ocurrieron.

La Biblia es la letra. La letra mata, pero el Espíritu vivifica. 2 Cor 3:6. El Espíritu Santo nos promete que nos enseñará todas las cosas, pero nosotros debemos estar en silencio para escuchar y oír. Recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas. Santiago 1:21. La palabra implantada es lo que usted oye, recibe, y obedece; así sus palabras con vida son implantadas en su corazón.

La Biblia no es la palabra de Diosla palabra la palabra del Señor, lo cual la Biblia prueba claramente en los siguientes versículos:

  1. Por la fe comprendemos que el universo fue constituido por la palabra de Dios, de modo que las cosas visibles no fueron hechas de ninguna cosa que se pueda ver. Heb 11:3.

  2. Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos; todo el ejército de ellos fue hecho por el soplo de su boca. Salmos 33:6.

    (¡Tome nota! La palabra del Señor es de "su boca;" la palabra es un ser viviente, no un libro, no la Biblia, no las escritura)

  3. Pues bien, por su propia voluntad son ignorantes de esto: que los cielos fueron creados desde los tiempos antiguos, y la tierra que surgió del agua y por agua y por la palabra de Dios. 2 Ped 3:5.

  4. Por esto [palabra y agua del versículo 5 citado anteriormente] el mundo de entonces fue destruido, inundado en agua. 2 Ped 3:6

  5. Pero por la misma palabra, los cielos y la tierra que ahora existen están reservados para el fuego, guardados hasta el día del juicio y de la destrucción de los hombres impíos. 2 Ped 3:7

Los cinco versículos anteriores prueban de manera concluyente que "la palabra" o "la palabra de Dios" o "la palabra del Señor" no es la Biblia; más bien la palabra es el todopoderoso, creador viviente y juez: Jesús, la palabra de Dios, quien creó todas las cosas en el cielo y en la tierra, y cuyo nombre es "la palabra de Dios."

La segunda carta de Pedro nos dice no sólo que la palabra creó la tierra y los cielos, sino que la palabra destruyó el mundo por medio del agua; y la misma palabra destruirá los cielos con fuego, y también la tierra y los impíos. Pensar que la Biblia creó los mundos es ridículo; pensar que la Biblia (que en el tiempo del gran diluvio aún no existía), puede destruir el mundo es ridículo; pensar que la Biblia puede destruir los cielos, la tierra y todas las personas impías es ridículo; y por lo tanto es ridículo llamar a la Biblia la palabra. Jesús y la palabra son lo mismo.

Vea cuán ridículo es este versículo cuando se sustituye la palabra Verbo con la palabra Biblia.

En el principio era el Verbo la Biblia, y el Verbo la Biblia era con Dios, y el Verbo la Biblia era dios. Juan 1:1

Pensar que el universo fue constituido por la Biblia es ridículo, y por lo tanto es ridículo llamar a la Biblia la Palabra. Jesús es la palabra de Dios.

Del Diario de Jorge Fox, con respecto a la 'Palabra'

Al principio estaba la palabra, y nadie conoce esta palabra, sino aquellos que han ido hacia el principio. Ahora, todos ustedes y todos sus ministros, ¿quién de ustedes puede testificar de esto? ¿Quién de ustedes ha llegado a esta posición? ¿Quién de ustedes ha llegado al principio? Nosotros les declaramos lo que nuestras manos han manipulado y lo que nuestros ojos han visto, lo que era desde el principio, la palabra de vida. Nosotros que conocemos esta palabra somos puros, somos limpiados por la palabra, somos santificados por la palabra, somos cortados en pedazos por la palabra, y somos partidos por la palabra. Esta palabra es un martillo, que golpea todo lo que la semilla de Dios pudiera levantar [descubrir], y hemos llegado al principio. Todos los que conocen esta palabra han ido hacia el comienzo. Es como un fuego, que quema todas las corrupciones; y esta es la palabra que está cerca de ti, en tu corazón.

Esta es la palabra por la cual todos los profetas hablaron, y esta es la palabra que se hizo carne y moró entre nosotros, (dijeron los santos). Esta es la palabra de vida, que los apóstoles predicaron, la sustancia de todas las figuras, tipos y sombras. Esta es la palabra, que hace a todos los santos uno, que reconcilia todos sus corazones junto con el Señor. Esta es la palabra por la cual todas las cosas permanecen y perduran y son sostenidas por su palabra y poder. Esta es la palabra que perdura para siempre. Todos los que han nacido otra vez de la semilla inmortal, testifican de esta palabra junto conmigo. Ahora, la palabra es manifestada [mostrada] de la misma manera como siempre lo fue, que reúne los corazones de las personas, que parte lo precioso de lo vil, y de los dos, [destruir lo vil] nos ha hecho uno. Esta es la palabra que nos permite ver que toda la carne es como la hierba.

Esta es la palabra que existía antes que cualquier letra [escritura] fuera escrita. Todos los que no tienen esta palabra, ponen la letra [la Biblia] por la palabra, y están en la naturaleza de Caín, envidiando y asesinando, corriendo rápidamente hacia lo impío. Dios no acepta el sacrificio de Caín. Todas sus predicaciones, todas sus oraciones, todos sus cantos y exposiciones, todas sus iglesias, todas sus adoraciones, todos sus maestros, y todos sus bautismos — estos son los inventos de la letra [la Biblia] que fueron inventados e imaginados por sus mentes carnales — estas cosas son todas para el fuego. Su profesión debe ser reunida en manojos y echada en el fuego porque son todas obras de la carne, que proceden de la primera naturaleza.

Aquellos de ustedes que viven en la primera naturaleza, no conociendo la palabra de Dios, sino sólo la letra [sólo tienen conocimiento de la Biblia]; ustedes crucifican al justo, y entran en el lugar del justo, apagando la luz que está dentro de ustedes, con el engaño que transforma el lugar del justo, como Caín lo hizo cuando él mató a su hermano Abel. Él fue al lugar de su hermano y dijo: '¿Acaso soy el guarda de mi hermano?' Por lo tanto, todos ustedes que crucifican al justo, ustedes son como Caín, porque es el justo a quien Dios acepta, el segundo nacimiento. Así como ustedes pueden leer, el sacrificio de Caín no fue aceptado por Dios, sino que a Abel (el segundo nacimiento) Dios aceptó, porque él era justo. Caín asesinó a Abel porque las obras de Abel eran justas, y las de Caín eran impías. Ahora, todos ustedes, que están en el primer nacimiento, son Caín, en la envidia; asesinos de hombres, y Dios no acepta vuestro sacrificio. Ahora, todos los que van a la palabra, van al tiempo antes que existiera Caín.

Todos los profetas del Señor hablaron de esta palabra, y después los falsos profetas obtuvieron la forma de la palabra de los verdaderos profetas, pero no tenían la palabra. Entonces el Señor envió a sus profetas, quienes tenían su palabra, para clamar en contra de los profetas que "hablan adivinaciones de su propia mente y le roban mi palabra al prójimo." Ellos usan sus lenguas y dicen "el Señor dice," cuando el Señor no había hablado con ellos. Como fue entonces, así es ahora. Todos los maestros [religiosos] del mundo hablan adivinaciones con sus propias mentes, y no de la boca del Señor. El Señor está en contra de ellos. Ahora, yo testifico por esta misma palabra como siempre lo fue. Así ellos atraen a la gente hacia la letra [la Biblia], y le dicen al pueblo que la letra [la Biblia] es la palabra, y que los escuchen, quienes hablan de sus vanas imaginaciones lo que esto significa. Por lo tanto ellos gobiernan por su propia cuenta a la gente pobre, ante lo cual el Señor siempre estuvo en contra.

Porque Dios es libre y quiere que su pueblo sea libre, y su evangelio es gratuito, y sus misericordias son gratuitas, y su gracia es gratuita. Su evangelio es gratuito para toda criatura, y su gracia es gratuita para toda criatura. Su gracia no es la letra [la Biblia]; el evangelio no es la Letra [la Biblia]; sus buenas nuevas no son la letra. Porque muchas pobres almas atribuladas pueden estar bajo la muerte y la condenación, mientras tienen la letra; y allí están heridos sin paz, hasta que Jesús trae buenas nuevas del evangelio gratuito. Entonces ustedes testificarán conmigo que el evangelio es un evangelio gratuito, y no para ser comprado ni vendido por dinero, y que la gracia de Dios es gratuita. Oigan, todos los que tienen sed, vengan al agua de vida; aquel que no tiene dinero, venga y compre vino y leche sin dinero y sin precio; y oigan diligentemente para que su alma pueda vivir, y yo haré un pacto eterno con ustedes, las fieles misericordias demostradas a David. Por lo tanto el pueblo entero consideren, y vean si ustedes pueden presenciar a sus almas levantadas de los muertos, y a sí mismos comprados en este pacto eterno.

Por lo tanto, ¿quién puede presenciar a su alma comprada de la muerte? ¿Han ido ustedes hacia el principio? Pero ustedes no tienen nada más que la letra [Biblia], y están gastando su dinero y su labor sin ser satisfechos; gastando todo su dinero en lo que no es pan. Ustedes están siguiendo a perros codiciosos y necios, que nunca se pueden saciar. Ellos son los sacerdotes de Baal, quienes han abandonado el camino correcto, yendo tras el error de Balaam, corriendo tras el camino de Caín, quien amó el pago de la injusticia, quien siempre asesina al justo, despreciando la primogenitura en lo particular. Como Caín, asesinando al justo, quien lo asesina en lo particular; la misma naturaleza asesina en lo general, donde la semilla justa guía, gobierna, y es la cabeza. Por lo tanto la generación de Caín no es más que una, la cual es el primer nacimiento. Ahora, al amar la Luz, ésta los guiará para alejarlos de todos los hombres, para que ustedes nunca tengan que mirar al hombre otra vez para obtener guía o enseñanza.

Jorge Fox


Escrito en 1652

Más del Diario de Jorge Fox:

Si ustedes esperan [en Dios] en aquello que es puro en ustedes, ustedes podrán encontrar y ver, porque Dios les ha dado una medida de su espíritu, por el cual ustedes pueden comprender las cosas y ver los engaños. Ahora cuando la mente se sale de esa medida pura, la cual les permite ver los engaños, la simplicidad es atrapada, y Dios ya no está en los pensamientos de ustedes; en cambio, el hijo de perdición que está en ustedes se sienta en el templo de Dios, donde no debe sentarse. Con el nacimiento del Señor [en ustedes], este hijo de perdición es descubierto, y con el brillo de la venida del Señor [en ustedes], él es consumado; ese hombre de pecado es revelado [en ustedes], y así ustedes testificarán el cumplimiento de las escrituras. Pero ustedes deben esperar en aquello que es puro, lo que les mostrará cuando su mente se aleje en desobediencia, estableciendo los sacerdotes (externos) de Baal ante Dios, y aquello que provee una distracción en la mente donde ha habido una detención entre los dos (ustedes y Dios); porque todas las dificultades están afuera en el mundo, pero Cristo dijo "en mí tendrán paz perfecta." Esperen en Cristo y preocúpense que él esté en ustedes, (allí es donde ustedes esperan su aparición). Manténganse enfocados en su interior, (manténganse buscando a Cristo dentro de ustedes), y no sigan las afirmaciones de he aquí que Cristo está aquí o he aquí Cristo está allá, que los distraen de la búsqueda exterior, ustedes tendrán paz en un corto tiempo. Después ustedes testificarán de Cristo, quien es la sustancia de los profetas y los apóstoles. Las escrituras son enseñadas en ustedes dentro de ustedes (por Cristo) para guiarles al Padre, el Señor Dios del cielo y de la tierra. Al esperar al Espíritu del Señor dentro de ustedes para guiar sus mentes, ustedes encontrarán su fortaleza renovada diariamente por el Espíritu que nos dio las escrituras. No hay confusión, sino paz perfecta. Por este Espíritu somos bautizados en un cuerpo, y este Espíritu es la unidad de los santos, quienes aunque estén ausentes en el cuerpo, están presentes en el Espíritu, y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu. Este Espíritu circuncida y quita el cuerpo de pecado de ustedes, y ustedes son santificados por medio de su obediencia al Espíritu. Ustedes llegarán a testificar que las escrituras son puras y claras, ya que son sin mezcla [de las interpretaciones de los hombres], como los hombres santos que las poseían y nos las dieron. Así los hombres santos las poseen y nos las dan otra vez y las testifican otra vez.

(Para leer más acerca de las creencias de Jorge Fox haga clic aquí.)

Por lo tanto Jesús, en su Espíritu, es la Palabra de Dios, ¡no la Biblia! Pensar que la Biblia es la Palabra de Dios es un invento peligroso del hombre en las sectas deficientes. El peligro de mal interpretar es aclarado aún más a continuación en esta página.

Venid a mí ... Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí; ... Mat 11:28-29
¡Tome nota! Él no dijo: "venid al estudio bíblico" ni "venid a la iglesia."
Él dijo Venid a mí y aprended de mí.

Los judíos tenían las escrituras, pero no tenían la palabra; por lo tanto ellos no reconocieron a Jesús porque ellos no estaban escuchando la voz de Dios.
Jesús les dijo: El que es de Dios escucha las palabras de Dios. Por esta razón vosotros no las escucháis, porque no sois de Dios. Juan 8:47. Sé que sois descendientes de Abraham; no obstante, procuráis matarme, porque mi palabra no tiene cabida en vosotros. Juan 8:37.
Pero nunca habéis oído su voz, ni habéis visto su apariencia,
ni tenéis su palabra permaneciendo en vosotros; Juan 5:37-38
.

Mis ovejas oyen mi voz. Todo aquel que es de la verdad oye mi voz. Juan 10:27,18:37

Jesús mismo distinguió entre las escrituras (la Biblia) y la Palabra, cuando se dirigió a los eruditos bíblicos y los estudiantes de la Biblia en esos tiempos, los fariseos, como se menciona en Juan a continuación:

Pero nunca habéis oído su voz, ni habéis visto su apariencia,
ni tenéis su palabra permaneciendo en vosotros; porque vosotros no creéis a quien él envió.
Vosotros escudriñáis las Escrituras, porque os parece que en ellas tenéis vida eterna, y ellas son las que dan testimonio de mí. Juan 5:37-39


En los versículos anteriores Jesús claramente señala la diferencia entre la palabra y las escrituras, (la Biblia).
Y la Palabra de su Voz que mora (vive) en ustedes es claramente mejor que las escrituras.
La palabra está cerca de ti; está en tu boca y en tu corazón, para que la obedezcas. Rom 10:8, Deut 30:10-14.
Claramente, la Biblia no está en su corazón ni en su boca; es el Espíritu de Dios, la Palabra de Dios.
La Palabra de Dios es Espíritu: el Espíritu de Dios, o Espíritu Santo, o Espíritu de Cristo dentro de cada uno de nosotros, donde vive y mora.

Además, Jesús no está feliz: Vosotros escudriñáis las Escrituras, porque os parece que en ellas tenéis vida eterna
Pero vosotros no queréis venir a mí para que tengáis vida. Juan 5:39-40


De la Palabra del Señor en el interior: "Él no les está diciendo que repitan lo que están haciendo."
Claramente, Jesús los está corrigiendo, diciéndoles que al escudriñar las escrituras: 1) ellos incorrectamente piensan que la vida eterna está en las escrituras, y que está disponible para obtenerla con escudriñar lo suficiente, 2) hacer esto no lleva a la vida eterna, y 3) esto se hace en lugar de ir a Él para recibir vida eterna.

Él nos está diciendo que nosotros sustituimos el ir directamente a él con estudiar la Biblia; la Biblia sólo testifica de Él.
Jesús nos acaba de decir que estudiar la Biblia no es venir a Él para que usted pueda tener vida eterna.
Las personas piensan que al estudiar la Biblia ellos encuentran vida eterna, pero el camino a la vida eterna es ir directamente a Él.
Las palabras que oímos son palabras de vida eterna, no las palabras que leemos u oímos de la Biblia.
Las palabras que yo les he hablado son espíritu, y dan vida. Juan 6:63
Por lo tanto, para tener vida eterna, necesitamos oír la Voz del Señor y obedecer las palabras que él nos habla con espíritu.
Jesús es el camino, la verdad, y la vida. La Biblia sólo testifica del camino, la verdad, y la vida.
Si queremos el camino, la verdad, o la vida, tenemos que ir a Él.
Él quiere que nosotros lo busquemos a Él, no que busquemos conocimiento acerca de él en la Biblia.

La manera de buscar a Dios es ir a él, escucharlo a él, y atesorar las palabras que le oímos hablarnos a nosotros. Venga directamente a él, al esperarle a él en humilde silencio, para velar, para escuchar, y oír sus palabras que Él le habla a usted que le imparten la vida de Dios y sus palabras que usted oye están implantadas en su corazón. Juan 6:63, Santiago 1:21.

De la Palabra del Señor en el interior:

Hemos convertido el aprender las escrituras en un rival de aprender directamente de Dios al ir a Él.
Pero las escrituras no están equivocadas; la manera en que idolatramos las escrituras es lo que está equivocado.
En vez de estudiar la Biblia, tener grupos de oración, y hacer sociales en la iglesia — él quiere que nosotros vayamos a Él.
todo aquel que viene a mí y oye mis palabras, (oírlo hablarle a usted) Lucas 6:47-8
Jesús contestó, Yo soy el pan de vida. El que viene a mí nunca tendrá hambre. Juan 6:35
Así como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, de la misma manera el que me come también vivirá por mí. Juan 6:57
Pero vosotros no queréis venir a mí para que tengáis vida. Juan 5:39-40

Pero nunca habéis oído su voz, ni habéis visto su apariencia. Juan 5:37
Oír la voz del Padre es oírle hablar palabras. El que es de Dios escucha las palabras de Dios. Juan 8:47
Ni tenéis su palabra permaneciendo en vosotros; porque vosotros no creéis a quien él envió. Juan 5:38
Jesús dice que oír la voz es muy importante para tener su Palabra morando en nosotros.
Si vosotros permanecéis [continuáis] en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. Juan 8:31-32
La Biblia no es la Palabra en la que debemos morar y no es la verdad. Jesús es la verdad. Las palabras habladas por Dios con Espíritu son verdad.
Jesús nos dijo en su oración al Padre: Santifícalos a través de tu verdad. Tu palabra es verdad. Juan 17:17
El dijo que las palabras del Padre son verdad;
las palabras que oímos de la voz del Padre, o la voz de Jesús, o del Espíritu de Verdad.
.. Pero vosotros no habéis aprendido así de Cristo, asumiendo que vosotros realmente le habéis oído y habéis sido enseñados por él, así como la verdad está en Jesús. Efe 4:20-21
El Espíritu de verdad que yo os enviaré de parte del Padre, Juan 15:26. El Espíritu Santo les enseñará todas las cosas. Juan 14:26
Si moramos [continuamos] en la palabra de Cristo, [el espíritu], somos sus verdaderos discípulos y conoceremos la verdad.
Las palabras de la Biblia no tienen espíritu y no están dirigidas a su condición o su necesidad exacta.
Cuando el Espíritu de Dios nos habla, nos habla acerca de nuestra condición exacta y exactamente lo que necesitamos saber.
Así es como buscamos a Dios. Buscamos oír su voz y después atesoramos lo que oímos, y obedecemos lo que él nos dice que hagamos.

Leer y estudiar la Biblia no es buscar a Dios, ni morar en Él.

De la Palabra del Señor en el interior:

Su mención de las 'cartas copiadas' se refiere a las cartas de Pablo, Pedro, Juan, Santiago y Judas que usted lee en el Nuevo Testamento. ¿Por qué es la lectura de diez palabras de Él mejores que leer diez de las cartas del Nuevo Testamento? Porque las palabras que usted le oye hablarle imparten la vida de Dios a tu corazón; pero leer diez las cartas del Nuevo Testamento es sólo una obra de la carne, lo cual es no beneficia en nada; de hecho la mayoría de la gente lee las cartas del Nuevo Testamento y piensan que fueron escritas para ellos, cuando de hecho la mayoría fueron escritas a los creyentes muy avanzados quienes habían alcanzado la primera etapa de la perfección. Leer la Biblia es valiosa para la comprensión de lo que es el pecado y para mantener su esperanza en el verdadero evangelio; sin embargo, tu esperanza debe estar en el verdadero evangelio y el beneficio de llevar la cruz para darse cuenta de sus promesas.

El Espíritu es el que da vida; la carne no aprovecha para nada. Las palabras que yo les hablo son espíritu, y dan vida. Juan 6:63
De la Palabra del Señor en el interior: "Cuando tú has oído las palabras muertas en la Biblia y las recuerdas, haz caso de lo que se dice; siempre obediente a sus mandatos. Si aquellos que oyen obedecen, su progreso será rápido."

Recuerde, la Biblia ni siquiera se imprimió hasta el año 1456. En el tiempo de la iglesia primitiva de los apóstoles, las escrituras escritas estaban en rollos abultados, raros y caros, que no estaban disponibles para la mayoría de la gente; y si estaban disponibles, típicamente estaban limitados al Antiguo Testamento en las sinagogas. Las cartas de Pablo, Juan, Santiago y Judas citan el Antiguo Testamento, pero nunca del libro de Mateo, Marcos, Lucas o Juan; esos libros no estaban disponibles. Pablo había sido extensamente educado en las escrituras del Antiguo Testamento por la principal autoridad de su tiempo, Gamaliel, por lo tanto él usa muchas citas de las escrituras, pero todas son del Antiguo Testamento; a pesar de las pocas citas que ellos hicieron, Pedro, Judas y Juan fácilmente tenían acceso a muchas escrituras del Antiguo Testamento en Jerusalén. Por los siguientes 250 años después del tiempo de los apóstoles, hubieron muchos libros cristianos diferentes (incluyendo lo que ahora compone el Nuevo Testamento tan pronto como el año 90 d. C.), y escritos en rollos de pergamino, que estaban principalmente en la posesión de los así llamados obispos de grandes ciudades como Alejandría, Roma, Cartago, Antioquía, Cesaria, Nicomedia, y centros en Asia Menor; cada ciudad grande habiendo escrito o favoreciendo diferentes libros que a menudo se centraron en desacuerdos doctrinales insignificantes, que no mostraron unidad de Espíritu dentro del cristianismo organizado; (esto no es sorprendente porque incluso cuando Juan estaba vivo ya habían muchos anticristos que habían salido de los verdaderos creyentes). Después de una larga controversia acerca de cuáles libros serían incluidos, decidida por un voto de hombres, la Biblia con el Nuevo Testamento fue por primera vez organizada, y 50 copias creadas, en el año 331 d. C. por orden del emperador romano Constantino, la cabeza efectiva del cristianismo (quien había envenenado a su hijo y había hervido a su esposa hasta matarla). Las muchas versiones diferentes de escritos cristianos fueron entonces quemadas a través del imperio romano, (los pocos que permanecieron porque todos los escritos cristianos fueron previamente quemados en el año 303 por orden del emperador Diocleciano). Esta masiva versión oficial romana, escrita a mano en pergaminos, estaba en latín para facilitar que el público la leyera en las "iglesias" públicamente construidas en el imperio romano. Por siglos la Biblia estaba disponible solamente para el clero; después, cualquier persona que no fuera del clero (los laicos) que poseyera una Biblia era considerada un hereje y era entregada a la inquisición (muerte); y la traducción de la Biblia del latín a un idioma nativo siempre estuvo estrictamente prohibida. En el siglo 16 después de la reforma y la difusión de la imprenta, las Biblias llegaron a estar disponibles por primera vez para el público en general en su propio idioma. Por lo tanto, la iglesia primitiva prosperó en espíritu y poder sin la Biblia, porque la verdadera Palabra de Dios se difundió como reporta el libro de Hechos: "la palabra de Dios multiplicada, la palabra de Dios aumentada, y ellos hablaron la Palabra de Dios." De su propia boca, Dios puso su palabra en las bocas de ellos para que hablaran, lo cual creó más creyentes que podían hablar la Palabra de Dios también.

No sólo de pan vivirá el hombre sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Mat4:4
Esto indiscutiblemente no es la Biblia. ¡Nosotros debemos vivir de las palabras que salen de la boca de Dios! NO la Biblia.
Y nosotros necesitamos palabras de la boca de Dios diariamente. Necesitamos nuestro pan diario del cielo — las palabras de su boca.

Jesús dijo: Yo soy el pan de vida. El que viene a mí nunca tendrá hambre. Juan 6:35. Escuche y viva.
Aquel que continúe alimentándose de mí vivirá por medio de mí y por causa de mí. Juan 6:57
Danos hoy nuestro pan de cada día — las palabras que Jesús nos habla a nosotros.
Deja de trabajar y esforzarte y producir el alimento que perece y se descompone,
sino esfuérzate y trabaja y produce más bien el alimento que permanece para vida eterna. Juan 6:27

No tenéis necesidad de que alguien os enseñe. Pero, como la misma unción os enseña acerca de todas las cosas. Juan 2:27
Lo que se conoce acerca de Dios se revela en ellos, pues Dios se lo manifestó. Rom 1:19
(Pablo está diciendo que lo que debe ser aprendido de Dios debe ser revelado en el interior del hombre — por Cristo, la Luz en todos los hombres.)
¿O no conocéis en cuanto a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que ya estéis reprobados? 2 Cor 13:5

De la Palabra del Señor en el interior: "El mundo se esconde en la Biblia." El mundo se esconde de Dios en la Biblia.
Leer la Biblia es un sustituto de que Dios le enseñe, examine su corazón, lo convenza, y lo limpie.
El mundo se esconde de Cristo, la Palabra viviente que juzga los pensamientos y actitudes del corazón. Apoc 2:23,Rom 8:27,Efe 5:13
Se esconde de Cristo la Luz, quien a la vez sacará a la luz las cosas ocultas de las tinieblas y expondrá las intenciones de los corazones. 1 Cor 4:5
Qué triste que nosotros pensemos que estamos buscando a Dios al leer la Biblia, pero Él nos ve como si estuviéramos escondiéndonos de Él.
Nosotros estamos cubriendo nuestra desnudez con la Biblia y escondiéndonos en el árbol del conocimiento. Gen 3:8-10
"Digo esto para tu vergüenza. Aunque tú tienes gran conocimiento de las escrituras
y las profesas, no posees a aquel de quien ellas hablan
."(voz del Señor)
Vosotros escudriñáis las Escrituras, porque os parece que en ellas tenéis vida eterna, y ellas son las que dan testimonio de mí.
Pero vosotros no queréis venir a mí para que tengáis vida. Juan 5:39-40

Las palabras que yo os he hablado son espíritu y dan vida. Juan 6:63
Las palabras que oímos son palabras de vida eterna.
Ni tenéis su palabra permaneciendo en vosotros; porque vosotros no creéis a quien él envió. Juan 5:38
Cuando oímos su voz y guardamos sus palabras, entonces su palabra permanece en nosotros. Ella vive en nosotros, y nos controla.
Y sus palabras viven en nosotros y nos controlan, somos hechos libres de pecado, y obtenemos la vida eterna. Poseemos a Jesús.
El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí, y yo en él. Juan 6:56
Dios es Palabra y Espíritu. Él es el verbo hecho carne. Nosotros debemos alimentarnos de sus palabras: escuchar, y obedecer.
Debemos beber su Espíritu de amabilidad, bondad, paz, y amor por el cual las palabras fueron pronunciadas.

Así como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre,
de la misma manera el que me come también vivirá por mí.
El que come de este pan vivirá para siempre. Juan 6:57-58

Así es como poseemos a aquel de quien hablan las escrituras, poseemos a Jesús.

De la Palabra del Señor en el interior: "Llamar a la Biblia la palabra es la mentira más impía del cristianismo." ¿Por qué llamarle a la Biblia la palabra es la mentira más maligna del cristianismo?—porque la gente lee "Bienaventurados son los que oyen la palabra de Dios Dios [dentro de su corazón] y la guardan [la practican, obedecen]", Lucas 11:28; pensando que significa leer la Biblia en vez de escuchar quietamente a Dios esperando que les hable sus palabras. El cristianismo ha puesto un libro entre Dios y el hombre, separando al hombre del amor de Dios, creando una forma de piedad sin poder: un sustituto impotente de escuchar en silencio esperando que Él nos hable a cada uno de nosotros mente a mente con palabras habladas adaptadas a nuestro entendimiento exacto, y que nos imparte la vida de Dios, Cristo, a nosotros. Como la Palabra del Señor en el interior dijo: "Ay de ellos porque han vinculado una forma externa entre Dios y el hombre."

Algunos dicen que debido a que las palabras en la Biblia son las palabras de Cristo, leerlas es lo mismo que haberlo oído a él hablándolas.
Las palabras que yo os he hablado son espíritu y dan vida, Juan 6:63;” él no dice que las palabras como están escritas, mucho menos las escrituras o escritos, son espíritu y vida. Cuando Cristo mismo le habla al alma, sus palabras son espíritu y vida para esa alma, porque el espíritu y la vida están en sus palabras, cuando él las habla. Pero cuando otro las lee o las habla sin su espíritu, ellas no ministran ni espíritu ni vida. Por ejemplo, el llamado de Cristo a Lázaro cuando estaba muerto y enterrado “ ¡Lázaro, ven fuera!;" sus palabras eran espíritu y vida para Lázaro. Pero si otra persona lee y habla las mismas palabras a un hombre muerto y enterrado, y le dice que salga afuera, esas palabras no lo levantarán a la vida. (Del Progreso del cristiano).

Si vosotros permanecéis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. Juan 8:31-2 [La palabra se refiere a Cristo; permanecer en Cristo.]
Si el Hijo os hace libres, seréis verdaderamente libres. Juan 8:36
Ser hecho libre, es ser liberado de la cautividad. Ser liberado de la esclavitud. Ser liberado del pecado.
Y el pecado incluye ira, lujuria, inmoralidad sexual, avaricia, envidia, mentira, pasiones, placeres, etc., Gál 5:19-23, Efe 5:5, Apoc 21:8
Jesús vino para que él pudiera destruir al diablo y sus obras [el pecado] en nosotros — si vamos a él.
Para esto es revelado el Hijo de Dios [en nosotros]: para deshacer [en nosotros] las obras [pecado] del diablo. 1 Juan 3:8
Juan dijo: ‘Os he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes, y la palabra de Dios permanece en vosotros, y habéis vencido al maligno,’ a saber, el diablo, por la palabra de Dios, la cual existía antes que el diablo existiera.
Por lo tanto aquí pueden ver cuál es el medio por el cual los caminos de los jóvenes eran limpiados y santificados, y lo que los hace fuertes, y para vencer al maligno — la palabra de Dios permaneciendo [que vive] en ellos [sus corazones].
Como Pablo confirma: Pero ahora, siendo libres del pecado y habiendo llegado a ser siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto [recompensa] a la santidad, y al fin la vida eterna. Rom 6:22

Como Juan confirma: Todo aquel que permanece en Él, no peca.
Todo aquel que peca, no le ha visto ni le ha conocido. 1 Juan 3:6
Todo aquel que ha nacido de Dios no comete pecado, porque la simiente de Dios
permanece en él, y no puede seguir pecando, porque ha nacido de Dios. 1 Juan 3:9

Y su semilla es las palabras que él ha plantado en su corazón, palabras que usted ha oído, la Palabra de Dios.
Todo aquel que es de la verdad oye mi voz. Juan 18:37
Aquellos que son reacios a mirar a su esclavitud dicen: 'dame la iglesia.' Voz del Señor

Como Jesús le dijo a Pablo: Yo te envío para abrir sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz y del poder de Satanás a Dios, para que reciban perdón de pecados, una liberación de la esclavitud del pecado y una herencia entre los santificados y purificados por la fe en mi. Hechos 26:17-18
La fe que purifica es fe para ir a él, escucharlo a él, oírlo, y fe suficiente para obedecer — continuamente permaneciendo en Él.

Por esto, la fe es por el oír, y el oír por la palabra de Dios. Rom 10:17
Romanos 10:17 es un versículo muy importante para entender lo que es la fe verdadera.

Recuerde, Pablo nos dice en Rom 10:8, la palabra está cerca de ti, en tu boca y en tu corazón; esta es la palabra de fe que predicamos, lo cual se refería a Deuteronomio:

Cuando escuchas y haces caso a la voz de Jehovah tu Dios para guardar sus mandamientos y sus estatutos escritos en este libro de la ley; y cuando te vuelves a Jehovah tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma.
Porque este mandato que te mando hoy no está oculto de ti, ni está lejos.
No está en el cielo, para que digas: '¿Quién subirá por nosotros al cielo y lo tomará para nosotros, y nos lo hará oír, a fin de que lo cumplamos?'
Tampoco está al otro lado del mar, para que digas: '¿Quién cruzará el mar por nosotros y lo tomará para nosotros, y nos lo hará oír, a fin de que lo cumplamos?'
Ciertamente muy cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón, para que la obedezcas. Deut 30:10-14


Por lo tanto la fe es oír la palabra de Cristo desde el interior de su corazón, y reconocerla como el Espíritu de Dios hablándole a usted, o Cristo hablándole a usted; y creerla lo suficiente como para obedecerla. Por lo tanto creer es: creer [confiar, depender, obedecer] en la palabra, Cristo, oída en su corazón. Bienaventurados son los que oyen la palabra de Dios y la guardan [la practican, obedecen]. El cristianismo quiere hacerle creer que oír a alguien leyendo las palabras de la Biblia es oír la palabra de Dios, y si usted las cree, usted es un "creyente." El cristianismo enseña incorrectamente que la fe viene por la creencia en el mensaje de la Biblia; si es así, entonces ¿cómo tuvieron fe Enoc, Noé, Job, Abraham, Isaac, Jacob, José, Moisés, etc., cuando las escrituras todavía no se habían escrito? Pero esto sólo resulta en la creencia en un libro y en la fe en las palabras de un libro. Sin embargo Pablo nos ha dicho que la fe viene por el oír la palabra, y esta palabra está en nuestros corazones; por lo tanto para tener una fe verdadera, usted debe oír a Cristo desde el interior de su corazón y creer que aquel a quien usted oye es el Hijo de Dios; y creer lo suficiente para obedecerle completamente.

Entonces, no un libro acerca de Jesús, sino que Jesús mismo es la fuente y el autor de su fe: la fe verdadera, de la cual Jesús es el autor y consumador de su fe, Heb 12:2. Por medio de la obediencia a la palabra, Jesús, usted tiene fe: Porque Jesús se convirtió en el autor y la fuente de la eterna salvación a todos los que presten atención y le obedezcan. Heb 5:9. Creer es obedecer. La obediencia lleva a la salvación — La obediencia lleva a la justicia.

Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como la rama no puede llevar fruto por sí sola, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Juan 15:4
El que permanece en mí y yo en él, éste lleva mucho fruto; (amor, paz, gozo, paciencia, bondad, amabilidad, fe, benignidad, y dominio propio. Gál 5:22-23)
Pero separados de mí, nada podéis hacer. Juan 15:5
. Las obras sin nuestra obediencia amorosa a los mandatos de Dios no cuentan para nada. 1 Cor 13:3
Para producir fruta, es haber obedecido muchos de los mandatos de Dios a usted.
Si alguien no permanece en mí, es echado fuera como rama y se seca.... en el fuego. Juan 15:6
Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que queráis, y os será hecho. Juan 15:7
Permanecer es la clave del éxito. Estudiar la Biblia sólo le dice lo que debemos lograr y evitar.
Para conocer la verdad, usted tiene que ser enseñado por Jesús mismo, personalmente, acerca de él. Sus palabras vivientes deben permanecer en usted.
Permanecer en Cristo, es permanecer en su Luz, en su presencia, en su palabra viviente (no leer la Biblia).
Cuando cualquier cosa [como los pecados secretos en su corazón] es expuesta y reprobada por la luz, y es hecha visible y clara; y donde todo es visible y claro hay luz. Efe 5:13-14

Permanecer es "continuar." Nosotros vamos a él y nos sentamos silenciosamente esperándolo a él; y después lo escuchamos hablándonos y velamos esperando lo que él nos muestra. Cuando la Luz aparece, nosotros pasamos tiempo en la Luz. Su Palabra viviente nos penetra, separando el espíritu del alma, y la Luz nos purifica por medio de la sangre de Jesús. A medida que nos arrepentimos, somos cambiados y recibimos más de su Espíritu. A medida que recibimos más de su Espíritu, él permanece y continúa en nosotros también. Nosotros nos hacemos poseedores de Cristo, no sólo profesantes.

Para permanecer en Él y ser enseñado por Él, usted debe escuchar, oír, y obedecer.
Para escuchar usted debe estar en silencio, no formando pensamientos, no hablando, ni leyendo la Biblia.
No uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que serán oídos por su palabrería. Por tanto, no os hagáis semejantes a ellos, porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad antes que vosotros le pidáis. Mat 6:7-8. Piense en el nombre de Jesucristo, pero no como un mantra que se repite, y después deje de pensar lo mejor que pueda. Cuando usted se de cuenta que su mente está divagando, vuelva a pensar en el nombre de Jesucristo.

No te precipites con tu boca, ni se apresure tu corazón a proferir palabra delante de Dios.
Porque Dios está en el cielo, y tú sobre la tierra; por tanto, sean pocas tus palabras.
Pues de la mucha preocupación viene el soñar; y de las muchas palabras, el dicho del necio.
Ecl 5:2-3

Espere en humilde silencio, escuche, y vele.

Sea tu misericordia, oh Señor, en proporción a nuestra espera y la esperanza en ti. Sal 33:22

Aguarda y espera en Jehovah. Esfuérzate, y que tu corazón esté confiado. ¡Sí, espera en Jehovah! Sal 27:14

Pero los que esperan en Jehovah renovarán sus fuerzas; levantarán las alas como águilas. Correrán y no se cansarán; caminarán y no se fatigarán. Isaías 40:3

Bienaventurado el hombre que me escucha, velando ante mis entradas cada día, esperando en los postes de mis puertas.
Porque el que me halla, halla la vida; y él obtiene el favor de Jehovah. Prov 8:34-35


Se dirá en aquel día: "¡He aquí, éste es nuestro Dios! En él hemos esperado, y él nos salvará: ¡Éste es Jehovah! En él hemos esperado. ¡Gocémonos y alegrémonos en su salvación!" Isa 25:9

De cierto en Dios espera en silencio mi alma; de él proviene mi salvación. Salmo 62:1

Aguarda y espera en Jehovah. Esfuérzate, y que tu corazón esté confiado. ¡Sí, espera en Jehovah! Sal 27:14

...los que esperan en Jehovah heredarán la tierra. Sal 37:9

Tú, pues, vuélvete a tu Dios; practica la lealtad y el derecho, y espera siempre en tu Dios. Oseas 12:6

Bueno es Jehovah para los que en él esperan, para el alma que le busca. Lam 3:25

¡Tome nota! Esperarle a él es buscarle. Leer la Biblia e ir a los servicios de las sectas no es buscar a Dios.

Desde la fundación del mundo no se ha escuchado, ni el oído ha percibido,
ni el ojo ha visto a ningún Dios fuera de ti, que actúe a favor del que en él espera. Isa 64:4

Pablo cita el versículo recién mencionado en 1 Corintios: "Cosas que ojo no vio ni oído oyó, que ni han surgido en el corazón del hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman." La diferencia clave: Isaías dice espera, y 1 Cor 2:9 dice aman. Por lo tanto amar a Dios es esperarle: nosotros le esperamos para oír sus palabras que nos enseñan, nos convencen, nos animan, y nos guían — eso es amar a Dios.

Porque nosotros por el Espíritu, por la fe, pacientemente aguardamos la esperanza de la justicia [rectitud]. Gálatas 5:5

Y Él aparecerá una segunda vez, ya no para llevar el pecado, sino para traer completa salvación a los que le esperan persistente y pacientemente. Heb 9:28

Esperar persistente y pacientemente es presenciar a Jesús trayéndole su salvación; lo que usted oye usted debe hacer caso y obedecer para obtener la salvación: habiendo sido perfeccionado, [Jesús] llegó a ser Autor y fuente de eterna salvación para todos los que presten atención y le obedezcan, Heb 5:9; es por gracia que a usted se le enseña y es cambiado para llegar a ser puro. Tit 2:11-14

Algunos de ustedes piensan que el silencio está en conflicto con: Orando en todo tiempo en el Espíritu con toda oración y ruego. Efe 6:18
Note que Pablo dijo: orando en el espíritu. Uno no puede orar en el espíritu si las palabras están formadas en su mente carnal.
Pablo estaba hablando a los cristianos que habían crucificado su carne y sus mentes carnales habían sido remplazadas con la mente de Cristo.
Pues la mente carnal es enemistad contra Dios; porque no se sujeta a la ley de Dios, ni tampoco puede. Rom 8:7
¿Cómo pueden ser las oraciones de una mente que es enemistad contra Dios ser agradables a Dios? Él debe ser adorado en Espíritu y en Verdad. Juan 4:23-24
Por lo tanto Pablo le estaba hablando a cristianos maduros, quienes tenían suficiente Espíritu para controlar sus palabras, acciones, y oraciones.
A menos que su corazón haya sido purificado, esté en silencio para esperar, aguardar, y escuchar las enseñanzas de Dios y sus palabras a usted.
Aguarda y espera en Jehovah. Esfuérzate, y que tu corazón esté confiado. ¡Sí, espera en Jehovah!
Sal 27:14


Desde la fundación del mundo no se ha escuchado, ni el oído ha percibido,
ni el ojo ha visto a ningún Dios fuera de ti, que actúe a favor del que en él espera. Isaías 64:4


Para obtener más entendimiento acerca de la necesidad de aprender en silencio, vea el destacado documento de Jorge Fox titulado ¿Por qué el silencio? — que también se encuentra en la barra lateral.

Pablo además nos recuerda que a él no le fue enseñado por ningún hombre, sino por revelación directa de Jesucristo. No busque a Jesús ni a la verdad en la Biblia; más bien escuche al Maestro en su interior, el único maestro que usted necesita, quien lo guiará hacia toda verdad al permanecer en Él, 1 Juan 2:27, para llegar a estar libre de pecado. No tenga la ambición de llegar a ser un experto en la Biblia; más bien tenga la ambición de ser enseñado por la Palabra viviente de Dios, quien le abre las escrituras con entendimiento a toda la verdad, pone de manifiesto todos los secretos de su corazón, y destruye el pecado que acecha en nuestros miembros, entronando verdaderamente así a Cristo como Señor y Rey en su corazón para que él lo gobierne en palabra y acciones.

El Espíritu Santo puede revelar entendimientos en cualquiera; pero por siglos las universidades bíblicas han enseñado de los textos en hebreo, griego, y latín, tratando desesperadamente de entender el verdadero significado de las escrituras. Si el Espíritu Santo estuviera ayudando en el estudio bíblico, el griego, hebreo y latín no serían necesarios, probando que Jesús no le enseña mientras usted está leyendo la Biblia. Jesús no criticó a los fariseos por la manera en que ellos estaban escudriñando las escrituras; él los criticó pasar tiempo buscando las escrituras en vez de ir a Él. Usted debe ir a su clóset, sentarse en humilde silencio, esperar a Dios, velar y escuchar.

Calle toda carne delante de Jehovah. Zac 2:13

De cierto en Dios espera en silencio mi alma; de él proviene mi salvación. Sal 62:1

Jehovah está en su santo templo; ¡guarde toda la tierra silencio en su presencia! Hab 2:20

En arrepentimiento y en reposo seréis salvos; en la quietud y en la confianza estará vuestra fortaleza. Isa 30:15

Las palabras que yo os he hablado son espíritu y dan vida. Juan 6:63

No te precipites con tu boca, ni se apresure tu corazón a proferir palabra delante de Dios. Porque Dios está en el cielo, y tú sobre la tierra; por tanto, sean pocas tus palabras. Ecl 5:2

Hay muchos hombres y mujeres que, habiendo oído y creído el verdadero evangelio de Cristo en este sitio web, quienes están oyendo a Cristo hablarles y enseñarles personalmente, mientras se benefician de su gracia que produce cambio.

Pero para oír su voz, usted debe ir a él sin el orgullo de ser recto o justo.
Usted debe ir a él como un pecador humilde, aún si usted piensa que usted está 'salvo.'
Pero el publicano, de pie a cierta distancia, no quería ni alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: 'Dios, sé propicio a mí, que soy pecador.'
Os digo que éste descendió a casa justificado en lugar del primero. Porque cualquiera que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.
Lucas 18:9-14
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados. Mat 5:6


¿Qué más dice Jesús acerca de oír su voz? A continuación:

Jesús dijo: Yo os mostraré a qué es semejante todo aquel que viene a mí y oye mis palabras, y las hace [las practica y las obedece]. Es semejante a un hombre que al edificar una casa cavó profundo y puso los cimientos de manera segura sobre una roca. Y cuando vino una inundación, el torrente golpeó con ímpetu contra aquella casa, y no la pudo sacudir, porque estaba fundada sobre una roca. Lucas 6:47-48
Aquí se menciona "Venir a mí" otra vez: no el estudio bíblico, no los servicios de su secta, ni las reuniones de oración, venir a Él.
"Escucha mis palabras" no significa escuchar a alguien leer la Biblia; es escuchar sus palabras vivientes, habladas por el espíritu.
Es muy simple. Vaya a algún lugar privado y silencioso. Deje de leer, hablar, y orar.
Trate de silenciar su mente. Estad quietos y reconoced que yo soy Dios. Sal 46:10
Piense en el nombre de Jesucristo, pero no vez tras vez como un mantra.
Escuche y vele. Cuando usted encuentre que su mente está divagando, vuelva a pensar en el nombre de Jesucristo.
Cuando él le ordene, usted obedezca. Yo castigo a todos los que amo. Sé, pues, celoso y arrepiéntete. Apoc 3:19
Cristo, la Luz, le muestra la condición de su corazón; al amar la Luz, usted se arrepiente y ella lo purifica.
Haga esto dos veces al día, 30 minutos cada día. A medida que él lo atraiga más, aumente la cantidad de tiempo.
Con este fundamento seguro él edifica la fe verdadera y la esperanza que lo purifican.
Siga haciendo esto y eventualmente usted será purificado, para que él aparezca, y usted esté en sus brazos, en el reino de los cielos.
Vea Cómo beneficiarse del poder de Dios que produce cambio para más información acerca de oír las enseñanzas de Dios y su poder que produce cambio.

Jesús dijo: El que tiene mis mandatos y los obedece, él es quien me ama. Y el que me ama será amado por mi Padre, y yo lo amaré y me manifestaré a él. Juan 14:21
Él no está hablando de los diez mandamientos; él está hablando acerca de lo que usted le oye que él le manda a arrepentirse.
Si usted sigue arrepintiéndose y obedeciéndolo, él vendrá a usted, usted verá a Dios.
Bienaventurados los puros de corazón porque ellos verán a Dios.
Él nos dijo esto porque sí es posible llegar a ser puros. Vea Pureza y un estado sin pecado para más información.
Pero sabemos que cuando él sea revelado, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.
Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, como él también es puro. 1 Juan 3:2-3

Y Él aparecerá una segunda vez, ya no para llevar el pecado, sino para traer completa salvación a los que le esperan persistente y pacientemente. Heb 9:28
Él no dijo aquellos de una generación especial en algún tiempo; él dijo aquellos. Vea el Regreso de Jesús para más información.

Le dijo Judas, no el Iscariote: — Señor, ¿cómo es que te has de manifestar a nosotros y no al mundo? Y Jesús respondió y le dijo: — El que me ama, mi palabra guardará [me obedecerá, practicará mis enseñanzas]. Y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos nuestra morada con él. Juan 14:22-23
Si usted obedece sus enseñanzas, usted obedece lo que usted oye, no palabras de la Biblia — — ella no fue imprimida hasta 1456.
Si usted se arrepiente y obedece sus enseñanzas que usted oye, Cristo y el Padre aparecen en su corazón para establecer su hogar.
Y su hogar es un reino, el reino de los cielos, el reino de Dios y de Cristo, establecido en su corazón.
El reino de Dios no vendrá con señales externas que se puedan observar. No dirán: "¡Mirad, aquí está!" o "¡Allí está!" Porque el reino de Dios está dentro y alrededor de vosotros. Lucas 17:20-21
Dios está cerca y en él vivimos y nos movemos y somos. (Hechos 17:27-28)
El reino es una dimensión espiritual, donde caminamos por la Luz de Dios. Nosotros ya no vemos el mundo.
Vea la Segunda venida de Jesús para más información.

Jesús dijo: Yo castigo a todos los que amo. Sé, pues, celoso y arrepiéntete. Apoc 3:19
¿Cómo puede él reprenderlo a menos que usted le oiga hablarle? Él no lo puede reprender con la Biblia.

Comentario bíblico en línea
para mostrar la verdadera esperanza, la verdadera fe, y la verdadera salvación.
Comience con Juan 14 y Juan 17
Revise los versículos que muestran las consecuencias de no obedecer la voz del Señor
Lea el significado olvidado de:
El Padre Nuestro
El sermón del monte
Salmo 23

Estudiar la Biblia aumenta su conocimiento y por lo tanto aumenta su orgullo,
Estar en silencio, para oír y obedecer, eventualmente resultará en que el Espíritu Santo destruye su orgullo y su mente carnal.
Por lo tanto estudiar la Biblia es una obra de la carne.
Jesús dijo: El Espíritu es el que da vida; la carne no aprovecha para nada. Las palabras que yo os he hablado son espíritu y dan vida. Juan 6:63

Pablo dijo: Esto digo e insisto en el Señor: que no os conduzcáis más como se conducen los gentiles, en la vanidad de sus mentes, teniendo el entendimiento entenebrecido, alejados de la vida de Dios por la ignorancia que hay en ellos, debido a la dureza de su corazón. Una vez perdida toda sensibilidad, se entregaron a la sensualidad para cometer ávidamente toda clase de impurezas. Pero vosotros no habéis aprendido así de Cristo, asumiendo que ustedes realmente le habéis oído y habéis sido enseñados por él, así como la verdad está en Jesús. Despojaos de la vieja naturaleza que controlaba vuestra conducta; la cual se corrompe a sí misma por medio de lujuria y deseos que surgen del engaño; pero renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos de la naturaleza que es creada nuevamente que ha sido creado a la imagen de Dios en justicia y santidad de verdad. Efe 4:17-24.

¿Se está comenzando a dar cuenta que es de suma importancia oír y ser enseñado por la verdad, por Jesús mismo?

En el juicio, Jesús dijo que él rechazaría a muchos que le llamaron Señor y que incluso habían hecho milagros en su nombre al decirles claramente: "Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad" [pecado, iniquidad o impiedad]. Mat 7:21-23
Todo aquel que comete pecado también infringe la ley, pues el pecado es infracción de la ley. 1 Juan 3:4
A menos que oigamos su voz, obedezcamos su voz, permanezcamos en Él, y seamos purificados por él, todavía pecamos y él no nos conoce.
Las vírgenes insensatas que no tenían aceite en sus lámparas dijeron: "¡Señor, señor, ábrenos!" (sin permanecer en Él, su Luz y su Palabra)
Respondiendo, Jesús dijo: 'De cierto os digo que no os conozco.'
De la Palabra del Señor en el interior: "Yo sólo conozco a aquellos que han sido crucificados".

Si permanecéis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.  Juan 8:31-32
De cierto os digo que todo aquel que practica el pecado es esclavo del pecado. Juan 8:34
Usted no puede continuar siendo un esclavo del pecado y servir a Dios, o aún esperar su aprobación. Rom 8:8
Vea La cruz perdida para más información. Si usted piensa que la gracia es su permiso para pecar hasta la muerte, vea La gracia verdadera en contraste con la gracia falsa.

Jesús dijo: Considerad lo que oís: Con la medida con que medís, será medido para vosotros y os será añadido. Mar 4:24-5

Jesús respondió: "Mi madre y mis hermanos son aquellos que oyen la palabra de Dios y obedecen." Lucas 8:21

Jesús dijo: "Más bien, bienaventurados son los que oyen la palabra de Dios [dentro de su corazón] y la guardan [la practican, obedecen]." Lucas 11:28

Jesús dijo: Mirad, pues, cómo oís; porque a cualquiera que tenga, le será dado más, y a cualquiera que no tenga, aun lo que piense tener le será quitado. Lucas 8:18

Jesús dijo: Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído. Guárdalo y arrepiéntete. Apoc 3:2-3

Pablo dijo: Por esto, la fe es por el oír, y el oír por la palabra de Dios. Rom 10:17

Jesús dijo: Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre. El que tiene oídos [para oír], que oiga, y contemple, discierna, y entienda al oír. Mat 13:43

Note como los versículos recién mencionados tienen significados completamente diferentes, dependiendo de qué cree usted que es la Palabra.
¿Puede ver que es posible malinterpretar completamente las importantes instrucciones que él nos ha dado, basado en qué es la Palabra de Dios?

Jesús dijo: De cierto, de cierto os digo que el que oye mi palabra y cree [depende, confía, obedece] al que me envió tiene vida eterna. El tal no viene a condenación, sino que ha pasado [verbo pasado] de muerte a vida. Juan 5:24. Este versículo no significa que una vez que usted oiga la Palabra en el interior de su corazón, o del Espíritu Santo, usted ha pasado de la vida a la muerte; esto se refiere a cuando usted oye su verdadera voz que es como trueno sobre las aguas.

Hay una voz del Señor que es como un trueno sobre las aguas descrita en muchos pasajes del Antiguo Testamento. Esto es radicalmente diferente que la voz apacible y delicada que oímos desde el interior de nuestros corazones proveniente del Espíritu Santo. La Palabra del Señor en el interior y el Espíritu Santo nos hablan con palabras de Jesús, por lo tanto, estamos escuchando de el Hijo de Dios. Pero a menos que podamos realmente escuchar la Voz del Señor, no vamos a saber con certeza que es el Señor quien nos habla. De la Palabra del Señor en el interior: "Siempre tendrás dudas hasta que oigas su voz. Mi voz es como un trueno sobre las aguas. Oirás su voz cuando Él te llama". Nosotros escucharemos la voz del Señor como trueno sobre las aguas por primera vez después que nos hayamos sometido al bautismo de fuego y muerte para ser llamados a venir fuera y resucitados como una nueva criatura. Entonces, como Juan 10:3-5 declara: conoceremos su voz, él nos guiará fuera del mundo hacia el reino, y huiremos de otras voces. Cuando oyes su voz por primera vez, has pasado de la muerte a la vida; y una vez que usted ha oído su voz como truenos sobre aguas, usted siempre sabrá si es el Señor que le habla o no.

Primero debemos escuchar al Espíritu Santo y la Palabra del Señor en el interior para oír y obedecer sus muchas enseñanzas y órdenes. Luego, con larga persistencia y paciencia en hacer obras de arrepentimiento obediente, experimentamos el bautismo de fuego y muerte, para luego oír la Voz del Señor mientras pasamos de la muerte a la vida. Hasta entonces, tenemos que estar vigilantes para no ser engañados por el enemigo, quien pretende ser el Señor que nos habla. Basado en el consejo de Eduardo Burrough, (haga clic para leerlo), un gigante de los primeros cuáqueros, no deberíamos hacer nada sino arrepentirnos hasta que podamos distinguir entre la voz del Señor y la voz del enemigo; y William Penn escribió: "Aunque es el deber de todos caminar en la luz, y esperarla, para que por ella puedan ser instruidos en el camino de la vida y la salvación, sin embargo son solamente los que realmente son guiados por ella* (la luz), los que pueden discernir correctamente entre los espíritus falsos y los verdaderos."

* Para ser guiado o dirigido por la luz, la luz primero debe surgir en su corazón como una estrella magnífica, de modo que se le muestre todo lo que debe hacer y se le diga todo lo que debe decir; el inequívoco surgimiento de la luz viene de la fe en la voz.

Usted podría escuchar al Señor decirle que siga adelante con su consideración de comprar algo o hacer algo que usted considere necesario; y siempre y cuando no haya nada que usted sepa que está equivocado, o que no sea nada que Él le haya dicho en el pasado que no haga, usted puede seguir las sugerencias de Él antes de poder distinguir su voz. Si usted no necesita lo que está considerando comprar, Él podría simplemente decirle: "no lo necesitas". Si no es necesario hacer algo que usted está considerando, puede que él le diga: "no es necesario". Si es necesario, él podría alentarlo a seguir adelante.

Lea más acerca de evitar Engaños en Cómo Beneficiarse del Poder de Dios que Produce Cambio.

Más versículos que apoyan el escuchar las palabras de Dios:

Escoge, pues, la vida para que vivas, tú y tus descendientes, amando a Jehovah tu Dios,
escuchando su voz y siéndole fiel
. Porque él es tu vida y la prolongación de tus días
. Deut 30:19-20

Prestad atención, oh cielos, y hablaré; escuche la tierra los dichos de mi boca. Deut 32:1


Pero si tu corazón se aparta y no obedeces; si te dejas arrastrar a inclinarte ante otros dioses y les rindes culto,
yo os declaro hoy que de cierto pereceréis. Deut 30:17-18


Y vino una voz desde la nube, que decía: 
Este es mi Hijo amado, a él oídLucas 9:35


Entonces Samuel preguntó: — — ¿Se complace tanto Jehovah en los holocaustos y en los sacrificios como en que la palabra de Jehovah sea obedecida
Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención es mejor que el sebo de los carneros. 1 Sam 15:22


Bienaventurado el hombre que me escucha, velando ante mis entradas cada día, esperando en los postes de mis puertas.
Porque el que me halla, halla la vida; y él obtiene el favor de Jehovah. Prov 8:34


 "La palabra está cerca de ti, en tu boca y en tu corazón [para que la puedas oír y obedecer];" esta es la palabra de fe que predicamos. Rom 10:8
Por esto la fe es por el oír, y el oír por la palabra de Dios. Rom 10:17
Si la Palabra de Dios es la Biblia, entonces ninguno de los primeros cristianos tenía fe, porque la Biblia no fue imprimida hasta el año 1456.
Sólo con que Pedro hablara, el Espíritu Santo cayó sobre sus oyentes; (Hechos 11:15), porque los apóstoles hablaron la palabra de Dios a partir del espíritu.
Y cuando usted realmente oye a Cristo hablándole, su fe crecerá a pasos agigantados.

La voz del Señor es buena, amable, pura, fácil de entender, fácil de aceptar, pacífica, completa, siempre moralmente correcta, alentadora — nunca con ni siquiera una pizca de sarcasmo, amargura o condenación — nunca es incompleta, dejándolo a que usted adivine lo que él quiere; más bien sus palabras están llenas de amor mismo — su espíritu de Amor — porque él es Amor. Su voz siempre será también la misma voz. Hay muchas otras voces que oír; pero ellas son amargas, sarcásticas, incompletas, confusas, condenadoras, burlonas, cuestionadora — la voz del Señor no es así. Todo lo que viene de él también será moral correcto cuando se pruebe en contra de las escrituras de la Biblia. Él me dijo: "Saber lo que la Biblia dice incorrectamente es digno; todos mis grandes hombres conocieron las escrituras."

¿Te conoce Jesús?

Todo aquel que peca, no le ha visto ni le ha conocido.
1 Juan 3:6


¿Es usted un amigo de Jesús?

Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando.
Juan 15:14


¿Amas a Jesús?

Si alguno me ama, mi palabra guardará [me obedecerá,].
Juan 14:22-23


¿Hace Jesús sabe?

De la Palabra del Señor en el interior: "Yo sólo conozco a aquellos que han sido crucificados".

Antes que el hombre llegue a el estado espiritual que le permite entender la profundidad del significado de las escrituras, leer las escrituras es provechoso para: 1) edificar la esperanza, 2) tener una definición de lo que es el pecado, y 3) conocer las promesas de Dios que se pueden obtener. Es un serio error descartar las escrituras por completo; aún para los que son espiritualmente inmaduros, su lectura es muy beneficiosa; pero el error muy común es no buscar a Aquel de quien testifican las escrituras, sólo leer acerca de Él, en vez de experimentarle al esperarle en silencio para recibir sus enseñanzas y su gracia que produce cambio. A los niños se les debe animar a que lean la Biblia; y los niños pequeños pueden beneficiarse inmensamente al leer una biblia para niños, las cuales están ampliamente disponibles. Cualquiera sea la cantidad de tiempo que usted le dedique a la lectura de la Biblia, usted debe dedicar mucho más tiempo a esperar al Señor en humilde silencio; esto es lo que la Palabra del Señor en el interior ha descrito como "bíblicamente balanceado."

Los judíos tenían un gran conocimiento de las escrituras, pero no reconocieron a Cristo, la luz, a quien los profetas vieron y de quien testificaron. Por lo tanto, conocer la escrituras no es "conocer las cosas de Dios;" porque un hombre natural puede conocer las escrituras, pero no las cosas de Dios, porque las cosas de Dios son reveladas [mostradas, explicadas, enseñadas], por Dios dentro de los corazones de los hombres, dentro de los corazones de hombres con discernimiento espiritual. La ley perfecta de Dios está escrita en sus corazones y sus mentes.

El aprendizaje natural viene de las universidades, libros, Biblias, y rumores de otros hombres en comparación con ser enseñados por Jesús, y ser enseñados por el Espíritu Santo, y enseñados por el ungimiento que han recibido, y ser enseñado por la gracia a negar la impiedad y los deseos mundanos, y cómo vivir sobria, justa y piadosamente en este mundo presente.

Bueno y recto es Jehovah; por eso él enseñará a los pecadores el camino.
Dirige a los mansos en lo que es justo y enseñará a los humildes su camino. Salmo 25:8-9


Te instruiré y te enseñaré el camino en que debes andar. Te guiaré con mis ojos. Salmo 32:8

Para que nosotros, que primero hemos esperado en Cristo, seamos para la alabanza de su gloria. En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, [la palabra de verdad no es un libro],  el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo que había sido prometido. Efe 1:12-13. Esto es oír a Dios [la palabra de verdad] decirle, en quien usted ha creído, las buenas nuevas de su salvación venidera. Si usted piensa que la palabra de verdad es la Biblia, entonces usted piensa que ha encontrado vida eterna escudriñando las escrituras; pero su fe está puesta incorrectamente en la Biblia como la palabra de verdad. Este versículo habla de la recompensa provisional de buscar; como cuando usted oye al Señor decirle: "He puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar," Apoc 3:8, y cuando usted recibe una medida de su Espíritu, el sello y promesa de más por venir. Y este sello del Espíritu Santo sólo es dado a aquellos que obedecen lo que han oído al Espíritu que les manda.

Hoy
si oís hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones. Hebreos 4:7


Mirad que no rechacéis al que habla.
Porque si no escaparon aquellos que en la tierra rechazaron al que habló, mucho más seremos nosotros responsables
si nos apartamos del que habla desde el cielo. Hebreos 12:25

Del Diario de Jorge Fox:

Mas hemos resuelto escuchar al Hijo, ya que tanto El, como el Padre, mandan, y, como lo atestiguan las Escrituras,escuchando al Hijo, escuchamos al Padre. Porque así dijo Pablo a los Hebreos; "Dios, habiendo hablado muchas veces y en muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo." . . . Notad esto; Dios nos ha hablado (a Sus apóstoles, a Sus discípulos, a Su Iglesia) por Su Hijo.

Y, con todo y que algunos objetan que si bien Cristo, cuando Hombre, habló a Sus discípulos y a los judíos, no ha vuelto a hacerlo más después de la Resurrección y Ascensión.

La respuesta es: los judíos no podían oír su voz celestial en ese entonces, ni tampoco aquellos que dicen que son cristianos, pero hoy están en la misma naturaleza que estaban los judíos en ese entonces. Pero los discípulos de Cristo, que aprendieron de él, ellos oyeron su voz entonces y ahora.

Después que Cristo había resucitado, le habló al apóstol Pablo y al esto de sus discípulos, incluyendo a Juan, cuando él escribió el apocalipsis. Y el apóstol le dijo a los hebreos: "Mirad que no desechéis al que habla. Porque si aquellos no escaparon que desecharon al que hablaba en la tierra, mucho menos nosotros, si desecháramos al habla de los cielos." (Epístola a los Hebreos, cap. 12, ver 25), quienes ignoraron y resistieron a Moisés, quienes murieron de mano de dos o tres testigos. Aquellos que se resistieron a la ley de Moisés, que habló en la tierra, murieron sin piedad.

Esta fue una muerte carnal; pero los que lo desechan a Él, que habla desde el cielo, arriesgan y descuidan su propia salvación.  Por lo tanto, mientras todavía sea de día, no dejen de oír su voz. Aquellos que dejan de oír su voz mientras todavía sea de día, endurecen sus corazones. Heb 3:15

El apóstol dijo que en otros tiempos, y de muchas maneras, Dios habló a los padres por los profetas; pero en estos últimos días Dios nos ha hablado por su Hijo, note nos ha hablado por su Hijo. Y por esta razón, Juan nos dijo en el Apocalipsis: "El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias." Apoc 2:7"Y se dice que Cristo nos habla del cielo." Heb 12:25.

Porque la gracia de Dios que trae salvación se ha manifestado a todos los hombres,
enseñándonos
a negar la impiedad y los deseos mundanales,
y cómo vivir sobria, justa y piadosamente, en este mundo presente,
Tito 2:11-12
Esta es la base del arrepentimiento y del cambio, para que la gracia nos enseñe personalmente qué negar y cómo vivir.

¿Pero qué dicen las escrituras? "La palabra está cerca de ti, en tu boca y en tu corazón, para que la obedezcas" esta es la palabra de fe que predicamos. Deut 30:14, Rom 10:8. El Espíritu está en su boca y su corazón, no las escrituras. Cuando Pablo dijo esto el Nuevo Testamento ni siquiera existía.

Porque si vivís conforme a la carne [la naturaleza pecaminosa], habéis de morir; pero si por el Espíritu hacéis morir las prácticas de la carne, viviréis.
Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.
Rom 8:13-14
Ser guiado es oír la voz de Cristo con órdenes directas acerca de qué hacer y cuándo hacerlo.
Él no lo deja para que usted adivine con respecto a un sentimiento, un llamado, una opinión, una carga, un deseo, o una "puerta abierta" para caminar por ella.

La Palabra es Cristo dentro de usted, la Luz que ilumina a todos los hombres, esperando pacientemente para enseñar y revelarse a usted,
lo cual es Cristo en usted, la esperanza de gloria
; a quien anunciamos nosotros, amonestando a todo hombre y enseñando a todo hombre con toda sabiduría,
a fin de que presentemos a todo hombre, perfecto en Cristo Jesús. Col 1:27-8

Porque lo que se conoce acerca de Dios se revela en ellos, pues Dios se lo manifestó. Rom 1:19

(Haga clic aquí para más información acerca del estado sin pecado; haga clic aquí para más información sobre Cristo en usted; haga clic aquí para obtener versículos adicionales acerca de la voz del Señor.)

La semilla es la palabra de Dios.... En cuanto a la parte que cayó entre los espinos, éstos son los que oyeron; pero mientras siguen su camino, son ahogados por las preocupaciones, las riquezas y los placeres de la vida, y no llevan fruto a la PERFECCIÓN. Pero en cuanto a la parte que cayó en buena tierra, éstos son los que, al oír la palabra con corazón bueno y recto, retienen la palabra oída; y llevan fruto con firme resistencia. Lucas 8:14-15 (Vea Salir del mundo para más información acerca de esto.)

Si la Biblia es la Palabra de Dios, entonces ¿dónde están todas las personas con fruto? La Biblia nos dice: Si vosotros permanecéis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. Juan 8:31-32. Hay millones de personas estudiando la Biblia todos los días. Pero, desafortunadamente para todos, la Biblia no es la Palabra de Dios; y esa es la razón por la cual nadie es libre ni lleva fruto para perfección. Pero si usted oye la Palabra viviente de Dios, usted puede llegar a ser libre de pecado y producir fruto para perfección. Si los mismos millones estuvieran escuchando la voz del Señor, la verdadera Palabra de Dios, viviríamos en un mundo diferente, lleno de personas purificadas y peculiares, celosas de producir buenas obras, quienes mostrarían el poder y el amor de Dios al mundo. Y, como la iglesia primitiva en Jerusalén, ellos tendrían favor con todo el pueblo.

En cambio tenemos escándalos indescriptibles de parte de los sacerdotes y con líderes expertos en la Biblia (Haggard, Baker, Swaggert, etc.) de nuestra fe; y el mundo ridiculiza la hipocresía de un cristianismo sin fruto y sin poder. Incluso muchos budistas e hindúes exhiben más fruto que los cristianos de hoy en día. Obviamente hay algo que falta hoy en el cristianismo — la Luz, la verdadera Palabra de Dios, el arrepentimiento, la cruz de Cristo, fruto, gracia verdadera, la promesa de libertad del cautiverio. Esto ha sucedido porque hemos sustituido el escuchar "las palabras que yo te hablo son espíritu, y dan vida," Juan 6:63 con estudiar la Biblia; no hemos estado escuchando a Dios.

Debido a que el pecado es aceptable para las sectas, no hay un estándar de conducta cristiana; si un pecado es aceptable, entonces también lo son dos, y después tres ... entonces 1.000 pecados están bien; hasta que finalmente alguien cruza la línea que escandaliza el sentido de todos en cuanto a lo que no está bien, y son puestos como ejemplo de hipocresía cristiana por la sociedad, para vergüenza de todos nosotros. No estamos escuchando a Dios; no tenemos estándares, aunque Dios nos dio a Jesús como nuestro estándar y nuestro Maestro; no estamos recibiendo su gracia que produce cambio para pureza por medio del arrepentimiento mientras permanecemos en Él, para llegar a ser libres — no libres para pecar, sino libres del pecado. Si vosotros permanecéis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos. Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libresJuan 8:31-32. La libertad del pecado no es libertad falsa, ni libertad de la culpa del pecado, ni libertad del pecado; NO: es libertad del pecado, libertad de la angustia del pecado, libertad de la esclavitud del pecado, libertad de la atracción del pecado, lo cual produce pureza, paz, justicia, unión con Cristo y con Dios, siendo trasladados al reino, la perla de gran precio, teniendo su corazón lleno de amor en vez de deseos, para entrar en el reposo prometido de sus labores del mundo, para oír y ver a Dios, la verdadera salvación — verdadera LIBERTAD. Así que, si el Hijo os hace libres, seréis verdaderamente libres. Juan 8:36. Esta es la razón por la cual Jesús dijo que él fue enviado al mundo:

 El Espíritu del Señor está sobre mí,
porque me ha ungido
para anunciar el evangelio a los pobres;
me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón,
a proclamar libertad a los cautivos [del pecado] 
y restablecimiento de la vista a los ciegos,
para liberar aquellos que están oprimidos [esclavos del pecado]
Lucas 4:18-20

Libertad a los cautivos — aquellos que son cautivos del pecado. Por lo tanto aquellos que están en oscuridad y son ciegos pueden ir a la luz y ver. Él vino a liberar a los que están oprimidos — oprimidos con las cargas y la angustia del pecado. Los judíos pensaban que el Mesías iba a liberarlos de la ocupación romana. Ellos no entendieron. Y nosotros tampoco entendemos porque sustituimos estudiar la Biblia en vez de escuchar "las palabras que yo les hablo son espíritu, y dan vida," Juan 6:63; nosotros no escuchamos a Dios. Escogemos unos pocos versículos que nosotros pensamos que nos garantizan el cielo después de la muerte, mientras ignoramos cientos de otros. Y después comenzamos a celebrar. Y hay 41,000 sectas de cristianos, cada una con una colección diferente de versículos o interpretaciones de las escrituras, porque ninguno de ellos está escuchando a Dios. 41,000 conceptos diferentes de lo que Dios espera y lo que requiere de nosotros; 41,000 tipos diferentes de Jesús; 41,000 evangelios diferentes. Pablo dijo que la gente predicaba un evangelio diferente y un Jesús diferente que él. Si todos ellos escucharan a Dios, tendríamos sólo una secta; porque el propósito del Espíritu es tener unidad de fe. Nosotros estamos frustrando enormemente el propósito del Espíritu de Dios; 41,000 sectas de cristianos prueba que todos estamos alejados de la guía del Espíritu de Dios que lleva a la unidad, y alejados de la verdad, y alejados del evangelio, y alejados de lo que el Jesús verdadero desea, espera, y demanda de nosotros.

Usted dice ¿cómo puede ser esto posible? Porque todas las sectas son simplemente variedades evolutivas de la iglesia del imperio romano, tanto oriental como occidental, cuyas doctrinas fueron dictadas por impíos pero santificados emperadores Constantino y Justiniano el déspota, eliminando así el evangelio verdadero para el año 390 d. C. Como fue profetizado en Apocalipsis, la iglesia adulteró con los reyes de la tierra para llegar a ser Babilonia. Las sectas deficientes protestantes son sólo variaciones de las mismas creencias de la secta romana: salvación instantánea por medio de hablar palabras, el bautismo en el agua, comer pan/beber jugo de uva, escuchar sermones, etc.; la misma forma ritual básica de salvación y adoración. Pero el Padre desea ser adorado en Espíritu y en Verdad y aquellos que conocen la verdad, han sido puestos en libertad; él quiere ser adorado por aquellos que tienen un corazón puro, cuya naturaleza pecaminosa ha sido crucificada en la cruz perdida de Cristo, quien puede adorar por las palabras proporcionadas por el Espíritu de Dios.

Dios es espíritu, y los que le adoran, deben adorarle en espíritu y en verdad. Juan4:24
Para estar en espíritu y verdad, usted primero debe ser cambiado por Dios mientras permanece en su Palabra hablada y su Luz.
Por lo tanto todas las adoraciones que no son el el Espíritu Santo con la verdad también en usted, desagradan a Dios.
Todas las otras adoraciones son una abominación para él, porque vienen de su mente carnal, la cual es enemistad contra Dios.
Para ser convertido en un adorador que agrada a Dios, usted debe ser purificado, para que el Espíritu pueda proporcionar sus palabras.
Para ser purificado, usted debe: ir a él, escuchar, y obedecer. Vea Por qué el silencio para más información.

Por favor no me acuse de denigrar las escrituras. Note que yo cito las escrituras en todos estos escritos, porque
' Toda la Escritura es inspirada por Dios y es útil para la enseñanza, para la reprensión, para la corrección, para la instrucción en justicia,
a fin de que el hombre de Dios esté completo y equipado para toda buena obra. 2 Tim 3:16-17.


Un hombre de Dios es maduro, enseñado por Cristo, incluso perfecto, y bajo las órdenes de Cristo — no sólo cualquier hombre que lee las escrituras.
Antes de que usted necesite pericia en las escrituras, usted necesita ser perfecto.
Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto. Mat 5:48
No dice que sea medio perfecto. No dice tan perfecto como pueda. No dice tan perfecto como sea humanamente posible mientras está tratando.
Perfecto — como su Padre que está en los cielos es perfecto — una calificación definitiva de perfecto.
El perfecto que es imposible sin la gracia divina: para cambiarnos, para purificarnos, para hacernos como Él, perfectos.
La única manera que usted va a poder ser perfecto es permanecer en Jesús; el que me come también vivirá por mí. Juan 6:57
Que su Palabra y Luz escudriñe su corazón y le muestre los defectos que tiene; usted se arrepiente, y Él lo cambia por medio de la gracia — un defecto a la vez.

Usted podrá estar pensando, ¿de qué está hablando este tipo? ¡Yo soy un creyente! ¡También lo era Hitler! También lo eran los sacerdotes católicos de la inquisición quienes torturaron y asesinaron lentamente a 9.000.000 almas por ser brujas en la edad media; ellos fueron bautizados, confesaban su fe, tomaban la comunión, leían las escrituras regularmente, oraban diariamente — todos ellos eran asesinos muy santos — pero ellos no tenían fruto — sólo grandes espinas.

Si usted es un creyentes, ¿dónde está la evidencia de su creencia?
¿Dónde está su fruto que Jesús dice que prueba que usted es un verdadero seguidor de él?

Si vosotros producís mucho fruto, mi Padre es honrado y glorificado,
y mostráis que sois verdaderamente mis discípulos [verdaderos seguidores]. Juan 15:8

El fruto del Espíritu es amor, paz, gozo, paciencia, bondad, fe, amabilidad, benignidad, y dominio propio;
esto envuelve deshacerse de la inmoralidad sexual, la impureza y el libertinaje; codicia, odio, peleas, celos,
ira, egoísmo, divisiones, facciones y envidia; borracheras, fiestas, y cosas semejantes a éstas. Gál 5:19-23

porque esto lo sabéis muy bien: que ninguna persona sexualmente inmoral, ni impura, ni codiciosa, quien es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios. Nadie os engañe con vanas palabras, porque a causa de estas cosas viene la ira de Dios sobre los que son desobedientes. Efe 5:5-6.
Si no estamos tratando de producir fruto, nuestra creencia y fe están muerta. Como dijo Santiago, la fe sin obras está muerta. Sant 2:17-18
Esta clase de cambio sólo está disponible por medio de la gracia del Espíritu Santo para hacer morir las obras del cuerpo,
mientras permanecemos en Cristo, la Palabra y la Luz. Aún Adolfo Hitler dijo que Jesús era su Señor y Salvador.

Ahora aquellos de ustedes que dicen que aman a Dios: si usted trabaja para producir el fruto del Espíritu, aparte de alcanzar la salvación, y unión con Dios, usted honra y glorifica al Padre. Por lo tanto, si usted realmente ama a Dios, usted dedicará su vida a darle honor al Padre; y aunque Jesús no lo mencionó, usted obviamente le da honor y gloria a él también. Pablo correctamente señala el desafío: Así que, amados, ya que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda impureza de cuerpo y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios. 2 Cor 7:1. Pablo está diciendo: continuemos con la obra.

Despertad a la justicia, y no pequéis más, porque algunos tienen ignorancia de Dios. Para vergüenza vuestra lo digo. 1 Cor 15:34

Por lo tanto, mortificad [haced morir] las obras del cuerpo que son de la vida terrenal: fornicación, impureza, bajas pasiones, malos deseos de la carne, y la codicia, que es idolatría [el idolatrar al yo y otras cosas creadas en vez de Dios]. Col 3:5.

Si usted está pensando: las escrituras realmente no quisieron decir perfecto perfecto, yo podría ser un experto de la Biblia y enseñar y predicar de todas maneras,
esto es lo que Jesús dijo acerca de esto:  (haga clic aquí para más información acerca de la perfección)

Entonces les dijo una parábola: "¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán ambos en el hoyo?
El discípulo no es superior a su maestro, mas todo el que fuere perfeccionado será como su maestro. Lucas 6:39-40

La Biblia Amplificada nos da un entendimiento más amplio de este versículo acerca de ser perfecto — y ser autorizado.
El discípulo no es superior a su maestro,
mas todo el que fuere perfeccionado [reajustado, restaurado, corregido, perfeccionado] será como su maestro. Lucas 6:40

Usted necesita ser restaurado al estado de Adán antes de la caída; restaurado a la imagen espiritual de Dios.
Usted necesita ser completamente entrenado, entrenado por el Maestro. La Biblia no es el Maestro.
Entonces usted necesita ser corregido por el Maestro, Cristo; corregidos significa ser autorizados para enseñar.
Enseñar sin ser perfeccionado, reajustado, restaurado, y corregido es estimarse a uno mismo como superior a Jesús.
De acuerdo a Jesús, los maestros no perfeccionados, no autorizados, se están considerando a sí mismos como por encima de Jesús.
Estas personas no autorizadas piensan que debido a que ellos saben tanto, no necesitan que Él les enseñe y les autorice primero.
Este es un error común pero desastroso, y usted no quisiera oírle a él hablar acerca de esto en el juicio.

Usted podría decir: mi predicador o profesor me entrenará completamente; él es un maestro. Pero Pablo en Efesios dijo:

Y él mismo designó [dio dones con su autoridad] a unos apóstoles, a otros profetas , a otros evangelistas , y a otros pastores y maestros.

*Un nombramiento de Jesús significa ser explícitamente nombrado después de haber sido enseñado hasta la perfección y limpiado suficientemente para ser capaz de hablar consistentemente sólo palabras oídas de Dios inmediatamente antes de hablar y hacer sólo lo que a usted se le muestra que debe hacer por Dios. A menos que usted haya sido entrenado hasta la perfección como el maestro y específicamente autorizado a realizar el oficio de la predicación, pastor o maestro, usted no tiene su autoridad, permiso o aprobación; y usted sólo oirá su condenación. El propósito de estos nombramientos de oficio es para el perfeccionamiento de los santos, y a menos que un ministro o maestro haya sido primero perfeccionado por la gracia poderosa de Dios que produce cambio para ser liberado del pecado, entonces es imposible que él sea de ayuda en la perfección de los santos.

a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo,

hasta que todos alcancemos la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, hasta la medida de la estatura de la plenitud de Cristo
. Efesios 4:11-13

¿Fue su predicador o maestro designado por el don del Espíritu Santo? ¿Está su maestro de universidad o ministro perfeccionado en la altura estándar de la perfección de Cristo? ¿Tiene él la plenitud de Cristo? Por supuesto que no. Pero el propósito de un maestro o pastor es perfeccionar a los santos. ¿Cómo puede alguien que no está perfeccionado perfeccionar a alguien? Por lo tanto él es un maestro no autorizado también. Por lo tanto usted no puede ser autorizado ni perfeccionado por su profesor o predicador. Y si usted le enseña o le predica a alguien antes de ser completamente entrenado por Él, restaurado a la imagen de Dios por Él, perfeccionado por Él, y autorizado por Él, usted se está considerando a sí mismo como superior a Cristo y acarreará condenación.

Si usted está predicando o enseñando religión antes de ser perfeccionado y específicamente autorizado por Cristo, para poder oír, usted debe detenerse. Cada palabra que usted predique o enseñe que no sea totalmente correcta trae condenación sobre usted, y hasta que sea perfeccionado y autorizado sus enseñanzas no serán verdaderas. Vea el documento A los maestros y predicadores religiosos para más información. Usted no podrá oír hasta que deje de enseñar y predicar en error.

Si usted llega a estar en silencio y escucha en humildad, Él le dirá cosas acerca de sí mismo. Él lo animará. Él es bondad. Él, la Palabra y la Luz, le dirá o le mostrará cosas acerca de usted mismo; algunas serán cosas que son desagradables. Pero debido a que él es su amigo, usted sabe que él se las está mostrando por su propio bien. Por lo tanto escuche y vele. Y no corra; usted está ante el Hijo de Hombre. Y usted se arrepiente de lo que él le muestra. Y a veces él le da mandatos. Usted está oyendo la Palabra de Dios, la Palabra viviente. Y con suerte usted obedecerá sus mandatos y le mostrará que lo ama al ser obediente.  El oír y obedecer es recibir a Cristo. Mantenga lápiz y papel cerca suyo cuando esté escuchando y velando. Deténgase y escriba lo que usted oiga o vea. Después vuelva a escuchar y velar. Revíselos periódicamente, y siga arrepintiéndose. Usted comenzará a cambiar; no tan rápido como usted quisiera, pero usted cambiará. Usted llegará a ser más paciente, no se enojará tan fácilmente, será más amable, más calmado, más enfocado en la vida. Su deseo por las cosas del mundo comenzará a desvanecerse. A medida que usted siga sus mandatos, su progreso se acelerará. Cuando vea sus cambios, estando todavía consciente de sus fallas que van disminuyendo, usted sabrá, con gratitud, que él está cambiándolo por gracia — ¡está trabajando! Su fe está aumentando porque usted oye la Palabra de Dios y porque está llegando a estar más seguro de lo que usted espera y tiene más certeza de que Cristo está haciendo cambios en usted, aunque usted todavía no lo ve. (Haga clic aquí para más información de Cómo beneficiarse con el poder de Dios que produce cambio.)

Mientras vivamos en nuestra naturaleza pecaminosa, somos rebeldes e incapaces de ser gobernados, controlados, o liderados por un Señor o Rey.
Por lo tanto, si queremos que Jesús sea nuestro Señor y Rey, debemos primero hacer morir la naturaleza egoísta y pecaminosa por medio del arrepentimiento que lleva a la pureza.
Cuando escuchamos, Jesús nos saca del mundo, un paso a la vez, mostrándonos de qué debemos arrepentirnos,
y enseñándonos cómo vivir sobria, justa y piadosamente en este mundo presente.
Esta es la cruz perdida de Cristo, el poder de Dios que está ausente en las sectas hoy en día; el poder que lleva a la pureza y la santidad.
Porque sin santidad, nadie verá a Dios. Heb. 12:14
Porque los que pertenecen a Cristo Jesús han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. Gál 5:24
El resultado final es la pureza y después el regreso de Cristo en su gloria con su reino de eterna paz y gozo.

Porque la gracia de Dios que trae salvación se ha manifestado a todos los hombres,
enseñándonos a negar la impiedad y los deseos mundanales,
y cómo vivir sobria, justa y piadosamente, en este mundo presente,
y recibimos la esperanza bienaventurada, la manifestación gloriosa del gran Dios y Salvador nuestro Jesucristo,
quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad [infracción de la ley, pecado]
y purificar para sí mismo un pueblo propio, ferviente por buenas obras. Tito 2:11-14

Cuando él sea revelado, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.
Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, como él también es puro.
1 Juan 3:2-3

Después de haber sido purificado, junto con la gloriosa venida de Cristo, para entrar al paraíso; el reino de los cielos en el interior y entre nosotros; nuestra conciencia y nuestra vista son trasladadas a la dimensión espiritual, para vivir en unión con Cristo y con Dios en su presencia, mientras caminamos en la tierra por medio de la luz de Dios, como hijos de la Luz. Porque Dios no está lejos de ninguno de nosotros y tiene la esperanza de que los hombres le busquen y lo encuentren; porque en él vivimos, nos movemos y somos (Hechos 17:27-28). Las páginas en este sitio web muestran el camino para salir de la oscuridad hacia la luz. Y ellas muestra cómo miles en el pasado ya se han asegurado el reino de los cielos para llegar a ser hijos de la luz.

La creencia en el evangelio verdadero y la cruz, para que se cumpla la promesa, libera el poder de Dios para purificarlo y hacerlo uno con Él. La cruz de Cristo, que es el poder de Dios, crucifica su naturaleza pecaminosa y su voluntad egoísta por medio del arrepentimiento, de la siguiente manera:


Esta es la cruz interna de la negación propia

Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame. Lucas 9:23

Este es el comienzo de la cruz. También hay sufrimiento con la cruz, porque cuando usted ha sido suficientemente preparado por su gracia y enseñanzas, usted entrará en tribulaciones, para fomentar la muerte de su naturaleza pecaminosa. Puesto que Cristo ha padecido en la carne por nosotros, armaos también vosotros con la misma mentalidad, porque el que ha padecido en la carne ha terminado con el pecado, para no vivir el tiempo que resta en la carne, conforme a las concupiscencias de los hombres, sino a la voluntad de Dios. 1 Ped 4:1-2. La tribulación no es un día difícil en la oficina, un accidente automovilístico, o alguna dificultad natural; es impuesta inequívoca y sobrenaturalmente. Vea Cómo beneficiarse del poder de Dios que produce cambio para más información. (También se encuentra en la barra lateral).

Para entender más acerca de la necesidad de aprender en silencio, vea el documento de Jorge Fox acerca de ¿Por qué el silencio? (También se encuentra en la barre lateral).

Porque para los que están pereciendo, el mensaje de la cruz es locura; pero para nosotros que estamos siendo salvadosla cruz es poder de Dios. 1 Cor 1:18. Porque muchos andan por ahí, de quienes os hablaba muchas veces, y ahora hasta lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo. El fin de ellos será la perdición; su dios es su estómago [lujuria, pasiones, placeres], su gloria se halla en su vergüenza; y piensan solamente en lo terrenal. Fil 3:18-19. El verdadero evangelio, el nombre de Jesús, y la cruz son todos el poder de Dios para purificarlo a través del arrepentimiento con el poder de Dios que produce cambio.

Y cualquiera que no lleva su propia cruz y me sigue, no puede ser mi discípulo. Lucas 14:27

Y sabemos esto, que nuestro viejo hombre es crucificado 
para que el cuerpo del pecado sea destruido,
a fin de que ya no seamos esclavos del pecado.
Rom 6:6 2

Jesús dijo: Si tu mano te hace tropezar, córtala. Mejor te es entrar manco a la vida que teniendo dos manos, ir al infierno, al fuego inextinguible. Si tu pie te hace tropezar, córtalo. Mejor te es entrar cojo a la vida que teniendo dos pies, ser echado al infierno. Y si tu ojo te hace tropezar, sácalo. Mejor te es entrar con un solo ojo al reino de Dios que, teniendo dos ojos, ser echado al infierno. Mar 9:43,45,47-48. Él no quiere que nos mutilemos a nosotros mismos. Él está ilustrando cuán serio es el pecado. Jesús está tratando desesperadamente de decirnos que para que entremos en el reino de Dios y nos escapemos del infierno, el pecado no es permitido — punto. Él sabia que los ministros falsos con evangelios falsos que prometen libertad para seguir pecando se levantarían después que él se fuera.

Los cambios en nuestros corazón por medio de la cruz perdida de la pureza pueden quitar el deseo de la mano, el pie, y el ojo que nos hacen pecar.
Todos serán purificados; es esta vida por la cruz, o en la próxima con gran dolor y dificultad.
Vea Hay esperanza para todos para más detalles.

Que nadie se considere a sí mismo como indigno de entrar en el reino de Dios por medio del arrepentimiento, porque aún las prostitutas y los publicanos estaban entrando allí en el tiempo de Jesús. Mat 21:31-32. El camino de santidad... los simples y los necios, no errarán ni se extraviarán. Isa 35:8. Porque su regreso es a los creyentes purificados, en todas las generaciones, quienes han preparado el camino del Señor, enderezando sus caminos, por medio del arrepentimiento a través de la gracia, para crucificar la naturaleza pecaminosa. Su gracia es suficiente para que todos los hombres y mujeres entren, pero primero, todos debemos arrepentirnos.

No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino. Lucas 12:32

Para concedernos que, una vez rescatados de las manos de los enemigos, le sirvamos sin temor,
en santidad y en justicia delante de él todos nuestros días. Lucas 1:74. (
El amor perfecto hecha fuera el temor. 1 Juan 4:18)

Muchas personas que vienen de "iglesias buenas, que creen y aman la Biblia," hoy en día dicen que ya no podemos oír la voz. Ellos dicen que esa es la razón por la cual tenemos la Biblia, porque la voz de Dios ya no se puede oír. Yo digo que ellos no pueden oír la voz de Dios porque como los fariseos de antes, ellos están tan ocupados hablando y leyendo las escrituras que ellos piensan les garantizan la vida eterna, que no están oyendo. Los que buscan la Biblia dicen que debido a que ya no se puede oír su voz, entonces la Biblia es el único registro de él que se nos ha dejado. Ellos dicen que debido a que es imposible oír su voz, uno debe estudiar la Biblia; no gaste su tiempo tratando de oír al Señor. Ellos dicen que estudiar la Biblia (la Palabra de Dios de ellos), es como crecemos como cristianos. Ellos dicen que uno debe meditar en su "Palabra" para ser enseñado por el Espíritu; pero eso es como caminar en un salón de clase y demandar que el maestro conteste todas sus preguntas, lo cual más bien limita la habilidad del maestro de enseñarle lo que él sabe que usted necesita saber. Por lo tanto, en vez de demandar de manera arrogante que el maestro lo siga a usted, simplemente escuche con humildad sus enseñanzas, permitiéndole a Dios que lo lidere y sea el que establezca la agenda.

Ellos dicen que la Biblia es un libro cerrado; que ya no hay más revelaciones por venir, y entonces ellos declaran de manera absurda que si usted escribe lo que usted oye a Cristo decirle, entonces usted es culpable y maldecido por añadirle palabras a la Biblia, porque así lo dice en Apocalipsis:

Yo advierto a todo el que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añade a estas cosas, Dios le añadirá las plagas que están escritas en este libro; y si alguno quita de las palabras del libro de esta profecía, Dios le quitará su parte del árbol de la vida y de la santa ciudad, de los cuales se ha escrito en este libro. Apoc 22:18-9

El libro al que se hizo referencia anteriormente es el libro de Apocalipsis, no la Biblia. La advertencia es no añadir ni quitar de la profecía del libro de Apocalipsis. Cuando Juan escribió el libro de Apocalipsis, 2000 años atrás, las varias cartas y libros de la Biblia no habían sido seleccionados para ser incluidos, mucho menos ensambladas aún, y la Biblia ni siquiera se imprimió hasta el año 1456. Estas personas han condenado a Pedro, Pablo, Marcos, Mateo, Lucas, Juan, Judas, y Santiago por añadir a las palabras del Torá mucho del Antiguo Testamento, el cual era la Biblia que se usaba en ese entonces en el tiempo en que Juan escribió el libro de Apocalipsis. Estos fariseos modernos eran clásicos guías ciegos que cuelan los mosquitos mientras se tragan el camello. Ellos adoran la Biblia como la Palabra de Dios, en vez de adorar la Palabra Viviente de Dios, Cristo. Aún la Biblia habla de las escrituras y la Palabra de Dios de manera diferente. Ellos dicen que la Biblia es la palabra final de Dios, y que es un libro cerrado; ellos dicen que él ya no habla. Ellos perecen por falta de conocimiento. Ellos están completamente sordos y ciegos. La Biblia es la letra. Porque la letra mata, pero el Espíritu da vida. Aquellos que creen en la Biblia como la fuente de la verdad, haciéndola su fuente de Jesús, haciéndola su Dios, han convertido la Biblia en un ídolo. "Ay de ellos, porque han puesto una forma externa entre el amor de Dios al hombre," (de la Palabra del Señor en el interior). Para más información acerca de cómo la Biblia es adorada, en vez de Cristo, lea el astuto testimonio del mártir cristiano de 18 años, Jaime Parnell.

Yo puedo entender que algunos quieran defender la Biblia como correcta y verdadera. Yo mantengo la misma posición celosamente. Pero aparte de las palabras del Espíritu Santo escritas por los profetas y apóstoles, la Biblia contiene las palabras pronunciadas por Satanás y varios hombres muy impíos; tales palabras claramente no son la Palabra de Dios.

Isaac Penington dijo en La gran apostasía: "Yo me atrevo a afirmar audazmente que cuando los hombres leen las escrituras en su propia sabiduría y confianza propia (o confianza en la interpretación que otros han dado), no les hace ningún bien, sino mucho daño, ocupándose en la edificación de lo que Dios destruirá otra vez. Pero aquel que comienza con el Espíritu de Dios, entregándose a esa luz que viene de Él, llega la verdadera unión con Dios, y a sentir la vida, y así al verdadero crecimiento y conocimiento del Espíritu de Dios, por el cual él llega a conocer y entender las escrituras, que vinieron del Espíritu; y así también él llega a poder medir el engaño de su propio espíritu, que anteriormente lo descarrió, y también a ver y medir los espíritus de los engañadores. Pero aquel que está en el engaño, en la imaginación, fuera del conocimiento verdadero, no puede conocer el engaño de su propio espíritu, o los espíritus de los engañadores; sino llama a la verdad engaño, y al engaño verdad."

Los ministros de hoy no están en el mismo espíritu de los apóstoles, que hablaron la palabra de Dios. Los miembros de la iglesia primitiva hablaron lo que ellos oyeron a Dios hablarles y hablaron las palabras de la manera que les fueron dadas por el Espíritu de Dios. Pero los ministros y predicadores de hoy, debido a que no han sido purificados al crucificar su naturaleza pecaminosa en la cruz de Cristo, hablan con su mente carnal, y la mente carnal es enemistad en contra de Dios. A menos que su mente haya sido destruida y renovada, sus palabras están sin vida, y ellos hablan por medio de la naturaleza de la muerte. Rom 8:6-7. Su ministro puede ser un gran orador público que recibe admiración de los hombres, pero también así fueron los hombres en los tiempos antiguos. (Lucas 6:26). Así como Jorge Fox dijo que eran los ministros de su tiempo, los ministros de hoy no han llegado tan lejos espiritualmente como la asna de Balaam, quien no sólo oyó la voz de Dios, sino que la habló. (Números 22:21-33). Ellos son los profetas falsos farisaicos de los cuales Jesús nos advirtió. Pero los apóstoles, y la iglesia primitiva, hablaron la palabra de Dios del Espíritu de Dios; aquí hay algunas referencias bíblicas de cuando los apóstoles hablaron la Palabra de Dios: las cuales definitivamente no están relacionadas con leer la Biblia, porque ella no existió hasta 1,500 años más tarde: (Profetizar es predicar; instruir en doctrinas religiosas; interpretar o explicar las escrituras o temas religiosos; exhortar.)

  1. 1 Cor 2:13
    De estas cosas hablamos, no con las palabras enseñadas por la sabiduría humana, sino con las enseñadas por el Espíritu, explicando la verdad espiritual con palabras espirituales.

    Esto debería acabar con la controversia. Los apóstoles hablaron la Palabra de Dios. Cuando alguien habla la Palabra, es con el Espíritu.
    Ellos hablaron verdades con palabras espirituales que les fueron enseñadas por el Espíritu de Cristo. Nosotros debemos ser enseñados por el mismo Espíritu hoy en día. Cuando ellos hablaron, lo hicieron con el Espíritu de Dios, porque ellos tenían suficiente Espíritu no sólo para oír, sino para hablar — a menudo en tiempo real.
    El Espíritu de Cristo nos habla precisamente en el lenguaje que nosotros entendemos y particularmente para las condiciones específicas en nuestros corazones.
    Cuando nosotros seamos purificados y autorizados, también podremos hablar la Palabra de Dios por medio del Espíritu. Pero no antes.
    Nuestra mente carnal debe ser destruida y remplazada por la mente de Cristo. Esto no se puede hacer estudiando la Biblia.
    Hay algunos de ustedes que todavía creen que las palabras leídas de un libro son iguales a oír a Dios hablándole; pero aún si usted cree eso, usted no puede creer que el libro puede funcionar como Cristo la Luz, la cual expone las condiciones y motivos en su corazón, revelándoselos visualmente; todas las cosas que son reprobadas son manifestadas [reveladas] por la luz; pues lo que revela es luz, Efe 5:13-14; y has puesto nuestras maldades delante de ti; nuestros pecados secretos están ante la luz de tu rostro. Sal 90:8

  2. Hechos 4:31
    Cuando acabaron de orar, el lugar en donde estaban reunidos tembló, y todos fueron llenos del Espíritu Santo y hablaban la palabra de Dios con valentía.


    Estas personas hablaron la Palabra de Dios por el Espíritu Santo que estaba dentro de ellos.

  3. Hechos 5:19-20
    Pero un ángel del Señor abrió de noche las puertas de la cárcel y al conducirlos fuera dijo: "Id, y de pie en el templo, hablad al pueblo todas las palabras de esta vida."


    Las palabras de vida, y esta vida es Cristo, no fueron leídas del Antiguo Testamento; los apóstoles eran mensajeros de Dios, hablando a medida que Dios les dio palabras para hablar.

  4. Hechos 6:2
    Así que, los doce convocaron a la multitud de los discípulos y dijeron: — -No conviene que nosotros descuidemos la palabra de Dios para servir a las mesas.
    "

  5. Hechos 6:7
    Y la palabra de Dios crecía, y el número de los discípulos se multiplicaba en gran manera en Jerusalén; inclusive un gran número de sacerdotes obedecía a la fe.


    Las escrituras no se esparcieron, pero aquellos que podían hablar palabras proporcionadas por el Espíritu de Dios sí aumentaron y se esparcieron.

  6. Hechos 8:14
    Los apóstoles que estaban en Jerusalén, al oír que Samaria había recibido la palabra de Dios, les enviaron a Pedro y a Juan.

  7. Hechos 8:25
    Ellos, después de haber testificado y hablado la palabra de Dios, regresaron a Jerusalén y anunciaban el evangelio en muchos pueblos de los samaritanos.


  8. Hechos 11:1
    Los apóstoles y los hermanos que estaban en Judea oyeron que también los gentiles habían recibido la palabra de Dios.

  9. Hechos 12:24
    Pero la palabra de Dios crecía y se multiplicaba.


    Las escrituras estaban en rollos copiados a mano. Los rollos no se esparcieron, pero el espíritu de Dios en los corazones de los hombres maduró de tal manera que la Palabra fue hablada por aquellos que escucharon y obedecieron a medida que se les ordenó a que hablaran.

  10. Hechos 13:5
    Después de llegar a Salamina, anunciaban la palabra de Dios en las sinagogas de los judíos. También tenían a Juan como ayudante.


    Ustedes no proclaman las escrituras en una sinagoga, las cuales tenían escrituras; sino que ustedes proclaman palabras que ustedes oyen en su corazón las cuales se les ordena que proclamen.

  11. Hechos 13:7
    Él estaba con el procónsul Sergio Paulo, un hombre prudente. Éste, mandando llamar a Bernabé y a Saulo, deseaba oír la palabra de Dios.


    Los discípulos y apóstoles no eran ministros de la letra (Biblia), la cual mata, sino ministros del Espíritu, el cual da vida, 2 Cor 3:6. Ellos no leían las escrituras cuando predicaban, sino hablaban del Espíritu de Dios que proporcionaba sus palabras antes de que ellos hablaran. Los apóstoles predicaron la Palabra de fe que estaba en sus corazones y sus bocas, puesta allí para que fuera obedecida.

  12. Hechos 13:46
    Entonces Pablo y Bernabé, hablando con valentía, dijeron: — -Era necesario que se os hablase a vosotros primero la palabra de Dios; pero ya que la habéis desechado y no os juzgáis dignos de la vida eterna, he aquí, nos volvemos a los gentiles.


    Cuando Pablo y los apóstoles hablaron, ellos hablaron con palabras proporcionadas por Dios desde el interior de su corazón; esa es la Palabra de fe que ellos predicaron.

  13. Hechos 13:44
    El sábado siguiente se reunió casi toda la ciudad para oír la palabra de Dios.


    La ciudad entera no se reunió para oír a Pablo leer las escrituras de los rollos, lo cual no era nada nuevo; ellos se reunieron para oír palabras del Espíritu de Dios que Pablo habló como a él se le ordenó hablar, y estas palabras eran nuevas y excelentes.

  14. Hechos 13:48
    Al oír esto, los gentiles se regocijaban y glorificaban la palabra del Señor, y creyeron cuantos estaban designados para la vida eterna.


  15. Hechos 15:35-36
    Pero Pablo y Bernabé se quedaron en Antioquía, enseñando la palabra del Señor y anunciando el evangelio con muchos otros. Después de algunos días, Pablo dijo a Bernabé: "Volvamos ya a visitar a los hermanos en todas las ciudades en las cuales hemos anunciado la palabra del Señor, para ver cómo están."


  16. Hechos 17:13
    Pero cuando supieron los judíos de Tesalónica que la palabra de Dios era anunciada por Pablo también en Berea, fueron allá para incitar y perturbar a las multitudes.


  17. Hechos 18:11
    Pablo se quedó allí por un año y seis meses, enseñándoles la palabra de Dios.


  18. Hechos 19:10
    Esto continuó por dos años, de manera que todos los que habitaban en Asia, tanto judíos como griegos, oyeron la palabra del Señor.

  19. Hechos 19:20
    De esta manera crecía la palabra del Señor y prevalecía poderosamente.


    Las escrituras no pueden crecer en poder. Pero la palabra del Señor, quien es el Espíritu de Jesús y el poder de Dios, puede crecer en poder a medida que más de sus creyentes maduran de manera que ellos puedan hablar sus palabras que ellos oyen en el interior de su corazón; y Él puede ordenar que se lleven a cabo milagros poderosos, por los cuales un creyente maduro habla entonces las palabras que a él se le ordena hablar, que inician los milagros que son realizados por el poder de Dios, Jesucristo.

  20. Hechos 20:32
    "Y ahora, hermanos, os encomiendo a Dios y a la palabra de su gracia, a aquel que tiene poder para edificar y para dar herencia entre todos los santificados.
    "

  21. Hechos 22:14
    Y él me dijo: "El Dios de nuestros padres te ha designado de antemano para que conozcas su voluntad [percibir, reconocer más fuerte y claramente, y llegar a ser mejores y más íntimamente familiarizados con su voluntad] y veas al Justo (Jesucristo el Mesías), y oigas la voz de su boca.

  22. Romanos 10:8
    Más bien, ¿qué dice? "La palabra está cerca de ti, en tu boca y en tu corazón;" esta es la palabra de fe que predicamos.

    Entonces, ¿dónde está la palabra de nuevo? Los apóstoles predicaron que Cristo habla palabras desde el interior de su corazón, para ser oídas, creídas, y después obedecidas en fe; por eso es llamada la palabra de fe. Los apóstoles predicaron que la fe viene por oír la palabra que está en su corazón, Rom 10:17. Aquel que va a Él para escuchar la palabras que Él habla (desde el interior de su corazón), y después las obedece, edifica su fe sobre la roca sólida. Lucas 6:47. Usted viene a Él al sentarse en humilde silencio, esperando en Él, a medida que usted oye las palabras que Él habla y vela esperando sus revelaciones.

    Aquí Pablo dice que él predica la palabra, la cual está dentro de su corazón y en su boca. "Esa es la palabra de fe que predicamos:" fe que las palabras que usted oye desde el interior de su corazón, enseñando, aconsejando, y ordenando, del Espíritu de Dios — y por lo tanto usted obedece y practica lo que ha oído. Y cuando usted oye al Señor hablándole, enseñándole, animándole, corrigiéndole — entonces su fe comienza a crecer de manera exponencial. De la Palabra del Señor en el interior: "Él es la palabra justa que es ordenada; sus palabras vienen del vínculo que él tiene con el Padre. ¿Cómo se supone que usted debe oír a Cristo hablándole?—al exponerse a sí mismo a sus mandatos hablados. ¿Cómo se expone usted a sus mandatos?—cuando persistente y pacientemente se sienta en humilde silencio a medida que usted le espera a Él al escuchar sus palabras y velar esperando las visiones de su palabra.

    Ciertamente él ama a los pueblos; todos tus santos están en tus manos.
    Ellos se sientan a tus pies y cada uno recibe tus palabras. Deut 33:3

  23. Romanos 10:17
    Por esto, la fe es por el oír, y el oír por la palabra de Dios.

    La fe viene por la revelación: Cristo, la palabra en su corazón, hablándole desde el interior de su corazón; Rom 10:8. Las palabras que yo os he hablado son espíritu y dan vida. Juan 6:63. La fe es una serie de revelaciones. No asuma que una revelación de parte de Dios es la evidencia de que usted es salvo; más bien es el llamado de él para que usted lo busque con todo su corazón y su alma, como la primera prioridad de su vida.

    Este es un versículo crucial para entender lo que es la fe. La palabra (Verbo) de Dios es el nombre de Cristo, Juan 1:1, Apoc 19:13-16; y Pablo nos acaba de decir en Rom 10:8 que él predica la palabra de fe que está en su corazón. De modo que la fe es oír la palabra de Dios desde el interior de su corazón, y reconocerlas como el Espíritu de Dios hablándole a usted, o Cristo hablándole a usted; y creerlo lo suficiente como para obedecer. Por lo tanto el creer es: creer [confiar, depender, obedecer], en la palabra, Cristo, oída en su corazón. Bienaventurados los que oyen a palabra de Dios y la guardan [la practican, obedecen]. La cristiandad quisiera que usted creyera que oír a alguien leer las palabras de la Biblia es oír la palabra de Dios, y si usted las cree, usted es un "creyente." Pero ésto sólo resulta en una creencia en un libro y una fe en las palabras de un libro. Sin embargo Pablo nos ha dicho que la fe viene por el oír la palabra, la cual se encuentra en nuestro corazón; de modo que para tener una fe real, usted debe ir desde adentro y creer que aquel a quien usted oye es el Hijo de Dios; y creer lo suficiente como para obedecer completamente.

    Pablo declara claramente que debemos ser enseñados al oír a Jesús hablándonos:

    no os conduzcáis más como se conducen los gentiles, en la vanidad de sus mentes,
    teniendo el entendimiento entenebrecido, alejados de la vida de Dios por la ignorancia que hay en ellos, debido a la dureza de su corazón.
    Una vez perdida toda sensibilidad [remordimiento de conciencia], se entregaron a la sensualidad para cometer ávidamente toda clase de impurezas.
    Pero vosotros no habéis aprendido así a Cristo;
    asumiendo que ustedes realmente le habéis oído y habéis sido enseñados en él, así como la verdad está en Jesús. Efe 4:17-21
    .

    Entonces no un libro acerca de Jesús, sino Jesús mismo, quien es la fuente y el autor de su fe: la fe verdadera, de la cual Jesús es el autor y consumador de nuestra fe, Heb 12:2. Por medio de la obediencia a la palabra, es decir Jesús, usted obtiene fe: porque Jesús llegó a ser Autor de eterna salvación para todos los que le obedecen. Heb 5:9.

  24. 2 Corintios 2:17 
    Porque no somos, como muchos, que trafican la palabra de Dios para ganancia; más bien, con sinceridad y como de parte de Dios, hablamos delante de Dios en Cristo.

    Pablo acaba de decir que él habla la palabra de Dios ante Dios con sinceridad y de parte de Dios.

A continuación se encuentran algunos ejemplos excepcionales de versículos que prueban que la palabra de Dios no es la Biblia, ni un versículo, ni un libro, ni un escrito — sino es un ser viviente que habla en el corazón del hombre inspirando al hombre con palabras para que él diga:

  1. Juan 1:14
    Y el Verbo se hace carne y habita en nosotros, y contemplamos su glorioso esplendor, el glorioso esplendor del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.


    Cristo, no la Biblia, se hace carne; este verbo (palabra) claramente no es la Biblia
    . La Biblia no se puede hacer carne, pero Jesús se hizo carne para venir a la tierra como un hombre y será hecho carne otra vez cuando esté completamente formado y haya resucitado en un creyente purificado.

    La palabra es el Espíritu que está hablando, no una escritura, no un libro, no la Biblia.

  2. Apocalipsis 19:12-16
    Sus ojos son como llama de fuego. En su cabeza tiene muchas diademas, y tiene un nombre escrito que nadie conoce sino él mismo.
    Está vestido de una vestidura teñida en sangre, y su nombre es llamado LA PALABRA DE DIOS.
    Los ejércitos en el cielo le seguían en caballos blancos, vestidos de lino fino, blanco y limpio.
    De su boca sale una espada aguda para herir con ella a las naciones, y él las guiará con cetro de hierro. Él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso.
    En su vestidura y sobre su muslo, tiene escrito el nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES.


    Por lo tanto Jesús y su Espíritu es la Palabra de Dios, ¡no la Biblia!


  3. Juan 10:35
    Así que él es llamó "dioses", hombres a quienes vino la palabra de Dios, y la Escritura no puede ser quebrantada,

    La palabra de Dios "vino." Las escrituras no viajan, pero la Palabra de Dios viene al corazón del hombre.

    En este versículo Jesús hace una clara distinción entre la palabra de Dios, y las escrituras.

  4. Daniel 9:2
    en el primer año de su reinado, yo, Daniel, entendí de las Escrituras que, según la palabra de Jehovah dada al profeta Jeremías, el número de los años que habría de durar la desolación de Jerusalén sería setenta años.

    Este es otro versículo que establece una clara distinción entre la palabra de Dios y de las Escrituras.

  5. Hechos 17:11
    Éstos eran más nobles que los de Tesalónica, pues recibieron la palabra ávidamente, escudriñando cada día las Escrituras para verificar si estas cosas eran así.

    Este es otro versículo que establece una clara distinción entre la palabra de Dios y de las Escrituras.

  6. Juan 2:22
    Por esto, cuando fue resucitado de entre los muertos, sus discípulos se acordaron de que había dicho esto y creyeron la Escritura y las palabras que Jesús había dicho.

    Aquí está otro versículo que hace clara la diferencia entre la palabra de Dios y las escrituras, probando que las referencias bíblicas a la palabra no son referencias a la Biblia o las escrituras.

  7. Juan 8:37
    Sé que sois descendientes de Abraham; no obstante, procuráis matarme, porque mi palabra [enseñanzas oídas] no tiene cabida en vosotros.

    Los judíos oyeron las escrituras que les eran leídas cada sábado, pero debido a que los judíos no habían estado oyendo la Voz del Señor (la Palabra de Dios), ellos no tenían su palabra permaneciendo en su corazón. Cada vez que usted oye, escucha, y obedece, el Señor escribe sus palabras en la carne de su corazón; la cual es la palabra implantada, la cual puede salvar su alma. Santiago 1:21. Mientras más usted oye, más la palabra permanece en usted; mientras más ella permanece en usted, más lo controla — usted está haciendo más la voluntad de él, no la de usted. Mientras más usted la oye y la ve revelada en su corazón por la Palabra en su corazón, más usted entiende las cosas de Dios.

    El que es de Dios escucha las palabras de Dios. Por esta razón vosotros no las escucháis, porque no sois de Dios. Juan 8:47
    Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen [obedecen]. Juan 10:27
    Todo aquel que es de la verdad oye mi voz. Juan 18:37

  8. Juan 8:47
    El que es de Dios escucha las palabras de Dios. Por esta razón vosotros no las escucháis, porque no sois de Dios.

    Este versículo no dice que él oye a alguien leyendo las escrituras; esto dice que que él oye las palabras de Dios, habladas por Dios.

  9. Juan 5:24
    De cierto, de cierto os digo que el que oye mi palabra y cree [depende, confía, obedece] al que me envió tiene vida eterna. El tal no viene a condenación, sino que ha pasado [verbo pasado] de muerte a vida.

    Esto no es oír la Biblia cuando es leída; esto es oír la voz del Señor. El que es de Dios escucha las palabras de Dios. Juan 8:47. Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen. Juan 10:27. Todo aquel que es de la verdad oye mi voz. Juan 18:37

  10. Juan 8:31
    Por tanto, Jesús decía a los judíos que habían creído en él: — -Si vosotros permanecéis en [obediencia a] mi palabra [enseñanzas y mandatos que hemos oído], seréis verdaderamente mis discípulos;

    Continuar en su palabra es obedecer los mandatos que usted le oye a Él hablarle. Obedecer es negar su propia voluntad y seguir la voluntad de él; esa es la cruz interna de la negación propia. Cuando usted obedientemente sigue las enseñanzas de él para usted, entonces usted es un discípulo, que está aprendiendo cómo negar la impiedad y la lujuria y cómo vivir sobria, justa y piadosamente en este mundo presente.

  11. Juan 15:3
    Ahora vosotros estaréis limpios por la palabra que os he hablado.

    Usted puede leer la Biblia para siempre y nunca llegar a ser limpio, pero las palabras que Jesús le habla a usted son espíritu y le imparten la vida de Dios a usted; y toda palabra hablada de Él que usted oye lo limpia un poco más.

  12. Juan 12:48
    El que me desecha y no recibe mis palabras tiene quien le juzgue: La palabra que he hablado [a Él] le juzgará en el día final.

    Muchas sectas en el cristianismo que tienen fe en la Biblia piensan que donde dice las palabras que he hablado en este versículo, por las cuales el hombre es juzgado, son palabras registradas en la Biblia que Jesús habló. Piense en esto: ¿qué tan injusto sería eso para todos aquellos hombres y mujeres en el mundo que no tienen la Biblia, o que no pueden leer, etc.? Por supuesto que las palabras de la Biblia no serán nuestro juez; Dios es justo, más allá que cualquier hombre, y él juzga a todos los hombres con el mismo estándar — las palabras y los ruegos que Él ha hablado anónimamente a todo hombre — porque el Espíritu de Dios ha sido dado a todo hombre para que puedan creer y ser salvos.

  13. Lucas 3:2
    en tiempo de los sumos sacerdotes Anás y Caifás, vino palabra de Dios a Juan hijo de Zacarías, en el desierto.

    Las escrituras estaban en rollos: eran escritas a mano, costosas, escasas y guardadas en sinagogas. Las escrituras no vinieron a Juan el Bautista en el desierto, sino la voz del Espíritu de Dios, el Espíritu de Jesús, quien es la Palabra de Dios, vino a Juan; y Jesús todavía habla hoy en día, porque Él es el mismo ayer, hoy y para siempre. Heb 13:8.

  14. Lucas 5:1
    Aconteció que, mientras las multitudes se agolpaban sobre él y escuchaban la palabra de Dios, Jesús estaba de pie junto al lago de Genesaret,

    Jesús no estaba leyendo las palabras de las escrituras. Él habló la Palabra de Dios de su corazón como Él oyó al Padre hablar con Él. Jesús habló la Palabra de Dios.

    El original griego para palabra en este versículo (haga clic para ver) es logon (de logos) <3056> que significa: 1) de un discurso; 1a) una palabra, pronunciada por una voz viviente, que encarna un concepto o idea; 1b) lo que alguien ha dicho.

  15. Lucas 6:47
    Yo os mostraré a qué es semejante todo aquel que viene a mí y oye mis palabras habladas, y las hace [las practica y las obedece].

    Venid a mí — no a los servicios de las sectas, no a las reuniones de oración, no a los llamados al altar, no a leer la Biblia; Debemos venir a Él directamente, al esperarlo en humilde silencio, escuchando sus mandatos y enseñanzas. Creer en Jesús es creer lo que usted le oye hablarle y después obedecerlo.

  16. Lucas 8:13
    Los están sobre la roca son los que, cuando oyen, reciben la palabra con gozo. Pero éstos no tienen raíz; por un tiempo creen y en el tiempo de la prueba se apartan.

    Hay poco o nada de gozo cuando usted oye a alguien leer la Biblia; pero cuando usted oye al Señor hablarle, ¡usted siente gran gozo!

  17. Efesios 1:12-13
    para que nosotros, que primero hemos esperado en Cristo, seamos para la alabanza de su gloria. En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, [la palabra de verdad no es un libro] el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo que había sido prometido.

    El cristianismo enseña que la "palabra de verdad" es la Biblia, pero obviamente ella es palabra habladas por usted provenientes del Espíritu de Dios.

    Usted debe oír las buenas nuevas de su salvación que está por venir, pronunciada por la boca de Dios, la cual usted oye en su corazón. Usted oye las buenas nuevas cuando usted recibe el sello del Espíritu, el cual es un pago adelantado de la salvación final, cuando Cristo llega a ser su verdadero gobernante y rey.

  18. Efesios 5:26
    para santificarla y purificarla [la iglesia de creyentes] en el lavamiento del agua con la palabra,

    Este es uno de los versículos que es crucial que sea entendido. Oír a alguien leer las palabras de la Biblia no resulta en ninguna limpieza o santificación; pero las palabras que Cristo le habla a usted tienen como resultado su limpieza. Ahora vosotros estaréis limpios por la palabra que os he hablado, Juan 15:3; y Pedro le dijo: ¡Jamás me lavarás los pies! Jesús le respondió: — -Si no te lavo, no tienes parte conmigo. Juan 13:8.

  19. 1 Timoteo 4:5 
    pues es santificado por medio de la palabra de Dios y de la oración.

    Leer palabras de la Biblia no consagra nada, pero las palabras habladas de parte del Espíritu ciertamente pueden.

  20. Santiago 1:21
    Por lo tanto, desechando toda suciedad y residuo de maldad, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas.

    La palabra implantada es lo que usted oye, recibe y obedece; así sus palabras con vida son implantadas en su corazón.

  21. 1 Juan 2:5
    Pero en el que guarda su palabra, verdaderamente el amor de Dios ha sido perfeccionado en él. Por esto sabemos que estamos en él.

    Usted puede memorizar la Biblia entera, pero el amor de Dios no será perfeccionado en usted. Pero si usted guarda y obedece todos los mandamientos que usted oye al Señor hablarle, entonces el amor de Dios será perfeccionado en usted.

    El que guarda su palabra (es obediente a los mandatos, practica sus enseñanzas), el amor de Dios, es perfeccionado en él. Si hay una palabra que resume la Biblia, es la palabra obediencia. La fe verdadera lleva a la obediencia. La obediencia lleva a la restauración del hombre a la imagen de Dios, y después a la unión con Cristo y con Dios. Ustedes están en Cristo si el amor de Dios ha sido perfeccionado en ustedes. Si no, usted puede decir que está en Cristo, pero es una mentira.

  22. 1 Juan 2:14
    Os he escrito a vosotros, padres, porque habéis conocido al que es desde el principio. Os he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes, y la palabra de Dios permanece en vosotros, y habéis vencido al maligno.

    Las escrituras no viven en nadie, sino la Palabra de Dios, el Espíritu de Cristo, está en su corazón para oírlo y obedecerlo.

  23. Apocalipsis 1:9
    Yo Juan, vuestro hermano y copartícipe en la tribulación y en el reino y en la perseverancia en Jesús, estaba en la isla llamada Patmos por causa de la palabra de Dios y del testimonio de Jesús.

    Obviamente leer las escrituras no causó que Juan fuera puesto en la isla de Patmos, sino porque él predicó la palabra de Dios como él la oyó que fue revelada a él, y porque él profetizó (el espíritu de profecía es el testimonio de Jesús), él fue desterrado a Patmos.

  24. Proverbios 4:5
    ¡Adquiere sabiduría! ¡Adquiere entendimiento! No te olvides ni te apartes de las palabras de mi boca.

  25. Proverbios 4:20
    Hijo mío, pon atención a mis palabras; inclina tu oído a lo que yo digo.

  26. Proverbios 5:7
    Ahora pues, hijos, oídme y no os apartéis de las palabras de mi boca.


  27. Proverbios 7:24
    Ahora pues, hijos, oídme; prestad atención a la palabras de mi boca.

  28. Proverbios 8:8
    Justas son todas las palabras de mi boca; no hay en ellas cosa torcida ni perversa.

  29. Proverbios 19:27
    Hijo mío, deja de atender la enseñanza que te hace divagar de las palabras del conocimiento.

  30. Salmos 119:9
    ¿Con qué limpiará el joven su camino? Al hacer caso y velar por tu palabra.

    Uno no vela por las escrituras, pero uno sí escucha y vela por la palabra del Señor dentro de su corazón para hablar y/o proveer una visión con entendimiento.

    Como dijo Jesús: Ahora vosotros estaréis limpios por la palabra que os he hablado. Juan 15:3. De la Palabra del Señor en el interior: "Como los apóstoles, ustedes también deben ser limpiados." Las palabras habladas que son oídas del Espíritu antes de hablar son equivalentes a las palabras oídas directamente del Espíritu; todas las palabras del Espíritu, habladas por alguien cuya manera de hablar es controlada por el Espíritu, imparten la vida de Dios a los oyentes. Las palabras oídas del Espíritu inmediatamente antes de ser habladas son las únicas palabras que limpian e imparten vida al oyente. Leer o citar la Biblia no limpia ni imparte vida al oyente porque la letra mata, pero el Espíritu vivifica. 2 Cor 3:6.

    Salmos 119 está lleno de referencias a "tu palabra." Haga clic para verlas todas.

    David dijo que él había sido enseñado por Dios mismo, las palabras del Señor hacia él eran más dulces que la miel; porque David había sido enseñado por el Señor mismo, ya que había sobrepasado a todos sus maestros.

    He comprendido más que todos mis instructores,
    porque tus testimonios son mi meditación.
    He entendido más que los ancianos,
    porque he guardado tus ordenanzas.
    De todo mal camino contuve mis pies,
    para guardar tu palabra [oída en el interior].
    No me aparté de tus juicios,
    porque tú me has enseñado.
    ¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras,
    más que la miel en mi boca! Sal 119:99-103

    Para que David haya sido enseñado por el Señor, el Señor tiene que haberle hablado a él por Su palabra y mostrado visiones por su palabra.

  31. Isaías 51:16
    Habiendo yo extendido los cielos y fundado la tierra, y habiendo dicho a Sion: 'Tú eres mi pueblo', pongo mis palabras en tu boca y te cubro con la sombra de mi mano."

  32. Isaías 55:11
    así será mi palabra que sale de mi boca: No volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para lo cual la envié.

  33. Isaías 59:21
    "En cuanto a mí, éste será mi pacto con ellos: 'Mi Espíritu que está sobre ti y mis palabras que he puesto en tu boca no se apartarán de tu boca, ni de la boca de tus descendientes, ni de la boca de los descendientes de tus descendientes, desde ahora y para siempre'", ha dicho Jehovah."

  34. Jeremías 5:13
    Los profetas serán convertidos en viento, puesto que la palabra no está en ellos. Así se ha de hacer con ellos.

  35. Jeremías 5:14
    Por tanto, así ha dicho Jehovah Dios de los Ejércitos: "Porque dijisteis estas palabras, he aquí que yo pongo mis palabras en tu boca [de Jeremías] como fuego. Este pueblo será la leña, y el fuego los devorará.

  36. Jeremías 9:20
    Escuchad, oh mujeres, la palabra de Jehovah; reciba vuestro oído la palabra de su boca. Enseñad lamentos a vuestras hijas; cantos fúnebres, cada una a su compañera.

  37. Jeremías 18:1
    La palabra que vino a Jeremías de parte de Jehovah, diciendo:

    Las escrituras no viajan, ni caminan, ni vuelan; pero el Espíritu de Jesús, cuyo nombre es la Palabra de Dios, llena los cielos y la tierra; de modo que la Palabra de Dios puede venir a cualquier hombre, en cualquier lugar, cuando Él escoge.

  38. Jeremías 23:28-30
    El profeta que tenga un sueño, que cuente el sueño; pero el que tenga mi palabra, que hable mi palabra con fidelidad. ¿Qué tiene que ver la paja con el trigo?, dice Jehovah.
    ¿No es mi palabra como el fuego y como el martillo que despedaza la roca?, dice Jehovah.
    Por tanto, he aquí, yo estoy contra los profetas que hurtan mis palabras, cada uno de su vecino, dice Jehovah.

    Jorge Fox frecuentemente escribió que cuando alguien predica con su mente carnal citando la Biblia, en vez de predicar palabras que ellos oyen del Espíritu de Dios diciéndoles lo que deben decir; entonces esos hombres están robando las palabras de los santos. Jorge Fox también escribió dijo que el progreso espiritual de los ministros de su era menos que el de la burra de Balaam porque la burra habló la Palabra del Señor, pero los ministros ni siquiera podían oír la voz del Señor, mucho menos hablar la Palabra del Señor; ellos sólo podían citar la Biblia; exactamente como lo hacen los ministros hoy en día.

  39. Ezequiel 3:10
    Me dijo además: "Oh hijo de hombre, toma en tu corazón todas mis palabras que te diga, y escucha con tus oídos.

  40. Salmos 33:4
    Porque recta es la palabra de Jehovah, y toda su obra ha sido hecha con verdad.

    Una vez más, la palabra del Señor es un ser viviente: el Señor Jesucristo, quien creó todas las cosas en los cielos y en la tierra, y cuyo nombre es "la palabra de Dios."

  41. Salmos 105:19
    hasta que se cumplió lo que él predijo y la palabra del Señor probó que él era veraz.

    Escritura no puede probar que un hombre.

  42. Salmos 107:20
     Envió su palabra y los sanó; los libró de su ruina.

    Las escrituras no sanan ni liberan, pero el Espíritu del Señor Jesucristo, cuyo nombre es la Palabra de Dios, sí sana y libera.

  43. Génesis 15:1 
    Después de esto, la palabra del Señor vino a Abram en una visión:  "No temas, Abram.  Yo soy tu escudo, y tu galardón será muy grande."

    Esto fue antes que se escribieran las escrituras.

  44. Génesis 15:4
    Y he aquí que la palabra de Jehovah vino a él diciendo: — -No será éste el que te herede, sino que alguien que salga de tus entrañas será el que te herede.

    Esto fue antes de que las escrituras existieran, por lo tanto es imposible que la "palabra" se refiera a las escrituras.

  45. Números 22:38
    Balaam respondió a Balac: — He aquí yo he venido a ti; pero ahora, ¿podré hablar cosa alguna? ¡La palabra que Dios ponga en mi boca, ésa hablaré!

    La palabra está en la boca, como Romanos 10:08 y Deuteronomio 30:14 afirman.

    Cualquier persona que lee este relato de Balaam, sabe que Balaam no estaba leyendo algún versículo para hacer sus pronunciamientos. Él estaba escuchando la voz del Señor, la cual es la palabra del Señor, quien es Jesús.


Jorge Fox, el fundador original de los cuáqueros, (los cuáqueros hoy en día han perdido la cruz también), también habló la Palabra de Dios mientras vivía en el paraíso, el reino de Dios.

Para más información acerca de los guías ciegos, de quienes Cristo dijo que deberían irse, haga clic aquí.

Sí, Dios habla a través de la Palabra Viviente, Cristo. La Biblia es las palabras de los santos quienes escribieron sus palabras. Aquellos que creen que la Biblia es la fuente de la verdad, (haciéndola su fuente de Jesús, haciéndola su Dios), han hecho a la Biblia un ídolo. Dios todavía nos habla. Él es la Luz que ilumina a todos los hombres. ¿Cómo puede enseñarnos la gracia a menos que escuchemos? Usted debe estar en silencio para oírle. Él nos dijo: no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que serán oídos por su palabrería. Por tanto, no os hagáis semejantes a ellos, porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad antes que vosotros le pidáis, Mat 6:7-8; él sabe lo que usted quiere; él suplirá sus necesidades, pero tal vez no todos sus deseos. Usted ni siquiera necesita formar palabras para que él sepa todo lo que usted quiere. Por supuesto, muchas veces no lo podemos evitar y necesitamos derramar nuestras palabras en Él; pero recuerde, el silencio también comunica; además usted entonces puede oír lo que él tiene para decirle a usted.

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Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen.
Juan 10:27

Es galardonador de los que le buscan diligentemente. Heb.11:6
Diligencia — atender continuamente y esforzarse por alcanzar una meta; laboriosidad; perseverancia.

¡Él lo espera!
(también de la Palabra del Señor en el interior)

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al beneficiarse del poder de Dios que produce cambio por medio de la cruz,
que lleva a la unión con Dios en su reino.


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