<

f

Un Discípulo Verdadero Produce Fruto


Si vosotros producís mucho fruto,
mi Padre es honrado y glorificado, y mostráis que
sois verdaderamente mis discípulos [verdaderos seguidores].
Juan 15:8


Producid, pues, frutos dignos de arrepentimiento;
Mat 3:8


Todo árbol que no lleva buen fruto es cortado y echado en el fuego.
Mat 7:19


El texto en azul claro o azul claro “en negrita” se puede hacer clic para obtener la escritura correspondiente

¿Es usted un verdadero seguidor de Cristo? No es suficiente solamente decir que usted cree en Jesús. Si usted cree en Jesús, entonces usted cree lo suficiente para hacer lo que él nos mandó: su primer y principal mandato a través de su ministerio fue: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado!"; y la evidencia del arrepentimiento es producir fruto. Mat 3:8

A Jorge Fox a menudo se le acercaban personas que decían ser salvas porque creían en Jesús.
La respuesta de Fox para ellos era: ¿dónde está la evidencia de su creencia?
(La evidencia de un verdadero creyente es bueno fruto.)
Jesús mismo dijo: "Si vosotros producís mucho fruto mostráis que sois verdaderamente mis discípulos [verdaderos seguidores]". Juan 15:8.

Jesús dijo, "Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los abrojos? Así también, todo árbol sano da buenos frutos, pero el árbol podrido da malos frutos. El árbol sano no puede dar malos frutos, ni tampoco puede el árbol podrido dar buenos frutos. Todo árbol que no lleva buen fruto es cortado y echado en el fuego". Mateo 16-20.

Pablo explicó el fruto malo, (fruto de la carne) en contraste con el buen fruto, (fruto del Espíritu):

Jesús también dijo: "O haced bueno el árbol y bueno su fruto, o haced malo el árbol y malo su fruto; porque el árbol es conocido por su fruto". Mateo 12:33
De la Palabra del Señor en el interior: "Un árbol que es santo es bueno".
Sed santos, porque yo soy santo. 1 Pedro 1:16
Jesús dijo, "Todo árbol que no lleva buen fruto es cortado y echado al fuego". Mat 7:19

"Producid, pues, frutos dignos de arrepentimiento". Mat 3:8
Para producir bueno fruto, (que es amor, gozo, paz, paciencia, bondad, fe, benignidad, etc.), usted debes librarte de inmoralidad sexual (incluyendo la fornicación y el adulterio), impureza, lujuria, idolatría (incluyendo la codicia), hechicería, odio, discutiendo, celos, ira, ambición, etc.

Por lo tanto, usted debe crucificar su naturaleza pecaminosa para producir fruto.

Hay cinco versículos en la Biblia en los cuales Jesús le dice categóricamente a todos que deben negarse a sí mismos, tomar su cruz, y seguirlo; y cualquiera que fracase en hacerlo no es digno de él.
"Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame". Lucas 9:23
"porque los que pertenecen a Cristo Jesús han crucificado la carne [la naturaleza pecaminosa] con sus pasiones y deseos [concupiscencias y afectos]. Gál 5:24

Por lo tanto, un verdadero seguidor es el que ha crucificado su naturaleza pecaminosa y producido fruto.

También el hacha ya está puesta a la raíz de los árboles. Por lo tanto, todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado al fuego. Lucas 3:9
Todos somos árboles con frutos corruptos al comienzo, pero debemos ser cambiados para poder producir buenos frutos. El cristianismo quisiera simplemente llamar al árbol malo bueno, que sigue produciendo fruto malo; pero estos árboles serán talados y echados al fuego, independientemente de lo que sean llamados.

De la Palabra del Señor en el interior:

"Porque esto lo sabéis muy bien: que ninguna persona sexualmente inmoral, ni impura, ni codiciosa, quien es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios. Nadie os engañe con vanas palabras, porque a causa de estas cosas viene la ira de Dios sobre los que son desobedientes". Efesios 5:5-6

Jesús dijo: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame.
Y cualquiera que no lleva su propia cruz y me sigue, no puede ser mi discípulo. Lucas 9:23,14:27

Entonces un discípulo verdadero es una persona que ha crucificado su naturaleza pecaminosa y ha producido fruto.

La naturaleza humana satánica y pecadora, con sus frutos de la carne asociados, incluye: inmoralidad sexual, impureza, codicia, indecencia, tonterías, bromas groseras, obscenidad, adulterio, desenfreno, hechicería, odio, peleas, celos, iras, ambición egoísta, divisiones, envidias, homicidios, borracheras, fiestas, malos pensamientos, fornicaciones, iniquidad, engaño, blasfemia, orgullo, enojo, jactancia, lisonja, falta de modestia, inmoralidad, e insensatez. Cualquiera de estas cosas descalifica a cualquier hombre del cielo.

Un hombre inocente de todos los frutos de la carne recién mencionados está en pleno cumplimiento de los requisitos rígidos de la salvación enunciados en las escrituras: debemos ser justos como Él es justo, 1 Juan 3:7. Debemos ser perfectos como nuestro Padre celestial es perfecto, Mat 5:48. Debemos ser misericordiosos como Él es misericordioso, Lucas 6:36. Debemos llegar a ser puros como Él es puro, 1 Juan 3:2-3. Sed santos, porque yo soy santo, 1 Ped 1:15. Para que andemos como él anduvo, 1 Juan 2:6; y así como él es, así seamos nosotros en este mundo, 1 Juan 4:17. No hay flexibilidad ni equivocación en ninguno de estos requisitos que han sido expuestos.

Pablo nos dice que para vivir debemos hacer morir los actos de la carne por medio del Espíritu:

La única manera de deshacerse del fruto de la carne (fruto malo) y producir el fruto del Espíritu (fruto bueno) es el camino de la cruz; el único camino al reino del cielo es el camino de la cruz; el único camino a la salvación es el camino de la cruz; el único camino para evitar ser excluido del cielo (si usted muere mientras todavía está pecando), es el camino de la cruz.

Aún Adolfo Hitler dijo que Jesús era su Señor y Salvador. Él no era un verdadero seguidor. Los sacerdotes de la iglesia católica romana que mataron a 9,000,000 de personas por brujería en la Edad Media decían que ellos eran creyentes, pero ellos no llevaban fruto — sólo espinas; ellos no eran verdaderos seguidores.

Si no estamos tratando de producir fruto, nuestra creencia y nuestra fe está muerta. Como dijo Santiago, la fe sin obras es muerta. Jesús dijo, De cierto, de cierto os digo que todo aquel que practica el pecado es esclavo del pecado. Juan 8:34. Si usted es un esclavo del pecado, el pecado es su amo; y Jesús no puede ser su Señor porque usted no puede servir a dos señores. La obra principal de aquellos que creen en Jesús es buscar primero el Reino de Dios y su justicia, lo cual es evidenciado por el fruto — el fruto del Espíritu. Nunca es demasiado tarde para comenzar a producir el fruto de la justicia, y así hacer a Jesús su verdadero Señor y Maestro.

Jesús dijo: La semilla es la Palabra de Dios [las palabras que usted oye a Jesús hablarle a usted, no la Biblia]. En cuanto a la parte [la semilla] que cayó entre los espinos, éstos son los que oyeron; pero mientras siguen su camino, son ahogados por las preocupaciones, las riquezas y los placeres de la vida, y no llevan fruto a la perfección. Pero en cuanto a la parte [la semilla] que cayó en buena tierra, éstos son los que, al oír con corazón bueno y recto, retienen la palabra oída; [la Palabra Viviente, Cristo, hablándole a usted, no la Biblia] y llevan fruto con firme resistencia. Luc 8:14-15. Hay personas que le oyeron hablar, pero fueron distraídas por los afanes, riquezas y placeres de esta vida, y no perseveraron en escuchar más; y por lo tanto no produjeron frutos para justicia. Pero algunos sí produjeron fruto para la perfección con paciencia.

El fruto de la justicia será paz; el resultado de la justicia será tranquilidad y segura confianza (seguridad incuestionable) para siempre. Isa 32:17

Toda rama que en mí no está llevando fruto, [mi Padre] la quita; y toda rama que está llevando fruto, [mi Padre] la limpia para que lleve más fruto. Juan 15:1-3. (Dios nos azota y disciplina antes que podamos llegar a ser sus hijos. Heb 12:6-8)

Jesús dijo: "Porque estrecha es la puerta y comprimido es el camino que lleva a la vida, y son pocos los que la hallan. Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros vestidos de ovejas, pero que por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conocerán. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? Mat 7:14-16.(Si su maestro y predicador no tiene amor, amabilidad, dominio propio, bondad, paz, fidelidad y gozo, usted está siendo engañado para caer en un hoyo y para ir a la cautividad por un profeta falso; esta misma prueba se puede aplicar a los cristianos falsos.)

Así también, todo árbol sano da buenos frutos, pero el árbol podrido da malos frutos. El árbol sano no puede dar malos frutos, ni tampoco puede el árbol podrido dar buenos frutos. Mat 7:17-18. Todo aquel que ha nacido de Dios no comete el pecado, porque la simiente de Dios [Cristo] permanece en él, y no puede seguir pecando, porque ha nacido de Dios. 1 Juan 3:9

Todo árbol que no lleva buen fruto es cortado y echado el fuego. Mat 7:19

Así que por sus frutos los conocerán. Mat 7:20

porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor. ¡Andad como hijos de luz! Pues el fruto de la luz, en toda bondad y justicia y verdad. Prueba lo que es aceptable para el Señor. Efe 5:8-10

Jesús dijo : Si vosotros producís mucho fruto, mi Padre es honrado y glorificado, y mostráis que sois verdaderamente mis discípulos [verdaderos seguidores]. Juan 15:8

Entonces ¿cómo producimos fruto? Produzcan frutos que demuestren arrepentimiento. Mat 3:8

Permaneced [morar, continuar] en mí, y yo en vosotros. Como la rama no puede llevar fruto por sí sola, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Juan 15:4.
Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí y yo en él, este lleva mucho fruto.
Pero separados de mí, nada podéis hacer. Juan 15:-5


Las obras sin nuestra obediencia amorosa a los mandatos de Dios no cuentan para nada. 1 Cor 13:3
Para producir fruta, es haber obedecido muchos de los mandatos de Dios a usted.
La fe debe ser demostrada por obras de amor, lo cual es obediencia a los pensamientos proveídos por el Espíritu de Dios; así es el amor de Dios. Las primeras obras de amor por Dios son: a) esperar en humilde silencio a medida que usted escucha vela para oír sus mandatos, y b) entonces obedecer sus mandatos hablados que usted oye para arrepentirse de los pecados que Él revela en su corazón. ¡Note! Pablo está de acuerdo con Santiago, quien escribió: "la fe sin obras está muerta," Santiago 2:20-24. Pero el que hace la verdad viene a la luz para que se muestre que sus obras son producidas [formadas e impulsadas] por medio de Dios. Juan 3:21; tales obras son las únicas obras que sobreviven cuando pasan por el fuego, por el cual todo hombre debe pasar.

Permanecer es la clave para el éxito como cristiano. Al estudiar la Biblia sólo aprendemos lo que debemos lograr y lo que debemos evitar.
Para conocer la verdad, usted tiene que ser enseñado por Jesús mismo, personalmente, acerca de sí mismo. Su palabra viviente debe permanecer en usted.
Permanecer en Cristo es permanecer en la Luz, en su presencia, en su palabra viviente (no en la Biblia).

Permanecer es "quedarse." Nosotros vamos a él y nos sentamos en humilde silencio, esperándolo; y entonces le escuchamos para que nos hable y vemos lo que él nos muestra. Cuando aparece la Luz, pasamos tiempo en la Luz. Su palabra viviente nos penetra, separando el espíritu del alma, y la Luz nos purifica por medio de la sangre de Jesús. A medida que nos arrepentimos, somos purificados y recibimos más de su Espíritu. A medida que recibimos más de su Espíritu, él permanece o se queda con nosotros también. Nos convertimos en poseedores de Cristo, no sólo profesantes. Esto es parte de la cruz.

Es una cruz para la voluntad del hombre el sentarse a esperar a Dios, escuchando silenciosamente, luchando para evitar que su mente se distraiga; es una cruz para la voluntad del hombre obedecer lo que él ha mandado y enseñado por medio del Espíritu Santo; esta es la cruz de la cual usted debe negarse a sí mismo y llevar su cruz diariamente, para después seguir a Jesús. El obedecer su voz es seguir a Jesús. Así es como se hace lo que usted ha orado miles de veces: que sea hecha tu voluntad en la tierra como también en el cielo. Usted no puede ser su discípulo a menos que tome su cruz diariamente y siga sus órdenes. La salvación la reciben sólo aquellos que siguen al cordero donde él vaya - quienes obedecen completamente la voz del Señor, en lo que sea que él mande. No se desanime si usted no oye nada por algún tiempo. Aún su espera le es acreditada: Sea tu misericordia, oh Señor, sea en proporción a nuestra espera y la esperanza en ti. Sal 33:22

Comenzamos al esperar a Dios diariamente por una hora al día, preferiblemente temprano en la mañana antes de comenzar su día. A medida que recibimos sus palabras y revelaciones, nuestra hambre por más de sus revelaciones aumenta, motivándonos a pasar más y más tiempo cada día esperándolo a Él; hasta que finalmente estamos esperándolo a Él continuamente, aún cuando estamos haciendo nuestras actividades normales del día:

¿Como nos arrepentimos?

Para comenzar, Juan el Bautista dijo:
"Arrepentíos" [piensen de manera diferente; cambien de opinión, lamentando sus pecados y cambiando su conducta] "porque el reino de los cielos se ha acercado". Mat 3:2
Producid, pues, frutos dignos de arrepentimiento. Mat 3:8
El que tiene dos túnicas dé al que no tiene, y el que tiene comida haga lo mismo.
[Comparta de los excesos de sus posesiones con aquellos que no tienen suficiente para cubrir las necesidades de la vida.]
No cobréis más de lo que os está ordenado.
[Sea honesto en todas sus transacciones]
No hagáis extorsión ni denunciéis falsamente a nadie, y contentaos con vuestros salarios.

[No oprima a nadie; no mienta; no quiera más cosas; no se queje.] Luc 3:10-14

Jesús dijo: Arrepiéntanse (Cambien de forma de pensar, enmienden sus caminos completamente, con aborrecimiento de sus pecados pasados.) Mat 4:17
Presione aquí para ver cuarenta y nueve referencias al arrepentimiento en el Nuevo Testamento.

¿Cómo sabemos de qué más debemos arrepentirnos?

Pablo dice: Porque la gracia de Dios que trae salvación se ha manifestado a todos los hombres, enseñándonos a negar la impiedad y los deseos mundanales, y cómo vivir sobria, justa y piadosamente en este mundo presente, Tito 2:11-12

Escuchad y obedeced mi voz; y yo seré vuestro Dios, y vosotros seréis mi pueblo.
Andad completamente en todo camino que os he mandado, para que os vaya bien. Jer 7:23

¿Cómo tenemos acceso a la gracia de Dios que nos enseña que debemos negarnos?

Jesús dijo: Yo os mostraré a qué es semejante todo aquel que viene a mí y oye mis palabras habladas, y las hace [las practica y las obedece]. Es semejante a un hombre que al edificar una casa cavó profundo y puso los cimientos de manera segura sobre una roca. Y cuando vino una inundación, el torrente golpeó con ímpetu contra aquella casa, y no la pudo sacudir, porque estaba fundada sobre una roca. Luc 6:47-48
Jesús dijo: Yo castigo [reprendo, disciplino] a todos los que amo. Sé, pues, celoso y arrepiéntete. Apoc. 3:19
Por lo tanto vaya a él, estando en silencio y escuchando; no leyendo, no hablando, no orando, sólo escuchando quietamente y pensando es su nombre — lo cual nos da acceso al poder de Dios.
Nosotros esperamos, escuchamos, y velamos. Y cuando él nos dice o nos muestra los pecados que hemos cometido o que están dentro de nosotros, sentimos pesar por ellos, y decidimos cambiar para mejorar, esto es arrepentimiento.
El que me ama, mi palabra guardará [me obedecerá, practicará mis enseñanzas]. Y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos nuestra morada con él. Juan 14:22-3

¿Por qué el silencio? Porque él dijo después de orar: Y al orar, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que serán oídos por su palabrería. Por tanto, no os hagáis semejantes a ellos, porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad antes que vosotros le pidáis. Mat 6:7-8

Todo aquel que es de la verdad oye mi voz. Juan 18:37
Las palabras que oímos son palabras de vida eterna, no las palabras que leemos o que oímos leer de la Biblia.
Las palabras que yo os he hablado son espíritu y dan vida. Juan 6:63
Mirad, pues, cómo oís; porque a cualquiera que tenga, le será dado más, y a cualquiera que no tenga, aun lo que piense tener le será quitado." Lucas 8:18
Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído. Guárdalo y arrepiéntete. Apoc 3:2-3
Jesús vino a destruir al diablo y sus obras en nosotros, si nosotros vamos a Él.
Para esto es revelado el Hijo de Dios [en nosotros]: para deshacer [en nosotros] las obras [pecado] del diablo. 1 Juan 3:8

Una de los primeros cuáqueros prominentes, William Penn, fundador de Pensilvania, afirma en su Introducción al Diario de Jorge Fox:

El arrepentimiento de las obras muertas para servir al Dios viviente consiste en tres operaciones:
   1) se nos muestra el pecado que está dentro de nosotros, (su hábito, su error o su deseo de pecar)
   2) nos damos cuenta de ello y sentimos verdadero pesar por este pecado, y
   3) hacemos un cambio para el futuro.

El arrepentimiento es el resultado natural cuando la gente se vuelve hacia la luz y la palabra interior:
  porque por la luz viene la visión del pecado
  con la visión del pecado, usted se da cuenta de su error y su equivocación y siente pesar por ello, y
  el darse cuenta y sentir pesar por el pecado revelado por la luz,
  resulta en un cambio en su conducta de vida desde ese momento en adelante — arrepentimiento.

Tal arrepentimiento lleva a la justificación; esto es, perdón por los pecados pasados por medio de Cristo, la única propiciación; y la santificación y limpieza del alma de la naturaleza corrupta y los hábitos pecaminosos. Esta justificación está completa al: 1) comprender la justificación de la culpa de los pecados pasados, como si nunca se hubieran cometido, por medio del amor y la misericordia de Dios en Cristo Jesús; y 2) y cuando la persona está siendo justificada internamente por medio del poder justificador y purificador de Cristo revelado en el alma, lo cual comúnmente es llamado santificación.

Esto lleva al galardón del elevado llamado de todos los cristianos verdaderos: la perfección que se produce al no pecar, de acuerdo con las escrituras de la verdad, las cuales testifican que la perfección es el fin de la venida de Cristo, y la naturaleza de su reino, y para lo cual su espíritu es dado y fue dado. Pero esto no es una perfección en sabiduría y gloria en esta vida, o de padecimientos naturales o la muerte, como algunos han imaginado o insinuado con una mente enferma o débil. Este es un estado redimido, regenerado, o el nuevo nacimiento; y a menos que esta obra sea conocida, no se hereda el reino de Dios.

Vea Cómo Esperar en Dios y Beneficiarse de Su Poder Purificador para más información acerca de cómo escuchar y recibir la gracia de Dios que le enseña y le cambia.

A continuación están todos los versículos del Nuevo Testamento que se refieren a producir fruto como justicia y santidad.

Vea Cómo Esperar en Dios y Beneficiarse de Su Poder Purificador para más información acerca de cómo escuchar y recibir la gracia de Dios que le enseña y le cambia.

El propósito de este sitio es enseñar cómo vivir
libre de pecado
al beneficiarse de poder de Dios que produce cambio por medio de la cruz
que lleva a la unión con Dios en su Reino.


Arriba | Quienes Somos | Inicio