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La voluntad del Padre

No todo el que me dice: "¡Señor, Señor!",
entrará en el reino de los cielos, sino el que hace
la voluntad de mi Padre que está en los cielos.

Mat 7:21

El versículo anterior en contexto con sus versos adyacentes relevantes se encuentra a continuación:

No todo el que me dice 'Señor, Señor' entrará en el reino de los cielos,
sino [sólo] el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.
Muchos me dirán en aquel día: '¡Señor, Señor! ¿No profetizamos en tu nombre?
¿En tu nombre no echamos demonios? ¿Y en tu nombre no hicimos muchas obras poderosas?
Entonces yo les declararé: 'Nunca os he conocido.
¡Apartaos de mí, obradores de iniquidad [pecado, infracción de la ley o de maldad]!'

Mateo 7:21-23

Primero, es imposible hacer la voluntad del Padre cuando usted todavía está pecando porque aquellos que todavía pecan son esclavos del pecado, incapaz de oír las instrucciones de Dios para hacer su voluntad. A pesar de lo que le ha dicho el cristianismo, cualquiera que todavía peca será excluido del cielo cuando muera.

De la Palabra del Señor en el interior: "Yo sólo conozco a aquellos que han sido crucificados". Él sabe todo, pero "conocerlo" a usted significa que él llega a ser uno con usted, lo cual ocurre después de que usted ha sido crucificado. A menos que sea limpiado y purificado por el Espíritu del Señor que destruye el pecado dentro del hombre, el corazón de todo hombre comienza lleno de maldad, lleno de pecado, contaminado, y descalificado para el cielo. Este pueblo me honra de labios, pero su corazón está lejos de mí. Marcos 7:6. Porque ;desde adentro, del corazón del hombre, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los robos, las avaricias, las maldades, el engaño, la falta de restricción, el ojo maligno [envidia], la blasfemia, el orgullo y la insensatez. Todas estas maldades salen de adentro y contaminan al hombre. Marcos 7:21-23. Y de ninguna manera entrará en en ella [el cielo] ninguna cosa que está contaminada...Apoc 21:27. El Señor le está advirtiendo a aquellos que piensan que son cristianos y todavía pecan: 1) él no los conoce, y 2) él los echará en la oscuridad externa, excluido del cielo en el juicio.

De la Palabra del Señor en el interior: "Todo el mundo está esperando que Jesús sea su excusa. Ningún hombre es promovido o excusado cuando repite el pecado. Sólo un corazón que está purgado del pecado es aceptable para Dios. Todos los hombres están sin excusa; si yo estuviera en silencio, ellos tendrían una excusa. Todos los hombres han oído el llamado al arrepentimiento. La gente debe soportar el precio de su comportamiento descarado." Esos llamados anónimos han sido oídos por todos los hombres para que se alejen del mal, los cuales, si son ignorados, los juzgarán, Juan 12:47-48; en el momento de su muerte toda palabra será tocada otra vez, oída, y recordada para su gran vergüenza y dolor.

Por lo tanto, antes de que pueda hacer la voluntad del Padre, usted debe ser crucificado, para ser libre de todos los pecados, capaz de oír lo que el Padre desea que usted haga.

Jesús nunca dijo que usted podía ser salvo si dice la oración del pecador, o si es bautizado con agua, o si come pan y bebe jugo de uva; esto es sólo un ritual pagano, el camino ancho y espacioso que lleva a la destrucción. Las sectas deficientes del cristianismo han perdido totalmente el camino angosto y verdadero que pocos pueden encontrar; Hay camino que al hombre le parece derecho, pero es camino que lleva a la muerte. Proverbios 14:12,16:25,21:2.

Cada vez que repetimos el Padre Nuestro, orándole al Padre: "Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra," ignorantemente procedemos a hacer nuestra propia voluntad, esperando de alguna manera agradar al Padre.

Hacer la voluntad del Padre es sólo hacer lo que el Padre le dice que haga, su voluntad. Esto es exactamente lo que Jesús nos dijo que él hizo, y que sólo él hizo; muchas, muchas veces:

Yo no puedo hacer nada de mí mismo.
Juzgo sólo según lo que oigo
[las palabras de juicio del Padre];
y mi juicio es justo, porque no busco la voluntad mía,
sino la voluntad del Padre
que me envió. Juan 5:30

Pero para que el mundo conozca que yo amo al Padre,
yo sólo hago exactamente lo que el Padre me instruye. Juan 14:31

el hijo no puede hacer nada de sí mismo [por su propia voluntad],
sino sólo hace lo que ve hacer al Padre. Juan 5:19

Muchas cosas tengo que decir y juzgar de vosotros.
Pero el que me envió es verdadero;
y yo, sólo aquellas cosas que he oído de parte de él, esto hablo al mundo. Juan 8:26

Porque yo no hablo de mí mismo, (no de mis propias palabras), sino que el Padre que me envió,
él mismo me manda lo que debo decir y lo que debo hablar.
Y sé que [obedecer] su mandatos es vida eterna.
Así que, lo que yo hablo, lo hablo tal y como el Padre me dice que hable. Juan 12:49-50


El que no me ama, no guarda [y obedece] mis enseñanzas.
Y las enseñanzas que escucháis no son mías,
sino del Padre
que me envió.
Juan 14:24

Obviamente, nosotros no somos como Jesús, quien puede oír de Dios toda palabra para hablar. Primero, debemos ser reconciliados con Dios, y el único camino a la reconciliación es por medio de la cruz que crucifica nuestro espíritu satánico y egoísta; pero nuestra cruz no es una cruz física, es interna. Nuestra cruz es exponernos a nosotros mismos a oír órdenes habladas por el Señor, lo cual requiere cambios en nuestro comportamiento, y entonces obedecer aquellas órdenes con nuestros cambios — lo cual es arrepentimiento. Hasta que hayamos oído y obedecido muchas órdenes de Dios para arrepentirnos, somos personas sin ley, inmorales, impuras, y codiciosas, sujetas a ser excluidas del cielo cuando morimos.

Porque esto lo sabéis muy bien:
que ninguna persona sexualmente inmoral, ni impura,
ni codiciosa, quien es idólatra,
tiene herencia en el reino de Cristo
y de Dios
.
Nadie os engañe con vanas palabras,
porque a causa de estas cosas viene la ira de Dios sobre los que son desobedientes.

Efesios 5:5-6


De la Palabra del Señor en el interior:
"Efesios 5:5-6: Este es el vacío de la tierra, hecho perfectamente claro.
Los que son inmorales no tienen heredad en el reino de Dios".

Para llegar a ser puros y morales, debemos exponernos a oír las órdenes del Señor para cambiar nuestros comportamientos al sentarnos en humilde silencio, mientras esperamos a Dios para hablar y/o mostrarnos lo que él desea que hagamos. A medida que esperamos en humilde silencio, escuchamos sus palabras y velamos esperando lo que él pueda mostrarnos; cuando oímos o vemos lo que él desea que cambiemos, le obedecemos.

Es una cruz para la voluntad del hombre el sentarse a esperar a Dios, escuchando silenciosamente, luchando para evitar que su mente se distraiga; es una cruz para la voluntad del hombre obedecer lo que él ha mandado y enseñado por medio del Espíritu Santo; esta es la cruz de la cual usted debe negarse a sí mismo y llevar su cruz diariamente, para después seguir a Jesús. El obedecer su voz es seguir a Jesús. Así es como se hace lo que usted ha orado miles de veces: que sea hecha tu voluntad en la tierra como también en el cielo. Usted no puede ser su discípulo a menos que tome su cruz diariamente y siga sus órdenes. La salvación la reciben sólo aquellos que siguen al cordero donde él vaya - quienes obedecen completamente la voz del Señor, en lo que sea que él mande. No se desanime si usted no oye nada por algún tiempo. Aún su espera le es acreditada: Sea tu misericordia, oh Señor, sea en proporción a nuestra espera y la esperanza en ti. Sal 33:22

Antes de que la reconciliación con Dios pueda ocurrir, debemos hacer muchos, muchos cambios de arrepentimiento en nuestra conducta, conversación, y aún nuestros pensamientos. Por lo tanto, debemos exponernos a los mandatos de Dios diariamente. Esto es lo que significa "niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame:" hacer la voluntad de Dios al negar su propia voluntad y seguir sus mandatos — la cruz interna de la negación propia.

Si nosotros diligente y humildemente, vamos a él, lo escuchamos, y le obedecemos, Jesús nos cambiará para que él pueda ser realmente nuestro Señor, y el Padre por medio de él no dirá lo que debemos decir y hacer. Esto requiere un cambio radical y total en nosotros; (pero recuerde, es necesario para entrar en el Reino). Este cambio radical y total resulta en que nosotros recibimos un nuevo corazón, nueva mente, y nuevo espíritu — un corazón puro, la mente de Cristo, y su Espíritu morando en nosotros, controlando toda nuestras palabras y todas nuestras acciones.

Tenemos que perder nuestra vida para ganar salvación y la vida eterna de Dios. Ganamos salvación y la vida eterna de Dios cuando él se une a nosotros, para llegar a ser uno con nosotros, en unión con nosotros: Jesús y el Padre en nosotros, y nosotros en ellos. Pero esta unión no puede ocurrir hasta que hemos llegado a ser puros como Jesús es puro. Debemos ser lavados, limpiados, y purificados antes de ganar salvación, la vida eterna de Dios, el reino de Dios, su justicia, y Jesús para que sea nuestro Maestro, nuestro verdadero Rey, nuestro verdadero Señor, ordenando cada palabra y cada acción. Cuando Jesús está en su corazón como su verdadero Señor, gobernando todos sus pensamientos, palabras, y acciones, entonces usted está haciendo la voluntad de su Padre quien está en el cielo.

De la Palabra del Señor en el interior:

La cruz es el único camino al reino de los cielos y la salvación con reconciliación con Dios, en unión con él y Jesús. Además de obedecer las órdenes que usted le oye a él mandándole a hacer cambios en su comportamiento, a medida que usted avanza más, estará sujeto a sufrir por medio de varias pruebas para probar su fe; las pruebas y tribulaciones también son parte de la cruz, necesarias para su salvación y para entrar en el reino. Hay una página internet que le muestra los muchos versículos que prueban que usted debe estar sujeto a sufrimiento, pruebas, y tribulaciones antes que usted pueda entrar en el reino de los cielos, (haga clic aquí para verla).

Debemos tener comunión con Cristo en sus padecimientos; 1 Ped 4:12-13
si vamos a reinar con él, debemos sufrir con él; 2 Tim 2:12
si vamos a vivir con él, debemos morir con él; 2 Tim 2:11
y si morimos con él, debemos ser sepultados con él, Rom 6:4
y al ser sepultados con él en el verdadero bautismo, también seremos levantados con él. Col 2:11-12

Debe haber un "venir a su muerte, un sufrir con Cristo;" y esto es necesario para la salvación;
y no temporalmente, sino continuamente: debe haber un "morir diariamente."

Hay una página internet con muchos detalles de cómo llevar su cruz para entrar en el reino del cielo mientras todavía está en la tierra; vea Cómo Esperar en Dios y Beneficiarse de Su Poder Purificador.

Si usted está sorprendido de que la manera de entrar al reino de los cielos es tan diferente de lo que a usted se le ha enseñado previamente, lo siguiente detalla por qué usted debe llegar a ser como él para poder estar con él.

De la Palabra del Señor en el interior: "La religión ha rechazado el estatus de los hombres;" todas las religiones (incluyendo el cristianismo), del mundo ignoran que el hombre es una criatura caída. Más bien las religiones del mundo enseñan que podemos llegar a agradar a Dios con algún ritual, ceremonia, oración, meditación, etc.; nada de lo cual nos cambia de estar contaminados en nuestros pensamientos y de ser inaceptables para Dios y el cielo. Aunque podamos esconder nuestro enojo; aunque podamos evitar cometer adulterio; aunque podamos restringir nuestra carne para que no corra hacia el mal ni lo alcance; no podemos cambiar el hecho de que nos enojamos, de que miramos a otros para desearlos, que queremos más, etc.; somos criaturas egoístas resueltas a agradar a otros. Sólo el poder de Dios puede quitar nuestra naturaleza humana egoísta. Para llegar a ser agradables a Dios; para deshacernos de nuestros corazones contaminados; debemos ser cambiados completamente por el poder de Dios para recibir un nuevo corazón, mente, y espíritu.

Entrar en el cielo por la necesidad de hacer la voluntad del Padre es imposible con nuestra propia mente, pues la mente carnal es enemistad contra Dios; porque no se sujeta a la ley de Dios, ni tampoco puede. Rom 8:7. Nuestra mente carnal es parte de nuestra naturaleza pecaminosa, la naturaleza de la muerte: Porque tener una mente carnal es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz. Rom 8:6.

El Señor incluso ha declarado que caminar de acuerdo con la imaginación de su propio corazón es peor que adorar ídolos de madera o de piedra:

Entonces les dirás: 'Jehovah dice: Porque vuestros padres me abandonaron, se fueron en pos de otros dioses y les rindieron culto; porque se postraron ante ellos, mientras que a mí me abandonaron y no guardaron mi ley.
Y vosotros habéis actuado peor que vuestros padres; porque he aquí que vosotros os camina cada uno tras la imaginación de su malvado corazón y mente, y por lo tanto no me oís ni me obedecéis. Jeremías 16:11-12

Pablo describe el espíritu de desobediencia de la siguiente manera: satisfaciendo los deseos de la carne y los pensamientos de nuestra mente. Efe 2:3
Pablo nos advierte: Esto digo e insisto en el Señor: que no os conduzcáis más como se conducen los gentiles, en la vanidad de sus mentes. Efe 4:17

Volvamos al comienzo, para ver cómo nuestra mente, la cual es muerte y enemiga de Dios, llegó a estar tan mal:

Tomó, pues, Jehovah Dios al hombre y lo puso en el jardín de Edén, para que lo cultivase y lo guardase. Y Jehovah Dios mandó al hombre diciendo: "Puedes comer de todos los árboles del jardín; pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no comerás, porque el día que comas de él, ciertamente morirás." Gen 2:15-17

Entonces la serpiente, que era el más astuto de todos los animales del campo que Jehovah Dios había hecho, dijo a la mujer: --¿De veras Dios os ha dicho: "No comáis de ningún árbol del jardín"? Podemos comer del fruto de los árboles del jardín. Pero del fruto del árbol que está en medio del jardín ha dicho Dios: "No comáis de él, ni lo toquéis, no sea que muráis." Entonces la serpiente dijo a la mujer: --Ciertamente no moriréis. Es que Dios sabe que el día que comáis de él, vuestros ojos serán abiertos, y seréis como Dios, conociendo el bien y el mal. Entonces la mujer vio que el árbol era bueno para comer, que era atractivo a la vista y que era árbol codiciable para alcanzar sabiduría. Tomó, pues, de su fruto y comió. Y también dio a su marido que estaba con ella, y él comió. Y fueron abiertos los ojos de ambos, y se dieron cuenta de que estaban desnudos.. Entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron ceñidores. Gen 3:1-7

Antes de su caída, Adán no tuvo que trabajar por su comida. Le fue provista por Dios. Pero ahora debemos trabajar duro para comer.
Porque obedeciste la voz de tu mujer y comiste del árbol del que te mandé diciendo: "No comas de él", sea maldita la tierra por tu causa. Con dolor comerás de ella todos los días de tu vida; espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo. Con el sudor de tu frente comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, pues de ella fuiste tomado. Porque polvo eres y al polvo volverás. Gen 3:17-19

De modo que Adán y Eva decidieron que querían ser sabios como Dios, decidiendo qué era bueno y qué era malo para sí mismos. Ahora, hasta este momento, ellos sólo habían hecho lo que Dios les había dicho. Ellos oían el sonido de sus pasos en el jardín, oían su voz. Ellos no decidían lo que era "bueno" o "agradable" para sí mismos — confiaban en Dios para que hiciera las decisiones. Pero de repente pudieron decidir por sí mismos lo que querían, y lo que no querían. Inmediatamente decidieron que estaban desnudos: tuve miedo, porque estaba desnudo. Por eso me escondí. Gen 3:10. Como puede ver, ellos estaban comenzando a pensar por sí mismos, preocupándose por el Número Uno, que ya no era Dios. También tuvieron temor. Ellos comenzaron a preocuparse, a dudar, a temer. Supuestamente ellos iban a llegar a ser sabios como Dios, con la capacidad de decidir que hacer por sí mismos; pero esto fue una gran pérdida. Porque la serpiente se convirtió en su Dios; el espíritu de Satanás usurpó el espíritu de Dios en Adán y Eva. El espíritu de Satanás, que quiere hacer sus propias decisiones, quiere ser sabio, quiere ser Dios.

En su destacado escrito, No Cruz No Corona, William Penn describe esta caída en detalle:

Un deseo excesivo de conocimiento introdujo la miseria del hombre, y produjo una caída universal de la gloria de su estado primitivo. Adán deseó ser más sabio de lo que Dios lo había hecho. No era suficiente conocer a su Creador, y darle ese honor santo que su ser y su inocencia naturalmente lo llamaban y lo emocionaban a hacer; ni a tener un entendimiento por encima de todas las bestias del campo, las aves del cielo, y los peces del mar, unidos con un poder para gobernar sobre toda la creación visible de Dios; sino que él tenía que llegar a ser tan sabio como Dios también. Esta búsqueda injustificada, y tan necia como la ambición injusta, lo hizo indigno de la bendición que él recibió de Dios. Esto lo sacó del paraíso; y en vez de ser amo de todo el mundo, Adán llegó a ser el más desdichado vagabundo de la tierra.

¡Un cambio extraño! En vez de llegar a ser como dioses, ellos cayeron por debajo de las mismas bestias; en comparación de quienes, aún Dios los había hecho como dioses. La lamentable consecuencia de esta gran deserción ha sido un intercambio de inocencia por culpa, y de un paraíso por un desierto. Pero, lo que es aún peor, en este estado Adán y Eva tenían otro dios aparte del único Dios viviente y verdadero; y aquél que los sedujo a todo este mal, los llenó de conocimiento vano, y sabiduría destructiva - la habilidad de las mentiras y las equivocaciones, los cambios, evasiones y excusas. Ellos habían perdido su sencillez y sinceridad; y de un corazón recto, con la imagen del cual Dios había hecho al hombre, el [hombre] llegó a ser una serpiente torcida, entretejida, y retorcida; la imagen de ese espíritu injusto de la serpiente, ante cuyas tentaciones ellos cedieron con su obediencia su paraíso de felicidad.

Ni está esto limitado a Adán; porque todos, quienes han quedado cortos de la gloria de dios, son nacidos hijos de su desobediencia. 

Y así, el hombre, con la esperanza de llegar a ser como Dios, sólo llegó a ser como Satanás — rebelde, un enemigo de Dios, un esclavo del pecado, un esclavo del poder de Satanás; y ahora el hombre debe trabajar duro por su comida.

¿No sabéis que ... sois esclavos del que obedecéis,
y sea del pecado que lleva a la muerte o de la obediencia que lleva a la justicia [rectitud]?
Rom 6:16

La cristiandad deja a la gente viviendo en los deseos de la carne, cumpliendo los deseos de la carne y los de los pensamientos de sus mentes, así como el resto de los hombres; ellos son dejados en su naturaleza pecaminosa, caminando de acuerdo a la carne, cuyo fin es satisfacer las cosas de la carne; en sus lujurias, deseos, afectos, placeres, orgullo, ira, vanidad, temor, preocupaciones, planes, etc.; conforme a la corriente de este mundo y al príncipe de la potestad del aire [Satanás] Efe 2:2-3. Porque si vivís conforme a la carne [la naturaleza pecaminosa], habéis de morir. Rom 8:13. Cuando la cristiandad supuestamente lo "salva" en sus pecados, usted ha perdido su oportunidad de encontrar la vida superior de Dios: Porque el que quiera salvar su vida la perderá, y el que pierda su vida por causa de mí la hallará. Mat 16:25. El propósito de este sitio web es enseñarle cómo llevar su cruz, cómo recibir el poder de Dios que produce cambio, para llegar a ser libre de pecado y entrar en unión con Dios a medida que usted es trasladado a su reino, mientras está en la tierra y después para siempre.

La cristiandad hoy es enemiga de la cruz, enseñando falsamente que la cruz no es necesaria, y por lo tanto sus creyentes continúan pecando y así permanecen siendo esclavos del pecado, Juan 8:34. La única cruz de la cristiandad es sólo decoración, colgada en las paredes o usada como joya. Como hijos de Adán, aquellos que están en la cristiandad estaban viviendo en un estado de condenación antes que se convirtieran en creyentes; ellos permanecen condenados después de que se convierten en creyentes porque todavía están pecando y todavía son esclavos del pecadosu condenación no se duerme, ellos permanecen en el estado de condenación de Adán, y no son purificados, no son santos, no son rectos, no están justificados, no están santificados, y no son salvos.

Cuando hablamos, es por el Espíritu de Cristo dentro de nosotros, o por el espíritu de Satanás. Cristo nos dijo: Pero sea vuestro hablar, 'sí', 'sí', y 'no', 'no'. Porque lo que va más allá de esto, procede del maligno [el espíritu de Satanás dentro de usted]. Mat 5:37. Pero yo os digo que en el día del juicio los hombres darán cuenta de toda palabra ociosa [no edificante] que hablen. Mat. 12:36. Antes de ser purificados, es el espíritu de la serpiente, el maligno, que habla en nosotros. Por lo tanto, antes que Cristo controle nuestras bocas, lo cual ocurre después de la purificación y la restauración, deberíamos hablar lo menos posible.

Adán y Eva, al caer bajo el dominio de la serpiente, es la razón por la cual la mente carnal es enemistad contra Dios; porque no se sujeta a la ley de Dios, ni tampoco puede. Rom 8:7. Mientras estemos pensando nuestros propios pensamientos, con nuestra mente carnal, somos incapaces de agradar a Dios, somos controlados por la naturaleza pecaminosa dentro de nosotros. Somos egoístas, vanidosos, buscamos el placer, somos criaturas temerosas y airadas. Estamos llenos de lujuria y orgullo. Nuestras decisiones son defectuosas y siempre interesadas, equivocadas.

porque el instinto del corazón del hombre es malo desde su juventud. Gen 8:21

Todo camino del hombre es recto ante sus ojos, pero Jehovah es el que examina los corazones. Prov 21:2

Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos...
Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos son mis caminos, dice Jehovah.
Como son más altos los cielos que la tierra, así mis caminos son más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más altos que vuestros pensamientos. Isaías 55:7-9

Todos son impíos e inicuos hasta que el Espíritu haya destruido su naturaleza pecaminosa en la cruz interna de la negación propia, la cual destruye la mente egoísta, vana y carnal con sus pensamientos. La operación básica de gracia nos está enseñando a negar la impiedad y deseos mundanales, y cómo vivir sobria, justa y piadosamente en este mundo presente. Tit 2:11-12

Todo el día extendí mis manos a un pueblo rebelde que anda por un camino que no es bueno, tras sus propios pensamientos. Isaías 65:2

en los cuales anduvisteis en otro tiempo, conforme a la corriente de este mundo y al príncipe de la potestad del aire [Satanás], que es el espíritu que ahora obra en los hijos de desobediencia. En tiempos pasados todos nosotros tuvimos nuestra conducta entre ellos en la lujuria de nuestra carne, satisfaciendo los deseos de la carne y los pensamientos de nuestra mente; y por naturaleza éramos hijos de ira y el objeto de su indignación, como el resto de la humanidad. Efesios 2:2-3

De la Palabra del Señor en el interior:

Los pensamientos del injusto son una abominación (repugnante, asqueroso) a Jehovah, pero las palabras de los puros son palabras agradables. Prov 15:26.

Este versículo pone en contraste los dos tipos de personas: los injustos y los puros; no hay nada entre medio. Nosotros no somos compañía apta para Dios hasta que hayamos sido purificados. Él oye todos nuestros pensamientos impíos, y ellos lo afligen.

no os conduzcáis más como se conducen los gentiles, en la vanidad de sus mentes. Efesios 4:17

Entonces les dirás: 'Jehovah dice: Porque vuestros padres me abandonaron, se fueron en pos de otros dioses y les rindieron culto; porque se postraron ante ellos, mientras que a mí me abandonaron y no guardaron mi ley.
Y vosotros habéis actuado peor que vuestros padres; porque he aquí que vosotros os camina cada uno tras la imaginación de su malvado corazón y mente, y por lo tanto no me oís ni me obedecéis. Jeremías 16:11-12

Caminar de acuerdo con la imaginación de su propio corazón es peor que adorar ídolos de madera o de piedra.

Porque tener una mente carnal es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz. Rom 8:6
De modo que ésa es la tarea, obtener una mente que sea controlada por el Espíritu; para que podamos tener la vida verdadera (Jesús) y la paz.

Jesús dijo: "Pero lo que sale de la boca viene del corazón y contamina a la persona. Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, la inmoralidad sexual, los robos, los falsos testimonios y las blasfemias." Mat 15:18-19
Debemos llegar a ser limpios, limpios por la palabra de Dios, Jesús.

Así que, los que viven según la carne no pueden agradar a Dios. Rom 8:8

Porque si vivís conforme a la carne [la naturaleza pecaminosa], habéis de morir; pero si por el Espíritu hacéis morir las prácticas de la carne, viviréis. Rom 8:13

De la carta de Jorge Fox número 24:

Esa mente, la cual habla de Dios, pero no vive, no mora, ni permanece en el temor de Dios, esa mente debe sufrir, y pasar bajo el juicio de Dios, porque la maldición de Dios está sobre esa mente: porque esa mente es terrenal, y de la tierra, sobre la cual está la maldición de Dios. Y esa mente puede hablar de Dios, y decir cosas de Dios, pero no lo hace en unión con Dios, ni a partir del gozo de Dios en el espíritu, ni de haber comprado el conocimiento de él por medio de la muerte y los sufrimientos [del yo]; sino de rumores acerca de él, y de la costumbre y tradición. Pero el verdadero temor de Dios destruye esa mente, la cual habla de él, pero no vive en su temor: y esa mente es elevada, y permanece en su temor; y este es un sacrificio aceptable, el cual es puro, limpio, santo, y sin mancha. Entonces aquello que conoce a Dios, habla de él, quien ha comprado el verdadero conocimiento de él por medio del sufrimiento; y para los tales no hay condenación, sino gozo y paz. Y esta mente canta alabanzas verdaderas a Dios, la otra está en hipocresía, y por lo tanto sufre aflicción. Y esta mente permanece en Dios, y la otra vaga por las calles tras las criaturas, cometiendo fornicación con otros amantes; y habla de Dios, pero no está sujeta a Dios, y debe pasar por la condenación.

De manera que ¿cómo se puede matar esta naturaleza pecaminosa, esta mente carnal, para que podamos vivir y hacer la voluntad del Padre y entrar en el reino del cielo? ¿Echando fuera todas nuestras propias decisiones, y toda barrera que se levanta contra la sabiduría de Dios; llevamos cautivo todo pensamiento a la obediencia de Cristo, 2 Cor 10:5? ¿Para que tenemos la mente de Cristo, 1 Cor 2:16? ¿Para que podamos despojaos de la vieja naturaleza que controlaba vuestra conducta; la cual se corrompe a sí misma por medio de lujuria y deseos que surgen del engaño; pero renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos de la naturaleza que es creada nuevamente [de Cristo] que ha sido creado a la imagen de Dios en justicia y santidad de verdad. Efe 4:22-24?

La naturaleza pecaminosa, la mente carnal, debe ser destruida por la gracia de Dios, a través de la cruz interna de la negación propia; porque los que pertenecen a Cristo Jesús han crucificado la carne [la naturaleza pecaminosa] con sus pasiones y deseos [concupiscencias y afectos]. Gál 5:24. El Espíritu Santo nos muestra lo cautivos que somos de nuestros deseos, placeres, hábitos, ira, orgullo, y gratificación propia — y cómo este comportamiento egoísta es a expensas de otros que están a nuestro alrededor. La palabra y la luz nos muestran los defectos de nuestro corazón, uno a la vez, exponiendo y escudriñando, y analizando y juzgando los pensamientos y propósitos mismos del corazón. Con el arrepentimiento y el dolor por las condiciones expuestas por el Espíritu Santo, recibimos ayuda del Espíritu Santo para cambiar. Esta convicción y condenación de nuestra naturaleza animal es el ministerio de la condenación; nuestra mente carnal debe ser condenada y destruida por Dios. Cuando hemos sido limpiados o purificados suficientemente de nuestra naturaleza egoísta y pecaminosa, entonces recibimos el Ministerio de la Vida, o una cantidad adicional del espíritu por parte de Cristo; hasta que finalmente seamos restaurados a la imagen, dirección, y presencia de Dios.

De modo que primero aprendan del ministerio de condenación en sí mismos,
para que la vida pueda levantarse, antes que el ministerio en el espíritu sea conocido,
que predica la paz por medio de Jesucristo, en quien no hay contienda.
Por lo tanto esperen para conocer el tiempo del silencio y obedezcan aquello que los condena.
De la carta 145 de Jorge Fox.

La siguiente cita es de Jorge Fox:

"Pero todos los que están en su propia sabiduría y en su propia razón, ustedes dicen que esperar en silencio a Dios es una hambruna para ustedes. Es una vida extraña para ustedes llegar a estar en silencio. Ustedes debe entrar en un nuevo mundo: cómo se debe morir en el silencio, mueren a causa de la sabiduría, mueren a causa del conocimiento, mueren a causa de la razón, mueren a causa del entendimiento.

De modo que ustedes llegan a sentir aquello que los lleva a esperar en Dios, deben morir a causa de lo otro [que resiste el silencio y se siente hambre en silencio]. Es esto [morir en silencio] que los lleva a sentir el poder de una vida sin fin, y llegan a poseerla; al esperar en silencio a Dios ustedes llegan a recibir la sabiduría de arriba en la que todas las cosas fueron hechas y creadas, y ésta da una comprensión y razón que es claramente diferente de la del hombre terrenal. Esta vida de Dios en ti es lo que le lleva a esperar a Dios— y conocer a Dios es vida eterna. Para ustedes esta es la palabra del Señor Dios."

De la carta 58 de Jorge Fox: "Los maestros externos exaltan la mente carnal, pero el maestro interno la destruye".

Pues la mente carnal es enemistad contra Dios; porque no se sujeta a la ley de Dios, ni tampoco puede. Rom 8:7

Cuando la mente carnal es destruida, cesan los pensamientos y las labores de los hombres; él entra en el reposo de Dios, y Dios provee el poder y la energía, la dirección, la inspiración, y el conocimiento. El hombre ya no trabaja por su alimento. Las obras del hombre restaurado son alimentadas y movidas por el Espíritu de Dios:

"Este es el reposo; dad reposo al cansado; y este es el refrigerio; mas no quisieron oír." Isa 28:12
Temamos, pues, ya que permanece aún la promesa de entrar en su reposo, no sea que alguno de vosotros se quede corto de ella. Heb 4:1

Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y [entonces] hallaréis reposo para vuestras almas. Mat 11:29
El que ha entrado en su reposo, también ha reposado de sus obras, así como Dios de las suyas. Heb 4:10

Jorge Fox describió el descanso sabático del cristiano, como un descanso en Cristo Jesús, diciendo: "No piense sus propios pensamientos, porque en Cristo estamos por encima de esa naturaleza donde se encuentran los pensamientos malignos, [siendo] esa naturaleza quitada por Cristo. De modo que usted no debiera pensar sus propios pensamientos, o hacer sus propias obras, [o] hablar sus propias palabras."

Jesús dijo: ¿Y quién de vosotros podrá, con ponerse a pensar, añadir un momento a su vida? Mat 6:27. A menos que Jesucristo controle nuestras palabras, acciones y pensamientos, él no es nuestro Señor — nosotros podemos llamarle Señor, pero eso no significa que él nos gobierna como nuestro Señor, o que nosotros le obedecemos como sus siervos. Recuerde que Jesús dijo: De cierto, de cierto os digo que todo aquel que practica el pecado, es esclavo del pecado. Juan 8:34. Si somos esclavos del pecado, él no puede ser nuestro Señor y Maestro porque ningún hombre puede servir a dos señores; debe odiar a uno y obedecer al otro.

De la carta 245 de Jorge Fox

Y a medida que sus oídos estén atentos a la voz del Señor, que habla desde el cielo,
toda boca de iniquidad es cerrada en usted, el trono de la maldad es derribado en usted;
esto es, el espíritu y poder malignos, donde se sienta la iniquidad;
y las cámaras de imágenes son derribadas en usted,
donde están todos los pensamientos e imaginaciones.

Su mente carnal es destruida por el poder de Dios, liberada a través de la esperanza que purifica y la fe que obedece los mandamientos que ha oído, lo cual es una cruz para su voluntad. Hay tres manifestaciones del poder de Dios que son necesarias para el cambio:

  1. el nombre de Jesús, (usted tiene que por lo menos creer en su nombre, Jesucristo, como el hijo de Dios).
  2. el evangelio verdadero— las buenas nuevas que uno cree, se apodera de ella como su esperanza, y ejercita con fe para poder alcanzarla, y
  3. la cruz de Cristola cruz interna de la negación propia

El verdadero evangelio, el poder de Dios para salvación, siendo que usted tiene la oportunidad por la fe en Jesucristo para ser liberado aún de la inclinación a pecar, lo cual resulta en su pureza y la entrada en el reino del cielo mientras está en la tierra, y después para siempre.

Como Jesús le dijo a Pablo: Te envío para abrir sus ojos,
para que se conviertan de las tinieblas a la luz y del poder de Satanás a Dios,
para que reciban perdón de pecados, una liberación de la esclavitud del pecado
y una herencia entre los santificados y purificados por la fe en mi
. Hechos 26:17-18

La cruz de Cristo, la cruz interna de la negación propia es el medio para llegar a ser libre del pecado, aún del deseo para pecar. Los que son de Cristo Jesús han crucificado la naturaleza pecaminosa, con sus pasiones y deseos. Gál 5:24. Cristo murió en la cruz para mostrarnos por ejemplo hasta qué punto era necesaria la obediencia; porque así como él murió sobre la cruz por su obediencia y amor a Dios, así nosotros debemos obedecer la inspiración y los mandamientos de Dios, para crucificar nuestra naturaleza pecaminosa sobre la cruz de la negación propia. Esta es la razón por la cual él dijo:

Pero para que el mundo conozca que yo amo al Padre,
yo sólo hago exactamente lo que el Padre me instruye.
Juan 14:31

Una de las razones principales por las cuales Jesús murió en la cruz, fue para darnos el ejemplo de cómo morir al yo, y hasta qué punto era necesaria la obediencia.

Para esto fuisteis llamados, porque también Cristo sufrió por vosotros,
dejándoos ejemplo para que sigáis sus pisadas. 1 Ped 2:21


Y sabemos esto, que nuestro hombre viejo es crucificado,
para que el cuerpo del pecado sea destruido,
a fin de que ya no seamos esclavos del pecado; Rom 6:6


Fiel es esta palabra: Si morimos con él, también viviremos con él.
Si sufrimos, también reinaremos con él.
2 Tim 2:11


Porque el que quiera salvar su vida la perderá,
y el que pierda su vida por causa de mí la hallará. Mat 16:25

Cuando su mente y naturaleza pecaminosa hayan sido crucificadas en la cruz interna de la negación propia, entonces usted recibe la mente de Cristo.
Porque ¿Quién conoció la mente del Señor? ¿Quién lo instruirá?
Pero nosotros tenemos la mente de Cristo. 1 Cor 2:16. Nuestra mente carnal es destruida hasta el punto que hablamos y actuamos por medio de las órdenes del Espíritu de Dios; éste es el fin de la obediencia — pensar, hablar, y actuar de acuerdo a las órdenes [los mandatos] de Dios.

¿Acaso esto significa que usted se convierte en un clon, y que pierde toda su personalidad? No, al contrario, usted reflejará uno de la multiforme sabiduría de Dios a los principados y las autoridades en los lugares celestiales. Compare los muchos escritos de los primeros cuáqueros que están en este sitio; a pesar de que todos escriben el mismo mensaje básico, sus palabras y expresiones son únicas, basadas en sus experiencias de la vida y su personalidad.

Después de crucificar la naturaleza pecaminosa, usted es restaurado a la imagen de Dios, de la cual cayeron Adán y Eva. La semilla de la mujer hiere la cabeza de la serpiente, y la serpiente hiere el talón de la simiente de la mujer.

Pondré enemistad entre ti [la serpiente] y la mujer,
y entre tu descendencia y su descendencia;
esta [una descendencia de la mujer] te herirá en la cabeza, [una de la descendencia de la serpiente].
y tú [la serpiente] le herirás [la descendencia de la mujer] en el talón.” Gen 3:15

La descendencia de la mujer es el Espíritu de Jesucristo, nacido de una mujer, la descendencia de Eva.

La descendencia de la serpiente es el espíritu egoísta en usted, la naturaleza pecaminosa, la mente carnal.

La descendencia de la mujer, Cristo, fue herido severamente por los fariseos.

La cabeza de la serpiente en usted es aplastada por Cristo, para quebrantar así su poder y fortaleza, y para destruirlo a él y sus obras.

Y el Dios de paz aplastarán breve a Satanás debajo de vuestros pies. Rom 16:20

De la carta 172 de Jorge Fox:

De modo que cada uno de nosotros, que ha venido a la semilla de Dios, que hiere la cabeza de la serpiente, que alejó al hombre de Dios, quien es el príncipe del mundo, el príncipe de la oscuridad, y el príncipe del aire, el padre de las mentiras, un asesino desde el comienzo, el que corrompe a la humanidad, el autor de la separación de Dios, y del pecado original, el comienzo de él, el cual nos alejó de su dominio sobre las obras de Dios; y esta semilla real, que es Cristo, destruye y renueva al hombre otra vez a la imagen de Dios, y lo lleva otra vez a su dominio sobre las obras de Dios. Y ahora cientos de miles están testificando esto; por lo cual ellos llegan a ser reyes, y redimidos de la tierra y llegan a ser reyes sobre la tierra, en la imagen de Dios, sobre las obras de Dios, en la sabiduría por la cual fueron creados. ... Entre éstos Cristo es rey, lo cual es testificado por miles. Entre éstos él es rey.

Después que su naturaleza pecaminosa ha sido crucificada, Jesús aparece [es revelado] en gloria y el poder que está dentro de usted, para destruir la semilla de la serpiente. Para esto es revelado el Hijo de Dios [en nosotros]: para deshacer [en nosotros] las obras [pecado] del diablo. 1 Juan 3:8. Usted se convierte en una criatura completamente nueva; su alma es unida (desposada) con el Espíritu de Cristo para llegar a ser uno, [en unión] una criatura completamente nueva. Antes de que Cristo sea revelado, el hombre de pecado, (el Espíritu de Satanás dentro de usted), es revelado dentro de usted, mostrándole toda clase de mal sobre la tierra. Pero éste es el fin de su yo carnal, a medida que Cristo aparece y destruye el espíritu de Satanás que queda dentro de usted, por el brillo de su venida, por su aliento, y por el esplendor de su venida, por el aplastamiento de la cabeza de Satanás bajo su pie. El juicio final. El verdadero bautismo del Espíritu Santo: en la muerte de Cristo. El compartir su muerte. El compartir su resurrección.

Pues, por el bautismo fuimos sepultados juntamente con él en la muerte,
para que así como Cristo fue resucitado de entre los muertos por la gloria del Padre,
así también nosotros deberíamos andar en novedad de vida. Rom 6:4

En él también fuisteis circuncidados con una circuncisión no hecha con manos,
al despojaros del cuerpo de los pecados de la carne
mediante la circuncisión que viene de Cristo.
Fuisteis sepultados juntamente con él en el bautismo,
en el cual también fuisteis resucitados juntamente con él,
por medio de la fe en el poder de Dios que lo levantó de entre los muertos. Col 2:11-12


Jesús describe cómo sería para Pedro,
en la muerte de la naturaleza pecaminosa,
ser llevado por el Espíritu de Dios.
De cierto, de cierto te digo que cuando eras más joven,
tú te ceñías e ibas a donde querías; pero cuando seas viejo, extenderás las manos,
y te ceñirá otro y te llevará a donde no quieras. Juan 21:18

Éste es el regreso de Cristo a usted, trayendo su reino y salvación. Esto es ver a su salvador, ver a Dios. Esto resulta en Jesús resucitado en usted, y en tener su reino glorioso establecido en su corazón. El mundo como usted lo ve termina. Se desaparece. Usted no lo verá otra vez. Usted entra en otra dimensión, y camina por la Luz de Dios, no del sol ni de la luna.

Y el mundo está pasando y desapareciendo, junto con sus deseos y su lujuria;3
pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre. 1 Juan 2:17

Nosotros nos sentamos en Cristo para entrar en el reposo, para entrar en el reposo después de pelear contra nuestros enemigos; como el pueblo de Israel que entró en el reposo después de pelear y limpiar la tierra de los pueblos paganos que la rodeaban. Con la diferencia de que nuestros enemigos son espirituales: lujuria, ira, orgullo, egoísmo, envidia, codicia, avaricia, celos, mentiras, engaño, robos, inmoralidad sexual, lenguaje profano, y malos pensamientos, etc. Heb 4:1-11 es una seria advertencia a no dejar de entrar en el reposo por causa de incredulidad de que no se puede alcanzar. La salvación es ser liberado del pecado y ser protegidos del mal, (santificados), de nuestros enemigos del pecado; para nunca caer en la tentación otra vez.

Para concedernos que,
una vez rescatados de las manos de los enemigos, le sirvamos sin temor,
en santidad y en justicia delante de él todos nuestros días
. Lucas 1:74-5

Esta es la razón por la cual Cristo vino y murió: para hacer posible que el hombre caído se reuniera con Dios, para ser restaurado a la imagen de Dios, como Adán estaba antes de la caída. Esta era la esperanza de todas las generaciones, esperar al Mesías, Cristo, el nuevo pacto, el gran restaurador — quien quiere que el hombre camine bajo la dirección, inspiración y energía de Diosen unión con Dios, en la dimensión espiritual del paraíso — pero mientras todavía se está vivo en la dimensión física de la tierra, y después para siempre. Esto es lo que los profetas han preguntado y los ángeles han querido averiguar. Esto es aquello que todos ellos vieron y profetizaron — la destrucción de las obras del diablo (pecado), la restauración del hombre de vuelta hacia la unión con Dios, en el cielo — pero aún más allá del estado de Adán — para sentarse en Cristo, todavía con la posibilidad de ser tentado, pero incapaz de caer en la tentación — y como reyes, señores, y sacerdotes de Dios — como una piedra viviente en el templo de Dios en la Nueva Jerusalén, la cual es el cuerpo de Cristo, mientras siguen continuamente contemplando la gloria y el poder de Dios, sirviéndole a él sin temor, en gozo y sobrecogimiento reverente para siempre.

(Ahora compare las maravillosas promesas recién mencionadas con las promesas mentirosas de la cristiandad hoy en día, que son: Jesús vino para que usted pueda pecar sin consecuencias; usted debe pasar la vida cargado con pecados; no hay manera posible de obtener ayuda; pero no se preocupe ni se sienta culpable por pecar, porque nosotros [los ministros mentirosos] decimos que usted se va a ir al cielo y se va a escapar del infierno. Es terrible, ¿no es así???!!!)

¡Estas promesas maravillosas son más que buenas nuevas, son más que maravillosas! Pero ahora ¿cómo se llega allí? Usted debe buscar a Jehovah, tu Dios, lo hallarás, si lo buscas con todo tu corazón y con toda tu alma. Deut 4:29

Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros.
Limpiad vuestras manos, pecadores; y purificad vuestros corazones,
vosotros de doble ánimo. Santiago 4:8

Note que Santiago dice acercaos a Dios. Dios no es hallado en las reuniones de las sectas. Dios no es hallado al leer las escrituras. Usted debe ir a él. Usted debe esperarlooír silenciosamente, con la humildad de un pecador que tiene la necesidad de su poder que produce cambio — la gracia. La mejor manera de describir la Biblia entera con una palabra es "obediencia;" es por medio de la desobediencia que nosotros caímos, y sólo con la obediencia que podemos ser restaurados — obediencia a los mandamientos que Dios nos da, al oír, escuchar, en silencio, por medio de buscar, de esperar, con humildad, creyendo en el nombre de Cristo Jesús.

Usted debe esperar, velar, escuchar, oír, obedecer... esperar, velar, escuchar, oír, obedecer..... buscar, escuchar, obedecer. Si usted hace esto repetida y diligentemente, usted testificará que todas las promesas de Dios son verdaderas; usted entrará en el reino del cielo, ahora en la tierra, y para siempre. Usted no sólo es restaurado a la imagen de Dios, como lo estaban originalmente Adán y Eva, sino que usted es elevado más allá del estado de ellos, más allá de la tentación, para sentarse a descansar en Cristo Jesús. Cristo es resucitado en usted. Usted entrará en el reposo, para cesar de hacer sus obras, para caminar en el espíritu, bajo el poder y la dirección del Padre, a través de Cristo, con quien se han unido; la iglesia pura, santificada, lavada por el agua de la palabra, en la cena de bodas:

El Espíritu y la Esposa dicen: "¡Ven!" El que oye, diga: "¡Ven!" El que tiene sed, venga.
El que quiera, tome del agua de vida gratuitamente. Apoc 22:17

Cuando estás en unión, usted puede realizar una adoración del Padre, lo cual él desea:

Pero la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores
adorarán al Padre en espíritu y en verdad;
porque también el Padre busca a tales que le adoren.

Dios es Espíritu, y los que le adoran, deben adorarle en espíritu y en verdad. Juan 4:23-24

De acuerdo con William Penn, uno de los primeros cuáqueros que moró en el reino, "la verdadera adoración a Dios es hacer su voluntad".

Cuando usted está en unión, es capaz de hacer la voluntad de su Padre que está en el cielo. Ahora usted es un verdadero cristiano, capaz de cumplir el propósito de llegar a ser un cristiano: ser un instrumento de justicia en la mano de Dios, dedicado a realizar obras perfectas de justicia que traen honor, gloria, y placer a Dios:

De la Palabra del Señor en el interior:

Tal vez ahora usted está comenzando a ver cómo los evangelios falsos, que descartan a la cruz como una necesidad, se han hecho tan populares. Tales evangelios,hablando arrogantes palabras de vanidad, seducen con las pasiones sensuales de la carne a los que a duras penas se habían escapado de los que viven en el error. Les prometen libertad, cuando ellos mismos son esclavos de la corrupción; 2 Pedro 2:12-19. La salvación es por la cruz, la cual es soportable, pero no es fácil. No es fácil perder su vida. No es fácil abandonar todo, aún sus pensamientos. No es fácil sufrir. De modo que cualquier alternativa a la cruz, la cual supuestamente permite que uno escape al Infierno, es recibido con entusiasmo junto con las falsas doctrinas y mentiras que pronto se hicieron populares. (Para más detalles del sufrimiento en la cruz, vea Sufrimiento y Tribulación.)

Pero la cruz es soportable. Como Jesús nos dijo: hasta las prostitutas y los recaudadores de impuestos estaban entrando en el reino en sus tiempos. Como nos dice Isaías: Y habrá allí una calzada a la cual se llamará Camino de Santidad. No pasará por ella ningún inmundo, Isa 35:8

Pero ahora, siendo libres del pecado y habiendo llegado a ser siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto [recompensa] a la santidad, y al fin la vida eterna. Rom 6:22. Usted ha sido liberado de la preocupación, el temor y la ansiedad al tratar de hacer la mejor decisión, de decir las palabras correctas, de hacer lo correcto; sin estar seguro nunca, y estando frecuentemente equivocado. Lo que usted pierde es la libertad para mentir, engañar, airarse, aprovecharse de otros, usándolos para su propio placer, poder o riquezas; y usted deja de ser esclavo de las posesiones y los placeres. Lo que usted gana es tener a dirección de Dios en todo, con confianza de que él sabe todo, y cualquiera sea su voluntad para usted, es intrínsecamente perfecta, sin defectos — y siempre para su beneficio final. De modo que usted está libre de tener que analizar y escoger — libre para vivir en amor, libre para seguir la virtud; libre de la ley; confiado, y con la seguridad de que su vida tiene un propósito y resultados nobles. Usted está en el reposo, en los pensamientos y palabras inspiradas por el Espíritu, y las acciones propulsadas por el Espíritu. Al estar lleno con el amor de Dios, usted entonces es libre para mostrar ese amor al mundo; y para mostrar su amor hacia Dios, en su decisión continua de obedecer sus mandamientos e inspiraciones, lo cual será su gozo más grande. Y será libre para tener comunión con Cristo y con el Padre, en la luz — lleno de gozo, con paz eterna, deleitándose en el resplandor de su presencia, experimentando y estando lleno de su constante amor.

El siguiente pasaje es extraído de los excepcionales escritos de Esteban Crisp:

Aquellos que están dispuestos a sentarse en silencio, en la luz de Cristo Jesús, que muestra cada escape de la mente, llegan a sentir el temor puro de Dios, que llega a ser plantado en sus corazones; de modo que ellos no se atreven a pensar sus propios pensamientos, ni a hablar sus propias palabras.

Así muchos se han apartado; la cruz de Cristo les ha parecido tan brusca, tan dura, e intolerable, que ellos no pudieron soportarla; ellos no quieren estar a cargo de una religión así. ¡Qué! ¿Acaso debo separarme de todos mis deleites, y mis amados deseos y placeres, y todos mis intereses en el mundo, por Cristo? No me puedo separar de estas cosas; éstas están en mi camino, y prefiero perder mi alma antes que separarme de aquello que me da tanto placer, y unirme con la luz de mi propia conciencia, y la verdad en mi interior. ¡Qué! ¿Acaso no puedo tener ni siquiera libertad de pensamiento? ¡Qué! ¿Acaso mis pensamientos deben ser regulados por aquello que es tan enfadoso y repugnante para mi mente? ¿Acaso debo descartar todos los malos pensamientos de mi corazón, y no permitir que nada más que los buenos pensamientos permanezcan allí? ¿Quién puede soportar esto? ¿Quién puede soportar algo tan estricto? En vez de soportar esto, escogeré perder mi alma. Muchos han perdido la verdad por este asunto; y muchos están en peligro de perder sus almas.

Si hay en usted algún deseo de paz con Dios, para que usted no pueda salir de aquí antes de haberla alcanzado, tome posesión de la oportunidad presente. La dureza de corazón es una plaga desesperada; viene de una continuación larga y obstinada en el pecado. Cuando hemos soportado el día de la paciencia y la longanimidad de Dios, y afligido el Espíritu Santo de Dios; entonces Dios nos entrega a los deseos de nuestros corazones, porque escogemos seguir la voz del encantador, no importa lo sabio que parezca. Cuando cerramos nuestros oídos, y no escuchamos los llamados de Dios; cuando los hombres continúan con su vida, y nada puede detenerlos, en la carrera de sus deseos y placeres, pero ellos quieren retener sus deleites carnales y su amistad con el mundo, esta dureza de corazón se convierte en una plaga desesperada. Tengan cuidado con eso, para que no los domine, y cause ruina y destrucción en ustedes. Considere la paciencia y longanimidad de Dios, y deje que su bondad los lleve al arrepentimiento. Considere que Dios ha esperado para ser misericordioso con ustedes, él ha tenido mucha longanimidad y paciencia hacia ustedes; aunque él los hubiera cortado hace mucho tiempo, y les hubiera dado su porción con los malditos en el infierno; sin embargo él ha escuchado la voz del mediador que ha rogado por ustedes. Él ha extendido su paciencia y su misericordia con los malignos y con los rebeldes también; y por esta razón, nos dice el apóstol, Cristo es el salvador de todos los hombres, especialmente aquellos que creen.

El siguiente pasaje es extraído de los excelentes escritos de Ambrosio Rigge:

TODO hombre por naturaleza es hijo de la ira, como está escrito, Efe 2:3, que ha caído de Dios y su poder, sarmiento de vid extraña, Jer 2:21, produciendo diariamente frutos malos, en los cuales Dios no se deleita; su corazón está corrompido, su mente está corrompida, y cada parte y miembro de su cuerpo, desde la planta del pie hasta la cabeza no hay en él cosa sana, sino herida, hinchazón y podrida llaga, Isa 1:6; los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal, Gen 8:21. De modo que él es una vasija completamente inadecuada para el uso o el servicio del Señor, ni el Señor se deleita en él cuando está en ese estado, porque es un esclavo de Satanás, llevado cautivo por su voluntad, para deshonrar a su creador en todas sus palabras y acciones: de modo que todos sus propósitos y operaciones son para promover el reino de Satanás. Le llama a lo bueno malo, y a lo malo bueno, tiene las tinieblas por luz, y la luz por tinieblas, y está privado de entendimiento, como la bestia que perece. Él es completamente insensible hacia su creador, y hacia su camino, verdad, y vida, porque estas cosas se disciernen espiritualmente; estando completamente ajeno a la vida de Dios, y al pacto de la promesa, y sin Dios en el mundo, en sus caminos y obras de tinieblas; trayendo la iniquidad con cuerdas de vanidad, y bebiéndola, como el buey bebe agua, hasta que se llena, y la vomita otra vez.

En esta condición, la sabiduría del hombre es terrenal, carnal, sensual y diabólica; sin embargo por ella él trata de entender el misterio celestial de la eternidad, y sumergirse en los secretos del Todopoderoso, y establecer una forma de adoración a Dios en su propia voluntad egoísta, y establecer una justicia propia, y ora, lee, canta y realiza muchos deberes con un celo fogoso, aunque sin entender el conocimiento de Dios, su creador. En este estado estaban los judíos, que mataron y persiguieron al Señor de la vida en su oscuridad e incredulidad, en una justicia propia, la cual era como un trapo de inmundicia, que no la cubrían para esconderla de la ira del Todopoderoso, la cual es una recompensa justa por todas sus acciones impías, a quienes Cristo les habló con muchas parábolas, y les dijo: El que no nace de nuevo no puede ver el reino de Dios. Juan 3:3. Y, a menos que usted esté convertido, y llegue a ser como un niño pequeño, no entrará en el reino de los cielos, Lucas 18:17, aunque estaban todos pintados de blanco como paredes blanqueadas, sin embargo estaban podridos y corrompidos, ciegos y desnudos; por lo tanto fueron pronunciados ayes en contra de ellos; debido a todo su celo y profesión de Cristo y de las palabras de los apóstoles.

Por lo tanto este es mi consejo para ustedes, que están en el estado no convertido, aislados de Dios, y separados en sus mentes de su pacto de vida, que tienen cualquier deseo en ustedes para regresar al Señor que los creó, para que él pueda salvarlos de del fuego de su ira para siempre: cesen de sus propias palabras, sus propias obras y sus propios caminos, y no se apresuren para correr, antes de que su creador los lleve por la mano, en la luz de su Verdad, con la cual Cristo los ha iluminado, Juan 1:9, la cual brilla en sus oscuros corazones, 2 Cor 4:6, y así ustedes no habitarán en la oscuridad, sino que recibirán la luz de la vida, Juan 8:12. Escuchen su voz; él, que está a su puerta y llama, y que quisiera que usted lo recibiera en su corazón, el cual es su trono, sobre el cual él debe sentarse como Rey, si él los recibe en su protección con él. Así él debe obrar la voluntad del Padre en ustedes, la cual es purificarlos completamente de cuerpo, alma y espíritu, sin lo cual ustedes nunca pueden ser una vasija de honor para Dios, para manifestar su alabanza y gloria en la tierra. Él debe obrar su justicia en ustedes por su mano derecha, la cual debe cubrirlos para siempre; y ustedes deben ser crucificados sobre su cruz de toda su propia justicia e injusticia, todo lo que proviene de la simiente de la enemistad, en la cual Dios no se deleita, antes que ustedes conozcan la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, para guardar su corazón y su mente. Ustedes hallarán que todo esto es cierto en el día de su visitación, sin embargo, los profetas falsos los pueden persuadir de lo contrario; eso los engañará en el día de la ardiente ira del Señor, cuando todos recibirán una recompensa de acuerdo a sus obras. Estas son palabras duras para ustedes que todavía están vivos en la plenitud del deleite y el placer de la carne, que les hablan de morir a su propia justicia e injusticia, antes que ustedes lleguen a vivir para Dios. Esta es una copa amarga para ustedes, de la cual ustedes deben estar dispuestos a beber, antes que prueben de la copa de la bendición, la cual es la comunión de la sangre de Cristo, 1 Cor 10:16. Usted debe sufrir con aquel que murió sobre la cruz, antes que ustedes conozcan la virtud de su resurrección; usted debe despojarse del hombre viejo, con sus obras, antes de vestirse del hombre nuevo, Efe 4:22-24. Usted debe limpiar la vieja levadura de la impureza, y la botella vieja debe ser quebrada, antes de que usted celebre la fiesta de los panes sin levadura, 1 Cor 5:7-8, como una pascua para el Señor.

Estas son las pisadas del rebaño, en las cuales ustedes deben caminar antes de que la justicia de Cristo esté en ustedes. Ustedes deben comprar la Verdad con la pérdida de todo lo que es contrario a ella, si alguna vez verdaderamente la compran, para que sea de ustedes para siempre. Ésta es la palabra del Señor Dios para ustedes, la cual debe cumplirse en ustedes y sobre ustedes. Que ningún hombre los engañe, por medio de palabras vanas de aquellos que les dicen que Dios no los ve cuando están en el pecado, sino como ustedes están en Cristo. ¡Oh, pobres ingenuos desdichados! éste es en verdad el engaño de la injusticia, lo cual haría que Dios fuera tan injusto como ellos mismos, viendo al hombre en Cristo cuando él no lo está; sino que está en el pecado y la transgresión. No le hagan caso a tales vanidades mentirosas, teniendo temor de que puedan abandonar sus propias misericordias para siempre. Porque debido a estas cosas ha venido la ira de Dios sobre los hijos de la desobediencia, Efe 5:6, Col 3:6. El que dijere al malo: Justo eres, los pueblos lo maldecirán, y le detestarán las naciones; Prov 24:24. Yo les digo, Dios los ve como realmente son; y él no los justificará en sus pecados, ni los considerará como sin culpa en la transgresión, sino que herirá la cabeza de sus enemigos, y la testa cabelluda del que camina en sus pecados. Sal 68:21. Por lo tanto, regresen, regresen al Señor por medio de un arrepentimiento rápido, y honren al Hijo, para que no se enoje y perezcáis en el camino, pues se inflama de pronto su ira. ¡Bienaventurados todos los que en él confían! Sal 2:12.

El Señor me advirtió de esto para ponerlo ante todos aquellos que todavía están en Babilonia y Egipto, para que ellos puedan huir y escapar de sus pecados, para que no tomen parte de sus plagas, como está escrito, Apoc 18:4, porque la hora de su juicio ha llegado, y la ejecución seguirá rápidamente, lo cual no le dejará al impío ni raíz ni rama.

Por lo tanto, que su risa se transforme en llanto, y su gozo en pesadez, porque Dios se vistió con ropas de venganza, y con celo, como con un manto, Isa 59:17; y ninguna cosa impura estará ante él. Aullad, encinas de Basán, y ustedes cedros del Líbano, el Señor ha puesto su hacha sobre sus raíces, y su fortaleza y estatura deben ser derribadas. Su fruto ha sido el fruto de Sodoma, y sus uvas las uvas de Gomorra; ustedes han dejado el suelo sin utilizar por mucho tiempo, aún hasta que está harto de ustedes, y está listo para vomitarlos; por lo tanto, inclínense ante el poderoso Dios de Jacob, antes que él los corte, y los eche al fuego de su celo para siempre. Tiemblen ante su presencia, cuya palabra ha sido entregada. Él es el Dios de toda la tierra, y ante él todas las naciones son como una gota que cae en un cubo, Isa 40:15, quien ha medido las aguas con el hueco de su mano y los cielos con su palmo, con tres dedos juntó el polvo de la tierra, y pesó los montes con balanza y con pesas los collados, Isa 40:12. Él le dará a cada hombre de acuerdo con el fruto de sus acciones; por lo tanto, ya que ustedes tienen poco tiempo, aprécienlo, por temor a que pase ese día de su visitación, y el día de la ira vendrá sobre ustedes como ladrón en la noche, 1 Tes 5:2.

Aquellos que siguen sus propias mentes se lamentarán y llorarán; habrá gran dolor.
De la Palabra del Señor en el interior, 3/04/08

Si aquellos oyen quieren obedecer, su progreso será rápido.
De la Palabra del Señor en el interior, 3/4/8

Mediante ellas nos han sido dadas preciosas y grandísimas promesas,
para que por ellas seáis hechos participantes de la naturaleza divina,
después de haber huido de la corrupción que hay
en el mundo debido a las bajas pasiones
. 2 Pedro 1:4


¡Éste es el camino; andad por él! Isaías 30:21

Me mostrarás la senda de la vida.
En tu presencia hay plenitud de gozo,
delicias en tu diestra para siempre.
Sal 16:11


Él es galardonador de los que le buscan diligentemente. Heb.11:6

Sean vuestras costumbres sin amor al dinero, contentos con lo que tenéis ahora;
porque él mismo ha dicho: Nunca te abandonaré ni jamás te desampararé
. Heb 13:5

Para más detalles de cómo recibir la gracia de Dios que produce cambio, incluyendo el sufrimiento necesario de la cruz, vea Cómo Esperar en Dios y Beneficiarse de Su Poder Purificador.

La voluntad del Padre es tener hijos, hijos que le aman, hijos que son juzgados, probados, que son fieles, puros y santos; hijos que él puede amar, hijos sobre los que él puede otorgar sus regalos y tesoros, hijos con los cuales él puede compartir la esencia de sí mismo, hijos que hacen su voluntad en la tierra como en el cielo — y después para siempre.

El propósito de este sitio es enseñar cómo vivir
libre de pecado
al beneficiarse de poder de Dios que produce cambio por medio de la cruz
que lleva a la unión con Dios en su Reino.


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